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[EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Versión para impresión

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[EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Voz Seductora - 29-12-2025

Venimos de este post
En esta zona debéis postear los siguientes personajes: Quetzalli Jr, Korg.
Recordad que debéis postear con el código ["personaje=2616"] (quitad las comillas).
¡Mucho ánimo y buena suerte!



RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Korg - 29-12-2025

[personajeinvalido=2616]

Leyenda (Guía de color)


El movimiento del centauro enmascarado limpió el puerto de los piratuchos que allí se encontraban. El camino había quedado despejado para que Ashura, el mata-héroes, hiciera su entrada. Y el demonio no hizo esperar a nadie. Todo el Niebla de Guerra retumbaba con cada paso del demonio de humo. El humo ascendió, hasta formar en el cielo una reconocible calavera. Aquella calavera parecía querer rivalizar con la que mostraba la enorme formación rocosa de la propia Hachinosu. Sin duda, aquello era una declaración de guerra. Una declaración de guerra digna de aquel que decía querer sumir el mundo entero en las llamas del caos y bailar sobre sus cenizas.

Un nuevo vaivén se percibió en el barco. Uno más fuerte que los anteriores. Y tras eso, un gran estruendo proveniente del puerto.

La catástrofe había llegado a Hachinosu

Tenía intención de quedarme en el Niebla de Guerra y cubrir desde allí al demonio y al resto, pero con aquella épica entrada no podría yo ser el único que se quedara fuera de la foto. Bajé entonces, posicionándome entre los dos alados del grupo, a dos metros de ambos, teniendo a mi derecha al joven Artur y a mi izquierda al enmascarado que confundía Rakdos con Golgari. Sorprendentemente, hasta el amigo peliblanco decidió bajar a divertirse un rato. Llevaba un tiempo completamente desaparecido, tanto que incluso había llegado a pensar por momentos que la había espichado dejando solo y triste a su pequeña mascota, un azor cuyo nombre creo que nunca me llegó a decir pero que de vez en cuando solía estar en lo alto del palo mayor vigilando a Artur. O tal vez había confundido a alguna gaviota con el azor, pero bueno. Me alegraba que no hubiera decidido irse al otro barrio todavía y abandonar a su ave.

Caminamos despacio, como esos grupos de mafiosos de las películas cuando hacen su aparición, hasta que de repente hubo un gran estruendo. Y volé, y volé, y caí a saber donde, pero a tomar por culo de donde estaba antes del estruendo. Volé tan lejos que no alcanzaba a ver ni a Artur ni a ninguno de los dos ruidosos y feos (algunos más y algunos menos) tipos que estaban á la derecha del mismo. Tan solo alcanzaba a ver al blanco corcel, el cual estaba a cuatro metros de mí.

No había tiempo que perder y, si bien podía tratar de volver al Niebla de Guerra, este ahora estaba a tomar por culo, a pesar de que yo me había encargado de anclarlo justo en el puerto. Por ello mismo, subí de un salto al lomo del pegaso, activando mi Kenbunshoku en un radio de sesenta metros, para poder percibir si alguien más se nos acercaba. Desenfundé a Whistle mientras con la otra mano desmarcaba el Den Den Mushi blanco.

- Dale. Tenemos que reunirnos con los demás. Vuela bajo que no quiero que hagan tiro al caballo alado con nosotros - le indiqué mientras esperaba y deseaba que aquel blanco caracol diera señal, para ir indicando al demonio de los malos humos y que no la liara demasiado. Me rasqué la cicatriz de mi mano izquierda, algo nervioso, mientras me mantenía alerta y esperaba a que el enmascarado echara a volar para ponernos en marcha.


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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 30-12-2025

[personajeinvalido=2616]

Aun con mi haki activo a 100 metros y viendo que habia barrido a cuanta alma se encontraba en el puerto, deje de aletear y cai grácilmente sobre mis cuatro pezuñas tocando el piso del muelle, mis ojos miraban hacia el frente y pude apreciar unos edificios de no más de 7 metros de alto, pero ayudado por el poder del Haki de observación, podia sentir la presencia a mi derecha  del pequeño y excelente timonel de nuestra banda, Ñorgo, este estaba a solo 2 metros de mí, le seguían, Artur, Ashura y el Terremotos Gin Senpai.

