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[Presente Absoluto] Me voy por cigarrillos - Ryota Miyamoto - 21-12-2025 70 de Invierno - Año 16 11:00AM La isla Karate, el lugar donde numerosas tripulaciones de piratas habían nacido en los últimos tiempos y alzado sus velas rumbo al Grand Line. La gran mayoría tan solo conseguía estrellarse contra la Red Line, pero muchas otras lograron sortear los predicamentos y llegar más allá de esa imponente estructura geográfica, impulsadas por el único deseo de vivir las más grandes aventuras que aguardaban al otro lado. Hoy, al igual que sus antecesores antes que ellos, la historia de una nueva tripulación comenzaba a escribirse. Los Hanu Mahana, un grupo nacido del propio deseo de su capitán, se enfrentarían primero al South Blue y tras ello, zarparían a destinos mayores. Sin lugar a dudas vivirían numerosas aventuras antes de alcanzar las aguas más peligrosas; algunas más arriesgadas, otras no tanto, pero lo único seguro era que se mantendrían juntos, unidos por sus inquebrantables lazos de camaradería y aprecio mutuo. “Chicos, voy a tomarme un pequeño viaje en solitario a Sorbet, los llamo en unos días cuando llegue, os quiero <3”
Aquellas fueron las palabras dejadas en una pequeña nota sobre la cama donde dormía. Ryota esperaba que sus compañeros la encontraran, enterándose no solo de que se había ido por unos días, sino que al respaldo también contenía otro mensaje. “No pague el alquiler de la posada keke, te lo encargo Tezka. Te pago cuando regrese.”
Definitivamente los mejores amigos. ![]() ![]() “Bro, qué grande mi tripulación, son unos cracks.” Pensaba el joven de cabellos castaños mientras, a bordo de uno de los cruceros que acababa de zarpar rumbo a la isla de Sorbet, observaba con aprecio el hermoso mar en el horizonte. Si bien ya había visitado la isla con anterioridad, su intención de viajar iba más allá del mero capricho, como les había hecho creer a sus compañeros. Había querido llevar a Heras, pero por alguna razón no logró encontrarlo, y terminó decidiéndose a ir al enterarse de que en la zona norte de Sorbet las peleas clandestinas eran mucho más elegantes y, por ende, las apuestas eran mucho mayores, en comparación con las de la isla Karate. Su plan era simple: llegar a la isla, conseguir entrar a las peleas y llenarse de dinero mientras derrotaba a algunos tontos presumidos. Aquella percepción errada nacía del encuentro con un maestro marcial al que había conseguido vencer junto a Runin, el cual pretendía inscribir a un niño en esas contiendas con la idea de ganarlas. Por ello, Ryota creía que, si aquel anciano loco pensaba de esa manera, significaba que los oponentes eran unos endebles que caerían con un solo golpe. Dinero fácil, y nada motivaba más al joven de ojos color miel que la idea de hacerse rico sin mucho esfuerzo. “Seguro va a ser divertido, pero antes de llegar creo que disfrutaré de este crucero. Hay muchas chicas lindas y tontos con dinero.” Susurro para sus adentros, girando la mirada hacia las personas que se encontraban en la cubierta del crucero, algunos eran simplemente turistas buscando disfrutar del océano, otros funcionarios elegantes, pero lo que enfocaban los ojos del chico eran las señoritas. Con agrado llevo su diestra al bolsillo de su bermuda, donde saco una bolsa de caramelos, luego con la zurda, tomo una de las esferas con aroma frutal y la traslado a su boca para comenzar a mascarlo. ![]() “Bien, creo que encontraré algo que hacer durante un par de días.” Infló una pompa de chicle, guardando la bolsa de caramelos y peinando sus cabellos hacia atrás. Se preparaba para la primera impresión, al menos así habría sido hasta que cierto personaje interrumpió sus perfectos y para nada alocados planes de ligar minitas o estafar a los sugar daddys de ellas. Outfit
Karmas
RE: [Presente Absoluto] Me voy por cigarrillos - Runin D. Kitay - 22-12-2025 “Chicos, voy a tomarme un pequeño viaje en solitario a Sorbet, los llamo en unos días cuando llegue, os quiero <3” Hijo de… ¿En serio el castaño no ha aprendido a tener rastro de sentido de supervivencia en todo el tiempo que llevan juntos? Es como si su cerebro se apagase repentinamente cuando de pensar con lógica se tratase. El reverso de la hoja le arranca una pequeña sonrisa cómplice. ¿Y si Tezca decide que aquello debe convertirse en problema de todo el mundo? No, gracias, por algo existen los límites y el de ella es no pagar cuentas ajenas. Siente la tinta entre sus dedos y la sonrisa divertida se transforma en una maliciosa.
