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[Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Kazan - 21-01-2026 41 de Primavera, Año 17 El viento traia una brisa que el rio cargaba con el, y arrastraba en esta misma brisa un aroma peculiar aquella mañana de Primavera, era una mezcla de agua dulce, madera y algo menos agradable que cualquiera con buen olfato podria identificar inmediatamente, era ese olor nausabundo que resultaba cuando se echaban muchos desechos y no se tenía la mas minima intención de hingiene, algo tipico de los bandidos. Sumado a eso, unas risas toscas y un golpeteo de cristales indicaba lo que todo el mundo sospechaba en aquel momento, eran bandidos festejando y tramando cualquiera que fuera su siguiente movimiento. La zona pobre del Reino de Samba se extendía ante cualquiera que se atreviera a mirarla como una promesa o un recordatorio, aunque mejor llamado era una afirmación de que la pobreza no tenia limites geograficos y se encontraba en todas las islas. Casas de madera que si alguien pasara por alli y se apoyara podría resultar en la destrucción de alguna de ellas. Y las pocas personas que aguantaban en aquel lugar, bueno, o hacían escondiéndose de todo aquel que resultara sospechoso de cometer alguna barbaridad. La guarida de los bandidos no era difícil de identificar, la peste te llevaba a ella como dijimos anteriormente. Se trataba de un antiguo almacén de caña de azúcar que ahora se encontraba abandonado y hacia la funcion de una base provisional, una estructura de madera que hacia ya bastante tiempo seguramente había sido robusta pero que ahora parecía que se caeria de un momento a otro. Se veia como dos hombres montaban guardia en la entrada principal, aunque estaban mas distraidos que otra cosa. El primero que llamaba la atencion era un tipo corpulento, eso o que el otro era muy flaco, con una cicatriz que le cruzaba la mejilla izquierda y un pañuelo rojo anudado en la cabeza y se encontraba apoyado en la puerta mientras se limpiaba las uñas, que era el gesto de limpieza mas genuino que parecía haber tenido en dias. El otro era mucho más delgado y nervioso y olia a tabaco de mala calidad mezclado con algunas sustancias que no vamos a relatar.
NPC
-¿Que ves por ahí Mako?- preguntó el del pañuelo sin parar de limpiarse las uñas -No veo ná, jefe Rondo. Tos escondios y lo de siempre- respondió dando una calada profunda a todo lo que llevara aquel cigarro - Aunque.. creo que escuché algo cerca del Centro esta mañana. Algunos mierdecillas estan buscando ayuda .- Rondo soltó una risotada que parecía un globo desinflandose. ¿El ejército real? Esos culos bonitos estan demasiado ocupados protegiendo a los ricos, no a estos muertos de hambre, por eso estamos aqui dando orden a to estos.- El término orden era malamente utilizado aqui, puesto que estos bandidos habian estado causando estragos en el lugar y extorsionando a todas las personas de la pequeña aldea. Dentro del edificio se escuchaba mas voces y risa, parecía que había unos cinco hombres dentro del almacen de forma alcoholizada. Una rapida vista te hacia ver que no era un ejercito pero tampoco eran novatos. Una mujer mayor, vieja mas bien, cruzaba por delante de ellos con miedo en los ojos y algo apresurada. -Eh, abuela, ¿a dónde vas con tanta prisa?