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[EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Versión para impresión

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[EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - MDU-06 - 08-05-2026

Venimos de aquí]


Los Alas Negras obedecieron las indicaciones del Doctor Utakata sin pensárselo mucho, demostrando una buena capacidad de trabajo en equipo y una majestuosa lealtad y confianza entre ellos. Un grupo unido, una bestia de varias cabezas... y pareciera que por el momento la cabeza que había decidido quedarse atrás era la más estúpida de todas: Jolyne Jones, la encargada de la cobertura y retaguardia y el miembro más débil del grupo, el más insignificante en cuanto a poder y peligrosidad, por lo que esta parte del experimento sería sencilla. Utakata sabía que no podía gastar recursos demasiado refinados o específicos con alguien así, que rezumaba ordinariedad tanto en su estilo de combate como en los poderes de su akuma no mi... así es, Utakata lo conocía todo.
Y su conocimiento sobre los Alas Negras no era por las fuentes oficiales de los periódicos, los rumores, las noticias o la información que se hubiese podido extraer a las personas que los conociesen por su camino y trayectoria. No, iba mucho más allá.

El Doctor Utakata tiende a tener cierto control de aquellos y aquellas que pueden ser un problema en el futuro, guiándose de su red de contactos y de las noticias de los periódicos en esencia, y suele monitorizar a los más interesantes, desde sus orígenes sin importar lo humildes que fuesen estos... vengan de un Blue o no.
Curiosamente, Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Tercero, el líder y capitán original de los Alas Negras - ahora preso en Impel Down gracias a la intervención de Joe Joestar, el Héroe de los Cabos Gemelos - había sido una persona sobresaliente en su notoriedad y criminalidad desde el primero de sus días como pirata, y la atención de Utakata lo había acompañado aunque de una forma menos minuciosa. No fue hasta que tras su intervención con MDU-06 en los Cabos Gemelos hace 6 años, decidió mandar un autómata especializado en la recolección de información a cada uno de los grupos que arribó a las distintas islas de las distintas corrientes del Grand Line, para ver la trayectoria y el movimiento de los mismos, especialmente motivado por la situación de los Alas Negras y la absorción de los piratas Shogun Gari.
Algunos de estos autómatas fueron accidentalmente destruidos sin que esto fuera perceptible, bien fuese por acciones de los propios investigados o por causas del terreno y la situación. Los dos que perseguían a la división de Joe o al grupo criminal de Sohem fueron incinerados en el viaje hacia Toko por el mal carácter del Cazador de Recompensas. El que seguía al Escuadrón X del que originalmente formaba parte Bambú, el Revolucionario, fue destruida en Little Garden por la plaga de avispas. Otros fueron destruidos mas tarde, como el encargado de monitorizar los pasos de Ashura que se vio afectado por la imantación de su último gran contrincante y quedó destruido en ese combate, y los restantes fueron retirados de su seguimiento al no aportar datos que el Doctor considerase de importancia o a tener en cuenta en sus investigaciones, al seguir grupos de poco interés académico. Pero uno de ellos, había estado pegado a los Alas Negras desde el principio:

El proyecto Z-87, Veritas Flux, nombre en clave 'Moscow'.


[Imagen: pZ5SDIu.png]


'Moscow' era un autómata con la fisionomía de un insecto, particularmente una mosca, dotado de cámaras ultra sensibles y micrófonos refinados con diferenciación por pistas de los distintos sonidos del entorno, para filtrar ruidos y poder obtener conversaciones nítidas. Tal era el interés del Doctor Utakata por estos miembros que había dotado un escuadrón de investigación particular para toda la tripulación, moviéndolo en un discreto y diseminado enjambre que colocaba a una unidad Z-87 siguiendo a cada uno de los miembros de la tripulación, y como la presencia de moscas era habitual por los hábitos y costumbres de aquella mujer, Jolyne Jones, nadie sospechó nunca de por qué siempre había moscas allá donde iban.
Moscow había perseguido a los Alas Negras en todas sus aventuras de forma individual, y había estudiado las reacciones, las interacciones, los poderes, las debilidades, las técnicas, frutas del diablo, armas, y situaciones en las que cada uno de los miembros se había visto involucrado. Por eso sabía de sobra que Jolyne era la asesina de Ryze, y no Kenzo como ella aseguraba... pero eso era una información que sólo él poseía ya que no consideraba compartirla con la Marina o el Gobierno como algo beneficioso.
Por eso también sabía de las increíbles y excelentes habilidades sorpresivas de Yojimbo jugando al dominó. Nunca pensó que alguien pudiera ganar tantas veces seguidas el torneo de Impel Down...




