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[FIC - Entrenamiento] Rompiendo limites - Vex - 25-09-2026 Día 78 Verano, Año 18 Dojo del Gyojin Karate, Isla Karate, South Blue La fuerza detrás del golpe
Habían pasado varios días desde que terminé mi primer entrenamiento con Batch y aunque en un inicio pensé que quizás lo mejor sería abandonar la isla después lo cierto es que no lo hice. Había algo que seguía rondándome la cabeza desde aquella última prueba, no era exactamente una técnica concreta ni tampoco tenía claro qué quería aprender después, simplemente tenía la sensación de que todavía me faltaba entender una parte importante del Gyojin Karate. Había aprendido a sentir el agua, a utilizar la que encontraba a mi alrededor y a transmitir parte de la fuerza de un golpe a través de ella pero cuanto más practicaba por mi cuenta más evidente se hacía que todavía había muchas cosas que no sabía hacer. Algunas veces conseguía utilizar lo aprendido casi sin pensarlo y otras volvía a cometer los mismos errores de los primeros días, especialmente cuando intentaba aumentar la fuerza de mis ataques.
Era curioso porque nunca había considerado que necesitara ser especialmente fuerte para combatir pues siempre había preferido utilizar la distancia, la precisión y el movimiento antes que intentar superar a alguien únicamente por fuerza física pero después de entrenar con Batch empezaba a entender que quizás no se trataba de tener más fuerza sino de aprender a utilizar mejor la que ya tenía, por eso terminé regresando al dojo. Debo reconocer que no lo hice con demasiadas expectativas y tampoco llevaba una lista de cosas que quisiera aprender, simplemente quería comprobar si Batch estaba dispuesto a seguir enseñándome. Caminé por uno de los caminos que subían por la montaña mientras Furia permanecía escondida entre mi ropa, asomando de vez en cuando la cabeza para observar los alrededores. El lugar seguía teniendo el mismo aspecto que recordaba aunque después de haber pasado tanto tiempo entrenando allí ya no me resultaba tan extraño como durante los primeros días. Había aprendido a reconocer algunos sonidos los horarios en los que determinados alumnos entrenaban e incluso algunos de los caminos que utilizaban para bajar hacia los arrozales, aunque todavía seguía sin acostumbrarme a la cantidad de personas que podían pasar horas enteras repitiendo exactamente el mismo movimiento, aunque supongo que después de haber hecho yo misma algo parecido durante varios días ya no podía criticar demasiado a los demás. Cuando llegué al dojo me quedé unos segundos frente a la entrada antes de abrirla, no había cambiado nada desde la última vez aisque entré en silencio y recorrí el interior con la mirada hasta encontrar a Batch que estaba ocupado observando a varios alumnos. No quise interrumpirlo así que esperé cerca de la entrada durante unos minutos hasta que finalmente nuestras miradas se cruzaron y no hizo falta que dijera nada simplemente me acerqué y me detuve frente a él - Quiero seguir aprendiendo – Dije sin muchos rodeos aunque no sabía exactamente qué esperaba escuchar después de decir aquellas palabras pero Batch simplemente me indicó que lo siguiera hasta una de las zonas más despejadas del dojo. Aquello hizo que frunciera ligeramente el ceño porque no había ningún recipiente de agua preparado ni tampoco ningún objetivo de los que había utilizado durante el entrenamiento anterior. Miré alrededor intentando descubrir qué se suponía que debía hacer pero no había nada especialmente diferente en aquella zona, solo el suelo de madera y suficiente espacio para moverme. Batch me indicó que me colocara en el centro y después se apartó provocando que aquello empezaba a resultarme bastante familiar. Durante unos segundos simplemente me quedé quieta intentando entender qué esperaba de mí. Después flexioné ligeramente las piernas y comencé a moverme pero no hice nada especialmente complicado simplemente avancé unos pasos, cambié el peso de una pierna a otra, giré el cuerpo y lancé un par de golpes al aire. Al principio no noté nada extraño pero después de varios movimientos empecé a prestar atención a la forma en la que mi cuerpo se movía. No era algo que soliera hacer conscientemente porque estaba acostumbrada a moverme de forma natural durante un combate a distancia pero ahora tenía que observar cada pequeño detalle. Cuando lanzaba un golpe rápido el brazo se movía con facilidad pero el resto del cuerpo apenas acompañaba el movimiento y cuando intentaba utilizar más fuerza ocurría lo contrario, tensaba