Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[aventura autonarrada recolección] [P.A] La mina no es un trabajo para todos. - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7)
+---- Foro: Baterilla (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=298)
+----- Foro: Volcán de Baterilla (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=301)
+----- Tema: [aventura autonarrada recolección] [P.A] La mina no es un trabajo para todos. (/showthread.php?tid=3211)



[aventura autonarrada recolección] [P.A] La mina no es un trabajo para todos. - Kael Omuyaga - 14-02-2026

Día 90 de Primavera, Año 17

Aquel día, Kael lo tenía libre. No era un día cualquiera en el que pudiese dedicarse a hacer lo que buenamente quisiera, sino que tenía que buscar alguna forma de beneficiar a los demás, ayudar a la Marina si es posible, pero sobre todo intentar colaborar con ideas propias, como si eso fuese algo normal entre los hombres de bajo rango. Kael sigue siendo un soldado raso, nada más que un marine con años de experiencia dentro del cuerpo y muchas ganas de avanzar. Está decidido a superar a su amigo de la infancia en algún momento, pero aún así, siente que se queda atrás. Cada paso que él da, su amigo de repente llega y avanza cinco más. ¿Cómo entonces consigue hacer algo que pueda llegar adelante? ¿Hay alguna forma de no ser siempre su sombra?

Quizás solo se estén exagerando las cosas.

Kael salió relativamente temprano en la mañana, solo, acompañado de varios objetos que le servirían durante el resto del día. Por suerte, él no necesita un gran equipo para lo que necesita hacer, se vale de sí mismo y de sus propios métodos gracias a que es un chico muy especial. ¿Por qué es esto así? Bueno, quizás debas investigar un poco más si quieres averiguarlo, pero con lo que posee, es más que suficiente.

Fue directo al volcán. Si hay algo que puede servirle es, precisamente, la roca volcánica y los materiales que allí se conforman. Es cierto que todo eso lleva dos mil años en calma, sin nada de lava que se expulsase del mismo volcán para hacer mella en la isla, pero aún con eso, existen diferentes métodos para extraer lo que necesita. En la marina, uno de los trabajos que sueles hacer es mantener el equipo preparado y listo para la batalla, y por supuesto, con tantos años dentro del cuerpo como un soldado raso, es inevitable que haya tenido que hacer eso durante más de una ocasión. Gracias a los meses, quizás incluso años de repetición, Kael ha aprendido más de un truco para finalmente aprender a hacer sus propias balas. Suena impresionante, pero lo cierto es que no las está haciendo para sí mismo. Tiene varios amigos dentro del cuerpo que las necesita, y el día de “aporta algo al equipo”, sería precisamente su aportación para ellos. No sería demasiado, pues se encuentra solo en la naturaleza, pero con todo lo que pudiese aportar sería más que suficiente para los que lo necesitan.

Así pues, llegó hasta las faldas del volcán. Según ha escuchado, existen vetas de acero y metales a lo largo de las mismas, alejadas a las ya conocidas entradas de túneles de excavación. Allí, la minería no es un trabajo habitual, pero sabe perfectamente que puede extraer lo suficiente de allí como para al menos todo lo que va a necesitar. No planea tampoco montar una fábrica, por lo que algo de extracción local sería más que suficiente.

El de cabello azabache se armó con un pico. Sí, un pico de toda la vida. A diferencia de muchos que seguramente ordenaron a otros hacer su trabajo, el suyo sería trabajo puro y honesto, extraído de la piedra con sus propias manos, su esfuerzo, su sudor y sus lágrimas. Ha estado varios días en movimiento, pero desgraciadamente no ha tenido la capacidad de entrenar la musculatura tanto como le gustaría. Ese ejercicio solo entrenaría los brazos y su resistencia, pero aún solamente con eso sería más que suficiente para llamarlo entrenamiento del día. Espera que en un futuro sus compañeros también se preocupan de conseguir materiales para su armamento, pero eso sería harina de otro costal, y una preocupación que empezaría a tener en el futuro, cuando se lo comentase al resto.

