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Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Versión para impresión

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Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Hiiragi Kaminari - 24-01-2026

Día 48 de Primavera, Año 17


Hay quienes creen que los piratas son el terror de los mares, el enemigo, el monstruo que habita bajo la cama de los niños o en sus armarios. Pero aquellas afirmaciones pueden ser tan reales como falsas, pues para ser tachado de pirata basta con pararse detrás de la línea equivocada de "la justicia" e incluso a veces aunque uno quiera hacer el bien otros podrían tacharle de enemigo del estado, en este caso dos individuos denominados "Piratas" han empezado una cacería para destruir un mal que anida en el interior del Reino Samba.
 
Desde hace algún tiempo algunos niños de los barrios pobres de Samba han ido desapareciendo, ninguna de estas desapariciones ha tenido la relevancia necesaria para poder llamar la atención de las autoridades a pesar de los reclamos de sus familias y seres queridos en los casos que estos niños tuvieran a alguien que velara por su bienestar o los amparase.
 
Los hombres que buscaban resolver esta desagradable situación eran dos individuos que ya habían comenzado su investigación en bares y tabernas, en establecimientos donde encontrar información o donde oír lo que pasaba a sus alrededores para informarse de que se movía por las calles, la investigación había dado frutos suficientes para que pudieran toparse indirectamente con algunos hombres encargado de "buscar y entregar paquetes" que por el contexto se podía deducir que era fácil pues eran los niños que habían estado desapareciendo sin dejar suficiente rastro para ser rescatados.
 
Los rumores, lo escuchado y lo investigado los llevaría a cierta zona del Reino de Samba con casas de madera, sin calles construidas sino senderos en la tierra creados únicamente por las pisadas de toda la gente que allí deambulaba y habitaba. Aquel barrio era conocido lodo fresco, porque durante buena parte del año la humedad de la tierra era suficiente para que se pusiera lodoso con facilidad.
 
Eran alrededor de las 21 horas, ya todos los niños que tuvieran hogar o hacia caso a sus padres estarían a resguardo, pero por allí en algún callejón tal vez hubiera algún huérfano desafortunado, alguna casa derruida donde hubiera tomado asilo algún pequeño perdido en aquellas tierras o simplemente algún joven haciendo un recado de último momento, no importaba cual fuera el caso pues para los hombres que buscarían recolectar aquel paquete, lo importante era conseguir su mercancía y marcharse para hacer la entrega.
 
Cinco hombres estaban caminando por las calles disimuladamente como quien no tiene ningún asunto pendiente ni trama nada extraño, pero demasiado silencioso para que quien los viera no sospechase de que algo traían entre manos, se metieron a un callejón de unos tres metros de ancho entre dos casas relativamente nuevas de madera robusta, el callejón terminaba a unos 12 metros de profundidad contra el fondo de otra casa, allí parecía haber una pila de telas de harpillera envolviendo a un pequeño durmiendo.
 
Con un gesto dos de los hombres se dirigieron a cubrir la entrada del callejón en caso de que alguna persona interesada se asomara mientras que otros dos se disponían a acercarse tan silenciosamente como podían al muchacho durmiente, sacando sogas y una bola de trapo para cerrarle la boca en cuanto despertase, ya habían hecho aquella clase de trabajos en el pasado, se notaba por la preparación.

Off



RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Dr.Bones - 17-02-2026

Dentro de toda esa alegría y actitud fiestera que se desbordaba por las calles de Samba, se escondía un problema que era un secreto a voces, uno que normalmente los gobernantes e incluso los marines, que deberían estar al servicio de la gente, pasaban por alto, aun cuando se trataba de algo horripilante que debería figurar entre las prioridades más urgentes a resolver. Pero claro, donde se encuentra el poder, la justicia suele cerrar los ojos y fingir que nada ocurre. Y es que no se podía negar de ninguna manera que el negocio que mantenían los esclavistas en relación con los nobles y los Dragones Celestiales era un mal del cual se beneficiaba la jerarquía más alta de aquella sociedad, algo que, en demasiadas ocasiones, provocaba que una de las acciones más repugnantes y despreciables, que merecían ser perseguidas sin cuestionamientos, fuera permitida dentro de una cadena de corrupción tan sólida que parecía imposible de quebrar desde dentro del propio sistema.

