—WUAWUAWUAWUA— si alguien me hubiera dicho que la noche acabaría así, cargando cajas como una condenada bajo un cielo tan oscuro que ni la luna se dignó a aparecer, le habría escupido en la cara de la risa. Pero no, ahí estaba yo, Mercedes Benz, la joya del Cabaret, arrastrando provisiones por el muelle como si fuera parte del mobiliario del barco, con las manos llenas de sal, sudor y fastidio.
El viento del puerto soplaba con rabia, trayendo olor a tormenta y ron derramado, y entre los nubarrones, ni una sola estrella, aun así mi bufanda morada colgaba de mi cuello pareciendo que quería irse con el viento. Todo era sombra, faroles parpadeando y la madera crujiendo bajo mis tacones. Y encima, al capitán le dio la gana de que zarpáramos esa misma noche. —¿Por qué hoy, Rosse? ¿Por qué no mañana, con el sol calentando la cubierta y una copita en la mano? —refunfuñé para mí misma, mientras veía a Giyuu tirado en la cubierta, dormido como un tronco, y a Eros metido en su ataúd como si ya estuviera listo pa’l entierro. El muy raro, se toma en serio eso de ser la “estrella de la muerte”.
Pero no todo fue desgracia, porque Rosse, que tiene un ojo especial para cuando me fastidio, notó mi cara de pocos amigos y, con una sonrisa de esas que pueden manipular al mismísimo infierno, despertó al vago de su casi novio. Giyuu, medio zombie, se levantó con cara de sueño eterno para ayudarme con las cajas. Milagro del Cabaret, pensé.
Ya estábamos subiendo las últimas cuando algo me llamó la atención, Gwendolyn, nuestra diva de oro, venía por la pasarela acompañada de un tipo. Un tipo cualquiera, la verdad, cara de bueno, demasiado limpio, con esa pinta de “yo pago mis impuestos y me duermo a las nueve”. Un humano corriente, más corriente que un vaso de agua.
—Oye, cornudo —le dije a Giyuu, con una sonrisa traviesa mientras empujaba la última caja —¿quién crees que sea ese que sube con Gwendy, ¿eh? — Ni me dio tiempo a oír su respuesta, porque Rosse, siempre teatral, siempre dueña del escenario nos llamó con su voz retumbante para que conociéramos al futuro esposo de Gwendy.
—¿¡El qué!? —repetí, abriendo los ojos y soltando una carcajada tan escandalosa que hasta las gaviotas se callaron. —WUAWUAWUAWUA— ¡Por favor! Como si fuéramos a dejar que nuestra Gwendy se nos case así, sin más. El pelirrojo tenía pinta de buen chico, demasiado buen chico. Nervioso, con la lengua hecha un nudo, y cada palabra que soltaba era un misterio que ni con un mapa se entendía, pero algo capté, estaba preocupado porque Gwendy viajara con nosotros al Grand Line.
—Oye, muchachito —le dije, plantándome frente a él y dándole un golpecito en el pecho con el dedo —¿conque tú eres el futuro esposo de Gwendy, eh? Qué ternura. Pero déjame decirte una cosa, ella no necesita que nadie la cuide. Es una pirata tan capaz como cualquiera de los Cabaret, y si alguien puede cantar mientras patea traseros, es ella. — Aunque todos sabemos que eso de patear traseros era total mentira, Gwendolyn no golpearía ni una hormiga.
Él intentó explicarse, pero yo ya iba encendida. —Además, ¿a dónde demonios vamos sin buena música? El Grand Line sin la voz de Gwendy sería como un ron sin miel, o una fiesta sin mí. Un pecado. — Fue entonces que apareció otro hombre, con pinta de jefe, capitán o lo que fuera del pelirrojo. Venía con paso firme, como quien manda y lo sabe, y a mí solo se me escapó una sonrisa ladeada antes de soltar.
—¡¿Oh oh, el futuro esposo de Gwendy es un pirata, eh?! —y volví a reír a carcajadas, tan fuerte que el eco rebotó entre los muelles. —WUAWUAWUAWUA—Las olas chocaban contra el casco del barco y el viento olía a promesa. No sé qué vendrá después, pero algo me dice que este viajecito al Grand Line traerá drama del bueno y si alguien piensa tocarle un pelo a nuestra cantante, bueno, que se prepare, porque no doy segundas advertencias.
Off
Resumen
Mientras voy cargando las cajas de provisiones hacia el barco con Giyuu observamos a Gwendolyn subir al barco con Owen, al cual me le acerco para hablar tras la llamada de Rosse, eso si, al que no le dirijo la palabra es a Uker.
Karmas activos
• Memoria eidética: Tienes una memoria visual extremadamente precisa que te permite recordar con sumo detalle imágenes, aunque no las hayas estudiado previamente con dedicación.
• Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti.
• Exceso de confianza: Tienes una opinión exagerada e inamovible de tu propia valía y aptitudes aun en situaciones en las que corres el riesgo de ser derrotado, haciéndote inmune al amedrentamiento de cualquier tipo, excepto el Haki del Conquistador.
• Extrovertido: Puedes unirte a una conversación ajena a ti en un tema social, y no se ve mal que lo hagas.
• Alegre: La primera interacción con otro personaje o NPC debe ser muy agradable.
• Un par de razones: Tus atributos erógenos femeninos superan los estándares de tamaño habitual.
• Risa excéntrica: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única.
(WUAWUAWUAWUA)
• Ruidoso: Sueles ser muy escandaloso, por lo que es más fácil que llames la atención y te detecten de manera sonora.
• Valor sentimental: Tienes un objeto de gran valor que debes rolear que llevas siempre contigo. En caso de perderlo sufres una penalización permanente de -20 a tu Voluntad.(Bufanda Morada)
• Rivalidad: El personaje no puede tratar amistosamente con nadie de determinada facción. Tienes que especificar con qué facción a la hora de hacer la ficha.(Cipher Pol)
Nota importante: Entiendo que miembros del gobierno mundial no necesariamente tienen que ser Cipher pol.
De alguna forma lo han logrado, han llegado a tierra firme en Samba a tiempo para lo que se avecinaba, aunque en realidad por ahora ninguno de ellos sabe bien qué es lo que les deparará el futuro, algunos locos se reunieron en Samba aparentemente algo se estaba cociendo en aquella isla, algo parece estar a punto de ocurrir, pues el grandullón se encuentra con una de las barreras más habituales para él, una marabunta de personas, un sinfín de individuos que caminan por la zona, ajenos a la presencia de todo tipo de razas, o eso parece, pero claramente, alguien del tamaño de Kelvin debe de llamar la atención, por no decir que es visible desde distancias que cualquier otro no sería visible, así que la sutileza y el sigilo no son precisamente sus aliados, no tiene la oportunidad de colarse sin ser visto en los lugares, mucho menos cuando hay tantos ojos que pueden verlo, eso será un problema.
Por suerte para el muchacho es de noche, y su vestimenta es típicamente negra, al igual que sus cabellos, con lo que es más fácil que él pase como una silueta o una sombra, algo que muchos atribuirían a su imaginación, dado que los gigantes no son precisamente comunes en aquella zona, al menos no que el joven haya visto, solo se encontró con uno en Sorbet, pero fue tan breve ese encuentro que ya no recordaba casi nada de él. ⏵ Kelvin Smash ⏴ Un susurro casi inaudible mientras se golpea las mejillas, quiere mantenerse despejado y alerta, no es alguien que quiera dejar que su falta de atención le juegue una mala pasada con tanta gente.
El flujo de personas parece dirigirse a un lugar en concreto, unos barcos que parecen ser el punto de partida para algo grande. El rebelde tiene la idea de lanzarse al Grand Line, pero no dispone de un barco propio, por lo que ha de buscar una forma de avanzar, cosa complicada la verdad, poca gente tendría un barco capaz de trasladar un gigante en él.
⏵ Einarr, tengo una idea, pero es arriesgada, es una apuesta, quizás salga bien, quizás salga mal, aunque siempre puedo jugar la baza de que son costumbres con las que crecí, a ver si cuela. ⏴ Le dice a su compañero, que tras tanto viajar juntos ya puede recordar su nombre.
El joven se acerca al puesto y extiende la mano para un saludo hacia uno de los agentes. ⏵ Buenas noches, ¿no habría alguna forma de una oferta de compra en grupo? ⏴ El chico trata de sonar lo más afable posible pese a lo grueso de su voz, mientras espera a ver si alguno de los chicos le da un apretón de manos, momento en el cual su akuma haría su papel, pero por ahora, tiene que esperar que su saludo sea correspondido.