![]() —Solo sabes despertar temprano cuándo quieres escaparte. ¿Eh, cariño? Esta vez no te lo permitiré. Susurra para no llamar la atención de nadie. Sin pensarlo agarra su mochila y empieza a meter sus cosas con premura, en el trayecto aprovecha para lanzar una indiscreta patada a Cardan, quien se remueve en la cama, sisea con amargura poco contenida y se extiende con precisión cazadora, eso es hasta que nota la causante del ataque. La expresión de querer aferrarse a la piel y apretar la carne hasta romper huesos se desvanece intempestivamente. ¡Su dueña! ¡Su mejor amiga! ¡Su más grande temor! —Shhhhh. Ponte tu gorro, tenemos que perseguir a tu imbécil favorito. —Cardan mueve la cola con apremio, se resbala con elegancia de la cama y trata de no hacer ruido al reptar por la madera. Busca su pequeño gorro y su corbata. Un grácil movimiento acostumbrado y está listo para la acción, cuando se trata de Ryota parece animarse el doble, como si fuera la contraparte que realmente le da cariño, alimento y entendimiento. Runin bufa levantando la mochila, ha tenido que dejar atrás algunas de sus prendas pero está bien, se han ensuciado esos días y no parecen tener arreglo, después comprará más o sonreirá para obtener conjuntos gratuitos. Se ajusta el brazalete en su bicep y se siente lista, hora de la aventura. El silencio se rompe cuando camina porque los tacones no piensa dejarlos de lado. Corre por las escaleras, pregunta a la dueña de la posada por dónde se ha ido el culpable y después desaparece con una emoción que no tiende a mostrar a nadie, al menos no estando sobria o en confianza. El camino es obvio, demasiado para ser verdad. No puede estar lejos porque la tinta estaba fresca. Sorbet. Sorbet. Sorbet.
Un marinero informa que en el puerto solo hay un crucero que está por zarpar a aquella isla. ¿Nuevamente deberá pisar aquel lugar después de un par de años? Traga saliva, sabe que algunos de sus conocidos han partido lejos de ahí, escapando de la desigualdad y el infortunio. Uker y Owen son piratas con recompensas sobre sus cabezas, incluso aparecen en el periódico. ¿Llegarán a tales lares en algún momento? Sonríe y casi tropieza con Cardan, parece demasiado cansado así que lo levanta y el paso se vuelve más lento. Compra los pasajes con el dolor del alma porque su serpiente siempre le saca un ojo de la cara. El penúltimo llamado provoca que respire con fuerza y acelere el paso. El último llamado y su pie toca la escalera de embarque, lo han logrado. El capitán anuncia la partida de Isla Karate y Runin al fin tiene tiempo para arreglarse el cabello, dejar a Cardan en el suelo, muy cerca de ella porque los tripulantes escapan despavoridos y no tiene ganas de ser botada al mar por alguno de ellos. Relame con ligereza y costumbre su labio inferior, muerde un poco sin hacerse daño mientras la vista busca su objetivo. ![]() —¿Dónde te has metido, cariño? La voz suena juguetona. Cardan se alza un poco intentando buscar también. Llevan así un momento hasta que lo ve, mascando un chicle y mostrando una expresión de suficiencia ante su casi perfecto escape. El pecho se infla, la sonrisa se ensancha y los pasos se hacen sonoros, esperando que se mitiguen con el trajín de las personas y el ruido de la embarcación. Su olor es un asunto más complicado. Repentinamente sus brazos se deslizan alrededor de Ryota en un tierno abrazo que va apretándose cada vez más. Cardar aprovecha también para subirse en él y enrollar ambas piernas, apretándolas sin excederse. —¿A dónde pensabas irte, deudor con patas? —Le habla al oído, ríe suave —¡Si crees que esta vez te dejaré escapar estás muy equivocado! Ese botín será de ambos. Fufufufu. Sin preámbulo lo suelta, empujándolo hacia el frente, esperando que se cayese debido al agarre de Cardan. ![]() —Fufufufu. ¿Compartimos camarote, cariño? A veces le gusta burlarse de otros, en especial de Ryota y sus intentos fallidos de libertad; en otras ocasiones disfruta de esa alta que va de isla en isla haciendo lo que desea. ¿Qué les deparará Sorbet? Quizá podría ir a visitar la iglesia después de tanto tiempo, ver si la ancianita con la que iba a misa, aún está vida. No suena mal.
