[Autonarrada T1] En contra de los matones
#1
Information 
Dentro del south blue, mar de criaturas extraordinarias, es la más conocida la isla Karate, y su basto conocimiento en artes marciales y el fortalecimiento de sus disciplinas, pero hay otras islas que merecen tu atención, por ejemplo la isla de Sorbet, una fantástica isla tropical de hermosos paisajes, y buenas gente, aunque divididas según el estrato social, Por un lado, la zona más ubicada al norte es dónde se encuentran los residentes más acaudalados, abundando enormes y rígidos edificios de extrañas y difusas geometrías. Por otro lado, en la región sur, la más calurosa y menos lluviosa, es dónde viven los habitantes más humildes, dedicándose por completo a la agricultura de frutos de consumo comercial y al ganado que los mantiene, en resumen eran gente sencilla y tradicional.
Pero indiferente de qué lugar te gustase más, en cada uno había un lugar en el que destacaban por su gran personalidad, en la zona norte, reinaba el propio Palacio Real, un edificio enorme de rica y exquisita arquitectura. Mientras al sur, destaca la Iglesia Austro, un edificio sencillo, un lugar regentado por un confiable pastor, que busca ayudar siempre a los más devotos y desdichados, un lugar de paz y calma, donde los hambrientos son alimentados y los sin techo son regocijados en un refugio cálido, un lugar donde siempre son bienvenidos los ciudadanos de cualquier nivel económico.

Pero se podría decir que no llovía bien para todos, no todos veían este lugar como lo que era, un lugar de fé y armonía, donde la gente podía ver sus pobres penas paliadas aunque fuera unos días, ocultando el gruñido de sus estómagos unas horas. Ese día el ambiente en la iglesia era diferente: una corriente en el aire presagiaba un asalto inminente. Algunos desalmados veían la iglesia como un blanco fácil de donde sacar provisiones robándoles a los pobres creyentes que solo pretendían hacer un bien en este mundo lleno de desgracias. 

Los criminales, enemigos jurados de la esperanza y la bondad, habían escuchado rumores sobre la generosa caridad de las gentes de fe, basto con investigar un poco más para enterarse de las generosas provisiones almacenadas en la iglesia gracias a las donaciones de los feligreses. Estos malhechores estaban liderados por un hombre conocido como Gorram, cuya gran estatura y voz profunda imponían respeto solo con verlo y oírlo, y ademas, no era tonto, pues había trazado un plan para hacerse con el botín, eligiendo atacar despues de la misa del domingo, cuando la bolsa de donaciones estuviera mas llena. Los cómplices de Gorram, no eran más que hombres desesperados, de rostros endurecidos por el sufrimiento, que aun sintiendo el pinchazo del mal camino, asintieron, sus corazones latiendo al unísono con el deseo de poder y la desesperación brillando en sus ojos. 

La sombra del mal se cernía sobre la comunidad de la isla de Sorbet. Pero dichos criminales tuvieron la mala suerte de que en esta ocasión había alguien entre los pobres que podía hacerles frente.

Li Yuan, aunque joven, era un extraño y misterioso sabio, se describe a sí mismo como: un cazador de secretos en las profundidades del alma. Había llegado a la Iglesia Austro tras años de viajero errante por los mares, buscando un lugar donde su conocimiento pudiera florecer y compartir la luz con aquellos desesperados por encontrarla.
Vestía hábitos sencillos y humildes, pero gruesos que ocultaban bastante de su aspecto, como su figura delgada, pero aun así era visible su mirada serena, la cual irradiaba una calma mística en quienes lo habían conocido. Incluso algunas personas de campo le acudían en busca de consejo, y su sabiduría era conocida en esta isla, mientras que su generosidad y su dedicación a la carpintería habían devuelto el color a la Iglesia Austro.

Con Las fuerzas presentadas, es hora de narrar este misterioso encuentro.

El sol apenas estaba empezando a ocultarse el domingo, alargando las sombras, cuando la banda de Gorram llegó a las puertas de la iglesia, aferrándose a sus armas afiladas y sus herramientas de ladrón. En el interior, el aroma de pan recién horneado se mezclaba con el incienso, creando un ambiente sagrado pero también hogareño. Li Yuan estaba en meditación profunda, sintiendo la energía vital del mundo fluir a través de él, cuando de pronto percibió una alteración.
Un escalofrío recorrió sus branquias y aletas, alertando de que algo oscuro se acercaba. Con un movimiento ágil, se levantó y se dirigió a la puerta. No tenía armas, y su única defensa era la inteligencia y la sabiduría acumulada de sus años de reflexión, algún conocimiento de las artes marciales y del karate que aprendió de su niñez.
Aquel día, el destino de muchos estaba pendiente de sus acciones, y él debía actuar.

