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[Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 13-12-2025 Sus ojos ahora contemplaban el objeto sobre el escritorio. Su cabello todavía húmedo por haber salido recientemente de la ducha, la toalla sobre su cabeza. No podía salir en condiciones como esas. No era que su último enfrentamiento contra una banda rival de forma inesperada lo hubiera dejado tan herido, era que su arma había quedado con tantos desgastes que era casi inutilizable. Si alguien más lo atacara en ese momento terminaría en el peor de los términos, solo cruzar su katana con un solo enemigo una sola vez sería más que suficiente para que la katana se partiera en dos. El cigarrillo se mantenía entre sus labios, de nuevo observando el arma, la cual se encontraba en el interior de la vaina. Todavía no lograba dar con alguien que pudiera hacer un apaño mejor que los inútiles que decían poder “hacer algo mejor”. Condenados inútiles que no sabían hacer nada útil. Ni siquiera en una búsqueda del que… Pere-Pere-Pere.
Su Den-Den Mushi sonó y el hombre caminó, todavía desnudo, solo en su ropa interior hasta el objeto. Por otro lado, alguien más se retorcía en la cama del hotel donde se hallaba, cubriendo ahora con la sábana hasta por encima de su cabeza. Las horas de sueño, como ya era costumbre, eran mínimas, su acompañante nocturno había sido una prueba de ella, quien solo llevaría escasos minutos durmiendo debido al cansancio, a diferencia del propio Jin. —Jefe. Encontramos a alguien. — la voz del hombre se escuchó claramente, a medida que sus pasos lo iban guiando hasta encontrarse con su ropa, comenzando a acomodarla tranquilamente. —Escuchamos que es bueno. — El humo salió de sus pulmones, su mano se posicionó sobre su cabello, sin demasiada expresión en su mirada. ![]() —Lugar.
—Bueno ehh… Está… — el hombre carraspeó, los ojos ajenos observaron el objeto, en silencio. —Ejem… cerca del territorio enemigo. — el suspiro de Jin lo dijo todo, sin palabras. Ahora sí iba a ser un condenado problema. Terminó de apartar la toalla, dejándola en la cesta de la ropa y se vistió rápidamente. ![]() —Iré solo.
—Jefe, con todos los respetos, después de lo que pasó la última vez dudo que no lo tengan en mira. Además, el Gran Jefe… — no lo dejó continuar, solo terminando la comunicación en ese mismo instante. No quería ni escuchar hablar ahora mismo de su jefe, con quien todavía no había tenido el encuentro tras el enfrentamiento. Sabía que tarde o temprano le iba a tocar, pero no en ese momento. Solo terminó de vestirse, lo más rápido que pudo y salió de allí sin preocupaciones. Ni siquiera se había molestado en traer una corbata, ni le interesaba. Solo caminó por las calles de Sorbet, con seguridad y sin prisa, hasta alcanzar el lugar en concreto. ¿Un local? ¿Una casa? Fuera como fuere, parecía destartalado desde el exterior. Sus piernas frenaron justo al frente del lugar específico. Físicamente no lo aparentaba, pero internamente estaba con la guardia alta, a la espera de cualquier ataque. Ahora que estaba en territorio enemigo en un momento tan tenso… No era buena idea llamar la atención. Cerró los ojos por algunos segundos. Solo era entrar, ver si era útil y, en caso contrario, solo irse. Dejó caer el cigarrillo (ya el segundo desde el inicio de nuestras vistas con el yakuza) al suelo y lo pisó para apagarlo, dejando escapar el último halo de humo en sus pulmones antes de adentrarse. La campanita, algo desgastada posiblemente por el estado del local, le dio la bienvenida. Su katana reposaba todavía en la vaina, ahora en su cinturón, lado izquierdo. Primero, antes de hacer nada, debía prestar atención, ver si la persona que estaba allí pudiera ser enemigo o un sencillo trabajador trabajando en unas condiciones… nada favorables. Su mente viajó en un pequeño flashback de su propio pasado, los inicios que lo habían llevado hasta donde estaba en ese momento. Su mirada, sin embargo, no había cambiado un ápice, caminando por las estanterías con algunos decorados, quizás algunas armas, otras sin reparar, estanterías que estaban detrás de la mesa de escritorio ya que, de por sí, el local era exageradamente pequeño. Quizás sería más grande en el interior, donde podría estar el taller, o el almacén… O ambas. Quién sabe. Jin solo esperó, con ambas manos en los bolsillos, sin mucho más ruido que un carraspeo. No, no iba a saludar, no a menos que lo hicieran con él primero. Malas costumbres nunca mueren, o eso dicen. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 14-12-2025 Cadenas de favores, tratos competentes, hombres de negocios ... el South Blue se estaba convirtiendo en un mar en auge en el que la suerte le sonreía a aquellos que más la buscaban, el hogar de las oportunidades. Las oportunidades fluctúan de enero a diciembre, van y vienen, así como una moneda que va pasando de mano en mano hasta regresar de alguna manera al mismo sitio de donde salió y aunque no todas las monedas sean iguales, mi bolsillo siempre esta listo para guardarse todas, incluso las que no son suyas. Tomar la decisión correcta, he ahí la diferencia entre alguien que interpreta bien las señales de su alrededor y otro que simplemente deja las cosas en manos del azar, es por eso que siempre estoy concentrado y despierto, hasta en estos precisos momentos en los que simplemente acaricio la foto de una niña en un colgante de oro. Colocaba ambos pies sobre la mesa, cruzados, mis zapatos mas impolutos que el propio suelo de aquel local viejo que había convertido en una tienda de armas. No hay nada más seguro que crear un negocio que manejes al 100% es algo de sentido común ¿cuándo has visto a un minero dedicarse a la apicultura? es básico.
