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Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Eros Focalor - 14-01-2026 ¿Hace cuanto ya que habían encallado en la maldita isla de Little Garden? Los piratas de la Sepultura habían montado su campamento en un lugar que, a primera vista, podría ser visto como parte de una serie de mala decisiones: La base del volcán de la hora. El gigante rocoso de imponente porte fungía como un amparo del sol más violento de la isla durante el día, y a la noche proveía una fuente de calor por las termas cercanas pues, efectivamente, el mayor hallazgo que habían hecho habían sido unas aguas termales ocultas entre rocas cubiertas de liquen, musgo y restos minerales. El agua caliente y potable que éstos puntos le proveían, les permitiría acceder a una cosa que extrañaban en demasía desde el hundimiento del Crimson Stage: acceso a la higiene. Allí podían lavar las manchas de sangre de sus ropajes, y cuidar las heridas con el debido cuidado para poder evitar las infecciones que, sin acceso a materiales médicos para que Kiyoshi pudiese trabajar holgado, podría ser mas letal para ellos que los dinosaurios. El capitán regresó del frondoso espesor de la selva a la par que el sol comenzaba a ponerse en el horizonte. No traía consigo una presa a cuestas cómo solía hacer, ni lo acompañaba el olor de la sangre recien cazada pero sí cargaba por encima de la cabeza una canasta hecha por sí mismo semanas atrás con algo de fibra de los árboles más cercanos a las partes húmedas de las islas. La canasta en si misma traía frutos redondos de coloración amarillenta, alguna que otra fruta que recordaba a mangos, bananas y manzanas. Varo había identificado las mismas previamente para asegurarse que no terminasen envenenados, pues sí, en esa isla todo parecía poder matarte: Animales, plantas, habitantes, visitantes, tu propia mente. La noche se acercaba prontamente, no faltaría mucho para que Varo regresase pero el carpintero había sido más rápido ese día. Avanzó hasta la fogata que habían preparado en el campamento improvisado, poniendo las frutas cerca de los troncos que había derribado para poder sentarse sobre altura. Su mirada miró a los alrededores, dispuesto a buscar a Kiyoshi. Las sombras de la selva poco a poco se iban alargando para darles amparo total de los últimos rayos del sol, por un momento se escuchó algo que entre grillos, rugidos, temblores y erupciones normalmente no podrían oír: El silencio. Un silencio sutil, y respetuoso. Con ligereza, Eros comenzó a buscar al médico dirigiéndose hasta las termas que habían descubierto con anterioridad. No había más de treinta metros desde el campamento hasta ellas, pero las rocas formaban una barrera natural que daba reparo desde muchos ángulos. - ¿Kiyoshi? ¿Dónde andas? He encontrado algo que quizás te interese -Exclamó el capitán a la par que buscaba al médico, sin estar seguro de la ubicación del mismo. Su mano derecha estaba oculta tras su espalda, pues pese a todo el decidía apostar a que todavía podía haber algo bueno por parte de las sorpresas... O eso se quería decir a si mismo. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Kiyoshi Maeda - 14-01-2026 Desde el primer día que pisó la isla, su genio ha estado incontrolable. ¿Por qué nadie le dijo que vendrían a una isla sin civilización? Literalmente, cada segundo ha sido un infierno para un hombre que necesita la perfecta higiene como si fuese el pan de cada día. Ver su ropa sucia, también a sus compañeros, el no poder ni siquiera tomar alimentos o instrumentos varios sin haber limpiado antes, todo, todo es horrible. — No tenemos barco. No tenemos buena comida. No hay agua decente. No tenemos ropa limpia. No tenemos ganas de vivir. ¿Qué tenemos entonces? — Este pensamiento es el que recorre su mente de forma cíclica durante todo el día. Mucho se esforzó durante la estadía en Whisky Peaks para ser un buen pirata, pero tampoco podemos pedirle milagros todos los días. Este lugar, Little Garden, simplemente no es su hábitat. Entre tanto sufrimiento, una buena debía pasar. El encontrar aquel estanque de agua termal fue lo mismo a ubicar un oasis en el peor de los desiertos. Era tanta la necesidad de agua para Kiyoshi, que ahí mismo, sin importarle quien le viera, se quitó la ropa y se lanzó a bañar. Poder quitar de su cuerpo tanta suciedad fue como el mayor de sus placeres, dejando de lado toda esa timidez que muestra para dar rienda suelta a su espíritu más libre, uno en donde directamente dejaba ver lo mucho que