[Presente Relativo] | Viewing Repairs | [FIC de Reparación]
#1

Día 18, Invierno.
09:21am.
Jagd Hund, Little Garden, zarpando camino a Arabasta.
Vengo de aquí.

Había desayunado de sobra. Estaba ahora con una nada habitual en él. Pantalones más anchos, cómodos, camiseta sin mangas, total y completamente informal. Pasó su mano por encima de su cabello, peinándolo hacia atrás con sus solas manos. Ya había tenido algo de acción esa noche, ya había podido “mover sus caderas” lo suficiente para aliviarse por aquella noche. No hubo palabras, tampoco miradas. No le importaba quién hubiera sido, ni la cara que tenía, ni siquiera sabía si en algún momento llegó a arrancarle la máscara durante el acto. ¿Era relevante? En absoluto. Lo que sí era cierto era que tenía energías de sobra para lo que se le venía. Buscaba mostrarle a su nuevo jefe de qué era capaz.  


Tenía acomodado un cinturón específicamente para el trabajo de carpintería. Clavos, martillos, lijadoras, una sierra... Todo moviéndolo con calma. Por supuestísimo, también la madera que había ordenado a los que eran entonces sus compañeros. Pidió la mejor madera posible, y afortunadamente la que estaba allí era la de Teca, y de la mejor calidad. Sin embargo, incluso con ello, lo primero que hizo fue revisar todos y cada uno de los tablones, revisar su calidad, comprobar si estaba todo perfectamente en condiciones, que no hubiera impefecciones incluso si se veían como nuevas. Nunca se sabía si pudiera haber alguna defectuosa. No pretendía en lo absoluto hacer un buen trabajo con un material mediocre, su perfeccionismo iba más allá de eso. Los dedos del hombre se encontraban acariciando los objetos, sus ojos observando hasta el más mínimo detalle, ordenándolo todo por grosor, tamaño, alturas... Todo perfectamente alineado para no tener que verse echo un lío. No quiso pedir ayuda de nadie, era un trabajo del que quería presumir frente a su jefe de la mejor forma posible, quería demostrarle que no era solo un inútil que había aparecido y, como bien mencionó, un “vendehumos”. Ah no, eso sí que no. Le callaría ese condenado hocico.  

Por supuestísimo, su cigarrillo lo acompañaba a todos lados a medida que hacía su labor. Sus pasos lo llevaron a cada rincón del barco, desde la zona de los camarotes hasta el exterior. Había visto más daños en el exterior y, sin embargo, quiso empezar desde el interior. Las bodegas, donde se encontraban algunos barriles y otros objetos había visto algún que otro daño mínimo, algo que no era necesario implementar demasiado, sin embargo, arrancó uno de los pedazos de madera que estaban más desgastados y lo sustituyó por la nueva. El martillo sonaba por la zona más baja del barco, donde probablemente no había nadie, ya que los camarotes estaban como mínimo a un par de plantas encima de su cabeza. Sus dedos comenzaban a llenarse de cayos a medida que fue avanzando, pero nada que le molestara. No era la primera ni última vez. También le pasaba cuando usaba su katana por demasiado tiempo. Pasó el papel de lija por la zona, incluyendo algo de barniz para que quedara de forma equilibrada y perfecta con el resto de la bodega y las maderas de alrededor, buscando no desentonar los colores y que no se notara en absoluto que había tenido una reparación. Su brazo pasó por encima de su frente, donde el sudor perlaba la zona de su cicatriz. Se retiró un par de pasos, viendo que su trabajo estaba siendo excelente. Aún así, pasó sus dedos por la zona una última vez para palpar mejor la zona y notar así que no había imperfecciones ni zonas demasiado abolladas. Todo había quedado perfecto. 

Tomó las maderas de nuevo a donde había visto los mayores daños. Los camerinos estaban en perfecto estado, la cubierta de los cañones también parecía estar impecable y el barco en sí estaba en muy buenas condiciones. Fuera quien fuere el que lo había construido, había hecho una labor excelente. Revisó entonces la cuberta de artillería antes de subir a la cubierta superior. Había visto algunos daños en dicha zona que quería prestarles atención. Porque sí, en el tiempo que había estado allí, se había preocupado de revisar todos y cada uno de los rincones del barco, preguntando a compañeros, evitando el contacto directo con Sohem hasta que no terminara su labor. Ese barco para colmo era enorme, así que le tomó más tiempo del necesario analizar hasta el más mínimo detalle. 

Alcanzó la Cubierta de Artillería, donde había algunas armas que posiblemente fueran de algunos de los soldados. No iba a robar ninguno, usar ninguno, no los necesitaba. Era suficiente con sus katanas, que por cierto, actualmente no cargaba encima. Dudaba que alguien fuera a hacerle algo en ese barco, pese a que por costumbre siempre estaba alerta y, en caso de ser necesario, podría usar sus martillos. Revisó de nuevo la zona donde recordaba que la madera estaba más desgastada. No se le dificultó demasiado, era casi imperceptible... si no fuera porque la luz del sol penetraba en esa zona en la que no debía entrar un solo ápice. Una fina línea en un lugar específico. Sus dedos se pasearon de nuevo por la zona, sus ojos observando con atención. Pudo entonces percibirlo, una pequeña, mínima apertura, una ligera doblez en el tablón de madera que era la que, quizás en alguna tormenta, pudiera penetrar agua en ese lugar. Teniendo en cuenta que allí se encontraban utensilios importantes, era cuanto menos prioritario poder hacer la reparación. No dudó ni por un segundo en usar su propia fuerza para tirar del tablón, arrancándolo de cuajo sin dañar demasiado el alrededor, estudiar entonces el resto de los tablones que lo rodeaban. Había un par más que estaban desgastados por el roce del propio tablón dañado. Esos podría aprovecharlos, solo era pasar mejor la lija, tener el cuidado de hacer que las piezas de madera encajar perfectamente y seguir adelante. El martillo, los clavos, el barniz... Todo de nuevo comenzó a fluir, sus manos trabajaban de forma experta, haciendo que los tablones encajaran como si fueran piezas de puzzle perfectas. Del mismo modo que en la bodega, sus manos pasaron la superficie de donde él había hecho su labor, quedando perfectamente alineado, liso, sin imperfecciones, tal y como al propio Jin le gustaba; perfecto. 