Conozco bien cada arma, cada mecanismo, y se reconocer un buen acero a simple vista pero sobre todo, tengo olfato, y no solo para apreciar buenas armas, ni para escoger los mejores perfumes ... más adelante sabréis por que. Miré con desprecio par de facturas sobre la mesa no sin antes volver a colocarme mi colgante al cuello, iba a comenzar el día haciendo cuentas y demás papeleos antes de que llegara el final del mes mientras uno de mis nuevos trabajadores golpeaba el acero fundido en la zona de taller. Saque mi paquete de tabaco reglamentario del día para ponerme un cigarro en la boca, prendiéndolo sin apartar la vista de los papeles, que estaba leyendo por encima. Era temprano, tan temprano como que todavía no había tenido ningún cliente. Últimamente no estaba teniendo suficiente clientela como para hacerse tan rico pero eso no era ningún problema para mi, es más, era una ventaja, tenía mucho tiempo libre para hacer todo tipo de misiones secundarias. La campana de la puerta sonó alertándome de la entrada de un cliente, no moví ni un solo dedo de mi mesa hasta terminar de leer mi factura para no perder la concentración, tras su lectura, procedí a atender a mi nuevo cliente. El local tenia 3 secciones; la tienda de cara al publico, mi despacho y el taller, siendo este último la zona más amplia y más importante del establecimiento. Salí del despacho encontrándome con un hombre ya de mediana edad aunque de aspecto joven y buen porte, con camisa ajustada, americana y un pantalón chino de cintura ajustada, con cinturón. ![]() - Bienvenido, imagino que necesitas de mis servicios si vienes a verme. -
Mi tono de voz fue calmado, tranquilo, pero serio, al igual que mi manera de mirarle. Caminé hasta colocarme cerca de la mesa principal donde solía atender a los clientes y me frene frente a el, tras la mesa, para analizarle por completo aunque simplemente estuviera mirándole fijamente a los ojos. Desde el silencio de la tienda podían escucharse los golpes secos de un martillo, siempre al mismo ritmo, como el sonido de las agujas de un reloj. - Ahora dime, te diré si puedo ayudarte o solo estas perdiendo el tiempo. - Siempre hablé de manera tranquila y moderada aunque sabía sonar directo y esta vez no fue diferente al resto.
Vestimenta
RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 14-12-2025 Los ojos de Jin volaban alrededor en el momento que esperaba la llegada de quien fuera a llegar. Normalmente estaba informado de quién era, incluso conociendo puntos débiles con los que jugar, pero ese día concreto era una excepción. Su humor no era el mejor, y para colmo pronto tendría que verse cara a cara con alguien que era su superior, el único líder por encima de él de hecho… Podía escuchar los golpes en el interior y, sin embargo, sus ojos solo observaban las armas, buscando alguna que pudiera resultar de su interés. ¿Quizás alguna buena daga? Los materiales aparentaban ser de buena calidad pese al estado en el que se encontraba el local, casi despedazado y a punto de derrumbarse por dentro. ¿Cuánto tiempo llevaría esa madera de las estanterías sin cambiarse, o arreglarse siquiera? La voz lo hizo voltearse al frente, encontrándose con el varón que le habló directamente. Debía admitirlo, esperaba a alguien más grande, más curtido y más cargado de músculos, no un joven cargado de cicatrices en su rostro. Su interés despertó, no solo por el claro físico que cargaba, sino también por la lengua tan larga con la que hablaba, con semejante seguridad. ¿Qué diablos habían encontrado sus hombres? No dio demasiadas explicaciones, solo retiró la vaina de su arma donde reposaba su katana, en su cinturón. El arma que desde esa posición se veía en perfecto estado, pulido, impecable. ![]() —Me dijeron que podía contar con alguien como usted para esto.
Dejó el objeto sobre la mesa, entre ambos hombres, de modo que pudiera ver que estaba en un estado impecable, como bien fue mencionado. Sin embargo, para ojos expertos, había sido usada más de lo que pudiera uno imaginarse sin conocer. Fue el propio Jin, más alto que el contrario, quien comenzó a desenvainar el arma lentamente, revelando ahora el problema. Estaba desgastada, algunas partes del arma estaban con claras marcas de rotura, como si hubiera sido usada para soportar golpes brutales. Una hilera de esas escarchas que amenazaban con partir el arma en cualquier momento. ![]() Los ojos de Jin se elevaron, dejando la vaina justo frente a él y, frente a la propia vaina, la propia katana, que estaba en el lado de donde estaba el joven. La mirada de Jin era firme, sin escrúpulos. ![]() —Verá, incluso si cree que no tiene arreglo, quiero que solo lo haga.
