[T1-Autonarrada] | Búsqueda mística
#1
Reino de sorbet | Afueras
Antes de las 11:00 A.M
Dia 8 de invierno año 16 


Aquella reunión que serviría para sentenciar la filosofía actual del mayor de los Zar, entre otros de sus cercanos, Dharma era el que más simbolizaba la sangre de aquella familia tan extraña dedicada a la caza de personajes de renombre y de una forma un tanto inusual, sin merecer ningún premio eso era algo loable y con cierto honor. Pero no era lo que esperaba alguien que fue entrenado con un propósito mayor, propósito que seguramente había sido un impulso para fomentar el desarrollo de los actuales Zar. Pero el ahora Dharma, cuyo nombre fue adoptado a la edad de 3 años fue de los únicos que pudo cambiar. No estaba de acuerdo desde niño en muchas cosas, siendo el más rebelde e inestable en cuanto a disciplina, se pensaba que en su momento el pequeño Zar estaba poseído por alguna clase de espíritu maligno que lo hacía consentir una mirada tan malévola que a su propia madre le llego a extrañar más de una vez, cuando la misma esta en vida.
Pero ahora Dharma era un tipo de persona muy diferente a cuando era un infante, pues era consciente de que ese espíritu maligno no era más que su forma real, pero no era que solo fuese un ser cruel o arrogante, había cierta complejidad y mística en su forma. Eso era notorio para los familiares y el respeto por aquel que erguía sobre todos los demás era algo notorio, había tenido su reunión personal con los ancianos y su abuelo, todos esperaban que el adoptara el camino del credo. Pero para su sorpresa Dharma había dicho que no y había dado una cuantiosa cantaleta de que por que deberían salir de las sombras por primera vez en su existencia. El Zar de la cabellera negra y abundante había terminado otra reunión más privada con quien era el líder de los Zar, el abuelo Altair, había logrado explicarle el por qué de su decisión y de que se llevaría consigo a algunos de sus primos, conforme pasara el tiempo requeriría de más milicia.
| Heeey  sígueme y te contare algo.| Decía a lo que era la figura de su primo Su primo, era con los que más trato tenia, ya que compartían casi la misma edad, solo superando por algunos meses a su primo. Si bien eran dos caras de la moneda distintas totalmente, algo compartían, las ganas de sobresalir más allá de solo servir y servir.| Por alguna razón el abuelo Altair... |Explicaba  mientras caminaba por los amplios pasillos de aquella gran mansión que fungía como guarida, oculta entre montañas y rocas en grandes valles verdes.| Está de acuerdo con mis planes jahjah |
Sonreía mientras levantaba su rostro y su pecho se regocijaba de un júbilo extraño, que duro escasos segundos, esos arranques de una felicidad compleja eran muy extraños de ver. Dharma le compartía a su primo que aquello que alguna vez le platico días atrás y meses atrás y años atrás, por fin se había realizado. El contarle a su abuelo que él no quería seguir el camino Zar y que a su vez había pedido el apoyo militar de una forma muy concisa, unos cuantos de sus parientes le acompañarían en esa travesía, volverse dueños del mundo. El único precio a pagar era su vida, puesto que el abuelo sabía que Dharma no se rendiría nunca, pero el destino estaba de su parte, su nombre llevaba con sello una eterna profecía. Lo mencionado a Su primo seguramente retumbaría en su memoria y su mente, las pláticas sobre tener esas aventuras que ellos elegirían y conocer gente poderosa que les permitiría realmente poder despejar todo su potencial. Su primo y Dharma comenzarían  quizá algo insólito, ellos serían los primeros, fue a petición del mayor de los Zar y aunque los demás del consejo se habían negado, no había vuelta atrás.
|Eso opino  amigo  y aún falta comentar muchas más cosas, es el tiempo.|
Se detuvo por un momento y dijo, tras haberle contado lo sucedido a su primo, dándole ese juego de palabras que seguramente lo pondría muy pensativo. Al espadachín le agradaba contrariar a las personas, pero esta vez eran con noticias buenas, para ambos.
