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[Social] Andando en la Tundra - Versión para impresión

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[Social] Andando en la Tundra - Alex Arceo - 12-09-2026

52 de Verano Año 18
En algún lugar de aquel pais, Roshwan
1500 horas



El sonido del viento silbaba de una curiosa manera, como… violín triste, el frio era una cosa graciosa en aquel momento, no por la pelirroja si no, por el gigante, la realidad era que estaban en algún lugar de ese gran país, donde parecía que habían olvidado construir… un lugar donde puedas cubrirte de la nieve y el frio… para el gigante.

Nyxara sin lugar a dudas, iba secuestrada por el gigante, después del arranque al pueblo Kagura argumento que estaban en la isla por una misión… misión que… fue totalmente ignorada por el monstruo que con motivación avanzo a su paso y ritmo adentrándose en los bosques alejados de la gran ciudad….

La pelirroja como si de una niñera se tratase, estaba en aquel hombro del gigante, observándolo todo… sin razón ni objetivo aparente, simplemente “ir de frente”, como los antiguos exploradores.

Ya era suficientemente malo pensar que el gigante se había insubordinado, literalmente… Kagura “bajo” del transporte y en cuanto volteo para ver donde estaban… aquel jodido monstruo ya había raptado a la médica de la tripulación, pero bueno lo habría alcanzado y de nuevo estaba sobre el “transporte”.

El tiempo pasaba y el avance seguía, la sonrisa del gigante no se detenía básicamente era otra fuerza de la naturaleza, no se paraba ante nada, era como un niño pequeño que tenia un juguete nuevo… Nyxara, seguro pensaría en hablar con él, pero ¿escucharía? No lo hacía… y si lo hacía, el gigante sonreía con esa gracia de aquel que no entiende nada… era como una maldición.

Y por otro lado Kagura… ¿Cómo carajos? Ya iba en cueros y… ¿a que hora había logrado la hazaña? Bueno… el gigante solo vio de reojo… aprecio el cuerpo de la dama y luego, de nuevo… enfocado… siguió de frente ¡PERO ESPEREN!

Buscaría entre sus ropajes, esta vez tenia varias ediciones del “periódico” ¿Por qué? Por que habia revisado y ojeado y nuevamente… sus amigas estaban “en las imágenes” ¿Por qué? ¿Qué había pasado? ¿Quiénes eran los nuevos? …. Acerco una copia a Kagura y otra a Nyxara….

[Imagen: PouKDuL.png]


Resumen



RE: [Social] Andando en la Tundra - Kagura - 15-09-2026

Capitulo 30: Andando en la Tundra
Lugar: Reino de roshwan
Fecha: 52 de verano, año 18
Hora: 3:00 PM



Bom Bom Bom
Los arboles se sacudian levemente
Bom Bom Bom
Las aves abandonaban sus nidos
Bom Bom Bom
Los animales huian a terreno mas aislado dejando atras sus nidos.

El sonido crepitante de las pisadas de aquel gigante anunciaba nuestra presencia a medida que nos adentrábamos en aquellas tierras desconocidas, el reino Roshwan era tan diferente a lo que conociamos, la suave nieve que descendía lentamente sobre nuestros cuerpos no tardó en convertirse en una clara advertencia de que debíamos encontrar alguna morada donde refugiarnos antes de que la tormenta terminara por alcanzarnos. Consciente de ese pequeño contratiempo, Arceo avanzaba a un paso completamente moderado pues no conocia este sector y tenia miedo de pisar terreno oculto, realmente estaba procurando no perderse entre aquel inmenso paisaje blanco, mientras yo permanecía de pie sobre su hombro derecho, cruzada de brazos y con la mirada fija en el horizonte. El frío comenzaba a calarme hasta los huesos; incluso mi ropa interio se había congelado por las bajas temperaturas y no podía evitar temblar ligeramente. Sin embargo, mi naturaleza no me permitía llevar demasiadas prendas, para ser precisa apenas bajamos del barco cuando me libre de todo….quedandome solamente en estas fachas, mi ropa y mi sombrilla estaban entre los bolsillos del gigante. Así que, en lugar de concentrarme en aquel incómodo frío, preferí distraer mi mente con cualquier otra trivialidad que pudiera mantenerme ocupada.

