![]() |
|
[Presente Absoluto] Retorno con novillos - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Nuevo Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=362) +---- Foro: Reino Mogaro (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=389) +---- Tema: [Presente Absoluto] Retorno con novillos (/showthread.php?tid=3877) |
[Presente Absoluto] Retorno con novillos - Kisuke Kageyama - 21-06-2026 Aguas de Mogaro, llegando a la isla
12:00 PM, 74 de invierno del año 17. Por fin estaban llegando. Había sido un viaje muy largo, y ciertamente, aunque no habían tenido contratiempos mayores, había sido más difícil de lo que pareció en un principio. Sobre todo el cruce de la Red Line y su breve paso por la isla gyojin, por el asunto del coating y todo eso. No obstante el viaje había servido al antiguo pescador para conocer un poco más a su nuevos miembros. Estaba contento con todos ellos a pesar de sus extravagancias particulares, pero realmente eran buenos muchachos y estaba seguro que iban a hacer un gran equipo.
"Ahora tras el crucero probarán el entrenamiento infernal... kuhahahaha" El frescor de las últimas mañanas del invierno les acompañaba, con un viento de popa, que les impulsaba hacia la isla como si quisiesen las corrientes que llegasen lo antes posbile. A lo lejos con la bruma matinal se adivinaba ya la silueta de la isla a varios kilómetros aún, pero con el cielo límpido y despejado como había amanecido ese día, permitía al Comandante ver en larga distancia con su aguda vista. "A ver lo que ha avanzado la isla en el tiempo que hemos estado fuera..." Viró el timón unos grados a babor para agarrar la corriente de viento de la mejor manera posible y percibió como el barco aceleraba, como si desease llegar ya al destino y descansar. Sacó un cigarrillo y se lo prendió pensando en lo que habían vivido en Báltigo y en como el mundo empezaba a moverse, y ellos tenían que tomar la situación y prepararse. Tarde o temprano tendrían que ir de manera directa contra el Gobierno Mundial por lo que estar listos para cuando eso ocurriese era un imperativo. "No solo nuestros nuevos reclutas... Nosotros también tenemos que hacernos mucho más fuertes..." Desde Báltigo no dejaba de pensar en maneras de mejorar y hacerse más fuerte. Tenía que seguir trabajando sobre todo en su fruta y aprovechar mejor sus habilidades. Había aprendido que necesitaba equilibrarse y quizá porque hacía relativamente poco que había adquirido su poder de akuma no mi necesitaba centrarse un poco en eso. Pero eso ahora era lo de menos, lo importante era llegar y empezar con el adiestramiento de los nuevos brotes revolucionarios. -¡Vamos panda de comunistas sin oficio ni beneficio! Kuhahahaha... Ya estamos llegando así que ocupad posiciones para atracar y desembarcar. Dio otra calada antes de empezar a dar órdenes. -Pandita toma posición para echar el ancla... Berry y Dean encargaos de mantener estable la mesana y preparaos para recogerla... Kelvin, te encargas de la vela mayor... Shirohime, vigila que no nos choquemos con nada, serás mis ojos desde la altura... ¡Estamos aquí, hemos llegado! El barco revolucionario se adentró en las aguas del puerto de Mogaro, recibiendo a los Toros Negros en su regreso a la isla que tenían como base.
información
RE: [Presente Absoluto] Retorno con novillos - Max D. Bambú - 21-06-2026 El viaje había durado algo más de un mes, pero fue un mes relativamente tranquilo. Como carpintero, poco trabajo tuvo en aquel barco. Los galeones eran muy resistentes y Kisuke un navegante excelente, después de todo. Además, como no era le barco propio del escuadrón, las reparaciones de los pequeños desperfectos provocados por cualquier causa durante el viaje las efectuarían los operarios del astillero de la Revolución, no él. En el poco tiempo que duró el viaje, Bambú aprovechó para ir conociendo algo mejor a sus compañeros. Dean era, tal y como parecía desde el primer momento, el más normal de los cuatro. El resto estaban como cabras. Ninguno se acordaba nunca del panda cuando se los cruzaba por el galeón, y eso que era el único mink en el barco a parte de Berry. Kelvin repetía su muletilla a cada rato y Shirohime y Berry... Tuvo que reducir el radio de su kenbunshoku para mantenerlo fuera de los camarotes que habitualmente compartían. Empezaba a ser incómodo percibirlas juntas tan a menudo. Quitando sus evidentes extravagancias, eran buena gente. Estaba deseando pisar tierra firme y ponerse a trabajar con ellos, ya que no podría entrenarlos cómodamente en aquel galeón. No si quería preservar su estructura intacta, claro.