La prácticamente recién formada División 84 de la marina no ha pasado demasiado tiempo trabajando en las aguas de los blues, siendo que tras una misión bien hecha y cumplida sin mayores daños al entorno de los que ya había fueron avisados por los superiores que si así lo deseaban tenían permiso para poner rumbo al Grand Line, siendo que vieron la determinación y el trabajo en equipo de los dos miembros que resolvieron el problema del gigante en Roshwan y por ello concluyeron que eran buenos candidatos para poder partir hacia el Grand Line, pues mandar gente no preparada o incapaz de colaborar sería mandarlos a su muerte. Tras un largo viaje, con un desvío para recoger a un último integrante que estaba en una isla diferente finalmente se encuentran en Samba, lugar desde donde la marina y el gobierno han permitido el acceso a la ruta hacia el Grand Line. Con el fin de hacer el viaje lo más cómodo posible para todos el fundador de la brigada y quien reclutó a los demás, el recientemente ascendido a cotnramaestre Bertram Gaufrid, se hizo con una goleta a la que entre todos eligieron el nombre de Royal Quiver, barco que los llevó desde Roshwan hasta Samba, con una parada en Karate.
El joven arquero pasó un tiempo en la isla para reabastecer el barco y tocar tierra un tiempo antes de partir a una travesía que tiene pinta de ser bastante larga y peligrosa, por lo que también decide buscar información que pueda ayudar al navegante de la división a reducir los riesgos del viaje, pero conforme la noche va cayendo decide regresar al barco sintiendo una especie de tensión poco común en el ambiente, como si algo se estuviera escondiendo y acechando, tal y como muchos depredadores, esperando el momento oportuno para hacer su movimiento. La mayoría de las veces eso se traduce en un ataque letal para la presa, pero el pelirrojo no lo siente como una criatura cazando, es más como si todo el ambiente quisiera generar incertidumbre y pesadez en el entorno. Como buen cazador el joven contramaestre lleva su arco y un carcaj repleto de flechas consigo, no piensa ir desarmado si puede evitarlo, y el hecho de que una importante cantidad de nubarrones cubren la luna y las estrellas le hacen estar aún más alerta.
El joven de pelos color fuego se sienta en la proa del barco, observando la isla donde diversas personas parecen luchar por subir a uno de los barcos ofrecidos por alguna empresa para el traslado de todo el que desee ir al Grand Line y no posea su propia embarcación. El joven se rasca tras su cabeza pensando en el caos que sería que un grupo de marines se hubiera presentado allí sin su propia embarcación y tuvieran que pelear junto a toda esa multitud por un hueco en los primeros barcos que se dirigen al Grand Line, además, moverse como una división sin un barco propio es complicado, y más en aguas donde se supone los viajes son más peligrosos. Desde su posición observa tanto tierra como su mascota, además se plantea la posibilidad de que alguien quiera pedirles poder viajar en su barco para evitar toda la cola y el papeleo, igualmente no permitirá que cualquiera se suba al barco, se asegurará de que no es una amenaza antes de plantearse dejarlo abordar. El viento nocturno sopla en la costa de Samba, mientras Bertram espera a que sus compañeros estén todos a bordo, incluido el navegante, para iniciar el viaje hacia el Grand Line. Mientras espera ve como Moja se encarga de comprobar el estado de todas las cuerdas y que todo esté en orden, mientras Gaufrid vigila las proximidades, atento a cualquiera que pueda tener la loca intención de atacar un barco marine.
Offrol
Resumen
Bertram se encuentra en el barco, observando la isla y vigilando que nadie trate de invadirlo mientras espera a los demás.
Karmas +
• Perceptivo: Tú sabes que algo no cuadra. Tienes más facilidad para detectar entidades invisibles y mentiras. Los requisitos para detectar mentiras o entidades invisibles son 10 puntos menos.
Karma +10
Gran mascota: Tienes una mascota de tamaño máximo a un caballo sin uso bélico alguno. El animal te podrá servir de transporte por tierra, mar o aire o para cargar objetos. Los viajes serán siempre dentro de la misma isla, nunca de una a otra. No podrá rescatar a tu personaje de un enfrentamiento ni de ser derrotado. Aumenta en +10 tu inventario. Te resta 10k mensuales por mantenimiento de animal, comida, limpieza y etc. Tiene 500pv. ("Walkie Blanco" - Hipopótamo Lanudo de Drum)
Karma: +5
Karma -
• Rivalidad: El personaje no puede tratar amistosamente con nadie de determinada facción. Tienes que especificar con qué facción a la hora de hacer la ficha. (Piratas)
Karma: -1
• Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. Tienes que especificarlo. (Rascarse detrás de la cabeza)
Karma: -1
• Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable. (Sir)
Karma: -1
• Risa excéntrica: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única. (Trehehe)
Karma: -1
• Épico: Tienes que decir en voz alta el nombre de tus técnicas antes o mientras la estás realizando.
Karma: -2
• Mal pasado: Tu personaje tiene una vida pasada que volverá para complicarle las cosas en algún tema, o varios. Tienes que concretar dichos acontecimientos. [Sucederá de mano de la administración]
Karma: -4
El Den-Den Mushi se encontraba a un lado del hotel en el que había podido pasar algunos días. Había entablado conversación con Hyákinthos sobre sus negocios, todo lo que debían hacer, y todavía faltaban deudas que saldar, y no precisamente económicas, sino sobre un posible nuevo viaje que había visto anotado en su cuaderno, el cual aprendió que utilizaba como recordatorio y con eso más o menos lograba guiarse un poco más sobre los escasos y vagos recuerdos de su socio. Era una lástima que con lo bueno que era en su trabajo pudiera ser una persona tan olvidadiza. A veces se llegó a preguntar cómo diantres había sobrevivido desde su nacimiento con semejante pésima memoria. ¿Qué significaba? Desafortunadamente, que tendría que alargar un viaje más, para como mínimo ir posiblemente hasta el Grand Line.
Hubo una conversación entre su jefe y él desde el otro lado del Den-Den Mushi. Algo que no gustó al otro lado, pero pese a tener un largo debate con él, logró convencerlo de lo que iba a hacer. No podían dejar escapar un cirujano de semejante calibre, fuera como fuere. De eso estaba total y completamente convencido.
Día 29 de Otoño.
Año 16. Un día antes.
Flashback.
Se había tenido que citar en un bar, donde aparentemente estaba aquel joven que le había faltado al respeto en el crucero. No es que resultara relevante, lo que sí lo era sin lugar a dudas era Hyákinthos, quien lo había arrastrado hasta allí. Una pequeña reunión inesperada, que solo hablaba de una embarcación al día siguiente, de cómo proseguir hasta el Grand Line, y qué hacer al día siguiente, en qué momento del día poder tener un encuentro… Cosas que saldarían en el más absoluto privado para llegar hasta el día de mañana.
Por supuesto, él mismo, al final de aquella pequeña reunión, le recordó una vez más que anotara que se iban a encontrar, y de que él mismo se iba a adelantar en el barco, o los barcos que fueran a zarpar de allí. No podían estar separados, más sabiendo aquel pequeño problema. Puso incluso un improvisado post-it sobre la misma agenda del chico pelirrosa antes de ponerse en pie él mismo, dando por finalizada la reunión.
Día 30 de Otoño.
Año 16.
Actualidad.
Por supuesto, otra noche en la que se iba a despedir. No desaprovechó la oportunidad, siendo que por la tarde se reunió con cierta persona, de la que muy posiblemente al día siguiente o en una semana, a saber, olvidaría su rostro. Una mujer que ahora se encontraba desnuda en una cama, agotada. Él duchándose, limpiando los restos de aquel intenso acto sexual que había resultado de lo más liberador antes de ir al viaje aquella noche. Nada como un poco de “ejercicio” antes de un nuevo viaje. Una vez más, había otros que lo esperarían, aunque no conocía del todo su destino concreto, eso dependería de lo que hiciera el barco, lo único que debería hacer al llegar sería informar desde el Den-Den Mushi a su jefe, y posiblemente a algún contacto, adentrándose en mares más desconocidos. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que tuvo que hacer un viaje así, pero eso no impedía que su sueño estuviera tan lejano, por el contrario, poco a poco, pasito a pasito, se iba acercando a él. Todo tenía que seguir acorde a lo que planeaba.
Salió de la ducha, la toalla rodeando su cabeza, la desnudez sin cubrir y solo yendo para preparar el traje con el que se adentraría al viaje. Tomó su cajita de metal, donde los cigarrillos estaban perfectamente apilados y organizados, sacando uno de ellos. El humo lo hizo respirar de alivio, soplando con la misma sensación el humo. Sus ojos se posaron por la ventana de aquel dormitorio improvisado, aprovechando que era de la casa de la propia mujer que había seducido aquella tarde. Ella se encontraba ahora descansando en su propia cama, mientras él terminaba no solo de acomodar su corbata, sino también sus propias armas, incluyendo su katana. Sabía que el resto del material algunos de sus hombres lo iban a llevar en el lugar indicado, custodiado de forma correcta.
