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Un doloroso despertar [P.R]
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01-09-2026, 01:03 AM
-A ver... A ver... Cálmate... yo no soy alguien muy inteligente... ni tampoco se mucho del mundo... Seguramente yo no sea el mejor para explicarte esto... tienes razón-don...- Empecé a decir después de escucharlo un buen rato hablar sobre si operaciones y sextas. -En primer lugar... te recomiendo abrir tu mente... y aunque parezca raro pensar que solo lo que puedes ver existe-don...- Proseguí hablando mientras intentaba estirar mi pierna izquierda, ya empezaba a estar incomodo de estar todo el rato encogido y quería probar si con aquella postura podía estar igual de cómodo.
Así que poco a poco empecé a estirar la pierna, mientras el médico volvía a ofrecerme consumir algún tipo de medicina para aliviar mi dolor y poder hacerle una demostración. -No, ya te he dicho que no quiero nada... este dolor lo quiero sentir al completo-don....- Le contesté con un tono bastante cansado de tanto repetirle que no quería atajos. -Yo aprendí a usar este poder poniéndome al limite... en una situación de vida o muerte... Así es mi capitán-don...- Seguí aún con esas pequeñas pausas que me obligaban a hacer los pinchazos del estomago. -¿Alguna vez has meditado...? Bueno de primeras... ¿Sabes que es la meditación-don...?- Le pregunté mientras lo miraba calmado, sin hacer mucho caso a sus gesticulaciones.
-Para mi... fue algo que me ayudó muchisimo... me permitio entrar en mi interior... divisar ese aura... que te he nombrado antes... yo lo llamo así... tu llamalo como quieras... y después... lo expandí... e intente... mantenerlo en el lugar que necesitaba... como te decía fue una situación de vida... o muerte... así... que no le di muchas vueltas... y solo hice que... repetir y repetir... una y otra vez... hasta que lo conseguí... dominar-don...- Le explicaba poco a poco, ya que a veces los pinchazos eran más seguidos y otra veces me permitían hablar más seguido.
MushokuOff
01-09-2026, 02:31 AM
Abrir su mente.
No era complicado, a fin de cuentas, se creía alguien con la mente bastante abierta a las sorpresas que daba el mundo; sí, ese no era el problema, si no la manera en que su mente intentaba ver la utilización de aquel haki, se le hacía incomprensible; sin embargo, por su bien intentaría dejarse llevar y “ver” las cosas desde un punto de vista distinto.
—Bien, supongo que puedo intentarlo, a diferencia de ti, que insistes en soportar un dolor tan incómodo y… ¡Oh! —En ese momento una idea llegó a su cerebro, una idea algo tardía y que lamentaba no haber tenido apenas salió de la arena de juegos, pues enseguida habría mandado a alguien a buscar un camino rápido al Royal Flush para buscar sus herramientas médicas. Volvió a suspirar, aunque esta vez no agotado, si no decepcionado consigo mismo. —¿Sabes? Es una lástima que no tenga mis instrumentos médicos aquí…Habría sido interesante poder probar el umbral de dolor de un buccaneer, habría sido un experimento curioso y tu pareces un excelente sujeto de pruebas con ese masoquismo tuyo —. Pronunció con una voz que ahora parecía algo triste, al igual que su expresión, aunque pronto esta camnió a una de interés al volver a centrarse en la explicación sobre aquella armadura invisible.
—Tsk… ¿Por quién me tomas? Soy un médico certificado —. Falso, no tenía ningún diploma, pero siempre podría falsificar uno. —Por supuesto que sé lo que es la meditación, creo que cualquiera sabría y sí, he meditado…mi maestro en Momoiro me enseñó a calmar mi mente de esa manera, aunque nunca he sido muy adepto a esa práctica…Ni mi mente ni mi cuerpo disfrutan de estar quietos por mucho tiempo, aunque parezca lo contrario —. Porque si bien era cierto que podía quedarse sentado sin moverse mucho, concentrado en una sola tarea, su mente sí que iba como un tren, a mil kilómetros por hora. —Pero… ¿Espera? ¿Cómo que vida o muerte? No podría meditar estando en una situación de vida o muerte y… ¿Cómo que capitán? ¿Eres un marinero? Creí que habías venido aquí a vender sándwiches…o eso dijeron, que eras un sandwichero…uno que sabe defenderse y pelear…
¿En algún momento el buccaneer le habló sobre como llegó a esa isla? Intentó pensar en el recorrido que hizo junto al hombre cuando llegaron a la isla, pero lo cierto es que poco o nada podía recordar sobre cualquier cosa vivida en ese momento.