Con la salida del último miembro de los Alas Negras que dejaba atrás a Jolyne Jones sobre aquella plataforma, la puerta comenzó a cerrarse aunque Jolyne no había descendido del cristal sobre el que estaba haciendo presión — Bueno... es cierto... claramente yo también puedo ejercer control manual sobre mis automatizaciones... Gracias por tu colaboración, Jolyne Jones. Trataré de ajustar mi comunicación a tus capacidades....... ¡Empieza la movida! ¡Yiiihaw! — dijo la voz de Utakata por los transmisores de la pared, y la puerta que separaba las dos estancias quedó cerrada y sellada por completo, dejando a Jolyne sola ante la prueba que el Doctor quería enfrentarla.

La trampilla de ventilación del techo se abrió al mismo tiempo que la plataforma de cristal se hundía en el suelo, creando un ambiente liso y vacío, y del agujero del techo emergió una figura blanca que Jolyne debería recordar de mucho, mucho tiempo atrás: MDU-06 entraba en escena

[Imagen: b9MxeyA.png]

Los ojos del robot centellearon y parpadearon un par de veces con tonos anaranjados mirando fijamente a la tiradora convertida en híbrido de camaleón — Objetivo identificado: Jolyne Jones, alias "Gatillo loco", miembro fundador de la tripulación pirata Alas Negras, procedente del East Blue, natural de las Islas Gecko. Veintiseis años, un metro con setenta y cinco centímetros, sesenta kilos de peso... actualmente modificados por una condición especial de akuma no mi evidentemente del tipo zoan — descendía lentamente de aquel agujero levitando con una potencia que emitía desde las palmas de las manos y de los pies — Analizando Recompensa: Doscientos ochenta y cinco millones de berries. Nivel de amenaza: Irrisorio — volvieron a parpadear sus ojos, y posó sus pies en el suelo con un seco 'clack' quedando fijo en la superficie — Habilidad de Akuma no mi: Sara Sara no mi, modelo camaleón. Capacidad de camuflaje y visión global de trescientos sesenta grados con lengua retractil — una cantidad ingente de bips y pitidos cortos se emitió en una franja de tiempo de apenas un par de segundos — Habilidad con armas de fuego: notable. Carácter: Tendencia a la cobardía y a la huida. No ofrecerá un enfrentamiento directo — y alzó la mano derecha y apuntó la palma hacia Jolyne, dejando de emitir parpadeos, luces o pitidos y quedando en completo silencio.

— Análisis completo. Comienzo del combate —





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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Jolyne Jones - 10-05-2026

Me quedé plantada en aquella plataforma esperando a que todos mis compañeros cruzaran por la siguiente puerta. La confianza que tenían en mí era mucho mayor que la que yo podría tener en estas circunstancias, pero si yo no hacía este pequeño sacrificio, ellos no podrían avanzar hasta la meta. Al fin y al cabo, éramos un equipo. Antes de marcharse, Tobias me ofreció unas cuantas de sus balas para que pudiera protegerme como es debido, pero, si las aceptaba y luego era él el que las necesitaba, recaería para siempre en mi conciencia. Igual que cuando dejé la puerta del granero abierto aquel día de tormenta, haciendo que mi vaca Betty desapareciera para siempre.  — ¿Dónde estarás, Betty? — pensé mirando a la rejilla del techo.  — Mira que te lo agradezco, Tobías. Pero esta cabra vieja todavía tiene sus trucos. Puedes estar tranquilo — dije guiñándole un ojo a mi compañero.