Comenzó a picar en la piedra, buscando que aquella roca sencilla abandonase la estructura del volcán para dar paso a lo que estuviese detrás de la misma. No esperaba encontrarla pronto, necesitando picar al menos un par de metros para empezar a encontrar el resultado. Acabar en un día sería una experiencia cuanto menos enriquecedora, pero estaba claro que, de seguir a ese ritmo, con suerte habría terminado al anochecer.

Al cabo de varios minutos, el cansancio se acumulaba en su interior, pues no es ninguna máquina que sea capaz de mantenerse realizando una actividad física como esa durante horas como si nada. Le saldrían callos en las manos de no tener el suficiente cuidado, y aún con guantes en las manos, no era algo que fuese a ser tan fácil de lograr. Por otro lado, mientras se sentó para tomar algo de agua y descansar, comenzó a darse cuenta del polvo. Al principio no era nada del otro mundo, unas partículas en el aire que no tenía más que preocuparse de no recibir directamente sobre los ojos, pero comenzó a recordar consejos sobre el cuidado que se debe tener de no inhalar posibles gases de la zona volcánica ni tampoco inhalar demasiado polvo, o de lo contrario podría tener peores pulmones que los de un fumador habitual.

Tras descansar el tiempo suficiente como para volver a ponerse manos a la obra, hizo lo sensato, atarse un pañuelo a la altura de la nariz, y continuar trabajando todo lo posible. Si alguno de sus compañeros lo viese en esa situación probablemente se volvería algo incómodo. Cuida mucho su apariencia, y es bastante aficionado a la buena moda, pero desde luego, aquella ropa de trabajo que llevaba puesta era de todo menos apropiada, y prácticamente le estaba dando un último uso a la ropa vieja que tenía. ¿Material apropiado? Por supuesto que lo tenía, pero eso no significa que sea una actividad agradable para la vista de otros.

Quién sabe donde acabaría en un futuro, y mientras continua minando, lo único que puede pensar es en lo que ha conseguido hasta ahora, y donde llegaría a continuación. La vista en el futuro y en la ambición es lo único que le mantiene lo suficientemente activo. Detener piratas, criminales, bandidos y terroristas es de lo más importante, fundamental, pero durante años se ha mantenido en la retaguardia, haciendo actividades que nadie más ha deseado o querido hacer y que, como buen soldado, ha mantenido la boca cerrada y obedecido sin rechistar con tal de ser eficiente. Creyó que eso lo llevaría lejos en cuestión de poco tiempo, y realmente lo hizo, pero…la muerte de sus antiguos compañeros es algo que lo ha marcado mucho durante los años consiguientes y desgraciadamente, la negligencia de su trabajo lo ha mantenido en la misma posición hasta esta misma estación.

Posee compañeros nuevos, gente con la que debe trabajar de ahora en adelante hasta que sellen sus destinos en el final de sus caminos. Él ya no es el mismo de antes, la herida de su pecho se lo recuerda día tras día, y sabe que ahora tiene mejores medios para proteger a los que le importan…pero tiene aún mucho trabajo por delante.

Apenas se dió cuenta mientras continuaba picando de la aparición de un material negruzco, extraño y particular. El acero no poseía ese color tan extraño, esto era diferente.

Si no hubiese prestado atención y hubiese continuado minando, quizás ese hubiese sido el último de sus días.

Lo que tenía frente a él era pólvora, un material que todo el mundo utiliza, explosivo y de un uso muy cotidiano en todo tipo de armas de fuego, e incluso en barcos para cañones. Aquello era la herramienta más cotidiana de las guerras, y por suerte, había encontrado un nuevo yacimiento de este mismo recurso en bruto delante de sus propias narices.

Recolectarlo era toda una odisea, un proyecto que, aunque logrado, me temo que resultaría demasiado complejo de relatar para lo que se busca observar.

El material necesario para la fabricación del armamento que llevaba todo el día intentando conseguir, finalmente, estaba todo al alcance de su mano. Tan solo tenía que llevarlo de vuelta a la base y, si se sentía con el tiempo de intentarlo -y sobre todo las fuerzas- lo haría ese mismo día para poder entregarlas como presente a la mañana siguiente. Quizás podría haberlas comprado, pero estando tan justos de dinero es imposible pensar en conseguir algo como eso en un gasto cuando, en su tiempo libre, puede “hacer dinero” con sus propias manos. Está en lo más bajo de la escala, y por tanto, debe trabajar aún más duro de lo que ha hecho hasta ahora si quiere, de una vez, convertirse en algo más que el soldado raso Omuyaga de la división setenta y cinco.

