[Pasado] (+18) El baboso, macarra, ruidoso, sensible y felino Pirata.
#23
No sabía como no había caído antes, pero la idea de darse los Den Den Mushi para seguir tomando el contacto con la pelirroja apareció en la mente de Garnet. Nada más exponerla, Ikirami se preguntó lo mismo, levantándose ipso facto a por su bolso para buscar su caracolófono. El músico hizo lo mismo, sin levantarse, yendo, casi al otro lado de la esponjosa plataforma, para buscar el suyo, no realmente, sin antes, admirar el cuerpo desnudo de su novia, comenzando a babear de forma excesiva.- Creo que le haré una especie de altar o algo así en el Frog Guild.- Se le ocurrió tras lo cuál, ahora sí que sí, se dedico a rebuscar, entre todos sus utensilios y cachivaches, el nunca tan ansiado Den Den Mushi. Al mismo tiempo, su pelirroja comenzó a hablar, desviando Garnet su mirada hacia ella, mientras seguía con su mano dentro de su zurrón, diciendo que le molestaría cada día, pudiendo así contarle lo que harían cada día y siendo más fácil verse, todo con una sonrisa llena de emoción que le daban ganas de estrujarla y comérsela.- Puejeje... Creo que ahora eres tú la que se ha colado con el dickcionario Iki, puejeje...- Dijo con los ojos cerrados y haciéndose el interesante, haciendo referencia a lo de "molestarle".- Es bendecirme cada día.- Dijo con la lengua fuera a modo de guasa y guiñándole el ojo, tras lo cual cambió su expresión por una risueña.- Pero ya ves, así la espera no se va a hacer un coñazo, ¿es o no es? - Comentó para, acto seguido, con su mano, palpar algo que tenía la misma forma del aparato de comunicaciones.- ¡Puajá! ¡Te tengo ninja!- Exclamó, sacando de su desorganizada bolsa el Den Den Mushi, como si fuera un muñequito, rubio y con ropajes verdes, que acababa de extraer un tesoro de un cofre.

Sin embargo, no todo parecía ir tan bien por el lado de la marine y es que el cómo tenía dispuesto sus posesiones encima de las nubes, mirándolos y luego cambiando su vista a su bolso de forma intermitente, no parecía indicar que tuviera el Den Den Mushi consigo mismo. Cuando vio como se desplomaba al suelo, con actitud abatida, de derrota, y frustración por como se revolvía el pelo con sus manos, Garnet lo comprendió todo, llevándose la cabeza hacia atrás casi por inercia, y posando sus manos sobre ellas.- Agghhhhh ¡Qué mala pata!- Pero instantáneamente, intentó volver a su postura inicial. Ya estaría bastante mal su novia por no tener consigo su Den Den Mushi, si encima veía al skypiean de esa manera se iba a sentir peor... Y no quería eso para nada. Ikirami se disculpó, con una voz llena de arrepentimiento, añadiendo que no esperaba echarlo en falta ese mismo día cuando salió. Más que dolerle el no poder intercambiarse sus contactos, lo que le hacía trizas el corazón era verla así.- ¡Ni te rayes, Iki!- Exclamó sonriendo, poniéndose serio seguidamente.- Cuando esté mejor de la chaveta, crearé una música tan flipante y montaré unos conciertos tan alucinantes que no pararás de ver mi cara en los periódicos.- Afirmó con pura determinación. De esa forma, su amada no pasaría tanto tiempo sin saber sobre él y podía quedarse tranquila al saber su situación. Todo esto mientras la pelirroja recogía todas sus pertenencias, tras lo cuál, preguntó mirando hacia los lados y con los labios apretados, si había visto su ropa interior, pregunta que Garnet respondió mirando también hacia su izquierda y derecha para, después, encogerse de hombros con una sonrisa, causando que la pelirroja se riera también y haciéndole anotarse en su cerebro de felino que le regalaría un buen conjunto de lencería.- ¿Día de compras con Iki?- Se le vino a la mente miles de imágenes de Garnet acompañando a la marine mientras le ayudaba a probarse miles de modelitos y conjuntos -algunos más atrevidos que otros- viendo como y cada uno de ellos le quedaban de fábula.- Po-podemos escogerlos juntos también, puejeje...- Dijo ruborizado, desviando momentáneamente su mirada de la mujer. Su mente había colapsado al imaginarse tantas Ikiramis juntas.