—Bien…como sea…supongo que no importa si eres sandwichero o marinero, tu capitán debe ser alguien temible —. Pronunció en voz alta, pero más para sí mismo que para el otro hombre. —Aunque, por otro lado, si te ayudó a despertar esa habilidad, debe ser alguien interesante…Jmmm… ¿Qué probabilidad hay de que lo conozca? Quizá él podría explicarme mejor sobre eso de las auras y armaduras invisibles…Aunque eso de que ponga a la gente en situaciones de vida o muerte no suena muy agradable —. Un escalofrío recorrió su cuerpo al pensar en ello. ¿Qué clase de entrenamiento debía llevarse a cabo para poder lograr tocar lo intocable?
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01-09-2026, 02:53 AM
El medico parecía estar desvariando con sus cosas, hablaba de si certificados médicos, herramientas y esas cosas, realmente eran cosas que no me importaban, yo solo estaba intentando luchar contra aquel dolor que sentía, que realmente me hacía sentirme vivo. "Parece ser... que lo que vi antes... solo era un sueño... vaya... mi subconsciente me ha despedido de mi poder de águila... que poderosa y extraña es una mente-don..." Pensé recordando parte del sueño que había tenido mientras estaba inconsciente y hilando cosas que ahora tenían bastante sentido. Aunque claro, también había esa gran silueta escupe fuego, que no tenía ni idea que podría ser.
-¿No te lo dije... en su día...? Soy un pirata... Y pertenezco a la tripulación de unos de los shichibukais-don...- Informé como si nada al pelirosado, me extrañaba no haberle informado, no sé porqué me sonaba que si, pero daba igual, realmente el médico siempre había sido un tipo extraño, bastante olvidadizo por lo que iba viendo.
-Digamos... que a mi capitán le llaman la catástrofe es un tipo... peculiar... y... destructivo-don...- Seguí hablándole pausadamente apretando los dientes cada dos por tres para soportar el dolor. -Tampoco tengo claro... que sea el tipo de maestro que te gustaría la verdad que es bastante severo... y bueno... no le importa la vida de la gente débil-don...- Proseguí con esfuerzo y faena para seguir hablando.
Hice una pausa, puesto que un fuerte dolor me hizo revolverme mientras volvía a encoger la pierna que había estirado con anterioridad. -No tengo barco... No tengo como volver al mar azul... si tu y tus amigas... me ayudáis os presentaré a mi tripulación... son tipos estupendos-don...- Proseguí hablando después de realizar un par de respiraciones profundas, intentando calmar de nuevo aquel ataque de dolor que me había pillado por sorpresa en ese momento.
MushokuOff
01-09-2026, 03:27 AM
(Última modificación: 01-09-2026, 03:28 AM por Hyákinthos.)
—¿Shi…qué cosa? —No reconocía el término, después de todo, aunque su mente pudiera retener todo el conocimiento sobre libros de anatomía, botánica o biología, lo cierto es que, para otras cosas, era bastante inútil y lo cierto es que poco o nada sabía sobre otras tripulaciones, ni siquiera conocía a las que estaban compuestas por los piratas más temibles. —¡Bah! No importa…Aunque ahora tiene más sentido, pareces más un pirata que un sandwichero, ya decía yo que había algo raro en esa profesión, pero no soy nadie para juzgar a otros, por eso decidí no cuestionarlo —. Se quedó con la duda sobre lo que sea que fueran esos tal shichibukais, más que nada porque la conversación avanzó bastante rápido hacia otro tema.
