+18 [Pr Relativo] Donde reina el amor, sobran las leyes.
#16
El amor y admiración que Garnet sentía por su novia crecía por cada gesto, mirada y palabra que nacía de la bella mujer. De esta forma cuando, adorablemente, comenzó Ikirami a decir, de manera decidida, que el músico seguía siendo un minino, mirara por dónde se le mirara, Garnet no pudo hacer otra cosa que expresar ese sentimiento, el sorprenderse de que aún podía amar más a su dulce, tierna, buena y sexy pelirroja. Ante esto, la marine, con una sonrisa que la hacía deslumbrar aún más de lo que ya brillaba, respondió que eso ocurría porque era maravillosa e increíble. Y desde luego, que así era.- ¡SÍ ES!- Exclamó amorosamente por dentro el minino. Y no sólo eso, sino que encima era listísima, pues soltó un dato sobre una fruta super rara que convertía al usuario en chaqueta, dejando maravillado el conocimiento que tenía su novia, haciéndoselo saber y, recibiendo a cambio un tierna sonrisa que, junto al contraste que hubo al luego declarar que encarcelaría al responsable de haberle extraído la fruta a su novio, Garnet sentía que se moría por tener la mejor novia del mundo.- Es que es perfecta macho, ¿es o no es?- Pensaba, alegre mientras soltaba una carcajada.

Fue, entonces, cuando el músico comenzó a explicar sobre quién era aquel chamán, quedándose Ikirami con su barbilla apoyada sobre la punta de sus dedos, pensativa y atenta a lo que tenía que decir. De primeras, tan sólo dio una vaga descripción de su aspecto pero, luego, recordó que fue uno de los peces gordos que estuvo junto al macaco, escuchando como la marine murmuraba algo inentendible para Garnet pero a lo que no le dio importancia. Luego, hizo una pequeña demostración de lo que pasó justo antes de que cayera inconsciente para que, al despertar, ya no ser usuario, pues no sabía con exactitud como le había quitado la Neko Neko no Mi. Al hacerlo y posar su mano en su vientre, su amada quiso decir algo que fue interrumpido por las cosquillas que le ocasiono el tacto de sus dedos sobre su abdomen, causando que Garnet sonriera ante la angelical melodía de su risa, sintiendo la tentación de hacerle más y más cosquillas.- Para el carro, Garnet, no es el momento... Por ahora... Puejejej...- Pensaba de forma pícara el minino. Prosiguió contando como, tras eso, se sumergió en un sueño de lo más raro, despertándose fatal de forma que, su colegui, compitruena y hermanita, Sasha, tuvo que enredarlo en sábanas, de forma que parecía un porro para llevarlo al barco. Ante este comentario, y antes de que Garnet se echara hacia Ikirami, la pelirroja comentó que también podría ser un burrito de gato, estando para comerle.- Esa es buena PUAJAJJAJAJ... Pero ese sólo sería un plato disponible para ti, Iki... Pueje... Puejeje...- Dijo, estando apoyado ya en su hombro y guiñándole un ojo sintiendo, entonces, un abrazo por parte de la pelirroja que estaba seguro de que era capaz de curar todos los males y enfermedades que existía en el universo. Aprovechó, entonces, para abrazarla también por la cintura, sintiendo como su corazón se llenaba de esa calidez que había echado tanto de menos durante tanto tiempo.- Ay... Iki...- Suspiraba hacia sus adentros, apartándose, levemente, de su hombre, para mirarla a la cara y decirle como gracias al sueño que tuvo, su familia y ella misma, pudo encontrar una mayor paz interior en su, por aquel entonces, frágil corazón, no pudiendo resistir, entonces, las ganas de besarla. No conforme, al separarse, le volvió a dar las gracias. Lo que le debía a esa mujer, para el poco tiempo real que habían estado físicamente juntos, no estaba escrito en ningún lado. Su pelirroja se erguiría para abrazarlo, en esa ocasión, en su lugar favorito, sus pechos, ya no sólo por lo bonitos, redondos, suaves y sensuales que eran, sino por lo que habían significado en el pasado para Garnet. Volvió a suspirar y a inhalar aire por la nariz de lo a gusto que estaba con ella.- Tetas... Que placer... ¿Es o no es?- Se decía así mismo, lleno de comodidad, cuando Ikirami le dijo que allí estaba para lo que le hiciera falta, y depositándole un besito en su cabeza de gatito, separándose justo entonces de él, poniendo Garnet cara de pena momentáneamente al separarse de sus pechos, como quién le quita un juguete a un niño chico.

