Asentí con la cabeza ante sus palabras. Tenía razón. Un revolucionario de alto rango no haría favores gratis. Tendríamos que pagar el precio de esa información de alguna forma. Pero era un puente que cruzaríamos cuando llegara el momento – “Entendido” – fue todo lo que dije. Continué avanzando hacia el claro, observando cómo Apolo se quitaba la capa y la dejaba caer al suelo. El calor aquí era brutal. 44 grados y seguía subiendo. Yo mismo me había despojado de la chaqueta del uniforme hacía rato, pero él tenía razón, menos ropa significaba menos peso muerto en este horno – “El aire aquí es diferente” – dije, reduciendo el paso hasta detenerme completamente a 20 metros de la entrada al claro – “Más pesado. Huele a sangre seca.” – expandí mi Haki a 200 metros, sintiendo el interior del anfiteatro natural.
El claro medía aproximadamente 80 metros de diámetro. Las paredes rocosas de entre 6 y 8 metros de altura lo rodeaban formando un anfiteatro perfecto. El suelo era de tierra compactada mezclada con ceniza volcánica, con manchas oscuras que delataban antiguos derramamientos de sangre. En el centro había restos esparcidos de múltiples presas: huesos blanqueados por el sol, algunos aún con carne adherida, pieles desgarradas, cráneos de animales pequeños. A lo largo de las paredes, a diferentes alturas, había grietas y cuevas. Madrigueras que penetraban profundamente en la roca. Conté al menos 12 entradas visibles – “Aquí es donde haremos el entrenamiento real” – expliqué mientras mis ojos recorrían las formaciones rocosas – “Las criaturas que habitan este lugar son las más agresivas de Mystoria. Rápidas, inteligentes, y trabajan en grupo coordinado.” – Mi Haki captó movimiento. Múltiples presencias emergiendo desde las cuevas. Sentí sus intenciones claramente: evaluar, rodear, atacar. Eran hienas. Por la postura de Apolo, pude notar que él también las estaba detectando con su Haki – “Ya nos detectaron” – dije calmadamente – “Diez hienas. Seis saliendo de las cuevas a nuestra izquierda, a 40 metros. Dos más desde la derecha, a 35 metros. Dos detrás, a 50 metros bloqueando nuestra retirada.” – señalé cada posición mientras las describía, confirmando lo que probablemente Apolo ya estaba sintiendo con su propio Haki.
Las hienas se movían con cautela calculada. Cada una medía aproximadamente 1.2 metros de altura hasta el hombro, con pelaje gris oscuro adaptado al calor, casi sin pelo en algunas zonas donde la piel endurecida estaba expuesta. Sus ojos amarillos brillaban con inteligencia depredadora. Fauces capaces de triturar huesos. Garras de 8 centímetros diseñadas para desgarrar. Se movían en silencio, formando un círculo perfecto alrededor de nuestra posición. A 30 metros de distancia ahora. Manteniéndose fuera del alcance inmediato pero lo suficientemente cerca para atacar en cuestión de segundos si decidían hacerlo. Me giré ligeramente hacia Apolo – “Sé que ya las sientes con tu Haki. Pero ahora quiero que vayas más allá de solo detectar sus presencias” – hice una pausa – “Quiero que percibas cuál de ellas atacará primero, desde qué dirección, y exactamente cómo lo hará. Concéntrate en sus intenciones.” – Las hienas se detuvieron a 25 metros. Formaban un hexágono casi perfecto alrededor de nosotros. La del norte, una hembra grande con una cicatriz sobre el ojo izquierdo, bajó ligeramente su cuerpo. Los músculos de sus patas traseras se tensaron. Su intención era cristalina en mi Haki: estaba a punto de cargar. La hiena del norte dio un paso adelante. Las otras cinco ajustaron sus posiciones. 20 metros de distancia ahora.
Seguimos el entrenamiento del Haki de Observación Medio, post 6 de 10.
Haki
Expando el haki de observación medio en 200 metros.
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Recupero 140 de espíritu, gasto 60 que es lo que resto.
Karmas y Atributos
Al poseer el Karma "Adaptación ígnea", los efectos negativos del calor los sufro a la mitad por lo que la penalización en resistencia y voluntad bajaría al 7,5%. Mis nuevos atributos entonces serían: Resistencia: 315 (341 – 25,58 = 315,42) Voluntad: 430 (465 – 34,88 = 430,12)
Fuguwu eludió al olor que percibía, un aroma a sangre seca que bañaba el claro en el que nos encontrábamos. Intenté respirar fuerte pero la capacidad de distinguir olores era algo que hacía muchos años que había perdido, por lo que sólo notaba la pesadez del aire. No estábamos en una zona montañosa, con bosques... sino en una isla sin vegetación atrapada constantemente en un horno volcánico que hacía que el aire se sintiese pesado y difícil de respirar. Flexioné mis rodillas para acercarme al suelo y, agarrando un poco de tierra con mi mano derecha, empecé a apretarla y dejarla caer como quien esparce orégano en una pizza. No era tierra normal de la que encuentras en un campo, sino que la ceniza y los restos naturales de lo que habrá muerto por la zona con el paso del tiempo, hacía que esa tierra tuviese una composición más densa.