Una silenciosa amenaza, mientras posicionaba su mano detrás de la vaina, inclinando ligeramente su rostro. Sus ojos afilados pudieron ver no solo la ropa que traía, también el oculto colgante bajo su ropa, solo quizás fuera la cadena. Algo le hizo sospechar. —Piense que, si hace un trabajo satisfactorio, podría no solo contratarle en más de una ocasión para más de una persona, también facilitarle un beneficio enconómico generoso, si me comprende. — Su seguridad, cargada de egoísmo, ahora fluía en el hombre, quien no apartó la mirada de los ojos ajenos. Apartó su mano de la mesa, rebuscando en el bolsillo la pequeña caja de metal, abriéndola. En el interior habían cigarrillos, ordenados de forma perfecta, tomó uno de ellos entre sus labios y lo encendió, si expresión todavía cargada de confianza que había mantenido durante toda la conversación. ![]() —Sé que está pasando por un momento algo… complicado. ¿No es así?
No le hacía falta preguntar a sus hombres, solo ver el lugar ya le gritaba el tipo de problema que tenía. Bajo su experiencia, ya estaba más que habituado a ver hombres que solo ocultaban su pobreza, él mismo la había padecido, bajo aquellos suburbios cargados de mugre y hostilidad. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 14-12-2025 Al parecer si que iba a tener trabajo, aquel hombre era un cliente con un aura extraña, como a sangre, como si estuviera limpio por fuera a simple vista impoluto, pero ennegrecido por dentro, podía notarlo, aunque quizás solo fuera su percepción. Tenia un vocabulario parecido al suyo, hablaba claro, tranquilo y seguro. - Si se mueve como una serpiente ... es una serpiente. - Pensó para si mismo tras completar el análisis previo de su cliente. Le mantenía la mirada fija mientras terminaba de escuchar sus palabras ¿momento complicado? ¿beneficio económico generoso? Ignoro momentáneamente esa parte. Sin decir palabra decidió llevar su mirada a su nuevo trabajo, arma de buenos tallados, parecía de buena calidad. No dudo ni un segundo deslizando la yema de sus dedos por la hoja de la katana, sin mostrarse ansioso, despacio, con delicadeza. Tenía varias fracturas en su acero, fisuras, signos de haber sido usada incontables veces. - Chst ... - El muchacho chisto con solo tocarla e inmediatamente la agarró por la empuñadura, esta vez más rápido, aceleró sus movimientos, pero no su respiración ni su templanza.
Con firmeza y haciendo un buen manejo del arma lanzo un corte con ella de izquierda a derecha, giro la muñeca al acabar el movimiento para volver a poner el filo en la misma dirección del filo y volvió a hacer el mismo recorrido pero al revés poniendo especial atención en el sonido del arma al blandirse, sonaba potente pero no delicado. Sin decir palabra lanzo ambos cortes frente a aquel hombre los cuales ni si quiera llegarían a tocarle un pelo, sin embargo, si que había tenido la confianza de lanzar esos dos movimientos con un arma bastante cerca, cualquier otra persona se hubiera apartado para hacer eso en cambio Barald se mostraba firme, seguro y concentrado, ni si quiera le importaba quien estuviera delante. - Es un buen arma, tiene un peso perfecto, sería una pena que se rompiera después de todo el tiempo que ha sido usada, este acero tuvo una buena vida, útil, muy útil. - Dijo el muchacho para ahora si, con la misma tranquilidad de siempre volver a enfundar el arma dentro de la vaina, con delicadeza. ¿Había aparecido una nueva oportunidad frente a el? es probable ¿fiable? ... ¿quién es lo suficientemente hombre para ser de fiar en estos tiempos que corren? desde luego que Barald lo era pero ¿este tipo? tenía dudas al respecto. Ya con el arma enfundada la extendió al frente para ofrecérsela de nuevo a su dueño. ![]() - No tengo ningún momento complicado ... pero hay algo que quiero saber. -
No lo impresionó con su suculenta oferta de cantidad generosa, ni tampoco con su arma. Le parecía extraño, aquella katana estaba próxima a partirse, no debía de usarse mucho más pero ... no era nada especial, nada que no pudiera hacer cualquier otro que supiera tratar el metal, es más, probablemente en una hora el arma estaría como nueva pasando por las manos de cualquiera de sus trabajadores. - Arreglare el arma si quieres, o cientos de ellas pero ¿que es lo que buscas de mi realmente? se directo. - Lo miraba a los ojos con la misma expresión que cuando lo recibió, serio, no mostraba otra cosa que no fuera seguridad tanto en sus palabras como en su trabajo, pero conocía bien a los tipos como el, no era una persona de a pie normal, vestía ropa cara con la que otros solo pueden soñar, se movía diferente al resto, hablaba con firmeza y olía a crimen. Nadie en la vida viene así de la nada a ofrecerte un trato suculento de cantidades económicas generosas así porque si, Barald era cuidadoso, siempre lo había sido y sobre todo de un desconocido. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 14-12-2025 Parecía saber analizar las armas, lo hacía con una eficacia que el propio adulto contempló como interesante. ¿La banda rival lo tendría contratado? ¿O quizás solo era un ignorante en esa tienda? Un simple civil que desconocía la situación en la que se encontraba. Esperó pacientemente al veredicto que finalmente le otorgó, uno que era completamente satisfactorio. Dudaba de todos modos equivocarse, pero la mirada del contrario le llamaba la atención más de lo previsto. ¿Ocultaba un ser querido que no quería involucrar, quizás? ¿Una madre, una esposa? ¿Familia completa? ¿Hijos? Maldijo no haber sacado la información extra que posiblemente tendría el que lo llevó hasta ese lugar debido a las prisas y su mal humor. No se inmutó siquiera cuando el contrario sacudió su propia arma contra él. Cierto, cerró los ojos instintivamente la primera vez y, al no sentir nada, se mantuvo quieto la segunda vez. Sus ojos se entrecerraron entonces ante el último comentario del joven. Sus ojos, ahora más afilados y cargados de una amenaza silenciosa, solo se clavaban en él como la misma arma que tenía entre sus manos. ![]() “Chico listo.”
Ese fue el pensamiento de bienvenida, acompañado del silencio que mantenía junto a su mirada. Solo lo volvió a analizar, ya no solo a él. La situación, el lugar, los sonidos que, ahora mismo, lo tenían envuelto y les prestaba una mucha mayor atención. La motivación era su propia seguridad. Elevó su mano, retirándola del bolsillo derecho, acercándola hasta el cigarrillo entre sus labios. ![]() —Eso dependerá de la capacidad que tenga para reparar mi arma, jovencito, y de qué lado está.
No hubo miedo, temblores, pero sí retiró el cigarrillo de entre sus labios, cerrando los ojos, exhalando el humo de sus pulmones, haciéndolo perder en el aire. ![]() —Pero estoy interesado en saber qué tanto conoce estas calles, joven Barald.
¿De dónde sacó el nombre? Porque era observador, por supuesto. La llamada había sido corta, y ningún lugar cualificado estaba sin certificado, al igual que ese pequeño y sucio local casi al borde del colapso. —No vengo a ser hostil, y mi humor especialmente hoy no es el mejor, si me comprende. ¿O no ha escuchado que parece haber últimamente algunos pequeños conflictos en la zona? — Quería ver qué tan involucrado estaría en el enfrentamiento entre las dos mafias y, de paso, sospechar si era alguien que fingía no conocerlo o, por el contrario, alguien que poder aprovechar a su favor. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 14-12-2025 Lo que pintaba a ser una mañana aburrida un día mas en la tienda había cambiado de rumbo gracias a este hombre que había aparecido, Barald se dio cuenta de lo observador y perspicaz que era con un simple analisis y su radar de alerta, a pesar de no mostrar hostilidad alguna, estaba encendido. Era un tipo peligroso, sin lugar a dudas. A lo largo de todo su viaje ha tenido que tratar con diferentes sujetos y su escalado no había sido otro que poco a poco, labrándose un pequeño nombre hasta de momento llegar hasta ahí, con su nueva tienda de armas que llevaba menos de un mes abierta en la zona. Si que es verdad que llevaba un tiempo establecido en Sorbet y al dedicarse al comercio y al tratado de todo tipo de armas lograba conocer a muchos individuos peligrosos e influyentes del bajo mundo y este tipo parecía ser uno de ellos. No obstante, permaneció quieto tranquilo tras la mesa en la que se encontraba, esta vez tomando asiento en una silla negra de cuero, era más parecido a un sillón de oficina, resaltaba por ser nuevo recien sacado de la tienda, a diferencia de su local, que era cuanto menos novedoso y reformado. Al ver que aquel tipo ni si quiera tomaba su arma decidió quedársela en ambas manos mientras colocaba los pies sobre la mesa frente a aquel tipo. - Dahahahaha, ya veo que conoces mi nombre ahora ¿puedo saber el tuyo? - Rio y hizo una pregunta, quitándole la mirada a aquel tipo sin parar de prestar atención a sus palabras. Efectivamente, aquel hombre era una serpiente, si te acercabas mucho podía morder, no obstante, guardaba las distancias, aunque fuera a un par de metros. Tomo un paquetillo de tabaco del bolsillo y sacó un cigarrillo, colocándolo en sus labios, prendiéndolo acto seguido con un mechero, dando una ligera bocanada de humo justo antes de pronunciarse. - Tu arma no necesita de cuidados intensivos, mis empleados la dejaran como nueva en poco tiempo, tan solo espera. - Uno de los trabajadores del taller apareció en la tienda para tomar el arma y marcharse con la misma dejando un silencio intenso en el lugar. Cosa que rompería con total tranquilidad no sin antes cruzar los pies sobre la mesa, ahora si, volviendo a mirar fijamente a aquel hombre. - Tengo una tienda de armas y trato con mucha gente, gente de todo tipo. Conozco estas calles y a todo el que tiene el valor para matar. Me dedico a algo como el trafico de armas, tengo mis influencias y mis clientes, no solo en el Sorbet, también en otros lugares del South Blue. - El chico se pronunció, a pesar de ser joven era hábil, no solo con su arma si no también con su lengua y su mente. ![]() - Pero tengo un código de valor, imagino perteneces a la mafia ¿me equivoco? -