—¿Des…Destructivo? —Tragó saliva, ya no estaba seguro de querer conocer al capitán del hombre frente a él. —¿Y por qué le dicen "La Catástrofe"? ¿Qué clase de apodo es ese? —Quiso dar un paso atrás, pero al estar sentado solo chocó con el respaldar de la silla. —Mira, la verdad es que quizá tengas razón y no sea el tipo de maestro que estoy buscando, pero… ¡HEY! ¿Y qué te hace pensar que soy débil? —Apretó sus puños y soltó un bufido al escuchar eso. —Sé que puedo lucir como una delicada y etérea criatura, como los elfos que algunos escritores describen en sus novelas o esos sobre los que Maki canta, pero podría sedarte de un puñetazo si así quisiera y no, no me interesa que seas enorme…Tienes suerte que sea un pacifista —. Otra mentira más, pues, como la canción: “Todo arde si le aplicas la chispa adecuada” y el médico era lo bastante orgulloso para que, con las palabras adecuadas, lo hicieran olvidarse de su pereza y hacerlo regresar a aquellos años en donde resolvía todo con sus puños.
—Y claro que te llevaremos, no lo dudes…Si Maki o Merlot se niegan, que lo dudo mucho, te esconderé en la bodega del barco para que, cuando lleguemos a donde sea que estén tus compañeros, puedas presentármelos…Te creo que son tipos estupendos, pero ahora solo quiero mostrarte que no soy tan débil como aparento y si hace falta que viajes conmigo para comprobarlo, lo aceptaré ¡Jmp! —Como un chiquillo caprichoso, el médico se cruzó de brazos y giró su cabeza…Sí, sus expresiones no lo hacían lucir intimidante ni rudo ni mucho menos peligroso, era una contradicción misma de todo lo que decía ser.
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01-09-2026, 03:55 AM
-No te me ofendas amigo... incluso yo soy débil a sus ojos-don...- Exclamé cuando vi que el medico se podría haber ofendido con mis palabras. -El capitán es alguien muy especial... se debe ir con mucho cuidado con él... su carácter es bastante dominante y cambiante-don...- Proseguí explicándole, intentando dejarle claro que si quería conocerlo, debía tener mucho cuidado con sus formas.
-Si... sois tan amables... yo os lo presento... y hablaré bien de vosotros... frente a él... aún así... te recomiendo... que informes a tus compañeras... que vayan con mucho... cuidado... sobre todo... con el capitán-don...- Le sigo diciendo bastante jodido, el dolor era bastante intenso en es momento, pero cada vez parecía bajar la intensidad, aunque dolía mucho, ya los pinchazos no eran como los que sentía minutos antes.
-Bueno... yo te he hablado de mi tripulación... háblame un poco de vosotros... os conozco algo... pero no mucho-don...- Empecé ha hablar cambiando de tema e intentando saber algo más sobre Hyakinthos y las demás. -Se que tu eres médico y que a ellas les gusta cantar... pero no sé mucho más de vosotros-don...- Seguí hablando ya que notaba que estaba sintiéndome cada vez mejor, notaba como cada vez los pinchazos iban a menos.
-Ha pasado mucho tiempo desde que nos encontremos en Whisky Peak... ¿Cómo ha sido vuestro viaje durante este tiempo? ¿Habéis tenido muchos problemas-don?- Proseguí hablando, intentado resolver todas las dudas que me habían surgido, la verdad que aun tenía una misión por cumplir, y aquel grupo, podría ser aunque de primeras no lo pensase, unos buenos reclutas para la tripulación. Pero bueno, de momento solo quería información, y aun quedaban unos días para estar por la ciudad y recolectar más y más, hasta quedarme seguro de que era una buena idea y unos buenos integrantes para la tripulación.
MushokuOff
01-09-2026, 05:06 AM
—¿Tu? ¿Débil? —Sus puños se abrieron, sus músculos se destensaron al escucharlo y entender que lo dicho no parecía ser algo personal, si no que era la manera de ver el mundo de aquel al que el buccaneer llamaba capitán. —Dominante…cambiante…Jmmm…Suena como una persona algo difícil de tratar —. Meditó e intentó memorizar aquellas advertencias, aunque sabía que sería difícil y casi inútil, así que se vio obligado a levantarse de su cómodo asiento para rebuscar en la habitación papel, lápiz o cualquier cosa que le permitiera escribir aquella advertencia que parecía ser importante.