[***]
Y allí estaba, la voz de una mujer que reconoció. Fue nada más llegar. Claro, las luces nocturnas al menos lograban iluminar el camino pese al gentío y escuchar aquella voz llamar un nombre específico solo logró darle un par de conclusiones; o bien Owen había arrastrado a Gwendolyn en su propia misión, o había sido lo suficientemente insensato para dejar que las confianzas se elevaran a lo más alto. La fortuna lo llevó a que su cercanía era más hacia la mujer. El humo de su cigarro lo envolvía, posiblemente acompañado del aroma que a algunos podía resultarles adictivo y a otros desagradable, dependía de cada quién aquel pequeño detalle.
—Quizás pueda divertirme un poco…
Él mismo aceleró el paso hacia donde escuchaba que se dirigía la mujer, colocándose a propósito frente a ella, barriéndole el paso mientras ella parecía buscar a aquel joven. Ahora lo que se dibujaba en sus labios era una gran sonrisa cargada de malicia. Lo había hecho a propósito, de modo que pareciera simular un accidente. Quien lo viera, por supuesto, no se lo creería y… ¿qué decir de una ciega? Obviamente sus pasos eran sigilosos, sus movimientos expertos por los años en los que tuvo que infiltrarse en algunos de sus trabajos. Provocó un leve choque entre ellos, de forma que la cabeza de la mujer, junto al bastón que esquivó con facilidad, se topara contra su pecho y abdomen.
—Debería ir con más cuidado, señorita Gwen.
Su cabeza se volteó, en la dirección donde veía al mismo Owen acercarse. Su sonrisa cargada de malicia, cálculo. Todo estaba preparado, se estaba divirtiendo de aquel pequeño espectáculo. —No querrá tener un accidente, señorita. Déjeme guiarla hasta su amigo. — por supuesto, preparado para cualquier oído innecesario, fingir que lo conocía con ella, y que no lo conocía para quienes pudieran observar. Parte de su plan, por supuesto. Él mismo tomó su mano, guiándola apresuradamente para satisfacer la velocidad que parecía buscar antes del encuentro. Eso sí, antes de la separación, su brazo pasó por encima de los hombros de la pequeña mujer. Mantenía una cercanía suficiente para que cuando hablase, solo ella pudiera oírlo, al menos las siguientes palabras que fue a pronunciar. —La próxima vez, por su seguridad y la del propio Owen, no le recomiendo armar semejante escándalo. Podría atraer miradas indeseadas. — su voz, grave y profunda, sonaba ahora más firme. No la amenazaba, su tono de voz era autoritario sencillamente, como la costumbre que había adquirido. El humo quizás la pudiera molestar, pero por el momento se divirtió hasta el reencuentro de ambos. Dio un par de palmadas en el hombro de Gwen, con los ojos fijos a Owen, quien parecía risueño. ¿Cuánto le duraría? No le importaba, eso era divertido.
—Deberías cuidar mejor a tus damas, Owen. Así parece que te llama la señorita Gwen.
Una vez más, fingiendo conocimiento e ignorancia por partes iguales. —Me quedaría más tiempo, pero tengo asuntos que atender. — esta vez se separó de la mujer, dando un par de pasos hasta el joven, con un par de palmadas en su hombro, acercando sus labios en el oído ajeno de modo que solo él pudiera escuchar sus palabras.
—No olvides para quién trabajas, y no la cagues.
Dicho esto, abandonó despacio la mano del hombro ajeno, contemplando a Gwen. —Tenga un buen viaje, señorita. — su voz sonó igual que siempre, en un tomo más amable, aunque con su timbre sonaba extraño. Abandonó a la pareja, volviéndose a perder, pudiendo ver ya a Uker. Dudaba haber sido visto, desconociendo por su parte que se estaría dirigiendo en búsqueda de quienes se había separado hacía apenas algunos escasos minutos.
Ahora bien, el problema residía en algo pequeño, quizás insignificante para el resto, mas no algo que pudiera pasar por alto el adulto; los Agentes del Gobierno Mundial. ¿Significado? Que no le resultaban conocidos, y no podía correr el riesgo de que lo reconocieran. No es que fuera TAN conocido, ¿qué pasaba si una banda rival ya se había adelantado a hablar con ellos? No hacía mucho que había logrado descubrir un pequeño secreto en su pequeña aventura con Owen, aquella droga que todavía estaban investigando por su cuenta. Tomó el Den-Den Mushi, marcando al mismo Hyákinthos con una orden más directa.
—Me adelantaré a uno de los barcos. Puedes entrar desde el boleto. Soy Jin, quien te contrató. — porque sí, ya se había habituado a repetir una y otra vez quién era y qué hacían para que al pelirrosa no se le olvidase, o al menos se encendiera su bombilla lo suficiente para comprender. —Que tus amiguitos vayan también a ese, llévalos contigo si tanto quieres estar con ellos. — no dio tiempo a responderle, solo a decirle cuál era al que iba (o adelantaba). Porque sí, tocaba entrar a escondidas. Procuró que sus armas estuvieran bien acomodadas. No quería ser visto, al menos no por esos Agentes. Quién sabe si trabajaban realmente por el gobierno, o si bajo la mesa habían recibido algún tipo de dinero. Lo desconocía, y precisamente por eso se reacomodó mejor la katana de su cinturón.
Agradeció el horario nocturno y el bullicio de las personas. Con eso y con su habilidad felina y sigilosa, logró pasar desapercibido entre ellos, con movimientos veloces y sigilosos. Aprovechando aquellas discusiones, sus pasos ágiles lo fueron guiando hasta uno de los barcos, sabía que su cofre estaba a salvo y llegaría en breves hasta donde él. Sus movimientos ágiles lo pudieron llevar a una de las cuerdas que sujetaban el ancla. Esperó pacientemente a la distracción, su oído ya había escuchado las quejas que se dirigían a muchos de ellos y, por supuesto, aprovechaba la parte más oscura para poder pasar desapercibido. Respiró con la misma calma con la que trabajaba en el mismo momento que tomó la enorme cuerda, usando sus brazos para escalar con ella y, con un veloz movimiento, sujetarse con las manos hasta el borde, asomando despacio su cabeza, revelando parte de su cabello, su cicatriz y, finalmente, sus ojos. Antes de aquel pequeño gesto, había agudizado su propio oído, procurando que en los momentos que hubiera absoluto silencio, ni el de pasos, ni voces, ni nada similar, pudiera realizar mejor el movimento. No parecía que hubiera demasiada gente, pero de todos modos había bullicio, lo que significaba que, en el momento de dar el salto y aterrizar en el interior del barco, pudo evitar que el sonido fuera escuchado por quien fuera. Ya solo quedaba ver si sus compañeros lograrían el mismo resultado.
—Jin convence a su jefe de poder viajar al GL para no perder a un cirujano.
—Es convencido para quedar en un bar con la tripulación para hablar de cómo viajar a GL.
—Antes de zarpar, cumple con su karma de vicio sexo para poder viajar en paz (?).
—Se encuentra con Gwen y Owen, con quienes tiene una interacción como "diversión", usando inconscientemente su karma de Voz Temida.
—Se cruza con Uker en el momento que la pareja se adentra a la otra tripulación, Jin lo ve, Uker puede o no verlo, a gusto del usuario.
—Al percatarse de la presencia de los Agentes del Gobierno Mundial, entra en estado de alerta y trata de pasar desapercibido, usando su karma de Infiltrado, avisando previamente a Hyákinthis. Además, gracias a su karma de Sentidos Aumentados (oído) le resulta sencillo poder escuchar y adentrarse en el barco, evitando pagar los 10.000 Berries.
Karmas Positivos
• Sentidos aumentados: Uno de tus sentidos a tu elección está potenciado. [Una vez por sentido. Incompatible con Sentidos atenuados en el caso del mismo sentido]. Oído: En determinadas situaciones puedes percatarte de si alguien te está acechando.
Karma: +2.
• Adinerado: El personaje comienza con +10k berries. Todo el dinero que ganes a lo largo de tu aventura se verá incrementado en un 10%.
Karma: +1
• Rico: El personaje comienza con +30k berries. Todo el dinero que ganes a lo largo de tu aventura se verá incrementado en un 20% (acumulable).
Requiere el karma Adinerado.
Karma: +2
• Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti. [Incompatible con Feo y Difícil de mirar]
Karma: +1.
• Infiltrado: Te resulta más fácil realizar actos en sigilo. [Incompatible con Torpe]
Karma: +2.
• Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados (por ejemplo: racismo, homofobia, rivalidad...)
Karma: +2.
• Voz temida: Tienes un tono de voz que tiende a intimidar ligeramente para que los NPCs se muestran amedrentados ante ti.
Karma: +2.
• Paciente: No se te puede provocar verbalmente. [Incompatible con Colérico]
Karma: +1.
• Escapista: Posees una gran facilidad para desatar nudos, por lo que puedes tratar de deshacerte de ataduras sencillas si lo intentas durante dos turnos (solo para ataduras, no incluye las técnicas).
