¿Se acuerdan esa vez que Eros le robo a Nozama? [P.R - Fic]
#1
Dïa 75 de Invierno del Año 17

Acto I

La noche nuevamente caía sobre la ciudad de los piratas, el capitán de los Sepultura había hallado un momento de suficiente quietud para poder elucubrar el siguiente paso en el objetivo de la tripulación. Sentado en una de los barriles con suministros en la cubierta de la Black Widow, portaba entre manos un periodico con novedades sobre el ascenso a la siguiente isla. La isla del cielo, Skypiea, subir ahí suponía eludir todo tipo de autoridad del Gobierno Mundial pero para ello él debía ser inteligente. Sabía de sobremanera que, sin un plan, todo sería en vano y seguramente los cañones de las fuerzas de defensa de aquel imperio celestial terminarían hundiéndolos apenas ascendieran por la Knock up stream ¿Acaso el plan correcto consistiría en dejar atrás a su barco? Después de la pérdida del Crimson Stage, Eros no estaba dispuesto a volver a dejar nada atrás, mucho menos al barco que tanto había amado, el barco que él mismo había construido.

La Black Widow era una belleza de la ingeniería marítima, era una avanzada de la artillería, era una vanguardia estética y artística pero ante todo… Era fácilmente reconocible. No necesariamente porque la reputación de los Sepultura fuese exacerbada, pero porque las velas y la madera delataban a la viuda negra sin posibilidad de mediación.

Si querían llegar a la isla del cielo necesitaban poder desaparecer a simple vista, el sigilo no era una opción, escabullirse era imposible pues tan solo había una entrada ¿Cómo lograrlo? Analizo el puerto de Jaya, si bien eran piratas la mercadería era la mayor forma de progreso comercial y era quizás ese mercantilismo la opción correcta para poder salir adelante ¡Debían fingir ser comerciantes! ¿Que tan difícil podía ser disfrazar a la Black Widow como si fuese una simple carabela mercante? Con las habilidades de carpintería de Eros, y su habilidad para hacer hiperfoco en lo relevante… No costaría mucho.

Plegó el periodico cuatro veces, suspiró y observó el cielo. La luna estaba despejada, entonces decidió que era una buena noche para un poco de fechorías.

Podría haberlo consultado con sus compañeros, y seguramente con la ayuda de Varo todo habría sido mucho más fácil pero Eros no era alguien que fuese por lo fácil, era alguien que podía decidir cargar con todo el peso de la responsabilidad sobre sus espaldas para que a sus compañeros no le faltase nada. Eso era un capitán después de todo.

Preparó sus guantes con las garras afiladas, preparó su cuello para poder pelear porque estaba claro que el sigilo no era una de las habilidades del torpe capitán. La vanguardia avanzaba contra todo, como una estampida, y esa era la única forma en la que los Sepultura sabían conseguir las cosas ¿Cuánto tiempo más deberían quedarse? En Jaya no mucho, y eso era quizás el incentivo correcto para poder llevar a cabo un plan tan temerario. Se cubrió con una capa negra que lo camuflarse con la noche, se colocó la capucha de la misma y se dirigió hacia la ciudad.

Acto II

Salió de la Black Widow sin mirar atrás, y sin avisarle a sus compañeros, pues su objetivo era llevar a cabo un plan metódico y simple para poder asegurar el ascenso sin problemas. Cómo tal recorrió la calle convertido en una sombra, no le costaba pasar desapercibido y no era una cuestión de una agilidad inusitada o una destreza sobrehumana para camuflarse, sino su talento para pasar desapercibido a simple vista. Sin intentar ocultarse Eros era alguien de baja estatura, de actitud modesta y tímido que se había acostumbrado a intenta eludir miradas en vez de buscarlas. Cómo tal, no le costó caminar por las calles buscando la zona quizás más concurrida en la noche y no simplemente por piratas.

El modus operandi era bastante simple, donde veía velas de piratas o peleas en las calles entre distintas bandas no iba, porque sabía que en una ciudad donde la piratería era lo que gobernaba por encima de todo, el estatus quo se mantenía gracias a poder dividir los tantos y tener zonas seguras, zonas donde los mercantes se pudiesen sentir en paz para poder seguir trayendo bienes sin necesariamente ser hundidos, atracados o emboscados.

Así fue como llegó al “Cordero Mundial” un pequeño bar cercano a la zona de los muelles donde distintos marineros se juntaban para hablar de distintos rumores comerciantes, que si el precio de la cera de velas en el South Blue, que si los retazos de tela de Micqueot, intercambiaban mapas, bebían, cantaban y trataban de mantener la moral en alto durante los largos viajes. No tenía camas o habitaciones para hospedarse, pero eso era quizás lo más seguro en Jaya, después de todo si tenías a toda una tripulación pirata durmiendo en tu techo por las noches podías dar por sentado que tu bar ya no era tuyo, y tu ya no eras un dueño si no un simple empleado, o en los peores casos, un esclavo.

Una vez entró, hizo lo que siempre hacía: Su plan consistía en buscar la mesa más numerosa, pero con menor ruido, pues sabía que esa sería la mesa que no tenía simples grumetes y tripulantes si no capitanes y maestros de los cuarteles que manejaban las provisiones, y el movimiento de mercadería. Como una sombra se sentó junto a la mesa de los comerciantes parando el oído mientras agachaba la cabeza cerrando los ojos como si estuviera rezando.

Tenía que pasar desapercibido para poder escuchar la conversación. Estaban jugando a las cartas, un juego de esos que automáticamente harían que Varo apostase dinero por gente que ni conocía. Había un gyojin, un tontatta, tres humanos y un oni con grandes cuernos como Giyuu. Mentiría Eros si dijese que toda la conversación fue fructífera, esperó durante dos horas aproximadamente tomando jarra tras jarra de agua pero finalmente consiguió algo de información. Estaban ebrios, los ebrios hablaban alto y con poca discreción, casi en todo momento hablaron de mapas, rutas, precios, intercambiaron información comercial, hablaron de problemas de disfunción eréctil, matrimonios y amantes pero finalmente Eros pudo sacar la ubicación del único navío de Nozama que dormía cercano a la Black Widow en el puerto de carga número tres de Jaya. Sabía dónde atacar, sabía que buscar, el plan se ponía en acción. Dejo una cuantiosa cantidad de berries para costear el tiempo que habia usado ahi, 10.000 berries, y emprendió camino hacia los muelles pasando a su forma completa en el trayecto para avanzar bajo tierra.

Resumen


Akuma no Mi
[Imagen: xNGUFie.png]
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)