Por eso, muchas veces, aquellos criminales y piratas que se encontraban fuera de la ley también estaban fuera de esas cadenas invisibles de favores, sobornos y silencios comprados que ataban a los supuestos “defensores de los oprimidos”, los cuales casi siempre terminaban defendiendo al mejor postor, que normalmente resultaba ser el mismo abusador al que debían perseguir. Ah, sí… la ley y el orden, una sarta de mentiras sostenidas por hombres adictos al poder que les otorgaba un uniforme sobre los más necesitados, hombres que confundían autoridad con superioridad moral y justicia con conveniencia.

En ese contexto sombrío, dos figuras se desplazaban entre la oscuridad, cerca de aquellos individuos que se paseaban inquietantemente entre los callejones derruidos de la parte más olvidada de la ciudad, donde la miseria se hacía evidente por la carencia de iluminación, de asfaltado y de cualquier rastro de dignidad urbana. Las sombras parecían abrazar las paredes húmedas y descascaradas mientras seguían a aquellos tipos hasta un callejón más estrecho, uno donde seguramente ya tendrían vigilado a algún chico de la calle que se mostrara lo suficientemente indefenso como para que nadie alertara su ausencia si desaparecía en medio de la noche.
Fue entonces cuando una de las dos figuras alzó la voz. Era la más pequeña de ambas, aunque eso solo se debía al descomunal tamaño de su colega, cuya presencia imponía incluso en silencio. El hombre de piel morena y pupilas rojizas dejó que una carta apareciera entre los dedos de su mano derecha, como si brotara de la nada con la naturalidad de un viejo truco de salón. La giró con habilidad entre sus dedos, dejando que el cartón reflejara tenuemente la luz distante de un farol moribundo.

—Bueno, parece que la cacería ha comenzado —murmuró con una media sonrisa elegante, mientras el borde de la carta danzaba entre sus nudillos con precisión impecable.
Sus ojos rojizos se desviaron hacia su compañero, evaluando el terreno con la misma calma con la que un cirujano observa a su paciente antes de abrirlo en canal.

—Y al parecer, la nuestra también, ewa. —añadió con un tono bajo pero cargado de intención, observando cómo dos hombres se colocaban en la entrada del callejón, asegurándose de que ningún intruso interrumpiera su trabajo. Ironías del destino: no sabían que los intrusos no solo estaban presentes, sino ansiosos por irrumpir.
El médico brujo dejó escapar un leve suspiro casi divertido.
—Bueno, compañero, creo que ya hemos encontrado a los obreros encargados del trabajo sucio. Seguramente podremos sacarles algo de información con un poco de persuasión… y mucha violencia cuidadosamente administrada —comentó con una serenidad inquietante.

Durante unos segundos guardó silencio. Su mano libre descendió con aparente descuido hacia el interior del bolsillo de su chaqueta de frac negro, donde sus dedos rozaron el relicario que atesoraba. La superficie fría del metal le recordó, como siempre, el motivo por el cual despreciaba ciertas estructuras del mundo. Sus caricias fueron breves, casi imperceptibles, pero suficientes para templar su determinación antes de volver a hablar.
—Bueno, esta vez te dejo la decisión a ti, ewa —continuó, acomodándose ligeramente el sombrero con gesto refinado—. ¿Vamos por una entrada sigilosa y elegante, como caballeros con modales… o entramos de cabeza y dejamos que el ruido anuncie nuestra llegada?

Una sonrisa apenas marcada se dibujó en su rostro, mezcla de humor sutil y confianza casi arrogante.
—Personalmente, sabes que cualquiera de las dos opciones terminará siendo una demostración impecable de eficiencia. Pero admito que tengo curiosidad por ver qué tan ruidosa puede ser la noche.

Se quedó inmóvil por un instante más, la carta aún girando entre sus dedos como una extensión natural de su propia voluntad, mientras esperaba la decisión de Tensui. Bastarían unos segundos para que la oscuridad dejara de ser refugio y se convirtiera en escenario.

Off


Karmas



RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Tensui Marlin - 18-02-2026

La noche, aunque a simple vista parecía una más entre tantas, guardaba sus secretos con un cuidado casi enfermizo, pero para dos personas como el Dr. Bonez y yo, desenterrarlos no era más que cuestión de tiempo. Llevábamos días observando a ese grupo, siguiendo cada uno de sus movimientos, memorizando sus rutinas, analizando sus errores, esta noche, finalmente, todo indicaba que estaban listos para caer y nosotros también, avanzamos en silencio, manteniendo la distancia justa, sin apresurarnos ni cometer imprudencias, eran cinco hombres, caminando con una tranquilidad insultante, como si no cargaran con nada más que sus propias sombras, reían, hablaban entre ellos, fingían ser simples ciudadanos que regresaban a casa después de una jornada cualquiera. como si no rompieran un plato.
 
