Interrogatorio [P.R.][T1]
#11
El escenario presentado ante mis ojos me dejaban perpleja, jamás había observado una pelea tan de cerca, o mejor dicho, era mi primera vez que presencia la ferocidad de los Minks. Su fuerza y velocidad eran increíbles. La hermosa mujer cheetah parecía que estaba lidiando con un manojo de sentimientos interpuestos por la imposición de una verdad que no conocía.

Ante mis dudas expuestas, Cill simplemente me dijo que no era el momento de hablar, qué más que ahora debía procurar estar a salvo, no bajar la guardia por ningún descuido. Al ver que su brazo derecho se colocaba enfrente de mí, retrocedí un poco más, específicamente medio metro atrás, casi chocando con una mesa del bar a mi costado izquierdo, no lejos de la rocola también.

En un arrebato de ira y con los sentimientos a flor de piel, un nuevo ataque fue lanzado pero esta vez la mujer felina dispuso de atacar a una mano amiga, lo que parece ser un hombre con aspecto de jabalí. Su presencia fue el anclaje necesario para que ella volviese a la cordura, cayendo de rodilla finalmente, sus emociones finalmente la derribaron.

El joven rubio, ya más calmado pero en guardia, nos dirigió una mirada hacia Cill y a mí, preguntando si nos encontrábamos bien. Me limité solo a asentir con la cabeza. — Muchas gracias. —Expresé, porque estaba segura que no tuve la oportunidad de haberlo hecho antes. Agradecía por la protección brindada aunque fuésemos unos completos extraños para él. Bueno…  para mí lo era, aún desconocía si era amigo de Cill.

La Mink reunió nuevamente sus fuerzas y con gran ímpetu logró que el bar quedara solo con la presencia mínima de quienes estaban involucrados, un bar casi vacío, nada más que carteras, fichas, cartas y prendas olvidadas sobre las mesas. Y de manera más calmada, aunque su voz era imponente, habló sobre un tal Norova, que fue su compañero, habló de como se apoyaron en misiones, y por ende, eran amigos muy cercanos. El joven de la lanza le explicó que le había perdido el rastro a su padre, no, mejor dicho que había sido abandonado y que ahora lo buscaba para saldar las cuentas.

No comprendía absolutamente nada. Sin embargo parecía que ahora estaba envuelta en una situación donde era importante encontrar un señor que era importante para la felina, ¿y quizás para el hijo de Norova?.  —Porfavor, señora Mink…— Dije con una voz casi temblorosa, pero que era capaz de oirse, además que ya eramos los únicos que quedaban en el local. No avancé ni un paso, me quedé siempre detrás de Cill, pero mis ojos estaban en la hermosa mujer de piel guepardo.

—Permítanos…ayudarle.

[…]

Off
Karmas
Bélico


Inventario


Resumen y Posicionamiento

[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]
#12
Los eventos se tornaron un tanto extraños para Cill, quien intentaba analizar rápidamente la situación, intentando comprender que es lo que pasaba... Hacía instantes, todo parecía indicar que tenía que actuar rápidamente para tomar cartas en el asunto, y ayudar al rubio que parecía, al menos encontrarse en aprietos, le costaba entender... El gato era enemigo ¿No? ¿O no? A veces es raro, y difícil dictaminar quien es un enemigo realmente, por más que uno se viera enfrentado a alguien, y quizás era un poco la sensación que tenía ahora el pelinegro, que inclusive, nada tenía contra la aquella hembra... A decir verdad había sido simplemente un azar del destino el que los vió envuelto en esa trifulca, desenlace de lo que Cill pensaba, sería una divertida aventura, por algo interesante que hacer... No obstante todo había escalado muy rápido, y una de sus preocupaciones fue Miyori, a quien instintivamente quiso proteger. Sus hilos, invisibles a los ojos de los presentes habían sido efectivos, dando por resultado que soltara al joven rubio, aunque lo que sí lo había tomado por sorpresa fue el posterior quiebre de la mink...

En la cabeza de Cill, que trabajaba a toda velocidad, se manejaban muchas ideas, en un mismo instante, pero todo apuntaba a que quizás, eran tres ratones tras el mismo pedazo de queso, y eso cambiaba totalmente el juego a como venía resultando ser. De pronto, sintió que no había porque seguir en guardia, algo le decía que aquella era solo un alma dolida que no encontraba respuesta a su dolor, y la intuición le gritaba que el rubio era la pieza que faltaba al rompecabeza. Su cuerpo entonces se relajó, prendió un cigarro, observó a Miyori, y le sonrió. —¿Te encuentras bien Miyo?— le preguntó sabiendo la respuesta, más que preocupación, la pregunta era para hacerle saber que estaba allí y le cuidaría de cualquiera que intentase hacerle algo. Volvió su vista a los otros dos, comprendiendo que no era su lugar el intervenir, y que probablemente, ellos tendrían la necesidad de hablar más que el. Se acercó a una mesa a su derecha, donde había quedado todo como estaba, y tomó una botella de licor a la cual le dió un trago del pico, y notó que había bastante dinero allí en una bolsa de tela, y no dudó en guardarselo con una picara sonrisa, al final, parecía que algo sacaría de aquella noche además del chisme y la historia. Se volvió a acercar a Miyori, a su lado, un poco más adelantado, y observó a los otros dos, y escuchó su conversación atentamente y su rostro no pudo ocultar una sonrisa.

