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[PA] El crucero hacia Karate... La isla de las ostias - Alex Arceo - 10-07-2026 20 de Primavera Año 18
En algún lugar de un gran país…. El Puerto Comercial de Baterilla 800 horas Aquella mañana el gigante habría solicitado a su mayor el permiso para poder realizar el viaje entre islas, sinceramente fue complicado: dibujos, garabatos, palabras en francés y mucho esfuerzo fue el que no era que decidiera por frustración o por que sinceramente liberarse de este gigantesco lastre raso no fuera un gran alivio, pero la realidad era que se le había permitido en su joven carrera ir a visitar las otras islas… ¡eso sí! Se le había encargado portar con respecto el manto y llevar a justicia a donde pisaran sus enormes pies. Saludo a su mayor con respeto militar y fue escoltado inmediatamente mediante otro soldado raso hacia el puerto comercial, básicamente la mañana daba un gran inicio a la aventura de ese marine gigante, en su cabeza nunca había salido de la isla y era más, así como un joven de rancho… literalmente había pasado su vida pisando esa tierra y arándola con sus propias y gigante manos. Llego al puerto y ciertamente la multitud le miro con miedo y desdén, por donde pasaba su tremendo peso hacia un chusco movimiento telúrico de baja monta, pero suficientemente perceptible para llamarlo “ruidoso”, los más pequeños temblaban o gritaban al ver que aquella sombra les robaba la luz del sol. El marine apuntaría al barco donde Alex debía subir, le acercaría lo suficiente y ante la mirada expectante de todos subiría a aquel barco, sentado era la mejor forma, realmente no sabíamos cómo se mantenía “a flote”, pero ahí estaría… sonriente y expectante. Las personas pasarían y no solo verían con impacto el navío, no, también o más bien solo enfocarían sus miradas a ese monstro ¿realmente se mantendría a flote? El monstruo naval se hundió un poco pero aun así sostuvo la flotabilidad sin rendirse… ese pedazo de madera tallado con elegancia realmente respondía ante las exigencias mecánicas que el gigante solicitaba. El gigante tendría la mirada hacia abajo pero no solo eso, de cierta manera sus ánimos no se encontraban en el mejor de los peldaños, unas temporadas de estrés y que no tenían un objetivo claro en la vida, le había hecho sentir aquello …. Pero bueno, seguramente nuevos aires le darían algo de vida a aquello.
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RE: [PA] El barco comercial hacia Karate... La isla de las ostias - Kagura - 10-07-2026 Capitulo especial: Crucero hacia Karate... La isla de las ostias Lugar: Puerto de Baterilla Fecha: 20 de primavera, Año 18 Hora: 08:00 AM En un año pueden suceder varios acontecimientos que son difícil de explicar o de olvidar, recuerdo perfectamente cada tarea, entrenamientos e incluso encuentros con amistades que forzaron lazos inquebrantables, conexiones que empezaron a pintar una ruta que debíamos seguir por nuestro propio bien. El mañana parecía ser inmensamente hermoso, incierto pero hermoso al final. Ahora debíamos levantar la cabeza con honor, con anhelos de cumplir nuestras metas, nuestros objetivos, debemos seguir avanzando sin mirar atrás, puede que los errores pesen e incluso desanimen, pero eso no sería la realidad…no mientras yo sea la cabeza que guíe este nuevo comienzo, reforzando lo viejo por lo nuevo.