Encontró algo en la gaveta de la mesita de noche y se dedicó a escribir lo que el otro hombre le decía, aunque, de todos modos, si se detenía a pensarlo bien… ¿Qué probabilidad había de que Maki o Merlot le hicieran caso? Ellas se comportaban con las demás personas como les dictara su corazón y eso…eso podía ser tan valiente como estúpido, dependiendo de la perspectiva.
—Intentaré advertirles, pero no prometo nada…ellas son…apasionadas cuando se interesan en alguien, espero que tu capitán les perdone la vida si por algún motivo llegan a ofenderlo, si no…supongo que tendré que viajar solo de nuevo o deberé conseguir otro grupo —. Habló con la indiferencia de alguien que comenta una desgracia ajena y no una propia, aunque, en el fondo, le molestaría perder la comodidad de su guardaespaldas (Maki) y de su ingreso de emergencias (Merlot). —Pero, en fin… ¡Ah! Creo que estas mejorando, parece que ya no te quejas tanto cuando hablas, bien, porque los quejidos estaban empezando a incomodarme —. Sonrió con inocencia, como si en verdad se alegrara de que el otro hombre estuviera recuperándose, aunque, luego de haberle rechazado tantas veces el remedio, poco podía importarle si le dolía el estómago o no. —Ah…y dime… ¿Qué quieres saber sobre mi tripulación?
Escuchó las preguntas con calma… ¿Qué podía contarle sobre las chicas? Ahora que lo pensaba, nunca había tenido que describir cual era el rol de cada uno en la tripulación.
—Jmmm…supongo que, Maki es una artista, pero también es carpintera, siempre se encarga de reparar el Royal Flush cuando este tiene algún inconveniente…es buena en lo que hace, aunque su actitud es demasiado explosiva en ocasiones, además, es nuestra capitana ¿Te lo había dicho? Bueno, si no, ahora lo sabes…Es confiable ¿Sabes? Aunque a veces creo que es algo tsundere —. Se encogió de hombros restándole importancia a sus últimas palabras, aunque era cierto que esa era su manera de ver a Maki.
—Y Merlot…es más que solo una cara bonita, luego de que Thrym, nuestro anterior navegante decidiera quedarse en esa condenada isla de hielo —Drum. —, ella se encargó de guiarnos a las siguientes islas, primero esa isla desértica y ahora esta…La verdad es que cada vez que la veo frente al timón siento un inexplicable ardor en la boca del estómago, pero ¡Hey! Estamos vivos…Así que es algo y ¡Ah! Creo que está obsesionada con la fotosíntesis…sí…eso…Merlot siempre tendrá algo que decir y sé que puede parecer que sus palabras no tienen sentido, pero es bastante cuerda cuando quiere serlo —. Miró al techo, buscando inspiración para decir algo más sobre la chica, pero su cerebro quedó en blanco y un ruido parecido a la estática lo inundó por unos segundos antes de recordar algo importante. —También se le a bien comprar y vender…supongo que el comercio es lo suyo… ¿Esa información te sirve? —Miró a su momentáneo compañero de habitación para buscar alguna duda en su rostro.
—¡Ah! Y con respecto a mí, soy un simple médico que de vez en cuando gusta de estudiar también sobre plantas y animales. Es todo —. Se cruzó de brazos mientras que jugueteaba con el lápiz que uso antes para anotar la advertencia que el buccaneer le hizo sobre su capitán.
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04-09-2026, 10:41 PM
Mientras le hablaba sobre el capitán humoso pude ver como el médico de pelo rosado, buscaba un papel y lápiz, para luego ponerse a escribir. "Este tipo... realmente tiene una memoria pésima-don..." Me dije cuando lo vi escribir, ya que de primeras le había ignorado aunque mientras le hablase hubiese visto que estaba buscando algo, lo que al final fue el lápiz y el papel.
Cuando acabo de escribir, me comentó que se lo diría a las chicas, pero que seguramente estas no le harían ni caso ya que era gente muy intensa que se dejaba llevar por el corazón. "De eso no tengo dudas... si algo tienen esas dos es muy poca vergüenza-don..." Pensé mientras recordaba varias situaciones vividas con ellas.
