Fakeagent [Presente relativo |+18| Maki & Tezca]
#11
Primero observé al hombre; Un Lunarian bastante alto y con enormes alas, con toda honestidad puedo decir que me perdí en estas por algunos momentos en estas para finalmente corresponder a su saludo. —Llego en el momento adecuado y me voy cuando no estás viendo. Lindas alas, chico alado. — Dije al soltar su mano, notando como se acercaba a la mujer de cabello verde, regresando a disfrutar del público antes que finalmente se comenzara a dispersar y entonces aquella mujer se presentó como Maki, la carpintera del Last Whisper ¿Qué la sorprendieron sin sus armas? Si, claro, todos dicen eso y la mayoría solamente para que lamer su orgullo posterior a una batalla difícil, aunque en este caso ella fue vencedora. —Tezca Norova. Solo llámenme Tezca, amante y servidor de las cosas hermosas, por lo que es un gusto, señorita… y señor. — Comenté mientras me acomodaba los lentes, mirándola con una sonrisa coqueta antes de regresar al Lunarian. Entonces registré algo que borró la sonrisa de mi rostro ¿más trabajo? ¡Esto era el colmo! Claramente pediría un extra por cada una de las cajas.
 
 
Ni siquiera valdría la pena reclamar, la mujer- digo, Maki, ya se había ido. Me quedé con el hombre, esperando que no notara mi ligero disgusto rápidamente intercambiado por mi icónica sonrisa ladina, mientras cargaba una de las cajas, uf, si, era algo pesada, pero esperaba verme fuerte frente a él… Me ha gusta presumir, si, no era noticia nueva. —Heras ¿Eres lo suficientemente fuerte para cargar 3 cajas a la vez? — Pregunté, dejando nuevamente la caja donde estaba antes y dando un par de pasos para acercarme, tampoco iba a negar que era un aprovechado cuando en efecto, lo era ¿Qué mejor que no hacer el trabajo pesado? Entonces carraspeé, apoyándome contra la primera superficie que encontrara. —Debo admitir que esos gyojin tienen algo, no sé ¿Adictivo? Ahora me gustaría enfrentarme a otro y soy muy hábil en ello ¿me entiendes? Es una lastima que no lo vieras, te perdiste de un maldito buen show. — Volví a tomar la caja, soltando un suspiro para comenzar a caminar, por supuesto no sin antes esperarlo. —80 a la bolsa… ¿Ya sabes que comprar con ello? Puedo olerlo y huele exquisito, sin duda deberíamos celebrar, conocer gente siempre me ha parecido… motivo de triunfo. Sobretodo si son tan especiales como ustedes. —
#12
Es verdad ahora no me encanta demasiado el hecho de que no me diera el dinero inmediatamente. Igual y nos engañó pero tiene algo de sentido que ella deba ir por ese dinero. Si no cargaba ni sus armas mucho menos cargaría con dinero. Un último trabajo es lo que ella parece solicitar para que nosotros podamos. Maki la mujer ciertamente tenía unas cicatrices bastante vistosas. Las vi con curiosidad alejarse y bajar. No me voy me voy a mentir a mi mismo, estaba mirando un poco más de la cuenta, ella cómo que no me parece recordar. 


Tezca, si así se llama el rubio. Presté atención cuando nos presentamos. Es muy guapo, no había visto un hombre así de atractivo desde Hyákinthos. Claro, con el tiempo aprendí que esos ejemplares solo se encuentran a menudo, ese hombre así no creo que se me crucé de nuevo. Sin embargo Tezca, no está mal, lo miré unos segundos y esa mirada que estaba haciendo sobre mis alas me gustó. Le dedico una mirada picara y me llevo las manos a la cintura. 


—Te veo muy interesado. Pero tratemos de llegar al fondo de esto, precioso, igual no es una cantidad para perder la cabeza, podrás pasarlo bien cuando mucho una semana. — Crucé mi brazo y vi las cajas para apilarlas una en un grupo de dos y otra en un grupo de tres. —Ya veo, que trabajar no es lo que te encanta.— No es algo que me estuviera inventando, pero noté con atención como querías seguir peleando con otro de los tritones. —No soy muy asiduo a las peleas pero siempre hay otras alternativas para entretenerse. — Igual el lote de tres cajas era algo que podía manejar, quizá más tedioso cuando bajé las escaleras ya que el barco me quedaba un poco ajustado. 


—Principe~— Le llamé ya que él me había tomado delantera y podía ver un poco mejor. —¿Tezca por donde es?— Ten presente que al quedarme atrás tuve que seguir el ruido de las bisagras de aquella puerta que él pasó. No me quedó de otra que seguirlo, digo igual lo peor que me puedo encontrar es una habitación completamente vacía y sabé que allí no está. En cuanto crucé encorvando para pasar el umbral y luego volver a erguirme noté que aquí adentro es todo bastante acogedor, hasta es cálido. 


—Maki~ Aquí te dejo estas las cajas.— Anuncié al posicionarlas en el suelo, tampoco tenía mucho deseo de cargar estas cajas por todo el barco. Que grata sorpresa cuando me encontré con que nos recibía con todo tipo de aperitivos y con licor. Si así va a llover que nunca escampe. 


—No se diga más.— No juegues conmigo, no de esa manera. En cuanto vi todo lo que ofrecía para mi eso era como un banquete. Increíble la tripulación que se guarda el Last Whisper. Igual extendí mi mano hacia la botella de ron para agarrarla por el fondo. En mi mano esta botella parece lo que para cualquiera es un vaso. No es que fuese un abusador, es que para alguien un poco más grande tienes que ajustar un poco más la dosis. Llevé la botella a mis labios para darme un buen trago a lo que llaman palo seco. trague dos veces y posé la botella en la mesa. —Me encanta, Maki. — Después de un buen trago de ron a cualquiera le cambia el humor y hasta la manera de ver la vida. Me relamí los labios disfrutando la sensación fuerte y como la bebida caliente baja por mi cuerpo encendiendo desde adentro hacia afuera. 