demasiado los músculos y terminaba perdiendo velocidad. Lo repetí varias veces e intenté hacer que todos los movimientos fueran uno solo pero cada vez que pensaba demasiado en una parte terminaba olvidándome de otra. Era bastante frustrante porque desde fuera probablemente parecía que simplemente estaba lanzando golpes al aire sin ningún propósito aunque poco a poco empecé a notar algo que antes había pasado por alto… La fuerza no empezaba en el puño sino que empezaba mucho antes. Apoyé firmemente el pie en el suelo y volví a lanzar un golpe esta vez dejando que el movimiento comenzara desde la pierna, la cadera giró después y el torso acompañó el movimiento antes de que finalmente el hombro y el brazo terminaran llevando el puño hacia delante, el golpe no fue especialmente rápido pero la sensación si fue diferente pues no había tenido que esforzarme tanto y aun así sentí que tenia mas fuerza. Me quedé quieta unos segundos antes de volver a hacerlo pero esta vez intenté aumentar la velocidad sin perder el movimiento del resto del cuerpo pero el resultado fue peor y terminé tensando demasiado el hombro. Sacudí ligeramente el brazo y respiré antes de volver a colocarme - Esto va a llevar un rato… - Murmuré más para mí que para Batch, pero aun asi continué entrenando durante bastante tiempo hasta que sentí como los músculos de las piernas comenzaban a pesarme. El ejercicio parecía sencillo pero precisamente por eso empezaba a resultar agotador, no había nada espectacular que pudiera distraerme solo repetir el mismo movimiento hasta que conseguí que fuera algo mas natural en mi cuerpo. En algunos momentos conseguía que todo el cuerpo acompañara el golpe y en otros volvía a separar los movimientos sin darme cuenta, hasta que finalmente Batch colocó delante de mí una estructura de madera. Por un momento me quede observándola pues no parecia demasiado resistente, me acerque a ella y asenté bien los pies en el suelo antes de preparar el primer golpe. Por un momento recordé todo lo que había estado practicando y lancé el puño utilizando el cuerpo completo, el impacto hizo vibrar la madera pero no ocurrió nada más, ni siquiera una grieta asi que retire la mano y miré la superficie. Volví a intentarlo y esta vez utilicé más fuerza aunque el resultado fue prácticamente el mismo por lo que fruncí el ceño. Había algo que no estaba entendiendo, si utilizaba poca fuerza no conseguía nada y si utilizaba demasiada tampoco. No parecía tener sentido hasta que recordé algo que había aprendido durante el primer entrenamiento. Con el agua había cometido exactamente el mismo error... Intentaba obligarla a responder y terminaba consiguiendo justo lo contrario de lo que buscaba, por lo que pensé que quizás con esto ocurría algo parecido, no necesitaba golpear más fuerte, sino que necesitaba conseguir que la fuerza que ya tenía no se perdiera por el camino, aunque bueno en mi caso no era mucha. Volví a colocarme frente a la madera y respiré profundamente intentando esta vez no pensar únicamente en el puño… Pensé en todo el movimiento que había detrás de él. El pie empujó contra el suelo, la pierna transmitió el movimiento, la cadera giró, el torso acompañó y finalmente el brazo avanzó hasta que golpee... El sonido fue diferente y la madera se desplazó ligeramente hacia atrás, no me pareció gran cosa pero me quedé observándola durante unos segundos. Había conseguido moverla y quizás ese era el primer paso. No se trataba de conseguir una fuerza que no tenía, sino de aprender a utilizarla sin desperdiciarla y aunque todavía no sabía exactamente qué quería enseñarme Batch con aquello empezaba a tener claro que esta vez el entrenamiento iba a ser bastante más físico que el anterior. Un solo punto
Durante los siguientes días el entrenamiento continuó aunque Batch empezó a cambiar poco a poco los ejercicios. Ya no me pedía simplemente que golpeara una estructura de madera intentando utilizar todo el cuerpo sino que comenzó a colocar pequeñas marcas sobre diferentes superficies y me indicaba que golpeara exactamente en ellas. Al principio pensé que simplemente quería comprobar si había entendido lo que habíamos estado practicando pero después de varios intentos empecé a darme cuenta de que había algo diferente. No bastaba con golpear la madera tenía que hacerlo siempre en el mismo lugar y sobre todo tenía que conseguir que toda la fuerza terminara concentrándose allí. Parecía sencillo cuando lo veía desde fuera pero en cuanto empecé a intentarlo descubrí que era bastante más complicado de lo que esperaba.