Karma +3.
• Popularidad: Recibes un +5 de reputación cada vez que se consiga reputación. [Incompatible con Desapercibido y Don nadie]
Karma: +1.
• Ambidiestro: En caso de usar dos armas, permite mantener el porcentaje de escalado de destreza de armas duales intacto. [Incompatible con Descordinado]
Karma: +2.
Karmas Negativos
• Herida permanente: Tienes una herida permanente que suma un 10% de daño a los ataques físicos que impacten en la zona.
Karma: -3 (Frente).
• Secreto: Tu personaje guarda un secreto que le avergüenza, y lo ha compartido con alguien de confianza. Pero si se descubre más allá de eso, sufrirá un -20 permanente en su Voluntad. Tienes que especificar en el apartado de "Notas" de la ficha, qué secreto es y quién lo conoce.
Karma: -4.
• Mal pasado: Tu personaje tiene una vida pasada que volverá para complicarle las cosas en algún tema, o varios. Tienes que concretar dichos acontecimientos. [Sucederá de mano de la administración]
Karma: -4.
• Fetichismo: El personaje siente excitación erótica a través de cosas específicas, como una parte del cuerpo, hacia un personaje del género que le atraiga. No incluye a personajes menores de edad.
Karma: -3 (Sadomasoquismo)
• Amante de los combates: Nunca puedes rechazar un desafío cuando te retan abiertamente, sea quien sea tu contrincante.
Karma -3.
• Vicio: Tienes una gran dependencia a una sustancia concreta y, si pasas más de un tema sin consumirla, recibes un -5 en todas las estadísticas que se acumula por cada turno posterior, hasta un máximo de -25 (5 turnos seguidos). Si vuelves a consumir dicha sustancia, tus atributos se recuperarán en 5 por turno, hasta un máximo de volver a la normalidad. Debes aclarar tu vicio en la ficha.
Karma: -1 (Tabaco)
• Vicio: Tienes una gran dependencia a una sustancia concreta y, si pasas más de un tema sin consumirla, recibes un -5 en todas las estadísticas que se acumula por cada turno posterior, hasta un máximo de -25 (5 turnos seguidos). Si vuelves a consumir dicha sustancia, tus atributos se recuperarán en 5 por turno, hasta un máximo de volver a la normalidad. Debes aclarar tu vicio en la ficha.
Karma: -1 (Al Sexo)
17-10-2025, 02:13 AM (Última modificación: 17-10-2025, 02:29 AM por Jensen Valentine.
Razón: problemas con los spoilers
)
Un, dos, tres. Tres eran los golpes que daba con su pie en la cubierta del barco. Una y otra vez repetia el golpeteo en aquella noche mientras veía por la proa del barco como la gente luchaba por subirse a uno de los barcos que el gobierno mundial había impuesto para viajar al Grand Line.
-Sucios perros bastardos – dijo viendo al gentío, si algo podía observar es que había muchos marines lo cual no le hacia ninguna gracia, no tenía sentido para el que quisieran controlar tanto a la gente, más de lo que ya lo hacían. Se frotaba las manos con ansiedad mientras acariciaba a Cerbero, su pistola de triple cañón, pensando en cuantos marines podría matar antes de caer, claramente no era un buen plan, la superioridad de los marines era demasiada.
-Me pregunto si Cherry y MM están bien. No puedo ver el barco de Ashveil por ningún lado – diría mirando a su alrededor. Había muchos barcos, pero ninguno era aquel en que Cherry y MM habían decidido quedarse. Jensen se frotaba las manos con ansiedad antes de escuchar la dulce voz de su valquiria besada por el fuego. La canción que Maki cantaba le hizo sentirse más calmado por lo que se paseó por el barco escuchando a escondidas la conversación que sus compañeros Kiyoshi y Uker tenían. Cuando el capitán se fue se quedo mirando como se iba mientras Maki se acercaba a conversar con Kiyoshi. Jensen entonces se acercó al médico de la tripulación quien hablaba con la bella dama quemada.
- ¿Cuiden de Jensen? ¿Te preocupa que haga un escándalo? ¿Qué tan estúpido creen que soy? – le increpo enojado – Ni siquiera yo soy tan idiota de ir a pelear contra toda esa manga de bastardos de la marina. Sé que estoy en inferioridad numérica, además nunca haría nada que pudiera ponerlos en peligro a propósito – dijo el pistolero de la capucha roja enojado, antes de voltearse y acercarse nuevamente a la baranda de la proa del barco deseando irse pronto, tanta presencia de la marina le estaba estresando.
RESUMEN
Jensen observa los barcos de la marina mientras sus tics por ansiedad se disparan. Se preocupa por Cherry y MM a quien no ha visto en bastante tiempo. Luego escucha la cancion de Maki y escucha la conversacion entre Uker y Kiyoshi y luego se acerca donde Kiyoshi y Maki hablan para increparlos.
Karma Positivo
Poder oculto: Comienzas la aventura con un arma (engloba cualquier utensilio que utilices para el combate) enlazada a ti. A nivel 8 y 13, tu arma sube de nivel a T2 y T3, respectivamente de manera gratuita. A partir de ahí, al nivel 20 y 30 podrás actualizar al T4 y T5 respectivamente, pagando un 80% de su precio en tienda. Ojo felino: En situaciones de baja o nula iluminación puedes distinguir siluetas que otros no pueden
Karma Negativo
Rivalidad: El personaje no puede tratar amistosamente con nadie de determinada facción. Tienes que especificar con qué facción a la hora de hacer la ficha. (Marina) Cotilla: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo. Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. Tienes que especificarlo. (Frotarse las manos compulsivamente) Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. Tienes que especificarlo. (Dar 3 golpes con la punta de la bota al piso, cuando se pone nervioso, ansioso o esta deprimido)
25 FUE
30 RES
42 DES
56 PRE
42 AGI
38 REF
50 INT
35 VOL
11 CH
0 CA
Vitalidad: 535 / 535
Energía: 613 / 613
Espirítu: 138 / 138
Nivel: 5
Dia 30 de Otoño
Puerto de Samba, al anochecer
Por suerte o por destino Kelvin y yo habíamos llegado justo a tiempo para la tormenta que se avecinaba en las aguas de este reino, pues hace poco se había anunciado el libre paso hacia las aguas más peligrosas y al mismo tiempo prometedoras de este mundo, el Grand line. Ese simple echo provocó una creciente de movimiento marítimo en todo el south blue, y la isla de Samba era la cuna de todo ese túmulo de personas con sueños tan grandes como su valentía.
Desde que desembarcamos empecé a analizar el terreno y el cúmulo de gente que se movía por todas partes, note muchos barcos sin bandera alzada que presuponía eran de criminales en espera de zarpar, la noche era oscura y tumultuosa lo que permitía a estos barcos pasar desapercibidos, se notaba que era un día importante para este puerto, lo cual era el escenario perfecto para mi. Entre todo el caos que reinaba en aquel puerto, logré notar el montón de barbos del gobierno que se preparaban para zarpar a el Grand line, también se notaba una fila de personas listas para abordar con distintos pases o cartas que al parecer servían para pasar el control que manejaban los agentes del gobierno.
~En retrospectiva, tuve suerte de no haber iniciado mis actividades como revolucionario, por lo menos no nos tendrán fichados. Aún así tenemos un mayor problema~ Fue lo que pensé mientras dirigía mi mirada a mi enorme compañero que se encontraba a mi costado.
~¿Que puedo hacer para que Kelvin suba abordo?, si fuera yo solo me sería fácil escabullirme y entrar por la bodega o algo así, pero no puedo abandonar a mi compañero a su suerte~ reflexionaba mientras analizaba a la distancia el puesto de control y la fila enfrente de el.
Cuando por fin trate de dirigirle la palabra a Kelvin para tratar de trazar un plan, justo me respondió.
"Einarr, tengo una idea, pero es arriesgada, es una apuesta, quizás salga bien, quizás salga mal, aunque siempre puedo jugar la baza de que son costumbres con las que crecí, a ver si cuela."
-¿Que estas planeando Ke..- trate de responderle pero justo avanzo en dirección al puesto y termino tendiéndole la mano a uno de los agentes.
~¡¿Pero que haces Kelvin?!~fue lo que pensé en pánico mientras observaba a Kelvin hablar frente a frente con el problema.
~No estoy seguro de que quiere lograr, pero será mejor que analice mas a los pasajeros para ver si puedo sacar algún plan de ello~ Me quede a la distancia esperando cual seria el plan de Kelvin y cuidando su espalda que es un trabajo literalmente enorme.
OFF
Resumen
Analizaba la situación del puesto de control junto a Kelvin hasta que se le ocurrió un plan. Ahora vigilo su espalda desde la distancia.
Karmas Activos
Infiltrado:Te resulta más fácil realizar actos en sigilo.