Dijo el chico que también era perspicaz. - Vistes con ropa cara y hueles a sangre, conozco a los de tu especie. - Reitero el muchacho para acto seguido levantarse del asiento. - Yo solo soy un simple armero, un comerciante. Me da igual a que bando pertenezcas, yo trato por igual a cualquiera de mis clientes y no hablo de ellos con otra gente ya que soy un hombre de palabra pues no me decanto por uno o por otro. Si tu vienes a verme te atenderé y si tu enemigo lo hace también le otorgare el mismo trato ¿me entiendes? - Acto seguido el humo volvió a salir de su boca. - Se perfectamente lo que ocurre en estas calles. Pero te quiero dejar claro algo: si lo que quieres es información, este no es tu sitio amigo, entregaré tu arma en cuanto este lista y podrás marchar en paz. - Tras una leve pausa retiro su cigarro de la boca y prosiguió. - En cambio si lo que quieres es contratar mis servicios para estar listo para cualquier situación de riesgo y tener las mejores armas disponibles para ti y tus hombres ... entonces estas en el lugar indicado, ajustaremos un presupuesto y tendrás todo cuanto puedas pagar. - Barald era un chico listo y había jugado sus cartas lo mejor que había podido. Le había dejado dos cosas claras, la primera que no habla de otros clientes y la segunda que todo cuanto quiera puede pedirle, armas, mantenimientos, arreglos, refinamientos, esta tienda de armas era un negocio licito, pero con un gran vacío legal al dedicarse a eso, a las armas, creadas y usadas desde tiempos lejanos para quitar vidas y provocar daños, esto no era un puto ultramarinos, ni una tienda de fruta. Este negocio dejaba dinero de verdad, sin embargo, todo esto era cuanto menos peligroso, tus clientes eran criminales hijos de puta, asesinos, cazarrecompensas ... ¿por que iban a pagarte si podían robarte? este negocio requería no solo habilidad, si no de fuerza y inteligencia, mucha inteligencia. Un simple descuido podía ser una fatalidad, más con hombres con tal percepción como el que tenía enfrente, tenía que mantenerlo controlado o el lo acabaría controlando a el. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 15-12-2025 Sus ojos se mantenían fijos en él. No le hizo ninguna gracia la actitud que estaba adoptando frente a él. Ya no solo era ese exceso de confianza, también aquella actitud que solía adoptar él mismo. Odiaba perder el control frente a alguna situación y, sin embargo, seguía teniendo la ventaja de desconocer su propio nombre. Lo tuvo claro; si existía un segundo encuentro, no lo dejaría salirse con la suya. ![]() —Onizuka Jin.
Su nombre salió como si solo se tratase de una conversación. Elevó su mano hasta el cigarro, ahora apagándolo sobre la mesa que dividía a ambos individuos. Sí, se quedó con las ganas de hacerlo sobre su ropa e incluso sobre el zapato que tenía frente a él, pero por el momento lo mejor era evitar cualquier tipo de confrontamiento. Las palabras que decía eran, sin duda, de interés. Tráfico de armas, algo que su propio clan también había llegado a manejar. Dependiendo de la calidad de las mismas, podría ser un muy buen negocio. ![]() “Calma Jin. Calma.”
No solía requerirle demasiado mantenerla de hecho, solo que aquel no era el día. Pese a dichos pensamientos, su expresión mantenía la misma falta de emociones que en todo momento, su otra mano todavía permaneciendo en su bolsillo mientras se apagaba el cigarrillo, dejándolo allí mismo. —Escúcheme bien, jovencito. Me importa nada y menos lo que hagas o dejes de hacer, pero no me gusta nada que te dé mi arma, y solo se lo cedas a unos empleados. Si vine aquí fue para ver su potencial, no el de sus empleados. — Su rostro se elevó. No, no le gustaba que otros hicieran un trabajo que él quería ver. No le gustaba en absoluto dicha idea. —Por lo que más le vale bajar sus pies de allí, darse media vuelta y hacer usted mismo el trabajo, o no verá ni un extra de mi dinero. —OOOOONIIIIIIIIIIIIII — La voz lo hizo retroceder de golpe, elevando su mano hasta la cabeza del propio Barald a la vez que saltaba por encima de la propia mesa. —ZUUUUUUUUU — Estampó al joven contra el suelo, haciendo incluso caer la silla en la que se había sentado, agachando la cabeza con tal de prepararse para lo que se viniera en el mismo momento que… —KAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA. ¡BANG!