Karmas
RE: [Presente Absoluto] Me voy por cigarrillos - Ryota Miyamoto - 24-12-2025 ¡POP! fue el sonido que hizo la esfera de chicle al reventarse, cuando el inesperado abrazo agarro su cuello y un segundo gesto afectivo vino a por sus piernas. ![]() “No, ¿que?, ¿espera?” Parloteo sorprendido, antes de que la voz de Runin le permitiera identificar lo que ya deducía por el intenso aroma y el amistoso apretón de sus piernas. “Keke, Runin… que placer verte kekeke.” Había sido descubierto y a juzgar por la presión que la chica comenzaba a ejercer sobre su cuello, había leído la carta. “¿Escapar? Claro que no, jamás le haría eso a mí tripulación, simplemente me adelantaba. Ya sabes.” Trató de zafarse de aquellas acusaciones, pero la furia de la chica no conocía clemencia alguna, lo despojó del abrazo y lo empujó hacia adelante con descarada elegancia. “Para analizar el teerreeeee…” La caída generó un fuerte ruido que hizo que los demás tripulantes del crucero desviaran la mirada, encontrándose con el chico, de cara al suelo y completamente atrapado por la serpiente que enroscaba sus piernas. ![]() “Para analizar el terreno…” (Sniff) Expreso tras levantar su cara del suelo. “Aparte ¿de que botín estás hablando? Soy inocente de los cargos que se me acusen hasta que se demuestra lo contrario.” Trató de hacerse el desentendido, incluso se atrevió a fingir una falsa indignación, mientras Cardan se deslizaba por su espalda hasta llegar a su rostro, lamiéndolo con agrado, como si se tratara de un cachorro. “Hola Bro, lo siento por ti, tienes que aguantar a esta gruñona.” Suspiraron ambos al tiempo, como si cada uno entendiera los pesares del otro. “¿Compartir camarote?” Expreso pensativo, mientras se levantaba del suelo una vez la serpiente soltara sus piernas y se alojara cómoda en sus hombros. “Mmmmmmmmm” continúo pensándolo, aunque la realidad era que solo lo hacia para molestarla, como si de verdad necesitara tiempo para analizar las posibilidades entre tantas opciones a bordo del navío. ![]() “De acuerdo, me gusta la idea.” Dijo, una vez Runin se hartará y lo hubiera golpeado un par de veces. Dejando de lado los moretones en su rostro, volvió a inflar una pompa con el chicle en su boca y se colocó junto a ella. Con gracia, extendió el brazo y la tomó del hombro en una especie de abrazo, mientras ambos observaban el océano. “Te apuesto mil berrys a que te gano en el Black Jack” Ofreció el reto casi que, sin pensarlo, y tras una refrescante brisa marina proveniente del horizonte, la pareja termino en la mesa del casino apostando la cantidad pactada. Con Cardan aún sobre los hombros, observando las manos de todos y siseando a Ryota como si este pudiera entenderlo, el castaño apostó todo sobre la mesa con una sonrisa en los labios, seguro de que ganaría. “Voy all in, lo siento por los perdedores” se autoproclamó victorioso mientras colocaba las cartas sobre la mesa con aire triunfal. Un full house perfecto, ya armado. Los otros sujetos en la mesa se llevaron las manos a la cabeza con gestos derrotados; solo faltaba Runin, quien debía decidir si se retiraba o mostraba algo mejor. ¿Ganaría? ¿Perdería? Solo la fortuna lo diría.
