Detrás del telón
Hace siglos, que el mundo se ve orquestado por una organización que tira de los hilos para que los acontecimientos vayan siendo moldeados según sus designios, el gobierno mundial. No obstante, esa historia no siempre fue aceptada por todos, con el correr del tiempo la disconformidad, el rechazo e incluso el levantamiento en contra del gobierno empezó lentamente a crecer. Llegando al día de hoy, estamos en un punto donde el deseo de una revolución se puede palpar en muchos sitios, las tensiones crecen, y lo que son grupos aislados de gente inconforme y molesta es ahora una organización que se extiende a lo largo y ancho de los mares, llevando un mensaje, que están en contra del gobierno, y lo quieren ver caer, donde un nuevo orden sea establecido. ¿Estarían en lo correcto? Solo el tiempo podría responder aquella pregunta.
La historia nos remonta a la isla Baterilla, en South Blue, donde es conocida entre otras cosas, por ser un punto estratégico en ese mar, puesto que allí pasan muchas rutas comerciales, como también se encuentra una base de la marina, y el importante valor agregado del banco Goldreich. Pero no es únicamente solo eso lo que allí se mueve, otras cosas se vienen gestando y el virus ya está esparcido, y la incubación realizada, los síntomas pronto a aparecer… Las cartas ya están repartidas, las manos armadas, y solo queda ver quien empieza con el primer juego… Y uno de los jugadores tiene nombre y apellido, Whon Jick.
El humo de un cigarro apoyado en un cenicero se elevaba uniformemente en una hilera que serpeaba hacia el techo. A oscuras, en la habitación, se podía ver apenas una mesa de madera, gastada, con rayones de cientos de usos, y dos sillas de madera en mismas condiciones apenas alejadas de la misma siendo ocupadas por dos personas apenas siendo visibles su rostro por la penumbra y la poca luz que daban dos velas en medio de la modesta mesa.
— ¿Todo marcha según lo planificado? — preguntó quién parecía ser el jefe, de voz profunda y cansada.
— Si señor, de acuerdo con nuestros informantes, todo estaría listo en una semana, estamos esperando que llegue nuestro agente ésta noche para confirmar algunas cosas y estaríamos listos a comenzar — se escuchó del otro lado de la mesa, una joven voz mucho más vivaz y llena de energía.
— Perfecto, ese golpe es de vital importancia, son unos recursos más que valiosos que pueden dar un giro en la influencia de ésta isla... — sentenció crípticamente de manera lenta y pausada, como quien medita sobre sus palabras el primer interlocutor.
Mientras tanto, en otro punto de la isla, el cuartel de la marina específicamente, una carta anónima llegaba a poder de ellos. Ciertamente no podrían asegurar su veracidad, pero no podían ignorarla, porque de ser cierta y no poder accionar a tiempo, el daño sería seguro y difícil de reparar.
Tú, Alex, te encuentras en el patio de la base de la marina junto a otros cuantos soldados, escuchando el contenido de la carta por uno de los superiores, hay allí un clima de incertidumbre e intriga, aquel contenido no era algo que se pudiera ignorar simplemente. A su vez, se encontraban algo cortos de personal, puesto que se encontraban abiertas varias investigaciones como los recientes hechos ocurridos en isla Kutsukku y todo lo que se fue encontrando al destapar aquella olla.
— Necesitamos dar con estos sujetos, antes que logren intentar algo, Arceo, necesitamos que te ocupes de investigar esto — dijo el superior, para continuar dando instrucciones al resto de los marines, que distaban del trabajo del gigante.
Tus instrucciones fueron claras, hay una fuente de información, que no se sabe si es confiable, pero si detalla que pueden suceder cosas comprometedoras y que compliquen las cosas. Tu superior fue cabal, tienes que ocuparte de la investigación, y allí te encuentras, en el patio de la base de la marina, en una tranquila tarde. Todos se encuentran replegándose ya para cumplir con sus ordenanzas. El punto crítico es la noche, momento que no pueden dejar pasar.
Frente a ti tienes tres opciones, por donde comenzar la búsqueda, puedes ir hacia el puerto Baquella, puedes ir para el banco Goldreich, o hacia el faro… Como lo resuelvas, será lo que quede grabado en un pequeño renglón de la historia, como un éxito o un fracaso. El tono del cielo regala una vista violácea con tintes anaranjados, del ocaso de una tarde propicia donde el clima fue ameno todo el día, la visión es perfecta.
Si Alex se dirigiera para el puerto, a priori, vería un funcionamiento normal, todavía gente trabajando, cargando, descargando barcos, incluso gente comerciando, buscando precios, comprando mercadería en puestos improvisados de mercado. Habría mucha gente y a simple vista, sería difícil poder discernir si algo se encuentra fuera de lo común. Aunque por la afluencia de gente, siempre es un lugar caótico en su funcionamiento y podría ser un buen punto de enclave…
Si optara sin embargo por ir hacia la zona del banco, también encontraría un funcionar corriente, claro, con menos gente yendo y viniendo, aunque, a simple vista sería difícil que pudiera identificar algo fuera de lo común. Frente al banco, un bar con amplias ventanas con vista al edificio financiero. ¿Podría ir hacia aquella zona y preguntar, buscar algo? ¿Se escondería más allí detrás del telón de lo que ojos comunes pueden ver sin tanta atención?...
Si fuese al faro, la situación quizás es un poco más interesante, puesto que es un lugar sin tanto movimiento de gente en comparación, y en primera instancia se podría decir que no hay algo de interés allí, puesto que no es un punto estratégico como el puerto, donde ocurren muchas cosas, donde el control del mismo, significa una ventaja significativa, en cuento a recursos, influencias y demás. Tampoco es como el banco, donde la influencia y dinero hacen que todo se vuelva más fácil si alguien pudiera hacerse con el control. Sin embargo, como sitio de enclave, lejos de ojos curiosos y oídos intrépidos, podría funcionar perfectamente, sobre todo para quienes buscan eso…
¿A dónde se dirigiría el gigante?
