05-08-2024, 01:16 PM
El gyojin rape se preparó para zambullirse en el agua e ir preparando todo para salir cagando leches de allí. Cada segundo que perdían, era mayor la probabilidad de que se quedaran varados de por vida en esa condenada isla desierta y que, por consiguiente, el pescado antropomórfico muriera asesinado por los dos piratas. Sin embargo, y contra todo pronóstico para NPC, éste fue interrumpido por el oni de 4 metros.- Joder, ¿qué parte de salir de aquí cuanto antes no entienden?- Pensó, estresado el rape, mientras miraba, con nerviosismo, tanto al espadachín como al barco de manera intermitente. Podía sentir como su corazón latía con demasiada fuerza y rapidez, como si fuera a romper la prisión ósea en la que se encontraba encarcelado. El miedo comenzaba a inundar la débil mente de NPC, quién solo podía ver como el demonio movía sus labios mas sin escuchar más que un agudo pitido en sus oídos.- Mierda, NPC, cálmate, joder, cálmate... Igual todavía hay tiempo... Tienes que ser claro y conciso o será demasiado tarde, NPC...- Se intentaba tranquilizar a sí mismo, controlando su respiración y, por tanto, reduciendo sus pulsaciones.
Estando más calmado, siente como recibe una patada del birkaniano poniéndose, inevitablemente, de rodillas frente al que ahora capitaneaba a los Piratas Mushoku. Zarek, entonces, se acercó al gyojin, susurrándole que no fuera tan deprisa, pues, antes de que saliera por "aletas", comprobarían si todo lo que les decía era cierto para, seguidamente, comenzar a dialogar con su compañero de banda, declarando que necesitaba volar hasta el barco para ver si era navegable, además de afirmar que, el gyojin ya no les servía de nada.- B-buena suerte haciendo navegar una carabela entre dos personas...- Con nerviosismo, intentó persuadir, a su manera, a sus "dueños" de que aún les hacía falta. Tras eso, el hereje se alejó del todavía arrodillado NPC, acercándose hasta una de las cajas para llevarse algo de papeo a la boca, declarando que ya lo dejarían todo para el día siguiente.- ¿¿MAÑANA??- Pensó exaltado NPC, girándose bruscamente hacia Zarek por la magnitud de sus palabras. Lentamente, se puso de pie, mirando tanto al oni como al birkaniano. Debía mantener la compostura, aunque se le estaba empezando a acabar la paciencia con la dejadez que presentaban los dos piratas.- Insisto mis... Señores... Hay que salir cagando leches de aquí o no podremos salir de la isla, ese barco es nuestro último billete para salir de esta puñetera isla.- Repitió, inclinando su tren superior hacia los dos miembros de los piratas Mushoku, a modo de reverencia.
Sin embargo, ya era demasiado tarde, en esos precisos momentos, notáis como la tierra comienza a temblar y, escuchar de forma muy ligera, como el agua empieza a estremecerse y burbujear, como si alguien o algo enorme estuviera a punto de emerger del mar. Pues una gigantesca y durmiente criatura que había llegado hasta una de las costas de la isla Kyodaina, estaba a punto de despertar de su pequeña siesta. Siesta que se indujo al beber los litros de alcohol que cargaba el otro navío en el que arribaron los Piratas Abyss a la misma isla, navío que destrozó desde las entrañas del mar y que, ahora, no son meros restos que, ahora, tan sólo sois capaces de identificar en la lejanía como meras rocas.- Mierda...- Comentó NPC, cayendo de rodillas a la arena, observando como se acercaba lo inevitable. Con una fuerza abrumadora, varios tentáculos salen de la superficie del mar y rodean a la figura naval que se extendía ante vosotros, retorciendo la madera como si se tratara de un mero trozo de papel y rompiéndolo con suma facilidad. No obstante, y para desgracia del monstruo marino, en esta ocasión, todos los víveres y comida que podía haber en el barco habían sido sacados ya del mismo por lo que, insatisfecho, y sin poder darse otro atracón de comida y alcohol, se volvió a sumergir en las profundidades del mar, alejándose por completo de la isla y yendo en busca de otro festín que darse.