Pero yo sabía la verdad, los rumores, los testimonios, las miradas asustadas de los familiares, todo apuntaba hacia ellos. Esos cinco bastardos eran los responsables de las desapariciones en Samba, niños, jóvenes, personas arrancadas de sus hogares como si fueran mercancía sin valor, entonces apreté los dientes, no iba a permitirlo, no otra vez. Seguí caminando, con la mirada fija en sus espaldas, calculando cada posible ruta de escape, cada callejón, cada esquina. Ya no eran simples sospechosos, eran presas.
 
—Hay que cazar con cabeza, Doctor —murmuré a mi lado, sin apartar la vista de los cinco hombres que avanzaban despreocupados por la calle —Precisión antes que fuerza y si se equivocan al responder no voy a dudar en atravesarles la garganta. — No lo dije con rabia, no lo dije con odio, simplemente lo dije con la misma calma con la que se anuncia una verdad inevitable. Yo no era alguien impulsivo, nunca lo fui. Siempre he preferido observar, esperar, entender el terreno antes de mover una sola pieza, pero llevaba meses siguiendo sus pasos, reuniendo fragmentos de información, escuchando rumores, viendo cómo las familias se apagaban poco a poco por culpa de esas desapariciones, ya no quedaban dudas, ya no quedaban excusas.
 
Este era el momento. —Voy a usar mis habilidades —continué en voz baja —Me hundiré detrás de esos dos que se quedaron rezagados, yo me encargo de uno, tú del otro. — Giré apenas el rostro para mirarlo, buscando su confirmación sin necesidad de palabras, confiaba en el doctor. No porque fuera perfecto, sino porque sabía mantener la cabeza fría cuando más importaba. Luego, sin más aviso, di un paso al frente, donde el pavimento cedió bajo mis pies como si fuera agua tranquila. Mi cuerpo se deslizó en él con naturalidad, como si siempre hubiera pertenecido ahí abajo. La Sui Sui no Mi respondió sin resistencia, permitiéndome nadar bajo la superficie sólida como si regresara al mar que tanto extrañaba.
 
Antes de sumergirme por completo, saqué la cabeza una última vez. —Y Doctor —añadí con voz grave, sin rastro de humor — Haga todo el ruido que quiera. Nadie vendrá a ayudarlos. — No era una amenaza vacía, era una promesa y volví a hundirme, el mundo de arriba desapareció, reemplazado por una masa oscura y silenciosa. Nadé con movimientos lentos y controlados, guiándome por las vibraciones de sus pasos, por el temblor leve de sus voces filtrándose a través del suelo, cada latido de mi corazón marcaba la distancia.
 
Ya estaba justo detrás de ellos, deslicé la mano hacia mi cintura y desenvainé el estoque con cuidado, dejando que el metal brillara apenas bajo la superficie. Sentí cómo el filo respondía a mi agarre, listo, paciente, como yo, ellos aún no sabían nada, seguían hablando como tontos, seguían caminando como idiotas, seguían respirando sin saber que ese sería su final.
 
Entonces salté detrás de los dos que vigilaban y clavé de abajo hacia arriba mi estoque contra uno de ellos. —Buenas noches caballero, bienvenido a su espectáculo de muerte. — Le dije mientras movía el estoque con suavidad dentro de su cuerpo.
 
Infobox



RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Shrim P. Solokov - 21-02-2026

Habia llegado al renio de Samba hace un par de meses, justamente llegue aquí atraído por su nombre, si se llamaba Samba, seguramente era una tierra que vivía en una fiesta eterna, el lugar propicio para que alguien tan espectacular como yo Shrim P. Slokov. Sin embargo, lo que encontre fue una ciudad sumamente estratificada, donde lo más ricos disfrutaban de otro tipo de espectáculos… unos aburridos, donde mi glamour no era bien recibido.  Snobistas de mierda era el único pensamiento que pasaba por mi cabeza, cada que intentaba ofrecer mis servicios y era rechazada.

Intente ir a los barrios medios del reino, donde la gente tampoco queria contratarme, pues todos eras unos aspiracioncitas de mierda y pretendían replicar lo mismos que hacían los millonarios y como estos no me contrataron, la clase media tampoco.

Mi paciencia con esta gente se estaba terminando, pero un artista, brillante, hermoso, decidida y glamurosa como yo, se debía enteramente a su público…mentira solo me debo a mí mismo.