Lo que sucedió a continuación literalmente no lo vi venir, pude sentir como algo con una fuerza tremenda entro en el área de acción de mi haki, un olor como a pescado podrido invadió mis fosas nasales y acto seguido el viento, aquel que tanto me ha servido, se torno en mi contra y salí disparado hacia mi costado izquierdo, fue una explosión pense, mi haki de observación no se desactivo, pues todavia sentía a mis compañeros…a todos menos a Artur, mis ojos buscaron el lugar donde hasta hace un momento estaba el muchacho de piel morena y asombrado vi como lo habían borrado, literalmente de la faz de la tierra, donde estuvo parado hace unos momentos quedaba solamente un gran hueco. habíamos perdido a otro integrante de la banda… El doctor Powers, Gaeru.. y ahora el pobre de Artur, pero no podia perder la calma, el sabia los peligros, habíamos venido aquí con deseos de conquista, la calavera del capitan y mis palabras eran una declaración clara… ¡GUERRA!.. nosotros…bueno yo, habia cometido las primeras 100 muertes y ahora ellos en su contrata ataque, se llevaron puesto a Artur. Y allí donde me hallaba me persigne y jure que entregaría la vida de todo aquel que se oponga a nuestra conquista de la isla, a la Santa Muerte, para que esta pueda guiar a Artur hacia el descanso eterno y seguir protegiéndome.

Mi haki de observación seguía activo, voltee a mi izquierda para mirar a Ñorgo, quien habia quedado a mi lado, solo nos separaban 4 metros, este con una habilidad que parecía impropia para él, dio un salto y cayo en mi lomo y acto seguido me hablo, diciendome que teníamos que reunirnos con nuestros compañeros, al menos con aquellos que quedaban vivos y que ademas volara bajo para evitar ser blancos de disparos, no pude evitar sonrerir y le dije. – Sostente fuerte Ñorgo, hay que hacer sangrar a los mierdas que le hicieron eso a Arthur. Y di un salto en linea recta hacia arriba, lo más alto que me permitía mi cuerpo, un total de 38 metros y ya allí en el aire, comencé a aletear una vez más para volar y sin perder tiempo subi otros 7 metros para quedar a un total de 45 metros del suelo, delante de nosotros teníamos 2 caminos y tomando la iniciativa, me decanté por el que estaba a mi izquierda y como una flecha, salí disparado en su dirección con un batir violento de mis alas, desplazándome otros 38 metros, pero esta vez en linea recta avanzando todo lo que me fue posible por arriba de ese camino.

Mientras volaba, mis sentidos estaban en alerta, esperaba que mi haki encontrara algo o me advirtiera de enemigos y nuevos tributos para la Santa Muerte.
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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Ugama - 31-12-2025

Mi cabeza daba vueltas, hasta el punto de que podía ver algunos pajaritos de color amarillo rodear de forma simpática mi cabeza. No me dejaba de repetir, ¿donde estaba? Y es que, por un momento, ni siquiera yo sabía dónde estaba. Había polvo levantado por una agitada corriente de aire y, un intenso olor a mar llegaba a mi olfato… Ah espera, pero ese era mi propio olor. Me fijé, entonces, en mi postura, tumbado de lado sobre un montón de escombros - dentro de una especie de brecha - y, sobre todo, con mi codo derecho ejerciendo el mayor punto de apoyo. Ahora lo recordaba, me había tirado como un perro rabioso hacia los que tenían la valentía de invadirnos, los Piratas Mushoku, siguiendo mi espíritu de lucha para ver si había alguien que pudiera llamar mi atención en mi senda para convertirme en el mejor luchador de la historia.

