[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano - La Arena (Parte V) - FINAL
#1
Los participantes provienen de este tema.
Aquí se desarrollará la "Prueba de Combate (FINALES)"

Todos los participantes, por favor, postead a continuación vuestra aportación a la prueba. Recordad usar el comando [ personaje=3941 ], sin espacios



Otro año más pasaba, otro año más dónde se celebraban los Juegos del Soberano en nuestra sagrada tierra de Shandora. Otro año más en el que perdíamos tiempo inmensamente. Diables! ¿En qué estaba pensando el Emperador? ¿Por qué tanto empeño en hacer que la gente del Mar Azul subiera a Shandora? Ensuciando nuestra tierra de leyenda ¡y sin cobrarles ni un sólo berry! Con la de problemas que teníamos encima. Se avecinaban tiempos difíciles, y Zarutsuki necesitaba escuchar plenamente mis consejos… Y ya me encargaría personalmente de que los cumpliera estuviera de acuerdo o no.

Por fortuna, la primera parte de los juegos llegaron a su fin, dando James el aviso y anuncio del descanso para poder pasar a la siguiente fase. Aún no sabía que había visto Zarutsuki en un simple humano, en alguien que debía ocultar su rostro para no mostrar su verdadera al mundo, ridícul! — Quina meravella! ¡Qué jolgorio de juegos, Zarutsuki-sama! — Aplaudí con efusividad, hablando con una voz extremadamente aguda para mi cuerpo, manteniendo los ojos cerrados y una gran sonrisa que me recorría de oreja a oreja, reflejando una falsa pero creíble alegría por tal evento.— ¡No puedo esperar para ver que clase de pruebas nos esperan a continuación-VALORS! — exclamé, adulterando nuevamente mis pensamientos, al mismo tiempo que pasaba mi mano derecha hacia mi reluciente calva. Estaba sentado actualmente en el palco del Palacio, quedando mi asiento ubicado a la derecha del del Emperador. Además nosotros, había otros de sus muchos amigos que se hospedaban, a pesar de no poseer siquiera el linaje de nuestros ancestros.

Mientras el descanso proseguía, mi mente divagaba al mismo tiempo que me embriagaba de toda clase de delicias que teníamos allí. No había nada mejor como un buen vino y unas uvas recién recolectadas. Aunque nada podía superar a los calçots, quina delícia! Todo hasta que James anuncia el comienzo de las semifinales, no sin antes dar paso al discurso del que se había convertido en uno de los ojitos derechos de Shandora, ese Lunarian.— Creo que debería ir partiendo hacia la carpa, Zarutsuki-sama — Me levanté de mi asiento, con esa falsa sonrisa y voz de complacencia que ya me habituaba.— ¡Ya sabes que me dan miedo las alturas y no puedo subir a la nube voladora INDA INDA INDA! — Otra de mis muchas mentiras, simplemente no era lo suficientemente digno como para subirme en ella.

Conforme me levanté del asiento, agarré mi bastón, mi mayor arma, que se encontraba apoyado en el respaldo y comencé a caminar hacia las afueras del Palacio, sin pausa pero sin prisa. Quería asegurarme de que el Emperador no me viera la cara mientras tenía lugar el discurso de Kuraku Natta. ¿Qué estábamos consiguiendo la Paz y Armonía en la tierra de Shandora gracias a la unión de razas? Ximpleries! Toda aquella falsa propaganda de la paz no hacía otra cosa que degravar y alejar la perspectiva del verdadero problema que se avecinaba en Shandora. ¿Que los Birkanianos han estado esclavizados durante años y ahora hacemos como si nada hubiera ocurrido? ¡Sandeces! Les coses clares i la xocolata espessa. Pero no pasaba nada, pronto todo cambiaría… Pronto todo sería de verdad un lugar idílico y de ensueño.

Debido a mi parsimonia a la hora de caminar, el discurso terminó una vez que salí del Palacio, momento en el que daba inicio el combate de las semifinales. No podía importarme menos. De vez en cuando, es verdad que iba algo más rápido, gracias a los pedos que me iba tirando, “el poder de la propulsió” le llamaba. Pero por cuestión de imagen debía presentarme como mínimo a las finales como Conseller del Emperador. Ya me escaqueé la edición pasada fingiendo una gastroenteritis explosiva. Fingir la misma excusa dos veces podía hacer que se cayerá mi faceta de mentiroso y traidor. Afortunadamente, cuando llegué hasta la Arena, tanto el combate que precedía la final como el posterior anuncio de James terminaron. Zarutsuki aún no había llegado, así que podía dar un breve discurso para hacer el paripé. Tomé el puesto de James, colocándome en el centro de la Arena, mientras podía escuchar algunos aplausos y vítores.


— ¡Pueblo de Shandora! — bramé, a pleno pulmón, alzando mis dos brazos hacia arriba, con mi bastón siendo empuñado por mi mano derecha mientras que, con mi siniestra, mantenía extendidos sólamente mis dedos índice y corazón.— ¡Qué glorioso día el de hoy-VALORS! — bajé los brazos, girándome hacia dónde estaba sentado el “hombre del momento”, Kuraku.— ¡No hace falta que vuelva a repetir las palabras que ya ha pronunciado buenamente nuestro compatriota y Mord Kuraku INDA INDA INDA — reí falsamente. Ni muerto pensaba seguir aquella propaganda. Ya les iba a dar yo referéndum.— Espero que gaudiu molt de la final! No os molesto más, ¡que tiene que venir aún nuestro aclamado el Emperador, ¡Zarutsuki-sama! — Y tras exlcamar su nombre, apunté con mi bastón hacia el palco del Palacio, mientras guiñaba mi ojo tras mis gafas. Tras aquello me dirigí hacia la carpa, saludando con mi mano libre tanto a Kuraku como a James con otra falsa sonrisa, pasando a sentarme en el asiento ubicado más a la derecha, quedando sólamente libre el trono del centro. Esperaba que al menos la comida estuviera buena.

