Moja
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
89
160
61
61
151
121
103
100
8
220
20-03-2026, 09:43 PM
(Última modificación: 20-03-2026, 09:45 PM por Moja.)
Año 16
Primavera
Día 12
Los dos días posteriores al festival no se sintieron como tiempo normal para Moja. No fueron jornadas largas ni especialmente intensas en lo físico, pero sí en lo interno, como si algo hubiera cambiado en la forma en la que percibía el paso de las horas. Acostumbrado a medir sus días en rutinas claras, entrenamiento, mantenimiento, observación, se encontró distraído en momentos que antes habrían sido simples y mecánicos. Mientras revisaba provisiones o ajustaba cuerdas en el barco, su mente regresaba una y otra vez a escenas concretas: el brillo de los fuegos artificiales reflejado en los ojos de Seraphine, la presión de su mano entrelazada con la suya, el peso inesperado de su cabeza apoyándose en él, y sobre todo, esa mezcla caótica de fragilidad y fuerza que parecía definirla.
No era una distracción incómoda. Era persistente. Había algo que no lograba encajar del todo en su estructura habitual de pensamiento, algo que no podía clasificar como misión, ni como deber, ni como simple encuentro pasajero. Y eso, para alguien como él, era terreno incierto. No le molestaba. Pero lo obligaba a pensar más de lo habitual.
Y entre todos esos pensamientos, había uno que regresaba con más peso que los demás. Tenía que marcharse. La Isla del Karate no era un destino opcional ni una idea vaga; era una orden implícita en el rumbo que ya había trazado antes de llegar a Baterilla. Su estancia allí siempre había sido temporal, una parada para reabastecer, no un lugar donde construir nada. Lo sabía desde el primer momento. Y sin embargo, ahora, esa certeza tenía un matiz distinto, como si ya no fuera solo una cuestión de itinerario, sino una decisión que afectaba a alguien más.
Durante esas dos noches, Moja pensó en cómo decírselo. Consideró ser directo, como siempre lo era: explicarlo sin rodeos, sin cargar las palabras de más peso del necesario. Pero cada vez que imaginaba el momento, aparecía la imagen de Seraphine, no en su versión luminosa del festival, sino en esos instantes en los que su mirada se volvía distante, cuando el pasado parecía tirar de ella con más fuerza de la que podía ocultar. No quería añadir una ruptura brusca a algo que apenas estaba comenzando a tomar forma.
También pensó en no decirlo aún. En esperar. En dejar que el tiempo hiciera su trabajo. Pero eso no encajaba con su forma de ser. Moja no evitaba las verdades incómodas. No las posponía sin motivo. Así que decidió que se lo diría. No en medio de ruido. No como una despedida inmediata. Sino como algo que ambos pudieran entender sin prisas, sin convertirlo en un final anticipado.
La tarde del segundo día, cuando el sol comenzaba a descender y las calles de Baquella recuperaban ese tono cálido y tranquilo, Moja se dirigió hacia el restaurante donde trabajaba Seraphine. No llevaba uniforme, pero su porte seguía siendo el mismo: espalda recta, pasos firmes, mirada atenta. Se detuvo a una distancia prudente de la entrada, apoyándose ligeramente contra una pared cercana, en un lugar donde podía verla salir sin interrumpir su trabajo ni llamar demasiado la atención.
No estaba inquieto. Pero tampoco estaba completamente en calma. Sus ojos recorrían la puerta de vez en cuando, alternando con breves miradas al entorno, como hacía por costumbre, pero esta vez no buscaba amenazas ni rutas de escape. Buscaba el momento adecuado. Pensaba en lo que diría. En cómo explicarle que debía irse… y al mismo tiempo, dejar claro que eso no significaba que lo que había entre ellos fuera algo sin valor. No sabía cómo reaccionaría ella. Pero sabía que no quería desaparecer sin decir nada. Y así, con la paciencia que siempre lo caracterizaba, Moja esperó. No como un soldado cumpliendo una orden. Sino como alguien que, por primera vez en mucho tiempo, estaba esperando a una persona en concreto.
