10-01-2026, 10:23 PM
— ¡O-oye, Tontovaro! — Se preocupa al verlo salir corriendo en dirección al enemigo, pues es imposible no temer ante la inminente caída de la cueva. El dinosaurio allá dentro cada segundo que pasa se mueve más, causando destrucción donde sea que sus pisadas resuenen. Aun así, Kiyoshi no baja su rifle, teniendo desde la distancia a Taji en la mira, preparado para darle un buen disparo en caso de que sus compañeros le creen una perfecta abertura. — Nosotros debemos salir vencedores y vivos de aquí. No podemos ser los tontos que no son capaces de abrirse paso en el mundo.
Pareciera que no es Kiyoshi el único con este pensamiento, pues sus dos compañeros demuestran su valentía, el coraje y la fuerza que se necesita para seguir avanzando en esta aventura que seguramente traerá consigo mucho dolor, sufrimiento, lágrimas y sangre, pero también alegrías, crecimiento, valor, y éxito.
Tierra, piedras y mucho ruido, eso provoca la cueva que ya está a punto de ceder. No hay espacio para el error, sus compañeros deben salir ya. — ¡RÁPIDO! — Les grita, asustado, temeroso. No es de los que alce la voz por cualquier cosa, pero le aterra pensar que alguno de ellos pueda pasar a mejor vida dentro de este lugar. Si un trauma posee Kiyoshi es el tener en sus manos un paciente al que no puede salvarle la vida, siendo peor aun si se tratase de uno de los suyos.
Aquellos ojos relativamente espaciales que posee le permiten ver, entre medio de la escasa luz, a la enorme bestia llevarse la última muerte de este día. Taji, sumido en un profundo dolor mental y en todo su corazón por la partida de sus hermanos, poco y nada puede hacer para evitar ser atravesado por la prominente cola del dinosaurio. Kiyoshi, no disfrutando la escena, se lleva la mano diestra a la boca, haciendo un amago de vomitar debido a la cruda escena.
Afortunadamente, el momento de huir ya llega. Si bien pudo escapar desde el comienzo debido a la cercanía que tiene con el mundo exterior, recién es ahora que ve a sus compañeros venir sanos y salvos que mueve las piernas para huir. En cuestión de segundos, debido a su posicionamiento, ya se encuentra en el exterior, respirando al fin aire fresco. — Oigan, ¿están… — Sí, están aquí, con él, vivos. Solo suelta un suspiro de relajo, dejándose caer sobre la tierra, sentado y de piernas cruzadas. Un pequeño descanso no le viene mal a nadie, menos luego de tanta tensión y exigencia física.
Kiyoshi está exhausto.
Desliza por su rostro la mascarilla que siempre porta, permitiéndole a su boca atraer más del aire que le revitaliza, aunque sí molesta a su nariz el olor a sangre que sigue presente desde su llegada. No todo puede ser tan bueno. — Huelen horrible. — Le reclama a Eros, quien se encargo de sacar los cadáveres desde ahí dentro. De todas formas, no dice más queja, pues comprende y conoce desde su primer encuentro el gusto que tiene su capitán sobre el dar dignas sepulturas a aquellos que han visto sus vidas caer en la miseria.
— Solo no tardes demasiado. El derrumbe trajo consigo mucho ruido. No me gustaría que otro tonto dinosaurio venga a arruinarnos la existencia. — Gira su rostro hacia el compañero Mink. — ¿Podrías ayudarlo un poco, Varo? Yo, la verdad… apenas puedo moverme. — Sin importarle que el suelo esté sucio, se deja caer hacia atrás, quedando recostado y lleno de polvo. Está sufriendo calambres en los mismos calambres…
Al menos, puede seguir vivo un día más. Como pirata, eso es algo que debe agradecer.
Pareciera que no es Kiyoshi el único con este pensamiento, pues sus dos compañeros demuestran su valentía, el coraje y la fuerza que se necesita para seguir avanzando en esta aventura que seguramente traerá consigo mucho dolor, sufrimiento, lágrimas y sangre, pero también alegrías, crecimiento, valor, y éxito.
Tierra, piedras y mucho ruido, eso provoca la cueva que ya está a punto de ceder. No hay espacio para el error, sus compañeros deben salir ya. — ¡RÁPIDO! — Les grita, asustado, temeroso. No es de los que alce la voz por cualquier cosa, pero le aterra pensar que alguno de ellos pueda pasar a mejor vida dentro de este lugar. Si un trauma posee Kiyoshi es el tener en sus manos un paciente al que no puede salvarle la vida, siendo peor aun si se tratase de uno de los suyos.
Aquellos ojos relativamente espaciales que posee le permiten ver, entre medio de la escasa luz, a la enorme bestia llevarse la última muerte de este día. Taji, sumido en un profundo dolor mental y en todo su corazón por la partida de sus hermanos, poco y nada puede hacer para evitar ser atravesado por la prominente cola del dinosaurio. Kiyoshi, no disfrutando la escena, se lleva la mano diestra a la boca, haciendo un amago de vomitar debido a la cruda escena.
Afortunadamente, el momento de huir ya llega. Si bien pudo escapar desde el comienzo debido a la cercanía que tiene con el mundo exterior, recién es ahora que ve a sus compañeros venir sanos y salvos que mueve las piernas para huir. En cuestión de segundos, debido a su posicionamiento, ya se encuentra en el exterior, respirando al fin aire fresco. — Oigan, ¿están… — Sí, están aquí, con él, vivos. Solo suelta un suspiro de relajo, dejándose caer sobre la tierra, sentado y de piernas cruzadas. Un pequeño descanso no le viene mal a nadie, menos luego de tanta tensión y exigencia física.
Kiyoshi está exhausto.
Desliza por su rostro la mascarilla que siempre porta, permitiéndole a su boca atraer más del aire que le revitaliza, aunque sí molesta a su nariz el olor a sangre que sigue presente desde su llegada. No todo puede ser tan bueno. — Huelen horrible. — Le reclama a Eros, quien se encargo de sacar los cadáveres desde ahí dentro. De todas formas, no dice más queja, pues comprende y conoce desde su primer encuentro el gusto que tiene su capitán sobre el dar dignas sepulturas a aquellos que han visto sus vidas caer en la miseria.
— Solo no tardes demasiado. El derrumbe trajo consigo mucho ruido. No me gustaría que otro tonto dinosaurio venga a arruinarnos la existencia. — Gira su rostro hacia el compañero Mink. — ¿Podrías ayudarlo un poco, Varo? Yo, la verdad… apenas puedo moverme. — Sin importarle que el suelo esté sucio, se deja caer hacia atrás, quedando recostado y lleno de polvo. Está sufriendo calambres en los mismos calambres…
Al menos, puede seguir vivo un día más. Como pirata, eso es algo que debe agradecer.
OFF ROL
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