necesitaba de aquello. Desde entonces, sus paseos rutinarios, de vigilancia y cacería durante el día eran en un perímetro alrededor del estanque. No podía permitir que algún sucio desconocido fuera a manchar las aguas que ya fueron adoptadas por los Piratas de la Sepultura. Eso sí, para evitar deteriorar demasiado el agua, no ha lavado ropa o equipamientos médicos a no ser que sea estrictamente necesario. Por ejemplo, necesita tener ciertas herramientas siempre perfectas por si alguno de sus compañeros necesita tratamiento. Al fin y al cabo, se encuentran en una isla donde los peligros están a la orden del día. Ya lo vio dos días antes con cierto incidente que debió resolver. El baño de hoy lo ha tomado antes de que oscurezca, por lo que para cuando se escucha que se le necesita, ya está vestido y perfectamente aseado, incluso oliendo bien. La mayor muestra de que estuvo en el agua es el cabello visiblemente húmedo y no muy bien peinado, pero algo es algo. Kiyoshi emerge desde el costado izquierdo de Eros, vistiendo sus pantalones negros y una camisa blanca arremangada hasta los codos, sin los últimos dos botones superiores abrochados, combatiendo así el calor que tiene debido al agua caliente. — ¿Eres tonto? ¿Qué podría tener esta isla que me interese? A no ser que… — A paso rápido es que se acerca a su capitán, posando ambas manos sobre sus hombros, apretando y zarandeándolo unas cuantas veces. — ¿Has encontrado un transporte que nos saque de aquí? Por favor, dime que es eso. — Realmente se le nota desesperado. Sin embargo, no tarda en atinar y retroceder, dándole su espacio al hombre topo. — Ah, tu ropa tiene polvo. Recuerda sacudirla cuando llegues de pasear. — Sacude sus propias manos en base a aplausos, procediendo a tomar un par de guantes blancos que lleva en el bolsillo del pantalón para usarlos. — ¿Qué hay del resto? Está muy silencioso por acá. Les dije que no salgan muy de noche, pero son unos tontos que no hacen caso. Me enferman. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Eros Focalor - 15-01-2026 Eros observó a Kiyoshi con paciencia, una sonrisa serena adornaba su rostro a la par que era zarandeado por el médico. No podía tener un barco en la espalda, ojala así fuera por lo que lentamente negó con la cabeza antes de que éste lo soltase. — No, perdón... Estuve pensando y aunque la isla tiene madera suficiente para construir un barco, sin un astillero a mano es imposible —Explicó el capitán a sabiendas que decepcionaría al médico con cualquier respuesta que no fuese aquella que él buscaba. No obstante, suspiró una vez éste lo hubo soltado con una mirada que denostaba arrepentimiento por no poder aún darle una respuesta al predicamento que lo tenía encerrados en esa isla, entre paredes de agua hasta el horizonte por donde se lo mirase, victimas del calor, el hambre, la intemperie, los dinosaurios, las plantas venenosas y todos los demás problemas que la isla prehistórica les había traído hasta ahora. Señaló con la mano que no estaba oculta detrás de la espalda a la canasta de fibra que había construido, repleta de fruta. Sería suficiente para que todos pueden comer, reponer glucosa era primordial para aguantar el estrés físico y mental que estaban pasando despues de todo. — Conseguí fruta de la que Varo nos explicó que es seguro comer, y sobre los demás... —Miró a los alrededores, entonces encogiéndose de hombros como respuesta a su médico de cabecera. — Deben estar buscando recursos todavía, no todos pueden cargar tanto peso como yo así que tiene sentido que tarden un poco más quizás... Pero bueno, mejor así —Aclaró antes de mostrarle al médico lo que traía en la espalda. Lanzó una botella de vidrio en dirección al médico para que éste la atrape: Era vino. Por su parte, el capitán camino hasta la cesta tomando otra de las botellas. La reserva personal de Rosse, efectivamente un vino que ya conocía. Retiró el corcho con los dientes, y suspiró palmeándose el polvo de los ropajes a su vez que tomaba asiento en uno de los troncos que habían preparado alrededor de la fogata. Entonces tomó un trago largo del líquido carmín, era amargo pero se sentía como un néctar despues de someterse a tanto tiempo de beber agua de arroyos hervida para poder matar las bacterias. — Hoy no nos toca montar guardia... Es un buen momento para no olvidarnos que somos personas, no animales luchando por la supervivencia... No nos podemos olvidar cómo vivir —Aclaró, quizás dándose aliento a si mismo también. — ¿Qué es lo primero que quieres hacer cuando lleguemos a Drum? Imagino que comprar ropa limpia, darte un buen baño con mucho jabón... —La curiosidad del capitán era uno de sus recursos principales despues de todo, manteniendo su mirada ambarina expectante en su segundo al mando. — Hay algo llamado terapia de shock en algunos ámbitos ¿Verdad? Exponernos a lo que nos resulta antagonista para forzarnos a tolerarlo... —Cómo cuando el se esforzaba por socializar. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Kiyoshi Maeda - 15-01-2026 No hay barco… ¿Ni siquiera un poquito? ¿Uno chiquito? No, ¿cierto? Por supuesto que no. Kiyoshi suspira mientras sus ojos dejan en evidencia la tristeza que lo invade mientras mira el piso. Realmente quiere irse, pues no deja de sentirse incómodo con todo lo que conlleva la experiencia de vivir en esta isla. Intenta darse ánimos a sí mismo diciéndose que así se hará más fuerte, pero por mucho que haya practicado, sigue teniendo dudas de su propia capacidad. Habrá que darle tiempo para que esto pueda mejorar del todo. Tiempo al tiempo, como dicen. — Para ser tan bajito, es increíble la fuerza que puedes ejercer. Por mucho que estudie y entienda la ciencia que hay detrás de todo, como individuo ordinario siguen sorprendiéndome aquellos tontos con capacidades físicas superdotadas. — Este es un comentario claramente por la admiración que siente hacia este tipo de persona, solo que no lo está diciendo directamente. Cuando eres débil desde siempre, primero envidias a los fuertes. Luego, una vez maduras, sientes respeto. Pero cuando llegas a este punto del mar, quieres alcanzarlos e incluso superarlos. Además, no tiene nada de malo admirar al tipo que te ha impulsado a seguirlo por confiar en su capacidad. — Eso es… — Al ver aquella botella, se confunde consigo mismo. De normal, odia cualquier clase de alcohol debido a lo débil que es a ello. Sin embargo, estar en esta isla, sin agua del todo limpia, con calor, exhausto, provoca que todo producto ajeno a la miseria que viven parezca el manjar que los liberará del sufrimiento que atraviesan. — Olvídalo, no pienso beber. La última vez que salí a tomar con un tonto pirata la cosa no salió muy bien. — Aún no recuerda del todo lo ocurrido con Owen en aquella oportunidad, y el pelirrojo se ha encargado de hacerse el Rey Misterio con muchos detalles. Aun así, se acerca al tronco que simula ser un cómodo sofá como el que tenía en casa. Antes de sentarse, toma una pequeña manta de entre sus pertenencias para situarla sobre la madera y recién ahí apoyar su trasero, colocándose a medio metro del topo. — ¿Realmente crees que saldremos algún día de esta tonta isla para llegar a la siguiente? Creo que hacerme falsas ilusiones solo me perjudicará más psicológicamente. — Está muy poco optimista respecto a su presente y su futuro. De todos modos, cada noche sueña con las comodidades que encontrará en cualquier sitio si lo compara con este. — Comprar ropa limpia, productos de aseo, desinfectarlos a todos ustedes, hacerles exámenes. Aunque se vean bien, pueden haber adquirido alguna bacteria, caries por no lavarse los dientes, lo que sea. Debo asegurarme de que estén en condiciones óptimas. — Todas las dudas que se le sentían al hablar antes, ahora desaparecen y su voz transmite mucha seguridad. Realmente, cuando adopta su papel de médico, su personalidad muta un poco. — He tomado baños con jabón en la terma. Esta cosa es bastante útil. — Abre la palma derecha y apunta con la misma hacia arriba, creando la cantidad de cinco burbujas que vuelan hasta el firmamento y explotan. — Pero no sirve de mucho si luego sigo poniéndome la misma ropa sucia. Es áspera… Qué asco. — Y el hecho de pensar en ello provoca que se sienta peor todavía al tacto con las mismas prendas que lleva puestas. — Esa terapia es solo para tontos bárbaros. Aunque supongo que siendo piratas no podemos considerarnos diferentes. — Procede a mirar hacia cielo, meditando sobre lo que acaba de decir. Ser pirata… Por mucho que se lo repite cada día, aún le cuesta asimilarlo. — Sigo sin entender cómo debemos ser para ser buenos piratas. ¿Tú lo sabes, Tontopo? Por mucho que evite mirar la botella de vino, al hablar con Eros es imposible no hacerlo. Siente envidia de que él pueda beber algo que de verdad es bebestible mientras él experimenta sequedad en la garganta. — Dame eso, tonto. — Se rinde, Kiyoshi se rinde. — Pero no le digas a nadie más que bebí, menos al más tonto de todos. — Lo que sí, la mano zurda tiene un pañito que usará para limpiar la boquilla de la botella. No es higiénico beber así nomás luego de que su compañero lo hizo. No es nada personal contra él, simplemente es un maniático de estas cosas. Es inevitable. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Eros Focalor - 15-01-2026 Efectivamente era bajito, y entendía que efectivamente era fuerte. Se había vuelto aún más fuerte físicamente desde que llegaron a la isla, encontrando como punto de partida para su crecimiento el haberse adentrado a los mares abandonando Baterilla. Lo que le resultaba irónico pues se preguntaba ¿Qué hubiese pasado si se hubiese lanzado a la mar quizás cuando su madre los abandonó? ¿O si hubiese decidido hacer algo distinto que heredar el oficio de su familia? A menudo esas preguntas plagaban su mente, en especial en los momentos más duros. — ¿Qué crees que determine el potencial de las personas? Los espadachines pelean con una letalidad precisa, tú inclusive eres capaz de desenfundar y disparar antes de que mis ojos puedan seguir tus movimientos... Es cómo si nuestro instinto de supervivencia nos estuviese empujando a crecer, y crecer con una suerte de... ¿Resiliencia? —Lo que no los mataba los hacía más fuertes, o menos vivos. La duda de Kiyoshi era válida, la moral estaba comenzando a flaquear y no era para menos pero Eros que era muchas cosas pero no un mentiroso asintió con convicción en su mirada. — Sí, no podremos salir nadando pero es cuestión de buscar salvataje... O bueno, aprovecharnos de la llegada de alguien más para conseguir transporte. No descarto inclusive la llegada de gente con frutas del diablo que puedan ayudarnos —O eventualmente construiría una balsa lo suficientemente grande para sacarlos a todos de esa maldita isla, así tuviesen que ser devorados por el mar. Mejor morir en una tormenta, hundido por el propio peso de ser usuarios de frutas del diablo que devorados por un dinosaurio. Tomó otro trago, y ya estaba borracho, efectivamente intoxicado. Observó unas marcas que había grabado en el tronco a lo largo de los días, pasó la mano lentamente recordando el día que llegaron al campamento y entonces elevó la mirada al firmamento. La noche se acercaba, el 34 de Invierno pronto terminaría y aunque Eros no recordaba que día era sabía que era un día más en esa isla, una noche más. — Para variar lo tienes todo bastante organizado y las prioridades claras, agradezco que nos hayamos topado pese a la serie de eventos... Tontos —Eros no insultaba, de hecho no recordaba la última vez que lo hizo. Pero se sintió desacatado en ese momento y en confianza. — Yo creo que quiero dormir en una cama, la más cómoda que tengan... Sí... —Repleto de sabanas pensó, tapado hasta la cabeza y convertido en su forma de topo para sentir la textura de la tela. Esperaba fuesen telas finas donde poder dormir en completa oscuridad durante días, descansando sin preocuparse por nada más que reponer energías. Contempló el fuego por unos momentos reflexionando por la pregunta que había planteado Kiyoshi ¿En qué punto serían buenos o malos piratas? — ¿Qué implica ser piratas? ¿Cuáles fueron tus crímenes Kiyoshi? —Ladeó la cabeza, pensativo antes de devolver su mirada al médico de la tripulación. Entonces pensó en su propia concepción. — Creo que ser pirata consiste en poder elegir entre la libertad o el libertinaje... He matado gente que creo que estaba dispuesta a matar, o que ha intentado matarme... Era su libertad de vivir, contra la mía, y al final he ganado. He matado gente cruel, y he protegido a quien he querido, cómo he querido, porque lo he sentido y no porque debo, o me dicen que lo haga... Si eso me hace un pirata, quiero ser aun más pirata. Más pirata, más fuerte. Mejor. —Cerró su puño derecho con violencia antes de tomar otro trago con la zurda, empinando el codo por unos segundos antes de suspirar aliviado al tragar el líquido. — Voy a destruir todo lo que se ponga en frente de nuestra libertad —Declaró. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Kiyoshi Maeda - 15-01-2026 La respuesta es bastante simple, tanto, que debajo de esa misteriosa mascarilla que siempre porta, gesticula una pequeña sonrisa imposible de percibir por parte de su compañero. — La constancia. Aunque hay gente talentoso que es buena en algo solo por el hecho de existir. Supongo que me dan envidia. — Durante el intercambio de palabras, mientras más duradero es, más confianza va tomando Kiyoshi para beber, produciéndose que cada vez que uno de los dos piratas quiere la botella, se la quita directamente al otro. Eso sí, en cada oportunidad que la toma el médico, limpia la boquilla como en el primer intenso. Hay cosas que nunca cambian incluso cuando no tienes la cabeza perfectamente centrada. — Sé disparar porque es lo único que se me permitió hacer fuera de casa durante gran parte de mi vida. El tiempo me dio la habilidad, supongo que he desarrollado una buena memoria muscular en este arte. — Se mira las manos vacías al mencionarlo, pensando curioso el hecho de que, por un lado, usa las mismas para otorgar salud y bienestar, pero por otro, daño y sufrimiento. Es como si Kiyoshi pudiese converger dentro de sí dos polos totalmente opuestos, pero no de manera tan sencilla, sino que otorgándole muchas dudas e inseguridades sobre si lo que hace es correcto o no. Por ese motivo es que cuestiona cómo debe ser un pirata, título que ostenta ya desde hace meses, pero que en la realidad sigue viéndolo como algo lejano y novedoso. No se acostumbra a lo que es como persona en la actualidad. — Mis anteriores compañeros eran muy desordenados, puedes tomar al tonto de Owen como ejemplo. En este nuevo comienzo, decidí que me aseguraría de aportar más de mi parte. Antes solo me alejaba e intentaba negar que era parte de ellos. — En más de alguna oportunidad ha pensado en que debería disculparse con ellos por no haber intentado hacer todo lo que podía, pero por algo decidió este cambio tan radical en su vida pirata. Formar nuevos compañeros, nuevos desafíos, nueva mentalidad, todo se encuentra dentro de su plan personal de crecer y madurar, de aceptar que debe aportarle al mundo lo mismo que espera que el mundo le otorgue a él. Debe tratarse de una relación equitativa, algo que siempre evitó. — ¿Eres tonto? ¿Acaso me has visto cara de criminal? — Toma esta vez un trago más grande de vino y, a diferencia de siempre, se deja la mascarilla debajo del mentón, mostrando viendo su rostro, acto muy poco común. — Solo decidí subir a un barco por la promesa de conocer la verdadera libertad, de conocer el mundo tal cual es y no seguir sumiéndose en el silencio de cuatro paredes. — En cierto sentido, ambos buscan lo mismo: libertad. Aunque los métodos distan mucho el uno del otro. Esto se debe principalmente a que, al parecer, Eros tiene bien claro lo que quiere y cómo desea conseguirlo. Kiyoshi, en cambio, por más que lo intenta, no deja de ahogarse en dudas que llegan cada día a su mente. — Haz lo que quieras, tonto. Solo asegúrate de no buscar la muerte. Si te veo ir derecho a un destino sin salida, yo mismo te castigaré. — Apoya ambas manos sobre el árbol, situándolas a los costados de su cuerpo, estirando también el cuello para mirar las estrellas que yacen perfectamente visibles en el firmamento debido a la noche que ya ha caído sobre nuestros protagonistas. — Odiaría verlos a ustedes, panda de tontos, en mal estado. — Un comentario impulsado por un hecho reciente imposible de olvidar. — Hace unos días, la tonta de Gwen llegó herida, llorando. Hice lo mejor que pude, pero incluso un doctor como yo es incapaz de atender las lágrimas de sus pacientes. Es… duro. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Eros Focalor - 16-01-2026 Eros no tardó mucho en tomar otro trago del vino, una contracción involuntaria de su diafragma escapó momentos despues causando que el capitán riese divertido por lo ocurrido. Entonces meditó las palabras de Kiyoshi con atención, el médico era grosero sí pero nunca le había ofendido si se ponía a pensar en ello ¿Pero era un criminal? Lo analizó seriamente, y finalmente asintió. — Si, si pienso que eres un criminal... Lo somos de hecho ¿No? —No lo estaba estaba intentando insultar ni mucho menos, pero el topo era un hombre honesto despues de todo. — Pero cuando la tiranía es ley, el desacato es orden —Aclaró en respuesta a su búsqueda de libertad por encima de todo lo que la Marina, el Gobierno Mundial, la sociedad o los estados pudiesen exigir. Tenían algo en común, pero sus personalidades eran diametralmente opuestas en muchos sentidos. — Yo también viví una vida de clausura por las costumbres de mi familia. Mi pueblo oscilaba entre 200 y 300 personas, nosotros enterrábamos a los difuntos, preparábamos los ataúdes, cuidábamos las criptas de los que venían a profanarlas... Mi padre estudio desde niño lo que mi abuelo mi enseño, y yo lo que mi padre. No íbamos a la capital de Baterilla a menos que tuviésemos ritos fúnebres que atender. Era una clausura plena... Por eso entiendo lo que es tener el mundo completamente abierto a nuestro alrededor. Como si las paredes que nos detenían de golpe hubiesen sido