Hacía frío. El invierno era más crudo cuando se encontraba cerca de su mitad y hacía poco que la habían abandonado. Bambú tenía que vestir gruesas ropas para no helarse de frío, ya que su pelaje funcionaba mejor como aislante térmico para el calor que para el frío. Aquel día, más o menos a las 12, Bambú estaba en una de las estancias del galeón que actuaba como despensa recogiendo los ingredientes necesarios para preparar la comida del día. No es que la fuera a cocinar él, pero le gustaba echar un cable en la cocina para matar el rato. Hacía una sopa pasable y un estofado que se podía comer. Mientras dejaba tres sacos de patatas sobre la encimera del sufrido mozo de cocinas, el llamado del deber le llegó a través de uno de los reclutas de turno, que le avisó de que el comandante le necesitaba en la cubierta. Rápidamente, Bambú se personó allí donde debía ser comandando y, como siempre, se le asignó la labor del ancla. Era lo habitual, porque el mink era una mole de puro músculo y no le importaba hacerse cargo de las tareas más toscas en las que no hubiera que saber mucho de navegación. Sin darle muchas vueltas, se posicionó en la parte trasera del barco con el ancla apoyada en su hombro y sujeta por su mano derecha. Según el galeón disminuía en velocidad, Bambú tiró el ancla para que la enorme estructura metálica se enganchase con el fondo y detuviese el navío al lado del embarcadero. —¡Todo listo comandante! Dense vida camaradas, ¡hemos llegado a casa! —Pregonó bastante animado, dirigiéndose a paso ligero hacia la zona donde la pasarela conectaría el galeón con el embarcadero. Tomó aire, hinchándose los pulmones del fresco aire de Mogaro, admirando su libertario paisaje. RE: [Presente Absoluto] Retorno con novillos - Dean - 21-06-2026 Nunca en su vida había estado tanto tiempo seguido sobre un barco. Casi un mes estuvieron viajando desde Baltigo hasta Mogaro. En ese trayecto pudo ver un sinfín de cosas que lo dejaron anonadado, una de las que más recuerda es la Red Line, pues nunca había visto una montaña que no pudiera ver el fin con sus ojos. Ni siquiera Kelvin podía ver la cima de aquel trozo de tierra al nivel del mar y mira que él también parece una montaña. También tuvo tiempo para compartir con sus cinco nuevos compañeros, la extraña relación entre Berry y Shirohime le parecía graciosa, aunque tampoco quería saber más detalles de qué pasaba cada noche en la habitación que compartían. Tuvo tiempo para registrar a todos su compañeros en su Den Den Mushi recién comprado en Baltigo, pues ya era hora que tuviera una manera de ser contactado. También preguntó mucho sobre la isla que será su nuevo hogar y cómo es que Don Panda (durante el viaje dejó de añadir el Mariscal por ser muy largo) y Kisuke habían hecho de ese lugar su base. Además, aprovechó de preguntar a todos los miembros sobre sus experiencias previas, pues quería llegar con el mayor conocimiento posible hasta este punto, pues sabe que una vez que pise tierra firme, sus días serán dedicados única y exclusivamente al entrenamiento. Aprendió a conocer y ya tener una confianza real en cada uno de sus nuevos compañeros. Durante la primera semana aún tenía sus reservar con todos ellos, pero ya pasados unos diez días, es que su timidez se evaporó como un cubo de hielo en pleno verano. Seguía sin entender como es que Shirohime y Berry tenían una memoria digna de un pez, como la extraña muletilla de Kelvin, pero poco a poco fue llevándose mejor con cada uno, además de encontrar puntos en común para poder tener la mejor relación posible. Además, ayudaba que tanto Don Panda como el capitán hacían lo mejor posible para que todas las personalidades congeniarán y en este primer viaje tuvieron éxito. En el ambiente se sentía ya las ansias por llegar a nuestro destino, al menos desde el lado de Dean. No es que estuviera incómodo con sus nuevos compañeros, pero tanto tiempo sobre el mar ya le estaba pasando la cuenta. Desde que comió su Fruta del Diablo es que le tiene un respeto especial a todo lo que tenga que ver con el mar, así que no hizo ninguna imprudencia durante el largo trayecto. - Ya era hora de llegar. Nunca más voy a creer cuando alguien dice que el mundo es pequeño, parece que llevo toda mi vida sobre el barco. - El duro frío del invierno hacía incómodo el salir a los exteriores del barco, pero ya tenía tantas ganas de llegar que estaba dispuesto a sufrir un poco con la baja temperatura con tal de ver la tierra a la vista. En cuanto ya se podía distinguir el puerto con claridad es que todos tomaron sus posiciones. El albino fue de manera un tanto intuitiva hacia la Mesana, pues ya era una labor recurrente para él en el barco y Kisuke no dudó en enviarlo a esa zona. Esta vez le tocaba la compañía de Berry, por suerte estaría un tanto lejos de la rubia, así que la mink podría concentrarse en su tarea o eso pensaba. - Espero que hayas disfrutado este mes, ahora nos explotarán hasta que seamos el doble de fuertes. - Soltó un pequeño suspiro mientras miraba a la peluda pelinegra - Por lo que dijeron a ti te toca ir con Don Panda y a nosotros con Kisuke, no prometo que cuidaré a la rubia... Después de todo se que estarás tú para consolarla si le pegan muy fuerte. - Le di un ligero codazo tras terminar mi labor y empezar a caminar hacia la salida del barco, pues ya tenía muchas ganas de tocar tierra firme. Finalmente el viaje terminó y era hora de conocer la isla que espera que sea su hogar durante mucho tiempo, si eso pasaba significaba que los Toros Negros estaban teniendo éxito en su cometido. - Pues a ver que nos tiene preparado el Nuevo Mundo - Tras decir esto comenzó a mirar a todo a su alrededor, buscando algo que le llame la atención de la isla, pues luego del entrenamiento, quería recorrer todo lo que Mogaro tenía que ofrecer para él.