- Dijo Rondo levantando el cuchillo apuntando a la vieja con la cara algo desencajada. La mujer aceleró el paso sin responder, sus ojos fijos en el suelo. Rondo se echó a reír de nuevo con aquella risa tan desquiciante. Aquello indicaba lo peor, la población realmente se encontraba bajo el yugo de estos bandidos que se sentian señores en aquel almacen y nadie se atrevia a siguiera toserles. A fin de cuentas la guardia real no miraba por estos lares, por lo que se encontraban a merced de estos rufianes. No eran especialmente peligrosos comparados con piratas experimentados o criminales profesionales, pero para la gente común de este lugar pobres trabajadores debiles y enfermos, representaban una amenaza real y cotidiana. ![]()
Off
RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Hiiragi Kaminari - 23-01-2026 Hiiragi era una chica que había pasado ya muchos meses si es que no años en Samba entre sus viajes por el South Blue, allí era donde la habían recibido de buena manera el día que por primera vez pudo disfrutar de aquello llamado libertad como una mujer adulta, el Reino tenía un lugar especial en su corazón y especialmente los pequeños pueblos y aldeas donde la gene trabajaba de sol a sol honestamente para ganarse la vida mientras otra gente se llevaba la mayor parte de los beneficios económicos más cerca del palacio real. Aquellas injusticias la molestaban pero no podía hacer nada para destruir un sistema corrupto e injusto, pero podía al menos oirá los lamentos de quienes pedían ayuda buscando mercenarios, cazadores de recompensas o incluso piratas y bandidos que estuvieran dispuestos a deshacerse de sus problemas a cambio de algo de dinero y no quedarse para causar ellos más problemas, incluso habían contactado a la guardia de la isla, pero sus clamores de auxilio llegaron a oídos sordos, pero por suerte para este pequeño pueblo Hiiragi con sus agudas orejas de coneja había escuchado de sus desventuras y estaba dispuesta a intentar ayudar. Así pues en la mañana del 41 de Primavera una chica con orejas de conejo, midiendo un metro setenta de altura sin contar las peludas y activas orejas animales, con un par de ojos como rubíes y una figura esbelta pero tonificada se acercaba al lugar más apestoso del pueblo, no por gusto personal, sino porque había oído que era la mejor forma de llegar a la guarida de los rufianes que interrumpían la paz de tan honesto y humilde pueblo de Samba, a diferencia del resto del tiempo, la mujer llevaba un extraño rifle con múltiples clavijas, más de un gatillo y varios puertos de carga de munición a simple vista. No le consto demasiado dar con gente amedrentando a una pobre e indefensa ancianita -Hola y buenos días para todos los presentes.- declaró con su voz tranquila pero en un alto volumen para que la gente cercana pudiera escucharla con claridad -Voy a pedirle por favor que se rindan y entreguen lo robado a los delincuentes que en este lugar se han asentado y que se entreguen ustedes mismos a la marina si no quieren que lo haga yo misma.- declaró abiertamente mientras sonreía y gesticulaba para que la ancianita se apartara con cuidado del lugar. La chica de ojos como rubíes había aparecido caminando mientras bordeaba el rio hasta llegar cerca de la pobre señora asustada a unos, manteniendo unos diez metros de distancia entre ella y los rufianes -Les voy a pedir a todos los ciudadanos que se alejen por su propio bien y seguridad, en caso de que estos hombres no quieran rendirse y entregarse a la marina estaré obligada a hacerme cargo de ellos yo misma.- dijo mientras ponía un cartucho de munición apropiada en su rifle y lo cargaba como última advertencia para los delincuentes que allí se encontraban.