El tiempo habia pasado y a pesar de que toque una serie de puertas más en los barrios medios del reino, la respuesta siempre era la misma, no, asi que una noche decidi probar suerte en los barrios bajos, quizás podria labrarme una reputación allí y luego intentar cautivar los demas corazones.

Asi que decidida y glamurosa como soy, Sali de mi departamento en la zona rica del riesgo, ataviada con unas botas color plata metálico que me llegaban a las rodillas, bucaneras creo que se llamaban, unos shores purpura con lentejuelas que me hacían brillar, una camisa blanca, un saco purpura tambien, y una sobre todo espectacular, que me habia mandado a diseñar con la mismísima, Keke Chantell, una diosa de la ropa glamurosa.

Me maquille, y me arregle el cabello, me mire en el espejo y evité derramar una lagrima, estaba hermoso. Antes de salir tome mi micrófono, Taiyo y cuando ya estaba con la mano en el pomo de la puerta, voltee al sitio donde reposaban mis abanicos y pense que sabiendo que iba a un sitio que quizás era peligroso debía llevarlos conmigo, asi que los tome de su sitio y me los fije en la cintura, era un accesorio perfecto.

Fui caminando de manera tranquila, dirigiéndome a los barrios bajos, aclarando la garganta, pues esperaba dentro de muy poco poder cantar algo. Llegue a varios sitios… bares y cantinas de mala muerte, en todos reusaron mi propuesta para presentarme, unos dijeron que era demasiado extravagante, pero el que más me toco mis 2 hermosos cojones fue en Gyojin dueño de una cantina de mierda, que me llamo “Maricón”… Chasquee la lengua en una clara señal de disgusto y preferí salir de allí, antes de romperle la cara, pero me jure a mi mismo que si me cruzaba a algun otro mierda de esa especie, iba a dejar caer toda mi ira sobre él o ella.

Ya estando fuera de la cantina, me percate que estaba en una calle sin pavimentar y mis botas color plata metálico se habían manchado de barro, suspire para hacer sentir mi molestia, esta noche estaba siendo horrible, tome mi micrófono con mi mano derecha, Taiyo y empece a caminar, hacia mi derecha, con la intención de salir de allí, pero para alegrarme la noche cante mi canción:

¡Rumba, Samba, Mambo!..
Pon tu mano en cuerpo y mi boca en tu piel.
Mira como me muevo te vas a enloquecer.
¡Rumba, Samba,Mambo!
Bailando con tu amor
Todo puede cambiar
 

Terminé mi canción dando un giro y guardé a Taiyo. Me sentí llena de energía y rebosante de fuerza. Seguí caminando, metiéndome entre callejones, cuando a lo lejos frente a mi noté 2 figuras paradas frente a un callejón, fruncí el ceño, algo que no me gustaba hacer pues me podían salir arrugas.

La imagen era cuanto menos extraña y la curiosidad me pudo asi que me fui me acercando, mientras mis tacones hacían ruido por el lodo, pero lo que me puso en estado de alerta, fue ver como una de las figuras se metia al suelo y luego reaparecía a unos cuantos metros dentro del callejón, abri los ojos y por mera precaución tome mis dos abanicos, seguí caminando hasta detenerme a 1 metro a espaldas del hombre que no se habia movido de su posición, el del traje negro y note que a 13 metros de mí, la figura que habia desaparecido habia acabado con otras 5 personas, pero lo que más me llamo la atención fue verle los brazos, donde se notaban unas especie de aletas y la ira volvio a invadir mi cuerpo era un gyojin…. Quizás este mierda era amigo del que me llamo Maricón, total toda esa gente se conoce y la iba a pagar, cruce mis brazos y extendí mis abanicos, mirando fijamente a aquel Gyojin y dije. – Vaya vaya… pareces un pez muy fuerte, seguro eres amigo del dueño de la cantina, total que todos ustedes se conocen… Que te parece si peleas con este Maricon y te demuestro que soy superior…anda te reto a aceptar esta Locura mía. – Sonreí con malicia y luego volvi a hablar, pero dirigiéndome esta vez al hombre del traje negro. – Ah… y tu hombre bien vestido, te invito a retirarte, por el momento no tengo nada en tu contra.

Mi corazón seguía envalentonado por mi canción y una sensación empezó a recorrer mi cuerpo, deseaba que aquel hombre pez aceptara mi reto y así mejorar mi noche.
 