Escuchaba a mi compañero hablar sobre lo que nos tocaba hacer a continuación, así como una descripción más militar sobre las posiciones de unos nuevos amigos que venían a vernos. Ver hienas con ganas de fiesta era algo bastante habitual en esa isla, por lo que simplemente seguí sus posiciones con mi mirada, guiándome por mi haki de observación — No nos han dado ni un minuto de tranquilidad, nunca aprenderán ¡kakahaha! — Como Fuguwu sospechaba, también fui capaz de detectar las presencias que nos rodeaban, así que me tocaba aprovechar el momento para intentar romper los límites de mi concentración y ver si era capaz de imitar al gyojin cuando se sincronizó con las aves de hace unos minutos.
Volví a recuperar mi posición erguida estirando mis piernas, alcé mi guardia y comencé a rotar sobre mi propio eje, manteniendo la posición sin moverme del sitio como quien flota bailando sobre el terreno. Podía ver como los animales acortaban las distancias con nosotros de una forma cauta, sin precipitarse en su agresividad como si de una forma u otra pareciese que no nos tomaban a broma. Fuguwu me instó a percibir cuál de las seis hienas que se situaban a nuestro alrededor con una figura geométrica, tenía la intención de atacar primero. Seguí rotando en mi mismo sitio sin dejar de utilizar mi haki, por suerte la percepción de las emociones era algo que ya sabía hacer desde hace un par de años por lo que pude detectarlo pronto. En cuanto mi posición apuntaba hacia el sur, lo noté — La más agresiva es la del... — me giré hacia el norte, pero lo había hecho tarde. Sin poder llegar a notarlo, la hiena que mi haki percibió con la intención de atacarnos, cargó contra mi pierna y yo me llevé un mordisco a la altura de mi tibia. La hiena pasó de largo, sin darme tiempo a poder reaccionar a su ataque, por suerte para ella. La parte mala que se llevó el animal, fue que sólo pudo llevarse una extremidad que no podía comerse, ya que después de arrancar mi pierna con facilidad, ésta se deshizo en arena y volvió hacia mí cuerpo para volver a completarme — Hiena estúpida, ¿no te gustan los desayunos ricos en sílice o qué? ¡kakahaha! — Siendo usuario logia podía estar muy tranquilo pero a su vez me frustraba el hecho de no poder haber reaccionado ante su ataque para poder esquivarlo — Creo que lo he hecho mal, Fuguwu, no me ha dado tiempo a esquivarla — Sin perder el ojo sobre los animales, me llevé mi diestra hacia mi pelo para echarlo hacia atrás, manteniendo mi zurda en una guardia alta. Quizás podrían volver a cargar y tenía que aprovecharlo.
Haki
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
— Sigo con el rango de expansión del haki de observación en ciento cuarenta metros
Gastos
— Haki de observación: -140 de espíritu
— Regeneración: +100 de espíritu
Vi el ataque desarrollarse exactamente como lo había percibido. La hiena del norte cargó en el momento exacto que anticipé, sus fauces cerrándose sobre la pierna de Apolo. Arena. Solo arena que se desintegró y volvió a formar su extremidad. Los poderes que la vida le había otorgado le salvaron de consecuencias reales, pero eso no era el punto – “No fue la del sur” – dije calmadamente, sin moverme de mi posición – “Fue la del norte. La que tiene la cicatriz sobre el ojo izquierdo.” – Las hienas se reagruparon, manteniendo su formación circular pero ahora a 18 metros de distancia. La que había atacado regresó a su posición original, lamiéndose las fauces aunque no hubiera obtenido nada comestible. Las otras observaban, evaluando los resultados del primer intento – “Detectaste agresividad, no intención” – expliqué, girándome ligeramente hacia él mientras mantenía mi Haki expandido – “Es un error común cuando estás aprendiendo. La más agresiva del grupo probablemente era la del sur, sí. Pero la agresividad no es lo mismo que la intención de atacar en ese momento específico” – señalé con mi cabeza hacia la hiena del norte – “Esa tenía la intención clara, cristalina, de cargar. Su mente ya había decidido moverse. Su cuerpo estaba preparándose. Eso es lo que debes percibir.” – El sol seguía golpeando sin piedad. El sudor corría por mi espalda empapando completamente mi camisa. Las hienas no parecían afectadas por el calor, estas criaturas habían evolucionado para prosperar en este infierno – “El Haki básico te permite sentir presencias y emociones generales” – continué, mi tono manteniéndose instructivo – “Agresividad, miedo, hostilidad. Pero el nivel medio va más profundo. No es sentir que alguien es peligroso o está enojado. Es ver el momento exacto en que deciden actuar.”
