Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[Fic] [Aventura T1] [Autonarrada][Presente absoluto] El desvío de alquitrán - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7)
+---- Foro: Reino de Briss (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=278)
+----- Foro: Palacio real (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=279)
+----- Tema: [Fic] [Aventura T1] [Autonarrada][Presente absoluto] El desvío de alquitrán (/showthread.php?tid=3313)



[Fic] [Aventura T1] [Autonarrada][Presente absoluto] El desvío de alquitrán - Nyra Kuroshiro - 01-03-2026

30 de Verano, año 17


Alquitrán: oro y corazón del Reino de Briss.

Símbolo de identidad para la isla y su reino, presente en cada edificación del lugar, incluido, por supuesto, el palacio real. Orgullo de todos sus habitantes sin excepción. Y un punto de compra vital para el suministro de la Marina, pues resulta imprescindible para la impermeabilización y protección de los cascos de todos sus barcos.

Por esa razón, no es de extrañar que ambas potencias se pongan de acuerdo y trabajen en equipo para resolver el caso de desvíos de suministros que está ocurriendo a espaldas de ambos. Así, mientras fuerzas reales y marines se organizan para cubrir diversos frentes, a mí me han enviado al palacio con el objetivo de investigar la existencia de posibles traidores desde dentro. Por supuesto, el monarca está informado y ha accedido de buen grado a la investigación interna, pues es imposible saber cuáles ni cuántos de sus subordinados más cercanos puedan estar siendo sobornados (en caso de haber alguno), por lo que la información más fiable llegaría de una fuente externa.

De hecho, el rey se aseguró de contratar, a partir del día de hoy, a varias nuevas empleadas de la limpieza de forma temporal con excusa de no sé qué evento. Es, por supuesto, una excusa para que yo pueda entrar con ellas sin levantar sospechas, pero eso no ocurrirá aún. De momento falta bastante rato para que llegue la hora de entrada, y es por eso que ando escondiéndome entre los jardines del palacio como un mapache, mirando, escuchando y prestando atención a todo lo que pudiera ser de mi interés.

—... la otra noche.

Curiosa, me acerco más al par de guardias para oír mejor. Su compañero hace la pregunta que yo no puedo pronunciar.

—¿A qué te refieres?
—Pues que me cambiaron el turno de repente, justo cuando me iba a tocar vigilar la puerta principal. Es con diferencia uno de los lugares que se preparan con antelación. ¿No te parece raro?
—Me pareces paranoico. ¿No será que te da rabia porque ahí se cobra más?
—No, Mark, lo digo en serio… ¿No has oído los rumores? Se dice que el rey está investigando algo sobre el suministro de alquitrán o algo así.
—¿Dónde has oído eso?
—Se le escapó ayer a John en la taberna.
—Siempre le ha gustado hacerse el interesante; no deberías hacer caso a lo que diga.
—No sé… ¿Tú crees?
—Claro que sí —confirma su compañero, poniéndole una mano en el hombro—. Además, ¿qué ibas a hacer? ¿Ir a decírselo a nuestro superior? ¿Sabes la que te puede caer encima si te equivocas?
—Ya… No, sí, tienes razón. Perdona.
—No te preocupes, Arin —sonríe, dándole un par de palmaditas en la espalda—. Eso es el estrés. Ya casi termina nuestro turno. En cuanto acabemos, te largas a casa e invitas a tu mujer a un restaurante bonito a comer. ¡Así te despejas y le das una alegría a la buena de Martha!
—Sí, tienes razón, Mark —le devuelve el primero la sonrisa—. Gracias, eres un buen amigo.

Interesante… Habiendo escuchado aquello, me vuelvo para salir del jardín. Una vez llego cerca de la puerta principal, me voy a un lugar apartado en el que nadie me vería y vuelvo a mi forma normal. Ya estaba vestida con el uniforme de las empleadas del castillo, lista para cumplir mi papel.

—Buenos días —saludo a mis otras cuatro compañeras al acercarme a ellas.

Esperaba poder charlar un poco, pero justo entonces aparece una señora rechoncha con cara seria y pinta de ser nuestra superior, por lo que enseguida todas nos formamos.

—Muy bien, soy la señora Morgan, y este es vuestro primer día aquí, y toca ponerse a trabajar. Se supone que os han contratado por tener experiencia, por lo que espero un trabajo impoluto. Bien, antes de preparar el evento, debemos terminar las tareas habituales. —Se ajusta las gafas y consulta el papel que tiene ante ella—. Necesito una voluntaria para limpiar la zona de los barracones de la guardia.

¡Qué suerte!

—¡Yo me ofrezco! —sonrío felizmente. La señora, sin embargo, me mira con cierto escepticismo.
—Creo que te lo estás tomando con demasiada ligereza. ¿Eres consciente de cuántas camas vas a tener que hacer y…?
—No se preocupe, ver a esos guap… D-digo, ¡servir a los soldados siempre me da ánimos!

Las risitas se extienden entre mis compañeras mientras yo me finjo avergonzada. A la señora Morgan, sin embargo, no parece hacerle tanta gracia.