Seraphine Soyer
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
25
49
95
99
61
65
51
63
0
0
—Se puede decir que mejoró, ya no rompe tantos platos— El mesero se apoyó sobre la barra, observando a la alta skypean batallar con una bandeja en una mano, sumándosele de pronto otra y parecía que iba a caerse hacia un lado en cualquier momento. —Ah, no, espera, ten esos berries a mano…— El hombre se inclinó hacia adelante cuando vio la jarra de cerveza deslizarse hacia un lado, con Seraphine abriendo sus ojos como platos, pero consiguió salvarlo en el último momento, al estamparse contra la pared más cercana, sirviendo de apoyo. —Nope, tiene toda la pinta de que vas a perder la apuesta— Se escuchó otra voz en la cercanía, siendo en ese momento que recibieron un golpe, cada uno sobre la cabeza.
—Menos cháchara y vayan a ayudarle.
Los ojos de Seraphine brillaron cuando le quitaron una bandeja de la mano, pudiendo sostener la otra de una manera más segura, aunque necesito unos minutos para moverse, por culpa de estar viendo todavía un par de estrellas por culpa del golpe, habiendolo hecho con más fuerza de lo necesario, todavía le quedaba mucho que mejorar y no ayudaba demasiado el vendaje en su brazo, la herida que se había hecho al conocer a Moja, le ardía de vez en cuando, al hacer ejercer un poco de fuerza, no obstante, con el pasar del tiempo, se volvió una sensación agradable, debiendo de admitir, que se lo pasó más de una noche observando, queriendo asegurarse que aquello pasó de verdad.
Y ahora que sus emociones se encontraban tranquilas, sin verlo desde ese día, sus pensamientos entraron en una espiral, sin saber muy bien cómo sentirse al respecto; ¿quizás era la intoxicación del momento? Era libre y se sentía todopoderosa, aunque hubo momentos, en la cita, donde malas costumbres vinieron a ella y agradeció durante la noche que no pudiese gritar, abriendo su boca sin dejar sonidos y dando patadas; sentía haber hecho el ridículo, conociendo hasta ahora solo dos hombres tras su libertad, Kazan y Moja, dudando un poco si hubiese actuado por unas hormonas rebeldes al no ser tan alto como el Wotan y más accesible.
Cerró sus ojos, controlando su respiración, no, lo que sucedió en aquella noche fue real, hecho por voluntad propia y, si se daba la situación… no tendría muchos problemas en volver a hacerlo, sintió su pulso acelerarse y se dio cuenta de que se encontraba algo roja, sintiendo la mirada de varios, no tardando mucho en entregar lo pedido a la mesa correspondiente. —Ya quiero volver a verlo— Soltó un suspiro, enderezando su postura, y fue en ese momento que, gracias a su buena visión, vio cierto pelaje negro. —… Genial, ahora ya lo estoy aluci… Espera, no— Dio un salto de alegría, corriendo hacia la entrada, con una enorme sonrisa en su rostro.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
Moja
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
89
160
61
61
151
121
103
100
8
220
Moja había permanecido apoyado contra la pared cercana a la entrada durante varios minutos, observando el movimiento constante del restaurante sin llamar la atención más de lo necesario. Su postura era relajada, pero su mirada se mantenía alerta por costumbre, recorriendo el entorno con ese hábito adquirido tras años de disciplina. Sin embargo, en esta ocasión su atención regresaba siempre al interior del local, buscando entre los movimientos de los trabajadores una figura concreta.
Cuando finalmente la vio, el contraste le hizo alzar apenas las cejas. Seraphine seguía moviéndose con esa mezcla peculiar de torpeza y determinación, tambaleándose con la bandeja, chocando ligeramente contra la pared para mantener el equilibrio, pero sin rendirse. Durante un instante, Moja observó en silencio la escena, percibiendo algo que no había visto del todo en el festival: el esfuerzo cotidiano, la persistencia tranquila de alguien que estaba reconstruyendo su vida paso a paso. No sonrió abiertamente, pero algo en su expresión se suavizó.
Cuando ella finalmente lo vio y salió corriendo hacia la entrada con aquella sonrisa luminosa, Moja se incorporó de la pared de forma natural, sin apresurarse pero tampoco manteniendo la distancia formal que habría tenido con cualquier otra persona.