Tome todo lo que creí necesario y lo empaque en una mochila militar, dentro llevaba mis uniformes nuevos, mucha ropa interior, utensilios de limpieza, libros, cartas, mapas, técnicamente todo lo que creí que sería de mucha utilidad. Tras salir del cuartel ya tenía en mente hacia dónde debía ir esta mañana, pero antes de llegar a ese punto de partida me desviaria primero a comprar unos cuantos víveres que seguramente mis compañeros amarían saborear, bollos al vapor, unas cuantas golosinas y algunos libros para entretenernos. ¿Cual era el objetivo? ¿Qué era lo que realmente estaba sucediendo?, la respuesta era más simple. Tras partirme el lomo a base de puños y fuerza, el ascenso finalmente llegó y con ello un nuevo reto a mis manos, mejorar y hacer crecer la división ochenta y uno, por esa misma razón debía conocer mejor a mi equipo, apenas y recuerdo su rostro pero sabía a qué se dedicaban y es ahí donde nos enfocaremos. Por esa misma razón acepte la idea del gigante colosal, quien a base de dibujos, llamadas eternas por el den den mushi en donde el “Ryu” era todo lo que entendía hasta ahora, finalmente entendí su propuesta de hacer una gira por las islas del south blues, propuesta que me pareció bastante atractiva pues al igual que él…deseaba salir de esta isla, por esa misma razón, hable con los altos mandos para que aprobaran la idea, a pesar de las represalias y de los conflictos que conllevaria, el permiso fue concedido con la única condición que el desplazamiento corría por cuenta propia y cada miembro debía solicitar el permiso como era debido. Las cartas fueron enviadas con una semana previa de antelación, cada miembro de la ochenta y uno serian notificados de este nuevo movimiento, quienes acudieran a este viaje serían oficialmente parte de la división, no obstante, los que estuvieran envueltos en otras actividades serian excusados a esta norma. Tras llegar al puerto me presentaría con el capitán que fue asignado para transportarnos, era un crucero algo exclusivo como era evidente, aun así, estaba siendo advertido sobre la tripulación que guiaría hacia Isla Karate. Cuando Arceo finalmente hacia presencia era evidente que capto la mirada de todos los presentes, era enorme, colosal, imponia miedo para quienes no lo conocian, pero para mi fue como ver a mi mejor amigo, mi mejor recurso, mi mejor aliado. ¡ARCEO! – Grite con todos mis pulmones mientras agitaba el brazo para captar su atención, tan pronto puso sus posaderas sobre el barco cuando este mismo se hundió un poco, inclinándose un poco, elevando la proa mientras el capitán se sujetaba el sombrero tras verle con algo de temor, si, temia por lo peor, me dedique a sonreirle de manera nerviosa –N…no…se preocupe, es inofensivo…y se mantendrá quieto en todo el viaje…– era eso o todos moriremos al ser hundidos por Arceo, mientras esperaba a que los demas llegaran, no dude en ir a encontrarme con el gigante al estar delante de él, evidentemente le salude con emoción para pronto pasar a sentarme sobre su rodilla esperando a los otros.
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RE: [PA] El barco comercial hacia Karate... La isla de las ostias - Seraphim - 11-07-2026 20 de Primavera, año 18.
Zona del Puerto Comercial de Baterilla. 8:00AM OST ♚
Los viajes suelen ser para desestresarse, desconectar y no pensar en cosas que puedan estresarte. Sin embargo, para la Marina tener que viajar no significa que te cojas unas vacaciones ni nada de eso. Los que trabajan yendo de una isla a otra son los que deben de mantenerse más concentrados y firmes, sin tener tiempo ni para desconectar ni desestresarse. Los que han sido entrenados durante el tiempo que ha durado de la formación en el escuadrón de la marina saben que cuando les llega la carta para partir a una nueva isla es porque conocen que ha llegado su momento. Y a Seraphim se le ha acabado el cuento de vivir cómodamente en Baterilla. Le ha llegado su momento. Su maldito puto momento… ¡Y ESO NO ES LO QUE ELLA ESTABA ESPERANDO! Se pasó horas y horas mirando la carta de admisión a la nueva división donde Jesse —aquel pelirrojo con el que tenía una “alianza”— también estaba. Se