Pasado / Comprando al Pedro Solis.
#1
La compra del Pedro Solís.

Ya lo habia decidido, me iba a dedicar al canto, la gente sabría que Quetzalli Jr, El Águila de Oro y Plata no era solamente un fierro pirata perteneciente a la infame banda de los aguerridos (y desquiciados) Mushoku, sino que era ademas era el cantante consagrado y temido de la banda.

Mis letras se iban a centrar, principalmente, es nuestras aventuras, desgraciadas, fechorías, etc. Porque si solo me centro en cantar sobre nuestras victorias, seria una mentira tan grande como una casa. Las paginas del cuaderno que me dio el Terremotos gin senpai, que en antaño era su diario, se estaba llenando de manera lenta, pero constante, de nuevas letras, ideas y ritmos que iba tarareando de tanto en tanto. Ahora el tema radicaba en que necesitaba un instrumento, si bien ya sabia yo que mi voz lo era, deberia tener algo para que llame la atención, un micrófono inalámbrico me vendría bien, porque el peloverde con el que cante (Una lástima que ya no recuerdo su nombre), llevaba una guitarra hermosa y yo no podía quedarme atrás, necesitaba algo.

Asi que decidi deambular por el archipiélago donde nos encontrábamos, habia podido encontrar de todo, ¿Por qué no encontraría un micrófono? Asi que con una energia rebosante por todo mi ser, me levante de mi cama, tome mi mascara y me la coloque, me vestí normalito, como siempre una sudadera color rosa chillón y unos Joggins negros, zapatos tipo botines que hacían juego con la sudadera.

Tome mi billetera de la mesa y la guarde en una bandolera bien bélica que me habia comprado hace unos dias. Sali del camarote y deje que el frio del aire invadiera mis pulmones, active mi haki de observación a un rango de 50 metros y empece a caminar por la cubierta y de un salto baje del hermoso Niebla de Guerra, ese barco blanco con sus velas moradas moradas y emprendí mi camino en dirección desconocida.

Divagaba sin rumbo fijo, miraba tiendas, la gente que iba de un lado para otro, cuando veía un grupo de marines me alejaba de manera discreta, amplié a 100 metros el Haki y asi tuve una mejor visión de lo que me rodeaba y podría estar más atento por si aparecía alguna “amenaza”.

Mi buena suerte me sonrió una vez más y encontre una especie de “Centro Comercial” era enorme, tenia unas 4 plantas y me dije que si o si deberia encontrar lo que andaba buscando aquí. Asi que entre decidido y comencé a caminar por el Centro Comercial, no voy a negar que me sentí un poco abrumado con tanta mierda, habia tiendas de todo, no lo podía creer, vendían, comida, perfumes, juguetes, zapatos, ropa. Habia hasta una ferretería, me sente en una banca y me calme. Me acerque a un puesto que decia “Si está perdido aca lo podemos ayudar”, asi que estando alli una señorita me miro y me sonrió mientras me ofrecía su ayuda, le dije que necesitaba una tienda donde vendieran instrumentos, ella aun con su sonrisa me indico que camino seguir, yo le di las gracias, porque sonreír era absurdo teniendo en cuenta que con la máscara no se me notaba la cara.

Llegue a mi destino bastante rapido, di gracias no ser como mi hermano de otra madre, Gaeru, pobre ranita, quien en realidad es un Gyojin Pez Lodo, al pobre le costaba encontrar el camino al baño dentro del mismo Niebla de Guerra.

La tienda a la que entre se llamaba “EL PALACIO DEL INSTRUMENTO” una tienda de 2 pisos, a la que solo le venía bien un adjetivo, Enorme. Una vez dentro se me acerco un señor muy bajito, no era un humano, tampoco un gyojin, menos un oni como el capitan, no tenia pelo asi que seguro no era Mink, tenia una cola como la de Ñorgo, lo miré y este me saludo con una voz chillona. – Buen día muchacho enmascarado, bienvenido a EL PALACIO DEL INSTRUMENTO, donde sino encuentra lo que busca se lo hacemos en el momento ¿En qué le puedo ayudar? Yo abri los ojos como platos y para disimular mi asombro carraspee y me ajuste la máscara. – Buen día, me llamo Quetzalli Jr, el Águila de Oro y Plata, un placer. El individuo asintió y me dijo como se llamaba, pero yo ya lo habia olvidado asi que decidi llamarlo, amable bajito señor, pero solo en mi mente, sabia que eso podría llegar a ser ofensivo.