Me senté sobre ellos y observé la codera con la que hecho uno de mis ataques, la cuál estaba recubierta de sangre y órganos frescos. Suspiré, desanimado. Esta primera toma de contacto había sido toda una bajona. Encima, seguro que el capi me echaba la bronca por partir la zona del puerto… Otra vez. Casi como si intentaran calmarme y animarme, mis pectorales, como si tuviera vida propia, empezaron a latir, uno detrás de otro, lo que me recordaba que, con mi Kenbunshoku Haki, podía ver aún a cuatro sacos de boxeo a los que atizar, dividido en grupos de dos. Todas ellas poseían un poder aún mayor que al desgraciado que acababa de pulverizar fijándome, sobre todo, en una que parecía una corriente eléctrica y de una especie de color naranja, mientras que la otra parecía una  hoguera, de color amarillo que, en ocasiones, soltaban chispas de color de grisáceo. Lo cierto era que soy terrible con los colores. Sin embargo, al sentir esta última aura, mi pecto-pop comenzó a latir con más intensidad, aunque no entendía bien el por qué. Era posible que tuviera la corazonada de que ahí estaba mi siguiente oponente y, por tanto, hasta allí me dirigí.

Rápidamente, subí a través de los escombros ocasionados hacia la superficie, concretamente hacia el lado de la plataforma dividida en la que se encontraban mis objetos de estudio. La polvareda levantada por mi anterior ataque aún estaba presente por lo que, si no eran poseedores del haki de observación, el susto de ver una silueta recubierta de pelo de unos 11 metros de alto podría quitarle el hipo a cualquiera. Por mi parte, con mi Kenbunshoku, podía leer como, el del aura naranjada, se estaba desplazando hacia el que suponía que era su compadre. Gracias a mi gran sentido de la vista, podía ver una pequeña sombra, que correspondía a la primera presencia, no pudiendo ver más allá por culpa de la espesa capa de polvo que seguía recubriendo el terreno. Por otro lado, el que no podía pasar desapercibido era el otro sujeto, poseyendo una forma de lo más particular al asemejarse a un centauro pero con dos pares de alas que podrían dejar embelesado a cualquiera. Pensaba darles la bienvenida pero, antes de que pudiera hacer nada, tras intercambiar algunas palabras, los dos se esfumaron de mi vista, obligándome a mejorar, inmediatamente, mi haki de observación, al mismo tiempo que reducía su rango de acción, hasta 50 metros, pudiendo leer perfectamente dónde se encontraban y hacia dónde se dirigían. Me sentía profundamente decepcionado. ¿Estaban escapando de mi? ¿Querían evitar a toda costa que nuestros puños sudorosos chocaran entre sí en un épico duelo en el que yo saldría victorioso? No, ¡no iba a permitir eso! Porque no sabían que, ellos, estaban tratando con el Macho.


Mi cuerpo, a la par que apretaba con fuerza mis pies sobre la superficie, cambiaba de forma transformándome, seguramente, en una de las criaturas más letales y terroríficas de todo el Grand Line. El pelaje que me envolvía por ciertas partes del cuerpo, se extendieron por este en toda su totalidad a la vez que pasaba de sostenerme a dos piernas a cuatro patas, pasando a pisar ahora también con furia mis patas delanteras sobre el piso. Todo mi cuerpo se encogió, hasta adaptarse a mi nueva forma animal, de 25 centímetros de puro horror, rodeándose mi diminuto cuerpo de un halo de temblor que intensifiqué a mi voluntad, haciendo que mi, ahora cabezón, se meneara de una manera, cuanto menos, hipnótica, la cuál recubrí con mi haki de armadura. Con mi haki activo, iba siguiendo con mis saltones ojos hacia la zona a la que parecían dirigirse usando, toda la fuerza que estaba suprimiendo contra el suelo, para propulsarme a una increíble velocidad hacia mis objetivos, haciéndome una bolita y rotando sobre mí mismo cual bola de cañón, recortando distancias, rápidamente, hasta quedar a unos cinco metros de mis dos oponentes momento en el que, de forma repentina, volví a cambiar de forma, adoptando en este caso mi forma híbrida que, anteriormente, había mostrado vagamente, causando que mi ya de por si gran altura se viera incrementada hasta alcanzar los 11 metros de altura, aumentando considerablemente mi masa y volumen muscular y convirtiéndome en, si antes era el Macho, en el Machihuahua.