Pensar en la filosofía de los Zar y como ellos sellaban el destino de los más prometedores es un poco pesado, ciertamente, los que son menos resaltantes tienen la libertad de escoger sus caminos y ser “libres” de alguna forma. Krieger nunca ha sentido presión por sus familiares directos, pero seguro que les hacía ilusión que volvieran a estar como las familias más reconocidas entre el clan, sin embargo, no estarían de acuerdo que eso sea con el sacrificio de su primogénito. Pensar en situaciones posibles al tomar una decisión u otra lograban darle pesadez a Krieger, algo que no suele pasar muy a menudo, pero claro, estas son las cosas que han logrado posicionarlo como el segundo en la escala de expectativas.
Regresando a la situación actual ahí estaban Krieger y Dharma, el segundo pedía que lo siguiera para poder conversar. Nuestro protagonista siempre pesó que su primero sería el más feliz y cumpliría a carta cabal lo que los abuelos determinaran como su destino y no haría otra cosa más que engrandecer la estirpe de los Zar, seguro ya se frotaban las manos con el protagonismo que ganarían, los titulares y dinero. No mencionó palabra hasta que escuchó que se mencionaba a Altair, el más veterano del clan, que estaba de acuerdo con él en algún sentido. Krieger arqueó una de sus cejas y miraba extraño ¿De qué hablaba exactamente? | ¿Tus planes? Presumo que será la de convertirse en un gran cazador |
Lo siguiente que causó efecto en la mente del menor de ellos fue el camino de la libertad que su primo comenzaba a proclamar. Las sorpresa e impresión fue grande como si de pronto un gran vendaval le hubiese caído por delante queriendo arrastrarlo. El hecho de pensar que Dharma siquiera se cuestionaba ese tipo de cosas era algo que no pensaba, pero tiene lógica. Cuando peleaban o conversaban nunca aseguró que seguiría la doctrina de los Zar por encima de sus deseos | ¡Hahaha! Ya veo |Se carcajeó un poco| Deben estar decepcionados por tu decisión, pagaría por ver sus rostros y que Altair lo haya aceptado, jo… ¡Hahaha! |Regresó en sí. El escenario estaba puesto. Su primo rompía con el hilo que los viejos tejían para los 5 prometedores. Esto, sin duda, causaría un gran revuelo y Krieger quería sumarse |Entonces viajemos, primo, viajemos tomando nuestras propias decisiones| Así terminaba sus primeras palabras. Ahora deseaba escuchar más de Dharma, cuáles eran sus planes y de qué forma podrían comenzar a andar fuera de su doctrina.
Quizá Krieger se iba sentir confundido por algunos instantes, pero luego comenzaría a recordar las palabras que en otros tiempos el espadachín había vertido sobre el y otros de los Zar, continuamente era desafiado por los lideres, por su actitud arrogante, rebelde y despreocupado del equilibrio del mundo. Y aunque el mayor de los Zar era el que mejor entendía las directrices de la familia y las aplicaba, se sentía bastante inconforme con solo ser un cazador. Si bien ese fue uno de sus primeros deseos de niño, todo cambio conforme iba creciendo, pues al tener libertad de pensamiento su visión de vida se fue transformando a ese espíritu tan enigmático que posee en sus adentros. La solemnidad de sus actos y el egocentrismo enjaulado iba saboreando la salida cada día que pasaba.  Los tiempos caóticos necesitaban acciones más tajantes, el espadachín seria el destructor de la naturalidad conocida hasta ahora.
|Es hora de que los Zar dejen la oscuridad y dejen de servir solo a la luz...|
Expuso con un tono gravoso como de costumbre, pero esta vez se podía sentir un tinte de oscuridad en sus palabras, nadie de esa familia podía desafiarlo realmente, ni siquiera su abuelo se había opuesto al deseo oscuro de su nieto predilecto, aunque sabía que lo que más les incomodaba a todos era haber "contagiado" a Krieger y algún otro con la visión de salir de la oscuridad y dejar de servir solo a un amo, como si fuera su única misión en la vida. Dejarían las ataduras y se servirían así mismos en pos de sus propios deseos. Krieger era amigable y era de los más alegres de la familia, pero toda esa generación tenía algo especial, solían destacar más que en cualquier otra época y eso aunque alegro a la familia también los había preocupado, preocupaciones que se hacían realidad, pero no era algo tan terrible lo que sucedería, solo eran libres.