Jummping Bunny
RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Kazan - 24-01-2026 La aparición de aquella mujer de rasgos de conejo había causado el efecto deseado, atención inmediata. Rondo dejó de centrarse en sus uñas mientras que Mako escupió el cigarro y miró el rifle con cierta codicia. Mientras tanto la anciana que pasaba por alli empezó a correr debido a como estaba escalando aquello. -¿Rendirse?- La voz de Rondo surgio con una risa aspera. -Mako ¿estás oyendo a esta? ¿Esta conejita de ojos bonitos nos está pidiendo que nos entreguemos a la Marina, es eso lo que escucho?- El hombre que antes estaba fumando no respondió. Sus ojos saltaban entre el rifle cargado de Hiiragi y la expresión cada vez más tensa de su líder. Desde el interior del almacén, voces curiosas comenzaron a elevarse, preguntando qué ocurría afuera. Pero antes de que la situación pudiera escalar más, se escucharon unos pasos apresurados que venían a aquel lugar. Un joven de no más de dieciséis años apareció corriendo como alma que lleva el diablo y llevaba un Den Den Mushi en las manos, el característico caracol de comunicación que sonaba insistentemente. -¡Rondo! ¡Rondo, el jefe quiere hablar AHORA!- El chico era torpe, tan torpe que casi tropieza con sus propios pies al frenar ya que no se esperaba aquel percal. -Dice que hay problemas con el cargamento del puerto norte y que- Se detuvo en seco al ver a Hiiragi. -¡Toru, maldito idiota callate de una vez!- Mako fue el primero en reaccionar, avanzando hacia el mensajero con expresión furiosa y dandole una bofetada que lo terminó callando. -¡Te dije que no hablaras de eso frente a nadie!- Rondo, por su parte, había perdido toda su arrogancia casual y negaba con la cabeza. Su mano se cerró alrededor del brazo del joven Toru, arrastrándolo hacia el interior del almacén con movimientos bruscos. "Este imbécil va a hacer que nos maten a todos", pensó mientras lanzaba una mirada asesina hacia la mujer conejo que seguía alli. -Mako, Hendricks, quedaos aquí. Y que esta entrometida no se acerque, es mas que se largue.- Un tercer hombre emergió del interior del almacén, más alto que Rondo pero considerablemente más delgado, con un machete oxidado colgando de su cinturón. Desde el interior del almacén, Hiiragi podía escuchar voces elevadas. Sus orejas de conejo captaban fragmentos de la conversación que se desarrollaba a apenas unos metros de distancia, oculta tras las paredes de madera agrietada. -...no podemos mover el cargamento si hay alguien haciendo preguntas...- -...las cañas modificadas ya están en el almacén del puerto...- -...medianoche, dijiste medianoche, no podemos cambiar eso ahora...- Los dos alli presentes intercambiaban miradas nerviosas. La situación se había complicado exponencialmente en cuestión de segundos, el primero se frotaba las manos contra sus pantalones y el segundo daba pequeños golpes con sus manos en el mango del machete. -Deberías irte, chica- dijo Hendricks finalmente, su voz sorprendentemente calmada. -Esto que estás viendo, este pequeño grupo de ladrones de poca monta robando pan y carne, no es nada comparado con lo que realmente está pasando aquí. Y te aseguro que una conejita podría salir lastimada- -¡Hendricks, cierra la boca!- dijo Mako -Te lo digo en serio, conejita. Lárgate antes de que vuelva el jefe. Esto te supera. Hay gente involucrada que no se andará con jueguitos de ultimátums y rifles bonitos. Como siempre esto viene de mas arriba, tan arriba que puedes morir aplastada si deciden pisarte- Desde las ventanas cercanas, varios vecinos observaban la escena con todo un abanico de expresiones. esperanza, miedo, curiosidad. Una mujer mayor se asomaba desde una casa de madera y su boca parecía pedir una suplica en pos de Hiiragi. Un niño pequeño, no mayor de seis años, tiraba de la manga de su padre mientras señalaba hacia la coneja, fascinado por sus orejas blancas. El río seguía fluyendo a pocos metros de distancia, indiferente al drama humano que se desarrollaba en sus orillas. El calor del mediodía comenzaba a intensificarse y eso se reflejaba en el sudor que caia por la frente de los alli presentes. Desde el interior, la voz de Rondo volvió a elevarse, esta vez con un tono claramente amenazante dirigido al pobre Toru. Y es que sea lo que sea que se estaba desarrollando alli, era muy problematico que alguien se enterara. ![]()