Cuando todos hubieron desaparecido tras la puerta, una sensación fría recorrió todas mis escamas. Estaba sola ante cualquier chaladería que pudiera hacer ese Utakata. Se creía muy listo guiándonos con trampas y artimañas, pero ya se enteraría de lo que es bueno cuando uno de mis compañeros se encontrara con él al final de todo. Me quedé con el rifle preparada, y sentí cómo mi plataforma bajaba hasta el nivel del suelo al mismo tiempo que la rejilla del techo se abría y de ella descendía algo metálico. Si no me fallaba la vista, cosa que nunca hacía, era un robot con forma humana que ya había visto anteriormente. — ¿¡Qué demonios hace aquí la chatarra de los Cabos Gemelos!? — miré con una mezcla de asombro y de pánico. Tras las batallas en las plataformas flotantes, ese bicho se llevó sin esfuerzo a los piratas que nos emboscaron y de un solo disparo le hizo un boquete en el brazo a Yojimbo. Por un instante, podría decir que sentí que mi rostro desapareció, dejando solo dos puntos en mis ojos. De todas las triquiñuelas que me esperaba, un viejo reencuentro con ese robot no era una de ellas.

Aunque me hubiese gustado desaparecer de verdad en ese momento, recordé mis entrenamientos con Jimba y Triana. Precisamente esta era la clase de momento importante al que Triana se refería cuando me empezó a enseñar a usar el haki, así que expandí en 20 metros a mi alrededor mi haki de observación para cubrir toda la sala, lo mismo que ocuparían unas nueve vacas a cada lado. Ocho si había alguna extraordinariamente gorda. Los ojos del robot se posaron en mí y el robot comenzó a soltar datos que ni yo misma conocía, como mi peso. No me pesaba desde que en uno de los rodeos del pueblo me dijeron que necesitarían un caballo más grande si quería participar en el concurso. Lo tenía todo, desde la recompensa hasta mis habilidades.

Observando cómo descendía, mantuve el rifle sujeto por mis dos manos en un punto bajo, cruzado frente a mi cadera, con la culata apoyada en mi costillar derecho y la boquilla en diagonal hacia delante, esperando hasta que bajó del todo mirándole sólo con uno de mis ojos mientras el otro revisaba nervioso el resto de la habitación. Cosas de camaleones. — No hace falta ponerse violentos, prefiero colaborar de forma pacífica sin problemas. Tengo muchos más datos interesantes sobre mí, como que soy bicampeona en las carreras de sacos del pueblo y golfista profesional. La primera de los Blues en cheques regalo. Además de la ganadora en las pruebas de puntería en los juegos de Skypiea—. Permanecía completamente inmóvil frente a aquel robot blanco como las plumas de Jimba, a diez metros de mí, fijando ahora mis dos ojos en él prestando la máxima atención posible a cualquier muestra de hostilidad por su parte.

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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - MDU-06 - 10-05-2026

Gracias al Haki que había aprendido de la mano de Triana, Jolyne Jones pudo sentir algo dentro de aquel robot que se erguía frente a ella. Justo en el centro de su pecho, detrás de aquella luz que cambiaba de color, podía verse un fragmento del aura de su creador, el cual brillaba con luz propia, una luz de un color blanco puro.

La propuesta de cooperación de la pirata fue recibida por el robot con dos pitidos - Propuesta aceptada. Pasando a recopilación de muestras - Las palabras de MDU-06 se perdieron entre los banales datos que la mujer estaba aportando, datos que estaban siendo recopilados y redirigidos automáticamente a una lista de información a ser analizada, con la prioridad más baja posible. El ente mecánico comenzó a andar, bajando el brazo derecho. Mantenía la mirada fija en la tiradora, recopilando todavía más datos: Respiración, ritmo cardíaco, frecuencia de parpadeo... todos aquellos datos eran realmente valiosos que merecía la pena almacenar y analizar. El robot no tardó mucho en alcanzar el flanco derecho de la ahora escamosa tiradora - Asegurando punto de extracción de muestras. - Con un rápido movimiento de su mano izquierda, el robot agarró con fuerza la serpenteante cola de aquel híbrido de camaleón. Acto seguido acercó su otra mano al apéndice. Del dedo índice de la mano derecha salió una pequeña aguja hueca, la cual perforó sin ningún tipo de problema las escamas. Tras el pinchazo y la recogida de muestras el robot volvió a separar la mano derecha - Muestra de ADN y tejidos recogida, procediendo a almacenamiento para posterior análisis - una ingente cantidad de pitidos sucedieron a aquellas palabras. Los ojos y el pecho de MDU-06 tomaron unas tonalidades más amarillentas, recobrando su habitual color verde pasados un par de segundos.

