![]() |
|
Esta tarta es una mierda, cocinero!! [Pasado - Bertram] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Reino de Roshwan (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=307) +----- Foro: Ciudad Pushkin (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=308) +----- Tema: Esta tarta es una mierda, cocinero!! [Pasado - Bertram] (/showthread.php?tid=4546) |
Esta tarta es una mierda, cocinero!! [Pasado - Bertram] - Beto Bullicio - 19-10-2026 Afuera en las calles de Pushkin la nieve caía sin parar, pero adentro de la taberna el aire quemaba a pura leña, tabaco y sudor. El bar era un rectángulo rústico, con vigas bajas de roble y un fogón de piedra abierto sobre la pared derecha que tiraba calor parejo hacia los tablones de alerce del suelo. A mí el frío me chupaba un huevo, no me iba a achicar por dos copos congelados. Estaba ocupando dos bancos largos de madera maciza frente a la barra, luciendo mi zunga floreada y dejando las gambas al aire para deleite de toda la clientela. Se suponía que había desembarcado en esta isla por un tema de "trabajo", si es que se le puede llamar trabajo a lo que yo hacia, pero donde hay escabio y comida, Beto iba dejar todo por estar allí. Tenía a cuatro leñadores locales prendidos de mi chaleco de cuero, cantando a los gritos una marcha borracha que hacía vibrar los ventanales enrejados que daban al callejón. Manoteé un plato de hojalata y me encajé en el buche un pedazo gigante de tarta de moras. La masa parecía goma y el dulce sabía a barro. —Che, tabernero, escúchame una cosa: esta tarta mugrienta es la porquería más fea que me metí en la boca en toda mi vida, dan ganas de reventarte el plato en la cabeza— Chasqueé la lengua atragantado de migas violetas, levanté el jarro de peltre lleno de destilado blanco hasta el borde y lo choqué contra el vaso del tipo que tenía al lado. —¡Dopa-pa-pa-pa!— Solté la risa de oreja a oreja, salpicando pedazos de masa morada por encima del mostrador mientras masticaba con la jeta abierta de par en par. —....Pero este vodka que tenés acá esta tremendo, hijo de puta que buen trago, te encajaría un beso por semejante vodka, pedazo de culo roto.— Me mandé el trago de un fondo blanco rabioso, sintiendo cómo el alcohol puro me bajaba raspando la garganta como si me hubiera tragado una pija envuelta en lija y prendida fuego. Limpiándome de un saque el regusto rancio a barro que me había dejado el postre inmundo. RE: Esta tarta es una mierda, cocinero!! [Pasado - Bertram] - Bertram Gaufrid - 20-10-2026 El joven arquero se encontraba en Roshawn, prácticamente recién llegado a aquella isla que era completamente diferente a su isla natal, donde no hacía particularmente calor por lo que pasar a una isla con una temperatura baja casi todo el año y que encima llegaba a un frío casi extremo era un impacto importante para el joven. Sin embargo, no era como si no supiera como lidiar con el frío, como había temporadas de frío y había gente que tenía mayor sensibilidad al frío, los de su clan también cazaban animales para hacer abrigos, y entre entregas se hacían con abrigos para ellos, y así fue como, justo antes de su partida por la tragedia, el joven se hizo con un abrigo de oso que a posterior envió a que lo adaptaran al uniforme de la marina. El joven arquero había llegado a la isla el día anterior y justo ese día había conocido a dos nuevos marines con los que pactó iniciar una división sin saber aún el destino que les esperaba, siendo literalmente una incógnita para todos, uno nunca podía saber qué futuro esperaba tras cada decisión, solo podía tomar las decisiones usando la información que tenía y afrontar lo que acabara ocurriendo después.
Tras ese encuentro cada uno se fue por su camino a descansar y prepararse para el día siguiente, aunque no tenían asignadas labores y al menos al arquero le indicaron que podía tomar el siguiente día para conocer la isla y adaptarse a la misma. Por ello fue que el joven pelirrojo decidió aprovechar el permiso y consejo y recorrer la isla, abrigado con un abrigo de oso y su arco a la espalda, como lo hacía siempre pues si le atacaban sin el arco estaba indefenso. El joven caminaba bajo la nevada que empezaba, no siendo algo que había esperado ni hubieran avisado, pero supuso era algo tan habitual en la isla que no se molestaban en avisar, siendo que los habitantes probablemente lo sabrían de antemano. Al ver que la nevada persistía y parecía ir a peor, el joven entró a una taberna para refugiarse y tomar algo para entrar en calor. Justo en el momento que entró, sacudiendo la nieve de su cuerpo y rascando tras su cabeza por manía, pudo ver a un sujeto bastante grueso vestido de una forma de lo más peculiar. Sin embargo, no fue eso lo que le llamó la atención, sino su forma de hablar al dueño del local por lo que se acercó a un asiento cercano y dijo -No deberías hablar de esa manera aunque no te agrade la comida sir. Hay formas más educadas para dar tu opinión.- Tras eso el joven miró al dueño y dijo -Póngame un hidromiel bastante fuerte que quiero entrar en calor sir,- RE: Esta tarta es una mierda, cocinero!! [Pasado - Bertram] - Beto Bullicio - 26-10-2026 Todavía con la jeta atiborrada con semejante masacote de masa y moras, masticando con desgano apoyado contra el mostrador, cuando escuché la vocecita del tipito que se me vino a sentar al lado. Giré la cabeza con lentitud. La anilla dorada de mi barba tintineo en el movimiento, mientras clavaba los anteojitos sobre el recién llegado. Era un pibe pelirrojo tapado hasta las orejas con un cuero de oso y un arco cruzado al hombro, pidiéndole hidromiel al cantinero con modales de señorito inglés y tratándome de "sir" a mí. Me quedé mirándolo con los ojos desorbitados, masticando con la boca abierta, sin poder creer semejante atrevimiento. Tremendo concheto que se me venia a hacer el pillo a mi. Laaaaaaaaaaaa —¡Dopa-pa-pa-pa!—
La carcajada me brotó del estómago como un trueno y le salpiqué una lluvia de migas y saliva directo en la solapa de su abrigo. Me mandé la mano cargada de anillos al orto, me rasque la zanja durante tres segundos y me llevé los dedos a la nariz para pegarle una buena y fuerte inhalada. SNIFFFFF
—Che, fideos con tuco, mirá la facha de chetito de country que tenés, la concha de tu hermana. ¿Quién carajo te dio vela en este entierro para venir a educarme a mi, sobre cómo carajo opinar de una comida inmunda?— Le clavé una sonrisa burlona de oreja a oreja, mostrando las paletas manchadas. —Si vos querías modales y cuchillería de plata, te equivocaste de taberna y de muñeco, mi loco.— Manoteé el jarro de peltre de la barra y me mandé un trago largo y furioso del vodka allí servido. El destilado me bajó rascando el esófago como si me hubiera tragado brasas encendidas, limpiándome de golpe la grasa y el gusto a barro de la tarta agria. Me pasé el antebrazo por la boca, desparramando migas y gotas de alcohol entre los pelos de mi barba rojiza, y le clavé una palmada seca con la mano abierta al estaño del mostrador. —¡Che, cantinero, lléname el tarro, que esto esta re bueno!— |