Dedijqué una mirada al rubio. Si ya había tenido un buen rato observandolo. No es que yo fuera experto leyendo a las personas, pero creo que me había estado haciendo miradas antes.—Que ocurre tesoro. No tienes miedo de pelear a muerte contra un tritón pero ¿temes quedarte a beber aquí con nosotros? Acércate.— Lo miré de arriba a abajo y le sostuve el desafío inmediatamente extendiendo la botella a él. Aquí vamos a medirnos tu y yo y espero soportes el calor. Tampoco quería ser demasiado sugestivo.
#13
EL muchacho rubio era bastante galante, un casanova, hizo que Maki se acalorara de pronto, era extraño sintiendo como una especie de embrujo en su ser. Trago algo de saliva ante su mirada coqueta. Ella le devolvió ligeramente la sonrisa y de pronto surgieron ideas en su mente con su mirar… prefirió solo darles una última tarea y desaparecer un segundo. Estaba complacida y se ahorraría un trabajo de lo más fastidioso para ella. Cargar cajas llenas de suministros para irse a la Grand Line con sus compañeros. Dejó unos segundos a ambos para que completasen la tarea mientras. Y preparo todo para recibirlos con algo… agradable, después de todo, Maki pasaba mucho tiempo sola cuidando el barco pues los demás intentaban siempre ir a sus misiones, solos por uno u otro motivo incluso Uker.

—Claro… dejen las cajas a un lado, ya los chicos las acomodaran después… así que Tezca… y Heras? Que nombres más raros… poco… comunes…— Dijo mientras camino directo a ambos. —Es una bebida espirituosa… tengan cuidado, a mi personalmente me…. Encanta y… me… vuelve… algo… loca…— Dijo mientras se movía paso a paso hacia Tezca… Heras bebía una cantidad bastante mayor a la de ambos…

Heras parecía un poco mas dispuesto y parecía leer mejor la situación, coqueteaba con el rubio… vaya… parecía que lo había visto antes, pero… últimamente había muchos lunarians rondando y a Maki le parecían todos iguales. pero este rubio… su color de cabello... le… provocaba… una …debi…li..dad… se acerco al muchacho y sin previo aviso poso sus labios sobre los de él. Con su lengua penetro sus labios que se resistieron al inicio… su mano izquierda se coló detrás de su cintura para atraerlo hacia si con sus dedos queriendo recorrer cada parte de sus músculos… era delgado pero fibroso, movió su cabeza a un lado, su lengua paseo en su interior, buscando aquello que perdió, pasión… fulgor y un poco de libertad…

Cuando se separo en su unión… miro al lunarian… le arrebato la botella, bebió de ella y la dejo sobre la mesa… como un espíritu danzante y hambriento se movió detrás del lunarian sin soltar la cintura del rubio y los dejo frente a frente y estando detrás de él contemplo las alas soltó al rubio dejándolo casi tocándose ambos y con desesperación comenzó desde atrás a esculcar el paquete del oscuro alado señor de los cielos… podía… sentirlo… ya? Dispuesto?... eso hizo que Maki sacara de su boca su lengua viperina para volver lamiéndose los labios…

Busco poco a poco aquello que aprisionaba la cintura, deseaba despojarlo de sus ropas y sentir, ver que llevaba oculto entre sus piernas… es que se decia que las armas de los lunarians eran poderosas… vigorosas e incansables… se asomo un poco por el costado, queriendo apreciar el rostro del rubio y tanteando un poco quiso llegar hasta el… le acaricio el rostro y nuevamente se movió entre ambos… esta vez de espaldas al rubio… buscando su mano para llevarlo ahsta su pecho… … … un suspiro escapo de su boca y son traviesas miradas se acerco al pecho del hombre frente a si para lamer sus músculos de chocolate… —Vamos… hace mucho calor… que piensan sudar frente a una dama?... quítense eso…— se apego mucho al rubio para mover su trasero sobre su miembro el cual podía sentir a pesar de sus ropas., su mano acaricio el rostro del rubio y con la otra directamente busco el miembro del alado… dentro de sus pantalones.
[Imagen: Maki_NNM.gif]
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#14
Tomé un largo sorbo de la botella que el alado me extendía, tal vez más largo de lo que debería, pero si este quería jugar, le demostraría que significaba eso para Tezca Norova. El alcohol me hace sentir cosas, como a la mayoría, la única diferencia es lo rápido que me desinhibe, aunque he presumido de lo contrario, la tangible verdad es que comenzaba a sentirme cálido.
 
Sentía calor, estaba al lado de un hombre y una mujer bastante atractivos, recibiendo señales de las cuales pretendería ser ignorante mientras contraatacaba con miradas obvias y aquella sonrisa coqueta que podría incluso afirmar que me caracterizaba, si querían algo podrían venir y buscarlo, sé lo que valgo y ya había trabajado lo suficiente como para ser aquel que iniciara una situación.
 
Honestamente lo esperaba, No podía seguir atacando Gyojins pero como Heras había dicho “siempre hay otras alternativas para entretenerse” ¿verdad? Y la mujer, Maki, parecía tenerlo aún más claro.
 
Sentí sus calientes labios sobre los míos y con cierta sorpresa terminé por corresponder; Aunque había visto las señales, esperaba un poco más de coqueteo, algunas palabras, terminar por convencerla Debía admitir que esta vez me habían atrapado primero, dejándome ligeramente indefenso, pero no podría aceptarlo. Coloqué mis manos por encima de su cadera, mis pulgares sintiendo la el borde de la cresta iliaca mientras la atraía aún más a mí, aplicando cierta presión sobre la piel mientras mi lengua luchaba con la suya, buscando explorar más, sentir aún más.
Entonces se separó y sentí la frialdad del aire sobre mis húmedos labios, la respiración ligeramente agitada y la sangre circulando por lo bajo, la seguí sin chistar y entonces noté que casi no había hablado, pareciendo un total impresionado ¿Cómo es que un simple beso me había dejado sin palabras? Al quedar frente al lunarian, alcé la cabeza apenas lo necesario para encontrar su mirada, ese leve gesto que decía más que cualquier palabra. Lo desafié con los ojos mientras, con deliberada calma, me quité los lentes y los dejé sobre la mesa. Mi mano se alzó entonces, deteniéndose a un suspiro de distancia de su pecho, sin llegar a tocarlo… todavía. El calor que imaginaba sentir bajo mis dedos me hizo dudar, como si rozarlo pudiera incendiarme, pero la sonrisa de mi rostro podría indicarle que no dudaba, solo estaba jugando. Maki volvió a llamar mi atención, inclinándome ante su tacto mientras volvía a acercarse, dándome la espalda, guiándome y no era absolutamente nadie para no complacerla… O tal vez…
 