Una bala, de un calibre demasiado elevado como para pasar desapercibido, había atravesado no solo los cristales de la propia entrada, también roto algunas de las armas que se habían colgado y que ahora estaban cayendo a los laterales de ambos. Algunos de ellos rasgando el traje del propio Jin, quien chasqueó la lengua, molesto, otros haciendo cortes superficiales y, sin embargo, gracias a que estaba sobre el joven, el contrario no había recibido ni un solo golpe. —¡SÉ QUE ESTÁS ALLÍ, BASTARDO! ¿CREES QUE LO DE AYER TERMINÓ? ¡MIS HOMBRES TE VIERON RONDANDO POR EL TERRITORIO HACE POCO! — La mano derecha de Jin, de forma instintiva, fue a parar en la zona inferior izquierda de su cadera, donde normalmente tenía su cadera y de donde, casualmente, instantes antes había retirado la katana para entregársela al joven. Ahora, al intentar arrancarla, solo se encontró con… la nada misma. Maldijo por lo bajo. Se esperaba eso, pero no tan pronto. Los ojos de Jin ahora observaron al contrario, elevando su cuerpo lentamente, hablando en voz baja. ![]() —Quédese dentro, o a saber si irán tras su cabeza también.
Un nuevo disparo, esta vez en la zona frontal de la barra de madera. Fue suficiente para dejar el gran agujero, pero no lo suficiente para atravesarla por completo a la primera. —¡SAL, MALDITA SEA! — Tendría que ir a puño descubierto… Condenado fuera su maldito mal día. Pese a la situación dada, el temple del propio Jin se mantenía sorprendentemente calmado, incluso cuando ahora mismo estaba en una aparente muy seria desventaja. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 15-12-2025 Jin ... Onizuka Jin. Recordaría ese nombre. A pesar de la inexpresión emocional de su cara su lenguaje corporal mostraba enfado, Barald sabía interpretar aquellas cosas. En el preciso momento en el que apago el cigarro en la mesa de madera, el muchacho aun recostado en el sillón, dejo caer su mano derecha a su cintura cerca de la empuñadura de su katana - ¿Tendré que enseñarle modales? - Pensó para si mismo en lo que barajaba la posibilidad de desenvainar su katana y enemistarse con la propia mafia, algo no muy conveniente para el y quizá impropio de su comportamiento normal, pero no podía dejar pasar que mostrara tal falta de respeto hacía el y hacia su tienda. - Tu arma no tiene mucho misterio amigo Jin, cualquiera de mis empleados la puede reparar sin problemas. Si quieres hacerme trabajar trae algo competente la próxima vez ... - Dijo el muchacho sin morderse la lengua. - Pagaras un extra por ser tan descarado de apagar un cigarro en la mesa. - Barald no dudaba ni un segundo en hablar con franqueza frente a ese sujeto, sin hacer caso a sus "amenazas" No iba a dejar que alguien como el le dijera lo que tenía que hacer ni mucho menos a estas alturas de vida, pero algo iba a cambiar, un giro de los acontecimientos que no le iba a gustar nada de nada. El oído fino de Barald lo alertó de algo, no obstante no tuvo demasiado tiempo para reaccionar al escuchar un grito desde fuera de la tienda ¿buscaban a Jin? al parecer si. No pudo hacer mucho más que ser derribado por el allí presente que lo tiro de la silla y calló con el tras la mesa. El disparo sonó potente, rompiendo el vidrio y varias de las armas de los escaparates que ahora caían al suelo. Teniendo a Jin encima llevo su mano derecha hacia la cara del mismo, empujándolo para que se le quitara de encima. Era la primera vez que le ocurría algo así en su local. Nada más Jin se le quito de encima, Barald se movió hacia el lado izquierdo para moverse rápido porque su vida estaba en peligro. Nadie atacaba así su tienda y salía andando con ambas piernas del local. ![]() -Dahahahahaha ¿esconderme yo? - No iba a permitir que ningún hombre de a pie tirara por la borda su trabajo, todo aquel que ose irrumpir de esa manera en la tienda, tendrá que pagar un alto coste. Tras escuchar el segundo disparo y ver como seguia dañando el mobiliario de la tienda solo pudo cabrearlo aun más, aunque no perdía la calma ni si quiera en ese momento. - Tu factura sigue aumentando Jin, solo quiero que lo sepas. - Dijo tranquilo y calmado a lo que inmediatamente hecho a correr por un lateral del local, tomando una de las katanas de la estantería y lanzándola hasta donde estaba Jin. Hacía algún tiempo que no usaba su katana, sin embargo, siempre la mantenía bien afilada y lista para cualquier ocasión. - SI NO SALES ENTRARÉ YO HIJO DE PUTA - Era un hombre armado, peligroso e inestable a primera vista y su arma era potente simplemente por el sonido que hacía al disparar. El hombre entró en el local a la vista de ambos. De piel morena y avanzada edad, mostraba un cigarro en la boca, humeante, trajeado y bastante alto. ![]() -TE PIENSO DAR POR EL CULO PUTO GUSANO ¿CREES QUE PUEDES ESCAPAR DE MI?-