—No se quien sea ese tal Norova, pero suena que es un tipo increíble, será divertido encontrarlo, no te preocupes, yo ayudaré al rubio— comentó a la Mink, esperando se tranquilizase. —No tengo mucho que hacer por lo pronto ¿Me acompañarías nuevamente Miyo? Apuesto que será divertido— le preguntó a la joven de pelo cobrizo volteando a verla entre risas, un poco más aliviado de la preocupación de haberla puesto quizás en peligro, pero con la irresponsabilidad suficiente para no medir las consecuencias de pedirle que le acompañara nuevamente en otra locura.

Se acercó a Tezca y a la Mink, para poder conversar mejor los detalles, o no perder mejor dicho ninguno de estos, sobre la información que podría tener aquella mujer, mientras pitaba su cigarro y volvía a colocarlo entre sus dedos, no sin antes dar un ligero toque a media altura para dejar caer la ceniza.

Cosas
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1072 + 0 = 1072
Energia: 904 - 300 = 604
Espiritu: 138 + 0 = 138
#13
Contrariada y contenida por el jabalí dueño del lugar, al fin Chetress parece escapar de su estado de euforia, pero si mantenía sus precauciones, su intriga y su deseo de saber del padre de Norova, a quien por casualidad encontró en este lugar perdido del mundo un día se presentó como una especie de consultor de la Marina, pero ella estaba en un estado psicológico raro, no pregunto solo actúo y con el pasar de los días comenzó a trabajar con él. Algo le olía mal, algo le gritaba que andaba marchando fuera de lo regular… pero jamás comprobó que fuera quien decía ser.

Su hijo parecía decirle algo de información, pero nada de ello le servía pues le había abandonado de pequeño. LA felina se derrumbo sobre la barra. Consternada, se llevo la mano a la frente para sobársela, para sentir que ordenaba sus ideas, sus ojos fijos en el suelo denotaban que ya no tenia mas que decir. Ambos ella y el estaban en una encrucijada. Nadie sabia nada de Norova Senior en este jodido bar.

Alzo la vista para encontrarse al Joven caminando hacia la pareja que estaba al lado de la maquina de música. Sentía que debía acabar con esta ira… se levantó… caminó con los dientes apretados, sus colmillos resonantes vibraron y la sangre casi mano de sus manos al apretar los puños con sus garras… estaba… estaba… maldición no podía descifrar sus propios sentimientos… solo separo las manos de su cuerpo y dio un par de patadones en el suelo con fuerza uno, dos, tres veces contra el suelo casi agrietando la madera ya vieja mientras gruñía con fuerza y frustración.

—La ultima vez… no no recuerdo… no lo… no lo se.— Dijo mientras finalmente suspiraba y todos, absolutamente todos sus músculos se relajaban y se agarraba las mejillas para aplastárselas un poco mientras cerraba los ojos y hacia un puchero como un cachorrito… no recordaba cuando, tenía pésima memoria para ello.

—Hace una semana, en el camino que va a Sorbet Sur… se despidieron a las 14:25, el día era soleado 38 grados y desapareció detrás de dos palmeras de aproximadamente siete metros. Salió del camino y ni volvió más. Presumo que se fue al sur después de ver a Chetress… por cierto Chetress Ember, Es… perdón… era una CP muy fuerte, ha renunciado para buscar a tu padre. El que según tu mismo dices… este perdido. Lo siento, creo que es toda la información que tengo… podría hacerte un mapa para que encuentres el camino por el que desapareció, esto fue hace tiempo, pero el camino no es muy concurrido, quizás alguien lo recuerde…— Dijo el Jabali adelantándose para hablar con el trio de humanos. —Charles… pero… como… nos seguiste?... tu…— Dijo contrariada.