La primera marca estaba dibujada sobre una tabla bastante ancha y no tenía demasiado problema para alcanzarla. Me coloqué frente a ella, observé el pequeño círculo que había en el centro y lancé el primer golpe, el puño impactó bastante cerca pero no exactamente en el punto que había señalado por lo que volví a intentarlo y esta vez acerté aunque el golpe fue demasiado débil. Fruncí ligeramente el ceño mientras retiraba la mano y observaba la marca pues no era cuestión de acertar una sola vez tenía que conseguir que el golpe llegara exactamente al mismo punto manteniendo además la fuerza que había aprendido a generar durante los ejercicios anteriores. Continue golpeando una y otra vez, al principio intentaba mirar únicamente la marca pero pronto descubrí que eso me hacía cometer otro error... Me concentraba tanto en dónde tenía que golpear que dejaba de prestar atención al resto del movimiento y terminaba moviendo el brazo de manera independiente. La primera parte del entrenamiento me había enseñado que la fuerza tenía que recorrer todo el cuerpo pero ahora tenía que conseguir que ese movimiento terminara en un lugar muy concreto… No podía permitirme que parte de la fuerza se desviara porque el brazo estuviera mal colocado o porque el hombro girara demasiado pronto. Volví a colocarme frente a la tabla mientras respiraba profundamente, el pie se apoyó en el suelo y trasladé el peso hacia delante, la cadera giró y el torso acompañó el movimiento antes de que el hombro terminara llevando el brazo hacia delante provocando que el puño avanzara directamente hacia la marca… Impacto. Esta vez había acertado exactamente en el centro. la madera vibró y sentí el golpe recorrer el brazo por lo que me quedé quieta unos segundos. No había sido mucho más fuerte que los anteriores pero la sensación era diferente, todo el movimiento había terminado exactamente donde quería... No había tenido que corregir el brazo durante el último instante ni había necesitado utilizar más fuerza de la necesaria, simplemente había llegado. Miré la marca y después mi puño - Otra vez – Escuche decir a Batch provocando que me sobresaltara un momento pues no esperaba que Batch me hablara. Volví a intentarlo, el segundo golpe acerto pero el tercero no, el cuarto si y el quinto golpeo ligeramente por encima provocando que acabara suspirando mientras bajaba el brazo. Parecía que cuanto más intentaba repetirlo más difícil me resultaba mantener la concentración. Quizás porque empezaba a pensar de mas en conseguir que saliera bien y eso volvía a hacer que el movimiento perdiera naturalidad. Me alejé un poco de la tabla y observé la superficie, había varias marcas alrededor del objetivo donde mis golpes habían fallado, Algunas eran apenas visibles y otras tenían pequeñas grietas... Sin embargo el punto central empezaba a estar bastante desgastado. Eso me hizo pensar en algo y es que no estaba golpeando con más fuerza sino que simplemente estaba golpeando muchas veces en el mismo lugar por lo que me acerqué de nuevo y pasé los dedos por la madera. Si repetía el mismo impacto las suficientes veces podía terminar dañando una zona concreta incluso sin utilizar una fuerza enorme. Pero eso no era exactamente lo que Batch quería enseñarme. Si simplemente repetía golpes durante horas podía terminar rompiendo cualquier cosa, pero ahí la cuestión era conseguirlo con uno solo. Miré nuevamente la pequeña marca y volví a colocarme pero esta vez cerré los ojos durante unos segundos. Intenté recordar la sensación del golpe anterior... No la fuerza sino el recorrido, el momento en el que la pierna empujaba contra el suelo, el giro de la cadera, la forma en la que el torso seguía el movimiento y cómo todo terminaba concentrándose en el puño. Abrí los ojos y golpeé. el impacto fue seco y la madera vibró con más fuerza que antes y una pequeña grieta apareció justo alrededor de la marca, por un momento me quedé mirando la superficie… Había funcionado. No había sido un golpe mucho más fuerte que los anteriores, pero había conseguido que la fuerza se concentrara de una manera