-¡EH! ¡VOSOTROS, MIERDECILLAS-DAPE! -
Susurré - o eso creía -, justo antes de que mi cabeza impactara en el blanco abdomen de ese centauro, causando que éste perdiera su forma en ese preciso momento y confirmándome que, al igual que yo, era un usuario de una fruta del diablo. Un usuario sin mantener la suficiente entereza como para poder soportar una ataque que, ni de lejos, era el más potente mío. Un usuario que, ahora veía con mayor claridad su apariencia, al igual que el tontatta de unos 80 años que le acompañaba, que se encontraba a unos 3 metros de mí mientras caíamos en caída libre. No eran sus alas ni su portentoso físico, ni siquiera su olor a coco lo que captaron mi atención. Aquel hombre, distante a 2 metros de mi, poseía la máscara del águila del Oro y la Plata, ¿acaso sería posible? ¿Qué era esto que estaba sintiendo en mi interior?

-¡¿QUETZALLI?! ¿¡ERES TÚ!? -

Sentía la respiración agitada, como si me hubiera encontrado con un fantasma que pertenecía al pasado y, no obstante, algo en mi interior no podía dejar de sonreír. Finalmente, después de tanto tiempo, podría cumplir uno de mis cometidos. Aterrizamos los tres al unísono, levantando algo más de polvo que, al contrario que la nube que había antes, no tardó en despejarse. Allí estaban, el tontatta y el alado a mis 12:00, con toda mi atención puesta -reduciendo el alcance de haki de observación hasta 10 metros -, a la misma distancia que manteníamos mientras caíamos, con el mar a sus espaldas, que estaba a unos 93 metros de mi. Si lo que querían era ir a la ciudadela y a dónde se encontraba el capi, primero deberían derrotarme, al interponerme yo mismo entre los dos caminos que les podría llevar hasta allí, que estaban a 7 metros de mi espalda. Por mi parte, yo esperaba pasármelo en grande y poder saldar, al fin, una venganza de décadas.
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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Korg - 31-12-2025

Leyenda (Guía de color)


El enmascarado dijo algo de hacer sangrar a los que habían hecho eso a Artur. No tenía ni la más mínima idea de a qué se refería con eso, pero ya le preguntaría cuando consiguiera hablar con el tío del machete. No había tiempo que perder, o mejor dicho, no había tiempo de dejar a Ashura que se desmadrara y empezara a liarla. Le conocía lo suficiente como para saber que posiblemente se pondría a dar machetazos a lo primero que pillara, ya fuera gente o una pared. Y no estaba por la labor de tener que gastar más dinero de lo que ya tendríamos que gastar en reparaciones.

Mientras seguía atento a lo que teníamos en frente y al Den Den Mushi, algo impactó contra el abdomen de mi esbelta montura, aunque no antes de que alguien nos insultara a ambos - Y eso que le había dicho al caballo que volara bajo por esto mismo - pensé, colgando y guardando el Den Den Mushi mientras intensificaba mi Kenbunshoku Haki y reducía su rango de expansión a una cuarta parte.

Pude sentir una enorme presencia, más fuerte que yo, y más fuerte incluso que el macheteador por excelencia. Me giré levemente, sin soltar mi arma en ningún momento, viendo a aquel mastodonte. Era más grande que dos Ashuras. De hecho, si no era igual de alto que dos moles musculosas como aquella que nos encontramos en Sabaody hace dos años, estaría realmente cerca. Era de un color beige, a excepción de alguna zona más tirando a marrón.

Pero lo más raro no era eso. Lo más raro era que parecía uno de esos tipos que se disfrazan de animales, porque tenía así como un poco cara de perro. Parecía conocer al amigo enmascarado. Igual le había confundido con uno de los raritos de su grupo o que se yo. Aunque, a decir verdad, si aquello era alguna especie de saludo, yo no es que tuviera muchas ganas de ser amigo de ese señor. Toqué el suelo a tres metros de aquel tipo más raro que un perro verde, y tan pronto lo hice me impulsé hacia atrás, saltando para aumentar la distancia que nos separaba hasta los veintitrés metros, quedando a en veinte metros del alado

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 02-01-2026

Cuando terminé de decirle aquellas palabras a Korg y procedí a dar mi salto, al estar en el aire, cuando iba a realizar el aleteo para ganar aun más distancias del suelo, escuche como alguien me nos llamaba “mierdecillas” y acto seguro algo golpeo mi barriga, seguro fue el mismo mierda que nos habló pense, sin embargo, el ataque fue terrible, pues perdi mi transformación, se corto mi haki de observación y escupí algo de sangre, pero pude identificar algo, su tecnica era hasshoken, era un estudiante al igual que yo pense.