Off Rol
Karmas
RE: [Presente Absoluto] Me voy por cigarrillos - Runin D. Kitay - 24-12-2025 Las anonadadas palabras provenientes del castaño con tendencias escapistas quedan grabadas, con cierto ápice de diversión, en la memoria de la amazona. ¿Acaso aquello terminará por convertirse en el juego del “gato y el ratón” por tiempo indefinido hasta que un día, al voltear atrás, la libertad de una existencia sin captor aligere el peso en los hombros del hombre? Allá cuando no exista una maliciosa morena que se carcajee ante las súbitas caídas y combinaciones de vocablos literales, perfectos para la ocasión. La traición golpea un par de veces a su puerta cuando Cardan decide mostrar clemencia hacia su nuevo mejor amigo. ¿No debería considerar a aquel acto de rebeldía como una imperdonable falta de respeto? La amigable serpiente desata toda atadura para empezar a actuar como un cachorro al encuentro de su amo. ¡Ah! Para colmo sisea y asiente ante las palabras de Ryota. Tal parece que alguien desea conocer la verdadera vida salvaje y cazar sus propios ratones en vez de esperar que las flechas de la fémina hagan todo el trabajo. ¿No? El tercer acto de nulo sentido de supervivencia se hace presente al escuchar la dubitativa voz del castaño. ¿Ha escuchado bien? ¿Acaba de decir un largo “mmmmm”? ¡¿A ella y sus proposiciones?! Oh Ryota, mal, mal, mal, hay límites para todo menos para el carácter explosivo de Runin, quien, sintiendo cómo los ojos se aprietan con fuerza decide respirar profundo. ¡Está bien! Puede con ello, claro que puede con ello, especialmente cuando demuestra que las dudas y negativas contra ella, no van. —¡De inocente no tienes nada, cariño! No mientas. Me estás ocultando cosas. —Estira la diestra para apretar la mejilla golpeada de su acompañante. —Te faltan treinta años para empezar a mentir un cuarto de bien a como lo hago yo. —Masculla jalando la piel antes de soltarlo. Ha perdido el porte durante un instante porque el castaño tiene la facilidad para sacar el lado más caótico y esporádico de la fémina, algunas veces en buen contexto, otras veces en el peor de los modos. ![]() —No sé quién es peor, si Cardan por ser una rata traicionera o tú por escapar cada que tienes 10 berries en el bolsillo, cariño. —Frunce el entrecejo y durante un instante vuelve a plantearse la idea de darle otro buen golpe, al menos es así hasta que siente el brazo alrededor de su hombro. —Conozco esa expresión, ambicioso de mierda. —El enfado se desvanece solo un instante porque el momento amerita ser analizado. La propuesta a modo de apuesta no se hace esperar y ella tiene que apretar los labios para no sonreír. —Tú enserio no tienes vergüenza. ¿Verdad? Fufufufu. —Al final una pequeña risa escapa mientras el mar se agita ante ellos. —¿Sabes que alguien como yo no puede perder contra alguien como tú, no es así? —Gira el rostro, eleva el mentón y sonríe de medio lado. Ese aspecto tan malicioso como competitivo se hace presente, dejando todo atrás. ![]() —No estarás llorando cuando pierdas, cariño. Canturrea. Su siniestra asciende para darle un golpecito a una nueva bomba de chicle, rompiéndola en el acto; sin estorbos en el camino acerca su rostro al ajeno, en susurros que suenan a burla y confianza. —Porque no me gustan los malos