diferente por lo que volví a intentarlo. Esta vez la grieta aumentó ligeramente, después otro golpe y otro, no lo hacia porque necesitara romper la tabla sino porque quería entender qué era esa sensacion diferente. Con cada intento empecé a notar que el impacto se sentía más “corto” antes tenía la sensación de que el golpe se dispersaba al entrar en contacto con la superficie como si parte de la fuerza desapareciera en el mismo momento en que mis nudillos tocaban la madera. Ahora era diferente... La fuerza parecía quedarse concentrada durante un instante antes de desaparecer, era una sensación extraña y por alguna razón me recordó al primer entrenamiento. El Gyojin Karate no consistía únicamente en utilizar el agua para aumentar la fuerza sino que consistía en transmitirla. Quizás esto era parecido, simplemente no debía dejar que la fuerza terminara en mi puño, tenía que conseguir que continuara por lo que me acerqué a la tabla y volví a colocar la mano sobre la superficie. Pensé en el agua que había dentro del cuerpo de los alumnos con los que había entrenado, pensé en aquella pequeña vibración que había conseguido sentir después del impacto, no había intentado romper nada entonces simplemente había conseguido que la fuerza continuara después del contacto. Tal vez ese era el principio que Batch quería que entendiera ahora, no se trataba de golpear la superficie si no que se trataba de atravesarla. La siguiente vez que golpeé no intenté pensar en la madera, pensé en lo que había detrás de ella… El golpe salió y la grieta se extendió rápidamente desde el centro y la tabla se partió por la zona donde había estado golpeando por lo que retrocedí ligeramente pues no esperaba que se rompiera tan pronto. Miré los dos pedazos de madera durante unos segundos antes de agacharme para recoger uno de ellos, no parecía especialmente grueso pero tampoco había sido necesario utilizar demasiados golpes - Así que era eso... – dije pasando los dedos por la grieta sin apartar la mirada de la madera, lo cierto es que no había aumentado mi fuerza pero había aprendido a concentrarla. Durante el resto del día Batch cambió las superficies que tenía delante, algunas eran más gruesas, otras tenían diferentes formas y en ocasiones la marca estaba colocada en lugares incómodos que me obligaban a modificar ligeramente mi postura. Cada vez que pensaba que había entendido el ejercicio aparecía alguna pequeña dificultad que me obligaba a corregirlo de nuevo pero poco a poco empecé a comprender que no podía aprender un único movimiento y repetirlo exactamente igual... Lo importante era conseguir que el principio se mantuviera aunque cambiara la situación, al final del entrenamiento mis nudillos estaban ligeramente enrojecidos y tenía los brazos bastante cansados. Me senté en el suelo mientras observaba los restos de madera que se habían acumulado frente a mí. Saqué mi cuaderno y escribí una nueva anotación “No importa cuánto golpee. La fuerza tiene que llegar al mismo lugar” Me quedé mirando la frase durante unos segundos antes de añadir otra debajo “No se trata de golpear más fuerte. Se trata de desperdiciar menos”y tras aquello cerré el cuaderno. El golpe que atraviesa
Después de varios días practicando con diferentes superficies empecé a notar que los ejercicios comenzaban a repetirse de una manera bastante parecida, aunque Batch siempre encontraba alguna forma de cambiar ligeramente la dificultad. Algunas veces utilizaba tablas de madera, otras colocaba varias juntas y en ocasiones simplemente dibujaba una pequeña marca sobre una superficie y me pedía que golpeara exactamente allí. Al principio había pensado que aquello consistía únicamente en aprender a concentrar la fuerza, pero cuanto más tiempo pasaba entrenando más claro tenía que todavía me faltaba algo. Conseguía romper una tabla después de varios intentos y cada vez era capaz de hacerlo con menos golpes, pero cuando intentaba utilizar demasiada fuerza el resultado empeoraba… El impacto se volvía más brusco, el brazo se tensaba y la fuerza terminaba dispersándose en lugar de concentrarse.