Las hienas comenzaron a moverse de nuevo. Esta vez de forma diferente. Más coordinadas. Tres de las seis de la izquierda avanzaron 2 metros, las otras tres se mantuvieron en su posición. Las dos de la derecha se separaron, aumentando la distancia entre ellas a 8 metros. Las dos de atrás se agacharon ligeramente. Estaban cambiando su táctica. Ya sabían que el cuerpo de Apolo se convertía en arena. Ahora probarían algo diferente. Expandí el haki medio a 200 metros, sintiendo también el movimiento en algunas de las cuevas del anfiteatro. Más presencias. Más hienas observando desde las madrigueras, esperando su turno – “Concéntrate. No en todas a la vez todavía, eso vendrá después. Elige una. La que quieras. Y enfoca tu Haki completamente en ella” – hice una pausa – “Siente no solo su presencia, sino su respiración mental. El momento en que su intención cambia de observar a atacar, si eso tiene sentido.” – La hiena del norte dio otro paso adelante. 15 metros de distancia. Sus músculos se tensaron de nuevo. Pero esta vez su intención era diferente. No iba a cargar directamente. Las dos hienas de atrás se lanzaron simultáneamente. Sus intenciones explotaron en mi Haki como bengalas. Corrían a máxima velocidad, pero no venían por mí. Venían por Apolo.
OFF
Seguimos el entrenamiento del Haki de Observación Medio, post 6 de 10.
Haki
Expando el haki de observación medio en 20 metros.
Kenbunshoku Haki (Medio)
Kenbunshoku Haki
Especial
4 huecos
Información
Requisitos: Nivel 25 • Kenbunshoku experiencia 1200
Daño: Ninguno.
Coste: 15 de Espíritu por cada metro de expansión
Efecto:
Permite percibir las intenciones de cualquier ser vivo a un metro de radio por cada 10 puntos de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite identificar las intenciones hostiles de cualquier ser vivo en tu radio de acción, aumentando así el área en el que puedes percibir los ataques inminentes.
Código: kenbunshoku002
Recupero 140 de espíritu, gasto 60 que es lo que resto.
Karmas y Atributos
Al poseer el Karma "Adaptación ígnea", los efectos negativos del calor los sufro a la mitad por lo que la penalización en resistencia y voluntad bajaría al 7,5%. Mis nuevos atributos entonces serían: Resistencia: 315 (341 – 25,58 = 315,42) Voluntad: 430 (465 – 34,88 = 430,12)
Recuerdo cuando empezamos a desarrollar nuestro haki en aquellos entrenamientos en la isla llena de residuos. El haki de armamento parecía ser más sencillo de desarrollar, puesto que simplemente teníamos que dirigir nuestra propia energía hacia nuestros golpes. El haki de observación parecía algo más etéreo, más místico. Ya no sólo dependía de nuestra propia energía sino que teníamos que sincronizarnos con todo lo que nos rodeaba e ir más allá. Fuguwu me explicaba que estaba detectando la agresividad de las hienas, como si tuviese una mala manía puesto que eso era algo que ya sabía hacer. Quizás estaba cayendo en el error de enfocarlo todo de la misma forma en la que lo hacía siempre, tenía que cambiar la estrategia. Así como los animales poseen su propio instinto desarrollado a través de la pura supervivencia, tenía que ser como uno de ellos y dejar que el mío se adelantase a los peligros para protegerme.
Intenté centrarme en mis alrededores más cercanos, evadiéndome de todo lo que podía ir más allá puesto que ahora mis intereses eran otros. Fuguwu me explicó que me concentrase solamente en una de las hienas, quizás si volcase toda mi energía sobre un punto en concreto, ésta sería más potente y me ayudaría a alcanzar el siguiente nivel. Miré a los ojos a la hiena del norte, la que me había atacado con anterioridad puesto que parecía la más agresiva. Canalicé todo mi haki sobre ella, intentando sincronizarme con sus intenciones, tensando sin querer los músculos de mis piernas y mi espalda tatuada completamente con el dibujo del zorro. Veía como la postura de ese animal se preparaba para atacar en cualquier momento, sin embargo, fueron otras dos las que fueron a por mí, como si de alguna forma la hiena del norte fuese lo suficientemente inteligente como para tratar de engañarme queriendo llamar mi atención.
La primera de las cargas de la hiena la vi venir pero de una forma natural, con mi propio ojo, por lo que pude moverme levemente para esquivarla. La hiena de una forma ágil, clavó sus dientes sobre mi antebrazo derecho separándolo de mi propio cuerpo y haciendo que perdiese la vista sobre la otra hiena que venía junto a ella. Había muy poco tiempo de separación entre ambos ataques por lo que, al haber perdido la vista sobre ambas por culpa del primer mordisco, la segunda podría darme fácilmente. Sin embargo y sin saber cómo, en mi mente se proyectó una imagen del segundo animal llevando a cabo su ataque como si mi alma se hubiese separado de mi cuerpo y lo estuviese viendo desde afuera. Con un movimiento ágil y de forma casi involuntaria, llevé todo mi peso sobre mi pie izquierdo y, clavándolo en el suelo haciendo que fuese mi punto de apoyo, roté sobre mí mismo con la pierna derecha estirada, esquivando la carga de la segunda hiena y golpeándola en el lateral de su cuerpo al mismo tiempo, lanzándola varios metros de distancia con la patada. — Fuguwu no sé qué ha pasado, ni tampoco sé qué he hecho — dije manteniendo mi mirada sobre la primera hiena, de la cual empezaba salirle arena de dentro de la boca que venía hacia mí para volver a darle forma a mi brazo — pero en mi cabeza he visto a la segunda hiena, sin haber estado pendiente de ella —. No entendía por qué se había proyectado esa imagen y había casi actuado de forma automática e inconsciente, pero parecía que había sido un acto reflejo de mi propio cuerpo a través del haki, como si éste quisiera defenderme en una situación más apretada.