- Procediendo a análisis de apéndice posterior de Sara Sara no mi, modelo camaleón. Parámetros a comprobar: dureza y flexibilidad. Se solicita colaboración con la prueba




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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Jolyne Jones - 12-05-2026

Gracias al haki de observación, me di cuenta de que el robot que tenía delante no era solo un montón de placas bien puestas. Aquella cosa estaba viva, o al menos en parte. Tenía aura, una muy pequeñita pero era indudable que estaba, justo en el centro de su brillante pecho. Y muy dentro de él, en esa aura se podía sentir un resquicio de lo que era la presencia o el alma de un humano... vamos, que no es que hubiera una persona dentro utilizando un disfraz, ni siquiera un enano moviendo las articulaciones con palos, si no que estaba hablando de que era un cascarón con voluntad propia aunque fuera un pequeño retazo como un manojo de hierba. ¿Que cómo era eso posible? No tenía la menor idea ni de cómo o por qué pasaba, o cómo explicarlo. Esa lógica desafiaba por completo todos mis conocimientos sobre naturaleza y lo agreste, y no eran pocos. Las semillas daban tomates, las vacas daban terneros y Jimba daba disgustos, así era el ciclo de la vida. No conocía que pudiese haber robots de por medio, y menos que pudiese sentir una especie de porción de persona dentro de un robot. Era como si supiera que hay una rodaja de sandía dentro de una caja.

Me había mantenido quieta prestando atención a los movimientos e intenciones del robot desde el momento en el que apareció, buscando desesperadamente una grieta por la que colarme en el pajar de madrugada y poder salvar el pellejo, que le tenía aprecio. Tras intentar un acercamiento más amable con él mediante el diálogo y mi arte del engaño, rogué en silencio al espíritu del pato del estanque que, por tercera vez en su vida, me concediera un deseo y aquella chatarra se fiara de mis palabras. Y por suerte para mí, parecía que la petición había dado sus frutos, ya que aquel robot volvió a emitir dos pitidos aceptando mi trato verbalmente. Fue la primera vez que pude respirar tranquila, aunque sabía que la cosa no había hecho más que empezar. ¿O es que acaso un zorro y una gallina podían tener una colaboración pacífica? Ni por todas las cabras del East Blue iba a dejar que ese robot se me acercara o hiciera cualquier movimiento extraño, y menos ahora que había conseguido la ventaja. Sabía de lo que era capaz de hacer y apreciaba tener todas mis extremidades en su sitio... y que siguieran ahí mucho más tiempo. Pobre Tobías.

Cuando aquel robot terminó la frase, comenzó a andar hacia mí con calma y decisión, y esa era la grieta que necesitaba para actuar. Así fue que aprovechando que había predicho su trayectoria descendente y había apuntado disimuladamente con mi rifle hacia esa posición, y dado que todavía el cañón de mi rifle estaba apuntando precisamente ahí, a su muslo derecho, cuando comenzó a moverse hacia mí, apreté el gatillo antes de que fuera demasiado tarde. Nada más hacerlo, un impacto del proyectil de mi arma se alojó de inmediato en el muslo derecho de la maquina y, aprovechando el momento y la situación, jugué la mejor carta de mi mano haciendo que una nube negra recorriese mis hombros y las escamas pasasen a recubrir mi torso, sumado a una alteración de mi tamaño y otras modificaciones corporales reptilianas mientras me alejaba de la plataforma tras girar sobre mí misma y tomando una buena bocanada de aire para poder aguantar la respiración. Con esto, mis capacidades de sigilo y ocultación camaleónicas se incrementaban exponencialmente hasta el punto de hacerme prácticamente imperceptible. Prácticamente indetectable. Como el ratón que se esconde del búho en la fría noche de invierno. Y realmente con esa invisibilidad y mi nueva posición, esperaba que así no pudiera detectarme y se marchase al cansarse de esperarme.

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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - MDU-06 - 12-05-2026

La vigente campeona de las pruebas de puntería de los mundialmente conocidos juegos organizados por el miembro más antiguo del Ouka Shichibukai, Zarutsuki, optó por tratar de engañar a MDU-06, quien (o mejor dicho que) ya había demostrado ser letalmente peligroso en su primer encuentro en los Cabos Gemelos. En lo que podría considerarse un colosal y potencialmente fatal error, la mujer de pelo rosa apretó el gatillo del arma cuyo cañón había orientado con gran destreza hacia una de las extremidades del autómata.