El jabalí claramente miro al suelo, algo… avergonzado. Era obvio. —Ustedes… me ayudarían?... no no se por que lo busco, pero se que tengo que verlo… para… no se… lo sabre cuando lo vea. Harían eso por mi?— La mink se acerco a la muchacha de cabellos naranja y poniendo una mano sobre su hombro aprecio recuperar su ánimo. Y miro al joven de cabellos negros mientras miraba a su confiable amigo Charles que continuaba sangrando. —Bien, yo conozco el camino, no es necesario que dibujes nada amigo mío, te prometo que cuando todo esto termine… conversaremos. Esta bien?. Pero… necesito cerrar este ciclo, necesito aclarar mis ideas y no se si pueda volver al CP. Lo único que sé es que debo encontrarlo… puedes llevarnos una botella de grog a la mesa de … hey… mira los viejos borrachos no escaparon jajajajaj… o se murieron?... da igual…— Se burlo de improviso del par de viejos que estaba todo el tiempo inmóviles ahí bebiendo.

En poco tiempo pulieron detalles y se encontrarían mañana para ir a por Norova. Los motivos. No desvelados. Pero aparentemente ambos, el hijo y la Mink, tenían ideas diferentes y sentimientos opuestos para con Norova Senior.

Play Me!
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
#14
Atributos Personaje

 
Me apoyé contra la pared, mirando con tentación la botella sobre la mesa, pero optando por ignorarla cuando mis ojos se dirigieron directamente al nuevo berrinche de la humink, todavía razonando por qué la bonita mujer cobriza le había brindado ayuda cuando se trataba de… eso. Ah, tal vez solo era demasiado buena para su propio bien, había muchas personas así. Mientras que por el otro lado el hombre había hecho lo que pensaba: alcohol gratis era alcohol gratis y parecía ser alguien que sabía que había que aprovecharse de lo que tuviera en frente. Qué listo. O qué descarado. Sus dedos rodeaban el cuello de la botella con una familiaridad casi obscena, como si no fuera la primera vez que convertía la generosidad ajena en oportunidad propia.
 
Y notar que la humink no recordaba solo me estresaba. Ah, era molesto. Forcé una sonrisa ladina que no llegó a mis ojos, estirándome para finalmente ser interrumpida por el jabalí quien si tenía algo muy interesante que decir. Muchas gracias.  Pasé de largo la bonita historia de camarería o amor que se estuviera desarrollando para anotar mentalmente el lugar donde podría comenzar a buscar… Sorbet Sur. Lo tengo. —Felicidades por ya no ser un perro del gobierno, no entendería porqué alguien elegiría un trabajo así pero no es mi asunto. — Desvié la mirada, acomodándome el cabello. — Tal vez ellos son mejores personas que yo, te aclararé de una vez: Cuando encontremos a Norova, puedes decirle lo que sea que quieras decirle. Punto. De ahí en fuera yo me encargo de absolutamente todo y tienes prohibido meterte ¿me entiendes? — Hablé severamente, antes de dirigirme a Cill y Miyori, bajando un poco la voz con esperanza que la humink no escuchara. — No hay trabajo sin remuneración, cuando lo encontremos pueden quedarse con el dinero que tenga encima; Me da igual y les doy libertad de querer llevar a la Cipher o no con una sola condición, que no se me acerque mucho y que si ven peligro… Les encargo mi espalda. —  Le di una palmada en el hombro al hombre. —Pueden referirse a mi como Tezca Norova. —
Karmas

Bélico

 
Resumen

 
Posicionamiento

 
 
Agradecimientos

 
 
Inventario
#15
Toda la acción ya había pasado, concluido, y el bullicio, la adrenalina, y todo lo demás yacía ahora en el silencio casi sepulcral que habia salvo por ellos cinco. La mujer gato, se veía compungida, dolida, preocupada, pasó de estar a la defensiva y con esa actitud agresiva, a ahora mostrarse vulnerable, gesto que no pasó desapercibido por Cill, que la analizaba en todo momento. Lo que parecía una situación divertida pero peligrosa, había tomado un rumbo un tanto un poco más emocional, al menos para la felina. Cill por su lado, estaba contento que nada le había ocurrido a Miyori, a veces se le olvidaba que ella no era como el, aunque disfrutaba que ella le acompañara, aunque significara una preocupación en él, que sentía ese impulso de protegerla; además de ello, para él, no era más que aquello con lo que le encantaba topar, esas situaciones donde aventurarse, era un vaivén de emociones vibrantes, adrenalina, y esa sensación acechante de peligro que tanto le gustaba, vivía por esas aventuras donde realmente no sabía que sería dentro de diez minutos. Para alguien asiduo al juego, y entregado a la intuición, cada vez que se encontraba en una escena así, le caía como anillo al dedo, y de hecho, no comprendía bien que pasaba, excepto atar algunos cabos, mientras escuchaba como se desenvolvía la situación.