Haki
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
— Sigo con el rango de expansión del haki de observación en ciento cuarenta metros
Gastos
— Haki de observación: -140 de espíritu
— Regeneración: +100 de espíritu
“Muy bien” – dije, señalando hacia donde la segunda hiena se levantaba tambaleándose a 4 metros de distancia – “Eso es exactamente lo que buscábamos.” – Las hienas retrocedieron 5 metros, reagrupándose de nuevo. La que Apolo había pateado cojeaba ligeramente de su pata delantera izquierda. Las otras observaban con más cautela ahora. Ya no éramos solo presas potenciales, éramos una amenaza real – “Percibiste su intención antes de que atacara” – expliqué brevemente – “Tu Haki captó la decisión y tu cuerpo reaccionó. Por eso fue casi automático.” – El sudor caía por mi rostro formando pequeños regueros. El calor era sofocante, pero las hienas seguían sin mostrar signos de agotamiento. Permanecían a 15 metros de distancia, moviéndose lateralmente, manteniendo su formación pero ajustándola constantemente. Sus ojos amarillos brillaban con una inteligencia que recordaba por qué estas criaturas habían sobrevivido en Mystoria durante tanto tiempo. La primera vez siempre era así. Accidental. Inconsciente. El Haki reaccionando por instinto de supervivencia antes de que la mente consciente pudiera procesarlo. Así me había pasado a mí en mi primer combate real usando el nivel medio. Shiroka me había advertido que sería así, pero hasta que no lo experimentas, no lo entiendes realmente. Recordé ese momento en el cuartel de Sabaody, cuando un Marine intentó atacarme por la espalda durante un ejercicio de entrenamiento. Vi su intención proyectarse en mi mente como una imagen clara, y mi cuerpo se movió solo. Ese fue mi primer paso hacia este nivel.
Las hienas del norte y del sur se movieron simultáneamente. Dos pasos adelante cada una. Las otras mantuvieron sus posiciones. Coordinación perfecta. Probando nuestra atención, viendo si podíamos rastrear múltiples amenazas sin perder el enfoque – “Lo que acabas de hacer dependió del peligro real” – dije, pendiente con mi haki de los movimientos de las hienas – “Ahora necesitas hacerlo conscientemente. A voluntad.” - me agaché, recogiendo una piedra del suelo. Obsidiana negra, del tamaño de mi puño, todavía caliente por el sol implacable. La sopesé en mi mano derecha mientras las hienas me observaban, sus orejas girando para captar cada sonido. Expandí brevemente mi Haki básico a 140 metros. Al menos 15 hienas más en las cuevas, observando desde las sombras, esperando el resultado de este enfrentamiento antes de decidir si unirse o no – “Otra vez” – dije – “Pero esta vez no esperes a que tu cuerpo reaccione solo.”
Lancé la piedra hacia la hiena del norte. Cayó 2 metros frente a ella con un impacto seco que levantó una pequeña nube de polvo. Las diez hienas cargaron simultáneamente desde todas direcciones. Sus intenciones explotaron en mi Haki como bengalas en la noche. Norte, sur, este, oeste, y las cuatro posiciones intermedias. Un ataque coordinado perfecto que habían ejecutado probablemente cientos de veces contra otras presas. 20 metros de distancia que cubrirían en 3 segundos a su velocidad máxima.
OFF
Seguimos el entrenamiento del Haki de Observación Medio, post 8 de 10.
Haki
Expando el haki de observación medio en 20 metros.
Kenbunshoku Haki (Medio)
Kenbunshoku Haki
Especial
4 huecos
Información
Requisitos: Nivel 25 • Kenbunshoku experiencia 1200
Daño: Ninguno.
Coste: 15 de Espíritu por cada metro de expansión
Efecto:
Permite percibir las intenciones de cualquier ser vivo a un metro de radio por cada 10 puntos de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite identificar las intenciones hostiles de cualquier ser vivo en tu radio de acción, aumentando así el área en el que puedes percibir los ataques inminentes.
Código: kenbunshoku002
Recupero 140 de espíritu, gasto 60 que es lo que resto.
