04-09-2023, 10:01 PM
Estaba cerca de su objetivo, muy cerca... Ya podía casi visualizar el baño en su cabeza y sentir el chorro de agua que iba a echarse en la cara. Había conseguido salir de los asientos, cuando una serie de gritos ensordecedores inundaron el local. Derya no se dio cuenta de lo sucedido hasta que se dio media vuelta. Un poco de sangre salpicó su cuerpo, alguna gota cayó sobre su rostro. Todo había ocurrido muy rápido. Kovashi, había sido él, la había defendido. Realmente Derya no notó la mano de Doxy que se aproximaba a su trasero, pero tampoco hacía falta ser un lumbreras para llegar a la conclusión de que algo así iba a pasar.
Todo entró en caos a su alrededor, ella se quedó paralizada por unos segundos, no por miedo, sino por la sorpresa, aquello le pilló completamente desprevenida. Entonces despertó, y centró toda su atención en Kovashi. De repente, el resto del bar estaba en silencio, solo le escuchaba y le veía a él. Su promesa de continuar con aquella noche hizo que sus ojos resplandecieran. ¿Habéis notado eso? De nuevo esa chispa, esa sensación mágica. Era como si cada uno se perdiera en los ojos del otro. Los de Kovashi eran tan celestes... Derya veía mares infinitos llenos de luz en aquella mirada. — Te sigo. — Es lo único que dijo, pero era claramente una declaración de intenciones.
Salió de aquel local de la mano de su hombre y lo único que pudo hacer una vez estuvieron fuera fue plantarle un beso en los labios. Estaba llena de adrenalina, y no pudo evitar ver en él a su salvador. Su héroe. Fue un beso dulce y suave, pero lleno de pasión y emoción. — ¿A dónde vamos ahora? — Preguntó en un susurro y no pudo contener una risita. Nunca había tenido un día así, nunca en su vida. Tenía tantas ganas de saber como seguía.
Todo entró en caos a su alrededor, ella se quedó paralizada por unos segundos, no por miedo, sino por la sorpresa, aquello le pilló completamente desprevenida. Entonces despertó, y centró toda su atención en Kovashi. De repente, el resto del bar estaba en silencio, solo le escuchaba y le veía a él. Su promesa de continuar con aquella noche hizo que sus ojos resplandecieran. ¿Habéis notado eso? De nuevo esa chispa, esa sensación mágica. Era como si cada uno se perdiera en los ojos del otro. Los de Kovashi eran tan celestes... Derya veía mares infinitos llenos de luz en aquella mirada. — Te sigo. — Es lo único que dijo, pero era claramente una declaración de intenciones.
Salió de aquel local de la mano de su hombre y lo único que pudo hacer una vez estuvieron fuera fue plantarle un beso en los labios. Estaba llena de adrenalina, y no pudo evitar ver en él a su salvador. Su héroe. Fue un beso dulce y suave, pero lleno de pasión y emoción. — ¿A dónde vamos ahora? — Preguntó en un susurro y no pudo contener una risita. Nunca había tenido un día así, nunca en su vida. Tenía tantas ganas de saber como seguía.