Di gracias de que el terremotos Gin senpai haya modificado mi mascara. Mientras caía al suelo, escuche que ese que me habia golpeado, me llamo por mi nombre y se cuestiono si era yo, me parecio comico, ¿Cuántos Quetzalli se pensaba el mierda este que existían? Me incorporé rápidamente y vi que estaba a 10 metros de aquel que me habia golpeado, pude ademas apreciarlo bien, era claramente un usuario de una fruta parecida a la mía, mitad perro, mitad sabrá la Santa muerte que mierda, desprendía ademas un terrible olor a pescado podrido y la cereza del pastel, era horrible, el mierda era horrible.

Me transforme en mi forma hibrida, hice chocar mis Rokuyoku Ken y active mi haki de observación medio a 15 metros, pude sentir la fuerza de su aura y su ser, era mucho más fuerte que yo, pero eso no me importaba, en mi cabeza escuche una voz rápida. “Ataca sin miedo hermano-Gero” . sonreí, mi hermano Gaeru estaba conmigo.

Flexioné mis 4 piernas o patas, recubrí mis 2 brazos en haki de armamento avanzado y ayudado por mis alas salí disparado como una saeta hacia aquella cosa horrible mientras decia. – Kiryu Kirikugi – acortando los 10 metros que nos separaban en un parpadeo y golpeándolo tanto con mi puño derecho como con mi puño izquierdo, luego volvi a tomar distancia, pero esta vez 15 metros hacia atrás. Y le dije. – No sé de donde mierda me conoces, mi nombre, es Quetzalli, pero te falto el Junior imbecil… Quetzalli Jr El Agila de Oro y Plata, ¿Qué se te ofrece? . Mis ojos centellaron con furia mientras miraba al ser tan desagradable que tenia frente a mi, a la espera de respuestas.

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Ugama - 02-01-2026

Sentimientos encontrados. Sentimientos encontrados se arremolinaban en mi pecho, pellizcándome con furia como si de una letal arte marcial se tratará. Por un lado, sentía una profunda vergüenza al sentir como, la presencia que identificaba con el dumetrufi este de 80 años se alejaba de mi, lentamente, en vez de buscar acortar distancias para encontrar un combate cercano, lleno de sudor, hombría y epicidad. En mi larga vida, había conocido a muchos de su especie, hombres diminutos, los tontattas, que se caracterizaban por tener una increíble fuerza y aptitud para la batalla a diferencia de su reducido tamaño. Algo que reconocía por mucho que acabaran aplastados por mis propias manos. Y presenciar justamente un acto tan lamentable, me hacía sentir un rechazo extremo hacia el agricultor de bonsáis.

-¡VOMITIVO-DAPE! -

Musité, como mejor podía, mientras el tontatta aún no había llegado dónde parecía querer huir, saliendo del rango de mi Kenbunshoku Haki.

Por otro lado, lo que había captado mi atención, no posible fruto de venganza, casi al mismo tiempo que yo terminaba mi frase, y tras chocar sus puños, se lanzaba hacia mi con una técnica que conocía sobradamente, ¡cómo que era la que yo mismo le había lanzado! ¡Será descarado! ¡Ni siquiera se había dignado a responder mi pregunta! Y eso, me gustaba, tanto que no podía evitar de sonreír. Podía sentir y leer su ataque gracias a mi Kenbunshoku pero, este sujeto, se movía especialmente rápido, ¡vaya que sí! No sería nada extraño que se tratara del propio Quetzalli. No podía seguir sus movimientos pero eso no quería decir que no pudiera defenderme.