Miles de cosas rondaron la cabeza de Krieger, puesto que es muy difícil que una de las cabezas acepte que los especialmente seleccionado por ellos decidiera un destino contrario al que ellos deseaban. Siempre los Zar se han manejado de esa manera y esa puede ser la principal por la que hasta ahora han tenido éxito rotundo y reconocimiento en muchos lugares, pero ¿Dónde residía el mayor problema? En el mismo hecho de que la generación que se perfila como más fructífera tenga pensamientos tan dispersos con respecto a los que su doctrina señala. Se lo esperaba de muchos, posiblemente hasta de los ancianos, pero no de su primo, Dharma, él siempre lucía como el tipo de persona que sigue las reglas a la perfección. Sin duda, el impacto de la noticia seguía alborotando su mente con cada segundo que pasa.
|¿Y qué fue lo que hablaste con el viejo? |Primera pregunta |Pero más importante ¿Qué te respondió? |Su mirada se puso más curiosa. Krieger, sin duda es de los que desafiarían a los abuelos, después de todo sus padres no se opondrían a ello. El menor de los presentes no tiene esa presión y expectativas en su rama, aunque eso, una vez más, no supone alguna clase de impedimento para que al final haga lo que desee.  Dharma suele hablar de forma un tanto enigmática, pero dentro de todo siempre tienen lógica y no son muy difíciles de comprender si lo conoces durante tanto tiempo. Se quedó parado esperando la respuesta, confía en escuchar algo que retumbe en su mente, algo que le haga soltar una sonrisa puesto que la situación desafía todo lo que se ha previsto.
Estaban quietos en ese pasillo, las noticias habían sido buenas, pero un tanto sorpresivas, sin embargo así era como actuaba la voluntad de un ser como Dharma, conforme pasaban los tiempos se volvía mas fuerte física y mentalmente, sintiéndose apto para desafiar a su propia familia, si bien podría cumplir las metas de la familia de otra manera, era un cambio drástico a la actualidad, pero los cambios mas interesantes y mejores suelen ser de esas formas, de un tajo sin esperar que todo siga tan tranquilo. Pero por ahora no habría muchos dilemas, Dharma escuchaba a su primo, notaba la emoción que poseía en sus palabras, pero igual la duda podría comenzar a asaltarlo, así que le respondería sus dudas.
|Sí el abuelo no está muy complacido, él pensó que tú te negarías, pero muy adentro también sabe el tipo de espíritu que tenemos los nuevos Zar... | Exhalo sus palabras mientras miraba a su primo, la distancia que los separaba era un par de metros, pero sus ojos se impregnaban en los de su pariente, mostrando que igual se encontraba feliz, como casi nunca. | Somos libres de elegir nuestro destino... ahora Krieger debemos pensar en cómo lo llevaremos a cabo, al menos por el siguiente par de años y después tendremos una reunión sin importar quienes sean nuestros compañeros y evaluaremos sus propias vidas...al final si encontramos a otros sin temor a la muerte y con los deseos tan altos como los nuestros entonces ahí encontraremos "Nakamas" |
El más alto de los Zar en ese lugar explicaba un poco sobre lo podría suceder, pero contaba con que su primo también pensara la versión propia de sus próximos pasos, pues aunque Dharma tenía un ego muy poderoso y disfrutaba de trabajar como un lobo solitario, sabía que para esta encomienda no bastaría solo con su espada y su espíritu tan imbatible, era el momento de comenzar a extender su aura en otros, para lograr el cometido, dominarlo todo. Y la ayuda de su primo así como su propia voluntad sería útil, además de que realmente congeniaban en el tipo de metas, considerarse los mas fuertes o los más poderosos sobre otros, trabajar en las sombras ya no era lo suyo, ahora ellos destacarían y se convertirían en piratas o algo parecido. Así la encomienda comenzaba tras la resolución de sus maestros actuales, los cuales podría llamar familia, quizá no de sangre, pero si de voluntades.
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
#2
✓
Aventura Autonarrada: Completada
RECOMPENSAS:

— Recompensas Participante (Dharma)

 

— Berries:10k 

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 15

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