Karmas y Atributos
Al poseer el Karma "Adaptación ígnea", los efectos negativos del calor los sufro a la mitad por lo que la penalización en resistencia y voluntad bajaría al 7,5%. Mis nuevos atributos entonces serían: Resistencia: 315 (341 – 25,58 = 315,42) Voluntad: 430 (465 – 34,88 = 430,12)
Las palabras de Fuguwu me hicieron saber que, aunque hubiese sido de forma inconsciente y aún estuviese verde, ese era el camino por el que tenía que seguir. Lo había captado, pero tenía que seguir trabajando en ello para poder percibir el peligro a mi propia voluntad para que así mi integridad no dependiese de que mi cuerpo reaccionase por sí solo. Necesitaba el control absoluto.
Seguí manteniendo mi guardia alerta, al mismo tiempo que mi concentración y mi mirada vigilaba la posición, carácter y señales que me podían enviar las hienas mientras Fuguwu terminaba de explicármelo todo. La parte positiva era que las hienas no tenían la capacidad de prenderse en llamas, como aquel ser que nos había intentado atacar por la noche, por lo que podía estar tranquilo gracias a mi capacidad logia. Mi compañero procedió a recoger una piedra oscura del suelo, al mismo tiempo que me alentaba a repetir lo que había hecho con anterioridad — Oye Fuguwu, tú tienes haki, no irás a tirarme esa... — estando alerta por si esa roca acababa volando hacia mi cabeza, el gyojin se la lanzó a la hiena más agresiva del grupo. El golpe de la pequeña roca contra el suelo alertó a los animales que, después de que yo me hubiese defendido golpeando a una de ellas, se lo debieron tomar como una provocación a la cual pretendían responder, como si su supervivencia pudiese ser comprometida.
Parecía que yo no les caía bien a esos animales, ya que todos vinieron a por mí. Sin embargo, respiré hondo y cerré mi ojo. De nada me había servido la anterior vez con mantener mi vista sobre ellas, ya que mi cuerpo reaccionó de forma involuntaria hacia la que me intentó atacar por la espalda. Al anular mi vista por completo, tenía que confiar en llevar al haki al siguiente nivel para predecir los ataques que se iban a cometer sobre mí en cuestión de un par de segundos. Me mantuve estático en mi posición, respirando de forma controlada e intentando relajarme para no distraerme con nada más. Pronto comenzaron las embestidas contra mí. La primera no la sentí hasta que noté como los colmillos de una de las hienas se llevaban parte de mi costado izquierdo, ahora transformado en un puñado de arena. Otras embestidas le siguieron: mi pierna izquierda, mi muñeca derecha y mi hombro izquierdo fueron mordidos y separados de mi cuerpo en sedimentos. Eran demasiados estímulos a la vez, notaba como tanta información me estaba sobrecargando la mente pero seguí haciendo el esfuerzo intentando vislumbrar con claridad los ataques que se aproximaban sobre mí. Una nueva embestida se abalanzó sobre mi brazo izquierdo. Pude sentir más o menos la dirección sobre la que se aproximaba, pero no atiné con el tempo. — "Muy tarde" — pensé intentando bloquear a la hiena que venía sin éxito, al notar como ésta se llevó mi mano zurda con un mordisco. Volví a respirar profundamente, al mismo tiempo que hacía regresar todas las partes de mi cuerpo a mí como si fuesen corrientes arenosas. Desde fuera seguro que daba la sensación de haber sido desmontado en trozos, como ese famoso juguete en forma de patata con cara que le gusta a los niños. De todas las auras que sentía en un inicio, quedaban cuatro por atacarme, eso sí lo sabía. De forma inconsciente me aparté hacia un lado, esquivando a una de las hienas que intentó atacarme con un salto por la espalda, haciendo que chocase contra otra que venía de frente. Sin embargo pude sentir un ataque de forma clara, sentí a la novena hiena abalanzarse sobre mi cara y, como si un flash recorriese mi mente recordando el trauma de Sabaody, paré el ataque agarrando con mi mano derecha la cara del animal, cubriéndola por completo y dejándolo sostenido en el aire — Ya perdí parte de mi cara una vez, nunca más ¿me sigues? — Hablé de forma seria, abriendo mi ojo para ver fijamente a ese animal. — ¡Eh, Fuguwu, ésta vez sí he podido sentir el ataque, kakahaha! — dije grité sonriendo, siendo consciente de que estaba progresando — Sin embargo, faltaba la décima hiena por atacar. Al haber bajado la guardia celebrando el haber bloqueado a una de ellas, la última se abalanzó sobre mí, mordiéndome en la entrepierna — ¡AAAAAAAH! — grité. En realidad el mordisco no me había dolido, ni sentía nada, pero el susto me lo había llevado. Hay zonas demasiado delicadas.