El click dio paso al golpe del percutor y este precedió a la explosión de la pólvora. La bala viajó, cortando el aire de la sala con un silbido, y culminó con el sonido metálico del impacto en el muslo derecho de MDU-06. En el instante en el que el blindaje fue perforado, los ojos del robot comenzaron a centellear en diversos colores de manera errática. Una serie de pitidos comenzaron a resonar en la habitación durante un par de segundos. Todas las luces del cuerpo del robot se tornaron rojas. - Activado protocolo de contención - entonces y sin previo aviso, de los cañones de los hombros del robot salió disparada una nube de perdigones, los cuales golpearon a la mujer que se hallaba transformada en reptil, pues se encontraba justo en el centro del área de efecto.

Mientras los perdigones repiqueteaban contra el suelo metálico del laboratorio, MDU-06 se elevaba gracias a los propulsores de sus piernas, alzándose algo menos de veinte centímetros del suelo - Recalibrando sensores y ejecutando análisis de daños - la luz del pecho de aquel portento de la ingeniería parpadeó tres veces y los pitidos cesaron, mientras los ojos y el pecho adquirían un tono anaranjado. El autómata comenzó a descender nuevamente, posando nuevamente sus pies en el suelo. La luz de su pecho se intensificó, acompañada de sonidos mecánicos. Un par de segundos después, la bala que Jolyne había disparado salió por el mismo orificio por el que había penetrado en el cuerpo de MDU-06, trazando un ligero arco y cayendo al suelo, rebotando dos veces en este antes de parar finalmente - Recogida de muestras interrumpida. Pasando a protocolo de incapacitación - El robot movió ligeramente la cabeza, tratando de ubicar a la escurridiza y escamosa pirata sin éxito.



Antes de nada

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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Jolyne Jones - 14-05-2026

Nada más impactó mi bala en su muslo, el robot comenzó a cortocircuitar igual que Garnet cuando se le cruzaba una muchacha por delante. Yo no había perdido ni un segundo en huir del sitio habiendo mejorado mi transformación y aguantando la respiración para hacerme más imperceptible, por lo que en la habitación solo se oían los locos pitidos de aquel cacharro mecánico seguidos de la activación de un protocolo. – ¿No muere? ¿¡Por qué no muere!? Pensé desesperadamente durante mi huida. Por experiencia propia sabía que ni siquiera a un robot le sentaría bien un tiro sin previo aviso, aunque solo se tratase de un pequeño malentendido. Y tampoco esperaba que lo fuera a aguantar tan bien. Ahora sí que la había hecho buena.

Tras sus palabras, el robot que hasta ahora se había mostrado abierto a la colaboración, se volvió tan hostil como una zarigüeya rabiosa rebuscando en la basura. Su respuesta fue automática, y rápidamente lanzó una lluvia de perdigones a diestro y siniestro. Fueron varios los proyectiles que me impactaron, causándome un daño considerable. Fue un daño incluso mayor a cuando me caí rodando por aquel acantilado intentando rescatar a una de mis cabras cojas. Aquí no pude ni gritar ni emitir queja alguna o todos mis intentos por no revelar mi ubicación habrían sido en vano. Resistí como pude y seguí pendiente del robot. Al haber hecho un ataque indiscriminado, me dificultaba saber si mi esfuerzo estaba funcionando o si podía verme perfectamente y solo estaba haciendo el ridículo aguantando la respiración como una lunática. Tendría que ser como mínimo raro de ver. Pero si no fuera porque estando transformada de esa manera aguantaba más la compostura en los enfrentamientos, otro gallo estaría cantando. Y uno muy malo.

Por otro lado, si cada vez que mis balas le tocaran iba a volverse así de chalado, más me valía acabar con esto cuanto antes o no saldría de allí con vida. Aguantar una de esas ráfagas era una cosa, pero tener que estar recibiéndolas de forma continua, acabaría conmigo. Además, no sabía qué sería de mis compañeros tras la puerta. Tal vez hasta sus pruebas eran divertidas y estaban pasándoselo bien sin mí. Con la mirada puesta en aquel robot, ahora levitando en la habitación, apunté inmediatamente con mi rifle hacia su abdomen. Había escupido mi bala como si fuera una pepita de sandía. Visto lo visto, no me quedaba otra que ser lo más rápida posible, igual que un conejo huyendo o Jimba cuando le quito su maíz. No sabía qué más secretos guardaba el robot, pero lo que tenía claro es que no era para tomárselo a broma. Y las cosas así, siempre era mejor cortarlas de raíz. Centrada en mi objetivo, volví a apretar el gatillo recordando la vez que crucé la meta en aquella carrera de sacos del invierno del año seis. Esta vez no habría aplausos ni vítores, solo la esperanza de que llegue a impactarle. Tras esto, volví a escabullirme preparándome para cualquier arrebato.