Una mañana Batch colocó frente a mí varias tablas que no eran especialmente gruesas y tampoco parecían diferentes a las que había utilizado los días anteriores, aunque esta vez estaban colocadas unas detrás de otras dejando muy poco espacio entre ellas. Me acerqué y las observé durante unos segundos intentando entender qué pretendía que hiciera. Había aprendido a concentrar el golpe en un punto así que supuse que simplemente quería que rompiera la primera tabla por lo que me coloqué delante, fijé la mirada en el centro y lancé el golpe. La primera tabla se partió, la segunda se movió ligeramente y las demás permanecieron intactas por lo que me quedé mirando el resultado, lo cierto es que no estaba mal pero tampoco era lo que esperaba asi que volví a intentarlo utilizando mas fuerza. La primera tabla volvió a romperse y la segunda recibió un golpe bastante fuerte pero el resultado fue prácticamente el mismo. La fuerza se había quedado en la superficie y era como si después del primer impacto el movimiento desapareciera por lo que fruncí ligeramente el ceño. Si intentaba concentrar toda la fuerza en un único punto podía romper la primera tabla, pero no conseguía que esa fuerza continuara más allá. Eso me hizo recordar algo que había ocurrido durante mis primeros entrenamientos con Batch, la primera vez que había conseguido sentir una vibración dentro del cuerpo de otro alumno había sido precisamente porque no había intentado detener el golpe en el momento del contacto si no que la fuerza había continuado, quizás ahora tenía que hacer lo mismo. Me coloqué otra vez frente a las tablas mientras respiraba profundamente. No pensé en romper la primera si no que pensé en la última. El objetivo no era atravesar la superficie que tenía delante sino conseguir que el movimiento continuara hasta llegar al otro lado. Lancé el golpe provocando que la primera tabla se partiera y la segunda tabla recibió el impacto desplazándose pero nada mas. Había funcionado un poco mejor aunque seguía sin ser suficiente asi que volví a intentarlo. Esta vez reduje ligeramente la fuerza y me concentré en el recorrido completo del movimiento, recordé lo que había aprendido durante los primeros ejercicios cuando intentaba sentir el agua dentro del cuerpo de los demás. De nuevo no tu ve el resultado que esperaba… el problema era que todavía seguía pensando en la superficie que tenía delante. En cuanto veía que la primera tabla se rompía una parte de mi atención se quedaba allí... Necesitaba dejar de pensar en lo que ocurría en el primer impacto y concentrarme en lo que sucedía después. Durante los siguientes días Batch fue cambiando las distancias entre las tablas y el material del que estaban hechas. Algunas veces eran de madera más blanda y otras bastante más resistente. También colocó recipientes llenos de agua detrás de ellas aunque al principio no entendí por qué. Cien tejas y algo que no quiere moverse
A partir de ese momento el entrenamiento empezó a hacerse bastante más repetitivo, aunque ya había aprendido que precisamente aquellos ejercicios que parecían más sencillos eran los que terminaban siendo más complicados. Batch comenzó a utilizar tejas para los entrenamientos y al principio no entendí demasiado el motivo pues eran diferentes a las tablas que había estado utilizando durante los últimos días, más finas y mucho más fáciles de romper así que pensé que quizás simplemente quería que me acostumbrara a golpear superficies diferentes. La primera vez colocó cinco delante de mí y me indicó que las rompiera de un solo golpe por lo que me coloqué frente a ellas respiré profundamente y lancé el puñetazo.