Haki
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
— Sigo con el rango de expansión del haki de observación en ciento cuarenta metros
Gastos
— Haki de observación: -140 de espíritu
— Regeneración: +100 de espíritu
Observé todo el proceso sin intervenir. Apolo cerró su ojo y se mantuvo estático, confiando completamente en su Haki. Las hienas lo atacaron en oleadas. Primera mordida al costado izquierdo. Arena. Segunda a la pierna. Arena. Tercera a la muñeca. Cuarta al hombro. Todo arena fluyendo de vuelta a su cuerpo como corrientes doradas bajo el sol brutal de Mystoria. Demasiada información simultánea. Lo veía en su postura, en cómo sus músculos se tensaban intentando procesar todas las intenciones a la vez. Pero entonces algo cambio. Apolo se movió lateralmente sin pensarlo, esquivando una hiena que saltó por su espalda y causando que chocara contra otra que venía de frente. Movimiento inconsciente. Su Haki funcionando por debajo de su mente consciente. Bien. Y después, la novena hiena saltó hacia su rostro. Esta vez lo vi claramente en su expresión, percibió la intención. Su mano derecha se disparó hacia adelante, atrapando la cara del animal en el aire, sosteniéndolo completamente inmóvil a 20 centímetros de su rostro – “No bajes la guardia” – empecé a advertir, pero ya era tarde. La décima hiena, la que había estado esperando precisamente ese momento de distracción, se lanzó desde su punto ciego. Sus fauces se cerraron sobre su entrepierna. El grito de Apolo resonó por todo el anfiteatro, haciendo que algunas de las hienas en las cuevas retrocedieran instintivamente ante el volumen puro del aullido. No pude evitarlo – “Gowowo wowowo” – mi risa salió completamente incontrolada – “Hasta las hienas están hasta los cojones de nosotros.” – dije, mi mejor chiste en siglos, seguramente.
Las diez hienas retrocedieron rápidamente, reagrupándose a 25 metros de distancia. Habían cumplido su evaluación. Sabían que no éramos presas fáciles, y el riesgo de continuar atacando superaba la posible recompensa. Una por una comenzaron a retirarse hacia las cuevas en las paredes del anfiteatro, desapareciendo en las sombras. Las 15 que observaban desde las madrigueras también se retiraron, sus presencias desvaneciéndose de mi Haki gradualmente. Caminé hacia Apolo, quien probablemente seguía procesando el susto más que cualquier dolor real. El sol estaba ahora directamente sobre nosotros. El sudor empapaba completamente mi uniforme, pegándose incómodamente a mi piel – “Progreso real” – dije, mi tono volviendo al modo instructor pero con satisfacción evidente – “Percibiste una intención claramente entre múltiples amenazas simultáneas.” – señalé hacia donde las hienas habían desaparecido. Saqué mi cantimplora y bebí un largo trago. El agua estaba tibia, casi caliente, pero era líquido necesario. Se la ofrecí a Apolo – “Lo que lograste hoy fue el primer paso verdadero hacia dominar este nivel” – continué, secándome el sudor de la frente con el dorso de mi mano – “Ahora necesitas practicar hasta que puedas hacerlo consistentemente.” – el lugar estaba ahora silencioso excepto por el viento caliente que soplaba entre las formaciones rocosas. Las manchas de sangre seca en el suelo recordaban que este lugar había visto cientos de batallas antes de la nuestra – “Volvamos a la base” – dije, girándome hacia la salida del anfiteatro – “Has usado mucho Haki en poco tiempo. Necesitas descansar y dejar que tu mente procese lo aprendido” – empecé a caminar, pasando a mi Haki de Observación básico expandido a los 140 metros habituales. Me detuve brevemente, mirando hacia atrás. Ningún peligro acechaba en la zona. Contento, salí junto con Apolo del anfiteatro rumbo al cuartel.
OFF
Seguimos el entrenamiento del Haki de Observación Medio, post 9 de 10.
Haki
Expando el haki de observación medio en 20 metros.
Kenbunshoku Haki (Medio)
Kenbunshoku Haki
Especial
4 huecos
Información
Requisitos: Nivel 25 • Kenbunshoku experiencia 1200
Daño: Ninguno.
Coste: 15 de Espíritu por cada metro de expansión
Efecto:
Permite percibir las intenciones de cualquier ser vivo a un metro de radio por cada 10 puntos de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite identificar las intenciones hostiles de cualquier ser vivo en tu radio de acción, aumentando así el área en el que puedes percibir los ataques inminentes.
Código: kenbunshoku002
Recupero 140 de espíritu, gasto 60 que es lo que resto.
Karmas y Atributos
Al poseer el Karma "Adaptación ígnea", los efectos negativos del calor los sufro a la mitad por lo que la penalización en resistencia y voluntad bajaría al 7,5%. Mis nuevos atributos entonces serían: Resistencia: 315 (341 – 25,58 = 315,42) Voluntad: 430 (465 – 34,88 = 430,12)
Tras recomponerme del susto provocado por la hiena, dándome cuenta de que realmente no podía dañarme, me la saqué de encima de una sacudida para patearla en el aire y alejarla unos metros. Fue golpeada como si fuese un balón, haciendo uso de la experiencia de una de las técnicas más majestuosas enseñadas por uno de los maestros de Samba, el gran D. Nho... o así se hacía llamar, creyéndose leyendas extrañas que decía haber leído y que nadie se creía, ya que su nombre no tenía el más mínimo sentido. Tras ello escuché el chiste que comentó mi compañero, riéndome junto a él mientras se acercaba a mi posición.