Li Yuan avanzó por la iglesia confiado, y al abrir la puerta, se encontró de frente con Gorram y su grupo. Los criminales, sorprendidos por la aparición del monje, vacilaron por un instante. Sus miradas se cruzaron y Li Yuan sintió la tensión palpable en el aire pero por timidez no respondió, sino que esperó a que ellos fueran los primeros en hablar, dándose a sí mismo un aire misterioso y extraño. Gorram, confiado en su superioridad numérica, se adelantó y exclamó con pretensión.
 —¡APARTA ENANO!  — Pero al ver que el pequeño monje no se apartaba decidio con una sonrisa dar el motivo de su llegada —Venimos por la caridad de la que hemos oído hablar. 
Como claramente Gorram se dirige a él, Li Yuan finalmente respondió.
—¿Qué buscan en este lugar sagrado? —preguntó, su voz suave como el murmullo de un arroyo, pero al mismo tiempo firme como el acero — ¿acaso no ves que cuanto más tomas… ¿Qué menos tienes?
—Tú y tu iglesia han acaparado lo que debiera ser de todos. Así que. Las provisiones estarán en nuestras manos ¿no crees?

Li Yuan examinó a Gorram pero también a quienes lo seguían, harapientos y desesperados. sonrió, no por burla, sino por la comprensión de que el miedo había llevado a esos hombres a cruzar límites éticos. Con voz calmada, dijo:

—Las provisiones de la iglesia son para aquellos que en verdad las necesitan. Tu corazón está atrapado en la sombra de la avaricia, Gorram. ¿Qué valor tiene un festín si al final te deja vacío?

El rostro del líder se torció por la rabia, y levantó su espada con furia. Sin embargo, en un acto inesperado, Li Yuan cerró los ojos, y un líquido extraño comenzó a concentrarse, este parecía emanar de su ser, llenando el espacio con agua, que hizo tambalear a los asaltantes. Era como si el verdadero espíritu de la compasión tomara forma, desnudando las almas de los hombres frente a él en forma de la más básicas de las necesidades, la sed.

Los criminales, incapaces de resistir el empuje de ese torrente, fueron empujados y acabaron retrocediendo por su propio pie, sus corazones comenzando a cuestionar sus acciones.

Gorram estaba sorprendido pero pensaba que se trataba de alguna clase de truco.
—¡Maldito! ¡¿nos atacas con un arma oculta?! ¡desgraciado!
Nuevamente sintiéndose preguntado Li Yuan respondió con palabras obvias.
—No tengo armas —continuó Li Yuan, abriendo los ojos y mostrando una paz inquebrantable—. Solo tengo la fuerza de la verdad. ¿Realmente desean seguir este camino?
Gorram, sintiéndose expuesto, titubeó. Los demás hombres comenzaron a murmurar, sembrando la duda en sus corazones. ¿Era correcto robar a quienes ofrecían tantas dádivas? La tentación del oro y el poder se enfrentaba ahora con el eco de sus propias conciencias.
Finalmente, una voz entre ellos se alzó:

—¿Es justo robar a quienes no tienen nada? —dijo uno de los cómplices, cuestionando la decisión del grupo.— podríamos ir a otro lado… 

Li Yuan vio en sus ojos una chispa de esperanza, pues sólo hacía falta una voz en la oscuridad para ver la luz, por lo que el monje continuó:

—La verdadera fortaleza no reside en lo que podemos tomar, sino en lo que podemos dar. La bondad es una moneda que nunca pierde su valor.

Gorram, furioso y confuso, se dio cuenta de que había perdido el control de la situación. Su mirada nublada se cambió por una de impotencia. Con un grito de rabia, se dio la vuelta y huyó hacia el bosque, seguido por los demás, quienes tendrán la rara oportunidad en la vida, la opción de comprender que podrían haber tomado otro camino. Y aún no era tarde para elegirlo.

Li Yuan permaneció ante la puerta, observando cómo se alejaban sin intención de perseguirlos, sintiendo que había salvado no solo las provisiones, sino también las almas de aquellos hombres. Esa semana, las ofrendas no fueron saqueadas, y las provisiones se mantuvieron, la Iglesia Austro no solo había proporcionado alimento a los pobres, sino que había ofrecido la oportunidad de redención a aquellos que estuvieran dispuestos a ver el camino.

Esta historia es un recordatorio para todos, que incluso en los corazones más oscuros, existe un atisbo de luz esperando ser despertado, solo hace falta valor para poder cambiar.
#2
Aventura Tier 1 Autonarrada Completada
Cita:Obtienes:
  • 5 Mugiwaras.
  • 10.000 berries.
  • 15 Reputación


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)