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RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Hiiragi Kaminari - 24-01-2026 Aquella mañana se suponía que sería peligrosa per sencilla para la joven de ojos rojos, debía simplemente luchar contra un grupo de bandidos instalados en un depósito de un pequeño pueblo, tal vez salir herida o tal vez simplemente intimidarlos, ayudar a los locales y seguir con su vida, pero por lo que había escuchado desde la llegada de aquel jovencito mensajero y lo que había podido escuchar de la conversación, la situación había cambiado drásticamente de escala y perspectiva poderes mayores de Samba en juego la cosa se podía poner más intensa de lo que a ella le hubiera gustado. Hiiragi alzo la cabeza un poco un gesto para pensar mientras aprovechaba a medir la altura del viejo deposito donde se habían instalado aquellos hombres, inhalo mientras cerraba sus ojos por un momento y suspiró dejando salir el aire con tranquilidad antes de volver a hablar -Pareces un hombre mucho más razonable de lo que esperaba toparme en esta situación y la operación que venía a desbaratar- Tras declarar aquella diferencia entre lo que había venido a buscar y lo que se había encontrado Hiiragi bajo el cañón de su arma para que apuntara al suelo mientras daba un par de pasos para hablar -Si realmente hay poderes mayores en juego entonces desbaratar esto quizás no sea suficiente... ni económicamente redituable...- aclaró aquello ultimo para darle a entender a los hombres que quizás podía ser convencida por métodos económicos en lugar de luchar. -No quisiera terminar aplastada, pero tampoco me gusta cómo ha estado manejando la operación en este lugar Rondo- dijo mientras hacia un gesto con el mentón señalando al interior del depósito caminando otro metro con lentitud -Si están pagando para realizar una operación tan importante deberían haber cubierto las expensas y costos operacionales del grupo que ustedes tienen montado aquí.- agregó criticando a quien hubiera negociado los términos para tenerlos allí. -Creo que necesitan a alguien que pueda manejar mejor la situación desde lo económico o gestionar el liderazgo de una forma menos brusca... ¿Qué tiene Rondo además del contacto con el que encarga esta operación? Porque no me parece que sea un líder que mantiene a su gente bien alimentada ni satisfecha.- la mujer con rasgos animales dio otro paso quedando al fin a cinco metros de la entrada y los hombres que la resguardaban, una distancia prudencial para que no la consideraran hostil pero también pudiera seguir espiando lo que ocurría adentro con su aguda audición. -¿Por qué tienen que obedecer a Rondo ustedes? Hendriks, pareces ser un hombre que entiende a la razón y por lo mismo te veo capaz en muchos sentidos como para simplemente ser intimidado por Rondo- comentó agregando un poco más de peso en la buena impresión que el delincuente le había dado de buenas a primeras, para luego cruzar su brazo izquierdo por debajo de su pecho. Con un gesto que resaltaba sus encantos naturales -Y tu Mako ¿Qué crees? ¿No sería mejor tener tres buenas comidas todos los días y tenerme por aquí? Quizás si alguno de ustedes acepta mis consejos y me dejan ayudarles a gestionar todo esto, podríamos beneficiarnos todos y no haría falta robarle a viejitas ni encerrarse en un deposito que huele como el infierno ¿No te gusta la idea Mako? comida caliente, buen alcohol, calor sin peste y quizás un poco más de tranquilidad por aquí... ¿No suena bien?- dijo la muchacha mientras sonreía, era tranquila y serena su expresión pero había algo de diablura en sus palabras, eran las palabras del diablillo que seguramente rondase la mente de todos ellos si es que habían tenido que soportar ese lugar por suficiente tiempo.