INFO
  Responder
#2
Siempre me calentaba el corazón poder celebrar estos juegos.
Una tradición tan longeva como esta en un lugar tan imperecedero como este, era algo perfecto. Mis ojos agradecían cada uno de los eventos que se iban sucediendo con el pasar de los años. Cada una de las pruebas, cada uno de los participantes, y cada una de las gotas de diversidad y aceptación que la participación de los extranjeros aportaban a esta tierra maravillosa. Una tierra legendaria pero marcada por un fuerte sentimiento negativo. Un sentimiento que yo mismo intentaba paliar y cambiar a como diera lugar para que las buenas gentes de la Tierra Dorada de Shandora pudieran participar en el futuro del mundo formando parte de la maravillosa unidad del crisol de este planeta.
No podía presenciar personalmente todos y cada uno de los eventos, pero podía asistir al clímax, la cumbre del encuentro, el momento en el que los mejores entre los mejores luchaban para demostrar su supremacía y ganar mi favor. Favor que por otra parte no era ni más ni menos que una minucia en comparación al gran bien que su presencia, inconscientemente, daba a Skypiea. Era un intercambio.
Hasta el día en el que mi buen amigo Yojimbo estuviera preparado para volver a liderarnos y salir al mundo, libres de prejuicios y cadenas, unidos con una sola voz.

Y hablando de voces, aquel joven, Kuraku, había tenido una maravillosa intervención durante estos años y se había labrado un nombre y una imagen entre mis gentes, una persona cabal y respetuosa que buscaba el bienestar y la alegría de todos los que residían sobre las nubes. Una igualdad que yo también perseguía pero que por algún motivo que desconocía se me escapaba de las manos... hasta que llegó él.
Recuerdo el año en el que participó en estos juegos, y cómo olvidarlo, fue el año en el que apareció Yamamura, el hijo de mi rey, Yojimbo. Me acuerdo bien de su destructivo y devastador poder, y de cómo decidió sacrificarlo a manos de Pawurs para poder quedarse en este sagrado lugar y luchar por una convicción que había obtenido en su estancia aquí. La igualdad entre los pueblos del cielo.
Era una joven, y quizá con el tiempo podría ser un buen sustituto si la vejez agrietaba más mis huesos, antes de que nuestro rey o su descendiente reclamasen el trono de Shandora de vuelta.

Las palabras de Puigdemonium resonaron tras las del joven, acuciando los oídos de nuestros invitados, y yo... Simplemente me limité a hacer lo mismo que estaba haciendo desde que llegaron a este lugar: observar.

Mi nube voladora era una herramienta formidable, no prodigio de la tecnología de los diales, y el mejor punto de apoyo para observar cualquier cosa, desde lo alto. Puigdemonium se despidió de mi antes de dirigirse hacia el siguiente punto de las pruebas, y yo me desplacé con mi nube alzándome para poder ver las vistas de este hermoso lugar, como siempre hacía cuando tenía oportunidad — Uhahaha — me reí entre dientes, rascándome la barbilla — Tiene buena pinta esto-son — y comencé a descender en espiral hasta aterrizar frente a mi silla.

— ¡BIENVENIDOS A SHANDORA! — dije alzando la voz todo lo posible para que se me escuchara bien, mientras mi nube voladora desaparecía dentro de su dial — ¡Soy el Emperador Zarutsuki! Es un honor daros la bienvenida a mi majestuoso hogar, la tierra mas mágica del mundo conocido, y poder contar con vuestra participación para mantener viva la tradición de los juegos un año más. ¡Gracias a todos por dar vuestro máximo esfuerzo! Espero que hayáis disfrutado de la velada, y que disfrutéis aun más de lo que está por venir ¡nunca se sabe cómo pueden terminar estos juegos! ¡y yo os esperaré a los vencedores para otorgaros los dones de Skypiea. Hasta entonces, gozad de nuestra tierra — dije alzando las manos al cielo, y me senté en la butaca central, acomodándome y relajándome, dando una palmada sonora — ¡QUE COMIENCE EL ENFRENTAMIENTO FINAL! —era el momento de la verdad.



Turno
  Responder
#3
Atributos Personaje


Su estado de concentración no le permitió definir demasiadas cosas, sin embargo, las orejas de Kuroshiro gachas fueron un detalle que no se le escapó, y si hubiese sido otra la situación se habría ofuscado por completo en reconocer qué le pasaba. En su defecto, decidió ignorar su opinión de la Semifinal y cerró ese asunto con algo muy simple —Ya hablaremos luego de los Juegos. —fue una reacción a él, de eso estaba seguro, y conociendo su energía no era lo típico. Eso sí, se frustró con lo de Sigurd, y termina estirándole las mejillas —¡NyyyyRAAAA! ¡Que por eso le dicen Carnicero de Whisky Peak! —bufó, dándole la razón asintiendo a Kael.

