[Pasado - FIC] - Hasta más oler
#1
Día 70 de Otoño, Año 17, 11:39
Solar Karma, Camarote de Garnet

A veces, la vida del artista, y del músico, era una llena de ironías y sarcasmos. Cuando más necesitabas sacar inspiración para sacar adelante una pieza musical o cualquier obra de arte, era cuando las musas decidían abandonarte más que nunca. Y por el cambio, cuando más inspirado podía estar uno, era cuando el dolor arraigado era tan notorio, que la única manera de sacarlo y extraerlo de tu alma era haciendo que esta rugiera y resonara a una misma frecuencia. Por tanto, no era equívoco decir que, la vida de un buen artista, era una que estaría llena de lamentos en su mayoría. Y para alguien como Garnet... No era distinto, más allá de su fachada simplista y despreocupada.

Aquel día, el pelirrojo se hallaba tumbado en su cama, mirando a las musarañas del techo con un sólo propósito. Debía continuar su vía del músico. Con su entrada en el Nuevo Mundo, y con todas las posibilidades que aquello podía ofrecerle, sentía que su objetivo por ser la mayor superestrella del mundo no había hecho más que empezar. Pero entonces, ¿qué le faltaba al pelirrojo con delirios de grandeza? - El menda necesita más temitas para tocar... No puedo tocar siempre la misma canción, ¿es o no es? - Musitó el skypiean y es que, a fin de cuentas, una estrella de verdad, debía tener un gran repertorio musical si es que quería ser reconocido por las masas. Por ahora, su objetivamente mejor pieza, era la que llamó como la estrella que más brilla, la canción que dedicó al épico enfrentamiento que disputó con su hermano de otro bando, Seandass, bajo la promesa de que no dejaría que nadie olvidara ni su memoria, ni su determinación, ni su sueño. Y si bien el músico tenía varias ideas de canciones pensadas, para muchas de ellas sentía que no tenía la inspiración suficiente como para trabajar en ellas. Quería dedicar una canción a cada uno de sus amigos, una para todos los Shogun Gari que murieron e incluso una para Pretty. Pero por más que le daba vueltas, no conseguía con la tecla. No hasta que recordó, en lo más profundo de su corazón, un dolor que, si bien había superado, todavía quedaban residuos de lo que fue un amor frustrado. Un amor que se quiso acercar tanto al sol que acabó reduciéndose a ceniza.- Ikirami... - Pronunció, entrecerrando los ojos con pena para, acto seguido, rechinar sus dientes de frustración y rabia.

Era un tema que había intentado abordar un sinfín de veces pero que, siempre que pudo, terminó por rendirse, al avivar la llama de ese dolor que tenía guardado en su ser. Por más que lo tuviera superado, la intensidad con la que vivió ese romance por aquella marine de la que estuvo perdidamente enamorado, hacía que el mero hecho de pensar en ella le escociera y le pellizcara la boca del estómago. No obstante, con la llegada al Nuevo Mundo, Garnet era también un nuevo hombre. Alguien que podía luchar y tirar hacia delante, sin miedo a las consecuencias.- Deja de dar tanta pena o qué, ¿eh? - Se dijo a si mismo, levantándose de la cama de un salto para ir directo hacia su escritorio, sentándose así en la silla y sacando un trozo de papel y pluma que, posteriormente dejaría sobre la mesa. Era hora de escribir y componer su próxima letra musical pero, enfrentarse al papel en blanco en ocasiones era aterrador.

