![]() |
|
[Pasado] Cazando al infiltrado - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: West Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=5) +---- Foro: Reino de Ballywood (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=237) +----- Foro: Ballywood beach (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=268) +----- Tema: [Pasado] Cazando al infiltrado (/showthread.php?tid=614) |
[Pasado] Cazando al infiltrado - Irina Volkov - 09-12-2023 Día 22 // Año 9 // Invierno
Los días pasaron y la misión se acercaba. Daryl e Irina fueron viéndose algunas veces, conociéndose, tanteándose. Era importante para hacer buen team que ambos pasaran tiempo juntos, Irina era una persona relativamente leída, pero cuando se comía un libro era por que buscaba información muy concreta. En este caso, Bradshon Miyei era una mujer que enfocaba el compañerismo y la calidad de relación en base a pasar tiempo juntos. Es lo que estaba haciendo ella. Daryl consistía en un tipo fácil de leer, con sus grandes diferencias, como podría ser el miedo al contacto, una patología muy curiosa, sin duda una debilidad fácil de observar si mirabas dos veces. Completamente vestida de traje negro, las uñas rojas, el pintalabios rojo y unos tacones rojizos y negruzcos que le daban el toque. Era una vestimenta normal para ella, salvo por los toques llamativos de rojo. Estaba en el puerto de la isla. Daryl vendría en otro barco, pues ambos venían de otras misiones, así que tendrían que volver a verse justo en la isla de la misión. ¿La misión? cazar a un marine que resultaba ser un espía o algo menos, es lo que se creía. Irina portaba en su diestra el informe, con el cual se golpeaba la pierna derecha. — Ya llega tarde. — El cuervo de Irina cayó en picado, depositándose en el hombro derecho. El cuervo gritó. Vio a Daryl. — Daryl ... — Susurró mientras lo veía llegar. Parecía más grande, más sereno ... Más hombre. Qué asco. RE: [Pasado] Cazando al infiltrado - Daryl Kilgore - 10-12-2023 Tras conocerse el año pasado, Irina y Daryl colaboraron en varias misiones juntos. Al fin y al cabo, ese era el objetivo, por eso les habían emparejado. Para alivio del espadachín, no todas las misiones fueron en pareja, también tuvo sus momentos en solitario, más tranquilo y sin la acosadora mirada de Irina encima suya todo el rato. Sin embargo, siempre después de terminar misiones en solitario, tanto ella como él, volvían a encontrarse en la misma isla. Momentos que aprovechaban para ponerse al día, contar que habían estado haciendo, conocerse un poco mejor... Irina siempre fue un misterio para él, le costaba abrirse y hablar de sus gustos, de temas más triviales, pues parecía estar obsesionada con el trabajo. Sin embargo, con el paso del tiempo fue entendiendo poco a poco su humor, qué cosas le gustaban, qué era lo que no soportaba... Y eso le generaba curiosidad, le gustaba ir conociéndola más poco a poco, en intervalos lo suficientemente grandes como para no atosigarse el uno al otro.
Vestía con ua camiseta de tirantas cubierta por una coraza marrón de cuero, un par de hombreras, pantalón largo del mismo tono aunque más claro, botas negras y una capa por encima de color blanca. Su mano estaba vendada hasta la muñeca, y tras él cargaba una larga espada de hierro plateada, aunque solo se veía el mango, que sobresalía de la capa, al lado de su cabeza. Aquel día iba a volver a encontrarse con Irina después de unos cuantos meses sin verse, pues ambos habían estado enfrascados en misiones individuales que requirieron más tiempo de costumbre. Daryl sentía ciertas ganas de volver a encontrarse con su compañera, un efecto secundario de la distancia. Probablemente en unas horas ya no la echaría tanto de menos, más bien todo lo contrario. Lo primero que vio al salir del barco fue un cuervo que sobrevolaba el puerto, rápidamente lo reconoció: era su mascota, siempre solía acompañarla, sobre todo si estaban en espacios abiertos. Observó la trajectoria del animal, él ya sabía donde encontrar a Irina, pero si le seguía sería mucho más rápido. Mientras caminaba en su dirección, pudo distinguir a la pelirroja de lejos. Daryl levantó el brazo en señal de saludo, pues aún le quedaba cierta distancia antes de llegar a ella. Con aquella vestimenta tan oscura parecía una persona completamente diferente a la que le presentaron hace ya más o menos un año, aquella chica totalmente de blanco que acababa de ingresar al cipher pol... Aunque estaba igual de guapa que siempre. Se le cortó un poco la respiración al fijarse en ella, nunca había conocido a ninguna mujer con una belleza tan cautivadora pero peligrosa como la suya, aún no se acostumbraba, sobre todo después de meses sin verla. Finalmente llegó a su lado, le estaba esperando en el puerto. — Irina, cuánto tiempo. — Miró al cuervo en su hombro. — Hola a ti también. — Estaba feliz, al menos de momento. — ¿Cómo estás? — Preguntó, quizás era algo trivial, pero le interesaba de verdad. Entonces se fijó en que llevaba el informe en la mano. — Supongo que ya lo has leído. — Él también lo había hecho, sorprendentemente. Él normalmente solía esperar hasta casi el último momento antes de enterarse de que trataba la misión, pero tras la influencia de Irina, parecía tomarse las cosas más en serio. RE: [Pasado] Cazando al infiltrado - Irina Volkov - 17-12-2023 Ahí estaba Daryl. Irina le miró de soslayo. — Llegas tarde. — Era cierto, pero no era cierto. Segundos le separaban del tiempo exacto, pero era una estupidez, su "Llegas tarde" terminaría siendo casi un "hola" a futuro. — Sí. — Le confirmó, comenzando a caminar. Tenebris graznó, como saludando a Daryl e incluso se le posó en el hombro derecho. El animal sentía algo de confianza con el hombre, aunque Irina no sabía muy bien por qué. Ella le chistó y el cuervo voló de nuevo a su mano izquierda. — Estoy bien Daryl, yo siempre estoy bien. — Contestó con algo de seriedad. Lo cierto es que Irina tendría complicado identificarse a ella misma si estaba bien o mal, pues se encontraba siempre en un limbo de neutralidad del que no podía salir, ni quería. — Tenemos una habitación doble en la zona sur de la ciudad, hice la reserva hace días. — El cuervo salió volando. — No tenían más habitaciones, así que tendremos que ... Dormir juntos.
Le miró tímidamente de reojo. — Pero no te preocupes, no habrá contacto ninguno. — Ella sabía que Daryl padecía una ... ¿Enfermedad" extraña, era enemigo del contacto físico e Irina, aunque a veces jugaba con ello, siempre compartía un espacio invisible para que el varón no lo pasara mal allá donde fueran. Poco a poco llegaron hasta la entrada del puerto. Allí mismo, sin necesidad de indagar mucho más, se podía ver un gran río de personas, locales, tiendas, en general mucha vida. ¿Sería el reino igual? ¿dónde estaría el traidor? — No hay mucha información sobre el tipo, solo se sabe que es especialmente escurridizo. Ah bueno y que es ciego, tiene un canino de compañía que al parecer es la ... Mente de su infiltración ... La información es muy confusa, la verdad, pero ya entenderemos mejor como se mueven los hilos cuando entremos en contacto con el objetivo.— Indicó, por si Daryl desconocía aquellos datos. Datos que estaban muy escondidos incluso en el informe final. - Con lo despistado que es ... - Pensó. Irina frenó frente a un puesto, sujetó un colgante de madera con una piedra de mar que reflejaba el sol. Sacó varias monedas y se las entregó al comerciante, al cual ni miró. — Es importante mezclarse, hacer uso de estas cosas. RE: [Pasado] Cazando al infiltrado - Daryl Kilgore - 19-12-2023 "Llegas tarde", esa era la manera más común de Irina para saludarle. Quizás fuera verdad, él juraría que no, pero... tampoco llevaba ningún reloj para comprobarlo, así que era bastante posible. Tampoco le importaba mucho, al final no sería culpa suya pues estaba ligado al horario que llevaba el barco que le trajo a la isla. Entonces el cuervito de Irina se posó sobre el hombro del espadachín, en su rostro se dibujó una media sonrisilla, le gustaban los animales, además había leído que los cuervos eran pájaros especialmente listos. Ambos se habían acostumbrado ya a la presencia del otro, Daryl incluso a veces le daba algo de comida para ganarse su confianza. Le agradaban los pájaros. Aunque no tardó en abandonar su hombro para regresar con su dueña, y más tarde, para alzar el vuelo. La pareja de agentes comenzó a caminar por la calle mientras hablaban un poco de cualquier cosa.
Irina le informó de que había reservado ya una habitación en un hostal de la ciudad, a Daryl le gustaba lo previsora que era, no tenía que preocuparse de pequeños detalles pues siempre solía ocuparse ella. Lo que no fue tan reconfortante fue escuchar que la habitación solo contaba con una cama... Daryl notó su mirada tímida, aunque intentó no hacer contacto visual. Una gotita de sudor recorrió su sien derecha al pensar en la idea de dormir juntos. Ella le prometió que no habría contacto, pero... ahora su mente no podría dejar de darle vueltas a ese asunto. — S-sí, sin problema... — Disimuló su nerviosismo. "¿Qué voy a hacer?", sintió un poco de ansiedad. Había tantos detalles que no conocía: ¿sería grande la cama? Porque él era bastante grandote, ¿y si mejor le dejaba la cama a ella y dormía él en el suelo? Había demasiadas incógnitas. El miedo al contacto era algo que obviamente le causaba incertidumbre, pero era extraño, porque a la vez, pensar en compartir ese tipo de intimidad con ella era casi... idílico. Una contradicción de sentimientos muy extraña. Era imposible negar que Irina le resultraba atrayente físicamente, pero ambos eran tan especialitos y extraños que Daryl nunca se atrevería a dar un paso adelante con ella. Con todo ese caos mental, continuaron caminando hasta llegar a las puertas del puerto. Irina conocía algo más de información que él sobre el tipo que estaban buscando, no tardó en compartirla con su compañero. Al parecer el traidor era ciego, y le acompañaba un perro que le servía como guía. Aquello le distrajo de sus pensamientos intrusivos, al menos por un rato. La pelirrosada agente se puso a intercambiar un colgante con un comerciante de un puesto, mientras Daryl observaba los alrededores. — Es algo llamativo. No creo que tardemos en encontrar ese perfil. — En principio no parecía ser algo difícil, es verdad que había gente paseando a sus perros por la calle, pero cuando una persona era ciega se notaba, destacaba, quizás no al ojo común, pero Irina y Daryl estaban entrenados para fijarse en los pequeños detalles. RE: [Pasado] Cazando al infiltrado - Irina Volkov - 21-12-2023 Si algo marcaba las situaciones eran los pequeños detalles, esos que se escapaban para todo el mundo menos para los primeros de la clase, los que prestan atención. Irina y a un nivel inferior, pero en la misma escala, Daryl, pertenecían al Cp por motivos como esos, eran capaces de ver cosas donde los demás no, gente extraordinaria, muy por encima de la media en prácticamente todo. Irina se colocó el colgante sobre el cuello y continuó caminando. — Cuanto más evidente sea, intuyo que más se ocultará. No hay información de como se requiere actuar con este hombrecillo, así que he deducido que debemos ser sigilosos, no llamar la atención, para variar. — Llegaron hasta "Los calvos son el infierno de Dante" un llamativo nombre para una taberna. Esta no era de mala muerte, como las que Irina estaba acostumbrada a entrar en misiones, tenía un estilo europeo bastante acorde a la segura inversión que tenía encima. Se sentó en una de las sillas que había alrededor de la mesa que estaba en la parte de fuera. Olía a perrito caliente, la gente paseaba, era medianoche, era un lugar idílico. — Daryl, quiero un café, con poca leche y algo de comer típico de aquí. Ves. — Le dijo, meneando la muñeca como si lo estuviera ordenando de mala manera. Comenzó a notar ciertos cambios, que Irina no vería. Cuando estaba contenta, cachonda, muy triste o en fin ... Sentimientos que le recordaban a algo, su cuerpo se transformaba de manera pasiva en su zoan. Aunque ella no se estaba dando cuenta.
Off
RE: [Pasado] Cazando al infiltrado - Daryl Kilgore - 22-12-2023 Sigilosos, dijo Irina. Daryl aún estaba intentando aprender a seguir ese tipo de estrategia, gracias a su emparejamiento con ella. El modo de actuar de Daryl siempre era demasiado directo y llamativo, era cómo más cómodo se sentía, sin embargo, no podía negar que el método silencioso solía dar mejores resultados. Aunque también era más aburrido. — Al menos de momento, sí. — Una vez que encontrasen al traidor, eso ya sería otro cantar, ya las sutilezas no servirían de nada. Las órdenes eran claras, y venían de arriba.
Tras un paseo por la ciudad, donde pudieron aprovechar para observar un poco los especímenes locales, llegaron a una taberna que lucía bastante cara, al menos era bastante bonita y estaba bien arreglada. Sin avisar, Irina se sentó en una de las mesas que había en el patio exterior. Cruzada de piernas, con esa postura tan perfecta, todos sus gestos parecían de muñeca. Daryl paró con ella, agradecido en parte de poder hacer un pequeño descanso. Tenían tiempo para encontrar al objetivo, además algo le decía que seguramente sería de noche cuando se dejaría ver. Igual tenían suerte, y era el traidor el que se tropezaba con ellos. Irina no tardó en ordenarle lo que quería para comer, Daryl simplemente asintió y entró al local a por lo mandado. Cualquier otro se habría podido ofender por sus maneras, pero era inútil enfadarse con Irina por algo así, pues era simplemente su forma de comunicarse con el resto. Entro al local, no tardó en acercarse a la barra para hacer su pedido. Mientras esperaba a ser atendido, echó un vistazo al rededor, fijándose en los rostros de los ciudadanos que estaban matando las horas allí. Nadie parecía especialmente llamativo... no tenían mucha descripción del traidor, pero desde luego dentro no había ningún perro, ni nadie que pareciera ser ciego. — ¡Buenas noches! ¿Qué desea? — Una amable señorita se acercó a él, lista para tomar nota. — Buenas, ponme dos cafés, uno con poca leche y el otro sin nada. — La chica iba apuntando, con una sonrisa resplandeciente en el rostro. — ¿Algo más? — Preguntó, volviendo la mirada hacia él. Daryl se encontraba medio dubitativo. — Sí... me gustaría probar alguna comida que sea típica de aquí, ¿qué tenéis? — Él no tenía ni idea, claramente, sin embargo la chica no tardó en recomendarle una especie de bollos rellenos, un dulce artesano. "¿Le gustan los dulces?", se preguntó Daryl, aunque no tardó en aceptar la recomendación de la camarera. Si al final no le gustaba, pues siempre podía volver a entrar y pedir otra cosa. Entonces se dio lugar un momento un tanto incómodo, porque la chica dejó el pedido sobre la barra para que Daryl lo cargase y se lo llevase a la mesa... sin embargo, al contar con solo una mano la cosa estaba difícil. — E-espera, yo lo llevo. — Se ofreció la mujer, al notar que le faltaba una de las extremidades. Daryl dejó el dinero en la barra. — No, yo puedo. — El tono de Daryl era frío, era duro, sin embargo la mujer volvió a insistir. — No me cuesta nada, de verdad, déjame a- — ¡No! — Le interrumpió Daryl de forma borde, alzando la voz de forma que llamó la atención de los más cercanos. Irritado por su propia inutilidad, Daryl cargó el plato de los bollos, apoyándolo entre el brazo izquierdo y su pecho, y sujetó con ambos cafés en la mano derecha. No tardó en salir de allí. Volvió a la mesa con Irina, se le notaba algo frutrado, en su rostro y por la vena de la frente. Dejó los dos cafés sobre la mesa y luego se ayudó de su mano para dejar el plato, que estaba haciendo medio equilibrio por no caerse. Rápidamente se sentó, dejando caer su peso sobre el asiento. No dijo nada, de hecho ni la miró, aún no se acostumbraba a que las personas le consideraran un inútil o menos capaz simplemente por no tener mano izquierda. Irina le decía siempre que tenía que controlar las emociones, pero le costaba, la ira despertaba en él siempre con mucha facilidad. |