![]() |
|
[Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +--- Tema: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] (/showthread.php?tid=3010) |
[Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Alexander Gaidar - 16-01-2026 Día 32 de primavera año 16 Se relamía el labio inferior, la sangre brotaba de este ligeramente, goteo a goteo caía entre sus enormes zapatones de payaso, sus ojos abiertos de par en par brotaban alguna que otra lágrima, hacían lo que podían pues rara vez parpadeaba y la tristeza de ahogaba en una sequedad ocular que hacía daño pues notaba la sal de las lágrimas como un pequeño ardor ante tal aridez. ¿Por qué se fueron? ¿Por que todos estaban tan contentos de la llegada de la marina?... Yo no quería estar solo... me gustaba el circo... ¿Acaso todos querían irse? ¿Por qué? ¿¡Por qué!? , se repetía continuamente, eran una familia unida más al menos que la unión que tuvo alguna vez con su padre, sí el jefe de pistas alguna vez nos azotaba con el látigo ¿Pero que persona no fuerza al límite a aquellos que quiere? ¡Hay que sacar el potencial oculto de cada persona! ¡El jefe supo ver el arte de hacer globos que llevaba dentro de el! No quería unicamente a Gustoso por ser un ser grande y resistente, además Gustoso siempre sonreía, nunca causaba problemas. Se llevó ambas manos al cuello comenzando a rascarse con cierto frenesí de pronto sentía como si el maquillaje que llevaba fuera de plomo, como si su cara y pescuezo ardieran, pronto bajo el blanco comenzó a erigirse surcos rojos , luego pasó al rostro las uñas eran largas pero débiles y cuando una de las uñas del dedo índice de su mano izquierda rozó su pómulo esta se levantó , el dolor hizo que Gustoso se mirase la uña levantada, mordiéndola para terminar de arrancársela, entonces la sangre de ese dedo empezó a brotar con cierta fluidez. A lo mejor... ¡A lo mejor necesitan ser liberados! ¡Sí¡ ¡Sí! ¡Sí! , seguro que les han forzado a vivir vidas planas... ¡Es mi labor! ¡N-no! ¡Es mi deber! ¡Como su antiguo camarada de alejarlos de esa vida! Vivos o muertos... musitó esa última parte para si mismo y tras eso se llevó el dedo sin uña a la boca para chuparlo, no sabía hacer grandes cosas de medicina pero sabia que si le ponía algo encima al menos la sangre no escaparía, así que se sacó un pañuelo de un bolsillo quitando tiras y atándoselas como pudo en el dedo, dejó de caminar de un lado al otro del callejón donde estaba, sí, tenía que encontrar a sus compañeros y vengarse por dejarlo solo, matarlos era una forma de liberarlos de su miserable vida, tenía que hacerlo, tenía que ganar dinero para moverse por aquel basto mundo y darles fin... la emoción lo embriagó y volvió a tener su amplia sonrisa tensa de siempre. RE: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Hiiragi Kaminari - 17-01-2026 Era un hermoso día de primavera, ya habían tomado control el calor y el viento del clima, las nubes ocasionales daban cobertura contra el sol que por el momento se disponía persono pero constante en el cielo, calentando por igual a todos los habitantes y deambulantes de la isla del Reino Samba, encantador lugar donde Hiiragi había podido aprender a disfrutar de su recientemente recuperada libertad en los últimos años la había llenado de una actitud positiva donde ocultaba lo más oscuro de su corazón, fácil le era sonreír y estar alegre siempre que fuera necesario y al parecer ese día sería necesario. Al girar para entrar por uno de tantos callejones vio a un gigantesco individuo con pintas de payaso salido de alguna pesadilla, que había estado llorando por lo que se podía apreciar de su corrido maquillaje, era difícil no observarlo con curiosidad y fascinación algo morbosa pues aquella persona no parecía para nada lo que uno buscaría encontrar en un lugar donde los payasos han de habitar, casi que parecía una parodia de payaso. Sin parpadear más de dos veces por la sorpresa de encontrarse a tan gran e interesante individuo en su andar Hiiragi sonrió y saludo con un gesto cordial -Hola y buenos días mi buen señor, soy Hiiragi una humilde comerciante deambulante ¿Me querría contar que acongoja a su corazón para tenerlo lagrimeando? ¿Acaso aquella herida tan dolorosa le ha resultado?- dijo señalando al dedo envuelto en un trapo. Comparada con aquel individuo de rojos cabellos, Hiiragi era pequeña, una mujer humanoide de piel relativamente blanca, con ojos rojos como un par de rubíes, orejas grandes de conejo que ondeaban de un lado a otro como un animal curioso, treinta centímetros de orejas que se comportaban con completa naturalidad acompañando los gestos de la Humink cuyo blanco pelaje estaba claramente visible con el atuendo que llevaba en aquel momento. Cualquier otra persona con aquella diferencia de tamaño y pintas entre ellos probablemente se hubiera espantado pero la Humink había visto cosas que parecían bellas y eran horripilantes por dentro, así que fácilmente podía imaginar lo contrario. Habiendo vivido por años encadenada la idea de ayudar a alguien perdido o dolido en auqellos momentos era una de esas cosas que fácilmente le surgían por hacer sin necesidad de motivos serios o profundos-Dime ¿Hay algo en lo que te pueda ayudar?- dijo en un tono de voz dulce y gentil -¿Tienes donde quedarte? Si quieres puedo ayudarte a buscar donde quedarte o si lo prefieres puedo guiarte para ver cosas divertidas e interesantes por la ciudad?- preguntaba diversas opciones a ver si algo atraía la atención o interés del desconocido de extraña apariencia.