Sin embargo, al preguntarse la marine que que sería lo que debió hacerle y, seguidamente, cuestionar si había probado a nadar en el mar, se le quitó la pena de la cara, volviendo a poner atención a la importancia de la conversación, negando con la cabeza. Lo cierto es que le daba miedo meterse en el agua como si nada pues, ¿y si por algún casual seguía sin poder nada? Nadie de la banda podría salvarlo al ser todos usuarios.- Nanai, aunque me he mojado los pies y tobillos en la playa y no siento nada raro...- Dijo pensativo, mirando hacia el techo y, luego, mirando de reojo a Ikirami, ¿y si le decía de ir a la playa para bañarse juntos y probar de paso si podía nadar de verdad? - Iki en bañador... Tiene que estar que te cagas de buenísima y guapa... Pueje... Puejeje...- Elucubraba sin ser consciente de que ahora mismo tenía a su despampanante novia en bolas y tan guapísima como siempre en sus narices.

De repente, tras llevar su mano a la mejilla de su novia, cayó en la cuenta de la muestra de poder que le había demostrado Iki, preguntándole si fue consciente o tenía idea de que había pasado en ese momento, respondiéndole, con vergüenza, que estaba demasiado enfadada por la situación como para fijarse en su momento, haciendo que Garnet se encogiera de hombros y agachara la cabeza.- Lo siento, Iki, soy un gatete bobete, ¿es o no es?- Se disculpó, aunque de forma más calmada, por su inaceptable comportamiento. Volvió a ponerse serio, y erguir su espalda, para explicarle la increíble presión que había sentido en su ser y como le recordó a cuándo se desmayó en Skypiea. No pudo evitar preguntarse como de increíble, verdaderamente, era la mujer que tenía su novia, si era capaz de poseer un poder como aquel. Ikirami, confundida de primeras, preguntó entonces que a que se refería exactamente, recordando, segundos después de que hablaba sobre el momento en el que todos cayeron redondos, concretando que fue un momento muy raro y que suponía que no tenía nada que ver lo suyo con lo que pasó en Skypiea. Garnet se quedo pensativo, ¿era posible que le estuviera dando más vueltas de las que debería? Podría ser que así fuera, pero el pirata sentía que ambos casos poseían algunas características que lo hacían similares. Pero se reservó sus especulaciones para después, no quería interrumpir a Ikirami, que prosiguió diciendo que, si no hubiera sido por el Chichibukake, Sohem habría mandado al otro barrio a Yoji, haciendo que Garnet apretara los labios ante esto, de sólo recordar la impotencia que sintió en ese momento y como Sohem hizo sentir mal a su hermanita.