Las cinco tejas se partieron y me quedé mirando los pedazos durante unos segundos, no había sido especialmente difícil por lo que Batch colocó diez y volví a golpear. Las primeras se rompieron pero las últimas simplemente se desplazaron y terminaron cayendo al suelo sin romperse. Fruncí el ceño mientras observaba los restos, había utilizado bastante fuerza pero no había sido suficiente para que el impacto atravesara todas las tejas. Volví a intentarlo pero esta vez concentré más el golpe y el resultado mejoró ligeramente aunque seguía sin conseguir romperlas todas. Fue entonces cuando empecé a entender qué quería enseñarme... No se trataba simplemente de aumentar la cantidad de tejas sino de conseguir que el mismo principio que había aprendido con las tablas funcionara aunque la resistencia fuera mayor. Cada una de aquellas piezas añadía una pequeña barrera más y si la fuerza se perdía después del primer impacto, las siguientes simplemente recibían una parte cada vez menor. Durante los siguientes días fui aumentando poco a poco la cantidad... Cinco, diez, veinte, treinta... Cada vez que conseguía romperlas todas Batch añadía algunas más. Llegué a terminar con los nudillos bastante doloridos aunque no porque las tejas fueran especialmente resistentes, sino porque estaba repitiendo el mismo movimiento una cantidad absurda de veces. Una tarde después de fallar por tercera vez con una pila bastante más grande me quedé mirando los restos esparcidos por el suelo - Creo que las tejas me odian – Dije y Furia asomó ligeramente la cabeza desde mi ropa mientras volvía a colocarme y di otro golpe pero esta vez si se rompieron. La fuerza continuó atravesándolas y una detrás de otra fueron partiéndose hasta que la última cayó al suelo convertida en varios fragmentos, ante el resultado me quede quieta pues habia funcionado. Batch aumentó la cantidad y era curioso porque cuanto más aumentaba la cantidad, más fácil era volver a pensar en utilizar fuerza bruta. Cuando veía que las últimas tejas no se rompían mi primer impulso era golpear más fuert, pero cada vez que lo hacía el resultado empeoraba. Después de varios intentos conseguí superar una cantidad que al principio me había parecido bastante absurda. No llegué a cien todavía pero ya estaba bastante más cerca de lo que había imaginado cuando comenzamos. Durante los siguientes días Batch alternó varios ejercicios. Unas veces golpeaba las tejas y otras me hacía golpear un saco obligándome a cambiar constantemente entre concentrar la fuerza para atravesar algo y utilizarla para desplazarlo. Al principio me costaba bastante pasar de uno a otro porque eran sensaciones diferentes pero poco a poco empecé a encontrar el punto en común, la fuerza tenía que recorrer todo mi cuerpo y no podía quedarse solo en el brazo. Al terminar uno de los entrenamientos me quedé frente al saco mientras recuperaba el aliento. Lo había conseguido desplazar varios metros y al lado quedaban los restos de una pila de tejas que había conseguido romper de un solo golpe. Los dos resultados parecían completamente diferentes pero ahora sabía que en realidad estaban relacionados. Romper cien tejas y mandar algo pesado hacia atrás podían parecer dos cosas distintas pero ambas dependían de lo mismo… Un único golpe. El golpe en movimiento
Después de tantos días golpeando cosas quieta, empezar a moverme durante el entrenamiento fue casi un alivio aunque también fue bastante más complicado de lo que esperaba. Hasta ese momento había aprendido a colocar bien los pies, a utilizar las piernas, girar la cadera, acompañar el movimiento con el torso y hacer que toda la fuerza terminara concentrándose en el puño. Había aprendido a no detener el impacto en la primera superficie y a utilizar esa misma fuerza para desplazar algo en lugar de limitarme a romperlo. Todo parecía tener sentido cuando estaba frente al objetivo y tenía tiempo para colocarme, el problema era que en un combate no iba a tener ese tiempo.
Batch empezó haciendo que golpeara el saco mientras me movía alrededor de él, no parecia nada demasiado complicado al principio pero el primer intento fue bastante malo... Me moví demasiado rápido y cuando lancé el puñetazo mi cuerpo todavía no había terminado de colocarse. El golpe alcanzó el saco pero la fuerza salió desordenada y apenas consiguió moverlo - Otra vez – Dijo y lo hice aunque fallé de nuevo, esta vez había intentado detenerme antes de golpear y el resultado fue incluso peor pues había perdido toda la continuidad del movimiento. Me quedé mirando el saco y solo sentia que era extrañó, cuando estaba quieta sabía exactamente qué hacer pero en cuanto añadía movimiento parecía que todas aquellas cosas que había aprendido empezaban a separarse. Una parte de mí quería mantener la posición correcta, otra quería seguir moviéndose y otra simplemente quería golpear. Respiré profundamente y volví a empezar, cada vez empezaba a notar algo que antes no había entendido… El movimiento no tenía que ser algo separado