¿Aquí todo el mundo fuma en la tienda? curioso cuanto menos. Don Vittorio Deluca era el nombre de aquel tipo, miembro de una de las mafias que maneja este territorio y las inmediaciones de su tienda estaban dentro, no obstante a pesar de que Barald conocía a su mafia no había tenido que tratar con ninguno de ellos por el momento y sin más preámbulos, ese día había llegado, aunque todo eso pueda implicar ampliar la lista de desperfectos de la tienda - Veras pedazo de mierda. - Barald inmediatamente se acercó a aquel hombre a paso ligero. - No me toques los huevos y vete de aquí antes de que te haga cachitos, no se si me vas pillando. - Barald sin miedo al éxito se acercaba a aquel hombre con la zurda en su cintura, rozando el mango de su katana, aun no había desenvainado pero estaba próximo a hacerlo. Se mantenía alerta de cualquier movimiento de ese hombre que era peligroso, un solo movimiento de su mano y zas, apuntaría directamente a su muñeca para cortarsela. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 16-12-2025 Solo había una cosa clara; no le gustaba la forma que el contrario tenía de desafiarlo. Condenado idiota sin cerebro. De no haber sido por la situación que se había dado, probablemente habría sido un desenlace muy distinto. Sin embargo, sí, era muy consciente de las consecuencias que estaban dándole. ![]() —No dudes que lo que ese perro rompa haré que lo pague.
Se apartó, dejando que el contrario se desvaneciera. Al menos las cosas que había sobre su cabeza no iban a seguir cayendo, o eso esperaba. Cerró los ojos, respirando una vez más. No quería recurrir a eso. Elevó su mano hasta el abrigo de su traje, frenando a medio camino al encontrarse una nueva katana deslizándose hasta donde él se encontraba. Elevó la mirada hacia Barald. Por un segundo, mostró confusión arqueando una ceja, por otro, no sabía qué pensar. Solo tomó la vaina, y desenvainó parte de la katana. No era necesario ser un experto para saber que era demasiado buena para no utilizarla, quizás mejor de la que había traído. Cerró los ojos por algunos segundos, respirando profundamente para mentalizarse. Lo peor llegó a continuación, el muy estúpido fue directo a la boca del lobo. Maldición, ¿Qué no sabía que la mayoría de los mafiosos no estaban tan confiados por no ir siempre solos? Chasqueó la lengua, acomodando la katana que se le había ofrecido en la cintura. A su vez, en el otro extremo, el hombre solo observaba a Barald, con demasiada confianza. Sí, tenía una pistola de alto calibre, pero no era él quien había disparado. El hombre solo lo miró con una mueca de asco, sin siquiera inmutarse, a la vez que otros cuatro hombres aparecían tras su espalda. —¿Te crees que me asusta un insecto como tú? No vales mi tiempo, así que aparta de mi vista. Jin finalmente salió, caminando con calma, de debajo de la barra. Su expresión, calmada y sin temor, solo se acercaba hasta el hombre. —Al fin apareces, rata. No creas que hemos zanjado lo de ayer. Jin no habló, analizó su alrededor, incluyendo el cristal tras el hombre, donde pudo ver al individuo sobre una de las casas, en una ventana. El brillo de la luz solar le hizo ver que era quien había disparado con una escopeta, dándole sentido al gran calibre con el que había impactado contra la tienda. Todo eso solo duró cuestión de segundos antes de fijar su mirada en el moreno, posicionándose cara a cara frente a él. —Oh, ¿hoy estás solito? Qué insensato aparecer por aquí sin tus hombres. ![]() —No me hacen falta para que muerdas el polvo, a diferencia de ti.
La vena se marcó en la propia calva del hombre, quien apretó los dientes en una expresión de disgusto, elevando el arma hasta colocarla directamente frente al propio Jin. Él no parecía asustado, ni siquiera en el momento que el seguro del arma iba directamente hacia él, frente a su rostro. ![]() —Sabes perfectamente que si disparas solo quedarás como el cobarde que eres.
El hombre apretó el arma, ahora contra la cicatriz del yakuza. —Te recuerdo que si sigues armando este escándalo frente a civiles, solo captarás la atención de los Marines, y dudo que los quieras detrás de ti. La advertencia de mi jefe no iba de broma. —¡TU JEFE ME IMPORTA UNA MIERDA! ¡TÚ NO ERES MÁS QUE SU TÍTERE Y PERRITO OBEDIENTE! — La mano de Jin se elevó hasta el arma, apretándolo él más hacia su propia cicatriz. ![]() —Entonces dispara, y a ver quién le debe qué a nadie.
