Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[Aventura Autonarrada T3][P.A] Bling bling para la crew - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227)
+---- Foro: Corriente Akai (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=107)
+----- Foro: Isla Neur [Cuarta isla] (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=125)
+------ Foro: Ciudad de Lègance (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=127)
+------ Tema: [Aventura Autonarrada T3][P.A] Bling bling para la crew (/showthread.php?tid=3598)



[Aventura Autonarrada T3][P.A] Bling bling para la crew - Yuuki - 27-04-2026

Día 53 de Otoño | Año 17
ciudad Lègance

¿Cuánto tiempo hacía desde que inició su aventura como una pirata? Era un tiempo corto, sin duda. Más si se lo comparaba con su vida en sí. Pero definitivamente, había vivido más en el corto tiempo en su aventura con la Hanu Mahana que en toda su vida en Baterilla. Era duro admitirlo, pero de no ser por ese error al apostar y de no ser por el sacrificio de su hermano menor, ella estaría aún en esa isla del South Blues buscando entretenerse entre los visitantes de la isla y los pescadores que allí vivían. Haberse ido fue, sin duda, la mejor decisión de su vida. Y sí, estaba siendo egoísta, ¿Pero a quién le importaba? Ella estaba viviendo, al fin, para sí misma.

La isla de Neur, a diferencia de otras que habían llegado a conocer a lo largo del viaje, era un lugar peculiar. Y uno agradable, además. Y sí, es cierto que su gobierno estaba afiliado con el Gobierno Mundial y que además había un cuartel de la marina allí. Uno con gente suficientemente peligrosa como para que Yuuki no quisiera cruzárse a ninguno de ellos por un buen rato. Pero sin contar eso, era fácil para alguien mezclarse entre la gente. Solo había que vestirse lo suficientemente como para que no la reconocieran. Era fabuloso tener al fin un cartel con su cara y su nombre en él, pero para algunas cosas como escaparse y meterse a las tabernas era un lío.

Esa mañana, Yuuki se organizó bien y se consiguió algo de ropa elegante. Tenía un suéter de lana con cuello de tortuga y mangas largas, un pantalón de satín con cuadros que se hormaba de manera ajustada en su cintura, pero que se ensanchaba luego de las rodillas. Se puso unos zapatos bajos con punta, de color cobrizo. Y para cubrirse el rostro, se maquilló la cicatríz y se puso una jata alrededor de la cabeza, cubriendo sus ojos luego con unos lentes de Tezca. El niño de oro sí que sabía de esos. Y si bien se veía demasiado vestida y arreglada, no llamaba la atención para mal. Yuuki era coqueta por naturaleza y disfrutaba bastante el poder probar cosas diferentes.

Luego de arreglarse, se apuró para tomar su té de la mañana. En esa isla tenían unas variedades bastante interesantes y de buen sabor. Se notaba que estaba en un lugar donde la gente conocía bien de lujos. Y aunque también era cierto que no llegaban muchos barcos al lugar, de hecho no había comercio exterior, eso no le quitaba nada a la población de la isla. Era sin duda la mejor isla que Yuuki hubiese visitado jamás. Y eso que ahora era buscada. Las ironías de la vida eran siempre interesantes de contar.

Finalizada la ceremonia de té, dejó un aviso escrito al resto de sus amigos:
Me fui a andar por ahí. Runin, ¿Sabías que hay tiendas de maquillaje en Legance? Como sea. Vuelvo en la tarde. Si encuentro algo, los llamo, llevo mi caracolito.

Se llevó consigo un bolso de Runin y luego marchó hacia la ciudad. Logró pasar desapercibida entre la gente de allí. Entre la muchedumbre, donde todos iban elegantes y hermosos, su aura de ángel y su capacidad para colarse le ayudaron bastante a pasar por la puerta de la ciudad y ya dentro, pudo quitarse los lentes; aunque los cargaría encima de su frente por si llegara a necesitar volver a cubrir su cara. Al pasar por una vitrina, donde el vidrio estaba tan limpio que se podía ver su reflejo, Yuuki posó coqueta un poco y se fue riéndose por su camino.

—Ciertamente. La mejor ciudad del mundo.