-Si... la verdad que me noto algo mejor, ya no noto esos pinchazos tan fuertes, ahora es un leve dolor constante-don- Le comenté cuando este dijo que se había dado cuenta que estaba algo mejor, ya que no protestaba ni me movía tanto.
-Pues todo lo que puedas contarme de ellas, que me hagan conocerlas un poco más-don- Le contesté al médico cuando este me preguntó que quería saber de sus compañeras. Luego me lo escuché atentamente, memorizando todo lo que me decía. "Así que Maki es la capitana... es interesante-don..." Me dije analizando todo lo que me contaba. "Este grupo... es bastante caótico no igual de caótico que nosotros... pero creo que pueden ser unos buenos añadidos-don..." Seguí razonando, ya que empezaba a verlos como posibles nuevos reclutas para la tripulación.
"Puede que al final no fracase mi misión-don..." Me dije con una sonrisa, la cual disimule dando a entender que me hacía gracia su historia de peligro cuando navegaban bajo el mando de Maria. -Pufff... parece que vivisteis situaciones bastante al limite-don- Dije disimulando. -Pero si, se nota que María es una chica espabilada, que esconde muchas cosas debajo de esa belleza infinita-don- Proseguí con una sonrisa en la cara, la cual por culpa del dolor podría verse más como una mueca.
-Y sobre esa chica del pelo anaranjado... la que recorrió el camino con nosotros... parecíais conocerla... ¿de ella que me puedes contar-don?- Empecé a decirle con algo de esfuerzo, ya que empecé a moverme, intentando levantarme de la cama. Primero lleve mis piernas hacía el borde de la cama, dejándolas caer, para apoyarme en el suelo, los pinchazos seguían sin venir por suerte, después con un esfuerzo bastante más grande del normal, me puse de pie. -Ufff... parece que de verdad estoy mejor-don- Expresé al ponerme de pie mientras miraba al médico. -¿Ves como no hacía falta tomar medicamentos innecesariamente-don?- Proseguí mirándolo con una sonrisa aun algo dolorosa.
MushokuOff
05-09-2026, 06:43 PM
Chica de pelo anaranjado.
La descripción provocó que el rostro tranquilo del médico se transformara en una mueca de confusión. Sabía que tenía mala memoria, podía vivir con ello, lo había aceptado y hecho parte de sí, pero a pesar de todo, eso no le impedía saber quienes viajaban con él, a fin de cuentas, las largas jornadas en altamar y la cantidad de tiempo que, en cada isla, pasaba con las dos chicas de las que le habló a Barto, había sido más que suficiente para que ellas se instalaran en su memoria casi a la fuerza, pero... Estaba más que seguro que ninguna de ellas tenía el pelo naranja.
—No sé de quien hablas, no recuerdo a nadie de cabello naranja... Merlot es de cabello celeste, el rosa es solo un tinte y Maki es peli verde, luego paso a peli rosa y luego se quitó todo el cabello, pero ninguna de ellas se ha teñido nunca de naranja... Así que si hubo alguien con esas características en nuestro camino, no puedo recordarle —. El médico entrecerró sus ojos, intentando buscar entre los recovecos oscuros de su memoria a la persona de la que Barto hablaba, pero lo más que podía "ver" era una maraña de pelos color sol del atardecer, pero que se perdían en algún punto antes de que el recuerdo pudiera formarse más que como una mancha borrosa en el horizonte. Suspiró y movió la cabeza de lado a lado, definitivamente, no tenía información sobre ella. —No, olvidalo, lo intenté, no hay nada en mi cabeza con respecto a ella.
El pelirrosa se cruzó de brazos, aun pensativo por culpa de aquella chica desconocida; sin embargo, pronto su atención se desvío a su presente y al ruido que provenía del colchón y de la fricción de las sábanas al momento en que el buccaneer decidió moverse para buscar una posición distinta en la cama. —¡Hey! Detente... Si te caes, no quisiera terminar aplastado por...