Lo bueno llegó después, con el fin de las Semifinales y el Dirigente anunciándolo, abriendo la victoria hacia el grupo dos con Rackham Uker destacándose, definiendo que irían Barald, Bartolomeow o Bertram. En ese instante lo supo, le tocaba. Pero antes de ello, una nueva presencia se asomó a la arena, animando a la gente y elevando los brazos, uno de ellos con un bastón llamativo, y la otra mano extendiendo sus dedos índice y corazón, aunque su anuncio es considerablemente breve, porque el verdadero protagonista saldría en después.

El Emperador, Zarutsuki, descendió en su nube con una espectacularidad a la que ya los tenía acostumbrados Shandora, dándoles la bienvenida a su tierra sagrada y honrándolos con unas palabras dignas de un soberano. Para su sorpresa, no sería el Dirigente quien daría paso a la gran final, y eso tenía sentido, porque la presencia de aquel mono flamígero era el punto más alto del Evento, luchar frente a él ya sería una proeza en sí misma, y eso lo emocionaba.

Después de semejante espectáculo y con un público de primera categoría, sólo restaba el último paso para finalizar aquel evento, y Hasegawa conocía uno de los dos nombres principales que iban a participar. Con ese ímpetu que lo caracteriza y aún al lado de sus compañeros marines, se puso de pie sin que el duelo fuese anunciado, ajustándose durante breves segundos las gafas de sol y mirando de reojo a sus amigos, instante donde decidió quitárselas para enfatizar lo que les diría mediante un fuerte contacto visual, guardándolas en el interior de su chaqueta reglamentaria, colgada de sus hombros. —Mantengan la boca cerrada y sólo disfruten, así será mejor, ¿de acuerdo? —una retórica, porque en realidad esperaba no tener que debatir el motivo, aunque su mejor amigo, Omuyaga, podía llegar a suponerlo considerando el contexto.

La expectativa no lo consumía, le generaba mayor concentración, sabe que no puede arriesgarse, Curok Odail le enseñó las vías existentes para lastimarlo incluso con sus cualidades elementales, y desde Kutsukku se juró no volver a caer en ese tipo de errores.

Decidido, se ajusta la chaqueta y comienza a caminar, aún en las gradas.

[Imagen: 685a3c11-5dc0-4883-a14d-0ef832f2f4e2.png]

—¡Bien! ¡Es la hora!

Son las últimas palabras que el grupo de marines escucharía de su parte, pues fue el primero en recorrer todo el camino hacia la arena para posicionarse, activando su fruta del diablo previo a ingresar al sitio de combates, con un brillo muchísimo más intenso del usual, la luz desprendiéndose de su silueta. Una vez lo pisó, observó el espacio, la zona medía 80x50, manteniendo a los Custodios en los mismos puntos que antes, y de hecho, refrescando el sector de las gradas desde donde bajó Hasegawa, terminó pasando al lado de Navur con sutileza, sin siquiera mirarlo a modo de respetar la labor ejercida.

Se posicionó a veinte metros exactos de la carpa real, dándole la espalda a la misma. Eso no evitó que se girase hacia ella o que fuese a cambiar la dirección a la que miraría si su rival intentaba ponerse a su espalda, porque Shin no iba a perderlo de vista en ese posicionamiento inicial. Durante ese lapso, miró atentamente todo el campo, asegurándose de que no perdería del foco a su enemigo.

Mantiene una sonrisa serena en el centro de la arena, a 60 metros del otro extremo y a 25 de los laterales. Su mente está completamente centrada en su estrategia, imaginando las formas en que utilizaría la luz que lo caracteriza. Al final, sabe que puede estar tranquilo en esos breves segundos, porque la pelea no iniciará hasta que Zarutsuki de la orden, y una agresión anti-deportiva en la tierra donde las hostilidades están prohibidas podía meter a su adversario en serios problemas.

Incluso antes de la señal, elevaría ambas manos apuntando a su oponente con los dedos índice, extendiendo los pulgares y formando dos pistolas. Iba a mantener su planteamiento, no darle respiro a nadie, dispuesto a atacar en el instante en que se habilite el duelo.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3093 + 0 = 3093
Energia: 3138 + 411 = 3549
Espiritu: 1132 + 0 = 1132
#4
Atributos Personaje


Una gran alegría empezó a recorrer mi cuerpo y me levante de un salto al "Dirigente" anunciar el final y el resultado del resultado de la semifinal. -¡Vamos! ¡Bien hecho! Ha sido una pelea peculiar, pero al menos has demostrado lo que valías-don- Exclamé alegremente, valorizando a mi compañero de equipo, y olvidando que estaba rodeado de gente. Pero en cuanto volvió en sí, se dio cuenta que había gente a su alrededor y la alegría se convirtió en vergüenza provocando que se pusiera rojo y volviese a sentarse.

"Esto ha estado muy ajustado-don..." Empiezo a decirme. "A empezado mal, pero al final ha dado la cara, suerte que su compañero no le cubrió en barro... seguramente debería agradecerle a la morena esa-don..." Proseguí con una sonrisa. "Aun así... de esto debo aprender... a no perder la compostura y controlar mi impulsividad-don..." Razone, reconociendo que había estado mal que me enfadase porque no habían contado conmigo para pelear y además por pensar que porque había sido casi un cero a la izquierda durante las pruebas de fuerza, iba a ser igual de malo en el combate.

"¡Grande Uker!" Celebré alegre al escuchar como el enmascarado anunciaba que el equipo dos, gracias al buen desempeño de un tal Rackham Uker, en ese momento descubrí que aquel era el nombre del tipo del mechón blanco, había conseguido hacerse un puesto en la gran final, siendo esta otro combate contra el equipo que quedo primero en puntos en la fase de pruebas de habilidad.