Para bien o para mal, no llegasteis a escuchar las indicaciones del gyojin pues, si nos hubieseis sido lo suficientemente rápidos, habría sufrido el mismo destino, probablemente, que el de aquel barco que prometía llevaros hacia otro puerto pero que, ahora mismo, tan sólo era un montón de madera resquebrajada flotando en el mar.- Bueno...- Comentó NPC, mientras llevaba lentamente su diestra hacia el mango de su pistola, situada en su cintura, extrayéndola de allí y apuntándose con ella en su sien derecha.- Pues ya estaría todo el pescado vendido.- Y tras decir esas palabras, y de solo pensar en el destino que le esperaba al no contar ya con algo que ofrecer a esos dos psicópatas, accionó el gatillo, matándose en el acto a la par que sus sesos salían salpicados y disparados de su cabeza y desplomándose hacia su lado izquierdo. Teníais entre vosotros un montón de cajas con comida para meses, varios cadáveres desperdigados por distintos puntos de la isla y, lo más importante, el control absoluto de isla pero, irónicamente, ninguna forma de salir de la misma.
Estando más calmado, siente como recibe una patada del birkaniano poniéndose, inevitablemente, de rodillas frente al que ahora capitaneaba a los Piratas Mushoku. Zarek, entonces, se acercó al gyojin, susurrándole que no fuera tan deprisa, pues, antes de que saliera por "aletas", comprobarían si todo lo que les decía era cierto para, seguidamente, comenzar a dialogar con su compañero de banda, declarando que necesitaba volar hasta el barco para ver si era navegable, además de afirmar que, el gyojin ya no les servía de nada.- B-buena suerte haciendo navegar una carabela entre dos personas...- Con nerviosismo, intentó persuadir, a su manera, a sus "dueños" de que aún les hacía falta. Tras eso, el hereje se alejó del todavía arrodillado NPC, acercándose hasta una de las cajas para llevarse algo de papeo a la boca, declarando que ya lo dejarían todo para el día siguiente.- ¿¿MAÑANA??- Pensó exaltado NPC, girándose bruscamente hacia Zarek por la magnitud de sus palabras. Lentamente, se puso de pie, mirando tanto al oni como al birkaniano. Debía mantener la compostura, aunque se le estaba empezando a acabar la paciencia con la dejadez que presentaban los dos piratas.- Insisto mis... Señores... Hay que salir cagando leches de aquí o no podremos salir de la isla, ese barco es nuestro último billete para salir de esta puñetera isla.- Repitió, inclinando su tren superior hacia los dos miembros de los piratas Mushoku, a modo de reverencia.
Sin embargo, ya era demasiado tarde, en esos precisos momentos, notáis como la tierra comienza a temblar y, escuchar de forma muy ligera, como el agua empieza a estremecerse y burbujear, como si alguien o algo enorme estuviera a punto de emerger del mar. Pues una gigantesca y durmiente criatura que había llegado hasta una de las costas de la isla Kyodaina, estaba a punto de despertar de su pequeña siesta. Siesta que se indujo al beber los litros de alcohol que cargaba el otro navío en el que arribaron los Piratas Abyss a la misma isla, navío que destrozó desde las entrañas del mar y que, ahora, no son meros restos que, ahora, tan sólo sois capaces de identificar en la lejanía como meras rocas.- Mierda...- Comentó NPC, cayendo de rodillas a la arena, observando como se acercaba lo inevitable. Con una fuerza abrumadora, varios tentáculos salen de la superficie del mar y rodean a la figura naval que se extendía ante vosotros, retorciendo la madera como si se tratara de un mero trozo de papel y rompiéndolo con suma facilidad. No obstante, y para desgracia del monstruo marino, en esta ocasión, todos los víveres y comida que podía haber en el barco habían sido sacados ya del mismo por lo que, insatisfecho, y sin poder darse otro atracón de comida y alcohol, se volvió a sumergir en las profundidades del mar, alejándose por completo de la isla y yendo en busca de otro festín que darse.
Para bien o para mal, no llegasteis a escuchar las indicaciones del gyojin pues, si nos hubieseis sido lo suficientemente rápidos, habría sufrido el mismo destino, probablemente, que el de aquel barco que prometía llevaros hacia otro puerto pero que, ahora mismo, tan sólo era un montón de madera resquebrajada flotando en el mar.- Bueno...- Comentó NPC, mientras llevaba lentamente su diestra hacia el mango de su pistola, situada en su cintura, extrayéndola de allí y apuntándose con ella en su sien derecha.- Pues ya estaría todo el pescado vendido.- Y tras decir esas palabras, y de solo pensar en el destino que le esperaba al no contar ya con algo que ofrecer a esos dos psicópatas, accionó el gatillo, matándose en el acto a la par que sus sesos salían salpicados y disparados de su cabeza y desplomándose hacia su lado izquierdo. Teníais entre vosotros un montón de cajas con comida para meses, varios cadáveres desperdigados por distintos puntos de la isla y, lo más importante, el control absoluto de isla pero, irónicamente, ninguna forma de salir de la misma.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
