02-09-2023, 08:24 AM
La lluvia se volvió más intensa, la tiburón se fue, hacia el medio del escenario, donde ocurría básicamente todo. Mi borrachera ya se estaba pasando, y no me sentía con la misma libertad de antes, además tenía el escozor de la herida que me había provocado los colmillos de la loca esa.
Que por culpa de la lluvia, se había ido en el último momento, antes de caer al suelo, y eso me había ido de perlas, pues ya no la tenía encima y algo estaba pasando, por ahí que tanto el tonto de mi primo y la otra estaban con puto perro. Como si fuera el único perro que hubiera en este puto mundo.
Fui caminando hacia el medio, y allí estaba también mi hermano, la herida de mi brazo ya dejo de sangrar, el bocado estuvo bien fuerte, pero no lo suficiente como para hacer sangrar gotearon, tampoco era tan afilados, ahora eso sí mis zarpas olían, mmm, pescaditoooo, como le hincara el diente ahora mismo.
Llegué donde mi hermano y lo primero que hice fue preguntarle - ¿Oye Kova quién ha ganado esta vez?, ¿entre el Richard y tú?-, lo notaba cansado y mojado también, -oye toma te doy esto antes de que se rompa-. Le di para que le cogiera una petaca con alcohol, yo sabía que si había algo que le relajara o le motivara, depende de la ocasión era su bebida, su agua con misterio.
Por el ojo izquierdo veía a los otros pringados hablando con el chucho, como se notaba que estos no habían tenido un perro, nosotros en la aldea teníamos un montón, pero de repente el perro empezó hablar - ¡Andeve!, por los clavos de nuestro cristo el señol-, el perro estaba hablando, acaso existían Minks chuchos?, no tenía ni idea de nuevo, pensé que este mundo había muchas cosas que se me escapaban de las manos, el perro empezó hablar de no sé que trabajo y blablabla, cosas que no me interesaba directamente pase de esos tres.
-¿Oye Kova nos vamos ya de aquí?-, mi etapa en esta isla creo que ya se había terminado y la verdad es que el perro me importaba más bien poquito, yo quería seguir con mi aventura y ver más cosas, o mejor dicho, conocer. El Richi terminó de hablar con el perro y vi como se volvió a poner en posición de defensa, - y este, ¿que le pasa ahora?, nene vete ya pa casa anda que estas muuuuy tonto hoy-. Para no darle más importancia y no seguir peleando me puse en medio de las miradas, de mi primo y de mi hermano, pues como había dicho antes no quería estar más ahí, -Hermano, tengo hambre-, un rugido interno rugió desde mí estómago las peleas siempre me daban ganas de comer.
Que por culpa de la lluvia, se había ido en el último momento, antes de caer al suelo, y eso me había ido de perlas, pues ya no la tenía encima y algo estaba pasando, por ahí que tanto el tonto de mi primo y la otra estaban con puto perro. Como si fuera el único perro que hubiera en este puto mundo.
Fui caminando hacia el medio, y allí estaba también mi hermano, la herida de mi brazo ya dejo de sangrar, el bocado estuvo bien fuerte, pero no lo suficiente como para hacer sangrar gotearon, tampoco era tan afilados, ahora eso sí mis zarpas olían, mmm, pescaditoooo, como le hincara el diente ahora mismo.
Llegué donde mi hermano y lo primero que hice fue preguntarle - ¿Oye Kova quién ha ganado esta vez?, ¿entre el Richard y tú?-, lo notaba cansado y mojado también, -oye toma te doy esto antes de que se rompa-. Le di para que le cogiera una petaca con alcohol, yo sabía que si había algo que le relajara o le motivara, depende de la ocasión era su bebida, su agua con misterio.
Por el ojo izquierdo veía a los otros pringados hablando con el chucho, como se notaba que estos no habían tenido un perro, nosotros en la aldea teníamos un montón, pero de repente el perro empezó hablar - ¡Andeve!, por los clavos de nuestro cristo el señol-, el perro estaba hablando, acaso existían Minks chuchos?, no tenía ni idea de nuevo, pensé que este mundo había muchas cosas que se me escapaban de las manos, el perro empezó hablar de no sé que trabajo y blablabla, cosas que no me interesaba directamente pase de esos tres.
-¿Oye Kova nos vamos ya de aquí?-, mi etapa en esta isla creo que ya se había terminado y la verdad es que el perro me importaba más bien poquito, yo quería seguir con mi aventura y ver más cosas, o mejor dicho, conocer. El Richi terminó de hablar con el perro y vi como se volvió a poner en posición de defensa, - y este, ¿que le pasa ahora?, nene vete ya pa casa anda que estas muuuuy tonto hoy-. Para no darle más importancia y no seguir peleando me puse en medio de las miradas, de mi primo y de mi hermano, pues como había dicho antes no quería estar más ahí, -Hermano, tengo hambre-, un rugido interno rugió desde mí estómago las peleas siempre me daban ganas de comer.
Off