"Esta vez, nadie se me va a adelantar, si o si, voy a ser yo el que pelee-don" Pensé decidido mientras apretaba los puños y me dirigía hacía la barandilla de las gradas donde me encontraba, allí esperaría el tiempo de espera que había anunciado el enmascarado hasta que anunciarán que los participantes debían ir a la arena.

Durante la espera, un hombre calvo, con barba y alas blancas, apareció en la arena, saludando a pleno pulmón. "Como siga así se va a quedar sin voz... debería pedirle el micro al Dirigente-don" Pensé mientras lo miraba como levantaba los brazos, portando un bastón en su brazo derecho y elevando únicamente sus dedos índice y corazón de su mano izquierda. No presté mucha atención a sus palabras, puesto que un ruido bastante reconocible ya llego a mis oídos, haciendo que mi vista se dirigiese hacía el cielo, donde había aparecido otra nube voladora.

La nube llego a la altura de la carpa de los "Anfitriones" y empezó a descender haciendo una espiral perfecta. Una especie de Mono ígneo se encontraba subida en él. Al llegar al suelo, este ser absorbió la nube con una especie de caracola, para luego también a pleno pulmón presentarse como el emperador Zarutsuki, el verdadero anfitrión del evento. Dándonos de nuevo la bienvenida a sus tierras y expresando un bonito y honorable discurso.

Cuando el discurso acabo, pude ver como un marine de pelo blanco, al cual miré atentamente porque me sonaba un montón de algo. "Ooh, si es el tipo que me gano en la prueba de céfiro-don" Me dije reconociendo al marine, para luego apoyar mi mano derecha en la barandilla y saltar por encima de esta aterrizando en la arena. 

Ya en la arena mire al peli blanco como se dirigía hacía la carpa de anfitriones colocándose de espalda a esta justo en medio. "Este tipo también posee poderes de fruta del diablo... y diría que son parecidos a los del capitán Ashura, pero con el elemento de la luz o eso me pareció ver durante la prueba-don" Recordé de lo que había visto de mi rival mientras me dirigía al lugar donde me iba a posicionar, que era justo enfrente de mi rival, a unos diez metros de él, con el gran palacio dorado a mi espalda.

Desde su posicionamiento debería estar viendo a un ser de cuatro metros y medio de alto, casi totalmente desnudo, ya que sigo únicamente vestido con mi calzoncillo de pantalón, y el gran palacio dorado a su espalda. Lo miré con una sonrisa cuando vi que este me apuntaba con sus brazos estirados como si sus manos fueran dos pistolas. "Así que ese es tu plan-don..." Pensé intuyendo que me dispararía, por ello empecé a transformar mi cuerpo en el de un águila de apenas un metro de alto, mucho antes de que anuncien el inicio del combate. 

"Es mejor prevenir que curar-don" Pensé expandiendo mi aura y presencia por mi cuerpo, centrándolo en mis garras y pico. "Será mejor que apuntes bien-don..." Pensé justo en el momento que el emperador Zautsuki anunciaba el inicio del combate y salía volando contra mi rival.

Al llegar a mi rival, le agarro los brazos con mis garras, separándole los brazos en cruz e impidiendo que se mueva. Seguidamente sin dar ningún tipo de tregua o espacio entre las dos acciones, golpee con mi pico con gran fuerza la cabeza del peli blanco, realizándole un pequeño corte que empezaría a desprender un liquido rojo, llamado sangre.


MushokuOff
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5035 + 0 = 5035
Energia: 3281 - 134 = 3147
Espiritu: 1447 - 137 = 1310
#5
Una curiosidad interesante, su rival en la final era el puesto número dos en la prueba de Céfiro, aquel sujeto que vio junto a María Merlot al principio y a quien ya había derrotado, demostrando que podía alcanzar velocidades más altas. Hasegawa no lo perdió de vista, observándolo fijamente y recordando su nombre por los escandalosos anuncios del Dirigente, entendiendo que se enfrentaba al enviado del Shichibukai Ashura, Bartolomeow Flint.

Su sonrisa se amplía de inmediato, abriendo los ojos con una fijación prácticamente extrema, otro indicio de la concentración que mantenía en ese instante, pues no se iba a dejar amedrentar por la presencia del Emperador en la carpa a su espalda, ni por el palacio envolviendo la silueta del Buccaneer de elevada estatura. Mucho menos iban a intimidarlo los vítores del público, hambriento por una buena muestra deportiva final antes de volver a sus propias rutinas en la isla por encima del cielo.

Flint presumía las malas costumbres del marine Tenryuubito que una vez supo derrotarlo, y aunque deseaba enfrentarse otra vez a Enji para demostrarle que aquel desliz iba a pertenecer únicamente al pasado, observar la manera en que su oponente se posiciona le recuerda algo que hasta ese momento permanecía dormido.


Ese sujeto era el obstáculo entre su victoria y volver a fallar.

Otra razón para apuntar a su pecho sin ningún tipo de miramientos mientras el brillo de su poder lo envuelve con fuerza, observando hacia arriba por la diferencia de alturas, y demostrándole con un simple gesto la determinación absoluta que lo llenaba. Bartolomeow mostró ser tan rápido que sus ojos no podían seguirlo, aunque eso en su forma de águila, y bajo esa consideración aquel pirata no tardó en transformarse ante su atento seguimiento. Pudo detallar a la perfección la manera en que gradualmente sus brazos se transformaron en alas, ganando un filoso pico y garras con toda la apariencia de hacer añicos la carne al contacto, y no fue hasta completar su transformación que finalmente estuvo listo, de pie a diez metros, frente a frente, dándose en ese contexto la indicación de pelear. Zarutsuki quería presenciar la conclusión de sus juegos.