A continuación agarré la cantimplora que Fuguwu me ofreció, dándole un trago un poco a disgusto, ya que con el calor del ecosistema de nuestro hogar, era complicado mantener la frescura de las cosas. Al menos las palabras del gyojin eran más refrescantes, pues me comentó que iba por el buen camino, aunque necesitaba seguir practicándolo para que esta nueva versión del haki fuese una propia extensión de mi cuerpo. — A veces desearía ser bendecido con el poder elemental del hielo, en vez de la arena. Podría ser más útil viviendo en nuestro horno volcánico, ¿me sigues? — dije tras dar un segundo trago al agua de la cantimplora, expresando una mueca de desagrado por la temperatura de ésta. Tras ello se la devolví, manteniendo aún mi haki sobre las hienas por si decidían atacar de nuevo o se daban por rendidas, escuchando a la vez la idea de volver a la base para descansar. La tripa me rugió levemente, la mañana había pasado volando con el viaje y el entrenamiento.
Con mi mano derecha levanté mi capa que había dejado tirada en el suelo. Sacudí el polvo de la tierra seca que ésta tenía y, con un giro de muñeca, la hice volar girando en el aire para que aterrizase sobre mis hombros. Una vez acoplada, caminé junto a mi compañero para salir del lugar. Tras fijarme en su uniforme, posé mi diestra sobre la tela y procedí a secarlo con velocidad y control sobre los poderes de mi Akuma, para que la tela fuese más ligera y transpirable. — No puedo crear hielo para enfiar las bebidas pero aún tengo algún truco para ayudar ¡kakahaha! — Por suerte mi habilidad con la arena era muy alto, aún recuerdo como las primeras veces que usaba este poder, no controlaba su deshidratación y acababa convirtiendo todo en polvo. — Tendré que seguir explorando toda la isla, seguro que me sirve de entrenamiento para familiarizarme mejor con este haki... quizás hasta vuelva a encontrarme con los pájaros locos esos que bailaban con mi música. Me pregunto si seguirán enfadados por robarles la piedra — Tras ello pensé un rato — ojalá hubiese sabido manejar el haki en Sabaody... la vida se hace complicada cuando dejas de ver y oír al mismo nivel con el que lo hacías antes. Siento que ahora patino con unas ruedas cuadradas — sin embargo sonreí — aunque al menos ahora tengo que esforzarme el triple para no perder la mitad que me queda. Con un navegante ciego y sordo no llegaríais muy lejos... y con vosotros tomando el timón seguro que nos hundimos ¡kakahaha!. — Tras ello seguí caminando junto a mi compañero, ya fuera del anfiteatro natural con dirección al faro
Haki
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
— Sigo con el rango de expansión del haki de observación en ciento cuarenta metros
Gastos
— Haki de observación: -140 de espíritu
— Regeneración: +100 de espíritu
Apolo se me acercó y sentí cómo usaba sus poderes para secar mi uniforme. La tela pasó de estar empapada y pegajosa a seca y ligera en cuestión de segundos. El alivio fue inmediato. Me pasé la mano por la camisa, comprobando que efectivamente ya no se pegaba a mi piel – “Que útil, gracias.” – dije sonriendo hacia mi colega – “Mejor que el hielo para esto. Al menos no conviertes mi camisa en un bloque congelado.” – El terreno comenzaba a descender gradualmente mientras avanzábamos. Las rocas de gran tamaño que habían dominado el área del nido daban paso a formaciones más pequeñas y dispersas. El camino se ensanchaba, haciéndose más transitable. A lo lejos podía distinguirse el faro blanco en la punta del colmillo de la formación montañosa, y más cerca, la silueta familiar del O’ Redentor meciéndose suavemente en la costa este. Casi en casa – “Tendrás que seguir explorando, sí” – dije mientras caminábamos, contestando a Apolo – “cada encuentro con las bestias de Mystoria es práctica. Los pájaros bailarines probablemente están enfadados por la piedra, pero con tu Haki mejorando, los sentirás venir antes de que ataquen.”