Después de eso, con la mano en su mentón y pensativa, parecía que aún tenía que aclarar algunas ideas, preguntando si no creía Garnet que se había asustado de pensar que la perdía.- No te voy a mentir, Iki, estaba acojonado de miedo de perderte... Ya te digo que sí, pero aparte de eso, hubo algo más...- Contestó inmediatamente, sintiendo, como la siniestra de la pelirroja acariciaba el hombro del pirata. Iba a comenzar a explicar por qué pensaba que ambos casos estaban relacionados cuando su amada siguió hablando, aclarando que ella no hizo que se desmayara ni nada, para preguntar si de verdad creía que estaba relacionado. Añadió, entonces, que sí, sabía que ella era maravillosa, ella y el propio Garnet, el cuál asentía ante lo obvio, pero finalizó diciendo que ella, en aquel momento, no se desmayó ni nada, dejando ojiabierto al minino. Parpadeó varias veces rápidamente pues, para él, esa información era nueva. Tan sólo sabía que Don Bambú pudo aguantar aquella increíble presión, pero ya conocía de antemano la bestia que era su hermano jurado, ¿pero Ikirami? - Para el carro, para el carro...- Puso sus manos por delante, intentando tranquilizarse.- O sea, ¿tuviste todo el coño de aguantar como si nada aquella brutal onda invisible que dejó K.O. a todo el mundo?- Preguntó, exaltado, para luego empezar a reírse.- Pueje... Puejeje.... PUAJAJAJAJJAJAJAJA.- Estuvo un buen rato riéndose a carcajadas. En el pasado, conocer que alguien poseía una capacidad que Garnet no, habría hecho que sus inseguridades se apoderaran de él y, sintiera, que él no era suficiente. En cambio, saber ahora, que, no sólo una persona preciada sino, su amada, ni más ni menos, era capaz de aguantar un poder tan devastador como aquel, hacía no sólo sentirse orgulloso de Ikirami sino seguro al ver que su potencial era muchísimo mayor que el del skypiean.- Si es así de fuerte... El menda no tiene que preocuparse tanto por ella, ¿es o no es?- Pensaba, confiado de la autosuficiencia para el combate que podía tener la marine, que no era sinónimo de dejarla a su suerte.- Ay... El menda lo sabía, sabía que tenía a la novia más increíble del mundo, ¿es o no es?- Dijo, una vez más, admirando a Iki, con una sonrisa de determinación, dándole un fuerte abrazo y, seguidamente, depositando un beso en su frente.

Justo después, se echaría hacia atrás, para apoyar su espalda sobre el cabezal, con las manos puestas en su cogote.- De verdad, el menda cree que, por alguna razón, que quién fue capaz de aguantar esa vaina, tiene que tener algo más que agallas...- Meditó sobre el tema.- Ahora bien, ¿si creo que lo tuyo de antes y lo de Skypiea tienen que ver?- Cerró los ojos.- Nanai... Ni idea la verdad... Tú eres la lista de la relación, ¿es o no es?- Se quedó pensativo durante unos pocos segundos, hasta que abrió los ojos de sopetónl.- ¡Pero!- Desplazó su mano derecha para situarla frente a Ikirami con el índice extendido.- Primero, sabemos que ambos casos, la fuerte que se siente es invisible, vamos, yo no soy capaz de coscarme de ella, ¿es o no es?- Extendió el corazón ahora.- Segundo, ese tipo de ataque busca dañar el alma, espíritu o lo que sea... Algo del interior vamos...- Extendió, por último el anular.- Y tercero... Tch, el ataque de Skypiea si que hizo que me quedara frito, pero el tuyo, nanai... Aunque me dejó temblando...- Contrajo, entonces, los tres dedos, y se llevó su mano a la barbilla.- Diría que eso es toda la info que hay sobre esa relación de la que te hablo...- Depositó su mirada en los ojos de Ikirami, sonriéndole.- Perdona, Iki, seguramente tuvieras razón y no tengan nanai que ver, puejeje...- Volvió a poner su mano derecha tras su cabeza, mirando ahora al techo, nuevamente.- Pero hay que ver... Que cosas más raras se vieron en Skypiea... Que si ese extraño poder... Que si lo hakis... Un marine y un pirata volviéndose locos el uno por el otro...- Esbozó una sonrisa al pensar en aquello último, casi que su relación, a día de hoy, era lo más normal en comparación con la de misterios que seguían rodeando a Skypiea. Garnet volvió a mirar a su novia, a esperas de ver que opinaba de lo que había extrapolado.

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RE: +18 [Pr Relativo] Donde reina el amor, sobran las leyes. - por Garnet D. Matlock - 19-07-2024, 12:11 AM

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