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Cazador Cazado [Auto T3 - Presente Absoluto] - Hyákinthos - 29-06-2026 POV: Narrador en primera persona – NPC: Riff
Día 88 de invierno
Arabasta
Hora: ¿?
Los humanos son débiles, una raza inferior. Son más pequeños, menos ágiles, su fuerza física es paupérrima, tampoco son muy listos, además, son los causantes de la mayoría de los problemas de este mundo y este, en especial, tiene una apariencia tan delicada. Sus rasgos faciales son más como los de una dama de su especie, su cuerpo es delgado, es verdad que parece trabajado, pero no deja de verse más débil que casi cualquiera de nuestra especie y su andar es delicado y distraído. No rivalizaría con un tritón o un gyojin.
Bueno, eso pensé al verlo por primera vez en los mercados de Alubarna, pero ahora…ahora…
Quiero quejarme, gritar por ayuda, liberarme de estas cadenas y mostrarle lo que es verdadera fuerza, pero el trapo viejo que cubre mi boca me impide emitir casi cualquier sonido y aunque pudiera decir algo ¡Mierda! El golpe que me acaba de dar justo en la boca del estómago me ha privado del aire. No podía gritar y aunque pudiera hacerlo, tal vez solo llegaría a abrir la boca y emitiría algún bajo sonido quejumbroso que avergonzaría a cualquiera de mi tripulación.
No tengo idea de qué hora es, tampoco en dónde estoy, solo puedo deducir que, en el interior de un barco, porque puedo sentir como las olas nos mecen, pero no sé más. La habitación no tiene más iluminación que unas cuantas lámparas de aceite que solo me permiten ver al delicado humano frente a mí, aunque ni siquiera a él puedo verlo con claridad, porque mi visión es roja…No, no es una especie de metáfora, es la realidad.
Este sujeto al que creí tan delicado y fácil de atacar no solo me neutralizó, me arrastró hasta este lugar sin el menor cuidado, aunque, claro, con los ojos vendados para que no pudiera saber en donde estaba. La madera del barco raspó mi frente, mi cuero cabelludo, mis mejillas. Lo sé porque puedo sentir el ardor de las heridas y porque la sangre cae desde mi frente hasta mis ojos, esa es la razón por la que mi visión es ahora roja.
¡Mierda! Necesito soltarme, necesito…
—Creí que un gyojin me daría más pelea ¿Sabes? —Ahí está de nuevo esa voz descarada, quiero decirle que sí, que le daría pelea si me soltara y me diera el antídoto para lo que sea que me inyectó antes en las calles de la ciudad. Esa es la razón por la que caí como plomo y pudo traerme con tanta facilidad hasta este sitio que asumo, debe ser el barco de su tripulación. ¡Ah! Creí que si lo atrapaba a él podría conseguir información sobre esa mujer, Kassandra, no…ahora su cartel dice María Merlot, pero ese no es su nombre. Yo lo sé, nuestro capitán lo sabe…Creí que, si conseguía algo, lo que sea de ella, ganaría la gracia de nuestro capitán, Pedro, pero…ahora… ¿Ahora que hago? —Pero caíste con la misma facilidad que cualquiera de otra especie ante esta anestesia —. Esa voz me molesta, es tan casual que parece que está hablando del clima, incluso suena algo aburrido, pero… ¡Agh! Quiero morder su mano ¿Con qué permiso me ha tomado del cabello? Jmp, me molesta verme obligado a verlo a esos ojos que parecen tan inocentes y al mismo tiempo, sin emociones. ¡Arde! Su agarre arde. —Jmmm…por lo visto no son tan diferentes a nosotros.
Puedo respirar solo cuando me ha soltado. Lo veo alejarse y se sienta en una silla frente a mí. Insito, verlo me enferma, se ve tan distinto a lo que en verdad es… ¿Cómo alguien tan bonito puede ser tan cruel? Estoy más que seguro que el capitán Pedro incluso habría considerado volverlo parte de la mercancía del Nenúfar, pero…Tal vez debí tomarme más en serio su recompensa en el cartel, tal vez no era una exageración.
¡Por los dioses del viento y el océano! ¿Cómo es que llegué hasta aquí?
Alubarna
Hora: 4:56 p.m.