quedó en shock porque tenía varios pensamientos entrecruzados entre que deseaba poder salir para demostrar su valía y talento al mundo, pero al mismo tiempo estaba cagada de miedo porque ella odiaba pelear y jamás se ha tenido que enfrentar contra nadie. Joder, si hasta en los entrenamientos hacía que sus compañeros se pelearan entre ellos mientras que ella se huia para esconderse y seguir metiendo más cizaña. Lo suyo no es estar en medio de un combate, pero tampoco puede quedarse porque sabe que si no podría hacer daño a la reputación de su familia; el estatus de su familia en la Marina depende de como a ella le vaya. Finalmente decide hacer las maletas para poner rumbo hacia donde le han citado, pero aquí encontramos otro problema… ¡QUÉ NARICES VA A LLEVARSE AL VIAJE! Ante la indecisión, mejor meter todo, ¿no? Además de que como están en primavera enseguida cambiarán las temperaturas, pero ella seguía teniendo frío asi que es mejor echarse la ropa de invierno y verano. ¿Verdad? Mujer previsora vale por dos. Bueno, finalmente arregla todo eso metiendo todas sus cosas (ropa, cosméticos, accesorios, etc) en tres maletas y un macuto de viaje para, por fin, partir hacia la aventura con el escuadrón que le asignaron en cuanto pasó las pruebas para ser una marine oficial de rango bajo. Ella fue hacia el punto de encuentro con un buen chico al que chantajeó para que le llevara las maletas; y su chantaje fue con un poco de labia y un par de mentiras sobre que le mandará postales de todos los lugares donde esté como si fuera su amiga —cosa que no pensaba hacer—. Al llegar pudo ver a un gran hombre de cabello negro que estaba rezagado, siendo “eso” lo que más destacaba. También escuchó la voz femenina de alguien que decía que “eso” era inofensivo, y justo cuando pensaba pasar de todo es que escucha unas voces de otros marines diciendo que esos dos eran de la división 81. — Joder… ¿En serio estos también son…? ¿Con qué gente me toca a mi pasar mi viaje….? —Desde lejos los mira con una expresión de vergüenza ajena mezclada con asco, pero al final da un largo suspiro para hacer de tripas corazón. Por el momento decide esperar un poco tras haber subido al barco junto a ese chico que le llevo las maletas, pero sin quitarles los ojos de encima como buena chica cotilla y depredadora que es, pues hasta que no vea que no tiene la oportunidad de entrar en un buen momento no lo hará. Ese chico se marcho mandando besos a Seraphim, pero ella le corresponde de mala gana y lo termina por ignorar para quedarse rezagada mirando a esos dos que ya estaban allí. Intenta pasar desapercibida en el barco donde se monto. Así es como actúan los francotiradores: desde la distancia y con prudencia.
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RE: [PA] El barco comercial hacia Karate... La isla de las ostias - Nyxara Archeron - 11-07-2026 20 de Primavera, Año 18 ❥ Puerto de Baterilla
I got new rules, I count 'em
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La barraca estaba en silencio. Los catres estaban alineados con la misma precisión militar que los había visto desde la primera vez que puso un pie en ese lugar, ese que se volvería su habitación. El viento de primavera se colaba por aquellas ventanas altas, generando un ambiente fresco y agradable, meciendo ligeramente, las sábanas en el interior. Sola, en medio de ese lugar, dedicó una ultima mirada a lo que le rodeaba, esperaba que esa fuera la ultima vez que tuviese que pisar esa barraca. ¿Nostalgia, tal vez? No. No extrañaría ese lugar, lo sabía bien, no había nada allí que la hiciera quedarse ni por lo que quisiera quedarse. Repaso el interior de su mochila con la practicidad de quien se asegura de llevar lo necesario para un viaje largo: Unas mudas de ese uniforme que estaba hecho para diluir individualidades e igualar personalidades, ropa interior necesaria y varios pares de calcetines limpios. Ese pijama de dos piezas que entregaba la marina, un pantalón largo de deporte, el peto de sujeción y compresión deportivo, una camiseta tres tallas más grandes que ella junto con unas calzas cortas y zapatillas, todo eso que usaba para entrenar. También