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RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Dr.Bones - 21-02-2026

La sorpresa, en medio de aquella emboscada, lo golpeó como un trueno. Bones se quedó boquiabierto, incapaz de apartar la vista de lo que ocurría ante sus ojos. No entendía nada. No sabía quién era ese tal Glamour ni qué demonios estaba buscando en aquel lugar. Pero había algo innegable: el hombre tenía ritmo.
Un ritmo magnético.

Hasta el médico brujo, con toda su solemnidad, parecía tentado a mover la cabeza siguiendo aquella cadencia pegadiza. Y Bones… bueno, si la situación hubiera sido distinta —si no estuvieran en medio de una emboscada, si las luces fueran de colores y el suelo vibrara bajo una noche de alcohol y karaoke— seguramente habría estado aplaudiendo de pie. Quizá incluso marcando el compás con los pies.

Pero no era el momento.

La música no borraba el peligro. Solo lo disfrazaba.

Cuando quedó claro que Glamour había ido allí buscando a Tensui, el ambiente cambió. Bones giró lentamente hacia su amigo. Lo miró con una mezcla de duda y preocupación. No sabía en qué clase de lío estaba metido, pero era evidente que no era algo superficial. Aquello olía a problemas profundos… y peligrosos.

Aun así, Bones sabía reconocer sus límites. Ya tenía suficientes complicaciones propias como para sumergirse en un conflicto ajeno.

Aun asi, aprovovechando la sorpresa de los esclavistas, Bones rapidamente tomo al chico que se encontraba a algo confundido en brazos. Pensando en por lo.menos ayudarle en no tener que volver a vivir algun otro peligro como este.

Tensui, la estrella de los escenarios, parecía cargar con algo más pesado que la fama. Su nuevo compañero —a quien apenas conocía desde hacía unos días— no parecía precisamente una compañía inofensiva. Con el respeto más sincero que pudo reunir en ese instante, Bones inclinó el cuerpo en una breve reverencia, tomando el ala de su sombrero en un gesto solemne.

—Suerte con tu dilema, compañero.

No añadió nada más. No hacía falta.

Se dio media vuelta y echó a correr hacia las calles principales. Cada paso lo alejaba del espectáculo y lo acercaba a su verdadero objetivo: salir de la isla. Necesitaba un plan. Un barco. Una ruta. Cualquier cosa que lo llevara lejos de aquellas tierras y lo pusiera rumbo firme hacia Baterilla. Seguir su propio camino. Esa era la prioridad.
Aunque, debía admitirlo…

—Vaya presentación —murmuró mientras corría—. Solo faltaban los fuegos artificiales… rumba, samba…

Sacudió la cabeza.

¡Concéntrate, Bones.!

Esperaba lo mejor para Tensui, de verdad que sí. Pero ahora debía enfocarse en lo suyo. En sobrevivir. En escapar. En buscar nuevos horizontes antes de que aquella isla decidiera que él también formaba parte del espectáculo.

Una vez cerca de un orfanato que conocia y que era atendido por una dulce chica de mediana edad llamado "Tia Paola" en donde aprovecho para dejar el.pequeño en seguridad antes de seguir su camino.

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Sobre el comentario



RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Tensui Marlin - 21-02-2026

Irónica es la vida. Justo cuando uno decide moverse por quienes no pueden defenderse aparece alguien que disfruta viendo arder el tablero. El Doctor y yo apenas habíamos iniciado la cacería. La noche todavía estaba joven cuando comenzamos a limpiar las calles de esos malditos traficantes de niños. No fue difícil encontrarlos después de haber estudiado sus pasos durante semanas.
 
Solo había logrado acabar con unos cuantos cuando el aire cambió, no fue un sonido específico, ni un movimiento evidente, fue esa sensación incómoda como cuando el mar se queda demasiado quieto antes de la tormenta y entonces esa persona apareció. Un tipo con esa clase de presencia que no pasa desapercibida, no por su fuerza aparente, sino por la intención que cargaba en los hombros, no parecía interesado en justicia, tampoco en dinero, parecía interesado en el caos, en buscar problemas conmigo sin razón aparente, o simplemente por ser Gyojin.
 
Lo observé en silencio, midiendo su postura, su forma de caminar, la manera en que sus ojos se movían, había visto algo similar antes, un año atrás, cuando recién había llegado a Samba, otro pirata, pelo blanco, con porte de diva, aunque era un hombre, lo vi partir en su barco hace un año, de esos que tienen una sonrisa torcida, una mente que disfrutaba desestabilizando todo lo que tocaba.
 