Logrando que caiga en la finta de sus dedos, no esperó a su oponente, posicionando de manera instantánea tras la palabra del Emperador un cúmulo de partículas lumínicas exactamente en el sitio donde Bartolomeow estaba parado. El detalle es que no necesitaba acertar, porque Flint ya había caído en su trampa sin saberlo, desde el instante en que se puso de pie frente a él. Ese primer golpe fue asegurado, porque la propia velocidad en la ubicación de su luz superaba de sobremanera los movimientos del águila. A ojos de todos, tan pronto como el Soberano habilitó el combate, el protegido de Ashura explotó.

Y por eso se mentalizó tanto en no darle tregua a nadie. Tenía la certeza de que ninguno de los competidores era más rápido que él.

El pirata no llegaría a moverse, pues desde el punto de impacto la luz estalló de manera tan abrupta que su capacidad de reacción le imposibilitaría hacer algo al respecto. Shin, a sabiendas de que la distancia que los separaba era exactamente la misma que el rango de su técnica, se movió dos metros hacia atrás a una velocidad incluso mayor a la que se esparcía su luz, cortando de cuajo todas las acciones e intenciones de su contrincante, y quedando del punto de explosión a doce metros. Era hasta irónico, pues un amante de la libertad...

...había creado una perfecta jaula de pájaros.

Considerando la intención inicial de Bartolomeow, y que Hasegawa en ningún momento dejó de apuntar a su pecho, incluso transformado en águila, de manera inmediata aprovechó la situación y su posición, sin darle margen de reacción. Flint salió empujado hacia el albino en línea recta ocho metros por el ataque, y recortaría a cuatro los que los separaban de no ser por una acción adicional, ampliamente dañado gracias a la cúpula de luz. Desde ese ángulo, y mientras su oponente aún estaba siendo empujado, añadió el dedo corazón al índice y pulgar extendidos de ambos puños cerrados, disparando dos rayos de luz simultáneamente provenientes de sendas esferas de cinco centímetros desde las yemas, al mismo ritmo atroz que sólo unos pocos podían seguir, impactando de lleno en el objetivo; el pecho del pirata en cualquiera de sus formas.

Sin esperar a que se recupere, volvió a moverse al tempo frenético de siempre, a la velocidad máxima que podía alcanzar en ese instante, recorriendo los veinticinco metros que lo separaban del extremo de su derecha del campo, y dos metros adicionales hacia arriba, quedando relativamente cerca de Navur, más concretamente a esos dos metros, siendo el lugar por el cual había ingresado a la arena, dándole la espalda a este sector, que quedó casi pegada a él, y manteniéndose de frente a su rival.

Desde esa posición sonrió, llevándose una de sus manos (la diestra) al costado de la boca para amplificar su voz, el otro brazo a la altura de su torso, en guardia —¡Oeeee, Barto! ¡Mejor ríndete! ¡No voy a contenerme en lo más mínimo! —con el pulgar de la extremidad que usaba para potenciar el volumen de sus palabras, señaló las gradas a su espalda, portando una voluntad tan grande como los sueños que defendía.

[Imagen: 977db505-4347-4403-9eca-305cce2eb22d.png]

—Mis amigos están mirando.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3093 + 0 = 3093
Energia: 3549 - 1651 = 1898
Espiritu: 1132 + 0 = 1132
#6
¡Saludos, habitantes del mundo inferior! ¿Qué me encuentro por aquí? ¿Otra moderación de combate? ¡Habrase visto! Ya uno no puede ni dormir ni defecar tranquilo...

Atendiendo previamente el primer punto de la petición de Bartolomeow (y antes de ir directos al grano), el tema de que en la técnica de Shin no venga que requiere un turno de concentración es, indudablemente, un fallo del staff en el momento en el que se le creó dicha técnica, pero garantizamos que, efectivamente, la técnica fue concebida como una que requiere de un turno de concentración, tanto narrativa como numéricamente. Ahora bien, pasando al meollo de la moderación del combate, leyendo el primer turno de ambos, hemos encontrado una serie de errores y malinterpretaciones que no pueden pasarse por alto.



Comenzando con las malinterpretaciones, ya desde el arranque del combate hay una ambigüedad por parte de los dos personajes que puede a inducir a error. Y es que ambos declaráis que atacáis después de que Zarutsuki da "una señal". Cómo he comentado, aquí hay dos interpretaciones:
  • Caso 1: Esta señal, es en referencia a la última frase de su discurso "¡QUÉ COMIENCE EL ENFRENTAMIENTO FINAL!"
  • Caso 2: Esta señal, es una que habéis decidido inventaros los dos, como añadido al discurso de Zarutsuki.

Si atendemos el segundo caso (es el más fácil de abordar), al inventaros una señal que nunca ocurre y en la que, además, os basáis para iniciar vuestro ataque, al no existir el factor que desencadena la acción bélica, ninguna de las dos ofensivas se darían.

En el primer caso, si tomamos las últimas palabras del discurso de Zarutsuki como esta señal que mencionáis, al suceder esto en la primera ronda, ambos tendrían que iniciar su ataque en la primera ronda. El ataque de Bartolomeow, por tanto, sucedería sin problemas mientras que, el de Shin, al requerir el turno de concentración, no se ejecutaría.