Acaricié con suavidad alrededor de la areola, solo para abrir la misma palma  y apretarlo, mientras mi mano derecha se posaba sobre su cadera y la mia comenzaba a moverse con cierta fuerza contra su trasero, la tela que nos separaba comenzó a sentirse innecesaria, incómoda y ella lo sabía, una vez tenía ligeramente controlado el ritmo miré a Heras. — Haz estado tan ávido desde que dejamos de pelear… ¿Por qué no nos haces los honores? La señorita podría impacientarse. — Casi ronroneé, Terminando la oración con ligera prisa al sentir como un ligero gemido parecía colarse entre mis labios, callándolo al sellarlos. Comenzaba a emocionarme por supuesto, necesitaba deshacerme de este estorbo y rápido, pero la paciencia siempre premiaba de sobremanera. — y cuando termines, chico bonito ¿Por qué no me ayudas con esto? ¿me entiendes? —Dije mientras bajaba ambas manos al borde de su ropa, tanteando , desabrochando el pantalón de la mujer sin quitarle la vista al moreno. Esto iba a ser muy divertido.
#15
Tengo que admitir que lo estoy disfrutando. No me vi nunca envuelto en una situación como esta. El trago de ron me sirvió pues ahora había comenzado a calentar motores. Desde mi pecho siento calor que corre hasta llegar a mi piel y erizar. El regaño en mi garganta producto de lo amargo del ron y la leve agitación en mi cabeza. Es como si hubieran destapado de golpe. El aire se siente como si quisiera enfriar mi cuerpo pero ya es un poco tarde. En el cuarto ya no va a existir aire fresco.


La miré con atención, ella se mueve de una manera veo y me da miedo reconocer. Lo he visto tantas veces, esos movimientos felinos, que seducen a cualquiera con un mínimo de impureza, te atraen como la ferrita y lo imanes te obliga a verla oscilar de derecha a izquierda contonearse que te hace pensar ella hace ese movimiento pendular para ti. Muerdo con fuerza, solo así puedo enjaular como mi cuerpo no se suelte de riendas. El cuerpo en situaciones así debes cuidarlo o se desenfrena, como un semental, que si no lo tienes bien entrenado pierde la cabeza cuando huele de cerca ese celo. 


¿Desde el momento que se había sentido que las cosas habían cambiado? Cuando los vi besarse, se besaron con ese gusto que solo aquellos que conocen la experiencia amando pueden hacer. No es demasiado lascivo, no es tiernos, me encanta, degusto la vista y me pregunto si sabe tan exotico como se vé. Ella con ese tono dulce y ácido llena de marcas, como me encanta, por un instante veo su silueta y líneas de cada una de ellas y solo quiero besar esas cicatrices para mí son peligrosamente adictivas. El refrescante como los primeros rayos del sol en la playa, tiene una cara bonita, de las que me gustaría ver desde arriba.


¿Yo en qué momento me vi atrapado entre ellos dos?  Solo verlos me encantó demasiado. Entonces es cuando te veo cerca de mi. Solo quieres mirar y no quieres tocar. Siento mi piel como contiene el calor que ya no es culpa del ron, siento tu mirada y sostengo ese contacto visual, son los ojos de alguien llamá. Mi mano no tarda en ir hasta ti. Con el dorso en su mejilla. —Me extrañaste guapo~~— Le miré con un evidente deseo acariciando con mi pulgar cerca de sus labios, buscando cada vez acercarlo pero justo entonces fué salvado por la Makina de calor. Sus caricias sobre mi cuerpo eran las que más habían puesto de ánimo, sus manos que bien recorrieron mi abdomen y bajaron más allá. Por lo visto encontró lo que estaba buscando al agarrarme con una mano y luego con ambas hasta estar segura. —Veo que ya encontró lo que tesoro.—


Creo que no es la única con el deseo de verlo y bueno. —Al público lo que pide.— Ya a esta altura no podía negarme y menos a ver el sugerente cuadro con Tezca agarrando de ese busto a la Makina apasionada. Tiré de la cuerda que sostiene en su lugar mi pantalón y su caída natural lo hizo llegar entre el vasto intermedio y el recto femoral. No bajó más de ahí ya que aquella búsqueda incesante surtió en mi que la bandera quisiera alzarse. 


Lo más curioso era que sus vellos eran igual de blancos que su cabellera, lacios, un poco más rebeldes, no muy abundantes, un poco rebeldes. Luego aquello, terso de un tono igual de oscuro que el resto de su piel, se presentó salvo por la punta que sostiene aquella tela, que no pudo escapar del todo.   


No tienes nada que guardarte cariño. Eso me dijeron en mis momentos de aprendizaje. Dar un paso hacia atrás no era una opción no cuando aquella. La imagen de masculinidad expuesta hasta se alzó dejando caer por completo su pantalón, con una facilidad como si fuera de seda. Mis brazos largos masculinos fue uno por cada uno. A ella tomandola del cuello, no agresivo pero firme, le agarra desde el frente, para contraparte y una caricia de nuevo por el costado de su rostros pero esta vez para cogerle por su nuca. Los atraje hacia mi en cuando los sujeté a ambos, para poder ir a la mesa tras de mi. Me senté en ella y se escuchó como los platos fueron arrimados por mi movimientos ambos rostros hacia mi y llevé el mío hacia ustedes.