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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - MDU-06 - 16-05-2026

Si alguien encontrara la forma de sortear la impecable seguridad del laboratorio del Doctor Utakata y de alguna manera consiguiera abrirse paso hasta el Stage 01, se quedaría completamente extrañado pues en la sala no se veía nada más que a MDU-06 de pie y un montón de perdigones desperdigados por el suelo frente al robot. Pero lo que era realmente sorpresivo era el absoluto silencio que había en el campo de pruebas balístico. Alguien con un oído excepcional podría escuchar la respiración de la mujer que asesino a la Comodoro Ryze Tengen a sangre fría, si esta no estuviera conteniéndola como método de no ser detectada. Ni siquiera la creación del Doctor Utakata emitía ningún ruido a pesar de que cada uno de sus pasos resonaba en toda la estancia, pues estaba completamente quieto.

Lo extraño de aquella situación hacía que la tensión fuera en aumento a cada segundo que pasaba. Nuevamente, un disparo de rifle fue el causante de que toda esa tensión estallara en un instante.

Valiéndose de sus avanzados sensores y sistemas de triangulación, la unidad de nombre en clave Tester identificó al instante el lugar de origen de aquel sonido, levantando su mano derecha y apuntando en aquella dirección mientras mantenía el puño cerrado.

MDU-06 tenía muchas ventajas, entre las que destacaban la versatilidad de su armamento y su vertiginosa velocidad. Éstas, sumadas a su gran potencia de fuego, hacían del autómata una completa pesadilla para piratas novatos e inexpertos. Pero el blindaje ligero adaptativo que recubría a la unidad no estaba pensado para recibir grandes cantidades de daño en poco tiempo. Y eso quedó en clara evidencia con aquel ataque de la pirata.

El rifle que portaba Jolyne "Gatillo Loco" Jones no era un arma que destacara por su gran capacidad ofensiva. No dejaba de ser un rifle de una calidad excepcional, aunque seguía estando lejos del sofisticado armamento que portaba el robot que tenía enfrente. Pero no todo lo que importa es únicamente el arma, si no también la persona que se encuentra detrás de la mirilla. Y si algo había demostrado la mujer de pelo rosa a lo largo de sus andanzas como pirata era que su puntería era algo a tener en cuenta, cosa que alcanzaba cotas insospechadas si se combinaba con el poder derivado de haber despertado su Akuma no mi

Valiéndose de esa puntería sin igual, la mujer camaleón había encontrado un punto débil en la coraza de MDU-06. La bala se introdujo por una pequeña abertura de ventilación, lo cual hizo no sólo que ésta penetrara con excesiva facilidad, si no que fuera atravesando una a una las capas interiores, expandiendo el radio de impacto, lo cual desembocó en que el torso del robot terminara separado de su cintura.

Por la inercia del impacto y debido a la falta de resistencia al estar esa parte del autómata suspendida en el aire, la parte superior de la unidad de combate cayó hacia atrás, inclinándose más y más hasta terminar paralelo al suelo, con el brazo todavía extendido. Las luces de los ojos de MDU-06 perdieron su luz, aunque no así las de su pecho y sus brazos - Objetivo localizado. Efectuando disparo a máxima potencia - del cañón del antebrazo del robot se disparó una bala, la cual lejos de golpear a la pirata, impactó en la trampilla de ventilación que había en el techo y que se había abierto para dar paso al robot hacía unos minutos. Trampilla de ventilación que se destruyó en cinco trozos, los cuales cayeron al suelo bajo el conducto, el cual ahora era accesible.

El disparo y la destrucción de la trampilla enmascararon el sonido metálico que causó el torso al caer al suelo. Las luces de las palmas y el reactor del pecho de MDU-06 fueron perdiendo intensidad a medida que el autómata entraba en el modo de suspensión, hasta que terminaron por apagarse del todo.

Jolyne Jones lo había logrado. Había acabado ella sola con aquel que años atrás había dejado una cicatriz en el brazo de su capitán. Pero ahora, una decisión se encontraba frente a ella ¿Se quedaría ahí esperando y abandonaría a sus compañeros a su suerte? ¿O, en cambio, buscaría la forma de tratar de reunirse con sus compañeros y contarles su gran hazaña?



