![]() |
|
Con ustedes: ¡Dona! | FIC | Pasado - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227) +---- Foro: Corriente Akai (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=107) +----- Foro: Isla Matsuri [Segunda isla] (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=117) +----- Tema: Con ustedes: ¡Dona! | FIC | Pasado (/showthread.php?tid=3937) |
Con ustedes: ¡Dona! | FIC | Pasado - Miyori Hoshino - 01-07-2026 Isla Matsuri / Corriente Akai
70 Invierno año 17
08:00 am
El sonido de las cornetas de los navíos a veces me tomaba por sorpresa pero al mismo tiempo hacía que mis ojos azules se desviaran de inmediato hacia su origen por simple curiosidad, quería descubrir si aquellos barcos estaban por partir del muelle o sí acababan de arribar. Justamente esa mañana caminaba por el puerto de Matsuri, me encantaba contemplar los puestos de artesanías y alfarería que los habitantes de la isla exhibían con orgullo en sus escaparates, todos adornados con preciosas guirnaldas de flores que inundaban el lugar de color y esencia tropicales, sin embarg, mi atención no estaba puesta ni en los comerciantes ni en la multitud, mis ojos recorrían uno a uno los barcos anclados en el puerto buscando algún navegante dispuesto a dirigirse hacia los confines menos comunes en el mapa. Tenía un solo objetivo. Avanzaba con paso sereno entre la gente mientras mis manos sostenía un cuaderno pequeño y su bolígrafo, anotaba el nombre de cada embarcación, el de sus navegantes y cualquier información que pudiera resultarme útil y en parte era por curiosidad también, conocer las historias de quienes surcaban el mar y también para admirar las peculiares proas que decoraban cada barco. —- Escucha, Dona… — exclamaba con molestía un joven de piel morena y vestimentas holgadas — Ese viaje es imposible, ¡Imposible! — ¡No lo sabremos si ni siquiera lo estamos intentando! — refutó una joven que caminaba detrás de ellos, como si los persiguiera apresurada. —- ¡Detente! — frenó de golpe mientras la encaraba con una expresión totalmente en desacuerdo con sus palabras. —- ¡Ese viaje es una locura, Dona! Además… ¡Nos hace falta un navegante de relevo para una travesía como esa! Aquella conversación de cuatros personas llamaba la atención de todos a su alrededor, era incluso incómodo de ver, pero mi atención estaba fija en la doncella de cabellos en tonalidades azules que trataba de convencerlos, a pesar de la insistencia de sus compañeros parecía que ella mantenía su determinación aunque la resignación comenzaba a asomarse en su rostro. —- Además, uno de tus viajes no obliga a subir demasiado alto y es una ruta demasiado peligrosa. — ¡Pero imaginen llevar nuestra música hasta el cielo! — Sus sonrisa se hizo presente al mismo tiempo que sus ojos mostraban su sueño. —- Dar conciertos y espectáculos entre las nubes… — replicó cruzándose de brazos con ese brillo soñador que solo poseen quienes se niegan a abandonar sus objetivos — ¡Es una oportunidad de oro! —- Sí, pero también nos hacen falta más músicos para esas presentaciones. — ¡Eso tiene solución! — Día la joven de personalidad soñadora — Solo debemos buscar músicos antes de zarpar, estoy segura de que habrá más de uno dispuesto a embarcarse en una aventura como esta, vamos… ¿Cada cuanto aparece un barco con distintas rutas planeadas y una de ellas está en lo más alto? ¿En lo más alto?, ¿El cielo sería eso?, aquellas palabras hizo que mi mente recordara un artículo del periódico, ¿Skypiea?, ¿Sería ese el lugar al que pretendían llegar?, más que el destino en sí me sorprendió descubrir que se trataba de una tripulación de músicos recorriendo los mares para ofrecer sus presentaciones, y quizás… solo quizás… ese podía convertirse también en mi próximo rumbo. Di un paso al frente como también mi mano sostuvo con fuerza la correa de mi estuche, Amphitrite sería mi bendiciones y mi determinación en esta decisión. —- D-disculpen… quizás pueda ser de ayuda. Y así… con unas palabras tan sencillas como inesperadas comenzó la búsqueda de una nueva aventura que me estaba llamando. ¿Qué preparará el destino ahora en mi camino? |