Mi lengua buscó por ambos sin un saludo previo, no me lo iba a guardar, los quiero a ambos. Quiero que vengan y jueguen aquí conmigo. Un encuentro en que los encontraría a ambos. Tras ello me centré más en ella, solté la nuca del rubio que me acompaña mis dos manos van sobre ella para desenfrenarse un poco más al buscar sus labios. Has estado provocando quiero también quiero probarte a detalle. El sabor solo existe en mi mente y es tal cual como dije antes, demasiado peligroso por que no lo quieres soltar, fuente, ideal para darte la primera sacudida. Mis dedos se cuelan entre tu cabello lo acarician y luego aprietan hacerte una coleta de cabello alta como la mía. Ambos sabemos lo que te voy a sugerir y no me queda duda que me entiendes sin palabras antes de separarme de ti y que el marrón de mis ojos se cruce con tu vista dorada.
#16
Ron o vodka… era delicioso, pero le pegaba rápidamente. No es que estuviera ebria aun, pero se sentía dispuesta a un poco de acción. Pudo ver como el par de hombres interactuaba entre si y pudo detectar que se gustaban en cierto punto, era eso o Maki comenzaba a perder el toque o su visión para este tipo de cosas.

No se venía con juegos, Maki siempre apuntaba rápidamente a lo que quería, escalaba de sus deseos siempre hacia lo que le dictaba su espíritu, uno salvaje, libre y valeroso, uno que deseaba sentir mil y un sensaciones. Uno que no se amedrentaba a l desconocido, más aún compartiendo con tan hermosos seres… será el destino o algo propiciado por alguno de ellos o por el contrario. Será algo propiciado por sus propios deseos?.

Penetro su boca explorando para saciarse con el dulce néctar de su saliva jugueteando con la de ella. Maki sentía que el fuego subía por su pecho y las caricias no se hicieron esperar. Rosándole con sus dedos algo tímidos al principio, surcando y queriendo poseer su piel, su carne, su ser… intuyo que quería tomar la iniciativa, pero Maki aparto su mano y ella lo atrajo con mas potencia mientras consumía la miel de su boca… giro su cabeza hacia el otro lado y le abandono… dejando un ligero rastro de sus propios jugos en ambas bocas.

Maki solía hacer esto, apenas hablar en lo íntimo, actuar con velocidad y dejando sin opciones a sus amantes. Era una feroz criatura, una hambrienta de poseer a quienes son sus presas… noto algo de contrariedad en el rubio… pero solo le dedico una sonrisa, amplia… dominante, hermosa, blanca y radiante. Volvió a interponerse entre ambos y sintió su tacto, nervioso aun, pero ella se encargaría de hacerle sentirse cómodo… —Descuida… cariño… adelante… tócame… sin miedo… esto es tuyo…— Menciono cuando sus dedos cotaron suavemente sus pechos… la suavidad y ternura que le producía era delicioso… como exploraba también su cintura le encendía en fuego. Su aliento caliente, sus ojos suavizados, sus manos acariciando a su otro amante… un cuerpo duro, tonificado, violento con suficiente potencial como para darle placeres más allá de su imaginación estaba por producirse.

Entonces sintió la presión de su pelvis con su trasero… se mordió los labios, cerro los ojos… danzo alrededor del miembro ajeno por detrás y sus manos son frenética ansiedad quisieron despojar de sus prendas al adonis de ébano que le esperaba ansioso, Tazca comenzó a hablar, a planear, a elucubrar una devastación contra ella… se carcajeó un poco, suave, cuando el atrevido del rubio comenzó a desabotonar… sus pantalones… —No… así no…— Se volteo como un relámpago y le dio una fuerte bofetada en el rostro… lo suficiente como para enrojecérsela casi de inmediato… pero tan rápido como le freno, se volteo y se echo sobre el nuevamente… poso su cabeza echándola hacia atrás sobre el hombro ajeno y beso su mejilla de costado. Nuevamente moviendo su culo contra su miembro aun ajeno a la vista de la salvaje Maki… —Hazlo lento… deseo disfrutar cada segundo… no siempre puedo servirme de dos hombres mucho menos de unos tan dispuestos.— Guio las manos del rubio primero sobre sus tetas, una ya medio descubierta… y la otra hacia sus pantalones… pasando sobre su entrepierna. Arrancándole un largo y suave suspiro y un quejido… después con ambas manos sobre sus pantalones dejo que la despojase de esas prendas que seguro estorbarían sus planes.

Adelanto sus manos hacia el oscuro hombre y alcanzando sus cabellos obligo a que bajase a una altura… se echó un poco atrás y le beso… rápidamente, pero con pasión, su lengua fue fugaz, pero bebió de su boca lo suficiente… para después con fuerza bajar aun mas su cabeza hasta su pecho semi descubierto —Vamos… eso… chupa… cómeme las tetas hombretón… necesito sentir que chupas como si fuera un caramelo… te gusta? Ho dios… si… mmm…— acariciaba su cabello, plateado, y sus alas grandes y brillantes… parecía que ambos se preocupaban demasiado de su apariencia. Olían riquísimo, sus cabellos, sus pieles y sus bocas.

El miembro del alado era tremendo, de echo le mando a chupar mientras pensaba en si de verdad seria capaz de tragarse aquello que le intimidaba… inti.. mi… da… ba?... ja… era Maki, aquella que no teme, la que no retrocede ni ante el fuego ni ante la muerte. Fue cuando el le agarro el cuello… lejos de darle una impresión, ella desafiante endureció los músculos del cuello… se adelantó, lo confronto… ahora semi desnuda fue obligada a ir a la mesa… sus rostros se unieron casi al instante…

Ahora si sus labios se unieron, el era enorme, mas grande, consumía toda su boca, su lengua, su pasión y podría decirse que parte de su obsesión, su respiración comenzó a sentirse mas acelerada y sin olvidar que esto era un juego de tres, agarro al rubio para esta vez guiarlo a su tesoro mas oculto, sus dedos, obligarlo a danzar alrededor de sus labios mientras los otros se encontraban ocupados comiéndose el almíbar de chocolate. Sus dedos se arremolinaron sobre su cabello y sin mirar a ninguno de los dos… se centro en aquel otro monstruo… medio flácido medio en pie… se inclino lentamente… —Espera… espera… mmm… déjame pensarlo… crees que me quepa todo?... hare lo que pueda… gigantón.— Dijo mientras se inclino sobre el miembro del hombre color noche.