derrumbadas —Eros dejó la botella de vino en el tronco caído, se movió hasta los árboles cercanos, posó ambas manos alrededor de uno de los árboles y lo desprendió del suelo arrancándolo de raíz para finalmente lanzarlo lejos solo para ver donde caería. ¿Era solo para eso? Parecía ser que no... Un dinosaurio de las cercanías, carnívoro y al acecho escapó al sentir el estruendo. Cada pisada hizo temblar la tierra, era un tiranosaurio que aun no había alcanzado la adultez pero grande en si mismo. El estruendo lo ahuyentó, para fortuna de ambos. Sorprendido por lo acontecido, se giró hasta el médico y levantó el pulgar. — Buah, que suertudo, no lo había notado... —Confesó el capitán antes de observar sus manos, aun no. Aun no era suficiente. — Yo no tengo un deseo de morir, tampoco creo que la muerte sea un tabú Kiyoshi... Pero el que mata tiene que estar dispuesto a jugarse la vida, si no me hubiese quedado en la Baterilla. Esto es mi vida ahora, contigo, con Varo, con Gwen. Y me la juego todos los días... Creo que es la primera vez que me importa aferrarme a la vida, me conflictúa un poco, no te mentiré. Es ir en contra de todo lo que he aprendido. —Eros hablaba mucho cuando estaba en confianza, también cuando estaba ebrio y en ese caso eran ambas variables ciertas. —¿Y que quieres hacer? Cuando consigamos irnos de ésta isla de... de... —Miró hacia ambos lados, para ver que ni Gwen, Varo u Owen estuviesen cerca. — De mierda... Y podamos zarpar hacia otros rumbos, conocer nuevos lugares, buscar un objetivo grande. Enorme. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Kiyoshi Maeda - 16-01-2026 ¿Kiyoshi un criminal? El comentario le duele. Desde pequeño fue educado para ser un ciudadano de bien, uno que cumpla las reglas, que sea un aporte a la sociedad desde el lado buena de la vida. ¿Qué pensarían sus padres si lo vieran de esta forma? ¿Decepción? ¿Tristeza? ¿Deshonra? Aunque no podemos olvidar que ellos mismos son el motivo principal por el que quiso abandonar esa vida de encierro y paz para conocer lo que el mundo tiene que entregarle, sobre todo la verdad acerca del hecho que marcó un antes y un después en su vida. — No soy un criminal. Solo soy un médico que… — Kiyoshi puede tener muchos defectos, pero no es un mentiroso. En el fondo, él sabe que lo es y que aceptó serlo el día en que abordó por primera vez un barco pirata. Por lo mismo, negarlo abiertamente ahora provoca que sienta una pesadez horrible en el pecho, obligándolo a escupir la mera verdad. — Está bien, lo soy… Pero no vayas a decirle a nadie que acabo de admitirlo o te dispararé mientras duermes, ¿lo estás entendiendo? No quiero excusas tontas luego. Cuando Kiyoshi bebe alcohol, su personalidad cambia. Se vuelve más agresivo que de costumbre, pero también más sentimental. De normal, no es muy común escucharlo hablar de cosas muy personales, siempre lo evita. Ante lo solitaria que fue gran parte de su vida, jamás cercanos con los cuales abrir la mente y dejar salir todo lo que tenía guardado. Este tipo de charlas son nuevas para él, aún incómodas y que solo son posibles gracias al impulso del vino que misteriosamente consiguió su casi amigo. — Realmente no tiene sentido que puedas lanzar un árbol de esa forma. Solo espero que no atraigas la atención de tontos peligrosos. — Desconoce en estos momentos dónde está su rifle debido a la debilidad de su mente, también siente su cuerpo relajado tras el baño que se dio antes, por lo que moverse para defenderse en caso de es algo que prefiere evitar. Afortunadamente, Eros ha demostrado no titubear a la hora de proteger a los suyos. En cierto sentido, es la persona que buscó Kiyoshi al lanzarse al mar, pero aquel Kiyoshi que no quería pelear, sino solo que lo defendieran. Hoy, el médico también desea enseñar su fuerza. Es un hombre distinto al del South Blue, y la historia algún día agradecerá este cambio. — Hagan lo que quieran, solo no vengan a mis brazos cuando ya sea demasiado tarde. — Pues ese es uno de sus mayores traumas, su más grande punto débil: tener un paciente en sus manos cuya vida no puede salvar. Solo a Gwen le ha contado de este problema psicológico que tiene, el cual surgió el día en que vio a sus padres muertos. Procede a ponerse de pie, casi de la nada. Se cruza de brazos y mira hacia el cielo, perdiéndose su mirada entre las estrellas. Su mente trabaja y le genera una ilusión, pudiendo ver los rostros de sus progenitores allá en el firmamento. — Debo acerarme al gobierno. Ellos mataron a mis padres y necesito saber por