—¿Su nombre, señorita?
—Mirna. Mirna Swan.
—Señorita Mirna —corrobora leyendo la lista antes de volver a mirarme—, espero que comprenda que no toleraré incompetencias ni retrasos por distracciones. ¿Queda claro?
—Sí, por supuesto.
—Bien. Entonces comience de inmediato con su trabajo. Vaya en esa dirección.

Tras señalarme el camino, me dirijo hacia donde me dice. Lo cierto es que no tiene pérdida, porque ya lo había visto de lejos mientras inspeccionaba fuera del edificio como mapache.

No tardo en ponerme a ordenar, tal y como se me ha ordenado… ¡Y es que los guardias son unos guarros! ¡¿Cómo pueden ser tan descuidados?! ¡Cómo se nota que no limpian ellos!

Sin embargo, no pasan muchos minutos hasta que veo a uno de los guardias de esa mañana subiendo las escaleras. ¡Anda, si es el tal Mark! Termino de limpiar rápido lo que tenía entre manos y, fingiéndome ocupada y manteniendo las distancias, subo también al piso de arriba. Cuando lo hago, veo al soldado terminando de entrar a una sala al fondo del pasillo. Aprovechando que no hay nadie más cerca, camino casi de puntillas hasta llegar a la puerta, que tiene una placa con el nombre y el puesto de quien ocupa el despacho y que anoto mentalmente, y pongo mi oreja en la puerta…

—¿... visto algo?
—No exactamente, señor… Sin embargo, sospecha que algo pueda ocurrir. Le llamó la atención que lo cambiaran repentinamente de puesto esa noche.
—¿Sabe que fuiste tú en su lugar? —¡Hala!
—No, señor. Tampoco me vio nadie cuando el administrador nos pasó a Toni y a mí los beneficios de la última entrega. —¡Qué fuerte! Y ha tratado de loco a su amigo…—. Espero que le haya llegado completo.
—Sí, todo va según lo previsto. Pero habrá que encargarse de Arin entonces.
—No creo que sea necesario, señor. Le he quitado la idea de la cabeza. La culpa ha sido de John. Por lo visto, anoche se le escapó en la taberna algo de que el rey está investigando las irregularidades en el cargamento.
—Ah, ¿sí…? Menos mal que puso a investigar a ese bocazas. Ahora estamos sobreaviso. —Escucho el ruido de una silla—. Hazle llegar esto al administrador. —Me parece escuchar algo como un tintero y papeles, pero no estoy segura—. Vamos a tener que detener la inversión por un tiempo, hasta que todo vuelva a estar en orden. Toma. No lo pierdas.
—No, señor.

Me separo de la puerta y, como no me da tiempo a llegar a la escalera, procuro abrir otra de las puertas… pero está cerrada. Mark me pilla allí, en el pasillo, y me observa con sospecha.

—No recuerdo haberte visto antes.
—Ah, ¡disculpe! Es mi primer día —sonrío—. Hoy hemos entrado nuevas varias chicas y a mí me han encargado los barracones.
—Ah, sí, era hoy, cierto… ¿Ya has terminado con el piso de abajo? Debes de ser muy rápida si has cumplido tan pronto.
—Pues no del todo, pero… —Me finjo un poco avergonzada y me acerco un poco más a él, logrando que se ponga un poquito nervioso y a la defensiva—. Verá, de verdad que necesito ir al servicio, pero no tengo la menor idea de dónde está… ¿Me lo podría indicar?

Ya más tranquilo y relajado, comprendiendo la situación, y me hace un gesto para que lo siga. Al otro lado del mismo pasillo en el que estamos hay una puerta y me la señala.

—Aquí está, pero te recomiendo limpiarlo primero… Esta zona no suele destacarse por su limpieza y pulcritud, precisamente.
—No se preocupe, ¡muchísimas gracias por ayudarme! —sonrío encantadora.

Tras una despedida cortés, entro y… ¡Madre mía! ¡¿Cómo se puede ser tan guarros?! ¡No, me niego! ¡Ya he tenido suficiente! Tardo unos minutos, lo suficiente como para limpiar uno de los cubículos y poder utilizarlo después yo misma, y acto seguido me largo del barracón.

En cuanto estuve fuera y oculta de la vista de todos, me vuelvo a transformar en mapache para desaparecer de allí sin que me vieran. Menos mal que alquilé por unas horas una habitación de un hostal no lejos del palacio. Así, una vez volví a mi forma normal nuevamente escondida de la vista de curiosos, pude entrar sin problema a cambiarme de ropa, viéndome con el uniforme de limpieza del castillo la menor cantidad de gente posible.

Lo siento por la señora Morgan, pero yo tengo mi propio encargo y ya cuento con información más que suficiente como para volver a la base de la Marina con un bonito informe lleno de nombres, fechas y horarios a investigar. ¡Espero que tanto mis jefes como el rey estén contentos y satisfechos con los resultados!

Karmas utilizados




RE: [Fic] [Aventura T1] [Autonarrada][Presente absoluto] El desvío de alquitrán - PX-5 - 02-03-2026

✓
Aventura Autonarrada: Completada
RECOMPENSAS:

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 15

— Berries: 10.000

STAFF DE NAKAMA NO MI