![]() |
|
[Aventura T3 Autonarrada] El sueño que no esperaba - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227) +---- Foro: Corriente Rakusei (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=148) +----- Foro: Whisky Peak [Primera isla] (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=149) +------ Foro: Cementerio Sapoten (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=151) +------ Tema: [Aventura T3 Autonarrada] El sueño que no esperaba (/showthread.php?tid=566) |
[Aventura T3 Autonarrada] El sueño que no esperaba - Kovashi Shimatsu - 20-11-2023 Kovashi estaba en cubierta. La misma noche después de la muerte de Moris. Después de derrotar a los cazadoras. No había sido una llegada simple al Grand Line, tan solo se dieron tropezones tras tropezones, resultó una aventura la mar de complicada. — Esto no era lo que esperaba. — La noche se llevaba las palabras del espadachín, quién maldecía entre palabras. Sus manos seguían manchadas de sangre de cazador, el olor del líquido carmesí era un recordatorio de días peores ...
— ¡Levanta! — Gritó un hombre de metro noventa y casi doscientos kilos. Era calvo, aunque no lo era por gusto, Mitch tenía cáncer desde los doce años, Kovashi le conocía de toda la vida. — Está ... Bien. — Lentamente un Kovashi repleto de heridas abiertas se levantó del suelo, donde durmió toda la noche. Tenía la ropa desgastada, el pómulo reventado y encima ahora estaba mojado y hacía frío. Todo se movía, es porque estaban en un barco surcando el Grand Line. Al fin, después de tres años su padre lo encontró y llevaba dos meses siendo torturado por el de camino a su hogar de nuevo. — El señor Heidhachy te quiere despierto para cenar, Kovashi ... — Decía casi con pena, antes de abandonar la sala. Kovashi se sentó sobre la cama, escupiendo un poco más de sangre, estaba completamente desmoralizado, hundido, su vida de libertad tocaba a su fin y no era por que la marina lo detuviera, nuevamente su familia ... La misma puerta por la que Mitch salió, fue por la que entró un hombre anciano, pero fuerte. Sus rasgos eran duros, incluso la presencia imponía. Vestía con un clásico kimono japonés, asomando Teshiki-Kishi en su espalda. "La indomable" como era llamada, siempre dormía cerca de él ... Nuestro querido protagonista había intentado robarla tantas veces, pero una katana bien tratada nunca se dejaba atrapar por otro que no fuera su dueño. — Padre. — Comentó, firme, mirándolo. — Kovashi. — Dijo en tono directo, como siempre. — Toma la silla y acercate a la reja. Tenemos que cenar. — Tras el padre de Kovashi tres tipos aparecieron, trajeron mesa, sillas y la comida, Lo prepararon todo a una velocidad endiablada. Mientras tanto el encerrado Shimatsu hizo caso a su padre, aproximando la única silla de su prisión a las rejas, donde se sentó como buenamente pudo. Apenas podía caminar. — Me gusta cuando me haces caso. — Se sentó sobre la silla. En la misma depositó un papel de piel azul, los "lamis" como él llamaba. El "papel azul" era piel de un tipo de raza animal que habitaba la isla natal de los Shimatsu. Lo solía usar para sentarse encima. Era acolchado. Y no, no era papel. — Me han dicho que no comes desde hace días, no puedo permitir que eso siga así, así que hoy he venido a comer contigo. Come. — Acercaron un plato cerca de la reja. El tipo que se aproximó se llevó una mirada asesina del preso. Se alejó rápido. Para sorpresa de cualquiera, Kovashi empezó a comer. — Por qué ... N-No ... Me matas. — Tragó. Era sopa. — Por que no te quiero matar. — Heidhachy se llevó la cuchara a la boca también. — Después de todo, eres mi hijo. No te mataré, pero no escaparás de este barco. — Volvió a tragar. Cada sonido caía como una pesa. — Te hablaré claro Kovashi, ya no eres un niño y estoy en disposición de decirte la verdad. Yo no miento, soy superior a ti, no me valgo de la mentira para nada. — Kovashi siguió comiendo, aunque con menos ganas, hasta que dejó caer la cuchara sobre el papel, acompañado de unas lágrimas que brotaban de forma irremediable. — Tus acciones nos ha costado una guerra, que por otro lado ganaremos, no tengas la menor dudas, de todos modos estamos pasando por momentos complicados ... Si tan solo hubieras hecho tu trabajo, te hubieras casado, hubieras dado hijos a esa niña ... — La conversación se tensaba. Kovashi dejó de comer al fin. — Todo hubiera sido tan fácil, tan solo tenías que meter tu ridículo pene en ella y nuestra familia habría cosechado el mayor negocio de la historia de nuestra familia. Pero no. — El padre de Kovashi se levantó, acercándose a la reja. — Tuviste que ser tú y creerte especial. — Kovashi levantó la vista para mirarle a los ojos. Toda la vida viendo desde abajo a su padre. No agacharía la mirada, eso nunca. — Deja de llorar, eres un hombre. — Se agachó, para quedar cara a cara con su hijo. Hubo un silencio que se extendió por todo el barco. Las lágrimas de Kovashi cesaron. Ahora asomaba una ligera sonrisa. — Padre, no lloro de tristeza. — Heidhachy se estrañó al ver algo de esperanza. Supuso que ya no le quedaría de eso. — Yo he nacido para cosas más importantes que para tener hijos. En este barco no acabará mi historia. — Sonreía ante la imperial mirada de su padre, que se cabreaba por momentos. De un momento a otro, la puerta de la reja se abrió y su padre estaba delante. Kovashi alzó una ceja, pero no pudo responder a lo que vendría. Un golpe y otro. Otro. Otro. Otro. No paró de golpear la cara de su hijo. Kovashi había dejado de poder abrir el ojo derecho, estaba tan inflado que no era un ojo, era una patata oscura, morada. Había roto su nariz hacía días, ahora tan solo estaba machacando lo que quedaba de tabique. Se sentó sobre el cuerpo de su familiar y siguió golpeando. — ¡Eres una vergüenza! — Comenzó a cambiar de zonas, distribuyendo el dolor. Cuello, brazos, estomago, pecho. — ¡Esto es culpa de tu miserable madre! — Levantó los dos brazos y dejó caer ambos puños al mismo tiempo sobre el pecho de Kovashi. Su agraciado cabello blanco cubría una cara inflada, la muerte llamaría momentos después a su puerta trás el palizón que su propio padre le había dado. Acercó el rostro al de Kovashi. — Sé que tu carácter es culpa de la zorra de tu madre. Esa mujer me ha arrebatado más hijos de los que soy capaz de contar ... Aún después de muerta. — Fue un acto reflejo, el brazo derecho de Kovashi buscó golpear la cara de su padre, pero este detuvo el golpe, aunque se sorprendió. Su cuerpo atacó sin tener fuerzas, fue un acto reflejo. Heidhachy quién sostenía la zurda de Kovashi, lo pensó ... Pero terminó partiéndole el brazo. Fue un movimiento rápido, brusco. El brazo se dobló como una S, aunque Kovashi no soltó ningún grito, tan solo se quedó en el suelo, desmayado. El anciano hombre se levantó, solemne. El sabía que la relación con su madre de alguno de sus hijos fue el desencadenante de lo que estaba aconteciendo hoy en día. Kovashi tan solo fue uno de tantos, sus hijos, que se contaban con los dedos de cuatro manos, comenzaban a tomar sus rumbos y eso le tocaba los cojones de una manera ... Con su rostro ensangrentado, el cuerpo completamente roto por todas partes, la moral por el suelo ... Kovashi fue la última imagen que recibió de su sueño. Menudo sueño. Eran las cuatro de la mañana y estaba rodeado de botellas de ron. Entre su historia personal y la lo que pasó con Derya, las cositas negativas en las que pensar se le amontonaban a un nivel que ya era preocupante. Se levantó lentamente, mirando una gigantesca luna creciente que iluminaba todo el océano. ¿Dónde estaría su padre? sí, logró escapar de el, pero por como era ... No dejaría de buscarlo, así era Heidhachy, implacable. ¿Pero por qué Kovashi? tenía más hermanos que habían tomado su camino, quizás no por lo de la boda, pero sí que decidieron escapar, hacerse piratas, marines, inclusive revolucionarios. ¿Por qué Kovashi? Se acercó a un saliente, donde apoyó ambos brazos ... — Padre, siempre has creído que no saldría de ninguna de las circunstancias que la vida se empeñaba en ponerme delante, pero la verdad no es esa. — Escupió. — La próxima vez que te vea, te quitaré la vida. Por mis hermanos, por madre ... Tú serás el que no escapará. — Hablaba para el mismo, mirando al horizonte. Tenían que enterrar cuanto antes a Moris, lanzarse a la mar de nuevo y buscar aventuras que les quitaran el mal sabor de boca de esta maldita isla de cazas. Era el momento ... Kovashi miró al cielo. Quizás aún era demasiado tarde. Se dirigió hacia su camarote a paso lento. Fue un paseito que le daría para pensar en lo que se estaba construyendo. Ese barco, sus compañeros,los objetivos, realmente eso era lo más parecido a una familia real que había tenido nunca y aun así era tirante con ellos, al menos con Panda y Enma. Tenía que deconstruirse mucho en ese aspecto, le quedaba mucho por mejorar, requería ser más un apoyo que una molesto o un problema para los suyos. Entró en su camarote, estaba Khruner tirado en el suelo, con la boca abierta y repleta de miel, otra vez. Kovashi de un salto logró llegar a su colchón y se tiró en este. Quién le diría que estaría compartiendo habitación con el maldito khruner años después de salir ambos de su isla natal. La vida daba muchas vueltas, él tan solo tenía que estar preparado para la siguiente. RE: [Aventura T3 Autonarrada] El sueño que no esperaba - PX-5 - 21-11-2023 Aventura Tier 3 Autonarrada Completada Cita:Obtienes: |