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Jummping Bunny
RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Kazan - 26-01-2026 El cambio de táctica de Hiiragi tuvo un efecto inmediato y visible en los dos hombres que custodiaban la entrada del almacén, a fin de cuentas las personas entienden mejor cuando son convencidas de forma positiva que de forma negativa."Esta no es una cazarrecompensas común, es mas no estoy muy seguro de si es cazarrecompensas o no", pensó Hendricks mientras observaba cómo la mujer conejo se acercaba lentamente y el le dejaba entrar en ese radio de proximidad. Había algo en la forma en que se movía, en cómo sus palabras fluían con una naturalidad ensayada, que le recordaba a los negociantes que solía ver en los muelles antes de terminar en este agujero miserable, ya fuera pirata, cazarrecompensas o mercader; se estaba ganando sus oidos. Cuando Hiiragi mencionó la economía de la operación, Mako casi se atragantó con su risa. -¿Economia? BUAJAJAJAJ ¿escuchaste eso Hendriks?- Se frotaria las manos y dejaria escapar otro suspiro. -Llevo dos semanas que solo como sopa de piedras, porque el maravilloso pago es al final y ese final nunca llega- Hendricks lanzó una mirada de advertencia a su compañero, aunque parece que esta no causó el efecto oportuno. La compuerta se había abierto algo mas, y Hiiragi, con su audición potenciada, podía escuchar perfectamente cómo desde el interior del almacén la conversación continuaba. -...el Señor Vega no aceptara escusas, ya vistes lo que le pasó al resto...- "Señor Vega" Cuando la mujer conejo mencionó el liderazgo de Rondo y su incapacidad para mantener a su gente satisfecha, Hendricks fue en ese momento el que reiría y lanzaría un escupitajo al suelo. Se llevó una mano a la boca, tosiendo para disimular. -Rondo tiene el contacto- tras eso se acercaría lo suficiente para que un susurro pudiera llegar a los oidos de Hiiagi -Hace tiempo el fue cargador, entonces apareció aquel señor Vega, el tipo de hombre al que no le puedes decir que no ni mirar. El aceptó el trabajo y ya- suspiraría mirando al rio -Y nosotros fuimos lo suficientemente estúpidos como para creerle cuando dijo que seríamos ricos y que nuestras familias y allegados nunca jamas pasarian hambre, a veces pienso hasta si ese señor vega existe.- Fue en ese momento cuando la mujer conejo realzó su figura que hizo que los dos hombres tragaran saliva, quizás en otras ciscunstancias y no con rifles y armas de por medio era otro el dialogo que hablarian. -Tres comidas calientes...- murmuró Mako. Pero antes de que la tentación pudiera cristalizarse en algo más concreto, la voz de Rondo tronó desde el interior del almacén, furiosa. -¡Mako! ¡Hendricks! ¿Qué narices haceis hablando con la coneja?- Los pasos de Rondo resonaron contra el suelo mientras se acercaba a la entrada. El chico tambien apareció y tenía un moretón fresco en la mejilla y sus ojos estaban enrojecidos, probablemente tanto por el golpe como por las lágrimas contenidas y por todas las amenazas de Rondo. Este ultimo emergió detrás de él, su corpulenta figura bloqueando la luz que se filtraba desde el interior. Sus ojos se posaron inmediatamente en Hiiragi, ahora a solo cinco metros de su guarida. - VOy a preguntarlo solo una vez. ¿Qué mierda crees que estás haciendo, conejita?- Su mano se movió instintivamente hacia el cuchillo que llevaba en el cinturón. -Les dije que la mantuvieran alejada, no que la invitaran a tomar el maldito té. ¿No podéis reprimir vuestros impulsos con este trozo de carne?- "Estos imbéciles..." -Mako, Hendricks, atrás. AHORA.- Y aunque en otros momentos los dos hubieran obedecido sin rechistar, esta vez se miraron los unos a los otros antes de hablar. -Jefe- comenzó Hendricks -Solamente estabamos hablando sobre gestiones que realmente....- El rostro de Rondo se encendió de forma prominente -¿Gestiones? ¿GESTIONES?- Su segunda pregunta hizo que el aire se parara. -Esta zorra apareció aquí amenazándonos con entregarnos a la Marina y ahora están teniendo una charla amigable sobre gestión, ¿es eso lo que me están diciendo? ¿Estoy esuchando bien lo que llegan a mis oidos?- Y fue en ese momento cuando todas las ventanas abiertas del lugar se cerraron, los vecinos conocian bien ese tono de voz y lo que pasaba cuando Rondo se cabreaba. -Coneja, me has cansado. Tienes 10 segundos para largarte de aqui o te hare tragar ese rifle que traes de una forma que no te gustara. - dijo Rondo, desenfundando finalmente su cuchillo. No era un arma impresionante ni mucho menos pero algo llamaba la atención y es que demostraba un dominio inusual con ella. -Y ustedes dos- señaló a Mako y Hendricks con la punta del arma -van a recordar quién carajo está al mando aquí.- La situación había llegado a un punto de inflexión. Desde el interior del almacén, dos figuras más se asomaron, curiosas por el alboroto siendo dos bandidos mas que completaban a las personas que Hiiragi habia estimado. ![]()