off
RE: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Alexander Gaidar - 17-01-2026 Su mente divagaba entre las posibilidades que se le presentaban, las caras de aquellos que le habían traicionado se pasaban por su mente como una tormenta de malas ideas, de perturbadoras ideas, no es que fuese el gallo más listo del corral pero el odia que sentía le otorgaba la capacidad de recordar los nombres de todos así como varias de su facciones y es que si quería vengarse eficazmente tendría que descubrir a estos traidores en sus facetas más humanas y desapercibidas, pero una cosa estaba más que clara, Gustoso era un payaso que cumplía las ¿que decía. Entonces una voz lo sacó de su trance, este giró la cabeza lentamente con los ojos abiertos de par en par y sonrisa tensa al punto de parecer que las comisuras iban a desgarrarse en cualquier momento, se agachó para observarla a la cara tenías ojos como dos rubís y pelaje blanco que le recorría partes del cuerpo además de unas enormes orejas de conejo pero sin embargo parecía muy humana aún ¿Qué era? Vaya, vaya, vaya... ¿De que chistera has salido pequeña conejita? un hilo de saliva comenzó a caerle de la boca, nunca había comido conejo... no de la manera que estás pensando, el animal, ¡Maldita sea! ¿Sería la carne de esta muchacha algo similar a ese sabor? Una comerciante no hace negocios en los callejones... usó lo que quedaba de aquel pañuelo para limpiarse la saliva entonces comenzó a hablarle de las lágrimas y de la herida, Gustoso levantó su dedo poniéndolo entre ambas ¿Esta herida dices? , no te preocupes pequeña criaturita ¡Los payasos no sentimos dolor ni tristeza! ¡Sudamos por los ojos! ¡No tienes que preocuparte por Gustoso! Y ahí llegó la oferta, Hiragi la conejita le ofrecía un plan divertido dice ¿Qué pensaría ella que era la diversión? El payaso parpadeó con pesadez y rigidez algo que sus ojos agradecieron y entonces metió su mano derecha por la bragueta de los pantalones buscando con tesón algo. Tengo un regalo para ti, dame un segundito nada maaaas... y entonces sacó un globo de color naranja y otro de color verde de aquel lugar, lo sopló y comenzó a doblarlo Un girito por aquí... otro por allá y... ¡Aquí está! Tras con una destreza mayor de lo que podría decirse y unos movimientos habia hecho de aquel globo la figura de una zanahoria que le extendió a la chica ¿Os gustan las zanahorias no? , yo acepto pasear contigo y tú aceptas llevar mi Zanahoria ¿Sí? asentía repetidamente mientras no para de mirarla, se incorporó sus lágrimas habían cesado el día se le presentaba interesante, si la muchacha lograba divertirlo a lo mejor no se la comía, la vida tenía estos giritos cómicos ¿No? La vida era así, un día te abandona tu familia y al siguiente una coneja cañón te espera en un callejón ¡Vaya que no era interesante la vida! ¡Lo era y mucho! RE: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Hiiragi Kaminari - 17-01-2026 El payaso hablaba y se comunicaba en un tono relativamente neutral, sus expresiones eran extrañas con gestos un poco tétricos a simple vista como babear mientras miraba de arriba para abajo a la chica conejo, sin embargo ella consideraba que era simplemente una cuestión de la limitación en concentración de parte del enorme pelirrojo, no quería asumir la peor de las conclusiones con un hombre que apenas y acababa de conocer en su primer vistazo, por muy sospechoso y extraño que el vistazo fuera a resultar para cualquier persona normal. La humink lo observo con curiosidad y alzo una ceja ante la explicación de donde venían las lágrimas del payaso, pero lo dejaría estar por respeto a su "profesionalidad vocacional", antes de sorprenderse y que sus orejas se alzaran en un gesto de curiosidad por uno de los comentario del pelirrojo -¿Un regalo?