-¡MASURU MASURU MASURU! -


Reí pletóricamente, tras manifestar mi sólida y férrea presencia en mi abdomen - además de mi cabeza, que ya seguía activo desde mi anterior ataque -, resultando en un choque metálico que me ayudó a amortiguar enormemente la para nada desdeñable embestida de mi oponente alado, quién decidió alejarse galopando a una velocidad que, perfectamente, podía sentir, no dejando para nada que retomara esa distancia agarrándole con cada una de mis manos, inmediatamente antes de que se separara demasiado de mi, sus respectivas manos, manteniendole a una distancia prudencial de 2 metros de mí. Mientras tanto, empecé a apretar mis fornidos glúteos, tensando cada uno de mis vigorosos y perfectos músculos para asegurarme de que el enmascarado alado no se zafara de mi agarre. No iba a dejar que se escapara y, aún menos, que no respondiera a mi pregunta.

-¡EH, TÚ! ES DE MALA EDUCACIÓN IRSE SIN RESPONDER UNA PREGUNTA-DAPE. -


Dije con retintín, pasando a fijarme más detenidamente en las características de mi oponente, el cual, ahora que me percataba, no tenía la tez morena ni las alas de color negro… Además, escuché el rumor de que hacía ya unos años que murió… ¿Me habría equivocado de persona entonces?

-AHORA QUE ME FIJO… TÚ NO ERES YOHUALLI… ¡QUIERO DECIR, QUEZTALLI-DAPE! -


Un escalofrío recorrió mi cuerpo, cuando pronuncié aquel nombre, lo cuál hice por acto reflejo y, quizás, por costumbre. Era difícil desprenderse de alguien cuya presencia te había perseguido y perseguía durante toda tu vida.

-¿DÓNDE HAS SACADO ESA MÁSCARA, FLACUCHO INMUNDO QUE HUELE COMO LOS DIOSES? -


Necesitaba conocer su respuesta con toda mi alma. Necesitaba acercarme a esa verdad a toda costa o, de lo contrario, algo dentro de mí sentía que perdería el control y empezaría a partir y fracturar cada hueso y tendón habido y por haber del luchador alado y de su acompañante el monidroni fugitivo.

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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Korg - 03-01-2026

Leyenda (Guía de color)


Antes siquiera de que mis pies tocaran nuevamente el pavimentado suelo del puerto, pude escuchar al enmascarado decir algo. No pude ver el golpe pero sí que pude escucharlo, aunque para mi sorpresa el otro tipo ni siquiera se inmutó. Para más inri, agarró por los codos al doblemente alado. ¿O era cuádruplemente alado? A decir verdad no sabía si alado hacía referencia a un par de alas o únicamente a un ala, aunque pensándolo bien era bastante raro que algo tuviera un único ala. El tipo parecía relativamente molesto por la falta de respuestas del mitad caballo.

Aunque todo eso me venía muy bien, o por lo menos lo suficientemente bien, teniendo en cuenta que el amigo había decidido ignorarme para centrarse en aquel esbelto corcel que nos acompañaba desde Sabaody. Por un momento en mi cabeza se dibujaron los recuerdos de aquel día. Aquel pobre zorro que pedía ayuda para salvar a su hija, aquel pelirrojo que apareció y decidió meterse en el medio de una pelea por alguna misteriosa razón y que terminó con un ojo menos...

Mi mente volvió a aquel puerto tan pronto sentí el suelo bajo mi pie derecho. Sin perder un instante comencé a correr hacia mi derecha, buscando flanquear a aquel horrible tipo, aprovechando que el viejo parecía estar buscando obtener alguna especie de información de Quetzalli, mientras extendía mi Haki de Observación hasta los veinticinco metros, abarcando de esa forma a los dos medio animales - Yohualli... - No pude evitar fijarme en el nombre que acababa de mencionar. Era un nombre demasiado extraño como para que se le hubiera ocurrido así de la nada. - Yohualli... - Pues sí, el nombre era raro raro, más raro que un perro verde, pero no raro en el sentido de que sonara a nombre inventado como el almirante aquel al que tantas ganas tenía Ashura, Yugu Dimípalo, si no raro a que a ese tío le conocen en su casa, y me arriesgaría a decir que ni siquiera todos en casa.