Sus labios se inclinaron sobre el glande… le beso suavemente… su mano se movió directo al resto de el… moviendo suave… muy suavemente su mano mientras comenzó a salivar sobre el… dejando caer bastante para no causarle daño al enorme pedazo de cacao que se comería. —Si quieres puedes darme atención también corazón…— Dijo con una chispa que surgió de sus ojos mirando al rubio mientras abría las piernas y se inclinaba un poco más. Desnuda de la cintura hacia abajo abrió grande y engullo su pene, su lengua jugueteo con dulzura dentro para estimularlo, para retenerlo… al principio podía con el… aun no erecto completamente engullo, lamio y beso con fulgor cada parte de su miembro que poco a poco comenzaba a desatarse a violentarse… y poco a poco comenzó a inundarle la garganta apenas conteniéndolo en su interior… la saliva sus manos, masturbándolo ahora con ambas, lamiendo su cabeza, sintiendo el sabor delicioso de su primera oleada de liquido preseminal quiso consumirlo con avidez.

Su cabeza bajaba y subía rápidamente cada vez más… intentando sentir penetrar su garganta, apenas podía respirar, pero no era necesario solo quería sexo. Salvaje. Libre. Sin compromisos. De pronto soltó su presa para respirar con violencia… sus jadeos intensos y su pecho subía y bajaba con la violencia del ahogo, y la saliva caía al piso… su vista… se fijo en el… pero no le dejaría… volvió a mamar nuevamente como una ternera nueva… dándole atención a sus testículos, a rasgar sus piernas fuertes y firmes… recorrer con su dedos cada musculo, remarcando cada contorno mientras tragaba su carne palpitante, excitada y llena de sangre, una sangre que ella con sus labios hechos fuego la llevaban hasta su pene.

De pronto se levanto gimiendo y jadeando nuevamente… se dirigió al rubio y le beso nuevamente mientras apoyaba su culo desnudo contra el miembro del gigante… moviendo arriba y abajo, de un lado a otro, un vaivén gracioso y sensual, seductor. La lengua de Maki se aventuro ahora en la boca del rubio y penetro sus labios, estaba en control de la situación y solo así se excitaba le beso el cuello, el pecho y bajo rápidamente hasta terminar arrodillada frente a el… con fuerza le arranco los pantalones para despojarlo de su tela y sin mirar, sin pensar y ya con el miembro enorme del gigante en su mente fresco engullo el pene de Tezca… este lo metió completamente en el interior de su boca y con sus manos como garras en su trasero le empujaba a su interior más… más… y más aún… no quería dejarlo ir, no quería liberarlo de sentir placer y moviendo sus manos desde abajo metió su mano en medio de sus nalgas para comenzar a explorar su agujero… masajearlo suavemente mientras consumía a su segundo amante. Una y otra vez penetro su boca con ahora violencia decidió chupar con fuerza cada gota de los fluidos que pudiera ofrecerle.
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#17
Ambos parecían codiciosos; Maki un poco más agresiva pero tampoco es que Heras se quedaba atrás, solo que parecía que quien estaba tomando las riendas era ella: Sus movimientos, miradas, ni siquiera pretendía ser ligeramente discreta. El hombre: Seguro y orgulloso de si mismo, extremadamente sensual, sabía lo que hacía y se aprovechaba de ello. Me estaba atrasando un poco, pero era ciertamente extraño; solía ser ciertamente más asertivo cuando me encontraba con mis parejas habituales.
 
Entonces sentí la bofetada sobre mi rostro, el beso y si reclamo y por un segundo creí que me volvería loco, sentí mi ser temblar en placer y mi masculinidad finalmente despertar por completo, erecto. —Si me vas a abofetear… La próxima hazlo con ganas. — Mascullé, pasando mis manos por su abdomen, tentativamente hacía abajo, pero había aprendido la lección: En parte me encontraba ciertamente molesto ¿la bofetada era necesario? Pensándolo bien si lo era, por completo y cierta parte de mi esperaba que se repitiera. Aún así, la toqué con delicadeza, moviendo mi mano rítmicamente lento hasta que finalmente me dejó ayudarla.
 
Fue así como aproveché que ambos estaban distraídos para quitar el saco y la camisa, el frio metal de mi collar haciéndome estremecer mientras dibujaba una larga línea de caricias sobre su columna, oh, la haría pagar por esa bofetada, pero no ahora.
 
Escuché que quería atención y se la daría, pero no toda. Comencé a estimular su flor con la mano, aquel dulce punto, antes de bajar un poco jugando con su humedad, esperaría a que estuviera lista, por supuesto, pero siempre he preferido el juego previo a directamente la acción. Cuando la sentí lo suficientemente húmeda introduje dos dedos en su cavidad, suavemente moviéndolos, subiendo lentamente el ritmo, hasta que noté que iba a levantarse, retirándolos por completo y lamiéndolos, disfrutando del sabor que me ofrecía la mujer.
 
Mordí su labio inferior con fuerza, empujándola un poco más contra Heras, intentaba retomar el control pero me era casi imposible, la mujer era simplemente demasiado. Intentaba esconder lo vocal que era, pero Maki parecía arrancarme los quejidos de manera sorprendente mientras bajaba por mi cuello y pecho, entonces sentí la humedad caliente de su boca en mi miembro y una de mis manos fue a su nuca mientras con la otra me apoyaba en el hombro de Heras, apretando el agarre, me sorprendí al sentirla dentro mío, estaba a punto de hablar, pero fui interrumpido por mi propia respiración entre cortada. Ante la cercanía y parcialmente para evitar seguir gimiendo, atraje al alado mientras me inclinaba, besándolo desesperadamente e intentando colar mi lengua en su boca, casi intentando fusionar nuestras bocas. A la par mi mano sobre la cabellera de Maki jalaba su coleta esperando que opusiera fuerza, pero decidí darle cierta atención al hombre; Dejé el cabello de la mujer, dándole una pequeña caricia en la mejilla como diciéndole “ahora vuelvo” para pasar suavemente dos dígitos por la longitud ajena, acariciando suavemente la punta.
#18
Ella una mujer fiera, fue sobre mi, no hubo replica, no hubo instante para pensar, solo ese encuentro entre nuestros labios, efímero. Pues sin dudarlo nuestras lenguas se encontraron. Su busto bien proporcionado para su talla, perfecto para llevarlo a mi boca. No dudé en disfrutar al pasar mi lengua por su aureola, en círculos justo y mientras los chupaba. ¿Tenían sabor? Si y no, tal como la imaginaba. Su agradable olor a almendras. Esa dulce sensación toque ácido, adictivo. Mi manos más grandes la trae hacia él por un instante antes de cambiar. No iba a dejar a ninguna sin atender. 