- ¿Y qué coño quiere el menda contar? - Se preguntaba mientras daba toques con su pluma sin tintar sobre el folio inmaculado.- ¿Sobre la historia de nuestro amor? - Propuso en primera instancia, recordando su idílico primer encuentro en la isla de Skypiea. No tardó en obtener su primera negación.- Nanai, demasiado cursilón... - Primera idea desechada.- ¿Y qué me dices del sexo? - Sugirió seguidamente, recordando así todas las veces que fornicaron los dos pelirrojos en celo, siendo una de las mejores cosas que vivió durante aquella relación debido a lo pervertidos que eran ambos.- Pueje pueje... - Soltó una carcajada, mientras sentía como su entrepierna empezaba a sufrir una perturbación en la fuerza, que no llegó a más debido a que ese sentimiento fue eclipsado por el abandono que sufrió por parte de la sensual marine.- ¡PUÑETAAAAAS! - Alzó sus brazos en alto, gritando a los cuatro vientos hacia el techo.- ¿¡Por qué me abandonaste Iki!? ¿¡Por qué!? - Cuestionaba a un ente invisible, mientras la cabeza de Garnet se hundía de lleno en la mesa. Y en ese momento, tuvo un clic en su cabeza.- El abandono... - Expresó el pelirrojo, volviendo a levantar su cabeza de la mesa, mirando al trozo de papel con incredulidad. Sin lugar a dudas, era lo que más le dolía y le pesaba de todo lo acontecido y, por tanto, de lo que más podría expresar. ¿Pero sería capaz? - ¡Claro que sí! La palabra incapaz no existe en el diccionario del menda, es decir, el gran Garnet, ¿es o no es? - Declaró sus intenciones, mojando su pluma en el tintero, comenzando a escribir y componer como un loco la letra de esa canción.

Después de varios minutos que se tornaron en horas, la obra de Garnet estaba lista, tanto las letras como a nivel musical e instrumental. El pelirrojo, al ver tanto su partitura improvisada como la letra de la canción, fue directo a agarrar a Sabertones, colocándoselo directo para tocarla.- Bien... - Tocó el primer acorde, dejando que la nota vibrara hasta diluirse en el ambiente.- Te vas a enterar, Ikirami. - Sonrió, comenzando así, la nueva pieza musical que le permitiría a Garnet sacar todo el dolor que le afligía.


¿Queda alguien allí?
¿O me estoy volviendo loco?
Después de irme herido de Momoiro
Mi corazón se partió

Tal vez, todas las veces que sangré
Por promesas y sueños sin cumplir
Esperando que llegara el amanecer
Bicheando al sol huir
Tal como tú


En aquel solo de guitarra, Garnet pudo volcar todos sus recuerdos más dolorosos, y así como los más bonitos, en lo que duró su relación con Ikirami, reproduciéndose en su mente como si fuera una película puesta al triple de velocidad. Cada nota era un "te quiero" roto, o una promesa que jamás se cumplió. Planes de futuro tirados a la basura cuando la marine de pelo rojizo decidió hacer caso omiso de las llamadas de Garnet, pretendiendo que nunca existió. Pretendiendo que nunca iba a regresar.

¿Cuánto te va a tomar?
A mi cama regresar
Nuestra vida en rosa
Se esfumó, hasta más oler (hasta más oler)
Hasta más oler (hasta más oler)

Eternamente, lejos de ti
Y de todo nuestro amor
Darme al alcohol es lo mejor
Que puedo hacer por mi

¿Cuánto te va a tomar?
A mi cama regresar
Nuestra vida en rosa
Se esfumó, hasta más oler
Hasta más oler (hasta más oler)

Sabes que es tarde ya
Ella no va a regresar
Rezaré por su calor, una vez y otra vez
Hasta más oler
Hasta más oler


Una vez terminó el tema, el pelirrojo quedó exhausto, jadeando forzosamente ante el esfuerzo físico y, sobre todo, mental, que había realizado el pelirrojo.- Lo hice... - Expresó, anonadado e incrédulo.- ¡JODER! ¡VAYA SI LO HICE PUAJAJAJAJA! - Finalmente, Garnet lo había conseguido, había conseguido algo que necesitaba todo artista para ser considerado una superestrella. Tener una canción de puro despecho hacia tu ex.
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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