Ojo felino: En situaciones de baja o nula iluminación puedes distinguir siluetas que otros no pueden.
Analítico: Comprendes cómo funcionan las cosas. Si inviertes dos turnos completos en estudiar un objeto, mapa o concepto, aprendes cómo funciona o lo entiendes a la perfección.
17-10-2025, 08:38 AM (Última modificación: 17-10-2025, 10:08 AM por Stroud Nanashi.)
Cruzado de brazos y apoyado contra el mástil del Royal Quiver, el joven Stroud Redgrave contemplaba la velada en profundo silencio. Bajo la visera de la gorra blanca de la Marina, sus oscuros ojos grises observaban con obsesiva atención cuanto ocurría en el puerto, acunado por el suavísimo balanceo de la goleta sobre las olas del puerto de Samba. A diferencia de otras noches, la luna había quedado, por el momento, oculta tras el caprichoso velo de las nubes, por las que a duras penas se filtraba un mísero rayo de luz. En la lejanía, tal vez en otro fondeadero de la isla, alguien tocaba música desde un barco, pero en aquel maldito lugar todo el mundo parecía estar obligado por ley a tocar las narices lo máximo posible todo el tiempo posible. Solo llevaba unos días en Samba, pero con tantos bongos, tanta flauta y tanta guitarra, empezaba a hacérsele eterno. Suspiró. Aún se le hacía raro que allí su boca no exhalase vaho. La madera del navío crujía, las velas se tensaban ante la escasa brisa, y los numerosos insectos zumbaban alrededor de los halos amarillos proyectados por los faroles. El aire se sentía espeso, con un olor mezclado de algas, brea, ron, humo de lámpara y el olor único del gentío, debido a la muchedumbre que empezaba a arremolinarse por el puerto, en el que habían desembarcado cuatro enormes galeones sin pabellón visible.
Aspecto
Stroud decidió darse un garbeo rápido por la zona, bajando a tierra por el tablón de madera situado a un costado del navío. Por una vez, y pese a la temperatura, tal vez por una cuestión de etiqueta, por encima de su camisa llevaba su abrigo de Marine, holgado sobre sus hombros como una pesada capa. No sabía exactamente por qué lo hacía: solía llevarla únicamente en ocasiones excepcionales. El calor persistía, con aquel filo salino tan característico de las noches en las que incluso el silencio parecía sudar. El color de los ropajes de Stroud destacaba incluso bajo la penumbra: mejor. La Justicia debía ser visible, orgullosa. Ninguna Justicia que se preciase se avergonzaba o se intentaba esconder. Caminó entre el gentío, que, en su mayoría, tendía a apartarse de su camino. Su paso era firme, sus botas resonaban en el adoquinado húmedo. Aunque el control de multitudes no era, ni mucho menos, su especialización, era consciente de que aquel era el tipo de noche que piratas, o, peor aún, revolucionarios, podían aprovechar para llevar a cabo sus fechorías, tal vez sopesando abrumar a los agentes del Gobierno Mundial a través de los números. Ignorando la cola, caminó hacia uno de ellos, cuadrándose frente al mismo inmediatamente y presentándose: "Stroud Redgrave, División 84 de la Marina," indicó, haciendo el saludo militar con formalidad, sin teatralidad, sin florituras. Su voz era, como de costumbre, fría, firme, monótona, seria. "Nosotros también partiremos en dirección al Grand Line esta noche. Mi división está atracada ahí mismo, en el muelle 8," afirmó, haciendo un ademán con la cabeza hacia el Royal Quiver. "En la parte de atrás encontrará mi número de Den Den Mushi; no duden en ponerse en contacto conmigo si necesitan cualquier cosa, antes, durante o después de la travesía. A su servicio y del Gobierno," se limitó a decir, extendiendo al agente una pequeña tarjeta de presentación con su mano enguantada antes de marcharse.
Pasó algunos minutos paseando por el lugar, observando aquellos detalles que había aprendido a observar durante su tiempo en la Marina: posibles armas ocultas, bultos sospechosos bajo las capas, capuchas colocadas de forma estratégica para tapar rasgos importantes, movimientos extraños entre el gentío. Sus ojos, entrecerrados, danzaban de una silueta a otra, en vano. La noche, de momento, parecía pacífica, dentro de lo que cabía, pero le daba en la nariz que algo estaba a punto de estallar. Era, sin embargo, consciente de que aquello podía no ser más que su propia paranoia, y no tardó en volver a la goleta de la División 84, saludando a Bertram, sentado en la proa, y a Moja. Si bien se había asegurado de cargar todo tipo de provisiones a bordo, había mucho por hacer antes de zarpar, y muchas cosas que poner a punto antes de la partida. Al cabo de unos instantes, estaba de vuelta en la bodega del Royal Quiver, que se había convertido en su improvisada cabina de navegación. Encendió un par de lámparas de aceite, desplegó la mesa plegable allí presente y, abriendo una carpeta, empezó a desenrollar mapas, pesando las esquinas con pequeños plomos. Desplegó las cartas de navegación sobre la tapa de uno de los barriles cercanos. Trazó con tiza blanca algunas corrientes predominantes entre la pequeña isla de Samba y la zona de los Cabos Gemelos, marcando en rojo algunos puntos de posible deriva o riesgo de arrecifes. Aguantando la respiración, su dedo índice recorrió la ruta, como midiendo el pulso del mar. Pronto todo estaría listo para zarpar.
Off
Resumen
Stroud Redgrave se presenta formalmente a los agentes del Gobierno Mundial, extendiéndoles una tarjeta de presentación, antes de volver a la goleta de la División 84 y empezar a preparar las cuestiones que, como navegante, requerirá la travesía.
Atributos Personaje
Estadísticas de Stroud Redgrave:
105 FUE
95 RES
21 DES
21 PRE
70 AGI
60 REF
53 INT
63 VOL
5 CH
56 CA
Vitalidad: 1536 / 1536
Energía: 1345 / 1345
Espirítu: 204 / 204
Nivel: 7
Karmas positivos
• Tenacidad glacial: Esta habilidad dota al personaje de una mayor resistencia al frío. Este karma disminuye los efectos negativos del efecto Frío en un 50%.
• Popularidad: Recibes un +5 de reputación cada vez que se consiga reputación. [Incompatible con Desapercibido y Don nadie]
• Músculos de hierro: Recibes un +20 de Fuerza puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema.
• Paciente: No se te puede provocar verbalmente.
• Sueño ligero: Puedes despertarte instantáneamente a la menor señal de peligro o problema sin somnolencia ni vacilación. Los efectos negativos del estado Sueño disminuyen un 5%.
• Curtido: Tienes una técnica insignia que cuesta un 30% menos y tarda un 30% menos en aprenderse.
Karmas negativos
• Lealtad: Te es imposible traicionar tu facción o grupo por voluntad propia y, en caso de verte obligado a ello por motivos externos a tus decisiones, recibes automáticamente el karma negativo Arrepentimiento.
• Rivalidad: El personaje no puede tratar amistosamente con nadie de determinada facción. Tienes que especificar con qué facción a la hora de hacer la ficha. [Revolucionarios]
• Tono invariable: Tu personaje siempre habla al mismo tono y la misma intensidad, siéndole imposible alzarlo o rebajarlo más que como hace habitualmente.
• Épico: Tienes que decir en voz alta el nombre de tus técnicas antes o mientras la estás realizando.
• Beligerante: Independientemente del carácter que tengas, cuando llega el momento de pelear te enciendes y no das tregua a nadie con tus ataques. Incluso en entrenamientos, golpeas con toda tu fuerza y te resulta más complicado dejar el combate.
Inventario
Guantes
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Den den mushi negro
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Se utiliza para interceptar conversaciones entre otros ejemplares, pero no graba toda la conversación.
dendenmushinegro001
Den den mushi blanco
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 100000
Descripción: Tiene una función contraria a la del den den mushi negro que intercepta llamadas, se usa para evitar las intercepciones de las llamadas.
dendenmushiblanco001
Brújula
Navegación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 2000
Descripción: Instrumento de navegación que se usa a bordo para determinar los puntos cardinales y poder ubicarse. Solamente funciona en los Blues.
brujula001
Log Pose
Navegación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 50000
Descripción: Dispositivo de navegación con forma de brújula estrictamente necesario para viajar por Grand Line.
Reino de Samba, South Blue ~ 22:36 p.m, 30 de Otoño, año 16.
Había transcurrido toda una semana desde nuestra llegada. Por supuesto, tiempo suficiente para que nuestra comunidad de carácter libertino y falto de obligación filial se esparciera a sus anchas, disfrutando de los placeres turísticos o carnales, por lo menos mientras nos encontrábamos en sí bajo la expectativa de una solución practica que evitara nuestra división y facilitara nuestro viaje. Lamentablemente, llegados a este día no habíamos encontrado la embarcación que se nos había ofrecido y en consecuencia había presentado mi dimisión ante los miembros para mayor facilidad.