Ni siquiera pudo terminar de hablar cuando tanto la voz como la acción del otro hombre lo detuvieron en seco. ¿De verdad estaba bien? No podía decirlo si no lo examinaba, pero solo por si acaso, el pelirrosa dio varios pasos hacia atrás, los suficientes para que su espalda quedara pegada al cristal de la ventana, consiguiendo con ello darle al buccaneer suficiente espacio de movimiento por si el dolor llegaba a tumbarlo, algo que, pasado unos segundos, no ocurrió; entonces, el médico botó el aire que ni siquiera se dio cuenta que estaba reteniendo, relajó sus hombros y su expresión volvió a tornarse calmada en lugar de preocupada, algo que duró solo hasta que escuchó la opinión del más alto sobre las medicinas.
—Tsk... ¿Sabes cuánto tiempo llevamos hablando? Si hubieras tomado medicinas ese dolor se habría ido hace como media hora y no estarías sonriendo como sí estuvieras estreñido —. Espetó el médico mientras caminaba hasta quedar justo frente al otro hombre... Lo habría encarado, pero para eso tuvo que alzar su cabeza y mirar hacia arriba, así que más que intimidar, se veía como un crío reclamándole alguna tontería a su papá. —Aunque, en verdad no es mi problema si eres masoquista —. Alcanzó a decir antes de que su estómago rugiera, suplicando por algo de comida.
Por inercia, llevó ambas manos a su abdomen y cayó en cuenta de que, desde que llegó al cielo, no había comido más que chucherías y dulces y ahora su cuerpo le reclamaba por ello... ¿El buccaneer estaría en las mismas?
—¿Sabes? Olvidalo... Ahora que puedes caminar, acompáñame a la cocina y veamos si es que hay algo para comer y mientras... Puedes contarme sobre el resto de tu tripulación —. El médico se alejó del otro hombre y empezó a caminar hacia la puerta. —Tal vez se me olvidé si no lo anotó, pero quiero saber más, debe haber otros además de tu aterrador capitán ¿no?
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13-09-2026, 10:28 PM
Mientras me esforzaba por no caerme y mantenerme de pie, pude escuchar como el médico pelirosado hablaba en voz alta, intentando recordar quien era esa peli naranja de la que le preguntaba. "De verdad... este tipo tiene una memoria pesima... espero que pese a eso sea un médico ejemplar... porqué como recuerda los tratamientos y para que sirve cada medicamento con esa memoria... suerte que no le he hecho caso y no he tomado nada de lo que me ha ofrecido-don..." Pensé aliviado mientras movía levemente mis piernas, para despertarlas, porqué estas estaban dormidas, notaba unos fuertes calambres, como si no pudiera dominarlas, síntoma de que había pasado demasiado tiempo tumbado sin utilizarlas.
-Bueno da igual... ya cuando la veamos te diré a quien me refería-don...- Le contesté cuando este me indico que no recordaba a ninguna chica con las características que le decía. "Realmente su celebro esta tocado... debe tener tocado la parte de la memoria-don..." Me dije mirándolo detenidamente, pero con una cara inexpresiva. -Tranquilo, tranquilo... lo tengo todo controlado, solo tengo las piernas algo dormidas-don...- Le dije mientras me dirigía hacía la puerta de la habitación, apoyándome con las manos en todo aquello que tenía a mi alcance y sin disimular la tremenda cojera que llevaba por culpa de mis piernas dormidas.
-No tengo ni idea, el dolor no me ha dejado tener un sentido del tiempo exacto... pero bueno da igual... ahora me encuentro mucho mejor-don- Le dije mientras pasaba por delante de él. -Pues va... espabila... yo te sigo hasta la cocina... la verdad que comer no me iría mal-don- Exclamé parándome enfrente de él y haciéndole un gesto para que empezase a caminar y pasase delante mío.
-Bueno el resto de mis nakamas... son igual de peculiares que el capitán-don- Empecé a decirle, contestando a su pregunta sobre como era el resto de mis nakamas. -La verdad que somos un grupo bastante vario pinto si lo miras desde fuera... pero te aseguro que de momento no me he encontrado a nadie tan poderoso y buena gente como ellos-don- Proseguí mientras caminaba detrás de él y llegábamos a la cocina. En ese momento, ya notaba mucho más despiertas las piernas, al menos, los calambres ya no eran tan fuertes. -Y aunque parezca raro, no puedo definírtelos de otra manera, lo mejor será que te los presente cuando estos vengan a buscarme al mar azul y los conozcas tu directamente-don.- Finalicé mientras me apoyaba contra la pared libre de la cocina y observaba al médico.