Pero es que además, continuando con otro fallo, hemos visto que Shin, a la hora de poner tu hide en su primer post, en el contenido oculto correspondiente a la técnica Hoshikuzu, menciona que está concentrando la técnica cuando cita en su post:

Cita:Un fulgor dorado lo rodea, tenue, y su mente está completamente centrada en su estrategia, imaginando las formas en las que utilizaría la luz que lo caracteriza.

Y conforme buscamos ese extracto de texto en el primer post de Shin del tema, encontramos que, por desgracia, no existe tal frase en dicha publicación, de forma que la concentración, no tendría ningún sustento on rol y quedaría anulada.

Aclarar que, en su segundo post, a la hora de explicar la acción bélica de la técnica, la cita que desencadena la concentración es distinta:

Cita:Su mente está completamente centrada en su estrategia, imaginando las formas en que utilizaría la luz que lo caracteriza.

Y si bien este extracto si que se encuentra en el primer post - entendiendo que la primera cita, tuvo que ser alguna especie de error, quizás porque previamente el texto era distinto, lo modificaste pero se te pasó modificar el hide -, no podemos darlo por válido pues estaríamos sentando un precedente. Los contenidos ocultos deben estar perfectamente bien definidos. E igualmente, la segunda cita que justifica la concentración de la técnica, si que es algo pobre y genérica (no te preocupes, pues una vez acabado el evento, tu técnica sufrirá un rework para que en, su descripción, venga explicado en que consiste su concentración).



Con respecto al Busoshoku Haki de Bartolomeow, la acción es totalmente válida pues se le entrenó y explicó para que servía la susodicha habilidad de manos de Ashura. Gracias a éste último, y que posee la Moku Moku, conoce además la existencia de las frutas logias (además de por su entrenamiento), además de lograr ver a Shin usar su fruta en la prueba de velocidad. Con ello, es suficiente para que el personaje pueda utilizar dicho haki sin que caiga en metarol.



Con todo ello, la resolución sería la siguiente:

Ambos atacan cuando el Zarutsuki termina su discurso. Shin por los motivos ya explicados (no habría cumplido con el turno de concentración y, además, al fallar la cita del hide se anularía la propia concentración) solo se desplaza hacia Bartolomeow quien lo ataca tal y como ha hecho en su post, cumpliéndose todo su apartado bélico. Los reflejos de Shin le impiden reaccionar así que debe asumir todo el daño, además de quedar agarrado por el pirata. Shin en cambio recuperaría toda la energía empleada.



Por último, y debido al ritmo del combate, y que este debería terminar hoy a las 23:59, ya que el staff no tiene tiempo ilimitado para resolver este tipo de pleitos, el combate sufrirá una prórroga, de forma que éste pasa a terminar, como muy tarde, el día domingo 9 de agosto, a las 23:59, hora española.

Podéis continuar con el mismo orden y tiempo de rol. Buena suerte y dad un buen combate.
  Responder
#7
Aunque el Marine peliblanco se movió hacía delante, cuando lo hizo yo ya me encontraba agarrándolo de sus brazos y ya le había picoteado con fuerza la cabeza, por tanto este se movió conmigo encima. Sonreí para mis adentros, ya que ¿Cómo iba a poder sonreír con este pico?, mientras aguantaba el equilibrio para no caerme por la inercia de su movimiento, el cual había sido a una gran velocidad, pero al tenerlo agarrado me fue fácil mantenerme en mi lugar.

Sin perder el tiempo, ni soltar la sujeción de los brazos que le estaba realizando a mi rival, extendí mi aura y presencia por todo el cuerpo y le volví a atacar con un picotazo en la cabeza, justo en la zona rojiza que se había creado en la cabeza peliblanca del marine, este fue algo más flojo que el anterior, pero seguro que le iba a doler igualmente. Sin llegar a separar mi pico de su cabeza, me transforme en mi forma híbrida, no iba a dejarle respirar, no podía dejar nada al azar.

"¿A ver si ahora puedes moverte soportando mi peso-don?" Pensé divertido mientras me transformaba, sabiendo que tanto mi estatura como mi peso aumentaba en gran medida. Como era de esperar, el cuerpo del marine no soporto el peso de mi forma híbrida, el cual podría decir que doblaba mi peso normal. Lo que provoco que su cuerpo cediese bajo de mí. Mientras caíamos, lleve mi ala izquierda hacía su cuello, rodeando este con las plumas semiprensiles del ala.

Al caer al suelo, una polvareda se levanto alrededor del marine y mío, obstruyendo la visión de los demás sobre nosotros, pero sin impedir que yo siga viendo a mi rival. Por mi gran tamaño, al caer me senté sobre la pelvis del peli blanco, presionándole está e impidiendo que pudiese moverse. Con mis garras seguía sujetándole los brazos direccionándolos hacía los lados e impidiendo que pudiese apuntarme con sus manos, como al inicio del combate, no sabía porqué, pero aquello me hacía sentirme más seguro. Y con las plumas semiprensiles de mi ala izquierda rodeando el cuello del peliblanco. 

-Va va va va va- Solté una carcajada divertida, soltando algo de mi emoción, a la vez que volvía a atacar a mi rivel con un picotazo en la cara, atacando su ojo izquierdo, mientras presionaba con mi peso corporal el cuerpo de aquel pequeño marine peliblanco, al fin y al cabo, casi cuadruplicaba su tamaño. Aún así, tenía claro que alguien que me había superado en velocidad y, además podía, o mejor dicho, había demostrado que podía crear o convertirse en luz, era un rival muy peligroso, por eso debía tomar todas las precauciones posibles y, entre ellas se encontraba usar siempre el Busoshoku Haki, sujetarlo impidiendo que pudiese escaparse, ya que su velocidad era envidiable, y ahora que había conseguido agarrarlo no debía permitir que se me soltase, y por último, no iba a dejar de atacarlo todo el rato, no quería dejarle ningún hueco en el que pudiese atacarme.