- preguntó la peliblanca mientras veía al gigantesco ser con manos grandes como para aplastar la cabeza de un hombre buscar dentro de las braguetas del pantalón, sacando unos globos comenzó a hacer figuras y el resultado final fue nada más ni menos que una enorme zanahoria, aquel acto fue tanto interesante como fascinante para la mujer coneja que de momento no había tenido el gusto de recibir un objeto de globos en ninguna ocasión pasada cuando vio en la lejanía cosas similares a circos ambulantes. Una sonrisa se dibujó en los labios de la comerciante que gustosamente aceptó el objeto tan peculiar, de encantadores colores y peculiar textura, no era común tener en sus manos un objeto de aquellas características y el simple tacto con el mismo ya la hacía procesar información que impulsaba a sonreír incluso más -Estaría más que encantada de llevar esta maravillosa creación que me has mostrado hoy, un truco excelente y digno de un gran payaso he de decir además.- dijo halagando las habilidades del gigante para una de las grandes partes del oficio del payaso regular. -¿Gustoso verdad? Encantada de concerté.- expresó con gentileza antes de realizar una reverencia y empezar a andar -¿A dónde te gustaría ir primero? ¿Prefieres comer? ¿Quizás algo de tomar? ¿O garantizar un lugar donde pasar la noche?- Las preguntas de la oji-rubí eran simplemente para organizar en su cabeza que clase de recorrido habría de hacer con el enorme individuo, pocas veces había tenido el placer de interactuar con individuos de su tamaño, a pesar de que tenía alguna idea general de donde conseguir lugares para todo lo ofrecido a lo largo y ancho de la ciudad donde estaban de Samba, también tendría que ver como andaba de finanzas el cómico compañero de andanzas -La comida la invito yo pero ¿Cómo vienes de dinero?, pregunto para saber qué clase de establecimientos son mejores para guiarte- agregó, especificando sus motivos. RE: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Alexander Gaidar - 17-01-2026 Gustoso acababa de sentir algo extraño dentro de sí, la gente por lo general tenía una cara de terror al verle era un poco el como se ganaban el pan en el circo y la coneja por alguna razón mostraba un rostro sereno y su regalo le dibujó una sonrisa que era diferente a la suya, él sonreía de manera estática, con fuerza, como le habían enseñado pues la vida debía tomarse por los huevos, pero ella sonreía sin esfuerzo, naturalmente ¿Era eso lo que llamaban una sonrisa sincera? El caso es que la agradecida Hiragi comenzó a toquetear mucho aquel globo y parecía olvidar de donde lo sacó el payaso. Mi dulce, dulce conejita yo que tú no sobaría tanto ese globo y sobretodo no lo olfatees ¡Te lo di con todo el cariño de mi corazón de payaso! ¡Pero el cariño no quita el sudor del cuerpo! ¡Rairairairai! su estruendosa y aguda risa colmó por unos segundos el callejón , al menos le gustaba su creación era su arte al fin y al cabo y estaba feo que lo dijera pero se le daba estupendamente hacer ese tipo de globos. Volvió a agacharse para que sus rostros quedasen en alturas similares pues la muchacha parecía tener un sin fin de planes para aquel día, tantos que de pronto el payaso sintió fatiga y algo peor que la fatiga, ¡Pobreza! ¡No tenía un duro! ¡Estaba en bancarota! El dinero es un constructo social jovencita, un payaso no lleva dinero consigo quiso escusarse mientras se metía las manos en los bolsillos sacando todo tipos de objetos, un claxon oxidado, serpentinas revueltas, un cicle pegado a un condón el cual tiró hacia atrás, una muñeca sin pelo y sin un ojo y cuando se quedó sin cosas que sacar hizo un gesto de desapego con los brazos Como ves no tengo mucha cosa de valor, solo los globos que guardo en mi bolsillo mágico, pero eso los necesito para trabajar a pesar de que su sonrisa era estática sus ojos comenzaron a decaer como mostrando cierta pena , por que lo cierto es que quería comer y tampoco le vendría mal un lugar donde dormir y pasar la noche. Gustoso es un payaso honrado y no te hará gastar mucho de ese dinero, con un poco de comida caliente ¡Estaré tan feliz que haré el baile de Gustoso! ¡Lo aprendí aquí! se puso a mover las caderas entonces como si estuviera bailando samba con ritmo mientras con la boca hacia ruidos como ''tutupa , tututupa'' ¡Se me da bien! ¿Verdad? RE: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Hiiragi Kaminari - 17-01-2026 Hiiragi prestó atención a la advertencia del payaso pero simplemente se encogió de hombros mientras sujetaba el globo -Deberíamos pedir que te agreguen bolsillos a ese traje entonces, además he olido cosas peores jajaja- rio agregando un poco de comedia al asqueroso dato que la coneja suponía no causaría ninguna reacción adversa al peculiar payaso de histriónica actitud, por no mencionar la estruendosa risa que hablaba al menos un poco del carácter del payaso. -Los payasos no llevan dinero... ¿Por qué a donde van dejan sonrisas y eso es mucho para llevar?