qué. Quiero vengarme. No importa si luego muero con las manos manchadas de sangre. — Se gira hacia su compañero y, en un acto rarísimo, se quita la mascarilla que siempre oculta parte de su rostro. Sus mejillas revelan un tinte carmín producto del estado de embriaguez. Empuña la mano derecha y estira hacia el frente. — Así que escúchame, tonto. Debemos ser fuertes, más fuertes que esos tontos. No me importa convertirme en un criminal o en un monstruo. Tengo que saldar cuentas, me quitaron todo lo que tenía. Camina hacia el capitán y, como si fuese una broma mal actuada, le da un puñetazo en el rostro. No muy fuerte, cabe aclarar. No porque se controle, sino porque fuerza física no es algo que destaque en su persona. ¿Por qué tan agresivo? No sé. Con Owen casi se matan tras desconocerse al emborracharse. Por eso el propio Kiyoshi dice que nunca debe beber. Culpa de Eros en esta oportunidad. — Cuando quiera arrepentirme de este camino, dame un tonto puñetazo más fuerte que ese, ¿oíste? Porque no puedo huir por nada del mundo. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Eros Focalor - 17-01-2026 No conocía la historia de vida de Kiyoshi, pero ahora podía entender las similitudes entre ellos. Varo había sido separado de sus padres por criminales, y forzado a desarrollar sus habilidades cómo artista del robo para poder sobrevivir antes de escapar de los dominios; él había perdido a su padre y había sido abandonado por su madre, viendo el recuerdo de sus antepasados profanado por el robo de las tumbas en la cripta y Kiyoshi buscaba venganza en contra del gobierno por el asesinato de sus padres. — Nosotros somos tontos más peligrosos que cualquier cosa de ésta isla, te lo prometo —Le quiso dar confianza, y era extraño pero el capitán cuando se intoxicaba con alcohol parecía exudar una confianza en si mismo que normalmente no demostraba. No dejaría que nada le pasase al médico, se negaba a volver a perder a alguien que estimaba y más aun alguien que había enfrentado a la muerte con él cuando se conocieron sin dudar, y nunca más se había separado de su lado. — ¡Ya lloré todo lo que tenía que llorar, Kiyoshi! ¡De ahora en más los voy a guiar con una sonrisa, y voy a mirar a la muerte a la cara porque nadie conoce la muerte mejor que yo! —Aclaró con convicción alzando su puño a la altura de su rostro, más lo que vino despues lo sorprendió. Sintió el impacto del golpe contra su rostro, y pudo sentir que era toda la fuerza del médico. Lo había golpeado. — ¿Quieres pelear? —No estaba molesto, de hecho Kiyoshi podría reconocer un brillo en los ojos del capitán que denotaban el entusiasmo que sentía ante la mera idea de una pelea de puños entre amigos. Era tonto, sí, Kiyoshi nunca se había equivocado al llamarlo así y quizás por eso el capitán nunca lo había corregido, o se había molestado por las malas formas del médico. No obstante, no tardó en comprender que se trataba de un juramento, una resolución. Asintió sin más. — Te lo prometo, te prometo que nunca te voy a dejar arrepentirte del camino que elegimos. Vamos a quemar nuestros pasados para que solo podamos avanzar hacia el futuro, y si alguna vez sientes que me estoy equivocando, quiero que me des otro como ese ¡Y cuantos sean necesarios! —Su puño enguantado se movió hasta el pecho del médico, marcando con los nudillos pues sabía que si él le pegaba con toda su fuerza el resultado no dejaría bien parados a ninguno de los dos. — Voy a confiar en mi mismo, pero necesito que tú también lo hagas. Lo que te falta en músculo, te sobra en cerebro y yo vengo bastante justito de esa categoría así que confío en que me aconsejes para salir de ésta —No hablaba de la isla, hablaba de la serie de pruebas y tribulaciones que venían enfrentando desde que se habían conocido. — Si el Gobierno Mundial te quito a quienes amabas, entonces yo voy a destruir ese asqueroso Gobierno Mundial, lo voy a quemar y despues con sus cenizas voy a plantar un hermoso prado donde podamos velar a tus viejos como corresponde. Voy a enterrar a todos los que sean necesarios, y voy a dedicar cuantas elegías deba con tal de que puedas respirar tranquilo... Te confío mi vida Kiyoshi, y a cambio te prometo que voy a cuidar la tuya hasta que mis manos ya no puedan sostener nada... Y si me muero, quedas a cargo —Aseveró con firmeza, hasta que otro hipo interrumpió su discurso y recordó que estaban tomando. Se agachó para tomar su botella de vino ¿Había tomado tanto ya? Le dio otro trago largo suspirando aliviado tras unos momentos, el calor estaba