MushokuOff
16-09-2026, 02:06 AM
Mientras el enorme hombre se estabilizaba, el médico aprovechó para abrir la puerta y salir hasta el pasillo. Miró en ambas direcciones, intentando recordar hacia qué lado estaban las escaleras por las que subió cuando los amables ángeles lo guiaron hasta la habitación en la que habían dejado a Bartolomeow, pero como no pudo recordarlo antes de volver a escuchar la voz del buccaneer, su intento de servir como guía murió en el momento en que su cerebro decidió que era mejor escuchar lo que el otro tenía que decir sobre sus nakama y, en lugar de pensar por un momento más, empezó a caminar hacia ninguna dirección en particular, solo con la esperanza de llegar a la cocina.
—¿Con igual de peculiares te refieres a igual de peligrosos? ¿También debo tener precaución al hablarles? ¡Ah! Ahora no sé si debería anotarlo para decirle a las chicas —. Volvió a morder su labio mientras que empezaba a caminar en círculos en su lugar, o sea, justo frente a la puerta, desde la que, más temprano que tarde, recibió una sombra que cubrió por completo la luz que salía del cuarto al que llegaron.
—¡Oh! —De nuevo su mente lo traicionó, dejó de pensar en los compañeros del sujeto frente a él para divagar en la “rápida” recuperación del sujeto y el milagro de que, a pesar de todo, había llegado a la cocina sin tantos contratiempos como otras veces. —No creí que llegaríamos tan rápido, sinceramente —. Se quedó analizando la cocina, en lugar de entrar y luego, giró su rostro para ver que el buccaneer se apoyaba, más tranquilo, contra la pared de la cocina. —Y tampoco creí que en verdad me seguirías, cuando te propuse venir creí que dirías que te quedarías a descansar un poco más, pero supongo que eres más resistente que el promedio…Jmmm…que interesante… ¿Crees que pueda estudiar esa característica tuya? Podría servirme para…
Su estómago volvió a sonar y con eso mandó al carajo cualquier tipo de experimentación que deseara hacer para imaginarse los manjares que podrían estar esperándolos en la cocina.
—… ¡Bah! No importa, será mejor que nos apresuremos a comer o moriré de hambre… ¡Ah! Debí comprar más cosas además de dulce y jalea de naranja… ¿Comes jalea de naranja, gigantón? Espero que sí, porque compré un tarro enorme y no tengo idea si el emperador nos habrá incluido comida en la estadía ¿Sabes? Quiero comer algo salado…ugh… ¿Dónde estará Maki? —Olvidó, por un segundo, que debía estar cuidando a Merlot. —Debería decirle que me acompañe a ese mercado a comprar…no sé…un asado o unas bolitas de pulpo —. Su mente, siempre inquieta, se adelantaba a los hechos y al terrible escenario de no encontrar en la cocina algo decente para comer; sin embargo, al empezar a buscar en la despensa, esta estaba bastante llena con diversos alimentos que servían para salir del paso, algunos estaban ya empacados, como si esperaran solo a ser comidos.
El médico sonrió. Esto si que era hospitalidad, así esperaba ser tratado en todos lados.
—Parece que es nuestro día de suerte —. Comentó mientras sacaba unos sándwiches de una nevera para después solo meterlos en un pequeño horno que serviría para que estuvieran “listos” en segundos. —Vivienda gratis, comida gratis…jmp…a fin de cuentas valió la pena sobrevivir al viaje de llegada a esta isla ¿No crees? —No esperaba a que el otro respondiera, más que nada porque justo cuando terminó de hablar, el hornito empezó a emitir un pitido que lo hizo darse cuenta de que su comida estaba lista. Sacó los sándwiches y le lanzó uno, al azar, al otro hombre. —Buen provecho, gigante…espero que esta comida no te de dolor de estómago o terminaré obligándote a tomar algún remedio, quieras o no —dijo antes de dar el primer bocado a su improvisada merienda mientras pensaba si sería necesario o no quedarse cuidando al “gigantón” por más tiempo.
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