No me gustó el recuerdo, apreté con más fuerza la empuñadura de mi arma, sin apartar la mirada del recién llegado, no era parte del plan, no era un objetivo, pero tampoco era un espectador inocente, como no estaba interesado en el doctor este tomó al niño y lo sacó de allí, era lo mejor que podía hacer, después me encontraría con él en alguna parte. —Lo siento, quizás me estas confundiendo. — Le comenté mientras soltaba el cuerpo del ultimo hombre.
 
—Solo he conocido a dos gyojin en esta isla — le dije sin alterar el tono —Uno murió hace poco menos de un año, mientras la otra es una chica y dudo que alguna vez te la hayas cruzado. —  No lo miraba con hostilidad, lo evaluaba, tengo una memoria eidética y sé que recordaría cada pelo de su cuerpo por siempre. No tenía intención de pelear con él, al menos no esa noche, no ahora. Mi objetivo era otro, y no pensaba desviarme por orgullo o provocaciones innecesaria, porque cada minuto perdido podía significar otra desaparición, otra familia rota, otro niño arrancado del mundo como si no importara.
 
Ya había visto demasiado. El hombre frente a mí era extravagante, colorido, llamativo, su presencia rompía la oscuridad de la calle como una bengala encendida en plena madrugada, pero detrás de esa apariencia no percibía el mismo hedor que en los traficantes, no veía culpa, no sentía ese rastro sucio que dejan quienes se alimentan del miedo ajeno, incluso podía intuir que era un okama y eso no significaba nada para mí porque yo no juzgo por formas de ser o de vivir, yo juzgo por acciones.
 
—No tengo intención de pelear contigo —continué hablando firme y directo —No tengo nada en contra de tu gente. — Deslicé apenas el estoque, no en amenaza, sino para dejar claro que no estaba indefenso. —Estoy buscando a quienes sí lo merecen. Así que te invito a retirarte. — Mi mirada no vaciló ni un momento, el doctor ya se había retirado y solo quedábamos el, yo y los cuerpos en el suelo.
 
—Esta noche no estoy cazando colores llamativos, estoy cazando monstruos. —


Infobox



RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Shrim P. Solokov - 23-02-2026

El hombre bien vestido, hizo caso de mi recomendación y se despidió de su compañero Gyojin. Mis ojos seguían fijos en este último. Atento a cualquier movimiento o respuesta por su parte y esta no tardó en llegar.

 Pude notar como el Gyojin apretada la empuñadura de su arma, ¿Una provocación? Puede ser pense, yo por mi parte seguía firme en mi posición, luego este comenzó a hablar diciendome que quizás lo habia confundido yo arquee las cejas, en una clara señal de desconfianza hacia sus palabras.

Las palabras siguieron saliendo de su boca, que solo habia conocido a dos Gyojins, uno que ya habia fallecido y volvi a sonreír con malicia, uno menos pisando esta tierra, que divertido, pense, luego hablo de que el otro Gyojin que conocia era una mujer y yo no pude evitar sorprenderme, pues, ignoraba el hecho de que los peces tuvieran género, para mi eran simplemente peces.

Lo que empezó a sacarme de mis casillas, es que cuando volvio a hablar comento que no tenia deseo de pelear conmigo…Es un miserable, cobarde y un perdedor, pero la gota que colmo el vaso fue cuando me invito a retirarme, ya que esta noche no cazaba colores llamativos sino monstruos.

Ningún hombre pez podia darme ordenes, asi que decidí transformarme en el monstruo más hermoso y llamativo de todos, pues si este existía, no podria ser mejor que yo. Asi que realice un salto encorvando un poco el cuerpo y acorte los 13 metros que nos separaban quedando a la altura de sus rodillas y dije con un tono tranquilo. -  Deseo. Y ejecuté un corte doble con mis dos abanicos sobre su pierna izquierda por encima de su rodilla, el ataque fue devastador, pues la sangre empezó a brotar y pude ver como el hombre pez caía al suelo mientras su pierna cercenada caía hacia un costado.

Me erguí tan alta como era y lo miré con una mezcla de odio y decepción, luego suspiré y le dije. – Al parecer el pececito cazador, termino cazado y mutilado… Ni siquiera vales mi esfuerzo... Ah y quien diria que ustedes tienen la sangre roja. En fin, seguiré con esta Locura mía Di media vuelta y me enfilé para salir del callejón. Una vez fuera de este, me dirigí hacia el sitio donde mi estaba quedando, si bien no encontre donde cantar, habia malogrado a un Gyojin y eso siempre me alegraba el corazón.