Su otra mano se dirigía a la katana que el contrario le había ofrecido. El hombre, ahora, parecía dubitativo, su mano firme, tratando de apretar el gatillo. ¿Él haría algo? ¿Incluso cuando uno de los cuatro que se había presentado también con un arma y estaba listo también para dispararlo a matar? RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 16-12-2025 Si la vida no te enseño a no menospreciar a nadie acabaras pagándolo caro, es ley de vida. El exceso de confianza podría llevarte a tomar malas decisiones a no ser que tengas una mente muy privilegiada que te ayude a evaluar situaciones de riesgo y aun así, puede ser que te amputen un brazo, si no pregunten por ahí a los que mas llevan en esto. El negrata nabo flácido mostró cuanto menos interés por nuestro gran apuesto galán amigo de los mafiosos que no pensaba mostrar piedad a todo aquel que osara molestar a sus clientes dentro de su local, y más si te cargas mobiliario y encima lo menosprecias de aquella manera como si fuera una puta hormiga ¿Sabias que las hormigas, aun con su pequeño tamaño son capaces de partirle el ojete a bichos muchos mas grandes porque levantan más de 50 veces su peso corporal? Es algo anatómicamente increíble. Ni si quiera tenia el valor de mirarle a la cara que dejaba que sus putos gorilas fueran los que lo intentaran amedrentar tan solo con su mirada porque de momento ninguno de ellos hacia nada al respecto. Sin más preámbulos siguió caminando hasta el negro que ahora le colocaba a Jin su pistola en la cabeza. Para suerte del muchacho, el tirador de fuera solo podía ver a Jin y al negro que eran los que estaban a tiro, en cambio Barald solo era visto por los guardaespaldas del niggah, que se encontraban detrás de el como esperando algún tipo de orden de su jefe que estaba bastante ocupado intentando meterle la pistola por la boca al yakuza supremo Onizuka Jin, Barald recordaría su nombre y su deuda después de esto. Si no pagaba el negro iba a hacerlo el. Ignoró por completo la mirada intimidante de los guardaespaldas para hacer gala una vez más de sus habilidades notorias de combate, especialista en amputar y desmembrar como si fuera un carnicero. Su tranquilidad no se veía afectada en ningún momento, ni si quiera en este, sus movimientos siempre eran lentos, tranquilos, sin mostrar prisa por nada, en cambio todo eso cambia a la hora de blandir su arma. Su entrenamiento como espadachín había sido arduo para llegar a tal nivel, manejaba con tal destreza su katana así como si fuera una extremidad más de su cuerpo. Algo se freno dentro de su mente, eludiendo cualquier estimulo ajeno que no fuera lo que tenía en mente; sus ojos, rojos como la propia sangre que iba a ser derramada mostraban determinación. Flexiono ligeramente las rodillas y tenso los músculos de sus piernas para dar un paso hacia adelante con un leve impulso, agachándose para ganar mas aerodinámica y así conseguir lanzarse a su objetivo lo más rápido que pudo, ahora estaba a tiro del hombre de fuera, pero pensaba jugársela aun que recibiera algún disparo, el tipo de fuera no era un gran tirador, si lo fuera, Jin estaría muerto de un balazo en la cabeza. Fracciones de segundo mostrarían la diferencia, pues el muchacho paso de ser un blanco a estar justamente entre el negro y jin, aprovechando su estatura desenfundó su arma con la mano izquierda propinando un corte vertical directo al brazo de aquel hombre a la par que se frenaba en seco con ambos pies, intentando detener su impulso al mismo tiempo que levantaba el filo de su katana. ![]() -¡Fssshh! ¡Fzzzt! -
El sonido del desenfunde de su arma fue extraordinario, maravilloso, digno de los espadachines más diestros de todo el South Blue "gracias sensei, eternamente agradecido con usted" ¿su arma? afilada como el cuchillo de un asesino corto el aire provocando un silbido que solo buenos entendedores podrían apreciar y ¿su objetivo? cortar todo cuanto tocara. Un corte limpio, perfecto cuanto menos, hizo que el brazo de aquel tipo quedara despegado de cuerpo. Aun con el brazo en el aire y sin que callera la primera gota de sangre al suelo, Barald se giró ligeramente, agarrando al negrata con la otra mano, con intención de usar su cuerpo para proteger a su nuevo cliente y a el mismo de un posible disparo del tirador de fuera. - Joder Jin tienes un par de cojones - Dijo teniendo al mismo a su espalda esta vez, le parecía valiente e insensato lo que había hecho de colocarse el arma en la puta frente, no obstante, el mago de la oportunidad aprovechó el momento, como era de esperar. - Vale vale a ver ya habéis visto lo que le he hecho a vuestro jefe, mandarme a los sicarios me la suda, al negro este le pienso empalar ¿os queda claro? - Dijo dirigiéndose a los matones y al tipo de fuera ¿se atreverían a enfrentarse a estos dos a fin de cuentas? parecían simplemente ser actores secundarios, ni eso, simples extras de las películas a los que les dan 50 euros por pasarse un día de rodaje haciendo de monigotes entre la multitud. Si estaban dispuestos a morir por 50 euros, es que eran imbéciles. |