-Sigues entera- dijo con un leve matiz de humor en la voz mientras la veía acercarse. -Eso es buena señal.-
Su mirada descendió brevemente hacia el vendaje de su brazo, comprobando de forma discreta si parecía en mejor estado que dos días atrás.
-Parece que la bandeja sigue siendo una oponente difícil- añadió con tranquilidad, -pero diría que vas ganando terreno.-
Había una familiaridad nueva en su tono, todavía contenida, pero más cálida que la primera vez que hablaron.
Moja mantuvo las manos relajadas a los lados, sin asumir que el contacto físico era automático fuera del contexto del festival. Había aprendido lo suficiente en aquella noche como para no dar nada por hecho.
-No quería interrumpirte en el trabajo- continuó. -Pensé que sería mejor esperar fuera.-
Sus ojos dorados se posaron en los de ella con una calma que contrastaba con la energía evidente de Seraphine.
-¿Tienes un descanso pronto… o prefieres que vuelva más tarde?-
Hizo una pequeña pausa antes de añadir, con honestidad directa:
-Quería verte antes de marcharme.-
No lo dijo aún como despedida definitiva, pero la palabra quedó suspendida entre ambos, dejando entrever que había algo importante que necesitaba contarle.
Seraphine Soyer
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
25
49
95
99
61
65
51
63
0
0
24-03-2026, 11:39 PM
(Última modificación: 24-03-2026, 11:41 PM por Seraphine Soyer.)
Los brazos de Seraphine rodearon el cuerpo del más bajo, abrazándolo con fuerza, ya siendo una costumbre el interactuar así con las personas que conocía y sentía algo de confianza, conteniendo sus ganas de intentar levantarlo, girar con él y reírse, algo en la presencia de Moja, ocasiona una enorme alegría en la skypean, solo faltando que moviese de un lado a otro, la cola imaginaria que saltaba de vez en cuando en su mente, aunque sus siguientes palabras, le hicieron sonrojarse, inflando sus mejillas, sin saber muy bien cómo tomarse aquello.
Alzó su mano, acercandola al rostro del mink y tiró de la mejilla, casi pareciendo querer comprobar la resistencia del hombre, sus dudas acerca de su estado físico eran comprensibles, no obstante, fueron un pequeño golpe a su frágil ego, que quería, dar una imagen segura y fuerte de sí misma ante Moja, sin embargo, sabía muy bien que aquel tren partió hace mucho, sin embargo, todavía podía armar esa imagen o al menos, eso era lo que Sera creía, eso sí, a la mujer no se le pasó por alto, el hecho que Moja parecía estar más relajado que antes, al empezar directo con una broma, frotó sus dedos entre sí, los que tuvieron encarcelados la mejilla y peinando unos cuantos mechones detrás de su oreja, los acercó a su nariz, queriendo comprobar el curioso olor del marine, cosa que no le tomó demasiados segundos, para después, delinear sus propios labios, esparciendolo.
—En especial si son dos bandejas— Tomó su libreta y lápiz, enseñándole lo escrito. —Pero las buenas noticias son que ya puedo sostener una sin romper nada— Sonrió, creyendo que aquello eran maravillosas noticias; al menos significaba que estaba adquiriendo confianza en sí misma, que estaba alejándose de la imagen de aquella chica esclava, haciéndola sentir bien consigo misma, por otro lado… No pudo evitar hacer una mueca, sin entender del todo la mala sensación que se estaba instalando en su corazón, mirando en dirección al trabajo, donde parecía que su falta era notada, cuando un par de cabezas se asomaron para ver la razón de su desaparición.
Creía escuchar los engranajes de su cabeza girar con curiosidad y los chismes de seguro no tardarían demasiado en salir, cosa que pasó a segundo plano cuando escuchó lo de despedirse, soltando la libreta por accidente, mirándolo directo a los ojos, con confusión.
¿Qué…?
Temió que se iba por haber hecho algo malo; no tardó demasiado en recoger su libreta.
—¿Te irás… ahora?— Tragó saliva. —Pero, ¿y la segunda cita?— Buscó un motivo para que se quedase ahí, a su lado. —Estoy a cinco minutos de terminar mi turno— De pronto, hizo algo que no esperó hacer; lo agarró del brazo, con intención de arrastrarlo, hacer que se sentase en una de las mesas y que la esperase ahí. —Solo tendrás que esperar un poquito y soy toda tuya.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
Moja
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
89
160
61
61
151
121
103
100
8
220
El abrazo lo tomó por sorpresa, pero esta vez Moja no se quedó rígido como la primera vez que alguien invadía su espacio personal sin aviso. Sus brazos tardaron apenas un segundo en corresponder el gesto, rodeando la espalda de Seraphine con una firmeza tranquila, sin apretar demasiado, pero lo suficiente para transmitir que no intentaba apartarla. Su cuerpo no reaccionó con tensión defensiva, sino con una aceptación serena de esa cercanía que, dos días atrás, habría considerado impensable con alguien a quien acababa de conocer.
Cuando ella tiró de su mejilla, Moja entrecerró ligeramente los ojos con una expresión que mezclaba resignación y una leve diversión silenciosa, permitiendo el gesto sin apartarse.
-Confirmado- murmuró con calma. -Sigo siendo real.-
La observó mientras escribía sobre las bandejas con esa satisfacción genuina por algo que a otros podría parecer trivial, pero que para ella representaba un paso visible hacia una vida distinta. Moja asintió con una inclinación leve de cabeza, reconociendo la importancia que ese pequeño logro tenía para alguien que estaba reconstruyendo su confianza desde la base.
-Eso no es poca cosa- respondió. -Equilibrio y control… son más difíciles de recuperar que la fuerza.-
Cuando escuchó su pregunta sobre si se marchaba “ahora”, Moja negó suavemente con la cabeza antes de que la preocupación pudiera crecer demasiado en su expresión.
-No ahora mismo- aclaró con serenidad. -Pero pronto.-
No retiró el brazo cuando ella lo sujetó con la intención evidente de impedir que desapareciera sin más explicaciones. Permitió que lo guiara hacia una de las mesas, sentándose con naturalidad, sin resistencia, apoyando los antebrazos sobre la superficie de madera mientras la miraba con atención.
-No vine a despedirme corriendo- continuó con honestidad directa. -Vine a decírtelo bien, sin prisas.-
Sus ojos dorados mantuvieron la calma que lo caracterizaba, pero ahora había algo más detrás: una ligera duda sobre cómo sería recibido aquello.
-Mi barco parte en un par de días. El destino ya estaba decidido antes de llegar aquí.-
No adornó la frase ni la dramatizó; simplemente la expuso como una realidad que no podía ignorar.
-No sabía si debía decírtelo durante el festival… no quería convertir esa noche en una despedida anticipada.-
Hizo una pequeña pausa antes de añadir:
-Pero tampoco iba a desaparecer sin decir nada.-
Cuando ella afirmó que en cinco minutos terminaría su turno y prácticamente lo obligó a esperar, Moja permitió que una leve sonrisa apareciera en su expresión.
-Cinco minutos puedo esperarlos- dijo con calma. -He esperado más por cosas menos importantes.-
La siguió con la mirada mientras se levantaba, manteniendo esa presencia tranquila en la mesa, sin impaciencia visible.
-Y la segunda cita…- añadió antes de que se alejara del todo -no estaba cancelada.-
Su tono no era promesa grandilocuente. Era algo más simple. Una intención clara de que su partida no significaba necesariamente un final inmediato.
Seraphine Soyer
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
25
49
95
99
61
65
51
63
0
0
El corazón de Seraphine palpitó de una manera curiosa cuando sintió cómo Moja correspondía el abrazo, dibujando una sonrisa en su rostro. Se sentía muy diferente al resto de abrazos que la mujer tuvo de diferentes personas; aunque tuviese que jugar un poco con su espalda para poder abrazarlo bien por culpa de la diferencia de tamaños, no podía evitar sentirse como una cría cuando estaba muy segura de que se mostraría su poco gusto a cuando terminó, quedando sus dedos, minutos más requeridos sobre la mejilla contraria, dándole pequeñas caricias.