Aún así, decidió quedarse durante más tiempo. Podía permitirse llevar una carga más grande, y tenía alimento suficiente como para poder permanecer en ese lugar durante más horas de trabajo. Esa noche, sin lugar a dudas, dormiría a pierna suelta sin posibilidad de excusarse. No vería a nadie en todo el día, no quería, no podía, y su cuerpo no se lo permitiría. Comenzó a envidiar la capacidad de los mineros de trabajar en esas condiciones tantas horas como su jornada les obligase durante varios días seguidos a la semana. Él, por supuesto, lo estaba haciendo por gusto propio podría decirse, pero no quita que el esfuerzo en su cuerpo estaba siendo abrumador. ¿Por qué seguía entonces? Simple. No quiere perder a ninguno de sus compañeros, y ese esfuerzo, aunque se vea como demasiado, resulta minúsculo en comparación con la diferencia que puede causar tener esos materiales guardados en el futuro. No es nada agradable, pero prefiere matarse en la mina de esa forma a perder a ninguno de ellos.

Las balas son un componente necesario para aquellos que usan fusiles en lugar de pegar con los puños o con armas de filo. Sabe que las condiciones físicas de alguno de ellos -como las de su compañero St. George- no son las más óptimas para el combate a corta distancia, y por ello no le queda más remedio que acudir a las armas de fuego, pero hay otros como su compañera albina que desconoce sus motivos. ¿Pereza, cansancio? Lo desconoce hasta el punto de considerarlo una información que quizás ha pasado demasiado por alto esa información.

El eco producido por el constante sonido del pico comienza a ser extremadamente repetitivo, monótono, agotador…Definitivamente un hombre como él no está preparado para un trabajo como ese con tanta facilidad como pensaba. No se trata sólo de músculos; se requiere de mucha fuerza de voluntad y disciplina, algo para lo que no se está verdaderamente preparado para algo así. Sabe por qué lo está haciendo, y es precisamente por la enorme necesidad que tienen los miembros de su equipo que está dispuesto a seguir hasta el final, pero aún así, siente el enorme peso sobre sus hombros y la carga que eso supone. Repetir este proceso es sin duda una tortura, y para su poca sorpresa, tendrá que buscar formas para conseguir que esto, de alguna forma, merezca la pena.
Cuando finalmente quiere darse cuenta, prácticamente ha anochecido por completo. Debe volver cuanto antes, pues su “día de trabajo” estaba por acabar definitivamente, y presentarse al día siguiente para cumplir con su deber sereno era algo que no podía faltar.

Gracias a dios, cargar con el resto se le hizo más sencillo, algo para lo que sí estuvo mucho más preparado, guardando todo para, finalmente, poder volver tras una larga caminata hasta la base de la Marina.

Intentó evitar cualquier contacto con sus compañeros, incluido su amigo albino, cenó lo poco que le había sobrado de lo preparado para aquel día de trabajo, se aseguró de asearse apropiadamente, recibiendo aquel balde de agua caliente como mano de santo que le permitiría revitalizarse, y finalmente, marchar a descansar automáticamente, cayendo rendido tan pronto su cuerpo acabó tumbándose en la cama, extremadamente cansado por el esfuerzo. Al día siguiente, si encontraba el tiempo en su agenda, se aseguraría de tener todo en orden con lo recolectado, pero esa noche…aquella sería una en la que, finalmente, y tras una durísima jornada, descansaría para olvidar lo que había hecho ese día, y recuperarse para volver a ser el de siempre al día siguiente.

Off



RE: [aventura autonarrada recolección] [P.A] La mina no es un trabajo para todos. - Sentomaru - 14-02-2026

✓
Recolección Completada
Materiales:

— Acero: 100 unidades.

— Pólvora: 100 unidades.


STAFF DE NAKAMA NO MI