Alcancé mi posición mientras el tipo seguía gritando cosas al otro, alabando su olor corporal. Levanté una ceja, pues el olor del caballhombre no era nada del otro mundo. A decir verdad, nadie olía especialmente bien, ni especialmente mal, ni siquiera el demonio de los malos humos olía a nada especial, aunque la gente siempre ponía cara de asco cuando estaba cerca, aunque puede ser porque el amigo era más feo que chantajear a un mendigo ciego. Hablando de cosas feas, ese tipo era feo con ganas. Era tan feo que parecía que se hubiera entrenado para algún concurso o algo de eso

Levanté mi arma, apuntando a aquel tipo, mientras aguantaba la respiración. Visto de cerca a través de la mira de Whistle, aquel tipo era todavía más feo. Tenía así como la mitad de la cara de perro, y la otra mitad de una especie de aberración extraña que no sabía identificar. Además de eso tenía orejas de perro, dientes de perro, e incluso cola. En primera instancia había pensado que el tipo raro aquel se estaría disfrazando o algo, pero parecía más como un híbrido raruno entre perro y lo que quiera que fuera. De hecho, seguramente fuera también un usuario como Quetzalli, aunque bastante menos afortunado.


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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Tenoch Titlan - 05-01-2026

Pude golpear a mi contrincante, pero habia cometido un error, al intentar poner distancia, no me habia ayudado de mis alas, ya sabia yo que esto disminuía mi velocidad enormemente, me regale fue lo que pense, con mi haki de observación aun activo, esperaba el contra ataque de mi enemigo, sin embargo, este no llego, en forma de golpe, sino que el tipo este me tomo por los codos y me alejo 2 metros de él, a pesar de la distancia, mi nariz seguía inundada de su terrible olor, aproveche para desactivar mi haki de armamento avanzando de mis brazos.

Luego me recrimino, que era de mala educación irse sin responder una pregunta, mi intención primaria era contestarle, pero el mierda fue más rapido y me capturo, forceje intentando escaparme, pero su fuerza era mayor a la mía, en eso noto empezó a mirarme con mayor atención y yo fruncí el ceño… quien mierda es este tipo, me pregunte, luego retomo su charla, su manera de hablar…. a los gritos, me parecía un poco irritante, estabamos muy cerca, ¿para que gritar?... pero todo eso quedo en segundo plato cuando pronuncio el nombre de mi padre, quede frio… Mis ojos azules se abrieron como platos, ¿acaso lo conocia?, mantuve la calma, ya sabía yo que mi padre habia sido pirada y que alguno que otro amigo lo visitaba, pero nunca me hablo de este hombre… bueno nunca me hablo de nada de la vida que abandono cuando conocio a mi madre.

Mi haki avanzado me hizo notar el sentimiento de este hombre cuando pronuncio el nombre de mi santo padre, asi que aproveche para ajustarlo a solo 10 metros. Luego continúo cuestionándome, de donde habia sacado mi mascara, llamándome ademas flacucho inmundo, pero aclaro que olía como los dioses…Que tipo extraño, aun mirandolo le dije. – No sé de donde sabes ese nombre…. Yohualli - Era la primera vez en mucho tiempo que pronunciaba el nombre de mi santo padre en voz alta – Fue mi maestro, mi mentor y es ademas mi Santo padre, asi que te pido que no insultes su nombre… Ahora respondiendo a tu pregunta, ¿de dónde saque la máscara? Me la lego el mismo, el día que esos mierdas a los que sirves, la marina, fueron a buscarlo, soy la continuación de su legado, soy el que no permitirá que su historia se acabe…. soy su hijo... – Dije rebosante de orgullo – SOY QUETZALLI JUNIOR. -Hice demasiado enfasis en la última frase. - LA MALDITA AGUILA DE ORO Y PLATA….Habia dejado la calma de lado y aun hablando de la manera como lo hacía él le dije. – ¿SE PUEDE SABER DE DONDE MIERDA UNA MAZA DE MUSCULOS SUDOROSA Y MAL OLIENTE COMO TU CONOCE A MI PADRE?.