una de esas frazadas de lana dura, pero que eran tan necesarias en medio de la crudeza del invierno…Una sombra de sonrisa amenazó con surcar en sus labios carmesí al repasar el interior de su equipaje ¿Cuándo se había transformado en su padre? Pensó en Seren y en cómo se horrorizaría al descubrir que en esa mochila militar no viajaba un solo vestido que le hiciera justicia a su silueta que tanto su hermana había insistido en vestir para deslumbrar, ni al color de su cabello, ese que, sujeto incluso con descuido, seguía atrayendo más miradas de las que Nyx hubiese querido. Pensó en la risa estridente y contigiosa de Aelira, esa que acompañaría perfectamente el horror, al darse cuenta de que ella se había convertido en su padre para empacar. Pensó en la risa de su padre al mirar su mochila… Se había convertido en Cassian, un militar práctico. ¿Que diría su madre sobre eso? Y finalmente, sus ojos se desviaron a la cama, a esos dos objetos personales que sobrevivían al dejar su vida: El cepillo de plata y su cuaderno de dibujo con los lápices que no había vuelto a tocar desde que se enlistó en la marina; podría haberlos tirado a la basura, ambos, conseguir un cepillo de cabello mas sencillo y barato, y estaba segura, que no volvería a dibujar y pintar en mucho tiempo más… aun así, guardo ambos antes de cerrar la mochila. No por que los quisiera llevar consigo, simplemente, no podía desecharlos dentro de la marina. El cepillo de plata seguramente podría cambiarlo por un par de monedas extras y sus dibujos...Algún día, en algún momento en medio de ese viaje, alguna hoguera terminaría por borrar el último rastro de aquella vida. No pensaba regalarle a nadie un fragmento de quien era ella, de quien era Nyxara Archeron. Salió de la barraca con la mochila a la espalda y las katanas en su cinto en dirección hacia el puerto donde se encontraría con el resto de sus compañeros de división. Finalmente, estaban en movimiento, finalmente la ochenta y uno se colocaba en movimiento, algo que esperaba desde que se enlisto. Cada lugar nuevo que visitaran era una posibilidad para ella, una sombra, un susurro, algo que le diera una pista de donde podría estar Aelira. Aunque su razón le recordara constantemente que esa suerte solo era una esperanza absurda. Avanzó por los pasillos del cuartel mientras la vida continuaba a su alrededor, algunos reclutas limpiaban los pisos, otros entrenaban, otros combatían entre ellos. Era un lugar que al que ya no pertenecía, ni Nyxara Archeron, ni Nyssa Vale. Sin embargo, no consiguió llegar a la salida del cuartel donde mostraría la documentación correspondiente para obtener el permiso de la salida de aquel lugar cuando Ryu apareció en su campo de visión. El joven marine miraba constantemente en dirección a los pasillos ¿se estaría escondiendo de alguien? La respuesta llego por si sola cuando, al notarla, avanzó hacia ella – ¡Hey Nyssa! – La Archeron disminuyo su paso, dejando caer el peso del mar de sus ojos en el rostro contrario, sin embargo no pronuncio palabra alguna, el silencio era suficiente para que él entiende que tenia que hablar. Notó el ligero nerviosismo acompañado de esa sonrisa que siempre le entregaba – Supe que comenzabas un viaje con tu división, Andover lo mencionó – y sin previo aviso extendió una bolsa hacia ella – Espero que todo salga bien y nos volvamos a ver. Con Lily te compramos esto para tu viaje – Recordaba perfectamente a la nueva recluta que había tenido la pésima suerte de caer en las manos de Andover, igual que Ryu y ella. Lentamente Nyx ladeo el rostro y uno de sus cabellos azabaches se deslizó por sobre su hombro – Gracias, Ryu – aun así, no tomo la bolsa – Quédatelos, prefiero viajar ligera – lentamente, esa sonrisa mínima delineó sus labios carmesí antes de avanzar. Tan fugaz que el mismo marine podría haber dudado de verla, pero bastaba ese pequeño gesto para suavizar ese rostro de líneas finas y pecas dispersas, recordando la presencia que el uniforme no conseguía ocultar. No supo si Ryu se quedo observando su espalda hasta que ella se perdió en la entrada del cuartel, pero Nyxara Archeron no tomaría algo que le ofrecieran