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RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Hiiragi Kaminari - 26-01-2026 La joven observo con paciencia e interés las reacciones de los hombres a cada una de sus palabras y gestos, quería que notaran su gentileza, su suavidad comparada con la tosquedad que había mostrado Rondo, no necesitaba ganárselos solo con su primera interacción, pero demostrar que ella podía ofrecerles algo mejor quizás fuera suficiente para detener todo aquel desastre para la pandilla estaba realizando en la zona, aquellas carcajadas, quejas y comentarios le indicaban que quizás no fuera imposible resolver esa situación con una reducida cantidad de violencia. Lo poco que había podido seguir captando de la charla dentro de parte de Rondo era interesante, tenía miedo a su patrón actual, lo cual delataba que aquella relación comercial era tan negativa como les había escuchado decir a Hendricks y Mako. Con algo de suerte y tiempo podría hacer que aquellos hombres hicieran crecer sus expectativas y descontento lo suficiente para abiertamente traicionar a Rondo sin que ella hiciera nada. Lamentablemente el destino y una llamada más corta de lo esperado decidieron que Rondo volvería a la escena antes de que la peliblanca pudiera hacer total uso de sus encantos en los hombres. Verlo llegar con el "pequeño" Toru maltrecho y mal cuidado era ciertamente algo que a ella como previa víctima del abuso de los más poderosos a su persona, hacia arder un calor en su vientre y no era de los calores buenos, era de aquellos que te hacían apresurarte y jalar el gatillo antes de tiempo, afortunadamente ella pudo contener el impulso para mantener su poker face sonriente. Ver al hombre más musculoso gritar y sacar el cuchillo volvía evidente que carecía totalmente del autocontrol para llevar bien una operación de cualquier tipo que no fuera simplemente dar palizas o que estaba asustado y bajo la presión necesaria para cometer muchos errores cosa que amplió la sonrisa de la Humink -Venga Rondo, ríndete y entrégame la operación a mi o tendré que hacerte pasarlo aún peor.- afirmó con confianza. -A los del fondo ¿Les gustaría dejar de estar encerrados y sufriendo bajo la bota de este hombre que no los aprecia?- comentó mientras su mirada estaba fija en rondo y su cuchillo -Les puedo asegurar que como mínimo puedo sacarles esta molestia de jefe que tienen y reemplazarla por una mejor opción que les proveerá de forma inmediata con cambios y mejoras.- afirmo abiertamente -Si quieren no interfiera, pero si prefieren arrojarle piedras y sogas a ese incapaz que tienen por capataz no les negaré el gusto... Porque hoy se termina su dominio sobre este lugar.- Dijo sonriendo antes de realizar un salto vertical de 6 metros de altitud. Era un salto inhumano y ella podría haber ido incluso más alto gracias a su fuertes piernas, pero no planeaba hacerlo, quería avanzar solo un par de metros adelante mientras manteía bajo suyo al enemigo -¡Toru, al suelo!- gritó la orden y acomodo la culata de su rifle en su hombro como si fuera a disparar, sin embargo en lugar de disparar un fulgor brillante salió como si un reflector previamente invisible hubiera apuntado a Rondo con una intensidad cegadora. Mientras iba cayendo Hiiragi calculo su punto de aterrizaje y disparó a Rondo antes de caer con delicadeza a unos dos (2) metros de rondo, había avanzado unos tres (3) metros de los previos cinco (5) que había entre ellos, los dos (2) metros restantes los recorrería como una liebre que huye y sin embargo una sonrisa aún más amplia se extendía en los labios de la coneja que daría una patada ascendente intentando directamente partirle la virilidad al delincuente antes de salí corriendo en a un costado apartándose otros cuatro (4) metros de Rondo para mantener la distancia mientras recargaba la cámara de su rifle y se preparaba para lo que pudiera hacer él o la posibilidad de que sus secuaces estuviesen dispuestos a defender a su “líder”.
