Dia 18 de Verano, Año 17.
El sol irradia su luz con fuerza y calor, mucha calor. El barco destino es un crucero de carga que acepta pasajeros por monedas y preguntas mínimas ademas si ellos tienen algún que otro precio por su cabeza. Kazan está de pie en la proa, ya había subido hace rato. Sus diez metros proyectan una sombra que cubre unos cuantos metros de la cubierta y el kanaboo descansa apoyado verticalmente contra su costado derecho. En la mano izquierda, la pipa arde despacio sus pensamientos necesitan de esas caladas para procesar."Isla Karate..."
El nombre rueda por su cabeza como una piedra en el fondo del océano. Había rumiado este viaje hace tiempo. Lleva semanas cargando esa decisión, todo esto fruto de la pelea que tuvo que se sintió abrumadora. Quería ir allí a aprender Karate Gyojin, necesitaba un medio para poder utilizar su sangre gyojin a su favor. Y es que esto es algo que vio hace años, cuando un maestro del arte detuvo a tres hombres armados usando únicamente el agua del aire entre sus manos, y eso era sencillo hasta para Kazan, pero el hecho de utilizar agua ... era algo demasiado valioso. -Por las profundidades... veintitrés años peleando y apenas ahora me pregunto si lo que sé es suficiente. Ga-ha-ha-ha-ha!- La risa retumba sobre el agua. Un marinero que estaba enrollando cabo a doce metros de la proa levanta la vista y ve al gigante hablando solo, un poco de locura nunca viene mal.
Kazan toca uno de sus cuernos con los dedos de la mano libre."Necesito poder para proteger a mis compañeras, necesito ser mas." La calada a la pipa es larga. El humo sale despacio por la nariz. Baquella de Baterilla ya es solo una línea de tejados en el horizonte, una miniatura al fondo. Su mano derecha aprieta levemente el mango del kanaboo. Le gustara hablar largo y tendido consigo mismo sobre todo lo que esta pasando en su mente. La derrota frente al marine, el encuentro con Seraphine y Mizuki, la conformación de Corriente Libre. Todo tiene un vértice común, un punto que conecta todo y es la necesidad de que su fuerza sea suficiente para poder abarcar y proteger todo lo que hay a su alrededor. Porque dado el caso llegara a encontrarse nuevamente con individuos capaces de transformar su cuerpo en un elemento, estaba claro que no podría hacer nada frente a ellos.
Asi pues, de la misma manera que empiezan todas las aventuras para mejorar; esta empezaba de la misma manera, con un viaje hacia donde nace el Karate.
