El puerto de Baterilla parecia despedirse en aquella completa quietud con aquella tranquilidad que parecia solo pepararse para verlo alejarse por el horizonte del mar. Asi como un paciente para el medico brujo, el ya habia cumplido su labor en aquel lugar. La isla habia sido util para sus necesidades, haciendo que ahora solo pensara en el proximo lugar al que iba a dirigirse.
El mar aquel dia se encontraba un poco inquieto, pero no lo suficiente para encontrarlo una amenazar para su partida, ya que habia estado preparándose para junta provisiones y asegurarse que no hubieran muchos problemas en el camino hacia Samba, el lugar que habia elegido como su próximo destino ya que le habían dicho que habia necesidad de médicos en la isla, siendo el lugar perfecto para ganarse unos cuantos berrys antes de seguir su camino.
Samba prometía movimiento. Donde hay música, exceso y noches largas, siempre hay heridas, vicios y deudas. Terreno fértil. No me interesa la celebración, sino lo que queda cuando el ritmo se apaga y la gente se enfrenta a su propia fragilidad. Ahí es donde entro yo.
Revisé mentalmente mis instrumentos, frascos y rituales. Todo estaba en orden. La disciplina es la forma más elegante de control. Asi fue como mire hacia atras para poder observar por una ultima vez el movimiento de aquella isla antes de marchar hacia el pequeño barco que habia preparado para su partida. La barca que habia logrado conseguir no parecia ser la gran cosa, despues de todo en esos momentos todos los barcos de mayor envergadura o de transporte, parecían no estar listos para partir, asi que simplemente tuvo que contentarse con ordenar todas sus cosas en el limitado espacio que tenia mientras que se preparaba para partir hacia aquella isla.
Sentí la brisa de la mañana por ultima vez antes de comenzar a remar con paso seguro hacia su próximo destino, viendo como cada vez parecia aquel lugar parecia hacerse mas pequeño, mientras que Bones se aferraba en la confianza de su brújula para seguir la ruta que le llevaría hacia otra de aquellas islas desconocidas en donde seguramente encontraría nuevas experiencias.
El mar aquel dia se encontraba un poco inquieto, pero no lo suficiente para encontrarlo una amenazar para su partida, ya que habia estado preparándose para junta provisiones y asegurarse que no hubieran muchos problemas en el camino hacia Samba, el lugar que habia elegido como su próximo destino ya que le habían dicho que habia necesidad de médicos en la isla, siendo el lugar perfecto para ganarse unos cuantos berrys antes de seguir su camino.
Samba prometía movimiento. Donde hay música, exceso y noches largas, siempre hay heridas, vicios y deudas. Terreno fértil. No me interesa la celebración, sino lo que queda cuando el ritmo se apaga y la gente se enfrenta a su propia fragilidad. Ahí es donde entro yo.
Revisé mentalmente mis instrumentos, frascos y rituales. Todo estaba en orden. La disciplina es la forma más elegante de control. Asi fue como mire hacia atras para poder observar por una ultima vez el movimiento de aquella isla antes de marchar hacia el pequeño barco que habia preparado para su partida. La barca que habia logrado conseguir no parecia ser la gran cosa, despues de todo en esos momentos todos los barcos de mayor envergadura o de transporte, parecían no estar listos para partir, asi que simplemente tuvo que contentarse con ordenar todas sus cosas en el limitado espacio que tenia mientras que se preparaba para partir hacia aquella isla.
Sentí la brisa de la mañana por ultima vez antes de comenzar a remar con paso seguro hacia su próximo destino, viendo como cada vez parecia aquel lugar parecia hacerse mas pequeño, mientras que Bones se aferraba en la confianza de su brújula para seguir la ruta que le llevaría hacia otra de aquellas islas desconocidas en donde seguramente encontraría nuevas experiencias.
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