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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Jolyne Jones - 17-05-2026

Nada más disparar mi bala, el robot que parecía buscarme por la sala levantó su mano hacia la esquina en la que me encontraba. Por suerte para mí, yo había sido más rápida que un gorrino el día de matanza, y bala llegó a tiempo para evitar una catástrofe: mi muerte. Lo que no esperaba era que, tras el impacto, el perdigón perforara la coraza del robot partiéndole por la mitad como si fuera un melón. Conforme escuché el quiebre de su armadura, mi boca se estiró hacia abajo con preocupación, haciendo mi gesto más obvio que el ángulo de separación que tenía con sus piernas crecía. Finalmente, el toso se dobló tanto que cayó de espaldas contra el suelo, dejando un sonido metálico por la habitación. Tragué saliva. Aun así, y pese a todos los golpes, todavía poder sentirle con vida.

Su brazo levantado ahora estaba mirando hacia el techo como si se hubiese quedado inmóvil, pero con las luces de su cuerpo todavía encendidas. Apunté de nuevo hacia su pecho, y el robot volvió a hablar, disparando de su antebrazo una bala que atinó de lleno en la trampilla de ventilación por la que vino, dejándola echa añicos en el suelo. Del susto que me dio, disparé mi rifle sin pensar un par de veces hacia su torso caído. Aunque todas las luces ya se habían apagado, si yo hubiese sido el objetivo de ese disparo, el resultado podría haber sido fácilmente el mismo.

Levanté mi cabeza lentamente por encima de la mirilla, observando los dos trozos del robot cada uno por separado. –¿Ya está? ¿Lo conseguí? – me pregunté con incredulidad. – Yee-hawhawhaw. Seguro que Yojimbo estaría orgulloso. Se lo escribiré por carta – pensé ahora que me sentía fuera de peligro. Aún manteniendo la respiración, me acerqué con curiosidad al robot recargando mi cargador para observarlo de cerca. Tal vez en su rotura podría encontrar algo de utilidad o, al menos, confirmar que no había un enanito dentro por mucho que me hubiese gustado. De todas formas, no todos los días se podía ver el interior de un arma de combate. Tras echar un ojo, recordé con la mirada el recorrido que había hecho la bala hasta dirigir mi mirada al techo. Con la plataforma central al nivel del suelo y las puertas cerradas, era mi única salida en la habitación. Me encogí de hombros y, antes de continuar, apreté levemente mis músculos, mis pupilas se contrajeron y un fino temblor comenzó a nacer de mis escamas. Estas estaban comenzando a perder su brillo cada vez más como si se estuvieran secando, y dejaron pellejos por todo mi cuerpo. En un visto y no visto, dejé que todos estos se desprendieran como las hojas de un almendro en otoño haciendo que me sintiera mucho mejor. – Aaaahhhh… – sonó en mi mente. Ahora sí que estaba preparada para localizar a mis compañeros y reunirme con ellos.

Me coloqué debajo de la trampilla y echando un vistazo rápido vi posible mi maniobra. Volví a colgarme el rifle y escupí a mis manos frotando con fuerza.  - Jolyne Jones, campeona en salto al burro se prepara – pensé mientras flexionaba mis patas y me impulsaba hasta agarrar el borde de la rendija. A no ser que solo lo usara para guardar al robot, ese camino debía de llegar a algún lado, y estaba dispuesta a averiguarlo.

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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Voz Seductora - 19-05-2026

Jolyne saltó con maestría digna de un conejo hasta el agujero del techo y consiguió encaramarse por él, el sistema de ventilación, abandonando así la habitación en la que había sido puesta a prueba y siendo la primera y única de su grupo que salía del radio de visión y audición del Doctor Utakata y su red de cámaras y micrófonos, algo que no pasaría desapercibido para la mente más brillante de la época, aunque tardase algo de tiempo en darse cuenta de que no estabas ahí parada invisible, si no que te habías ido de la habitación.
De igual forma al entrar en el tubo de ventilación y empezar a reptar por él pudiste empezar a ver y notar como un ligero pero visible gas de color rojizo estaba presente en toda la tubería. Por su espesor y la densidad con la que flotaba, no tenía buena pinta, pero dependía de ti si querías saciar tu instinto primitivo de saber a qué olía, o quedarte con la duda. Y mientras lo decidías y no, al no dejar de avanzar, llegaste a un punto crucial en tu reptante desplazamiento: Un cruce.