Resumen


Bélico


Gastos de Energía



Karmas Aplicados


Para Tensui



RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - Tensui Marlin - 23-02-2026

Siempre me consideré veloz. Más rápido que la mayoría, superior a los humanos comunes tanto en tierra como en agua. Mi cuerpo estaba hecho para resistir, para adaptarse, para imponerse y pocas veces alguien había logrado siquiera sorprenderme. Tal vez ese fue mi error, porque creerse por encima es el primer paso hacia la caída.
 
Cuando le sugerí al okama que se retirara, esperaba una respuesta verba, una provocación, quizás, quien sabe si incluso una risa, pero no movimiento y menos a esa velocidad. Los trece metros que nos separaban desaparecieron en un parpadeo, no vi el inicio, no vi el desplazamiento, lo único que pude sentir fue el cambio en el aire y esa presión que se comprimía frente a mí y por supuesto luego el corte, el maldito corte fue limpio, preciso, sin titubeo.
 
Mi pierna izquierda fue seccionada justo por encima de la rodilla antes de que mi mente alcanzara a procesar lo que estaba ocurriendo, no hubo advertencia, no hubo un intercambio, solo un destello y después, silencio. El mundo se inclinó ligeramente mientras mi equilibrio desaparecía, la sangre comenzó a brotar con violencia, caliente, espesa, real y entonces caí al suelo, por primera vez estaba cayendo sin yo desearlo. Al principio no grité porque el dolor llegó una fracción después, como una ola que arrasa cuando ya has visto romper la espuma, agudo, brutal, pero no paralizante, porque en esa fracción después el dolor llegó como una explosión, una corriente brutal que subió desde el muñón hasta el pecho, atravesando nervios, músculos y pensamientos sin pedir permiso.
 
Durante un instante intenté contenerlo, morderlo, tragarlo como tantas otras heridas, pero esta vez fue diferente, el grito salió antes de que pudiera detenerlo. — ¡AAAAAAARGH!— No fue un simple alarido, fue un rugido quebrado, profundo, nacido desde las entrañas. Un sonido cargado de furia, sorpresa y dolor puro, crudo, sin filtros que resonó en la calle como el bramido de una bestia herida, rebotando contra las paredes y rompiendo la quietud de la noche.  Mi cuerpo cayó finalmente al pavimento, la sangre extendiéndose bajo mí en un charco oscuro y creciente. Mis manos temblaron apenas mientras intentaba incorporarme, mis dientes estaban apretados con tanta fuerza que sentí el sabor metálico en la boca.
 
El dolor me atravesaba sin piedad, como si alguien hubiera encendido fuego dentro de mis huesos y lo avivara con cada latido, no era un dolor que pudiera ignorarse, ni uno que se domesticara con disciplina, era salvaje, invasivo, absoluto. —¡MALDICIÓN… MALDICIÓN… MALDICIÓN…! ¡AAAAAAARGH! — El grito salió rasgándome la garganta, quebrado, animal, irreconocible incluso para mí. Sentí cómo mi cuerpo se doblaba sobre sí mismo mientras la sangre seguía escapando en pulsos calientes, y en ese instante, ese maldito instante en que la mente busca refugio cuando la carne ya no puede más mi vida comenzó a desfilar ante mis ojos con una claridad insoportable. Vi a Coral en nuestra cocina, riendo suavemente mientras daba forma al takoyaki con esa paciencia que siempre admiré, el aroma salado y cálido llenando la casa, su cabello cayendo sobre el hombro mientras me miraba con esa expresión que decía que, pese a todo, aún había paz en el mundo. Vi a Coralian correr por el pasillo, sus pequeños pasos resonando contra el suelo de madera, escondiéndose detrás de las puertas como si el universo entero fuera un juego diseñado solo para ella, por un segundo fui feliz. Lo sentí. Lo recordé con una nitidez que me partió en dos.
 
Pero desgraciadamente la felicidad no dura cuando el dolor te arranca de ella a la fuerza y entonces la escena cambió. La luz desapareció. Volví a oír los gritos, los disparos, el caos. Los cazadores irrumpiendo en nuestra aldea con lanzas, arpones y armas de fuego, tratándonos como bestias marinas varadas, como mercancía con precio. Vi caer a nuestras mujeres. Vi el fuego consumir hogares. Sentí el peso de Coralian aferrada a mi pecho mientras la abrazaba con una fuerza desesperada, prometiéndole en silencio que nada le pasaría mientras nos arrastraban hacia ese maldito barco. Recuerdo su llanto, su voz temblando contra mi cuello. Recuerdo el olor a pólvora y luego el disparo.
 
