[Presente relativo] Bajo el sol de Kyodaina
#16
Vengo de aquí.


Solo los más fuertes son capaces de poder decidir su destino.

Tras separarme de aquella muchacha y sentir el temblor había pasado convertido en humo entre matorrales y arbustos, acortando así mi distancia hacía la costa que me había especificado. Lo que por unos instantes era vegetación, ramas e insectos, poco a poco iba tornándose en una visión de colores más áridos, siendo así, que la sedimentación de la arena de la playa empezaba a emerger en ciertos puntos y a anteponerse con la arena. A medida que esta misma iba anteponiéndose a la selva yo poco a poco emergía de un charco de humo, pareciendo que me nutría de él para formarme. Justo en el momento en el que mi pie derecho se hundía en la arena de la playa la última voluta de humo se unió a mi para formarme en toda mi totalidad.

Oteé el horizonte, hasta que mi vista encontró algo bastante inusual en aquellas costas. El mascarón de un barco emergía sobre las tranquilas olas de mi puto hostal vacacional. Un barco negro como la noche más oscura se mostraba imperioso ante las inmensidad del mar. La existencia de aquel navío arremolinaba mi interior como un torbellino. No sé que sería una rémora, pero eso era mucho más interesante. Con él podría partir de una maldita vez de este peñasco lleno de animales y partir hacia la civilización, mejor dicho, partir a la civilización. Llevaría esta selva al mundo, pues si algo había aprendido aquí es que, si estás atrapado en la selva debes atrapar la selva en ti. 

- Vaya, vaya - Dijo Nicolás.

No era la única sorpresa que me aguardaba en aquella costa. Rápidamente mi mirada se postró en 3 siluetas que se distanciaban de mi a 35 metros la más lejana de todas. No atisbaba a ver con la claridad suficiente para saber cuales eran las otras 2, una sin duda alguna me debería de duplicar el tamaño, otra estaba tirada en el suelo. 

- ¿Estos mierdas están de fiesta y no me han invitado? - Dije sorprendido mientras camina de manera inexorable. No tenía miedo a que escaparan, si huían de mi me quedaría con su barco, si querían defenderlo me quedaría con sus vidas. El destino es una perra caprichosa y desgraciadamente está de mi lado, sobre esta arena y bajo este sol todo se rige bajo mis normas. 

Tras un avanzar unos cuantos metros, observé atónito como una de las figuras golpeaba a la que estaba tumbada con una especie de hierro, sin mediar otra respuesta y oyendo el murmuro de sus voces observé como la otra se elevaba por los cielos, saltando como un puto crio en una piscina. Cayó en picado sobre el cuerpo tirado sobre la arena y su impactó generó el mismo sonido que había escuchado antes. La tierra bajo ellos se partió el suelo tembló de manera violenta, parándome por un momento debido a los temblores. 

- Hmm - Asentí, así que había sido él. Tras unos instantes mi pecho se desbocó, ese tipo de golpes, esa potencia, esa magnitud. 

- Si puede hacer eso con la arena... ¿Qué podrá hacer con los hombres? ¿Y con los edificios?... - Se preguntaba Nicolás - Escucha trozo de mierda, ese tipo es un cañón. Nos lo vamos a quedar, no lo mates. Córtale las piernas si quieres, pero no lo mates - Me ordenó Nicolás. 

- ¿Quién cojones es el capitán? Puta pelota pelona - Respondí eufórico y sediento de sangre y de batalla. Pero tenía razón, aquella potencia era digna de un ejercito, necesito un puto cañón para derribar las puertas del mundo.

Seguí caminando tranquilo, esto ya era inevitable ¿Quién sería aquel pobre diablo al que estaban linchando? ¿Un muñeco de trapo? No parecía moverse... Vergonzoso, 2 tipos pegándole a alguien derrotado. Malditas nenazas. Esperaba que les quedara energía para el plato principal, después de aquella muestra de poder solo puedo pelear, mis sentidos estaban encendidos, me sentía completamente fuera de mi. Nuevos juguetes, esperaba no romperlos. 

Tras avanzar aquel tramo me encontraba a 20m de ellos, agarraba con fuerza la empuñadura de mi fiel compañera, la hoja del luto, listo para entrar en combate. Mis pisadas quedaban marcadas en la arena, siempre que estaba en la costa me recordaban que todavía no he dejado marca en el mundo, tarde o temprano la marea se las llevará. La última vez conseguí un oso, la penúltima vi como se hundía mi barco. Esta sería el todo o nada, me quedaría con todo lo que tuvieran de valor y lo que no... Moriría en el silencio de la selva, mi cómplice, la cual todavía no había dicho nada de todos los asesinatos que había perpetrado en ella. ¿Dónde estarían Ben y Zarek? Estaba a punto de recordarles porque yo soy el capitán. 


----------Zona OFFROL----------




datos de interes


Bélico


ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Presente relativo] Bajo el sol de Kyodaina - por Ashura - 16-08-2024, 12:47 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)