Información
RE: [Presente Absoluto] Retorno con novillos - Shirohime Hild - 24-06-2026 Mogaro. Una nueva vida y el inicio de algo más grande: Era muy consciente y se grababa bien a fuego que llegar al Nuevo Mundo iba a dar un giro de 360 grados a toda su vida. No iba a ser sencillo en lo absoluto: Por tentadora que sonase la oferta de codearse con los más fuertes, era más que consciente que su nivel estaba demasiado bajo del mínimo. Lo primero que quería hacer tras llegar era entrenar y fortalecer sus habilidades más y más, tanto como pudiera y la vida le permitiera: Día tras día, noche tras noche. De su voluntad a la hora de fortalecerse dependería si viviría o no para comer y aprovechar la comida del día siguiente o siquiera tener el gusto de despertar después de una plácida noche de sueño. Irse con los Toros Negros era una responsabilidad y un peso que debía asumir, los primeros días reconoce que serán duros: Estuvo mucho tiempo en los Blues y saltar en poco tiempo hacia ese nivel fue como si volara en lugar de escalar, sabía que contaba con el apoyo de su capitán o el gran mariscal pero, no quería ser una carga para ellos en lo absoluto. Por eso deseaba esforzarse como nadie y obtener resultados lo más pronto que pudiese. Así pasaron los primeros días durante el mes de viaje que compartió con todos. Vio lugares, experiencias, compartió momentos y se dio el lujo de pasar más tiempo con todos: Le gustaba compartir tiempo de calidad con Berry, se sentía especial y única a su lado. Le gustaba saludar a Kelvin e imitar su característica muletilla. Con Dean se sintió todo más natural y fue como si ese tiempo fuera una parte más del que compartió con él en los Blues. Con respecto al mariscal: A veces tenía la ocurrencia de querer visitarlo con un cepillo por las noches con la excusa de "Peinado de pelaje nocturno" y no dudaba en gritarle para llamarlo y tocarle la puerta con fuerza. Y también aprovechó para conocer más a su nuevo capitán y descubrir dos cosas que recalcar de él: Que olía a tabaco y que seguramente su aliento debe ser igual. Era consciente del vicio de su capitán y también que decirle que lo dejara era inútil, pero cada vez que fumaba tomaba cierta distancia porque no le gustaba mucho el olor del tabaco. Sin embargo, debía recalcar que se trataba de un buen tipo y alguien de confianza, y le gustaba su modo de trabajar. Aunque a veces piensa quién ganaría de los dos si jugaran a hacer pulso: Si él o el mariscal. Pagaría por verlo. En lo que respecta su habitación: A Shirohime le gustaba mucho tener las cosas ordenadas en su sitio y realmente deseaba que el viaje acabe porque las cremas que había llevado para el viaje iban a acabarse y efectivamente así le pasó una semana antes de llegar: Pero eso no fue impedimento para mantenerse en forma. Realizaba ejercicio y cuidaba su alimentación: Todos descubrieron que era altamente quisquillosa en ese aspecto y que tendía a medir sus raciones. Siempre buscaba buscar el tamaño exacto de la palma de su mano a la hora de servirse, a menos que se trate de una exquisita sopa: Platillos que disfrutaba. Shirohime disfrutaba de comer carne, pero se inclinaba mucho más hacia las verduras y a beber agua después de las comidas. En ese aspecto rebeló que era una maniática: Cuidaba mucho su belleza. Otro detalle más es que amaba ir en ropa interior por el barco, y que era una estufa humana. No sufrió en absoluto el frío. También pisaba fuerte y tendía a bailar sola de un lado hacia otro una especie de pieza de vals. Cuando llegaba su turno: Vigilaba que no hubiese obstáculos en el camino. Y al final llegó el día.
Resumen
Karmas
RE: [Presente Absoluto] Retorno con novillos - Saint Sheperd Ju Peter - 24-06-2026 ✘ TEMA: CERRADO |