Ese disparo. El sonido seco que rompió el aire, el instante en que su cuerpo dejó de temblar, el maldito silencio posterior. El calor que abandonó sus manos, la sangre, Siempre la maldita sangre de mi gente que tiene que correr por los suelos por culpa de los malditos humanos y fue solo entonces cuando volví al presente con otro alarido que no supe si era por la pierna arrancada o por el recuerdo que me desgarraba más que cualquier hoja. —¡MALDICIÓN! ¡MALDITOS HUMANOS! ¡MALDITOS TODOS LOS HIJOS DE PUTA DE LA SUPERFICIE! ¡LOS MALDECIRÉ A TODOS… ASÍ SEA LO ÚLTIMO QUE HAGA! ¡MALDITOS… MALDITOS… MALDITOS! — Mi voz retumbaba rota, cargada de una furia que llevaba años acumulándose bajo la piel. No era racional, no era justa, era dolor convertido en odio. Golpeé mi propia cabeza contra el suelo ensangrentado una y otra vez, sintiendo el impacto vibrar en el cráneo, mezclando el rojo que ya cubría el pavimento con el que comenzaba a nublarme la vista.
 
—Intenté hacer lo correcto, bebé —mi voz salió rota, áspera, arrastrándose entre respiraciones descompuestas —Intenté ser un buen hombre. Intenté no convertirme en aquello que más odio. Intenté no vengarme de quienes nos separaron hija mía, te juro que lo intenté, LO INTENTÉ TANTAS MALDITAS VECES QUE PERDÍ LA CUENTA.— Cada palabra me costaba aire. No sabía si estaba hablándole al vacío o si la fiebre del dolor comenzaba a deshilachar mi mente. La sangre seguía extendiéndose bajo mi cuerpo, caliente primero, tibia después, mientras el mundo se volvía borroso en los bordes y entonces la vi frente a mí, pequeña, intacta como si el tiempo no la hubiera tocado, era mi niña, mi Coralian. No lloraba. No tenía miedo. Me miraba con esos ojos grandes que siempre parecían entender más de lo que debían, y negó suavemente con la cabeza, como si reprendiera a un padre que está a punto de cometer un error.
 
—No es tu turno papito wonito—parecía decirme. —Todavía no.— Parpadeé con fuerza, intentando despejar la visión, pero ahí seguía. De pie frente a mí en medio de aquella calle manchada de sangre, ajena al hedor, ajena al caos. Su presencia era más dolorosa que la herida abierta en mi pierna, porque no era real y aun así la sentía.
 
—Quise perdonar —susurré, con la garganta ardiendo —Quise demostrar que no todos somos esclavos del odio. Quise creer que este mundo tenía arreglo.— Mi pecho se tensó y la rabia regresó como una corriente violenta, chocando contra la culpa, contra el amor, contra la impotencia. —Pero este maldito mundo y su maldita gente —escupí sangre al pronunciarlo — No tienen salvación. — Mis manos se clavaron en el pavimento, mis dedos aun estaban temblando, mientras mis uñas raspaban la piedra.
 
—Lo siento, mi niña. Lo siento porque prometí que no dejaría que el odio me consumiera, lo siento porque te prometí que sería mejor que ellos.— La imagen frente a mí parecía desvanecerse poco a poco, como espuma arrastrada por la marea. —Pero esta vez —mi voz dejó de quebrarse y se volvió grave, pesada, decidida —Esta vez los mataré a todos. — No era un arrebato, no era un grito vacío, era la rendición de un hombre que había intentado contener el abismo y había perdido. Si el mundo insistía en ser cruel, entonces yo dejaría de pedirle permiso para castigarlo.

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RE: Cazadores cazados [Aventura Tier 2][Dr.Bones/Tensui Marlin] - PX-4 - 24-02-2026

Según la guía de reputación Tensui obtiene su nivel x3 al haber sido derrotado.

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Invasión Completada

— Valoración Tensui


— Calidad de Rol: 1,5

— Personaje: 1,5

— Estrategia: 0,5

— Rolear acorde a las Guías: 0,5

— Valoración: 4


— Tensui Obtiene

 

— Puntos Mugiwara: 19

— Reputación: 36

— Karma: Pierna Amputada (La izquierda)

— Karma: Herida permanente (En el Muñón de la pierna izquierda)

STAFF DE NAKAMA NO MI