02-02-2025, 01:23 PM
(Última modificación: 02-02-2025, 01:23 PM por Garnet D. Matlock.
Razón: Restarme energía por las técnicas (están en un hide, no se preocupen)
)
Día 40 del año 14, Otoño - 6:31 p.m.
Archipiélago Sabaody - Manglar 0 - Habitación de Garnet
Archipiélago Sabaody - Manglar 0 - Habitación de Garnet
- ¿Cuál podría ser el próximo temardo del menda, huh? - Se preguntaba un Garnet que estaba recostado en la cama, con Sabertones entre sus manos mientras emitía acordes aleatorios. Llevaba ya un buen rato - por no decir todo el día - sin salir de su habitación y tumbado en la cama y, aunque pudiera parecer que estaba desaprovechando la jornada, lo cierto era que, desde que el músico volvía a tener un instrumento entre sus posesiones, cualquier tiempo muerto era también la excusa perfecta para ir desarrollando futuras canciones y piezas musicales. Desde luego que, Tobías, le había hecho uno de los mejores regalos en toda su vida.
Por ello mismo, estaba divagando sobre cual podría ser su próxima canción, ¿un temita triste desahogándose sobre su infructuosa relación con Ikirami? ¿O tal vez una épica canción que narrara la tan entregada disputa que hubo entre Seandass y Garnet? - Seandass... - Musitó, sin dejar de mirar hacia el lejano techo de la habitación. Siempre que surgía la ocasión, el skypiean empezaba a darle vueltas sobre el marine que fue a atacarle allá en la isla Momoiro, ¿qué habría pasado si Seandass no fuera un marine? ¿O qué situación se habría dado en el caso de que Garnet no fuera un criminal buscado por el Gobierno Mundial? A pesar de haber sido lo suficientemente guarro como para destrozar el instrumento de otro músico, cuando tocó aquella rítmica melodía con su armónica y cuando confesó tener el mismo sueño que el skypiean, al pirata no le cupo la menor duda de que verdaderamente amaba la música. Con ese enfrentamiento, el pelirrojo entendió que, no sólo debía convertirse en la mayor superestrella por su propio ego - que también era razón más que suficiente -, sino que debía hacerlo también por Seandass, y por todos los futuros rivales musicales que se encontrara por el camino y que compartiera su misma meta. Si no lo conseguía, estaría insultándose, no sólo a sí mismo, si no a las voluntades de todos los que luchan por ese objetivo.- No me quites el ojo, Seandass, el menda brillará como un hijo de puta, ¿es o no es? - Se convenció, aún más a sí mismo para, seguidamente, levantarse de la cama de un salto, con su guitarra aún en mano.
Rememorando su batalla contra el Zodiacool, Garnet recordó cuando utilizó su dial de sonido, el dial que guardaba, en aquel entonces, la última canción tocada por Fallen Sound y que tanto le sirvió en la pelea.- Un buen uso de este cachivache puede darnos la victoria en un momento chungo, ¿es o no es? - Comentó, dirigiéndose hacia un escritorio dónde estaba su zurrón con todos los diales y útiles dentro, empezando a rebuscar hasta que dio con el que buscaba.- De puta madre... - Dijo, observando con detenimiento el objeto, y en especifico el botón que se encontraba en la parte superior y en el centro de la concha.- Muy bien... - La colocó en el suelo, con el botón mirando hacia arriba y, tras adoptar una posición para tocar el instrumento, piso con su pie derecho el interruptor. En ese momento, encendió el amplificador y, los primeros acordes y notas empezaron a emerger de Sabertones, con el roce y frote de sus dedos sobre las cuerdas de su instrumento.
Durante alrededor de 20 segundos, estuvo tocando una rítmica melodía que buscaría fortalecer las capacidades de todo aquel que la escuchara, hasta el punto de que conforme Garnet la estaba tocando, sentía como sus energías y fuerzas crecían considerablemente.- ¡Eso es! ¡ESO ES! ¡Pero aún no ha acabado esto! - Pensó, completamente motivado y fuera de sí, con la intención de no acabar la grabación con ese extracto inicial.
Sin dejar de pisar el botón del dial, cambió por completo la sinfonía - de unos 12 segundos de duración - que estaba tocando por una que, en esta ocasión, presentaba una mayor intensidad que la anterior, una intensidad que dotaría de un vigor y una fuerza de voluntad inquebrantable a todo aquel que la escuchara, buscando con, ambas melodías, encender los corazones de sus oyentes, cosa que el propio pelirrojo estaba sintiendo en sus carnes conforme hacia gala de sus habilidades como músico.
Una vez acabada la pequeña sesión de grabación, Garnet levantó el pie de la concha, dándola por finalizada. No escatimó siquiera en comprobar si las melodías se hubieran grabado bien o no, pues de pulsar el dial, se perdería instantáneamente. El pelirrojo se agachó y cogió su dial, mirando fijamente aquel aparato que era capaz de almacenar e inmortalizar cualquier melodía suya.- El menda espera que esto sirva en el futuro, ¿es o no es? - Dijo con una sonrisa, esperanzado de que así lo fuera.
INVENTARIO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