Así, sin diferencia y casi unanimidad mi solicitud fue rechazada.
No iba a permitirse que me marchara para desocupar espacios.
Pero, ¿acaso no era aquel razonamiento ilógico tomando a consideración las imposibilidades que claramente nos obstaculizaba para guarniciones, espacios logísticos y remodelación de interiores?, realmente carecíamos de cualquier posibilidad para solucionarlo, o mejor dicho la isla carecía de gente capacitada para cumplir con las remodelaciones que teníamos previstas para nuestro viaje. Razón por la qué, inesperadamente y bajo mi propia sugerencia al evitar una acalorada discusión llegamos a la conclusión de dividirnos en dos grupos, bajo la premisa de zarpar con una carabela.
A manera que, ahora estábamos entre dos caminos del puerto.
Estrechando manos amigas y velando a un pronto reencuentro.
-Os da muy bien lo de ser imbéciles ¿no ven qué lo más fácil es dejarme viajar por mi cuenta?- razonaría con desgano, típico de mi mal carácter, aunque realmente me encontrase avergonzado pensando que todos habían estado preocupados en como pudiéramos mantener la comunidad, rechistando con desaprobación, revisando del todo mi equipaje y bajo algún punto de inflexión desapegandome en cierta medida de sus intenciones, o intentándolo, mientras que suspiraba, negando con la cabeza y alzando la bufanda que cubría parte de mi rostro, entonces me despedí regresando mis pasos lejos de lo que era la embarcación de las manos vacías para ver el puerto.
Tal parece y como había escuchado continuaban con los viajes.
Más solo en una vista felina me percataría de los movimientos.
-Lan, perra roja. No cuestiono tus capacidades pero ¿Bai sabe qué cruzaremos mitad de mundo?- preguntaría a Lan con preocupación, probando un apodo simple que hacia relación burlesca de aquella pintoresca gabardina canina con pelaje de intenso color carmín, -¿Sabes qué? no importa: siempre cargo una espada por sí acaso, 40.000 berries en total. Ese barco parece estar abordando.- Justificaría de la manera más breve mientras qué mi cabeza hacia malabares intentando asegurar que no faltara nada, entonces de pronto, antes de avanzar un paso más me voltearía directo a ella.
-Ah, cierto. Tú, mujer peluda, no tú no Lan, la que tiene gran cola, no, ehm... joder, no me refería a, ¿por qué todo lo que digo suena tan mal? mierda, todas tienen buenas colas ok. Mejor olvidenlo.- balbucearía intentando dirigirme a Mahou, siendo victima de un ligero nerviosismo dado a que en cierta forma me distraía por la belleza de cada una de ellas, cagandola a la hora de hablar correcto, para entonces simplemente colocar en manos de la joven mujer mono un martillo grande que era acorde solo a tamaño suyo, y que también ella sabia perfectamente por qué se lo estaba regalando.
Así de manera sencilla apresuraría mi paso en dirección al barco.
Soltando groserías por no haber parecido tan genial como quería.
Iba vestido de manera discreta, siendo que mi arma de asta estaba envuelta en tela para no llamar mucho la atención y llegada la hora de interactuar con el control de paso ofrecí 4 bolsas para pagar, cada una de 10.000 berries exactos que evidentemente correspondían a las damas que me estaban acompañando y que puntualizaría educadamente esperando que cada una entrase primero que yo, también aprovechando la oportunidad para observarles el trasero, inevitablemente embelesado a pesar de que en lo profundo de mi pensar estaba preocupado de que la situación no fuera favorable.
No obstante no les dirigí palabra alguna y esperaba qué fuera igual.
Rezando qué a riesgo de cualquier pregunta respondieran las chicas.
O mejor todavía las acciones fueran suficientes para pasar de largo.
Después de todo, ¿no era el dinero todo el lenguaje que necesitaba?
-Lan, ¿crees que podamos pedir una habitación para los 4?- bromearía, queriendo a su vez distraer nuestro pensamiento rutinario con preguntas estrafalarias y dramáticas que sugerían una historia, aunque sabia que me iba a mandar a la mierda por el comentario encontraba todavía cierto gusto simplemente en formular la posibilidad, ¿qué importaba si me mandaban a dormir como un gato? probablemente iba a ser igual el caso desde el principio, así que mejor fardar todo lo que pudiera, manteniendo una sonrisa amplia y apoyándome del “no baston” entre mis brazos con seguridad hasta que pues nos brindasen la indicación de acceso, Lan al final tenia que ser nuestra mediadora.
Mi carácter era una mierda así que ni de broma buscaría conversarles.
Off
RESUMEN: en este post, Dong, Lan, Mahou y Bai, se separan de la mano vacia en el puerto, caminan un rato buscando informacion, y a la hora de conseguirla, se acercan a la garita del gobierno para pagar el viaje entregando 4 bolsas de 10.000 berries, 40.000 berries en total, todas de mi propio dinero. A Mahou le entrego un martillo a dos manos, mejor aclarado en la explicacion de abajo:
Karmas:
• Sentidos aumentados (oido): es mi karma innato.
• Sentidos aumentados (vista): este es de la zoan asi que aplico gasto de energia de forma hibrida SOLO mientras recolectabamos informacion luego vuelvo a lo normal.
• Ojo felino: innato, por si que sea de noche dificultad la vista de algo.
• Adaptación ambiental: ropa discreta y cubrir mi arma guandao de 4 metros entre telas para no desentonar ni llamar mucho la atencion.
• Guía: encontrar la ubicacion de los lugares correspondientes.
• Charlatán: aplicado a cada dialogo.
• Fetichismo: debilidad con Bai(los 3), Lan(2, muslos y tatuajes), Mahou(1, solo muslos).
• Gruñón: insulta a toda la tripu (les dice imbeciles), insulta a lan (perra roja), insulta a mahou (peluda) y como no intercambia palabras no hay interaccion entre bai o los oficiales, evitara este turno hablarles.
• Belleza: farda de estar con 3 mujeres hermosas y le da el dinero a los oficiales, pero no habla, solo vive de la apariencia y que el trato se cierre solo.
spoiler y anotaciones
• Organizado: traigo muchas cosas encima y esta vez lo necesito xD
[akumainvalida=gato]
iTEMS
Martillo a dos manos Tier1 : cedido/regalado a Mahou este turno.
Martillo a dos manos
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 45 FUE / 30 DES
Resistencia: 500
Daño: 50
Escalado: 1 FUE / 0,2 DES
Alcance: -
Unidades de peso: 3
Berries: 5000
Descripción: Martillo de tamaño considerable. Tiene una cabeza grande y pesada para infligir daño contundente.
martilloadosmanos001
Botiquín grande
Antídoto
Ungüento
Brújula
Log Pose
Den den mushi
Espada a dos manos
Raikō Yaiba
Guantes de Combate Palmeados
(algunos de estos items estan ocultos por mera logica, estetica del karma que me permite pasar desapercibido y poco más)
➶ — Evento Regional en Isla Samba con Mahou, Bai, Lan.
El destino era caprichoso y, al igual que cuando acabamos con el mayor de los hermanos Onyx, la luna llena volvía a cruzarse en nuestro camino para complicarnos las cosas y darnos una preocupación extra en nuestra aventura por salir del South Blue y entrar al Grand Line.
- Con lo que tiene que molar ver mi silueta con la luna llena de fondo y el único del que me fío para que me saque una buena foto se vuelve loco viendo la luna... Vamos a tener que trabajar para solucionar esto, Krysser. -Mi tono parecía serio durante la broma, pero en realidad trataba de quitar tensión a Krysser mientras avanzábamos por las calles de Samba en dirección a un puerto que, ya a lo lejos, se veía abarrotado tanto en tierra como en el número de embarcaciones debido a las noticias que habían volado por todo el South Blue. -Tranqui... En Briss tuvimos este mismo problema y si a la luna le da por salir lo tendremos controlado. -Continué antes de que Krysser pudiese responderme, sabiendo el mal momento que tenía que estar pasando mi compañero y amigo y dándole un golpecito amistoso con el dorso de mi puño derecho en su brazo para tratar de relajarle y hacerle saber que me tenía ahí para ayudarle.
Antes de llegar al abarrotado puerto, aproveché esos últimos instantes de tranquilidad para devorar un par de jugosas larvas vivas de escarabajo que había atrapado en la selva esa misma mañana junto a una extensa cantidad de bichos que ya había guardado con recelo para disfrutar en el Grand Line.
Voy a echar mucho de menos está isla. -Pensé en voz alta, más para mí que para Krysser, antes de ponerme mi calaverica máscara y ocultar mi desfigurado rostro al bullicioso gentío que se encontraba ante nosotros.
Con un ágil y silencioso salto, al abrigo de la noche subí al tejado de la última casa que había antes de llegar al puerto, utilizando esa elevada posición para analizar con mi excelente vista el panorama que teníamos ante nosotros.