Después de un suspiro, y echándose el pelo para atrás, se levantó, caminando hacia Garnet, para extenderle la mano, con una sonrisa de disconformidad, seguramente porque el momento que querían evitar a toda costa se acercaba. El músico le agarró la mano, deseando no tener que soltarla nunca jamás y quedarse impregnado de por vida con la sensación de su tacto. Una vez de pie, al mismo tiempo que la marine, el músico se lanzó a abrazarla con fuerza, buscando espachurrarla y que se fusionara con él, pasando sus brazos por encima de sus hombros y rodeando su cuello, mientras apoyaba su cabeza, cerrando los ojos para inmortalizar el momento, sobre la de su novia, sintiendo, por su parte, su mejilla y su rostro en su pecho, y sus suaves manos en su espalda. Comentó, entonces, que se disculpaba por lo torpe que había sido con el tema del Den Den Mushi, pero que daba igual, pues su corazón le decía que se volverían a ver pronto, dándole, tras esto, Garnet un beso en lo más alto de su cabeza y sintiendo como Ikirami frotaba su mejilla cálidamente contra sus pectorales.- Shhh, no te comas la mollera, Iki... Volveremos a estar juntos, mi alma me lo ruge también.- Le intentó tranquilizar de más. Lo último que quería es que se fuera con un mínimo de preocupación por su culpa. Siguió declarando que no quería despedirse de él, pero que tampoco hacia falta pues llevaba consigo una parte suya, haciendo que Garnet levantara su cabeza de la de Ikirami, viendo, entonces, como se llevaba su mano derecha a su corazón para luego, colocarla sobre la del músico, haciendo que, con ese gesto, el corazón de Garnet latiera con más fuerza aún, si cabía.- Iki...- Comentó, completamente ruborizado. La adorabilidad y el amor que sentía por la mujer pelirroja no paraba de matar al pirata alado, ¿cómo podía quererla tanto? Encima, justo después declaró que se lo entrega y se lo regalaba, dejándoselo para que cuidara de él y finalizando por decir que le amaba. Con más fuerza aún abrazo, casi por la intensidad del momento a la marine, sintiendo como su corazón se podía salir en cualquier momento de su boca. Unos segundos después, aflojó el abrazo, pasando a cogerla de los hombros para, después, mirarla directamente a sus ojos con seriedad y decisión.- El menda jura cuidar de tu corazón y llevarte siempre conmigo, ¿es o no es?- Prometió de todo corazón mientras se llevó su diestra a su mentón, rascándoselo. Como con duda, pues no sabía si le iba a quedar tan cute como Ikirami, se llevó su mano dónde estaba situado el corazón de Garnet y, agarrando con su mano izquierda ambas manos de la marine, depositó su otra mano allí, como si le estuviera haciendo entrega de algo.- A-ahora tú también tienes el corazón del menda...- Se puso de morritos.- Estaba hecho un poco un trapo... Bueno y sigue... Pero desde que bicheó a una marine pelirroja está algo mejor...- Esbozó una suave sonrisa.- No es la repera... Pero este corazón te ama con locura, al igual que el menda. Te amo, Ikirami.-