perdedores. —Susurra con típica melosidad. Lo siguiente que escucha es el ruido del interior del crucero. Las apuestas ascienden, el aroma a alcohol llena la habitación y los hombres se aglomeran en comentarios que rozan desde la mofa hasta el estupor. Una copa de vino acaricia los labios de la fémina hasta que el delicado sabor del vino blanco resbala por su garganta. Suspira aliviada pensando en su siguiente movimiento. Ryota parece estar listo para dar el todo por el todo. —Inconsciente. —Piensa la amazona sin despegar la vista de sus contrincantes. ¿Rendirse ante la iniciativa del castaño? Ni por todo el oro del mundo. —No podría retirarme después de esa declaración, cariño. —¡Un full house! Silva y cuando los hombres muestran sus cartas, es su turno y se relame los labios cuando está por soltar la bomba. ![]() —Poker perfecto, cariño. Las expresiones de asombro de los presentes no se hacen esperar y la victoria queda en manos de la fémina quien termina su vaso de vino para hacerse no solo con la recompensa sino también con la victoria que infla su ego. Lo siguiente que recuerda es haberle invitado a Ryota un trago de vino, después dos y seguido tres. ¿Después? Bueno, el número de copas se transformó en número de botellas. “¡Apuesto que puedo aguantar más la respiración que tú! El ganador madruga al buffet para ganar la mejor comida.” “El primero que seduzca a un anciano, se queda con la cama del camarote, el perdedor tendrá que dormir en el suelo.” “Apuesto que puedo robarle el reloj al riquillo de la derecha antes que tú. El ganador se queda el reloj, el perdedor se echará la culpa.” La competencia escalaba entre risas y estupideces varias, desde comer tres pastelillos de arroz al mismo tiempo hasta caminar por el borde de la piscina del crucero sin caerse. Ryota casi se ahoga con la comida y Runin quedó empapada cuando resbaló hacia el agua. Aun así, la complicidad del par de ebrios no aminoró. En algún punto Cardan se aburrió de esperarlos y se fue a dormir primero. La hora en la que llegaron a la habitación se perdió con la oscuridad de la noche, la cama que había ganado Runin quedó de lado cuando la serpiente se apoderó de ella y ambos piratas se quedaron dormidos uno junto al otro sobre el piso de la habitación. Al día siguiente nadie madrugó al buffet, no recordaban haberse echado la culpa sobre el reloj o la mitad de las apuestas estúpidas que habían realizado, y quizá Runin hubiera fingido olvidar haber ganado esos 1000 berries al ver a Ryota dormido sobre ella a la mañana siguiente, de no ser por la cantidad de babas apestosas a alcohol que había dejado sobre su cabello y cuerpo. Si, una que otra cosa debía recordar. Aun así pretendió dormir un poco más cuando se acurrucó abrazando a su compañero. Cardan podía hacerse cargo del tardío desayuno, que sirviera de algo. ¿No?
Karmas
RE: [Presente Absoluto] Me voy por cigarrillos - Saint Sheperd Ju Peter - 24-12-2025 Resultado del viaje:
Zona: South Blue
- Viaje desde la Isla Karate a Reino de Sorbet.
Barco: Barco crucero
- Coste: 12.000 berries por espacio ocupado.
Espacios ocupados: 2
Ryota = 1
Runin = 1 (la serpiente no ocupa espacio) Costo del viaje:24.000 berries (pagado a parte iguales)
Cierro petición y tema.
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