De nuevo, el movimiento fue, ahora sí, a la zona más desgastada y dañada; la Cubierta Superior. Se tuvo que agachar, descendiendo su cuerpo hasta el suelo. Los pasos, las pisadas, las marcas de agua posiblemente del propio mar penetrando en algunas de ellas. Tenían aperturas mínimas, la calidad era excelente, pero el desgaste también era palpable, mayormente por todo el suelo. Eso posiblemente sí lo fuera a llevar horas de trabajo. Sus manos pasaron a sus caderas, sus pies pisoteando la parte del suelo. Algunos daños podían repararse de forma sencilla, solo reciclando los materiales y manteniéndolos, otros sí era necesario el cambio de tablones. Fue revisando uno a uno los más dañados, retirándolos con cuidado, aprovechando las partes dañadas para quizás usarlos en otro momento, eso se guardaría en el almacén para emergencias, nunca estaba de más. No es que fueran inutilizables, los tablones se podrían aprovechar para otro momento. Por ahora usaría las de alta calidad que tenía consigo. La labor era tediosa, larga, pero no perdió la concentración. Ni siquiera cuando las horas pasaban y el sol abrasador del mediodía se alzaba sobre él parecían frenarlo. Tampoco el hambre de la hora de comer. Solo estaba enfocado en su labor, tomara las horas que tomasen. Respiraba de vez en cuando y descansaba solo y exclusivamente para beber agua. En algún momento se llegó a sentar, viendo algunos de los tablones faltantes que él mismo había retirado. El trabajo era largo y tedioso, sí y, sin embargo, no le molestaba. Era como viajar en el tiempo, en aquella juventud que poseía cuando no tenía absolutamente nada y se las apañaba buscándose la vida como buenamente podía. Una media sonrisa asomó de entre sus labios, hacía años que no tomaba algo con tanto esmero. ¿Quizás debía agradecerle a Sohem por ello? Nahh, lo mejor era guardárselo para sí mismo, como el hombre orgulloso que era.  

—Qué recuerdos... 

Sus palabras salieron por sí solas, como un suspiro lejano, mientras daba una calada al... ¿Espera, cuál? Ya había perdido la cuenta del número de cigarrillos que había estado fumando durante las horas que llevaba trabajando. Solo se puso en pie, ahora con el cigarrillo pegado a sus labios. Ni siquiera el humo frente a sus ojos parecía que fuera a ser un incentivo para frenarlo. No, su esfuerzo estaba puesto al máximo, los clavos, las maderas acomodadas de una forma perfecta, la alineación de todo el suelo. El olor a barniz que el sol secaba más rápido pronto iba a desaparecer. La lija que usaba, cortando tamaños cada vez más grandes para abarcar el mayor espacio posible, sus músculos tensándose al esfuerzo aplicado en el barco, incluso, una vez finalizado el trabajo, se tomó la molestia de limpiarlo todo, secarlo y guardar el material dañado para, en otro momento reutilizarlo en casos de emergencia. Tal y como se prometió, había hecho la mejor labor posible. Sus manos paseaban ante la ahora nueva y perfecta madera, buscando cualquier imperfección, paseando incluso hasta el más mínimo detalle, arrastrándose de rodillas para poder sentirlo no solo con las manos.  

Ahora sí, podía decir que el trabajo estaba perfectamente terminado. Un momento... ¿Cuándo se habían apagado las luces? Se sentó, ahora sintiendo el cansancio de su cuerpo, el sudor por todo su cuerpo. Quería darse un baño. Ah, claro, no es que se hubieran apagado las luces, es que ya había caído la noche. ¿Cuándas malditas horas habían pasado? Recostó su cabeza a la pared en la que se apoyaba, sentado en el propio suelo. Daría la última calada, contemplando las estrellas desde su posición, respirando con dificultad. Había sido un trabajo de lo más laborioso, desde luego. Ahora solo quedaba informar a su nuevo jefe de ello y desear que todo estuviera tal y como lo deseaba.

  
Se puso en pie, usando su mano para levantarse del suelo, terminando de recoger su material de carpintería y fue directamente hasta donde se encontraba el camarote de Sohem. Su intención era informar de que había terminado de reparar el barco.

Cajita de Tabaco
[Imagen: bTjgVIr.png]
#2
Protocolo: Moderación
Estado: Activado
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Bip-Bip
Pacifista Activado

REPARACIÓN FINALIZADA CON EXITO
Jagd Hund 
PASA A TENER SU VITALIDAD COMPLETA, SE ACTUALIZA LA FICHA DEL BARCO
CIERRO TEMA


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