[Aventura | T2 | P. Absoluto ] La sal y la Insignia
#11
Arko no respondió de inmediato. Y eso era en sí mismo una respuesta. El silencio de los viejos no es vacío es enseñanza y sabiduria. Arko miró a Dean con esos ojos que habían visto demasiadas mañanas iguales, demasiadas cajas entregadas con los brazos extendidos, demasiados asentimientos que no eran acuerdo sino supervivencia. Luego miró la plaza. Los cuerpos de los soldados seguían ahí, algunos moviéndose ya, recuperando la conciencia.

-Llevamos cuatro meses pagando.- La voz de Arko salió sin esfuerzo, baja y sin teatralidad. -El primer mes creímos que era temporal. El segundo, que si pagábamos sin problemas nos dejarían en paz. El tercero empezamos a no creerlo, pero ya habíamos olvidado cómo se hace lo que no sea pagar.- Se detuvo. Miró sus propias manos esas manos grandes, los nudillos gruesos, la piel oscurecida por décadas de sal y cuerda como si estuviera leyendo algo que tenía escrito ahí desde hace mucho y que solo ahora tenía sentido completo.-Hoy tú hiciste algo que nosotros no hemos podido hacer en cuatro meses.- No era admiración exactamente -Fino me dijo que Crewe entró a la taberna de la calle alta. No se fue del pueblo. Eso significa que esta noche va a volver a bajar, y cuando baje va a querer respuestas que no tenemos cómo darle.- Sus ojos volvieron a Dean -Si viene ayuda de verdad, nosotros cooperamos. No te lo prometo porque seas de la revolución o porque hayas derribado a diez hombres. Te lo prometo porque Fino tiene doce años y yo no quiero que aprenda a agachar la cabeza como aprendí yo.-Hizo una pausa y cuando volvió a hablar, la voz había bajado -El dinero no se queda aquí. Crewe tiene una ruta. Sale de Baquella cada cinco días en una barca sin marca, dirección noreste. Dos horas de navegación hasta un islote que en ningún mapa tiene nombre, pero que nosotros llamamos Roca Gris. Allí espera alguien. No un marine. Alguien con ropa de civil y papeles de comerciante.- Arko sacó algo del bolsillo. Un trozo de tela enrollado.-Esto lo recogió Fino del bote de Leis hace tres semanas. Leis no sabe que lo tiene. Nosotros tampoco sabíamos qué hacer con ello hasta ahora.- Dentro del trozo de tela, cuando se desplegaba, había un símbolo dibujado a tinta oscura sobre cuero fino. No era la insignia de la Marina. No era ningún emblema que perteneciera a ninguna estructura visible. -El hombre de Roca Gris lleva ese símbolo en el cuello de la camisa. Aquí en Baquella lo vimos una vez, hace seis semanas, cuando bajó a tierra con Crewe. Estuvieron una hora en la taberna de la calle alta. Cuando salió, Crewe pagó la bebida. Y Crewe nunca paga nada.-

El sol había terminado de bajar lo suficiente para que la sombra del asta sin bandera cruzara la plaza de extremo a extremo, larga y sin destino. Desde el fondo del callejón norte no llegaba ningún sonido. Pero los dos sabían que eso no significaba que el callejón estuviera vacío. Arko cerró los dedos de Dean alrededor del trozo de tela con las dos manos. Un gesto breve. -Vete antes de que oscurezca. Y cuando vuelvas - No terminó la frase con palabras.-Vuelve con alguien más.-

Y en algún lugar del islote sin nombre que los pescadores llamaban Roca Gris, alguien que vestía ropa de civil y llevaba un símbolo en el cuello de la camisa esperaba una barca que llegaba cada cinco días con puntualidad de negocio bien engrasado.
[Imagen: hVGbifV.jpeg]

Resumen
  Responder
#12
Si bien no había rastro de los Marine, los hombros de Dean seguían tensos. Lamentablemente mientras sus pies sigan en ese muelle, su alerta no disminuirá, ya que en cualquier momento podían intentar volver para quitarse a cualquier molestia que intente impedir que el tributo de siga pagando. En esos momentos y con su fuerza actual, sabía que no podía derrotar a un alto cargo, tan solo se podía hacer cargo de los soldados rasos y si aparecen varios de ellos, lo pondrán en un gran problema. 