El Gobierno Mundial había hecho un buen trabajo a la hora de montar las defensas en el puerto... Al menos en el número de efectivos que podía contar, unos 200 divididos en grupos de 4, pues la calidad de estos efectivos era complicado averiguarla con un simple vistazo.
Pero nuestra mayor preocupación en ese momento no era saber el número de agentes o si estos eran lo suficientemente fuertes. Nuestra mayor preocupación era poder subirnos a uno de los 4 galeones y, para ello, debíamos conseguir un pasaje, carta o salvoconducto que nos permitiese abordarlos.
-¡Bingo! -Susurré en voz baja segundos después de subirme al tejado, de buen humor por haber encontrado la garita, custodiada por dos agentes del Gobierno Mundial, que estaba emitiendo los billetes a unos ciudadanos cargados de sueños, ilusiones y una bolsa de dinero lo suficientemente grande como para pagar el billete. Llevaba sin ver tanta gente en un mismo sitio desde la pelea contra los hermanos Matsu. -Le comenté a Krysser justo tras aterrizar silenciosamente de nuevo a su lado, desplegando y estirando mis entumecidas alas. - La garita está en la otra punta, justo enfrente de los galeones. Me voy adelantando para hacer cola, que paso de estar peleándome con la gente para avanzar medio metro. -Le confirmé antes de desplegar mis alas en la despejada calle y, tras un ágil salto que me elevó por encima de los tejados, recorrí toda la distancia que nos separaba de la garita en un silencioso y veloz vuelo que me sirvió para colocarme al final de fila sin que la gente común supiese como había llegado ahí.
Cuando llegó Krysser nuestro turno ya estaba a punto de llegar, teniendo solamente a un par de personas delante que fueron despachadas con rapidez por los jóvenes agentes del Gobierno Mundial.
-Buenas noches, compañeros. -Empecé de forma amable y educada, poniendo una bolsa con los 20.000 berries, 10.000 míos y 10.000 de Krysser, sobre el mostrador. -Imagino que no tendremos descuento por ser cazadores de recompensa, pero el michi come como 40 personas y estamos cortos de pasta. -Continué, recogiendo los 2 pasajes y entregando uno a Krysser. -Si veis algo raro avisadnos... Y si veis algún marine que vaya al Grand Line dadle nuestro den den mushi, que nunca se sabe que puede pasar en un viaje así y siempre está bien contar con aliados fyofyofyo. -Concluí con una amistosa risa antes de abandonar la garita y dirigirnos al galeón asignado.
Minutos después nos encontrábamos ya subidos a ese elegante barco en el que unas cajas de madera oscura y con el símbolo del Gobierno Mundial habían llamado mi atención. Yo, por mí parte y tras memorizar y empezar a analizar la distribución del barco, las personas que había en él e iban subiendo y los barcos que estaban dispuestos en el puerto para partir, ya había revisado mi equipo, compuesto de 1 den den mushi; Sekator; 2 rifles; 2 cartuchos con munición explosiva; 1 cartucho de munición normal; 1 de luminosa y 1 de perforante.
-Volveré. -Susurré en voz baja mientras tiraba al mar la brújula que me señalaba la dirección a Kutsukku, notando la cruz de mi madre contra mi pecho y sujetando con fuerza la pistola que me había regalado mi hermano, recordando a toda mi familia y el motivo por el que había emprendido ese viaje.
off
Resumen
Fyodor llega al puerto junto a Krysser, advirtiendo el problema de la luna llena y analizando el puerto desde una posición elevada. Después, con la mascara puesta, va volando hasta la garita donde acaba comprando junto a Krysser los boletos, comentando a uno de los agentes del Gobierno Mundial que son cazarrecompensas y que si necesitan ayuda o si ven a algún marine que vaya a hacer ese viaje que le den nuestro den den mushi.
Una vez en el barco analizó y memorizo todo lo que está en la cubierta del barco y los barcos cercanos. Además reviso mi equipo y tiro la brújula (11/11 en huecos ocupados)
¿Saben que es divertido?
Las vueltas de la vida.
Te llevan a dónde menos imaginas.
FlashBack.
30 de Otoño. Año 16.
Reino de Samba, South Blue ~ 13:35 p.m.
La posada a la orilla de la playa, pequeña y acogedora, resultó ser muy agradable; por supuesto, no se comparaba a su celda en el ex barco de Ashveil pero nada lo haría. ¿Quizás debería cometer un crimen y ser llevada por los marines a prisión? Nadie entenderá jamás la paz mental que el lugar seguro tras las rejas le daba a su alma, pero por supuesto, no haría una locura así, no aun… y menos cuando estaba a punto de emprender un viaje con sus amigos.
Las instrucciones de Ashveil habían quedado claras en su mente, al parecer no sería un viaje sencillo al otro lado… ¿Entonces por qué ir? Ella iba porque sus compañeros lo hacían, porque Fantasma lo pidió, porque Algodón de Azúcar lo aceptó — … ¿Comprar boletos? Por supuesto que Juancho podría ayudarnos, es ahora mi amigo y contacto entre Samba y Karate; me dijo que si escuchaba información sobre la venta y compra de Pepinos me DenDenMushearia, hay que comprarlos cuando su valor en el mercado está bajo, un gran negocio… aunque solo los quiero para conservarlos y mantenerlos durante más tiempo durante nuestras aventuras marinas… Ooooooh, este jugo de caña de azúcar está delicioso. Mesonero, otro tarro por acá — divago con alegría la hermosa mujer de largos cabellos celestes.
Fin del Fash Back.
…………………………………………..
FlashBack.
30 de Otoño. Año 16.
Reino de Samba, South Blue ~ 21:35 p.m.
María Merlot - Ropa
María miraba por la ventana de su habitación, la noche había caído hacía un buen rato y no pintaba nada bonita, olía a que sería larga y quizás mojada. ¿Buen momento para partir? ¿Algún momento era bueno para hacerlo? Daba igual, siempre y cuando estuviera con ellos, siempre y cuando ellos estuvieran bien. ¿Dónde estaría su Hermano Rojo? ¿Cómo estaría su Unnie llena de cicatrices? ¿Estaría Rackham cocinándoles algo delicioso? No lo sabía, pero en su corazón deseaba que fuera así.
Luego de ducharse, se vistió. Había dejado gran parte de su armario en Karate, viajaba ligera y cómoda. Unas botas altas, que le llegaban a la altura de la pantorrilla. Un pantalón corto de jean, que dejaba al descubierto sus preciosas y níveas piernas. Cómo camisa llevaba su posesión más valiosa (hasta ese momento de su vida porque había sido un regalo de Jensen Valentine), la prenda morada que citaba justo a la altura de sus pechos: “TENGO UN HERMANO LOCO, Y NO ME DA MIEDO USARLO”. Sobre esta camisa, otra de color rojo, estilo overside y con estampados florales playeros, que quedaba holgada y larga. Su cabello celeste, caía suelto hasta la mitad de sus rodillas, el marco perfecto de luz y simetría para su hermosa cara de finos rasgos, claros ojos ámbar y encantadora sonrisa.
Con su maleta lista, y un bolso de lado para sus cosas más importantes dejó atrás la habitación. Al llegar a las escaleras que daban a la planta baja de la posada, empezó su descenso ajena a las miradas de propios y extraños. Un paso tras otro, cada movimiento un suave y fascinante vaivén como las olas del mal, que resaltaba su espectacular figura. Su cabello iba y venía con ella, y sus labios mostraban una serena sonrisa. Su descenso no era solo un movimiento físico, sino una danza cautivadora que dejaba una estela de admiración a su paso, y fue eso último de lo que se percató cuando sintió todas las miradas sobre ella… y uno que otro suspiro provenientes de algunos corazones de comensales cautivos. Así que solo sonrió más ampliamente y guiño con coquetería uno de sus orbes al público.
— Debemos comprar capas para María y Odeth — negó con su cabeza Ashveil desde su mesa, ambas mujeres eran hermosas, y sin duda llamarían mucho la atención.
Al salir de la taberna, María le pasó su maleta azulada al gigante Thrym, quien con amabilidad aceptó llevarla hasta el medio de transporte naviero — Por favor, guárdala donde no lleves tus dulces porque si el dulce se derrite y esa glucosa gigante empapa mi maleta, será una catástrofe muy empalagosa ¿Y sabes qué? Me tocará limpiarla... y como soy una persona práctica, y nada precavida, no llevo pañuelos... así que el protocolo de limpieza será un poco... ortodoxo. Sí, como lo oyes. Me tocará limpiar cada centímetro de esa maleta con la única herramienta que me acompaña a todas partes: ¡Mi lenguuuuuuuuuuuuua! — bromeó sacando su lengua para hacer énfasis a sus palabras.
Fin del Flash Back.
…………………………………………..
30 de Otoño. Año 16.