No está aquí con nosotros, nosotros estamos aquí con ella. Su voz, tenía esa melodía seductora, que te ayuda a estar motivado. Que te hace crecer el deseo, más con lo que me encanta que me hable de esa manera. Ella es una fiera. —No tienes que apurarte, con paciencia y salivita— Sugerí con ligero toque de humor.  Grabando en memoria aquella imagen de su mirada ambar, se había olvidado de todo y lo ve con un deseo que hasta parece que tiene un brillo único. Aquella respiración cálida sobre su zona erogena. No para de decirle que debe debe levantarse, soy yo quien nuevamente muerde los dientes para que el simple deseo no me domine. 


Una de mis manos sujeta la mesa y aprieta conforme va sintiendo los besos. También tomó su cabello verde para darle caricias. Su piel está estimulada por aquellos besos, esta mujer sabe como consentir pero también sabe devorar. No la iba a detener, pero cuando la velocidad de atenciones pisó el acelerador. Su mano sobre su cabello ayudó a que ella siempre pudiera dar un poco más con un poquito de impulso extra y que ella pudiera llevarlo cada vez más en su garganta. Lo cálido que se siente y cómo quiere arrancarle de una succión. Por mucho que me quise resistir ella logró ponerme completamente erecto, tanto que le costaba manejarlo, pero el compromiso nunca desistió. 


Me aferré fuerte de la mesa, cuando ella comenzó a usar sus dos manos, ya lo estaba comenzando a gozar. Ella realmente me ha puesto fino. Siento que el suspiro me lo arrancó y mi cuerpo se tensó un breve instante, el calor bajo mi piel comenzó a calentar cada vez. Tanto que hasta en mi cuello tengo esa sensación sofocante en la que me ver inmerso pero me sueltan justo en el momento que comenzaba a sentirse mejor. Con lo bien que se sentía su garganta, la mirada se me fue arriba y volvió a fijarse en ella. 


—Tu si que eres una maldita.— Expresé con naturalidad, no recordaba la ultima vez que nadie me había puesto así y que hubiera lidiado tan bien darme una mamada. Un leve respiro y abrí mas mis piernas para ti exponiendo las nueces que pudieras darle cariño con tu habilidosa lengua. No iba dudar en frotar mis genitales en tu rostro y que en ese momento me vieras a los ojos, aquella mirada de depredadora, me encanta. Me hace relamer los labios y sentir un deseo que disfruto y degusto con tu compañía. Tocaría agarrarla fuerte de aquella cola verde para impulsarse hacia su virilidad. Que llegue a una garganta profunda y aunque no debo te sostengo un poco de manera de sentir como aprietas en tu deseo por buscar aire. —Eso cometela toda. — Lo solté con la misma morbosidad destapada. 



Le observé con una mirada pícara acompañada de una sonrisa de medio lado. Pasaba a darle una nalgada con solo sus dedos. Era la recompensa por ese baile de abeja que me estaba dando. Sus lúteos sonaron espléndidamente y eso que su piel llena de cicatrices es para mi un vicio que para mi es un deleite. Me relamí el labio superior antes de volver a nalguear ahora la otra, quería dejarlas igual de rosadas. Miré a Tezca mientras estaba siendo devorado. Era un tanto adorable pues se le ve que está por ser succionado por completo. —Eso, te gusta no desgraciado. —


Me puse de rodillas tras la bestia desquiciada. Agarrando ambas nalgas para abrirlas y darme un deleite con lo rosada que es Maki a pesar de todas sus quemaduras. Me presenté al dar unos golpecitos con los dedos seguido de un masaje circular. Sintiendo todo aquel fluido natural. Tezca es muy bueno comiendola también por lo que señala la evidencia. Use el mismo lubricante marca Maki que la punta de mi miembro estuviese bien resbaladiza la agarré
 de la cadera para atraerla hacia mí con la fuerza suficiente para comenzar a entrar. 


Tragué seco al agarrar con firmeza a la fémina no podía ir all in’ ya que bien que podría hacerle daño así que tendría que ir pulso a pulso que fuese su cuerpo el que me dijera cuando es demasiado. Un movimiento de cadera leve al inicio y luego subirlo poco a poco, siempre puede entrar un poco más. Sintiendo que aprieta cada que voy queriendo expandirla. —Eso muestrame, muestrame todo lo que tienes ¡Tez!. — Creo que hablé demasiado pronto por que en ese momento me encontré siendo besado por ese rubió que parece que tenía mucho que dejar salir. 


No quería soltarla pero tuve que agarrar de la nuca a este hombre para poder retener un poco la pasión salvaje con la que me besa. Creo que ella le estaba sacando el alma. Sus mejillas rojas y su mirada la perdí por un instante. Si besame así, mi lengubua buscó la suya y tambien la superaba en tamaño sentía como le dan la bienvenida mutuamente. Mis brazos apretaron y halaron a la mujer devuelta a aquella acción siendo cada vez más rápido, como vas escurriendo no busco tampoco partirte a la mitad pero si disfrutar en ese baile. 


