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¿Marine o humano? [pasado] [Dimitri St. George] - Kael Omuyaga - 21-05-2026 Día 50 de Verano, Año 17
Una adaptación compleja, un desierto cargado de nuevos frentes en un mundo distinto al conocido por todos aquellos miembros de una división que con todo su esfuerzo trabaja de diferentes maneras para seguir adelante. Aquel lugar, ese mercado de la isla Sabakun en mitad de una zona ya de por sí acalorada, a las puertas del completo desierto, tan peligroso e inclemente, es más complejo de lo que podrías encontrar en cualquier otra isla del South Blue. Manejar un combate mental contra aquellos vendedores para conseguir que no te timen era una ardua tarea incluso para el comerciante y estratega de negra cabellera. No...que va. En realidad no se trata de que sea difícil. En una situación normal, su capacidad para entender como funciona todo le permitiría sacar los mejores precios sin despeinarse. Su único problema es que estos días no tiene la cabeza en su sitio. Se entregó a los brazos de la muerte, pero esta no quiso llevárselo, repudiándolo de su fatal destino, como una amiga que busca protegerte y cuidar de ti en la sombra. Perdió a su amigo, arropando su cadáver entre sus brazos como un muñeco sin vida que apenas respiraba, y la voluntad de aquellos que miran por encima de los cielos y las voluntades de los seres vivos de este mundo se lo devolvieron a la vida. Por último, estuvo Nyra, quién había asaltado su mente con dudas sobre su propia existencia, haciéndole creer que quizás las puertas de su fortaleza mental, física y estructural, tal vez deban ser abiertas para comenzar a sentir que corre el aire fresco, y sentir una corriente de cambio, una que lo lleve por un camino diferente, y eso no necesariamente significaba hacerse más fuerte. La vida en el mundo de Grand Line iba a cambiar la durabilidad de una caja fuerte, haciéndola más débil para así ganar mucho más...o entregarlo aún más defensas que debería cerrar, a cambio de perder todo lo demás. No sabe si se debe a las palabras de la Humink, si fueron los comentarios de Shin en Kutsukku, una idea genuinamente propia, o la mezcla de todas y cada una de las cosas que le envuelven, pero decidió deliberadamente pedirle a St. George que asistiera con él al mercado, con una invitación tan escueta y formal como el caballero suele entregar en cada una de sus frases. No busca cargar con el silencio, pero no puede evitar sentir que la falta de naturalidad en sus actuaciones le lleven a un resultado que no puede predecir y todo vuelva a descontrolarse. Debe dar un paso a la vez, y está dispuesto a ver cómo lo logra con ese chico del respeto. Su rostro puede estar desdibujado, pero eso no le impide entender que el traje de marine lo debe llevar con orgullo. —Tenemos que buscar una brújula nueva o algo que nos pueda servir para indicarnos. Lo que decían sobre las corrientes magnéticas aquí es cierto. Parece que la que compré en su día no nos va a servir de nada a partir de ahora.—Si encuentras algo que consideres que nos puede servir dímelo. Hay que tener mucho cuidado; si lo hacemos mal nos van a sacar un órgano con lo altos que ponen los precios aquí. Pero ni siquiera eso le preocupaba. Si consigue poner la mente enfocada en lo que estaría tratando de hacer saldría todo bien. No...no se trata de algo tan simple. —¿Cómo estás, después de todo lo sucedido? Su maldición le impide mostrar si aquella pregunta significaba algo más. Para todo el que lo escuche, parece una persona carente de emoción, de sentimiento, y eso solo le hace más complicado de entender. ¿Hasta cuando esa carta dejaría de jugarle a su favor?
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