- pregunto de forma casi filosófica mientras ponía el dedo índice de su mano izquierda en su mentón mientras reformulaba la ruta que debían de tomar para pasar por los mejores lugres para una situación como aquella, viendo de reojo la variedad de objetos sin valor que el payaso podía sacar de sus bolsillos regulares, haciéndola no entender porque no guardaba también los globos en aquel lugar. Al ver la peculiar interpretación un baile similar a la samba la coneja empezó a reír a carcajadas, ya había estado varias veces en el salón de baile tradicional, conocía pasos de Samba y ya un buen puñado de otros bailes, lo que hacía el payaso le recordaba a los niños pequeños era cómico por su peculiaridad pero al mismo tiempo tenía un encanto para la coneja que en esos paso veía a pequeños novatos intentando lograr bailar al a vez que entendía porque un payaso debía de bailar parodiando el estilo real, pero incluso todo ese entendimiento no podía impedir la carcajada que la coneja soltaría con gran satisfacción. -jajajja...Así es Gustoso, je... tienes un talento especial para el baile payasesco jajaja- dijo necesitando tomarse un momento para poder respirar adecuadamente tras tanto reír. -Muy bien ya sé a dónde iremos, síganme los graciosos.- dijo ella también bromeando un poco mientras dirigía rumbo al rio que separaba la isla. Con cada manzana que recorrían acercándose al rio del Reino Samba, las casas se volvían más humildes, los edificios pasaban de roca y azulejos a tener solo estructuras de madera, los caminos pavimentados se convertían en tierra aplanada por el constante andar de la gente y los carros, Hiiragi se detuvo en un establecimiento en particular desde donde se podía ver que aún estaban bastante lejos de la zona más pobre del reino pero aun así hizo un gesto para indicar al payaso de que se acercara -Muy buenas tardes señor José Souza, tiempo sin verlo.- dijo la coneja acercándose para saludar cálidamente al dueño del establecimiento. -Recuerda que le comenté que tenía algunos amigos de tamaños peculiares que querría traer en el futuro, pues hoy e conocido a uno nuevo así que si no le importa, me gustaría pedir una mesa para una persona y un... ¿Gigante?- Preguntó mirando al payaso mientras el dueño del establecimiento observaba sorprendido. -En todo caso, venimos a comer hasta satisfacer nuestros estómagos yo tomare su encantador jugo de naranja y una jarra de agua, para comer ambos llevaremos el menú del día, yo en porción mediana y Gustoso, mi compañero llevara la porción "Apta wotan", del postre veremos luego.- dijo felizmente antes de entregarle un fajo de al menos veinte billetes de 100 berries al dueño del establecimiento que asintió y se dirigió a la cocina dejándoles el enorme lugar que parecía anteriormente haber sido un depósito de algún tipo -Vamos a una esquina para que podamos hablar con libertad y ya que estamos ¿Por qué no me cuentas tu historia y que deseas en está travesía que es la vida?- RE: [Pasado con Hiragi] La soledad no le gusta ni a un Payaso [+18] - Alexander Gaidar - 17-01-2026 ¿Hiiragi era de este planeta?, podría parecer que era una reflexión tirada al aire pero lejos de sentir terror estaba conversando con total normalidad con el payaso, incluso había sacado una parte filosófico de lo que decía Gustoso, lastimosamente aún quedaba mucho para que aquel hombre fuese capaz de procesar aquel tipo de interacciones sociales. Cuando este comenzó a bailar la mujer comenzó a reír pero a pleno pulmón por un momento Gustoso dejó de bailar, se estaba riendo de una manera continua y es que la muchacha se lo estaba pasando bien de verdad, no sentía terror, no le miraba con asco, tan solo era