Cill oía atentamente a la cheetah mientras fumaba su cigarro. El humo que salía de este creaba una sutil columna de humo que reptaba a lo alto del salón mientras flotaban las palabras de la mujer. Dió una profunda calada a su cigarro y exhaló el humo calmadamente, mientras se regulaba, bajando las pulsaciones, al parecer, la emoción trepidante había por fin terminado, pero el pelinegro no podía negar sentirse satisfecho, fue rápido todo, pero divertido. Desde que estaba en Sorbet, no había dejado de divertirse, no podía quejarse, la isla superaba sus expectativas.

—Ya veo...— contestó intentando seguir el hilo, como quien entiende la cosa, aunque su conversación con Tezca había sido interrumpida por ella en un principio, y en realidad no tenía idea del contexto pero tampoco quería parecer un menso, así que solo seguía la corriente. —Dije que te ayudaríamos mujer leopardo, así que te agradezco toda esta información que nos brindas, no nos viene nada mal— dijo mandándose la parte mientras le sonreía amablemente.

Su atención fue robada por el rubio, Tezca parecía no estar convencido del todo con ella, o al menos era evidente que tenía sus reservas con ella, no conocía los motivos, pero tampoco era asunto mío, cada quien tenía sus motivaciones. Pero las palabras del rubio, ahora dirigiéndose a Cill intentando no levantar mucho la perdis —No te preocupes, ya veremos que hacer, Tezca, yo soy Cill Blinton... Respecto al pago, ya te dije, suena lo suficientemente entretenido como para sentirme satisfecho— le contestó empatando su tono con una sonrisa. —Miyori— le llamó volteando a ella —Perdon por meterte en esto, pero me alegra que estes conmigo— le dijo sonriendo amablemente. —¿Estas lista para otra aventura? Creo que se me ocurre algo para cuando acabemos con esto— finalizó con una sonrisa para terminar de ultimar los detalles. Ya todo estaba dicho, no dejaría pasar la oportunidad de acompañar a Tezca en lo que habían comenzado ya.

Cosas
#16
Asentí con la cabeza nuevamente tras la pregunta de Cill en cuanto si me encontraba bien. Incluso llegué a sonreírle con total calidez para asegurar mi respuesta. Gracias a él, y al joven Norova, no me había ocurrido nada hasta el momento. 
La hermosa Mink se desplomó sobre la barra, y casi lidiando con sus pensamientos y enojos, suprimió su confusión y finalmente intentó ser más abierta con nosotros. De alguna manera sentí la necesidad de ayudarla con su malestar.

La conversación entre la Cheetah y el hombre jabalí parecía tomar un curso en el que remontaban historia, una historia un poco complicada de seguirle el hilo pero había motivos para cargar con decepciones del pasado. Creo que entre los tres, era la única a la cuál podría salirle una lágrima ante tan triste historia de amores perdidos. Con una sonrisa amena, y con motivación reflejada en mi rostro, correspondí el gesto de la mujer leopardo. —Claro que ayudaremos. —- Expresé mi compromiso.

Mientras la mujer mink se acercó de nuevo a su compañero y amigo, finalmente era el momento de hablar entre nosotros. Escuché las indicaciones del joven rubio que portaba sus lentes de sol cuál accesorio valioso. No nos pidió ayuda, aclaró que estaría feliz por darnos una recompensa por ayudarle con esta búsqueda, sin embargo, creo que a Cill y amí nos interesaba más la aventura. Un voto de confianza pactado en tres partes.

—Mucho gusto, Tezca… —- Le sonreí de manera suave y tranquila, finalmente podía darle nombre a su persona . —-Mi nombre es Miyori Hoshino.

—No te preocupes…. — Le respondí ahora a Cill, mi compañero, y también traté de aliviar sus preocupaciones con una sonrisa tranquila. —- Donde quieras que vayas, yo siempre estaré contigo.

Escuché su propuesta, y claro que estaría feliz de aventurarme en esta búsqueda, no solo por ayudar a la Mink, si no, también para ayudar a Tezca, que aunque no conocía nada él, estaba dispuesta a ayudarle totalmente. Tomé el brazo izquierdo de Cill con gran ánimo, no era un abrazo pero si expresaba mi cercanía a él. Y con una gran sonrisa, más emocionada que antes, y con toda mi disposición de ayudar, acepté la misión. —¡En marcha!


Off
Karmas
Bélico


Inventario


Resumen y Posicionamiento

[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]
#17
✓
Aventura T1: Completada

Recompensas Narrador (Maki)

— Puntos Mugiwara: 6

— Puntos de Rol: 11

— Berries: 15.750


Recompensas User (Tezca)

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 16

— Berries: 11.550


Recompensas User (Cill)

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 11

— Berries: 13.650


Recompensas User (Miyori)

— Puntos Mugiwara: 5

— Reputación: 11

— Berries: 10.500

STAFF DE NAKAMA NO MI


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)