—A veces no te sientes tan real— Sonrió, ladeando un poco su cabeza, antes de volver a reunirse con él. Se estuvo debatiendo varias veces si de verdad sucedió o no su encuentro con el mink, casi sintiéndose como si no mereciera el tener cosas bonitas; las constantes palabras despectivas de su amo dejaron una huella profunda en su débil ego. —Pues… parece que todavía me queda un largo camino que cubrir; puedo manejar mejor las bandejas; sin embargo, sigo golpeándome contra cosas— Infló sus mejillas, alzando su brazo, para que viese bien el vendaje. —Va mejor, arde de vez en cuando, pero es un ardor agradable— Sentía que solo le faltaba tener una cola para poder moverla cada vez que lo veía.
Entrecerró sus ojos, una parte de ella no creyendo del todo.
—¿No ahora? ¿Mañana?
Tragó saliva, sin saber muy bien cómo sentirse, cuando por fin encontró algo que la alegraba mucho; se le estaba escapando de los dedos, dudando ahora de si seguir agarrando un inusual cariño a personas fuera de su tripulación, sus dedos seguían aferrados a él, sin soltarlo, sintiendo su palma pulsar un poco por los nervios y cuando escuchó que sería dentro de unos días, hizo un pequeño o con sus labios, sonrojándose al darse cuenta de cómo reaccionaba, dando un paso hacia atrás. —P-perdón— No sabía por qué sentía que debía disculparse. —¿Pero nos podremos seguir viendo antes de que te vayas?— Entrecerró sus ojos, dudosa.
Y de pronto, no pudo contenerse, dando un pequeño brinco de alegría.
¡No estaba cancelada!
Se sonrojó más de golpe, acelerando sus pasos para acabar su turno y cambiar de ropa, con intención de volver lo más pronto posible a su lado, alzando su brazo, moviéndolo de un lado a otro, buscando llamar su atención tras acabar de trabajar.
Moja
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
89
160
61
61
151
121
103
100
8
220
03-04-2026, 10:29 PM
(Última modificación: 05-04-2026, 09:11 PM por Moja.)
Moja la observó mientras hablaba y escribía con esa mezcla tan característica de inseguridad y entusiasmo que parecía convivir constantemente en ella. Cuando mencionó que a veces no se sentía real, sus ojos dorados se suavizaron ligeramente, no con lástima, sino con comprensión silenciosa. Había visto antes ese tipo de duda en personas que habían sobrevivido demasiado tiempo en condiciones donde la voluntad propia dejaba de importar.
-A veces las cosas reales tardan en sentirse reales- respondió con calma. -Especialmente cuando aparecen de repente.-
Su mirada descendió brevemente hacia el vendaje en su brazo cuando ella lo levantó para mostrárselo. Observó el estado de la herida con atención casi automática, como si evaluara daños tras un combate, pero la ligera satisfacción que ella mostraba por la mejoría hizo que no añadiera recomendaciones innecesarias.
-El ardor suele significar que está cerrando bien- dijo. -Mientras no empeore, es buena señal.-
Cuando ella preguntó si podrían verse antes de que partiera, Moja no dudó en asentir con una inclinación leve de cabeza.
-Sí- respondió con firmeza tranquila. -Precisamente por eso estoy aquí ahora.-
No añadió dramatismo a la situación, aunque en su interior reconocía que aquella respuesta implicaba más de lo que habría aceptado unos días atrás.
Observó su reacción al escuchar que la segunda cita no estaba cancelada, notando el cambio inmediato en su expresión, el pequeño salto de alegría que no parecía medir el espacio ni la situación. La energía de Seraphine era difícil de ignorar; incluso sin palabras, llenaba el ambiente con una presencia que resultaba imposible confundir.
Moja la siguió con la mirada mientras desaparecía para terminar su turno, permaneciendo sentado en la mesa con la misma paciencia con la que había esperado fuera del local. No parecía inquieto ni incómodo, simplemente presente, apoyando los antebrazos sobre la superficie de madera mientras observaba el movimiento del restaurante con calma.
Durante esos minutos, su mente volvió brevemente al motivo real de su visita. Sabía que el tiempo que le quedaba en la isla era limitado, y sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, no estaba contando las horas en función de la eficiencia del viaje, sino en función de las conversaciones que aún quería tener.
Cuando finalmente la vio regresar con ropa distinta, moviendo el brazo para llamar su atención, Moja se puso de pie con naturalidad, ajustando ligeramente su postura.
-Parece que sobreviviste a tu turno- comentó con un leve matiz de humor en la voz.