¿Cuántos días llevo ya observando a este tipo sin que siquiera se de cuenta? ¿De verdad vale 140 millones de berries? Debe ser una mala broma del gobierno, incluso borracho podría atraparlo. Tsk, bueno, no es mi problema, de hecho, mucho mejor, porque si es parte de esa misma tripulación que nuestra Kassandra, si lo atrapo a él, también podré atraparla a ella.
Kassandra~
Yo, Riff, te llevaré de regreso a tu hogar. Al Nenúfar, ahí perteneces en verdad.
Pero primero, vamos por este tipo…No, primero, termino el último trago de esta cerveza y ¡Ah! Claro, debo guardar los carteles de esos tres: Maki, Kassandra (María Merlot) y ese tal Hyákinthos…dios…de verdad que agradezco encontrarme con él y no con la mujer peliverde, ella si se ve peligrosa. Como sea, ahora los carteles están mejor en mi chaqueta y… ¿Eh? ¿A dónde se fue él?
¡Oh! Ya te vi… ¿En verdad vas por un callejón? Eso es una pésima idea, humano, porque atraparte en ese lugar será mucho más fácil que en medio de la multitud.
No me cuesta nada cerrar la distancia. Ahora la calle concurrida ha quedado atrás y frente a mi aparece un pasillo sombrío. Los techos de algunas casas y carpas de comerciantes más ilegales tapan el sol que de por si ya está aminorando su luz y calor, pero… ¿Por qué no lo veo? Juro que había entrado aquí y… ¡Auch!
¿Me picó un mosquito o…?
—¿Me buscabas a mí? Es un halago tener un acosador —. No puedo evitar abrir mis ojos por la sorpresa en cuanto veo al mismo tipo de pelo rosado frente a mí. Se ve más alto…pero yo soy más alto, espera…no, no es más alto yo…yo estoy, cayendo y…él…él se ve cada vez más borroso. ¿Qué acaba de pasar?
Hora: ¿?
—Escúchame bien, voy a quitarte ese trapo de la boca y vas a decirme ¿Por qué me seguías? Aunque…Puedo suponer porque —. Ahí está de nuevo su voz melosa y ¿qué es eso que sostiene entre sus manos? Parece papel, lo ha agitado y… ¡Oh! Los carteles de recompensa. —Eres un cazarrecompensas ¿No es así? Bueno, parece que te salió el tiro por la culata, debiste atraparme el primer día que me encontraste, no dejar que me diera cuenta de que tenía una sombra constante a mis espaldas —. Ha sacado algo de su bolsillo, intento ver que es, un frasco… ¿Más veneno? No, lo lleva a su nariz y… ¡Joder! Huele demasiado a menta ¿No le hace año? —Soy distraído y tengo mala memoria, pero cuando un hábito se hace constante, ya no desaparece tan fácil de mi mente y tu…tu te volviste constante desde que llegué a esta isla.
Se ha levantado de la silla y me estresa que se mueva con tanta paciencia ¿Cuánto tardará en llegar a mí? Apenas me quite el trapo de la boca voy a arrancarle la mano de un mordisco y… ¡Puaj!
De un momento a otro sus pasos se aceleraron, de un momento a otro estuvo frente a mi y arrancó el trapo de mi boca y aun así le dio tiempo de alejarse ¿Desde cuándo los humanos no son tan inútiles?
Creí que lo primero que haría al librarme de esta tortura de golpes sería gritar, pero solo atino a tomar aire…todo el aire que pueda.
—Entonces ¿Cazarrecompensas? ¿Vas a quedarte callado? ¡Ah! Y te advierto, de nada te serviría gritar, en donde estamos nadie vendrá a socorrerte, al contrario, puede que se unan a la diversión y tu no querrás eso —. Me ha sonreído como si me estuviera invitando a tomar el té. Quisiera responderle como es debido, pero me duelen los pies, las manos, el abdomen y ni hablar de mi cabeza ¿Qué me hizo? No tengo si quiera que mirar hacia abajo para saber que estoy cubierto de moretones. —¿Y bien? Vamooos, estoy siendo compasivo, te doy la oportunidad de explicarte antes de que te arroje, por partes, al mar junto con tus primos tiburones, aunque…tal vez termines en mi laboratorio, nunca he estudiado a un gyojin a fondo.