del golpe. No necesitaba moverme primero y atacar después sino que podía utilizar el desplazamiento como parte de la propia fuerza y eso cambiaba bastante las cosas. Durante los siguientes entrenamientos, Batch fue haciendo el ejercicio más difícil. El saco empezó a moverse también, primero lentamente y después con cambios de dirección. En algunos momentos tenía que perseguirlo y golpearlo mientras seguía desplazándome, en otros debía apartarme de su trayectoria y aprovechar el movimiento para atacar desde un ángulo diferente. No todos los golpes funcionaban e incluso algunos apenas conseguían moverlo mientras que otros hacían que perdiera el equilibrio. En uno de los intentos calculé mal la distancia y terminé golpeando demasiado cerca haciendo que el impacto se quedara prácticamente en mi propio brazo - Eso ha dolido – Dije sacudiendo la mano pero no tarde en volver a oclocarme para continuar entrenando. Una tarde, Batch retiró el saco, pensé que el entrenamiento había terminado pero entonces colocó delante de mí una estructura mucho más grande. No era una simple pila de tejas. Había varias capas de madera y detrás una estructura pesada que podía desplazarse sobre el suelo. No tarde en comprender que eso era el final y no consistía solamente en romper algo... Tenía que demostrar que había entendido todo lo anterior. Me coloqué a cierta distancia y miré la estructura. Pensé en las tablas, en las tejas, en el saco, en todos los golpes que habían salido mal y también en los que habían funcionado. No se trataba de utilizar toda mi fuerza ni de golpear más fuerte de lo que podía. Tenía que conseguir que el movimiento completo terminara en un solo punto y que una vez alcanzado ese punto la fuerza siguiera avanzando. Flexioné ligeramente las piernas y dejé que el peso cayera sobre ellas. Di un paso y después otro sin detenerme giré la cadera mientras avanzaba y dejé que el torso acompañara el movimiento hasta que el puño salió. El impacto fue seco y la primera madera se partió, la segunda también y durante una fracción de segundo pensé que la fuerza se había quedado allí, pero no… El golpe continuó y la estructura pesada que había detrás se desplazó varios centímetros sobre el suelo. No había sido un movimiento enorme y no había mandado aquella estructura volando ni nada parecido pero había conseguido exactamente lo que Batch llevaba semanas intentando enseñarme. Había roto lo que tenía delante y había conseguido que la fuerza siguiera después. Me giré hacia él pero Batch no dijo nada solo colocó una nueva pila de tejas, más grande... Mucho más grande. Lo miré y después miré mis manos, los nudillos todavía estaban doloridos de los días anteriores y no había ninguna garantía de que pudiera romperlas todas, probablemente esa era precisamente la cuestión. Me coloqué otra vez y esta vez no pensé en cuántas había... No pensé en cien ni en la fuerza que necesitaba, solo pensé en el movimiento. El primer impacto hizo temblar la pila y las primeras tejas se rompieron. Seguí empujando con todo el cuerpo mientras el golpe continuaba atravesando las capas una tras otra. El sonido de las tejas rompiéndose se mezcló en una sucesión rápida hasta que finalmente la última cayó al suelo. No todas habían quedado hechas pedazos perfectos... Algunas estaban partidas y otras habían salido despedidas pero la fuerza había llegado hasta el final. Me quedé respirando frente a la pila destruida pues no sabía cuántas habían sido y tampoco me importaba demasiado. Había entendido algo que al principio me había costado aceptar. La técnica no consistía realmente en tener una fuerza monstruosa y ahora entendía también por qué Batch había hecho que aprendiera primero a golpear quieta y después en movimiento. Porque si no podía controlar la fuerza mientras estaba quieta tampoco podría hacerlo al moverme y si no podía moverme sin perderla, nunca conseguiría utilizarla en un combate real. Miré el puño y después flexioné los dedos, todavía tenía mucho que mejorar. Probablemente necesitaría repetir aquel ejercicio muchas veces antes de poder hacerlo de forma completamente natural. Pero por primera vez desde que había empezado a entrenar aquella técnica sentía que todas las piezas estaban en su sitio. No necesitaba pensar en cada una por separado... Podía moverme y golpear al mismo tiempo, concentrar la fuerza en un punto, hacer que atravesara aquello que tenía delante y utilizar el propio movimiento de mi cuerpo para aumentar el impacto y desplazar al objetivo. Batch se acercó a la zona de entrenamiento, pensé que quizá diría algo pero no lo hizo, simplemente recogió uno de los restos de las tejas y lo dejó en mi mano. Lo miré y después lo guardé. Quizá como recuerdo o quizá porque después de tantos golpes, me parecía un poco absurdo dejarlo allí. Gire mi rostro buscando a Furia - Creo que ya hemos terminado - La pequeña cabeza de la serpiente volvió a esconderse entre mi ropa y sonreí ligeramente.
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