De repente todo el ruido de mi alrededor, el cual había desaparecido por la gran concentración que había mantenido desde que me lancé contra el Marine hasta ahora que me encontraba encima de su cuerpo, volvió a mis oídos, pudiendo distinguir los vitoreos de la gente, los cuales demandaban que diéramos todo lo que teníamos, la gente quería sangre y diversión, y yo estaba dispuesto a dársela, pero sin perder mi objetivo, que era ganar aquella pelea y finalmente el evento.

Por ello, no les preste mucha atención, pese a que yo era como ellos y estaba disfrutando de todo aquello, me encantaba pelear y sobre todo sabiendo que era una pelea complicada. Mi rival era peligroso y se notaba por su mera presencia, aun así yo confiaba en mis posibilidades, sabía cuales eran mis puntos fuertes y mis puntos flojos, pero en cambio no sabía cuales eran los puntos fuertes de mi rival, únicamente me podía imaginar algunos, pero no podía fiarme, por eso, el 100% de mi atención estaba en él y mi alrededor más cercano, en concreto en todo aquello que pudiera afectar al combate y hacerme perder la iniciativa.

MushokuOff
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5035 + 0 = 5035
Energia: 3147 + 8 = 3155
Espiritu: 1310 - 224 = 1086
#8
Koshin se desactivó ante el fallo de cálculos, ¿o la propulsión ajena fue más abrupta de lo que esperaba? No lo supo al perderse la figura del pirata entre el frenetismo de la velocidad que ambos podían demostrar, porque cuando se dio cuenta, el buccaneer transformado en águila recortó las distancias hasta cerrar un agarre sobre sus brazos con las garras que observó en los instantes previos a iniciar la contienda. Shin no borró la sonrisa confiada de sus labios, ni cuando la concentración de su técnica fue rota debido a ese intercambio y mucho más importante, el impacto.

Quedó a merced del contrario, recibiendo un picotazo que generó un minúsculo corte en su cabeza, un hilo de sangre descendiendo por su sien derecha hasta alcanzar el mentón, dejándole la mirada fija sobre la bestia animal que lo estaba conteniendo, pensando en cuál iba a ser su siguiente movimiento para intentar librarse y mucho más importante, darle la vuelta a una situación tan desfavorable. Los gritos de sus compañeros marines le llegaban entre los audibles vítores del público general, el rugido de Sigurd era uno imponente, capaz de hacerle recordar cuál era el trato detrás de su elección en ese combate final, y la presencia de Bartolomeow seguía siendo una constante, encarnando los fallos de Kutsukku. ¿Volvería a sucederle? Todavía tenía oportunidades de evitarlo.

Lo cierto es que más allá de la curva en sus labios, presente incluso ante el segundo picotazo y aún más importante, la manera abrupta en que su oponente creció hasta rebasarlo totalmente en peso y altura, inmovilizándolo al sentarse sobre su pelvis y ofrecer otro ataque, los ojos de Shin se mantenían bien abiertos, sorprendido por estar siendo tocado. Había recibido golpes antes, con agua, pero desde el consumo de su fruta el contacto físico cuando él se negaba a ello no reunía precedentes, lo que le hizo dedicarle unas palabras al pirata. —Oye, Barto... eres un dolor en el culo. Me caes bien. —confirmó, mientras su ala parecía contenerlo también por la zona del cuello.

Sus posibilidades se agotaban, pero no iba a rendirse. No cuando los pesados de sus compañeros eran tan ruidosos.

Teniendo en cuenta que sus brazos se encontraban a los lados, producto de las garras, y la posición del pirata en su cuerpo, inclinando el ala hacia delante para retenerlo por la zona antes mencionada, no le quedaban muchas más opciones que acudir a una técnica que le provocó dolores de cabeza en su enfrentamiento contra Curok Odail, por ello no tardó en desprender a altas velocidades desde su cuerpo una cantidad de energía bastante elevada, pues en ningún momento abandonó su forma lumínica. Dos metros de diámetro, por ende, uno de radio en esfera, que tan pronto como apareció, se dirigió desde sus pectorales en línea recta contra el pecho de la imponente criatura, aprovechando la sobrecarga de masa existente sobre él, con una inclinación hacia delante que dejaba su torso a poco más de tres metros debido a como cubría su cuello.

Si antes el polvo impidió que los demás vislumbrasen el forcejeo, ahora era una explosión lumínica en un radio de cinco metros que los envolvía, esto gracias a que encontró un objetivo de impacto a causa de la distancia cerrada en la que se encontraban, siendo un disparo de luz a quemarropa. Una señal a los suyos de que seguiría luchando, mientras los mareos y la pérdida de sangre seguían haciendo mella, y buscaba opciones u oportunidades de liberarse del enemigo.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3093 - 1217 = 1876
Energia: 1898 + 662 = 2560
Espiritu: 1132 + 0 = 1132
#9
Podía ver como su rival se estaba divirtiendo tanto como él, pese a estar dándole una gran cantidad de ataques, este seguía teniendo una leve sonrisa en su cara. Y no dudo en comunicarse conmigo, teniendo primero el descaro de abreviar mi nombre y después decirme que era un dolor de culo, pero sin negar que le caía bien. 