Su mirada recorrió su apariencia apenas un instante antes de volver a sus ojos, manteniendo esa calma constante que parecía caracterizarlo incluso cuando su vida tomaba giros inesperados.
-Entonces… ¿Que tal un paseo por la playa para nuestra segunda cita?- preguntó.
Seraphine Soyer
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
25
49
95
99
61
65
51
63
0
0
Cerró sus ojos y enrolla un mechón de su largo cabello alrededor de su dedo, moviendo un poquito su cabeza de un lado a otro, como si estuviese procesando un buen trozo de información y fuese demasiado para sus neuronas. —Sí, apareciste de repente— Asintió, de acuerdo a sus palabras, golpeando un poquito su lápiz contra aquellas palabras para hacer hincapié. —Pero me alegro de que hayas aparecido, lo digo en serio— Sonrió, sin saber si derretirse ahí mismo; le encantaba la idea de que poco a poco su círculo social se estuviese agrandando y que cada persona tuviese diferentes encantamientos en su vida, no pudiendo poner muy bien en palabras las cosas que el mink le hacía sentir.
No pasó desapercibida la forma en que miraba su herida y entrecerró sus ojos, recordando sus palabras, diciendo que su trabajo era peligroso; sin embargo, desconocía hasta qué punto, con las preguntas danzando entre sus dedos, no obstante, no se veía capaz de escribirla, al no querer que la dulzura del momento, del día anterior y de los que le quedaban, acabasen en un desastre, por su naturaleza de intentar siempre decir la verdad y querer recibirla, aunque fuese dolorosa, reconociendo muy bien que en sus anteriores encuentros, muy pocos sabían que era revolucionaria y se mordió el labio inferior, no le gustaba ocultar aquello, pero, ¿qué más opción le quedaba? Quería hacer amigos.
Por otro lado, no quería que la malinterpretasen, Seraphine estaba orgullosa de ser revolucionaria; sus dedos se deslizaron sobre la mesa, dándole suaves golpes a la superficie de forma rítmica, pareciendo estar dándole tambores de suspenso a las palabras de Moja sin darse cuenta de ello, la música corría en su sangre hasta límites insospechados, intentando agregarla a cualquier ocasión, por más que no fuese apropiado.
Y lo que hizo a continuación fue incluso una sorpresa para ella misma: empujando con ambas manos al mink contra la silla, buscó sentarse en el regazo del hombre, casi pasándose por alto la broma y apoyó ambas manos sobre los hombros, buscando imposibilitar el moverle. —Sí, me gustaría mucho— Asintió, con fervor, escribiendo en el pecho del más musculoso. —Pero, primero, no me moveré a ninguna parte hasta saberlo, ¿qué día te vas?— Acercó su frente a la del pelinegro. —Tendré, mañana, un par de días libres, para evitar hacer planes y pegarme como una sanguijuela a ti.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
Moja
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
89
160
61
61
151
121
103
100
8
220
El movimiento fue tan repentino que Moja apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de encontrarse nuevamente sentado, con Seraphine acomodándose sin demasiada ceremonia sobre su regazo. Su primera respuesta no fue apartarla, sino quedarse inmóvil durante un breve instante, procesando la naturalidad con la que ella cruzaba límites que, para él, normalmente requerían tiempo y contexto. Sin embargo, no había incomodidad real en su expresión, solo una ligera sorpresa mezclada con esa calma que parecía sostener incluso las situaciones más inesperadas.
Sus manos permanecieron unos segundos suspendidas en el aire, como si estuviera decidiendo dónde colocarlas sin invadir más espacio del necesario, hasta que finalmente se apoyaron con cuidado a los lados de su cintura, manteniendo el contacto firme pero respetuoso, asegurándose de que ella mantuviera el equilibrio sobre sus piernas.
La cercanía facilitaba ver detalles que antes pasaban desapercibidos: el leve enrojecimiento en sus mejillas, el brillo inquieto en sus ojos, la forma en que sus dedos seguían moviéndose incluso cuando intentaba parecer decidida. Cuando ella escribió directamente sobre su pecho, Moja bajó la mirada para leer, consciente de la intensidad con la que parecía necesitar esa respuesta.