Justo entonces, levantando Ikirami su barbilla y el músico volviéndola a sostener entre sus brazos, Garnet fue a darle el que sería su último beso de aquella memorable velada. Iba a ser duro, y el músico lo sabía, pero debían ser fuertes porque, cuando uno no se rendía era que conseguía hacer lo imposible, posible, ¿y no había tratado acaso su historia de amor así desde el principio? No quería separarse, no quería alejarse de ella, no quería no poder verla, ni escuchar su voz, su risa, su bondad y comprensión, sentir su tacto, como le ayudaba cuando se equivocaba con el vocabulario. Iba a echar de menos cada uno de esas pequeñas cosas que conformaban a lo que amaba de aquella mujer.  Todo eso fue lo que pensó en aquel beso, tan efímero y eterno al mismo tiempo, hasta que se separaron. Con mirada de pena, observó como su diosa pelirroja, su Iki, su novia, avanzaba hasta el borde de las nubes.- Que bugati tiene... También lo voy a echar de menos...- Pensaba, no de forma tan lasciva, enfocándose en su culete, tras lo cual, Ikirami se giró hacia él, para lanzarle un beso al aire y un guiño, causando que una sonrisa apareciera en el rostro de Garnet. Lo que no se esperaba es que, tras coger carrerilla, y con una cara de picardía, comenzara a correr para saltar como si nada, abriendo el skypiean, los ojos como platos, al ver esto.- ¿Ikirami?- Y ahí se iba... Y se alejaba... Y se marchaba...

Garnet se acercó al borde de la plataforma desde dónde había saltado Ikirami, mirando hacia abajo por si lograba verla, pero nada. El músico suspiró, volviendo al centro de la plataforma y tumbándose en ella, boca arriba y con los brazos extendidos a los lados. En silencio, se dedicó a respirar con tranquilidad, mientras observaba el cielo que se volvía cada vez más azul.- Lo siento, Aurora...- Se lamentó con una sonrisa algo incómoda.- Parece que me he enamorado hasta las trancas, ¿es o no es?- Confesó, incorporando su tren superior para sentarse, apoyando tanto glúteos como pies en la nube y teniendo las piernas flexionadas, con las rodillas mirando hacia el cielo. Se encogió entonces, abrazando sus dos piernas y alzando su cabeza hacia el cielo. Quería disfrutar un poco más de lo que había sido su nido de amor, y su primera noche como novios. Ahora que no estaba ella, la vida volvía a pesar, y con ello los miedos e inseguridades volvían a florecer.- ¿Protegerla? ¿Estar mejor de la cabeza? ¿Cuidarla? Cómo si fueras capaz de eso...- Pensaba, apretando con fuerza sus brazos con sus manos, al mismo tiempo que su respiración se volvía más intensa y la oscuridad de su órgano latiente volvía a empezar a consumirle. Sin embargo, en ese momento, como si fuera un largometraje puesto a gran velocidad, todo el día y toda la noche que habían pasado juntos comenzó a suceder en su cabeza, haciendo que toda esa negatividad de sentimientos se fuera desvaneciendo y sintiendo como sus ojos se humedecían hasta el punto de soltar varias lágrimas.- Pueje... Ya la echo de menos, vaya tirillas estás hecho, Garnet.- Se decía a sí mismo, pasándose su mano izquierda por sus ojos, para limpiarse las lágrimas. Exhaló un gran suspiro, quedándose un par de minutos más allí, hasta que se levantó.- En fin... Si el menda quiere ser lo más bueno posible para Iki, tendré que hacer algo conmigo... Y lo primero son las vainas mentales estas que me dan... Habrá que buscar un matasanos en Shandora, ¿es o no es?- Asintió, refiriéndose a los pequeños episodios dónde sentía que la voz de alguien ajeno en su cabeza. Se lanzó, entonces al vacío, después de coger sus pertenencias y zurrón -mas no su tanga-, aterrizando en el suelo con ambos pies. Miró hacia arriba una vez, suspirando otra vez de nostalgia para, seguidamente, enfocar su vista en el tronco del árbol más cercano a su nube. Una bombilla se le encendió entonces. Se transformó en su forma híbrida de tigre y, tras acercarse a dicho tronco, haciendo uso de su uña, comenzó a tallar algo en la madera, un algo que acabó siendo un corazón con las iniciales "G" e "I" en su interior. Lo miró con ternura, dejándolo grabado por si alguna vez decidían volver allí, para jamás olvidar que ese fue, es y será su sitio especial, al igual que ella lo sería para ella, ahora y siempre. Su fascinante, esplendida, radiante, hermosa y exquisita Marine

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Pasado] (+18) El baboso, macarra, ruidoso, sensible y felino Pirata. - por Garnet D. Matlock - 09-07-2024, 08:18 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)