Jummping Bunny
RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Kazan - 27-01-2026 El salto de Hiiragi cortó el aire como una declaración de guerra silenciosa, era increible que alguien fuera capaz de moverse asi. Seis metros hacia el cielo y moviendose de una forma tan gracil como calculada, resultaba imposible que alguien se moviera asi. El pelaje blanco de la mujer conejo brilló bajo el sol del mediodía, convirtiendo su figura en algo casi etéreo durante esa fracción de segundo suspendida en el aire. Toru, todavía en el suelo con su mejilla hinchada, obedeció el grito de advertencia con un instinto nacido del miedo, y eso era algo que él conocia bien. Se cubrió la cabeza con ambos brazos y rodó hacia un lado justo cuando el mundo entero se volvió blanco. La luz que emanó del cuerpo de Hiiragi no era natural. -¡MIERDA! ¡MIS OJOS!- Rondo se tambaleó hacia atrás, soltando el cuchillo que cayó al polvo con un tintineo metálico insignificante, su hombría quedó reducida a nada. Sus manos se llevaron al rostro instintivamente, frotando con desesperación mientras manchas de color bailaban en su visión ahora arruinada. "¿Qué carajo fue eso? ¿Es una usuaria de Akuma no Mi?" El disparo llegó un segundo después de aquella manifestación luminica y la bala impactó en el hombro derecho de Rondo con precisión, atravesando músculo y rozando hueso. -¡AHHH!- Pero la coneja brillante no había terminado. Dos metros más, una carrera explosiva aprovechando la ceguera temporal de su oponente, y entonces su pierna ascendió con toda la fuerza acumulada en sus muslos tonificados y sus punteras reforzadas. Un golpe atroz que podria de rodillas a cualquier gigante. El impacto en la entrepierna de Rondo produjo un sonido sordo y carnoso que hizo que todo hombre presente se encogiera involuntariamente, y aunque no fuera hombre se podia sentir el dolor en aquel impacto. Los ojos del bandido, ya llorosos por la ceguera, se abrieron como platos en una expresión de agonía. Su rostro golpeó el polvo del camino mientras sus manos, olvidándose completamente de su hombro sangrante, se aferraban a su entrepierna con una desesperación que era casi cómica si no fuera por el charco de sangre que comenzaba a formarse bajo su cuerpo. Y todo había ocurrido en menos de cinco segundos. Mako había retrocedido contra la pared del almacén, sus manos levantadas en un gesto universal de rendición, que iba a poder hacer el frente aquello si habia vencido a su jefe de aquella forma. Sus ojos saltaban entre Hiiragi y el cuerpo retorciéndose de Rondo con una pequeña expresión de alivio en su rostro.-Yo... yo me rindo- tartamudeo -No puedo hacer nada contra una akuma no mi- Hendricks, por su parte, había dejado caer su machete al suelo. El arma yacía a sus pies, mientras él observaba a Hiiragi con una mezcla de respeto y cautela calculada.-Creo que la señorita ha dejado muy claro su punto, no tengo nada que decir contra ella- dijo con una voz sorprendentemente calmada -No está en condiciones de liderar nada, nunca lo estuvo- Los dos bandidos que habían estado asomándose desde el interior del almacén se miraron entre sí. El del garrote lo dejó caer ruidosamente. El de la pistola hizo un movimiento como si fuera a desenfundar, pero Hendricks le lanzó una mirada asesina y una negación y lo escondió, no habría mas violencia alli. Toru, todavía en el suelo pero ya sin cubrirse la cabeza, observaba la escena con los ojos como platos. El Den Den Mushi que había traído comenzó a sonar nuevamente, su característico "puru puru puru" resonando en el silencio tenso que había caído sobre el grupo. Y ante aquella llamada todos, quedaron paralizados como si hubieran visto al mismo diablo. Nadie se movió para contestar, nadie. El Den Den Mushi seguía sonando. Puru puru puru. Toru, finalmente recuperando algo de coraje, se puso de pie lentamente y agarro el den den mushi. -Ese es el contacto del Señor Vega- dijo señalando el caracol telefónico. -Y siempre nos dijo que debemos de contestar cada dos horas...