La brisa marina llegaba ocasionalmente desde el este, trayendo algo de alivio temporal al calor que seguía aumentando. Las aves carroñeras que habíamos visto antes ya no estaban en el cielo. Probablemente buscando sombra en alguna cueva, esperando a que bajara la temperatura. Pensé en su comentario sobre Sabaody, sobre las dificultades que enfrentaba ahora con su visión y audición limitadas. No era algo que mencionara a menudo, pero cuando lo hacía, se notaba el peso real que llevaba – “Sobre lo de tu rostro” – dije después de unos momentos – “Si consigues quien te fabrique un ojo y una oreja cyborg, puedo operarte en el quirófano del O’ Redentor” – lo miré brevemente – “No por nada he estado estudiando cirugía todo este tiempo.” – continué caminando, esquivando una roca pequeña en el camino. Su broma sobre hundirnos me hizo reír – “Gowowo wowowo” – sacudí la cabeza – “Al menos yo puedo nadar. Tú, Karl y Joe se irían directo al fondo como anclas” – le devolví la broma – “Aunque tienes razón, ninguno de los tres sabe navegar. Si algo me pasa, estamos perdidos, perdidos, perdidos…” – repetí la ultima palabra imitando a un eco inexistente. El O Redentor se veía cada vez más claro frente a nosotros. Podía distinguir las velas recogidas, la bandera de la Marina ondeando en el mástil principal. Nuestro hogar flotante esperando en aguas tranquilas. Después de este entrenamiento bajo el sol implacable, una comida decente y descanso en mi camarote sonaban como un lujo. Me giré ligeramente hacia él mientras caminábamos lado a lado – “Buen trabajo hoy, Apolo” – añadí – “De verdad.” – extendí mi puño derecho hacia el con intensión de chocarlo en señal de hermandad.
El entrenamiento había concluido con éxito.
OFF
Cerramos el entrenamiento del Haki de Observación Medio, post 10 de 10.
Haki
Desactivo el haki.
Karmas y Atributos
Al poseer el Karma "Adaptación ígnea", los efectos negativos del calor los sufro a la mitad por lo que la penalización en resistencia y voluntad bajaría al 7,5%. Mis nuevos atributos entonces serían: Resistencia: 315 (341 – 25,58 = 315,42) Voluntad: 430 (465 – 34,88 = 430,12)
El camino montañoso y rocoso iba desapareciendo a medida que salíamos del nido de las bestias, dándonos la entrada al enorme páramo que constituía la mayoría del centro de la isla. Una zona más abierta y seca que me recordó al momento en el que, buscando las piedras del faro, se nos dio por entrar en la cordillera del oeste, encontrando aquella cueva mágica que nos complicó la tarde y que acabó desapareciendo de forma misteriosa.
Fuguwu me hablaba de seguir entrenando con las bestias de nuestro hogar y yo recorría de forma mental los rincones de la isla, intentando trazar un plan. Las hienas para empezar estaban bien, pero el hecho de ser inofensivas hacia mi cuerpo arenoso, quizás no me sirviesen para romper el límite del haki ya que estaba tranquilo ante ellas, sabiendo que no podían hacerme nada de ninguna manera. Quizás las bestias ardientes de la zona del volcán podrían suponer un peligro más real hacia mí, obligándome a tener que desarrollar este nuevo poder si no quería quemarme. Otra opción era visitar el enorme lago del ojo del elefante y mojar mi cuerpo, aunque no me apetecía acercarme a un lugar en el que podía ahogarme si nadie me acompañaba.
Mi compañero también mencionó la posibilidad de que mi rostro tuviese una solución. Fuguwu siempre fue muy hábil en el arte de la medicina y, dándome esperanzas, llevé mi mirada hacia él prestando atención a lo que decía: fabricar un ojo y una oreja cyborg. Llevé mi mano diestra a mi pelo y lo eché hacia atrás, dubitativo — A ver dónde puedo conseguir eso... no tengo ni la menor idea de cómo construir cosas. ¿Quizás en Marineford? — Al mencionar nuestro bastión recordé la reunión con los de Magna, sobre todo las palabras del joven alado que se había ofrecido a poder reconstruirme. Viendo su apariencia, su saber estar y su cautela, daba la sensación de que él no era guerrero pero sí podía ser el cerebro del equipo, por lo que era una buena opción. Lastimosamente no tenía forma de contactar con ese grupo. — ¿Crees que con una operación podría hacer que disparase rayos láser oculares? O incluso misiles. ¡Imagina si modifico mi oreja de forma que pueda emitir música! ¡kakahaha! — Fantaseaba de una forma cómica e infantil, ya que no tenía ni idea de cómo funcionaba todo ese proceso.
Charlando el tiempo pasaba más rápido y ya podíamos ver cómo estábamos llegando a nuestra improvisada base. Nuestro barco estaba atracado muy cerca del faro, y éste estaba en lo alto de una cordillera por lo que, empezando a notar la pendiente y el terreno rocoso, simplemente transformé mi tren inferior en una corriente arenosa que me hacía levitar al lado de mi compañero para poder moverme esquivando todo sin esfuerzo. Sentí la aprobación del Gyojin, a la vez que me ofreció su puño derecho, el cual choqué de forma amistosa usando mi zurda. — Gracias por la ayuda y el entrenamiento. Ahora nos toca escaquearnos un rato para descansar... ya seguiremos trabajando en la isla — me reí con una malicia inocente, el resto no se enteraría si nos ausentábamos un rato para echar una cabezada — ... construir un ojo y una oreja... qué problemático — seguí dándole vueltas al asunto de la operación. Era una buena oportunidad a la cual no sabía por dónde meterle mano
Off
Muchas gracias por tu tiempo y por ofrecerte a hacer de maestro. Ya envío yo la petición administrativa