¿Qué mierda dice? ¿Es un psicópata o que carajos? Vuelvo a toser, esta vez noto que ha salido sangre de mi boca, debe ser por todos los golpes que me dio en el abdomen.
—Ummm… ¿Perdona? ¿Te golpee muy fuerte y por eso no puedes hablar? Perdón, perdón…es que era mi hora para entrenar y aquí no tengo mi saco de boxeo así que tu tuviste el honor de convertirte en uno —. Ahora me preocupa que entre sus dedos juega con una daga ¡Una maldita daga! ¿Qué piensa hacer con ella?
—Cof…no, no…no soy un maldito, cof…cazrrecompensas, idiota —. Creí que mi defensa sería más agresiva, pero me siento tan cansado. —Si lo fuera no habría ido…por…cof…alguien que valga tan…poco…
Creí que me dejaría en paz, pero solo he terminado de hablar y me ha llegado una patada directo a la cara ¡Mierda! ¡Como duele! Maldito humano… ¿Con qué lo alimentaron de niño?
—Cuida tus palabras, no estás en posición de ser ofensivo, así que dime…Si no eres cazarrecompensas ¿Qué haces con un cartel de cada uno de los miembros de los Valar? —Dejó caer los carteles justo frente a mí, enseguida se manchan con la sangre que esta regada en el suelo…Mi propia sangre.
—Je…No lo entenderías tu… ¡Mátame! Haz conmigo lo que quieras, pero eso no los librará de haberse metido con la banda equivocada —. Esta vez soy capaz de soltar una carcajada que viene acompañada de borbotones de sangre que salen de mi boca. Tsk…me ha tirado más de un diente, menos mal me vuelven a crecer, ventajas de ser un tiburón, pero…sea como sea, no voy a dejar que este humano me humille, que sepa que no tiene el control de la situación…No por completo.
—¿Ah sí? ¿Y quién es la banda equivocada según tu? Hemos evitado los problemas, así que no tiene sentido lo que dices ¿Acaso alguien vendrá por ti? Lo dudo mucho, si yo fuera capitán no arriesgaría a mi gente por alguien tan feo —. ¡Tsk! Ese desgraciado, lo dice mientras se mira las uñas, ni siquiera me está tomando en serio realmente ¡YA ME TIENE HARTO!
—¡LOS PIRATAS DEL ABISMO! ¡EL CAPITÁN PEDRO LOS ENCONTRARÁ! ¡Él sabe que ella está viva y no se quedará quieto hasta llevarla de regreso al Nenúfar! —. Nuestro barco, el barco de los piratas del abismo, el sitio al que Kassandra pertenece.
—¿Quién está viva? ¿Mis golpes te dejaron idiota o qué? —Je, su voz suena tan neutral como siempre, pero he logrado ver como, por un instante, algo en su rostro se ha quebrado, no sé si fue miedo o preocupación. Vuelvo a reír ¿Está de más advertirle? No, no lo está, porque tres personas no podrían hacer nada en contra de nuestra gente, mucho menos dos humanos y esa mestiza que en verdad nos pertenece. Él solo ha tenido suerte hoy.
—Kassandra —. Miro al suelo, justo al cartel ensangrentado que está en medio de los tres, en donde Kassandra aparece riendo, feliz… ¿Por qué nunca la vimos así? ¡Merecíamos ver esa sonrisa!
El humano se agacha, toma el cartel de la chica en sus manos y lo acerca a mi cara, como si quisiera que la mirara bien. Si supiera que la conozco más que bien, a la perfección de hecho, en cuerpo y alma.
—¿Ella es Kassandra? —El sonríe de medio lado. —Debes estar confundiéndola con alguien más, su nombre es Merlot, María Merlot, no Kassandra…Está escrito con mucha claridad en su cartel ¿O acaso no sabes leer?
—Ja ja —. Mi risa es más débil ahora, grave, baja. —¿Ese nombre les dio a ustedes? Esa puta es Kassandra. Nuestra Kassandra, el tesoro de nuestro capitán, Pedro —. ¡Jo! Parece que por fin he logrado sacarle una expresión que no sea de aburrimiento o dicha a este humano idiota, al fin parece molesto. No, más bien, preocupado. Su mano bajó junto con el cartel que apachurró en su puño y botó en una esquina de esta habitación/depósito oscuro.