Cuando Arceo saco unas copias de lo que parecía ser la nueva edición del periodico, comprendí que aquel gigante queria saber sobre las nuevas novedades por lo que automáticamente mencione el nombre de mi compañera – Nyxara, ¿Puedes leernos el periodico?...asi se lo voy traduciendo Arceo – Desviando el perfil para ver el otro extremo del hombro izquierdo del gigante, ahi se encontraba mi compañera, reposando como toda una damisela, con elegancia, virtud y sobre todo nobleza, sus finas facciones parecían encajar a la perfección con este clima tan lucido. Aprovechando el tiempo que teníamos de sobras, era una excelente idea leer algo para distraer la mente.

¡Qué frío…!—mencioné en voz baja, dejando escapar un pequeño suspiro mientras el aire helado se escapaba de mis labios, era fascinante pero peligroso… sentia frio pero a la vez calor, era contradictorio este sentimiento, Aun así, mi voluntad me impulsaba a continuar de aquella manera, permaneciendo de pie, firme y desafiante ante cualquier situación que pudiera presentarse… era asi de complejo. No pensaba dejar que una simple tormenta de nieve me hiciera retroceder, Mientras esperaba las palabras de mi compañera, mi mente comenzó a divagar, recordando el contenido de aquel libro que había estado estudiando durante días con bastante empeño en isla karate. Todo aquel esfuerzo tenía un propósito … mi verdadero objetivo era comprender la lengua del gigante, ahora podía recordar perfectamente las frases necesarias para comunicarme directamente con Arceo. Incluso podía imaginar la expresión de sorpresa que seguramente tendría cuando me escuchara pronunciar aquellas palabras en su propio idioma.

Por otra parte, en mi mente rondaba certa curiosidad. Pues la razón por la cual estabamos en este lugar, era porque nos notificaron que un nuevo miembro se uniria a nuestra división, ¿Que clase de persona seria?,por ahora desconocia su nombre, pero esperaba que fuera alguien totalmente fantastico.

Tira de la tanga



RE: [Social] Andando en la Tundra - Nyxara Archeron - 18-09-2026

52 de verano, Año 18 ❥ Roshwan

Cinderella's dead now...casket.

─ ♚ ─

Roshwan los recibía con su encantador paisaje cargado de un blanco invierno eterno ¿le molestaba? Para nada, el viento gélido no la abrumaba, al contrario, era el entorno donde se sentía cómoda, un entorno que no admitía concesiones. Y prefería el aire helado golpeando contra sus mejillas, jugueteando entre sus cabellos de falso azabache, intentando colarse con peligro silencioso sobre la piel desnuda cubierta bajo las capas de abrigo.

Dispuesto a acabar en un pestañeo con el bombeo de cualquier iluso corazón que tuviese la osadía de presentarse mal cubierto ante invierno eterno. Si, lo prefería. Prefería ese entorno que no admitía concesiones. Prefería el invierno eterno antes del calor tropical de Baterrilla, Karate o Samba.

Demasiado calor, le resultaba…empalagoso.
Una debilidad que aflojaba la disciplina.
Una debilidad, que no estaba dispuesta a …

Ni siquiera había querido detenerse a pensar en como la montaña había acabado con su autocontrol en un pestañeo apenas dio un paso afuera de ese barco. En un solo movimiento la tierra firme desaparecía bajo el juicio de la montaña, y ahora estaba sobre el hombro de Alex a una distancia de la que seguramente, no sobreviviría si llegaba a dar un movimiento en falso. Y la idea de que el gigante pudiese moverla como si se tratara de una muñeca de porcelana, era una afrenta que no estaba dispuesta a olvidar.

No era personal.

Ella, sencillamente, estaba costumbrada a tener el control de las situaciones y que un compañero de división decidiera elevarla del piso dejándola sin posibilidad de defensa, sin su permiso, por segunda vez… Sin embargo, no le regalaría el gusto de verse afectada, ni a él, ni a ningún otro.

Una inhalación para centrarse. El pecho amplio subió y bajo en ese uniforme.
Gesto viejo demasiado arraigado para olvidarlo.

Ajusto su postura sobre el hombro del gigante, cruzando una pierna sobre la otra con elegancia, como si el mismo invierno la hubiese estado esperando para sentarla en su trono escarchado. Erguida, sostuvo la barbilla en alto, como si desafiara el rugir de ventisca, aquella que no le arrancaría ni un solo temblor de debilidad. Y la ligera bruma blanca, encargada de delinear ese rostro de líneas finas y pecas dispersas, no solo recordaban su hermosura distante, también, recordaban que ella estaba lejos de cualquier intención de agradar.  Y, al recibir el periódico en silencio entre sus manos enguantadas fue como volver hacia atrás en el tiempo, a esas niñas que esperaban esos papeles en casa cuando su padre les contaba las hazañas de los marines y la ciento cinco.