una persona pasándoselo bien y sonriendo, a Gustoso le gustaba ver sonreír a la gente y usualmente tenía que deformarles la cara para obligarlos a sonreír y sin embargo el baile de este hizo que ella estuviera feliz, estaba siendo notando cosas nuevas el día de hoy, sensaciones extrañas. Gustoso aprendió a bailar con unas señoras que fuman en las esquinas de esta ciudad dijo con orgullo, Samba era famosa por ser un lugar de danza e incluso las meretrices del lugar sabían bailar de una manera brutal, solo tenías que estar atento y vigilar las casas correctas que ellas visitaban para poder aprender esa danza, a veces lo descubrían mirando y comenzaban a gritar ¿Qué hay de malo en querer aprender a bailar? Gustoso al final tenía que poner fin a los gritos por si mismo, pero bueno, esas son historias del pasado. ¡Yo soy Gracioso! ¡¿Verdad?! dijo afirmando y buscando la complicidad afirmativa de esta, comenzó a seguirla con pasos cortos para no adelantar, eran pasos aun así exagerados con movimientos de cadera y brazos amplios, no podía evitar tararear mientras caminaba con ella por el lugar, no sabía a donde le llevaba pero las casas comenzaron poco a poco a ir cambiando mientras más caminaban volviéndose humildes, lo cierto es que le pareció extraño que la chica no hablase durante el camino, pero la respetó, a lo mejor en conejolandia estaba prohibido hablar mientras se caminaba. Cuando llegaron la muchacha habló con una persona, por lo visto era habitual que ella llevase a sus ''amigos'' hasta allí a comer ¿Significaba entonces que eran amigos? La sonrisa tensa y perpetua de Gustoso se relajo un poco siendo ahora un pelín más natural Gustoso no es un gigante, Gustoso es un payaso, en el circo había uno de esos gigantes pero era mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho más grande que yo con cada vez que decía mucho estiraba los brazos hacia arriba todo lo que podía, entonces la siguió hasta una mesa, la conejita debía ser la princesa de su reino por que tenía un montón de fajos de dinero. Entonces le preguntó por su historia, la muchacha se preocupaba por cosas extrañas, si ella quería saberlo Gustoso se lo contará Veaaaamos... decía mientras daba toquecitos con su dedo ensangrentado por haber perdido una uña en la mesa, el remiendo que se había hecho estaba cubierto de sangre y cada toque manchaba la mesa. Pues supongo que es una historia mágica ¡Yo nací con fuerza! ¡Soy grande y fuerte! Así que ¡POOM! Abrí a mi madre en dos al nacer al decir poom lo hizo en alto gritando mientras los pocos comensales miraban la mesa con cierta extrañeza el resto pues poco más puedo decirte lo normal, mi papá no le gustaba mucho lo que había pasado y me pegaba bastante, cuando gustoso creció me vendieron al mejor lugar del mundo ¡Un circo! Allí aprendí un montón de cosas ¡Me enseñaron hacer globitos! Es cierto que los demás no sonreían mucho y solían llorar en sus cuartos ¡Al parecer les dolía cuando el jefe de pista nos azotaba ... ¡Pero alguien que te quiere te fuerza a mejorar! ¿¡No!? Su voz siempre era así, estridente, aguda y cambiante hacia grave, no podía evitarlo. Yo era muy feliz en aquel lugar pero entonces llegó la malvada marina y se llevó al jefe de pista, todos los demás se pusieron a aplaudir ¡Unos desagradecidos eran! ¡Se fueron! ¡Nadie se quedó! ¡Me dejaron solo cuando capturaron al jefe! ¿¡Te lo puedes creer!? ¡¡¡Pero no pasa nada mi dulce, dulce,dulce conejita! ¡Por que Gustoso se sabe un truco final! Entonces comenzaron a servir todo tipo de manjares pero el payaso estaba muy inmerso en su narrativa y no prestó especial atención, a pesar de que claramente habían pocas personas en el lugar y ellos estaban en una esquina alejados pero estaban visiblemente incómodos con el payaso, la gente no solía hablar con un payaso sucio, con cara de psicopata y sangre en las manos Yo los mataré y me los comeré, y en mi barriguita volveremos a estar todos juuuuntos. movía la cabeza feliz de un lado a otro mientras decía aquello como si fuera lo más normal del mundo. ¿Y tú? ¿Me cuentas tú historia? A conejolandia se entra por un sombrero ¿Verdad? a que sí, ¿verdad? |