21-07-2024, 01:01 PM
Después de despertar de su prolongada inconsciencia, Garnet, por alguna razón que otra, tuvo un par de días la mar de intensos y ajetreados, tanto para bien como mal, dejándole un batiburrillo de sentimientos, tanto positivos como negativos, al músico de los Shogun Gari. Debido a esta espiral de emociones, el pirata se despertó, antes de que amaneciera en la dorada ciudad de Shandora. De alguna forma, necesitaba distraerse con algo y salir de la cama pues, debido a su situación, no quería comerse la cabeza de más con temas que no le iban a solucionar su malestar. Sin hacer demasiado ruido - pues probablemente era el único que estaba despierto a esa hora - procedió a vestirse. Al salir de la cama, se percató de que, a diferencia de los días anteriores, había amanecido con más frío de lo normal, por lo que, se vistió con una camiseta de manga corta de color lila y, encima, una sudadera con capucha de color gris con una calavera en media, simulando una jolly roger. En las piernas, se puso unos pantalones vaqueros normales y, finalmente, unas deportivas de color blanco. Como siempre, se equipó con su zurrón con sus utensilios. En esta ocasión, decidió dejar a Fallen Sound en su habitación.
Una vez preparado, se dispuso a salir, sin tomar bocado de nada pues, a sabiendas que todavía quedaban algunos puestos de comida montados, prefirió llevarse algo a la boca allí. Estaba mal su manera de pensar, pero Garnet quería evitar a toda costa que sus amigos le vieran en un estado tan deplorable. Sin embargo, al llegar a la zona en la que deberían estar las tiendas, vio que, por lo temprano que era, aún estaban todas cerradas.- Tch, esto me pasa por ansías... ¿Qué hace el menda ahora?- Se quejaba a la par que cuestionaba cuál sería su plan, entonces, hasta que fuera una hora prudencial para que abrieran los pequeños negocios. De manera instintiva, se giró hacia las gradas y arena dónde había tenido lugar el torneo y los juegos de Skypiea y, como si fuera una polilla hacia la luz, decidió dar un paseo hasta allí y acercarse. Cuando estuvo lo suficientemente próximo al lugar, de alguna manera, pudo sentir como era capaz de escuchar y sentir aún los gritos, aplausos y vítores de los espectadores, al igual que las voces de todos sus amigos y compañeros. Caminó y subió por las gradas hasta que llegaría al asiento dónde estuvo ubicado durante el evento, poniendo su increíblemente y contorneado trasero encima del mismo, observando, pensativo, al campo de batalla. Aún podía ver y sentir en sus carnes aquella caótica final, ese fatal enfrentamiento entre su colega, Yojimbo, y el misterioso enmascarado Sohem. Una y otra vez, se empezó a fustigar por no haber podido hacer nada, tanto para parar el intento de asesinato del cazador como para resistir la onda de choque que le dejaría K.O. al igual que ocurrió con la mayoría de los presentes.
Sin darse cuenta, así estuvo durante más de una hora, habiendo amanecido ya hace rato y pudiéndose escuchar ya el bullicio de los dueños de los puestos abriéndolos para ejercer su rutina laboral, sacando este mismo ruido ambiental a Garnet de su trance.- Bah, parece que ya puedo jalar algo, ¿es o no es?- Se dijo, a sí mismo, levantándose del sitio y encaminándose hacia la zona comercial. Empezó a pasear por el lugar, mirando de lado a lado, a cada uno de los puestos por si había alguno que le llamaba la atención. No pudo evitar esbozar una sonrisa de melancolía al ver cierto puesto de cerveza, pero no era aún hora para darle al bebercio. Quizás más tarde. Entonces, un olor entró por sus fosas nasales, embriagándole por completo y llamando su atención. Siguió, como pudo, el rastro del dulce aroma hasta que, recorridos cinco metros, se encontró una pequeña tienda de gofres regentada por una mujer skypieana de mediana edad. Al ver la pinta que tenían, junto a lo bien que olían, se relamió los labios de pensar en tal manjar. Garnet ya sabía dónde se iba a tomar su tan ansiado desayuno.
Una vez preparado, se dispuso a salir, sin tomar bocado de nada pues, a sabiendas que todavía quedaban algunos puestos de comida montados, prefirió llevarse algo a la boca allí. Estaba mal su manera de pensar, pero Garnet quería evitar a toda costa que sus amigos le vieran en un estado tan deplorable. Sin embargo, al llegar a la zona en la que deberían estar las tiendas, vio que, por lo temprano que era, aún estaban todas cerradas.- Tch, esto me pasa por ansías... ¿Qué hace el menda ahora?- Se quejaba a la par que cuestionaba cuál sería su plan, entonces, hasta que fuera una hora prudencial para que abrieran los pequeños negocios. De manera instintiva, se giró hacia las gradas y arena dónde había tenido lugar el torneo y los juegos de Skypiea y, como si fuera una polilla hacia la luz, decidió dar un paseo hasta allí y acercarse. Cuando estuvo lo suficientemente próximo al lugar, de alguna manera, pudo sentir como era capaz de escuchar y sentir aún los gritos, aplausos y vítores de los espectadores, al igual que las voces de todos sus amigos y compañeros. Caminó y subió por las gradas hasta que llegaría al asiento dónde estuvo ubicado durante el evento, poniendo su increíblemente y contorneado trasero encima del mismo, observando, pensativo, al campo de batalla. Aún podía ver y sentir en sus carnes aquella caótica final, ese fatal enfrentamiento entre su colega, Yojimbo, y el misterioso enmascarado Sohem. Una y otra vez, se empezó a fustigar por no haber podido hacer nada, tanto para parar el intento de asesinato del cazador como para resistir la onda de choque que le dejaría K.O. al igual que ocurrió con la mayoría de los presentes.
Sin darse cuenta, así estuvo durante más de una hora, habiendo amanecido ya hace rato y pudiéndose escuchar ya el bullicio de los dueños de los puestos abriéndolos para ejercer su rutina laboral, sacando este mismo ruido ambiental a Garnet de su trance.- Bah, parece que ya puedo jalar algo, ¿es o no es?- Se dijo, a sí mismo, levantándose del sitio y encaminándose hacia la zona comercial. Empezó a pasear por el lugar, mirando de lado a lado, a cada uno de los puestos por si había alguno que le llamaba la atención. No pudo evitar esbozar una sonrisa de melancolía al ver cierto puesto de cerveza, pero no era aún hora para darle al bebercio. Quizás más tarde. Entonces, un olor entró por sus fosas nasales, embriagándole por completo y llamando su atención. Siguió, como pudo, el rastro del dulce aroma hasta que, recorridos cinco metros, se encontró una pequeña tienda de gofres regentada por una mujer skypieana de mediana edad. Al ver la pinta que tenían, junto a lo bien que olían, se relamió los labios de pensar en tal manjar. Garnet ya sabía dónde se iba a tomar su tan ansiado desayuno.
INVENTARIO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