Reino de Samba, South Blue ~ 22:36 p.m.
Sin luna, sin estrellas, con nubarrones. El manto nocturno se dibujaba esa noche de una manera muy peculiar, peculiar para zarpar hacía una aventura en un barco comercial. El bullicio del muelle cautivo sus orbes ámbar, que seguían de aquí para allá a los transeúntes. No entendía muy bien cual era el gran evento, y la razón de ese aglomerado de especies variopintas… Sin embargo, tampoco necesitaba entenderlo, solo debía seguir su corazón, y su corazón la empujaba hacia sus nakamas.
Hacía pocos minutos, antes de llegar al muelle, Ashveil le había dado otro obsequio, una capa con capucha para el frío, que la abrigo de pies a cabeza dejándola irreconocible. Su Capitán era el mejor, siempre cuidando de ella… ¿O solo quería que no llamará la atención? Porque luego de ese regalo, fue justo lo que le susurro Algodón de Azúcar “Pasa desapercibida, mi preciosa sirena”. El susurro del hombre en su oído la hizo sonrojar y dar un paso hacia atrás mientras sentía su corazón revolotear, como amaba a niveles impensables a ese hombre de cabellos rosados. No un amor romántico, sino algo más allá de lo que alguna vez hubiera experimentado, si él estaba bien… el mundo de María podría catalogarse como perfecto, pero si él estaba mal… ella haría lo que fuera para revertirlo… aunque significase dar su vida en el proceso.
Juancho, el siempre confiable Juancho, había cumplido nuevamente aunque de una forma distinta. No era como el crucero pero logró darnos luces sobre cómo debíamos ingresar al puerto y en que fila les tratarían mejor. Así que guiados por el castaño hombre, quien dedicó prófugas miradas a la hermosa Odeth, terminamos en una fila, al lado de otra fila, de muchas filas. Al final, el puesto de control dónde harían la transacción. El paso era lento, los ánimos caldeados, y ella solo estaba ahí parada y callada como prometió avanzando un paso a la vez…
— Wooow Mamá es un tipo muuuuy grande… — la pequeña voz la hizo percatarse de la mujer y niño que iban delante de ella, un niño no mayor a 6 años. Inmediatamente la dama celeste levantó la mirada hacia dónde apuntaba el niño. Se trataba de un tipo grande, de la fila de al lado como a 10 personas delante de ellos.
— Si, si lo es… — respondió inconscientemente a la pregunta del niño, quien enseguida volteo a verla, pegándose de su madre. Por supuesto, ver a un extraño asustaría a cualquiera así que ella levanto un poco su capucha y le sonrió con amabilidad, lo cautivo enseguida.
— ¡Qué bonita! — musito el niño a nadie en particular, María solo amplió su sonrisa mientras se inclinaba para quedar a la altura del niño.
— Muchas gracias, Señorito. Aunque más encantador eres tú… y si, pienso igual que tu, es muy grande… Y me hace preguntarme muchas cosas ¿Dónde harán su ropa? ¿Cuánto come para llenarse? ¿Que llevará en sus bolsillos? ¿Sus lágrimas podrían inundarían un pueblo? ¿Si eructa hundiría todos estos barcos? — cuestiono con diversión sacándole una sonrisa al pequeño, cuyo rostro mostró que estaba imaginandose todas las respuestas a esas interrogantes. Lo había observado antes, al niño no al gigante, parecía aburrido por el tedioso trámite, por eso quiso distraerlo un momento. Iba a decirle que ella también conocía a un gigante, tan grande como su mismo corazón de melón pero se callo... porque seguro cualquiera podria vere esos 25 metros de masa paternal.
La madre y el niño llegaron al punto de control, al parecer les faltaban un par de monedas para cancelar el pasaje por completo, lo que causó que la fila volviera a trancarse y los ánimos a levantarse, los dos pobres hombres que atendían parecían querer estar en cualquier otro lugar, y ella no los culpaba.
— Disculpen… — dijo la dama interviniendo en la conversación y sacando un saquito de dinero de entre su capa y colocándolo sobre la mesa. Ese dinero previamente se lo había dado Hyakinthos para pagar los boletos, y él siempre le daba un extra solo por existir… y ser su preciosa sirena — … permítame pagar la diferencia de mis nuevos amigos, por favor… y ayudarte, buen oficial, a que la fila no se detenga — solicitó levantando un poco la capucha para que el guardia la viera al tiempo que le guiñaba uno de sus orbes ámbar con simpatía, lo que causó un leve sonrojo en el hombre — Cobre lo que necesite, y deme cinco boletos… — el hombre tomó la bolsa, algo en sus ojos brilló como si el buen acto de María Merlot hubiera removido su interior.
— Hermosa hermana muchas gracias… — dijo el niño abrazandole una pierna mientras su madre la miraba como si fuera una salvadora, una salvadora con el dinero de Algodón de Azúcar, así que por descarte el héroe aquí era él y solo él.
— Por favor avancen, no sigan deteniendo la fila… — pidió el marine quien le dio los boletos a María y el resto de la bolsa con un par de monedas aun en esta… ¿Le había dado un descuento? La chica sonrió bajó la capucha, tomó un boleto y le dio el resto al hombre detrás de ella… para que de la misma forma se lo distribuyeran a su grupo, un grupo muy turista.
Luego del punto de control, todo lo demás fluyo con rapidez, porque siguió a la madre y al niño, y sabía que sus compañeros venían detrás, hasta el barco que les correspondía. Y ahí, ya en la cubierta lista para iniciar la aventura, se quedó viendo por un momento el muelle, y los otros barcos… ¿En cual estarían sus compañeros olvidados? Entonces una melodía le vino a la mente, y empezó a tararear… y luego se convirtió en una suave y melodíca canción, solo para ella o quien estuviera cerca:
Entre tus playas quedó mi niñez…
Tendida al viento y al sol…
Y esa nostalgia que sube a mi voz…
Sin querer se hizo canción…
… Y si un día tengo que naufragar…
Y el tifón rompe mis velas…
Enterrad mi cuerpo cerca del mar…
-María tiene una capa y capucha.
- Maria compra los boletos.
- María mira a lo lejos a Kelvin.
-María sube al barco y se queda en la cubierta viendo hacia el muelle.
- María le dio su maleta a Thrym, pero lleva un bolso de lado consigo,
Karmas Positivos
Suertudo: Tienes tendencia a vivir situaciones más favorables en los eventos elegidas por la administración. [Incompatible con Aciago]
Karma: +5
Positivo: Ante enfrentamientos del atributo Voluntad, siendo quien está defendiendo, recibes un bono de +20 a la Voluntad, a excepción del dominio del Haki del Conquistador. [Incompatible con Negativo]
Karma: +5
Lector de labios: Posees la habilidad de leer los labios.
Karma: +2
Alegre: La primera interacción con otro personaje o NPC debe ser muy agradable.
Karma +2
Sentidos aumentados: Uno de tus sentidos a tu elección está potenciado. [Una vez por sentido. Incompatible con Sentidos atenuados en el caso del mismo sentido]. Vista: En temas sociales puedes percatarte de ciertas cosas con más facilidad.
Karma: +2
Extrovertido: Puedes unirte a una conversación ajena a ti en un tema social, y no se ve mal que lo hagas.
Karma: +1
Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti. [Incompatible con Feo y Difícil de mirar]
Karma: +1
Adinerado: El personaje comienza con +10k berries. Todo el dinero que ganes a lo largo de tu aventura se verá incrementado en un 10%.
Karma: +1
Peso pluma: Tu cuerpo es excepcionalmente liviano y aumenta tu capacidad de salto en un metro extra por cada metro de salto que ya tengas. [Incompatible con Pesos pesados]
Karma: +1
Karmas Negativos
Charlatán: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Karma: -2
Épico: Tienes que decir en voz alta el nombre de tus técnicas antes o mientras la estás realizando.
Karma: -2
Pacifista: No puedes empezar un conflicto (realizar el ataque que inicia un conflicto o provocar el inicio de uno).
Karma: -3
Bebedor novato: No eres muy dado al alcohol, por lo que el efecto negativo del estado Ebrio aumenta en un 50% y necesitas 2 turnos onrol para activar el estado. [Incompatible con Borracho acostumbrado]
Karma: -2
Sin orientación: Te pierdes a la hora de tomar direcciones y entiendes las indicaciones justo al contrario. [Incompatible con Guía]
Karma: -2
Ignorante: Tu personaje no sabe nada del Lore, indistintamente de cuan famoso sea un lugar o una persona. Cuando lee el periódico o alguien le cuenta algo del Lore, al siguiente tema se le olvida.
Karma: -3
Cotilla: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo.
Karma -1
Fanático: Tu lealtad va a otro nivel. Estás dispuesto a poner en riesgo tu vida y tus intereses por el bienestar de otra persona y por protegerlo de toda afrenta física o verbal. (Hyákinthos)
Karma -5