Aproveché que me hablaba para volver a mi forma humana, volviendo a mi peso y tamaño normal, pero siguiendo en la misma posición, sentado en su pelvis, mis pies apoyados sobre sus brazos, impidiendo su movimiento apretándolos contra el suelo y, sujetando su cuello con mi mano izquierda. 

-Va va va va va- Solté otra carcajada divertida en respuesta a su frase, pero mi tez cambio a una más seria cuando de repente un circulo de luz apareció entre el pecho del marine peliblanco y el mío. Segundos después note un fuerte dolor en el pecho, como si algo me hubiese atravesado, con el dolor cerré mis ojos un instante, pero aún así vi a través de ellos un fuerte destello. -Aaauugghhh- Exclamé al sentir el daño del ataque de mi rival, el cual aunque me hizo cerrar los ojos, no me hizo soltar el cuello del marine únicamente me hizo apretarlo con más fuerza al sentir el daño, como acto reflejo.

-¡VAS A PAGAR POR INTENTAR DISTRAERME CON TUS MALDITAS PALABRAS-DON!- Grité enfadado, más conmigo mismo que con él, por dejar que sus palabras me distrajeran, aun así mi enfado fue tan grande, que mientras hablaba y apretaba con fuerza el cuello de mi rival noté como una explosión de aura salía de dentro de mi cuerpo hacía el exterior.

En otro momento, esa explosión me hubiese desconcentrado, ya que no la había sentido en mi vida. Pero en aquel momento de enfado, no le presté ningún tipo de atención, puesto que en mi mente solo estaba atacar a mi rival y eso es lo que estaba haciendo, expandí mi aura y presencia nuevamente. Concentré todas mis fuerzas en mi brazo derecho y apoyándome con el movimiento del hombro y la cadera, le golpeé lo más rápido posible en la cabeza. A este golpe seco le siguió otro puñetazos, menos poderoso que el primero, pero dirigido igualmente a la cabeza de mi rival.

-Fu, fu, fu...- Respiré con fuerza mientras observaba a mi rival, el cual aún se encontraba en el suelo bajo mi peso corporal. Lo observo atentamente, sabía que no iba a poder contrarrestar o esquivar ninguno de sus ataques, me había demostrado ya con el ataque anterior, que iba a ser imposible, lo único que podía hacer era recibir sus ataques y seguir golpeándolo hasta que acabase inconsciente. Y en eso me centré, en mantener mi cuerpo y mente listos para recibir y aguantar cualquier tipo de daño. Y evitar perder el agarre de su cuello, el cual estaba apretando con tanta fuerza que estaba empezando a ponerse rojo.

MushokuOFF
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5035 + 0 = 5035
Energia: 3155 - 341 = 2814
Espiritu: 1086 - 254 = 832
#10
El fulgor dorado seguía vigente, sus sentidos se refinaron al máximo, de pronto inclusive los vítores del público empezaron a reducir su velocidad, como si la concentración del marine hubiese alcanzado un punto más elevado que el habitual, presenciando de nueva cuenta otra transformación del pirata, que aprovechó los segundos previos donde le habló para volver a su estado base, el mismo que le observó al instante en que bajó a la arena de combate. Pero no se limitaba sólo a una mayor capacidad de reflejos en el momento más sensible del intercambio, también ideaba su siguiente estrategia, pensando en cuál sería la mejor ubicación para sus partículas de luz considerando el contexto.

No podía dormirse en los laureles aún mareado, a pesar de que le habría gustado responderle sus comentarios a Flint, este seguía en pelea, y tras recibir su ofensiva, aún sujetándolo con su amplia mano por parte del pecho hasta inmovilizar el cuello, cargó un fuerte puñetazo con la diestra desde la cintura, una perfecta rotación de la cual pudo percibir todos los detalles, donde fijó su frente como objetivo.

Por mero instinto, aún con todo su cuerpo transformado en luz y al esta vez ser capaz de reaccionar a la ofensiva de su oponente, intentó mover la cabeza hacia el resto del cuerpo, comprimiendo la parte previamente mencionada en su elemento e intentando escurrirse entre la mano del buccaneer, esto lo hizo reduciendo el tamaño de todo su cráneo (rostro incluido) a una onda de luz que buscó evitar el puñetazo diestro y quizás, liberarse del agarre, deformando las zonas descritas a pura esencia lumínica comprimida, chocando la susodicha contra la mano izquierda del buccaneer, y manteniéndose en ese espacio libre de diez centímetros entre sus dos manos, aunque pegando la cabeza a la zurda.

El primer impacto chocó contra la arena al apuntar a la parte superior de su cabeza, dejando un espacio entre ambas manos del pirata, el segundo también. Al unísono, Shin descubrió que no podía transformar su cuello para continuar la transición, reduciendo el avance en la mano izquierda de su oponente, y no le quedó más remedio que volver a recomponer su rostro, observando de frente a Bartolomeow, aún sangrando y con la sonrisa intacta en sus labios. No le quedaban cartas para hacerle daño, sólo dependía de una última bala en la recamara y lo poco que podía moldear de su cuerpo en luz. Que, a más analizaba, eran todas las partes que no entraban en contacto con el cuerpo de su oponente.

El fulgor del combate le hizo omitir la escalofriante presión que sintió, aún inmerso en las estrategias a seguir. Pero el fantasma de Kutsukku parecía encarnarse más y más en Bartolomeow. Sabía que a la mínima en que sintiera que lo suelta, no volvería a caer en esa artimaña, tomando distancias con su rival.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1876 - 50 = 1826
Energia: 2560 - 49 = 2511
Espiritu: 1132 + 0 = 1132


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: