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[Presente Relativo] (Llamada de Den Den Mushi) Los amigos no se olvidan - Versión para impresión

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[Presente Relativo] (Llamada de Den Den Mushi) Los amigos no se olvidan - Ikirami - 03-01-2024

Me levanté la mañana siguiente de haber llegado a aquella isla en la habitación de la posada que me habían asignado. Era una habitación sencilla, contaba con una cama, ahora con la sabanas deshechas, un armario donde había colgado la ropa, una mesa donde tenía mi bolsa y armas, una silla a un lado y un baño.

Me senté sobre la cama, vestida tan solo con un camisón de encaje negro y me acaricié en las sienes. Me dolía muchísimo la cabeza. Y lo peor es que no recordaba cómo había llegado a la habitación ni cuando me había cambiado la ropa.

Miré a mi alrededor y vi la ropa que había comprado tirada encima de la silla. Supongo que habría llegado con prisas y la dejé ahí sin más. Bostecé y el aliento me trajo algunos recuerdos de la noche pasada. Había bebido. Intenté recordar, clavando la vista en el techo de madera. Había salido a comprar con Karlglass y Joe y después habíamos ido a tomar algo cerca del mercado. Un brindis. Sí, recordaba aquello, pero no mucho más.

Me desperecé y fui al baño a asearme. Por suerte había jabón y champú en la ducha, aproveché ese momento de intimidad para pensar en lo sucedido, pero sin éxito. Me sentí avergonzada, esperando no haber hecho el ridículo ante mis nuevos compañeros. Aproveché bien el pago de la habitación, pues estuve un buen rato con el agua corriendo, limpiando con máximo esmero cada centímetro de mi cuerpo. No me gustaba nada estar sucia, me traía malos recuerdos.

Salí de la ducha y comencé a peinarme el pelo, largo y rojo hasta la cintura. Me encantaba mi cabello, así que le dediqué un buen rato. Después me vestí con mi atuendo de Marine, ya era hora de ponérselo. No sabía bien que hacer, debían ser más de las doce en aquel momento, pero algo me rondaba la cabeza desde antes de partir hacia el Grand Line. "Erika..." pensé.

Fui hacia mi bolsa y saqué el Den Den Mushi, lo miré unos instantes preguntándome si ella se acordaría de mí. Sin darle más vueltas, la llamé.

Mientras sonaba, deposité la ropa de la silla en la cama y luego la acerqué a la mesa para sentarme. Frente a mí tenía una ventana, por la que veía algunas casas y calles con gente. Pasaron unos veinte segundos más hasta que, casi habiendo perdido las esperanzas de que lo cogiese, sonó un "Kachap"

-Ho... Hola, ¿Erika? ¿Estás ahí? -pregunté con timidez por el interfono del caracol- Soy yo, Ikirami.


RE: [Presente Relativo] (Llamada de Den Den Mushi) Los amigos no se olvidan - Erika Storm - 04-01-2024

Ubicación de Erika - Isla de Toroa (West Blue)

Era el último día que el pelo arbusto y yo pasaríamos en esta aburrida isla.

Mañana saldríamos destino al reino de Ballywood, parece ser que un barco iba a transportar unas obras de arte para exponerlas en un museo y no sé qué mierdas que ni me van ni me vienen ni me interesan. Lo sé porque me lo dijo Shoto cuando estaba leyendo sus mierdas y demás, pero a mí, con saber que teníamos que subir arriba e ir para ya, me valía y me sobraba. Así que el día de hoy era de relajación total, con calma, preparación para mañana salir de aquí de una puta vez. Y que mejor manera de empezarlo, que dormir hasta que me saliera del toto, sin despertador, sin prisas. Yo estaba en mi habitación del hostal a mi bola, y el pelo arbusto en la suya, obviamente, no iba a dejar que se pudiera deleitar con mi belleza y mi cuerpo desnudo y precioso.

Hacía días que no dormía así de bien, a pierna suelta, como mi pijama azul y estrellas moradas, totalmente despeinada, como en Ohara. Aquella isla era realmente fría, pero de nuevo, como cada una de las mañanas de mi vida, estaba completamente desarropada, con mi pierna izquierda cayendo por el lateral de la cama, los brazos hacia arriba, roncando dulcemente y con la baba cayéndose por mi boca hasta manchar la almohada de aquel sitio. Esto para mí es dormir completamente bien, sin preocupaciones ni hostias. El sol entraba a través de la persiana de la ventana, pero me daba igual, dormía igual que un bebe. Placidamente.

Pero por desgracia, aquel dulce estado se vio troncado por un sonido horrible que inundaba la habitación - pere-pere-pere... pere-pere-pere... pere-pere-pere - Él den den mushi estaba sonando. Gruñí mientras aquel sonido me despertaba poco a poco. Me agité un poco por la cama intentando buscar no escucharlo, pero era inútil. Con la cabeza boca abajo completamente, la levanté un poco para mirar a la mesilla que había a la izquierda de la cama y observe él den den sonando. Me arrastré por la cama hasta llegar a él y descolgarlo lentamente *Kachap*. Me lo acerqué a la boca para hablar, aun estando boca abajo hacia la cama.

- Queeeeeeee - Dije algo gruñona y con cierto tono de sueño. Pero de repente, en un segundo, todo cambió. Una dulce y familiar voz me saludó tímidamente, preguntando si estaba ahí. Como un conejillo, levanté la cabeza rápidamente de la cama, poniendo los ojos como platos. Hasta que dijo su nombre: Era Ikirami. Mi acto reflejo tras escuchar su nombre fue ponerme sentada en la cama, con las piernas cruzadas y él den den al lado de mi boca. No estaba dando crédito, realmente me estaba llamando, se estaba acordando de mí.

Empecé a morderme los labios, mientras evitaba a toda costa ponerme a llorar, pero una lágrima se me cayó por la mejilla derecha. No estaba triste, estaba totalmente feliz - H...Hola... - Me restregué la manga del pijama por mi cara mientras me sonaba la nariz, tenía la cara como un tomate - ¡PELIRROJA! - Grité eufórica - ¿¡Cómo estás!? ¡Hacía tanto que no escuchaba tu voz! Realmente... te he echado de menos - Dije algo avergonzada, mientras cruzaba aún más mis piernas, siendo un síntoma de vulnerabilidad - ¡No sabes lo feliz que me hace esta llamada! - Dije estirando mi columna, poniéndome recta - He visto la noticia del periódico, en el que te iban a mandar al Grand Line con compañeros marines tuyos, ¡Joder! - Me tumbé en la cama, aplastando el poco pecho que tengo contra la cama, levantando mis piernas y cruzándolas - ¡Dime, que fue lo que hiciste para que tu carita saliera en el periódico! ¿Encontraste lo que buscabas en Ohara? ¿Le diste su merecido a alguien? ¿Reventaste a algún pirata y por eso ahora eres famosa? Iahahaha - me reí por lo bajo.

No dejaba de preguntarla cosas, no podía parar, pero aun así me di cuenta de que a lo mejor la estaba atosigando - Oh, perdón, lo siento. Me ha podido... el ansia - Más bien era la felicidad que sentía por dentro, quería saber de ella y que me contase todo lo que ella quisiera. Estaba completamente feliz, alguien se ha acordado de mí, alguien me había llamado, alguien me tenía en cuenta.

Supongo que esto era lo que llamaban... amistad.