No necesitaba cerrar los ojos para volver atrás, podía percibirlo, en la angustia que acababa de anidar en su garganta como un peso más de esa labor que cargaba a la espalda.

Silenciosa, llevo una de sus manos hacia uno de los aros de perla cultivada.
Como si ese sencillo gesto les permitiera alcanzarlas…

Solo por una vez más…

Hasta que las palabras de su capitana la trajeron de regreso.

– El nuevo mundo – leyó en voz alta y esperó que Kagura le tradujese a Alex – La mejor y más segura prisión del mundo, Imperial Down, se ha visto asaltada, vulnerada y atacada sin compasión … – “¿Habrán llamado a otros marines para reforzar la seguridad?” – Por el infame ejercito revolucionaria, en un atentado liderado por uno de los altos mandos del grupo disidente, Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Segundo, conocido como El Puño … – “Espero que no les haya tocado salir a reforzar la seguridad…no podría…” – El Puño, en este acto innombrable ha revelado lazos con su hijo, el ruin y hasta ahora cumpliendo condena Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Tercero, Capitán de los Alas Negras, quien ayudo al golpe desde el interior. Se sumó a esto el pirata Aspros, considerado La Reina Okama del reino Momoiro y grandes piratas legendarios como Strahd Nanashi y Urutora, quienes han unido fuerzas en la creación de una nueva banda pirata…–

Y, mientras el mar de sus ojos recorría las letras impresas en el papel que iba poco a poco humedeciéndose a causa de la nieve ligera que caía silenciosa, Nyxara Archeron solo espero no encontrar el nombre de su padre ni de sus tíos entre las letras.

– El ataque deja graves daños en la estructura visible y exterior de Imperial Down, mas de dos mil trecientos agentes del gobierno y la marina trágicamente fallecidos en acto de servicio, una fuga de casi dos mil presos…–

El peso de la verdad cayó hacia el fondo y anido ahí, como una enfermedad.

Pero…no podía demostrarlo, Nyssa Vale, quien era ella para Alex y Kagura no tenía a nadie ¿Por qué a Nyssa Vale le importaría lo que pasara con un grupo de marines desconocidos, a parte de un dolor compartido por un uniforme?

No podía…
Sencillamente…

Sus dedos enguantados presionaron el papel y se obligo a sangrar hacia adentro en silencio como estaba acostumbrada a hacerlo. A tomar todas esas emociones y encerrarlas en ese cofre olvidado y oxidado dentro de sí, como hacia con todo lo que le importaba. Enterró ahí los recuerdos de ese estudio cálido, la mirada amorosa de su padre, las sonrisas de esas niñas que juraban nada les haría daño, y la absurda debilidad de haber esperado algo de alguien más.

Había aprendido la lección años atrás.

Lo enterró ahí. Como hacia con todo lo que podía dañarla.

– Desde esta redacción queremos dar un sonoro y triste adiós a todos los hombres y mujeres fallecidos en este incidente, un consuelo a sus familias y un recuerdo especial para el único e inigualable Tucrow, por su impecable expediente y años de excelso servicio. Gracias por todo –

“¿Eso…es todo? ¿Un par de líneas bien redactadas en tinta barata para despachar a más de dos mil vidas masacradas? ¿Una palmada diplomática en la espalda de las viudas y un apretón de manos vació para los huérfanos?”

La Archeron apretó la orilla del periódico hasta que el cuero de sus guantes crujió. Conocía tan bien el valor que le daban las altas esferas a la carne de cañón que el asco invadió su lengua. Estaba agotada de escuchar palabras bonitas en tumbas frías y lo peor, no era el dolor de las muertes sino…la tortura del silencio entregado en tinta y papel barato, donde ese periódico se limitaba a un par de nombres importantes y a contabilizar la muerte de miles en una frase dejando el nombre de sus padres y sus tíos en una cruel incógnita.

Otro eslabón más a esa cadena que se cerraba alrededor de su cuello.

Dejó que las palabras de su capitana traduciéndole a su compañero de división llenaran el silencio, como si esa acción sirviera para seguir mintiéndose a sí misma.

¿Cuántos fantasmas podría cargar a la espalda?

Léeme