subiendo y eso podía significar... Erupción. El volcán de la hora explotaba, valga la redundancia, cada hora. Pero la lava parecía haberse adaptado para no caer por sus laderas hacia la isla a lo largo de los eones. Era una actividad sísmica y volcánica constante, pero más allá del espectáculo visual que generaba, no parecía ser peligrosa. — Que tonta isla —Sentenció. Eros odiaba Little Garden. RE: Variety Is the Spice of Life [Pasado - Kiyoshi] - Kiyoshi Maeda - 17-01-2026 — ¿Qué? — Incrédulo, por sus ojos pareciera que acaba de escuchar un disparate. ¿Cómo es que ellos serán lo más peligroso en un lugar lleno de animales gigantes y plantas peligrosísimas? Ni hablar del resto de individuos que deben estar desde antes o después, pero que todos están creciendo por el mero hecho de sobrevivir en un entorno tan hostil como este. — Solo somos piratas novatos, no te vengas tan arriba. — Una característica de Kiyoshi que se ha mantenido vigente desde siempre es que intenta no dejarse llevar siempre por emociones y mantiene los pies en la tierra. No por mejorar un poco cree que ya está listo para todo. Intenta ir paso a paso. — Solo debemos seguir avanzando. Parece que deja atrás su pesimismo sobre la posibilidad de adquirir un barco que los saque de la isla. Y es que el alcohol a veces es así. Te aporta sensibilidad pero también valentía. Te permite moverte entre distintos polos, no te obliga a ir hacia los extremos. En Kiyoshi, un experto en el arte de no beber, esto se intensifica aún más, y mucho más rápido. — Estás loco. Solo un tonto pelearía con un tonto como tú. — Aunque, siendo sinceros, no busca pelea directa nunca con nadie. Sabe que en ese terreno no debe involucrarse. Puede ser tonto, mas no estúpido. Se acaricia la barbilla mientras lo escucharlo, disfrutando escuchar que podrá golpearlo varias veces si es él quien se aleja del rumbo decidido. Curiosamente, parece que Kiyoshi posee cierto gusto a pegarle a otros, aunque rara vez eso lo deja salir. Quizás es debida a su clara debilidad en comparación al resto lo que causa que al golpearles se sienta superior y pueda hacer surgir ese ego en particular que se encuentra aplastado. — Ah, eso está claro. — La mano en el mentón se transporta hasta su sien, en donde se toca con el índice. — Soy un genio, no tienes que recordármelo. — Desconozco en qué momento obtuvo tanta confianza en sí mismo, pero no nos adelantamos a los hechos; Kiyoshi no ha terminado de hablar. — Soy un genio estudiando. Y es más, me aseguraré de sacarnos de este lugar y llevarnos bien lejos a donde pueda tener mi ropa limpia y tú aquella cama cómoda que deseas. Toma la botella y tras darle un profundo sorbo, arroja la misma al piso, explotando en mil pedazos. Afortunadamente, no le quedaba mucho contenido. — Aprenderé a navegar. Ya que el tonto de la luz desapareció, yo seré el que nos alumbre el camino. Así que tú asegúrate de cuidar mi espalda cuando yo vaya al frente. — Da lugar aquí un juramento entre caballeros, entre compañeros, entre posiblemente futuros buenos amigos. Ayudados por el alcohol que recorre su sangre, ambos dejan salir lo que sienten y siempre ocultan detrás de esos rostros serios que parecen haber sido creados del mismo hielo proveniente de la tierra más helada del mundo. — O-oye, ¿qué estás diciendo? — Incluso para Kiyoshi es demasiado todo lo que dice Eros. Una parte de sí disfruta que alguien más se preocupe de algo tan importante para él, pero el recordar que ha visto caer a otros por ese motivo es algo que le asusta. Procede a aclarar la garganta, carraspeando, para luego cruzarse de brazos y desviar la mirada, no teniendo el suficiente valor para mirarlo de frente. — No te lo tomes tan en serio. Quien les dará una lección a todos esos tontos seré yo. Tú solo mantente cerca para que veas que tienes a tu lado a un pirata que puede dar más de lo que aparenta. Da pasos hasta retomar su asiento sobre la manta en el árbol, queriendo descansar las piernas y el cuerpo en general. Durante un momento, se ha sentido muy tenso, lo cual no es bueno para la salud. — No seas tonto. Si mueres, obligaré a Varo a que me acompañe al infierno para revivirte. No pienso estar cambiando de capitán todo el tiempo. Soy un hombre que cumple con su palabra, eso es lo que se llama ser un profesional. Recién ahora es que es capaz de ver la botella rota, pues antes fue dominado por el impulso y no cuenta se dio. Ve desperdiciado el líquido violeta que mancha las rondas del piso. — Lo siento por eso. Supongo que tienes más, ¿no? |