Sin querer aleteo un poco y los platos se mueve, se siente una brisa dentro de la habitación y aferró a la mujer y por un instante. Halo a la salvaje de su cabello para verla con su boca llena del fluido seminal de Tez la besé. Jugué con ella, que los fluidos fuera de mi boca a la suya y tras eso me separé, dejé escurrir de nuevo aquel semen ligado con nuestras salivas de mi boca a la suya. Pronto comienzó a escucharse que está mojando bastante pues mi pelvis aplaude contra su hermoso culo y paso a agarrarle los pechos. —No te quedes ahí cariño esto está comenzando ella aun tiene hambre.—

Pasé a enfocarme ella ariciando su cuerpo disfrutando de su piel contra mi piel, me estaba demasiado sentir sus cicatrice y hacía mover mi cadera en extasis hasta que bajaron por su abdomen. Llegando a donde estaba la acción ocurriendo, colaborando con un masaje cerca de los labios más externos y hasta siento que comienza a apretar sin control. Si, justo así te quiero ver, necesito ver tu cara de exitación en tu climax y te jalo de la cola de caballo para cruzar miradas contigo. 

—-Hagamos un cambio.— Propuse mientras que cambiaba y me paraba frente de Maki en el suelo. Mi pecho tiene un tambor a máximo redoble. Ya lo siento cerca, no quiero que nos detengamos así que me poco. —Ayudala, cariño, que que, falta muy poco.— Mi voz no era tan dulce como la de Maki pero cuando se hizo ver aquella vigorosa y erecta polla podría hipnotizar a que ambos cooperen.
#19
Maki era una chica que iba al grano, cuando tenía deseos nada la detenía, hacia su voluntad sin importar las circunstancias y lamentablemente a nadie le agradaba eso, por ello era una mujer difícil de tratar, una que no se amedrentaba, una que no retrocedía y no le tenía miedo a nada. menos a las materias físicas, tanto pasionales como combativas.

Como le chupaba las tetas era glorioso, solo bastaron un par de chupones, para que se volvieran tan duros como rocas, para recordar que los traía para saciar el hambre del hombre desde la cuna a la tumba. Era glorioso como atendía ambas mientras por detrás el rubio se deleitaba con su cuerpo.

La bofetada le despertó al parecer, no quería que la violaran, quería que la amaran y la tocasen apasionadamente, quería sentir el amor, profundo, real y espontaneo de cuerpos que se atraen solo quería sexo, pero el sexo delicioso. Aquel que te hace erizar el pelo de la nuca, aquel que te vuelve la piel de gallina y empieza a humedecerte. Poco… a poco. Su danzante mano sobre la columna de Maki le hizo sentir esa electricidad deliciosa que le recorre al cuerpo con ansiedad. Apego más el culo su cuerpo… moviéndose lenta y rítmicamente. Mientras mamaba el pene del negro frente a ella. Su mano era hábil, como si conociese el cuerpo de la mujer, suave pero firme, en los puntos correctos. Uno que no era virgen. Poco a poco sus dedos se metieron en su interior, tocándole de manera profunda, ella sentía como las paredes rugosas se humedecían poco a poco, dándole la señal de querer que le quitaran el aliento. Que se volvieran dueños de sus movimientos. Pero ella sabía que eso no pasaría, porque nunca… jamás… nadie podría dominar a un tifón como ella. sintió una mordida… ella le devolvió una mordida en el aire con los ojos clavados en los del rubio.

El oscuro señor emplumado le ayudaba a querer morir ahogada, sola no podría un aunque lo intentase con todas sus fuerzas y ese movimiento extra le provocaba esforzarse al máximo para engullir con propiedad. Con violencia, con furia, con abundándote humedad de su propia saliva. Una… maldita!?… como se atrevía… —Maldita la puerca que te tiraras después de hacerlo conmigo… basura… te sabrá a sopa agria… jejeje— Ladro complacida pues ese “cumplido” le prendió el animo y se hundio en su sexo… su aroma fuerte, fresco y delicioso sus pelotas húmedas se restregaron en ella mientras apretó fuerte en venganza su verga. 

Chupar sus propios dedos le pareció tan delicioso que casi pudo recordar el sabor de la miel en sus propios labios… le agarro la mano… le chupo los dedos y acerco su boca a la de él… con los dedos de el juguetearon entre ambas.

Cuando decidió mamar del rubio noto que ambos se besaban… eso solo le calentó aún más… con una mano ahí arrodillada busco su propia vagina para estimularla… de manera circular, atrapando entre sus dedos su vulva… girándola y torturándola, provocando que la excitación subiera tanto que creyó que, con cada toque, con cada lamida y con cada penetración de su boca acabaría. Respiraba agitada sobre el pene de Tezca y el le agarro la cola… sin miramientos Maki se lanzó al ataque y paso su otra mano por debajo de los testículos de él y los agarró con fuerza para deslizarse nuevamente al ano del hombre… masajeando y penetrando poco a poco su trasero que parecía dispuesto… pudo escuchar el beso húmedo de ambos hombres y ella solo atino a meterse más dentro el pene de él.

Entonces sintió ahora la lengua del hombre mientras se ocupaba del rubio y dorado, poco a poco le engullía y sentía que mientras la penetraban por la boca era invadida por una deliciosa lengua… machucando con violencia pasional sus labios superiores. Era demasiado excitante y su cuerpo parecía en llamas.

Su provocación si que había sido efectiva… sintió como poco a poco comenzó a penetrarla… a volverla suya… Maki se quejó con el pene de Tezca dentro y con la boca un poco abierta uso su lengua para recorrer con una velocidad desquiciada el glande, masajeándolo. Deseando volverlo de malvavisco para ella. pero demoraría un poco porque… estaba terriblemente duro y viril No… espera… espera…  ESPERA… —Se gentil… por favor…O te cortare esa cosa y te apuñalare con el… o… si…. OOOOooooo… Eso… así… lentamente… dale un poco mas.— Amenazo e instintivamente puso su mano como freno en el pecho de su… enemigo empalador.

el sabor que sentían sus dos pares de labios era pura miel… el de su vagina golpeada, expedida y tensada sentía que se rajaría, pero no se echaba atrás… poco a poco con un poco más de decisión comenzó a azotarse contra las caderas del negro que deseaba partirla a la mitad. Lo intuía… sabia que podía tragarle todo, pero necesitaba que le diera poco a poco parte de su carne, por el frente su garganta intentaba merendarse toda la carne del rubio que, aunque era más pequeño en tamaño, comparativamente a escala era tremendo igualmente… Maki con su otra mano aun metida en el culo del muchacho le impulsaba más… más… mucho más. buscando ese punto donde podía masajear al rubio desde dentro… nuevamente sentía como ambos se besaban mientras se aprovechaban de la inocente y escamosa Maki que se quejaba y con un rugido se lanzaba poco a poco. Mas fuerte contra ambos. por el frente con la lengua por debajo del pene y por detrás con la vagina dispuesta a sentir dolor con tal de dar placer. Quería ser una amante complaciente.