Antes que esos pensamientos ocuparan la totalidad de sus pensamientos, escuchó la voz de Arko, al que le prestó toda la atención que tenía en esos momentos. Él pobre viejo describió el tiempo que han tenido que soportar el pago impuesto por parte de la marina. Mencionó a un tal Fino, tenía doce años, muy joven para tener que ver y vivir algo como eso... Fue imposible para el peliblanco sentirse identificado y entender completamente como ese chico se debe sentir en estos momentos. 


Le dio detalles de a donde se dirige el dinero que día a día se esfuerzan por ganar. Se sorprendió un poco al entender que aquel viejo sabía demasiados detalles como para solo ser una víctima de aquellos barbaros con uniforme, quizá ya estaba luchando a su manera. Ellos parecían tener el valor que nadie en su pueblo tuvo, quizá porque los marines no eran tan brutales... no aún. 

Tomó un pequeño suspiro antes de responder, pues entendió lo involucrado que estaba Arko en todo esto y que si fracasaba él no sería el único que tendría que pagar con las consecuencias, es más, puede que ni siquiera tenga que enfrentar más que un arresto, mientras esta gente... Es mejor no pensar en lo que puede pasar si es que el ejercito revolucionario no puede hacerse cargo de la situación. 

- Muchas gracias por la información... La haré llegar a la gente de más arriba, así que si yo fallo debería venir alguien más. Aunque, como bien sabes, en el South Blue somos la última prioridad de cualquier organización... - Por experiencia, sabe que gritar o resistirse no sirve de mucho... Nadie va a ir a salvarlos porque sí. - Aunque ese tal Crewe caiga, puede que el negocio no lo haga del todo, parecer ser demasiado provechoso para renunciar a él. Para desatar esto puede que hagan falta derramar más sangre de la que nos gustaría.  Prepara a los tuyos por si tienen que despedirse de este muelle, quizá tengan la oportunidad de empezar de cero en otro lado. - Es probable que haya sido demasiado duro con aquel viejo, pero tenía que traspasar sus mensajes, no iba a dejar que mueran por un apego a esta tierra. Sería una forma horrible de tirar sus vidas. 

El cielo estaba de un tono naranja, anunciando que la noche estaba por llegar, anunciando que ya tenía que irse de ahí, antes de que todo se vaya. - Vamos a volver, resistan hasta entonces. - Lamentablemente había hecho una promesa, algo que no le gusta hacer, pero quizá sea la única forma de que esta gente no se rinda y se aferre a una ayuda que Dean traerá, aunque la vida le vaya en ello. 

Antes de alejarse un pensamiento impulsivo se tomó su cuerpo y le hizo decirle algo más al viejo - Oye Arko, recuerda esto. Calle de... no olvídalo, nos vemos. - Levantó el brazo en señal de despedida mientras sus pies lo llevaban lo más lejos posible de aquel muelle. 

Pensó en un momento en decirle la clave que el tipo de las entradas le había anotado en un papel "Calle del Áncora 11, Vientos del Sur, Medianoche", pero sería darle demasiada responsabilidad a alguien que debería estar planeando como pasar los últimos años de su vida. Además, por algo ese tipo le dejó el mensaje a él, seguramente tuvo muchas oportunidades para hablar con Arko y decidió no involucrarlo, así que por ahora él se hará cargo de todo, antes de que la ayuda llegue.

Dean asumió la responsabilidad de solucionar este tema en nombre de la revolución y así debe ser, si él cae alguien más debe venir y si nadie viene... La justicia seguirá reinando.


resumen
  Responder
#13
✓
Aventura T2: Completada

Recompensas Narrador (Kazan)

— Puntos Mugiwara: 15

— Puntos de Rol: 20

— Berries: 30K


Recompensas User (Dean)

— Puntos Mugiwara:10

— Reputación:15 (karmas de reputación aplicados)

— Atributos: -

— Berries: 20K

STAFF DE NAKAMA NO MI
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)