- La situación había cambiado completamente. Lo que había comenzado como un simple problema de bandidos locales había revelado ser la punta de un iceberg mucho más grande y potencialmente peligroso. Rondo finalmente dejó de retorcerse, quedando inmóvil en el polvo salvo por su respiración entrecortada y gemidos ocasionales. Estaba vivo, pero completamente fuera de combate; cegado, malherido y con la entrepierna reventada. Y en algun lugar de aquella isla, alguien esperaba la respuesta de su llamado. ![]()
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RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - Hiiragi Kaminari - 27-01-2026 Hiiragi había puesto todo su ímpetu y esfuerzo en aquella táctica tan veloz con la intención de acabar rápidamente con la violencia innecesaria. Y parecía ser que así había logrado que fuera pues entre quedar cegado, el disparo y un buen golpe había logrado que Rondo acabara en en suelo completamente incapaz de seguir luchando -Me alegro de que no salieras herido Toru y que nadie más aprecie a Rondo lo suficiente como para considerar una buena idea ponerse de su lado.- dijo en voz alta mientras se acercaba para patear el cuchillo de Rondo alejándolo por precaución. La reacción del resto de bandidos era ciertamente bastante convincente para que la joven entendiera que honestamente no deseaban meterse con ella ahora que habían visto de lo que era capaz -De acuerdo, comenzaremos por ...- los planes de Hiiragi se vieron interrumpidos por el sonido de un Den Den Mushi recibiendo una llamada inesperada. -De acuerdo, cambio de planes, iremos a atender esa llamada adentro... Tu- dijo señalando a uno de los hombres que se había quedado adentro -Arrastra a Rondo adentro para darle tratamiento médico o al menos estabilizarlo, a no ser que uno de ustedes sea medico los quiero a los demás conmigo.- dijo la peliblanca en un tono sereno pero que no daba espacio para negativas mientras empezaba a caminar directamente al interior del depósito que era la guarida de aquellos individuos. La mente de Hiiragi corria más velozmente que sus piernas y con mayor desesperación de la que su rostro dejaba ver, no esperaba que tan pronto cortara una llamada Rondo llegase otra, probablemente por algún asunto que había quedado inconcluso o detalle que había que había que terminar de concluir complicando la situación para la pirata que deseaba haber tenido más tiempo para recolectar información de parte del resto de los bandidos. -Vamos que hay que atender esa llamada, Mako quédate en la puerta vigilando si alguien quiere entrar por si las moscas pero no seas brusco ni trates mal a la gente, simplemente da la alarma en caso de que ocurra algo extraño.- explicó la Humink mientras se adentraba en el antiguo depósito preparándose para la siguiente parte de su inexistente plan que tendría que ir improvisando sobre la marcha con la colaboración que pudiera conseguir del resto de hombres amedrentados por el momento. RE: [Aventura T1| P. Relativo] El Refugio de los Desesperados - PX-4 - 29-01-2026 ✓ Aventura T1: Completada STAFF DE NAKAMA NO MIRECOMPENSAS: — Narrador Kazan — Puntos Mugiwara: 6 — Puntos Rol: 10 — Berries: 15.000 — Participante: Hiiragi Kamikiri — Puntos Mugiwara: 5 — Reputación: 10 — Berries: 10.000+30%= 13.000 — ACLARACIONES IMPORTANTE — Para el Participante: Se te retiran 13,32 PR, postear los Karmas en todos los Post, con su descripción completa esta prohibido. Solo debes poner el titulo y los que usas puntualmente, Ejemplo
— Para el Narrador: — Al ser una aventura de Tier bajo, tomen esto como una advertencia si en aventuras posteriores se vuelve a repetir, invalidaremos la misma. |