En la boca mantenía una mescolanza de líquido preseminal, algo de semen escapado y su propia saliva cuando él le jalo el cabello… le beso con pasión juguetona… sus manos… Maki atrajo al hombre hacia si…. Para intentar sentir su pene apegado a su cuerpo… el liquido mezclado de fluidos al pasar de boca a boca, cayo sobre las tetas de ella y su cuerpo. Filtrándose con suciedad, pero noto que ambos no eran puercos limpios… penetrada… empalada medio inmovilizada… —No es necesario que te lo ordene o si?.... auch… cuidado gigantón… no quiero que me rajes a la mitad tan pronto… … …  ahora tu… cómeme las tetas… es tu turno…— Le arranco su voluntad para atraerlo a ellas cubiertas de saliva y jugos mientras se movía rebotando suavemente sobre el cuerpo de Heras… sus manos sí. No se quedaron ociosas… con ambas masturbaba con larguísimos embustes el pene del rubio… y con fuerza y firmeza bajaba hasta casi aplastar sus testículos... después subía suavemente… con una mirada seductora, picara, ganosa y a veces con algo de dolor… como si cada cierto tiempo le apuñalasen… y en verdad lo hacían el picor de los bordes de sus labios le raspaban, pero no se rendiría… y ho… sintió como si se reventase por dentro… se humedeció tanto… que el chapoteo se escucho claramente. Entonces él se levantó y salió rápidamente de ella junto con un rugido de éxtasis… … … Maki se lanzo entre jadeos y un poco de lágrimas entre los ojos… —Dios mío… esto.. es… un buen … calentamiento… espera… deja… déjame recuperar el aliento… Rooooarrrrr…— Su rugido dijo todo lo contrario… empujo a Tezca con fuerza para lanzarse sobre el…

Dejándolo de rodillas con su polla enorme erecta y ansiosa. Maki rápidamente la froto mientras le abrazo con fuerza y se introdujo poco a poco la carne venosa y palpitante del hombre en su interior… era diferente… delicioso, después de recibir al pajarraco recibir uno de menor tamaño… era estimulante, mas disfrutable… le encantaba… le susurro suspiros de amor mientras reboto unas seis veces sobre el… y entonces le ordeno con una mirada al gigante para que se acercase… —Vamos… no… dios que delicia estas hecho blanquito… eso… acércate… deja que mamemos así… mientras lo poseo…— Le agarro con una fuerza sobre natural sin tocarle… el pene moreno… grande… mojado por los jugos de Maki se puso en medio y su lengua comenzó a beber de ella… mientras se movía en vaivén armonioso y constante sobre el rubio con un rico ritmo… penetrándose con cierta violencia… golpeando ambas pelvis con el objetivo de hacerlo acabar. Con dos hombres no tenía por qué ser paciente… podía hacerlo con uno mientras el otro se recuperaba. Era una zorra… si… maldita. Era un buen término.
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
#20
En el placer olvidaba lo que significaba, lo que mi nombre significaba ¡El poder! Reducido a un hombre rojo de gemidos, espada arqueada, donde claramente la dominancia había sido un febril recuerdo, sintiendo como podría ser el primero en terminar. Y me negaba a ello. Me gustaría volver a verlos y sabría que mi orgullo no me dejaría hacer aquello.
 
Mordí mi labio inferior ante el accionar de la mujer, sentía que me torturaba mientras tomaba todo de mi entre sus labios, como su cuerpo reaccionaba ante el empalamiento del hombre, provocándome a un más. También quería sentirlo, pero mis deseos justo ahora eran complacerlos. Era horrible, lo que un par de tetas, dedos y un miembro podían hacerme al actuar con tanta salvajada. Mi mente estaba nublada, ni siquiera se me ocurría algo inteligente con lo que contraatacar y su ordenes, aunque fueran indirectas eran ley.
 
Me enfoqué en su pecho, llenándolo de besos antes de pasar específicamente al izquierdo, lamiéndolo y succionando su delicioso botón antes de hacer lo mismo con el derecho, eran tan suaves que tuve que detenerme de morderlos, debía tratarla con delicadeza, me repetía, mientras cerraba los ojos hasta que con un poco me separó de ella. Hasta que se lanzó sobre mi y finalmente sentí su interior; Era tan cálido y húmedo que sentí que me derretiría, moviendo las caderas mientras la penetraba, sintiendo el frio colgante golpear contra mi pecho con violencia.
 
Sentí que estaba cerca y necesitaba una distracción ya, pero tampoco quería detenerme, se sentía demasiado bien, la tomé de la cadera, esperando detener poco a poco nuestra danza. Era aún peor, más tortuoso, pero Tezca Norova no podía quedar como un precoz, finalmente y con pesadez salí de ella, mirándola con profundo deseo. — Espera… No vayas tan rápido, se me ocurre algo… ¿me entiendes? Ven… — Finalmente hablé, en un suspiro para llevarla contra la mesa, inclinándome para tirar todo lo que se podría encontrar estorbando y finalmente acostar a la mujer encima, girándome para tomar el brazo del moreno y guiarlo entre las piernas de Maki. Esto lucía más como yo, era un hombre de espectáculo, de show más que de acción y a mis ojos esto se veía beneficioso para mi. — Estarás más cómoda así… Ya hiciste mucho por nosotros, deja que te devolvamos el favor con fuerza. — Me acerqué por el costado, mirando al moreno con una coqueta sonrisa, acariciando sus bíceps con la derecha mientras mi mano izquierda pasaba a acariciar el interior de los muslos de la mujer.


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