Sus dedos tamborileaban sobre la correa del bolso, donde llevaba oculta a Quicksilver. Y mientras andaba, buscaba sitios de interés. Tiendas y demás. Se encontró con una que parecía ser una boutique. Y no dudó en entrar allí. Se le habían ocurrido un par de ideas para poder conseguir algo de diversión en ese lugar. Pero también sabía que hacer mucho alboroto por su cuenta no era bueno si planeaban estar un rato largo en la isla, así que su diversión tenía que ser cuidadosa y sin poner mucho los reflectores sobre ella misma. Era necesario que tuviera siempre un chivo expiatorio.
Así pues, se mantuvo dentro del lugar, mirando las joyas y demás, esperando. No supo exactamente cuánto tiempo estuvo. Pero había logrado conversar con tres dependientes ya y se había medido varios tipos de anillo y algunos collares. Todavía no levantaba sospechas, pues ocn su voz y tono amable, tenái encantados a los trabajadores de allí. Fue al cabo de un rato cuando, con su buena vista y viendo la buena oportunidad, Yuuki se aproximaría a una mujer que estaba entrando al local. Se notaba que era una persona de avanzada edad.

—No puedo creerlo. ¿Has venido hasta aquí sola? Pero válgame. ¿Y si te pasa algo? Vaya, qué bien hueles, tía. Finalmente te has bañado. ¿Y te pusiste mi ropa buena?

El dependiente que estaba antes con la birkaniana se extrañó al ver la actitud de la pelirrosa, y también lo hizo la mujer anciana, quien miró de mala manera a Yuuki. Y antes de que pudiera decir nada, ya estaba la pirata desplumándola con sus diestras manos, sacándole berries y algunas otras cosas de los bolsillos. Lo que sentía demasiado pesado, ni lo movía. No tardó ni dos segundos en ello, y lo que pareció un abrazo, pronto fue roto por la misma anciana, quien se quejó inmediatamente.

—No te conozco. Niña. Quítate de encima. ¡Qué falta de respeto!

Yuuki se apartaría, fingiendo sorpresa y usando aún su tono amable para despistar. Puso una cara de incredulidad y luego se llevó las manos al pecho.

—¡Pero si usted no es mi tía Felicia! La he confundido con la vieja. Perdóneme. Soy una torpe. Mis ojos no ven nada bien. —Se sobó los ojos por osbre los párpados y luego también parpadeó un poco, mirando más a la anciana—. Defintivamente no es usted mi tía Felicia. Ella huele terrible. Usted conoce el toque gentil del jabón. Y hasta tiene buen gusto. Qué falta de respeto la mía. Le pido, de mil amores, me disculpe. —Juntó sus manos y le hizo una reverencia. Ese tipo de actitudes solía tenerlas con sus viejos en Baterilla, y usualmente con otros, solía funcionarle.

Y esta vez no fue la excepción. La vieja, sintiéndose halagada y atendiendo a la disculpa, agitó su mano derecha en el aire en un tono despreocupado.

—Pierde cuidado, niña. Sigue con lo tuyo. Yo-

—No, no, no, no. ¿Cómo que pierda cuidado? Me siento terrible. Es más, si quiere... —Hizo un gesto al dependiente que la estaba atendiendo y lo hizo acercarse a las dos. Yuuki se aproximaría al hombre y le sembraría algunas de las piezas robadas a la vieja en el pantalón del sujeto. Pobre. Era inocente. Pero ella necesitaba un chivo expiatorio— ...¿Porqué no deja que este buen hombre la atienda en mi lugar? Yo esperaré a que alguien más se desocupe. Adelante. Siga.

Y con ello dicho, partieron el empleado y la anciana a mirar unos abrigos que ella quería comprar. Además de algunos otros elementos de moda que se encontraban disponibles en la tienda. Y mientras esto pasaba, Yuuki volvía a jugar el rol de la mosquita muerta, sin enterarse de nada y sin llamar más la atención además de comportarse como un cliente más de la boutique. Los empleados estaban ocupados y parecía que había una cantidad suficiente de clientes que se iba aumentando conforme el tiempo pasaba. Yuuki tan solo aguardaba a que terminara de ocurrir lo que sabía que iba a ocurrir. Pues es normal que alguien, luego de ser desplumado, se diera cuenta del robo. Y el que ella hubiese sembrado a otro con lo robado era parte de su plan.