otros. No porque no apreciara el gesto, sencillamente, no quería formar lazos ni sentirse en deuda con nadie. Cuando al fin consiguió llegar al puerto observó un momento la escena que se presentaba ante ella. Los barcos atracados en el muelle, el sonido del puerto con vida propia, los hombres y mujeres que iban de un lado a otro trasladando cajas, gritando sus mercancías, recogiendo redes y el mar extendiéndose más allá y era el mar que siempre traía consigo esa sensación agridulce e inquietante. Disfrutaba del sonido de sus olas, el sabor de la sal sobre el paladar y el viento bailando entre sus cabellos, pero las despedidas en los puertos… quizás, aquello también era algo que debía arrancarse del alma antes que se transformase en problema. El barco mercante era inconfundible, no porque tuviese algún tipo de distintivo que sus compañeros le explicaran anteriormente o porque sus mástiles fueran más grandes que otros, era la figura de Alex, cuya sola presencia desafiaba al barco en sí mismo, esa era su bandera para seguir. Avanzó hacia allí, intercambiando un par de palabras y mostrando sus papeles al encargado del navío para que le permitieran subir por la rampla de madera a su interior. Lo primero que identifico fue a la joven que habia conocido con el asunto de la carta, quien parecia reticente a avanzar en dirección hacia el resto de la ochenta y uno – No hace falta que pidas permiso para acercarte – agregó a la chica que habia conocido hace unos meses atras, sin embargo no insistió más que aquello. Con la mirada hacia el frente, distinguió rápidamente a Kagura al lado de Alex, se acomodó la mochila al hombro antes de avanzar hacia ellos, con el sonido de sus botas contra esa cubierta, Baterilla quedaba atrás.
Léeme
RE: [PA] El barco comercial hacia Karate... La isla de las ostias - Jesse S. - 11-07-2026 Días atrás había recibido una carta en la que le notificaban que junto con el resto de compañeros de su división tendría que hacer una gira por las diferentes Islas del South Blue. No le quedaba más remedio que aceptar... Cuando Jesse llegó al puerto lo primero que vio es como Alex ya se había subido al barco, desde luego que aquello destacaba y llamaba la atención… ¿Cómo no iba a hacerlo que semejante bigardo se hubiera subido a un barco y este no se hubiera destrozado? Lo que le llevaba a pensar… ¿Con qué materiales estaba hecho ese dichoso barco? Soltó un suspiro. Realmente ya se había despedido de sus hermanitas, y con mucho dolor en el pecho se marchó. Las echaría de menos, eso seguro. Uno de sus momentos de paz era cuando las arropaba antes de dormir. Estaba seguro de que ella también le echaron de menos. Pero esta era la vida de un marine. Si. Por desgracia… Se acercó al barco, y finalmente accedió. Se preguntaba si sería buena idea decirle algo a Alex, pero… ¿Le iba a entender? Kagura ya estaba con él, por lo decidió no molestar por el momento, se apartó un poco, viendo a los lejos como Nyssa y… ¿¡Seraphim!?. Eso sí que no lo esperaba. La cuestión es que parecía que iban a acercarse. Por el momento el no tenía ganas de hablar con nadie, ya haría acto de presencia cuando hiciera falta, por el momento desidia pasar desapercibido, lo cierto es que no estaba en su mejor estado de humor para socializar con los demás… ¿Razones? Las tenía, pero prefiere guardarlas para sí mismo… Por el momento dudaba que pudiera ser una compañía agradable para nadie, asi que es como el refrán “Si no tienes nada bueno que decir, mejor quédate callado” en este caso “Si no tenia nada bueno que aportar, mejor desaparece un rato”. Eso era lo que pensaba hacer…
Cosas
RE: [PA] El crucerohacia Karate... La isla de las ostias - Saint Sheperd Ju Peter - 11-07-2026 ✓ Viaje: Completado (Crucero) STAFF DE NAKAMA NO MICOSTE: Al no haber ruta comercial entre Baterilla e Isla Kárate, os he cobrado el viaje como uno en crucero. — Alex Arceo: -12.000 Berries x 5 = 60.000 berries (cojo 900 berries de Kagura). — Kagura : -12.000 Berries x 1 = 12.000 berries. — Nyxara Archeron : -12.000 Berries x 1 = 12.000 berries. — Jesse S : -12.000 Berries x 1 = 12.000 berries. — Seraphim : -12.000 Berries x 1 = 12.000 berries. |