El amable bajito señor, luego de presentarme asintió con la cabeza y yo entendi que podia hacerle una pregunta, asi que me aclaré la garganta y le dije. – Estoy buscando un micrófono, hace un tiempo que decidi dedicarme al canto, específicamente el canto de corridos bélicosos y tumbados, ya sabrá usted, pero bueno el tema es que quiero un micrófono que represente lo que soy, un luchador alado, con un mascara hermosa y cantante de una banda, ¿Tendrá algo por aquí que se adapte a mí? El amable bajito señor se acaricio la cola, sopeso un segundo su respuesta y me dijo, - No, pero nosotros podemos hacerle lo que necesite, siempre que tenga el dinero suficiente para pagar claro está. Sonreí, sentí con mi haki como una pequeña pero intensa sensación de codicia corría por el amable bajito y ahora codicioso señor, seguramente se llevaría una muy buena comisión, asi que le dije. – Bueno, dinero es lo que sobra, siempre que el precio sea justo, no me crea ningún idiota mi estimado amable señor. Mi haki detecto la sorpresa que invadía su ser y no pude evitar sonreír una vez más, el amable bajito señor carraspeo y me dijo. – El precio es justo en nuestro establecimiento mi estimado muchacho, asi que no se preocupe, ¿vamos?.

Continuara.
[Imagen: d4qfcoi.png]
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#2
Asentí con un movimiento firme de mi cabeza, dandole entender al bajito señor que lo iba a seguir. Este comenzó a guiarme por distintos departamentos de la tienda, primero pasamos por las guitarras, habia de todas las formas y colores, chicas y grandes, habia guitarras tamaño Ñorgo y guitarras tamaño Rapax “El Feo” Gin, era genia la verdad, pero lo que si debía aceptar es que no habia una guitarra tan linda como aquella que portaba el misterioso muchacho de pelo verde y alas blancas, era una lástima que no me acordara de su cara, pero le pedi a la santa muerte que lo bendijera y esperaba genuinamente que estuviera bien.

Luego de pasar por el área de las guitarras, pasamos por la de otros tantos instrumentos, bajos, charrascas, baterías, arpas, cuatros, maracas, flautas traversas, dulces, clarinetes, clarines, cornos, era absurda la cantidad de cosas que habia en este sitio, pero no podia negar que le hacía honor a su nombre “El palacio del Instrumento”. Asi pues luego de nuestra caminata terminamos en el área de los micrófonos, habia muchos, unos chicos, tamaño Ñorgo, otro Gigantes tamaño Mashuka y Rapax Gin, era increible. El pequeño, amable y avaricioso señor paso por detrás de un mostrador y me pidio que aguardara un segundo, pasados unos 5 minutos volvio con una serie de estuches, apilados uno encima de otros, a ojo de águila conte no menos de 7, los coloco en el mostrador, se subio a un taburete y tomo el de más arriba, me lo puso frente a mí y abrió el maletín para dejarme ver el contenido, dentro de él había 3 micrófonos, uno negro, otro azul y el ultimo amarillo, me acerco el maletín y me dijo. – Lo invito seño a que tome cada uno de estos y lo pruebe, mire si el agarre le va bien, el largo es importante tambien, lo espero acá y lo ayudare a responder sus preguntas. Haciéndole caso al pequeño y noble señor, tome el primer micrófono y lo empece a estudiar, cante un poco, el mango me molestaba era raro, asi que luego de un tiempo lo deje en su sitio, tome el siguiente y el mismo sentimiento, no me gustaba no me sentía comodo, con el tercero más de lo mismo, el pequeño y amable señor, se subio una vez más al taburete y me bajo otro maletín, 3 nuevos micrófonos más, nada, no me gustaban… Esto se repitió una y otra y otra vez, nada ningún micrófono me gustaba, podia sentir la frustración por parte del pequeño y amable señor. Cuando termine de probar el último de los micrófonos mi vendedor soltó un suspiro, y me dijo. - Es usted un cliente dificil caballero enmascarado. Pero aquí en el palacio del instrumento siempre y escúcheme bien SIEMPRE. – Dijo esa última palabra con demasiado enfasis mientras proseguía. – El cliente se va de aquí con lo que desea.. asi que con usted vamos a cambiar la táctica, le pido por favor me comente que quiere en un micrófono, pero deme todos los detalles, nosotros somos fabricantes, asi que con dinero y tiempo se puede recrear aquello lo que usted necesite, asi que por favor digame, ¿Qué busca en un micrófono? Mi haki de observación detecto demasiado entusiasmo por parte del bajito y amable señor, asi que sonriente le dije. – Bueno caballero, busco que sea ergonómico, que se ajuste perfectamente a mi mano cuando esta se cierre, ademas no debe pesar mucho, tiene que ser ligero, pero eso si resistente, ademas de un tamaño compacto, uno que se adapte a un cinturón y que no sea un problema a la hora de moverme y por ultimo y esto es lo menos negociable, aunque siendo sincero, NADA es negociable, ademas tiene que estas adornado similar a esto esto. Y me señale la máscara. -  Eso es super importante porque no quiero perder toda mi estética cuando este arriba del riiiiii….. del escenario, ya sabe usted que un artista es un conjunto de muchas cosas y yo particularmente creo que la forma de verse es importante y por lo tanto los accesorios que uno usa, entiéndase la máscara y ahora el micrófono deben ir a juego.



Continuara.
[Imagen: d4qfcoi.png]
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