Mis ojos azules volvieron a centellar y una voz volvio a retumbar mi cabeza. – Excelente respuesta Hermano Gero – Gaeru seguía a mi lado y daba gracias de que fuera asi.
Resumen


Bélico


Gastos, Daños y Regeneraciones


Karmas Aplicados


Inventario


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RE: [EVENTO LOCAL - MUSHOKU] Una jauría de perros II (Korg y Quetzalli Jr) - Ugama - 06-01-2026

Pude sentir como, al mencionar el nombre de aquel fantasma del pasado, el hombre enmascarado se mostraba sorpresivo. Tal y como me imaginaba, ese sujeto debía conocer de muy buena mano al que, algún día en el pasado, fue el portador de esa misma máscara. Algo dentro de mi se avivaba, como una llama en plena combustión, llama que se intensificó al escuchar de su propia boca que, a aquel que llamaba como Yohualli, fue nada más y nada menos, que el maestro y padre de el hombre alado que se anteponía ante mi causando que, ante aquella revelación, mis ojos se abrieran de par en par. Todo tenía sentido, aún más si tenía en cuenta todo lo que sabía sobre él, y hasta donde supe de él. Por eso no tenía ni la piel morena ni las alas oscuras. Por eso, al sentir el aura de este flacucho sentí aquel nudo en mi estómago. No era sólo por mi espíritu combativo, ¡algo de él me recordaba a Yohualli desde el principio! Apreté mis dientes con fuerza, rechinando estos con rabia, encorajinado y sin prestar atención a las siguientes palabras del descendientes de Yohualli. Ya tenía suficiente.


Mientras el nuevo águila del oro y la plata seguía hablando sobre milongas, aún manteniéndole completamente agarrado, aflojé los músculos de mi contorneado culo, relajándose todo mi cuerpo, pero no mi espíritu. A cambio de que todo mi Kenbunshoku Haki se desactivara, toda mi presencia y voluntad de llevar a cabo mi objetivo se fortaleció y solidificó, imbuyéndome por completo en una armadura de negro mate que simbolizaba todo lo que había hecho, todo lo que había realizado hasta que llegara este mismo instante. Entonces, alcé rápidamente mi pie derecho, hacia el cielo, descendiéndolo seguidamente con suma celeridad para dirigir mi talón, imbuido ahora en haki de armamento, hacia el cielo de su cabeza, al mismo tiempo que soltaba los agarres de sus codos.

- ¡ESCUCHA, PIMPOLLO-DAPE! -

Dije con absoluta calma, mientras le observaba con unos ojos que irradiaban odio, frustración y venganza, presenciando como, mi oponente, perdía por completo su forma animal hasta volver a su forma base, fruto de su débil ambición y, además, se caía inertemente hacia el suelo. ¿Y este era el hijo de Yohualli?

- ESE QUE CONOCES COMO TU PADRE NO ES OTRO QUE UN COBARDE Y UN TRAIDOR, ¡ALGUIEN QUE LO ÚNICO QUE HIZO FUE HUIR CON EL RABO ENTRE LAS PIERNAS Y DEJAR TIRADOS A SUS COMPAÑEROS CUANDO TUVO LA OPORTUNIDAD-DAPE! -

Apreté los puños con fervor, sintiendo como me salía humo por la nariz y orejas de lo extremadamente enfadado que estaba, por entreabrir las heridas del pasado que aún seguía arrastrando después de tanto tiempo. Llevé mi puño derecho hacia la palma de mi mano izquierda, empezando a crujir los nudillos de la primera con la segunda.

- JURÉ VENGARME DE ÉL POR TODO LO QUE HIZO… PERO TENIÉNDOTE A TI, SU HIJO, EN SU LUGAR, TE USARÉ DE SACO DE BOXEO PARA PODER LLEVAR A CABO MI VENGANZA. -

Extendí, en ese entonces, mis dos brazos hacia los lados, a la par que separaba un poco mis dos piernas, como si estuviera invitándole a atacar.

- VEN, QUETZALLI JR, HIJO DE YOHUALLI-DAPE. -

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