![]() |
|
Hacia el horizonte [Presente Absoluto | Salida] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Reino de Samba (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=314) +---- Tema: Hacia el horizonte [Presente Absoluto | Salida] (/showthread.php?tid=3271) |
Hacia el horizonte [Presente Absoluto | Salida] - Asherah Bel-Nadin - 24-02-2026 》》Día 20 de Verano del año 17
Hace unos días lo escuché por primera vez, entre tazas mal lavadas y conversaciones que fingían discreción. No era aún tinta sobre papel, apenas un murmullo que ganaba firmeza en frases sueltas pero no disparejas: el paso hacia el Grand Line seguirá abierto. El Gobierno Mundial no mostrará debilidad. Los cargueros volverán a cruzar la Red Line como si lo ocurrido en los Cabos Gemelos hubiese sido solo una grieta ya sellada. Lo dejé reposar. Pero no se disipó. Al contrario: tomó cuerpo. Entre los comerciantes me enteré que desde Baterilla zarparán los barcos que conducirán a un parque temático levantado por una compañía de origen incierto, decidida a competir con el célebre parque del archipiélago Sabaody. La isla no será el destino final, sino el umbral. El punto de partida hacia el espectáculo. Ahí entendí que no era una historia ajena. Si Baterilla se convierte en puerto de enlace, atraerá tránsito constante: pasajeros expectantes, inversores cautos, proveedores oportunos, marines vigilando. Un muelle que conecta hacia otra promesa siempre concentra poder... Y yo quiero comprender cómo se organiza ese poder desde el agua. Mi propósito sigue intacto y con más fuerza: fundar mi propia empresa de viajes marítimos. Pero ningún proyecto serio nace del encierro. Necesito estudiar trayectos reales, tiempos de cruce, costos de abastecimiento, nombres clave, alianzas posibles. Ver cómo se articula un flujo sostenido hacia un foco de interés. Estar presente cuando las rutas empiezan a redefinirse. La habitación que alquilo en Samba es confortable. Demasiado. La cama conserva mi forma y la brisa entra cada tarde con obediencia predecible. Esa estabilidad empieza a sentirse como un ancla invisible. Y yo no pienso echar raíces en aguas quietas, no de nuevo. Empaqué sin ceremonias. Lo indispensable. Cerré la puerta sin mirar atrás demasiado tiempo y fui a completar pagos. Ahora estoy en el puerto. La madera del muelle cruje bajo mis pasos mientras subo al barco comercial que parte hacia Baterilla. El aire huele a sal y a expectativa. Entrego mi pasaje, siento el leve desnivel al cruzar la plancha y la cubierta me recibe con ese balanceo mínimo que anticipa movimiento. No hay despedidas, no tengo a quién. Solo mar abierto frente a mí. Me apoyo un instante en la baranda y observo a la tripulación, la distribución de la carga, la manera en que coordinan órdenes. Escucho acentos distintos. Mido distancias con la mirada. Ya no es teoría en mi mente: es práctica en ejecución. Antes de que suelten amarras, compro un diario a un vendedor que recorre el muelle con los últimos ejemplares bajo el brazo y lo llevo conmigo. Durante la travesía revisaré nombres, cifras, declaraciones oficiales y esos vacíos estratégicos que suelen dejar entre párrafos. Cada línea puede ser una pista. Samba queda atrás como etapa cumplida. Baterilla me espera como antesala. Y el mar, que ya empieza a abrirse bajo el casco, suena exactamente como una promesa.
Detalles de Navegación
RE: Hacia el horizonte [Presente Absoluto | Salida] - Alek - 24-02-2026 Su ritmo, tranquilo y con pausas, le había dado una ventaja en esta ocasión. Había conseguido recordar las palabras que había tenido con Cill un tiempo atrás. Una invitación a medias, una rara promesa, una llamada de atención para el albino. Unas palabras que llevaban divagando por la mente del lunarian ya hacía demasiadas semanas, quizá meses. Una promesa de encontrarse en Baterilla si al final el moreno así lo deseaba, aunque nadie lo iba a esperar, nadie lo había hecho nunca y esta no era la excepción. Las miradas furtivas habían incrementado desde lo que había pasado hace un par de semanas en aquella noche festivalera. La hoguera donde la gente danzaba y celebraba como si adorara a un dios, comía y disfrutaba como si nunca antes lo hubiesen hechos, bebían como si se fuesen a levantar con un hígado nuevo, peleaba como si las armas no hiciesen daño, y sangraban como si aquel recurso carmesí tan valioso para el cuerpo humano se volviese a recomponer instantáneamente en su organismo. En su suerte, había tenido que enfrentar a enemigos tras un comentario desafortunado, su hoja había tenido que teñirse de rojo. Había cambiado sus ropas por otras muy similares, pero su cabello, sus alas y su enorme cuerpo era inconfundible en comparación a los locales. Había dejado de pasear por las calles para surcarlas por los cielos, a menudo en las noches, a menudo en silencio. Nunca hablaba, pero ahora su paranoia crecía. ¿No lo hacían porque confabulaban contra él o porque había conseguido ese miedo con el que hacerse respetar? No terminaba de aclararse, pero tampoco iría en busca de esas respuestas. Aunque otras respuestas llegaron sin preguntas. - ¿Por qué hay tanta gente en el puerto? - Pensó mirando más allá de la capucha que cubría su cabeza. Las voces de unas jóvenes a lo lejos le dieron la respuesta que necesitaba. En el puerto había atracado un barco con el fin de ir de una isla a otra, Baterilla era la dirección que marcaba su Log Pose. En aquel momento se descubrió que el sino se había entrometido en su destino una vez más, sin saber cual era el propio. Aquello debía ser una señal y no lo dudó ni un solo instante. Se apretó contra la masa de gente que se encaminaba hacia el navío, como si fuese uno más y para cuando se daría cuenta estaba subiendo por la pasarela como un turista más. No tenía nada que preparar, todo lo que necesitaba lo portaba siempre consigo. Su ropa, para no ir desnudo, y su arma, para no sentirse desnudo. Podría conseguir comida en cualquier momento, con esa necesidad cubierta, el resto eran lujos. Como aquel periódico que tenía ahora en las manos, un lujo, un bien innecesario. Con el rugir del mar y el azote de la sal sobre su rostro como acompañante podría partir tranquilo, esperando encontrar al menos, a aquel hombre, una de las pocas personas, que se interesaría por él y no por su raza. Viaje antes que destino.
Nevagación
RE: Hacia el horizonte [Presente Absoluto | Salida] - PX-5 - 25-02-2026 ✓ Viaje iniciado con éxito COSTE: — Billete: gratuito. |