Frente a ti el tubo continuaba por tres caminos, sin variar su tamaño o dimensiones pero si su dirección:
Uno seguía recto, otro giraba a la derecha y otro giraba a la izquierda. Y aquí todo dependía de tu instinto pues aunque expandieses el kenbunshoku a tu máxima capacidad, no serías capaz de sentir ninguna presencia viva en todo el área que eras capaz de cubrir. No podías seguir olores, al estar conteniendo la respiración, y el gas rojizo flotaba en el aire sin desplazarse siguiendo ninguna corriente de viento. Por desgracia los sistemas e instalaciones de Utakata también contaban con cámaras - como ya se ha dicho - completamente aisladas, y el sonido no sería una guía para ti tampoco. Así que para poder avanzar sólo te quedaba confiar en la mejor de las cartas en la mano de la legendaria mentirosa, Jolyne Jones: Su instinto.

Y tu decisión podía cambiarlo todo para bien... o para mal.




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RE: [EVENTO LOCAL- ALAS NEGRAS] Con tuercas y a lo loco (Stage 01) - Jolyne Jones - 20-05-2026

Con mi gran movimiento, conseguí colarme satisfactoriamente entre los conductos de ventilación. Para ser solo eso, se mantenían bastante limpios y sin ratas. Nada que ver con el sobre techo de mi casa o del granero. El espacio era lo suficientemente grande como para deslizar lo más sigilosamente posible mi escamoso cuerpo por el tubo y, sin saber exactamente hacia dónde me estaba dirigiendo, noté que había una especie de gas rojizo en el ambiente. Teniendo en cuenta que Utakata contaba con los venenos de Ryze con los cuales ya nos había amenazado anteriormente, no me extrañaría que en los conductos transportara más tipos de gases extraños. Al no haber ni una cucaracha con vida, era difícil saber si el aire de los conductos era respirable, o si lo mejor que podía hacer era encontrar una salida al exterior. Aunque, pensándolo bien, una cucaracha no era un buen ejemplo. Yo había visto a cucarachas sobrevivir a pesticidas capaces de tumbar tejones. Si de mí dependiera la seguridad de este sitio, soltaría ratas por todos los conductos para ver si sobreviven. Como las ratas se reproducen en grandes cantidades, si el aire no es tóxico para ellas, enviaría serpientes para que acabaran con las ratas y luego mangostas para que cazaran a esas serpientes. Así terminaría con un ejército de mangostas domesticadas que acabaría matando con mis propios medios para cerrar así el círculo natural. Tendría que comentarle el plan a Triana, pero si conoce mis habilidades acabando con todo tipo de plagas, no debería poner pega alguna.

Comencé a reptar con más prisa esperando salir de aquella espesura roja pero, lo único que vi, era que el camino se separaba en tres direcciones. —Veamos... — pensé mirando bien los tres caminos a tomar. Eran iguales y, aunque hubiese querido, no podía tomar una dirección de forma consciente sin saber hacia dónde habían ido mis compañeros. Tal vez habían recorrido largos pasillos laberínticos y ahora se encontraban muy lejos de aquí. Teniendo eso en cuenta, expandir el haki lo máximo posible era arriesgado ya que me cansaría en cuanto acabara de localizarles. —No me queda otra que sacar mi habilidad secreta... Y sí, hablaba de aquella habilidad que me había ayudado en los momentos más difíciles a tomar una decisión. — Brinca... brinca... la... cabrita — pensé mientras miraba en cada dirección siguiendo el ritmo de la canción —. ¿Dónde... va... la más... bonita?... Realmente me daba igual por dónde ir, así que la mejor opción era dejárselo todo al destino. — Sigue... al zorro... despavo... rido... ¿Huye... del oso... o del... gorrino?... —. De todos modos, la suerte siempre había estado de mi parte. — Si va... por tierra... está... perdido... Si va... por agua... acaba... hundido... —. ¿Por qué iba a fallarme ahora? —Mejor... si escoge... este... camino —. Acabé señalando con la mirada la que sería mi dirección. — Por la derecha —. El destino ya había decidido, así que sin más, comencé a reptar.

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