-Pasado mañana por la mañana- respondió finalmente, sin rodeos, manteniendo un tono sereno para no añadir más tensión a la situación.
No apartó la frente cuando ella acercó la suya, permitiendo esa cercanía como algo ya natural entre ambos.
-Mi barco zarpa temprano- continuó. -Aún tengo que revisar algunas provisiones mañana, pero el resto del tiempo… es mío.-
Sus ojos se mantuvieron fijos en los de ella, observando la determinación con la que hablaba de organizar sus días libres alrededor de él. Aquello no le resultaba incómodo, pero sí lo hacía consciente de la responsabilidad implícita en cada gesto. Su pulgar se movió apenas, un gesto casi inconsciente contra la tela de su ropa, antes de continuar:
-No quiero que estos días se conviertan en una despedida triste. Prefiero que sean… claros.-
No especificó más, pero el matiz era evidente: no estaba huyendo, ni desapareciendo sin explicación, ni intentando crear promesas que no pudiera cumplir.
-Mañana podemos elegir un lugar tranquilo- propuso. -O uno donde puedas enseñarme algo más de ese mundo tuyo… el que hace que olvides todo lo demás cuando bailas.-
Su mirada descendió un instante hacia sus labios antes de volver a sus ojos, manteniendo la compostura tranquila que lo caracterizaba.
-Aunque empiezo a sospechar que planear contigo significa aceptar que los planes cambiarán constantemente.-
La leve curva en su boca indicaba que no lo consideraba un problema. Solo una realidad que empezaba a resultarle… agradable.
Seraphine Soyer
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
25
49
95
99
61
65
51
63
0
0
Los engranajes de la mente de Seraphine giraron, casi pareciendo echar humo mientras buscaba algún mensaje de doble sentido o algo que se hubiese podido perder anteayer, que le indicase que partiría pronto, y no encontró ninguno, por lo que cerró sus ojos, sin saber cómo sentirse al respecto, quiso tirarle de las mejillas, pero sentía que aquello sería hipócrita de su parte al esconderle ella que formaba parte de la Revolución y, en parte, no le estaba contando nada a su líder si aquello fuese más.
—Pasado mañana… ¿El 14?— La expresión de la pelirosa mostraba lo poco que le gustaba aquella información y tragó saliva, cerrando sus ojos, contando hasta diez. Sus dedos se movían otra vez sobre el pecho del hombre, sintiendo cómo cualquier clase de pudor, poco a poco, iba desapareciendo ahora que iba agarrando más confianza (Karma de tímido), más concentrada en intentar sacarle cuánta información podía en vez de darse cuenta de las reacciones que podía estar dando en él, cuando sintió los dedos sobre su cuerpo, ya fue demasiado tarde. —¿Tú barco?— Parpadeó, algo confusa. —Nunca me dijiste en que trabajas— Se acomodó un poco en el regazo ajeno, ignorando las miradas de algunos curiosos que pasaban cerca.
Sin duda, un mink pantera, debajo de una skypean de cuatro metros, daba una imagen de lo más curiosa. —¿Eso significa que solo podré estar contigo en la tarde?— Infló sus mejillas, casi pareciendo tener una rabieta ahí mismo. —Eso no me gusta, ¡para nada!— Y de pronto, su piel parecía estar adquiriendo un color rosado que no tenía nada que envidiar al tono de su largo cabello y de pronto, pasó a ser del tono de un tomate. —¿Claros?— Echó su cabeza hacia atrás y, en cuestión de segundos, le dio un cabezazo, con toda la fuerza que pudo reunir; por consecuencia, Seraphine estuvo viendo unas estrellas por unos minutos. —No será despedida, nos volveremos a ver, ¡me voy a colgar como una sanguijuela durante estos dos días al punto que ya no sepas cómo actuar sin tenerme cerca! ¿Entendido?
Asintió varias veces ante la mención de acercarlo varias veces a su mundo.
—No tendrás escapatoria de eso.
Sonrió, sintiendo que se iluminaba, sin pasarle desapercibida la mirada dada a sus labios, acercándose, quedando centímetros de sus labios, rozándolos con los propios y justo cuando parecía estar a punto de darle un beso con todo significado de la palabra, se puso de pie, tirando de su brazo, con la intención de no perderse ningún día ahí quieta.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
|