Así pues, se mantuvo cerca de una exhibición de cinturones y correas, además de diferentes bufandas y bolsos. También estuvo revoloteando por la sección de perfumes y hasta hizo una apuesta con una de las clientes que había allí, diciéndole que era capaz de apostarle mil berries sobre que ellas dos saldrían de la tienda con un muy buen negocio. Pudo ver la avaricia en la mujer y la usó también para su plan.

Manteniendo vigilada a la vieja, se percató de que ella finalmente se había dado cuenta del robo. Y en menos de nada, se estaba armando un pequeño escándalo. Yuuki miró entonces a la mujer.

—¿No viste que a esa señora el dependiente que la asistía la tenái muy de cerca? Se esta quejando de un robo, me parece escuchar...

Se hizo la tonta al decir aquello, pero la mujer a su lado, no se lo tomó como tal. Y viendo que había una oportunidad de que le hicieran descuentos si ayudaba a la tienda, la mujer aquella se unió a la vieja en el escándalo. Yuuki se escabulló por su cuenta cerca de las registradoras y se hacía la que miraba al escándalo; pero en realidad solo esperaba que los dependientes dejaran sus puestos para atender le escándalo y solucionarlo. Y tuvo éxito... la distracción había calado bastante bien y el escándalo se estaba formando en grande.

Yuuki se metería tras la caja y abriría la registradora con sus dedos de oro, siendo muy diestra y ágil, logró conseguir que esos billetes estuvieran a la mano. No dejó uno solo. Y además de ello, tomaría algunas de las joyas caras que estaban en el mostrador. Unos pendientes para Runin, un collar para Ryota, un brazalete para Tezca, un anillo para Barald y un broche para Wyatt. Perfecto. Luego vio otro broche más chico...Cardan se vería precioso con él. Lo tomaría igual. El robo le tomó unos veinte segundos. Y desafortunadamente fue mucho el tiempo.

Uno de los dependientes logró verla llevándose las cosas y gritó, llamando la atención de todos. Yuuki chasquearía en desagrado y saltaría con una propulsión de sus alas fuera de allí, corriendo a la calle a toda velocidad y luego escapando tan rápido como pudiera de ese lugar. Había sido descubierta, pero con la velocidad a la que corría, pudo alejarse pronto del lugar. El robo había salido exitoso, pero que fuera vista no le sentaría bien y ahora tendría que pasar varios días sin mostrarse si quería volver a salir a la calle. O quizás solo se inventaría otro disfraz... ¿Quién sabe? Era momento de volver con sus amigos.

Lo primero y más ideal es que se ocultara primero durante unas horas. Lo que la llevó a buscarse un escondite en los callejones. Había unos espacios detrás de los edificios comerciales, seguramente donde normalmente andaban los empleados de las tiendas. Buscaría un lugar de estos a varias cuadras de allí, donde no pudieran estar los empleados que la habían visto robar. Y cuando finalmente encontró un sitio que se veía lo suficientemente solitario, se quedó allí, aprovechando también el momento para poder contar el botín que se había llevado. Era una cantidad considerable de berries. Y las joyas que se había llevado, si bien no eran realmente caras, eran bastante hermosas y se veían a juego. Eran un regalo perfecto para cada uno de sus amigos.

Se preguntaba si iba a recibir un regaño de Ryota por haber utilizado a un dependiente para ese robo. Pero al final el hombre salió inocente porque a ella la descubrieron robando. Así que era como solía decir su abuelo cuando ella estaba chica aún: Una de cal y otra de arena. Se rio un poco de aquella memoria y se llevó la mano al camafeo que llevaba en su pecho. Se preguntaba qué haría su hermano si estuviera con ella. Él quería ser pirata más que ella. Él también quería ver el mundo. Y aunque ahora solo unas cuantas plumas era todo lo que le quedaba de él, ella recordaría la promesa que le había hecho. Encontrar esa isla perfecta donde ser realmente libres.


RE: [Aventura Autonarrada T3][P.A] Bling bling para la crew - PX-6 - 27-04-2026

✓
Aventura Autonarrada: Completada
RECOMPENSAS:

— Puntos Mugiwara: 7

— Reputación: 20

— Berries: 15K

STAFF DE NAKAMA NO MI