—¿Suya? María Merlot no te pertenece a ti ni a ese capitán tuyo…Pe… ¿Peter? Tsk…como sea —. Me ha tomado de la chaqueta con tanta fuerza que me atrajo hacia él sin importarle que mis muñecas están atadas a cadenas. Sí, me he quejado, casi que grité, porque escuché con claridad como mis huesos se dislocaron. A él no parece importarle… ¿Tanto le molesta lo de Kassandra? —Y si quiere algo de ella será sobre mi cadáver. Ella es MÍA —. Me soltó de inmediato y se alejó un par de pasos. Cuando mi cuerpo cayó, se sintió peor, todo el peso se fue hacia mis brazos dislocados.
¿Acaso está igual de obseso con la chica como nuestro capitán Pedro?
—María Merlot es la mejor mercancía que he tenido ¿Sabes? Cada una de sus escamas cuesta mucho dinero, puedo venderla muy bien al ser mitad gyojin —. ¿Qué? ¿Escamas? ¿No es su…prostituta? Lo veo sonreír y ahora admito que su rostro ensombrecido y la sonrisa que muestra sus dientes, hacen que se vea más macabro que delicado. —Así como a ti te podría vender por partes y sacar mucho dinero, aunque a ti no tengo que mantenerte vivo, pero… ¡Ah! Si tu gente va a poner en peligro a MI Merlot, tal vez quiera sacar más información de ti, aunque…con algo de ayuda. Dime, gyojin ¿Quieres conocer a mi capitana?
Lo veo moverse hacia una mesa y cuando regresa a mi trae una inyección en sus manos. Intento alejarme de él o tirar mi boca para morderlo, pero no soy capaz. El pinchazo llega y vuelvo a sentirme disminuido, mi mirada empieza a ser borrosa y pronto mi mente se funde a negro.
POV: Narrador en tercera persona
Costas de Arabasta
Cubierta del Royal Flush
Hora: 9:47 p.m.
El médico de los Valar salió del depósito del barco hasta la cubierta. Sus manos estaban manchadas con sangre, así como una de sus piernas, la misma que había utilizado para patear al gyojin en la cara. No se dio el tiempo de limpiarse, ya lo haría después, por ahora debía hablar con su capitana.
Respiró el aire fresco de la noche y se movió con gracia por el barco, como si no hubiera estado comportándose como un psicópata minutos antes. Su rostro reflejaba tranquilidad y su mirada volvía a ser la distraída de siempre, incluso se tomó la molestia de mirar las pocas nubes que cubrían el cielo. Se perdió en ellas un rato, pero pronto, apenas vio la espalda de la mujer, ahora calva, que tenía como capitana, regresó a tierra, aunque no sin antes morderse su labio con fuerza, una manera para concentrarse y de paso ordenar, en su mente, toda la información que debía decirle a la mujer iguana.
—Maki —. Llamó la atención de ella y poco le importó aparecer a su lado lleno de sangre. —No te asustes, no es mi sangre —. Sonrió antes de que ella pudiera preguntarle algo. —Solo vengo a decirte que parece que Merlot está en peligro. Hay algo que no nos está contando…pero hoy averigüé que hay una banda pirata tras ella. Se hacen llamar los Piratas del Abismo y a Merlot la llaman “Kassandra” —. El médico guardó silencio un rato, esperando a que la capitana procesara lo que había dicho.
—Y si te preguntas como lo sé...no, no es porque ella me dijera, así que creo que es buen momento para decirte que en el depósito del barco tengo a uno de esos piratas, entonces... ¿Me acompañas a sacarle información? —Extendió una de sus manos ensangrentadas hacia la mujer, como si la invitara a una danza…Bueno, era algo así y estaba más que seguro que su capitana accedería.
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RE: Cazador Cazado [Auto T3 - Presente Absoluto] - PX-5 - 29-06-2026 ✓ Aventura Autonarrada: Completada RECOMPENSAS: — Puntos Mugiwara: 7 — Reputación: 20 — Berries: 16.500 |