[Aventura T2] ¿Hay que fiarse de los rumores?
#9
El joven que había importunado a Terence había vuelto a su propia mesa, completamente avergonzado y nervioso, deseando no haberles molestado demasiado como para que vinieran a recriminarle nada. Su mirada era inquieta, divagaba entre la mesa donde aquel borracho difundía información y entre las puertas del local. Entonces ocurrió lo que él no quería, pues Terence se acercó a charlar con él. — Todo bien, ¡de verdad! — Se le notaba incómodo, y no le miraba directamente a él, sino como detrás suya. — Bu-bueno... — Dudó por un momento ante la invitación de Terence. El alcohol le encantaba. Además, su compañero todavía no aparecía. — Si insistes... Soy... — Tardó un poco más de lo normal en decir su nombre. — ¡Allan! ¿Y tú? — Sonrió de forma nerviosa. Le acababa de dar un nombre falso.

Por otro lado, las necesidades de Huberg habían sido complacidas. Aquella pareja le entregó el alcohol que tanto ansiaba y completamente embriagado, comenzó a soltar información. — Hip... Me contó que hay un barco de la Marina... Hip... Muy cerca de aquí... Hip... ¿Quéreis saber donde? — Al tipo le costaba arrancar, estaba encantado con toda la atención que estaba recibiendo, le hacía sentirse importante, y escuchar cómo le suplicaban por más desataba una enorme sonrisa en su rostro. — ¡Sí, hombre! Por eso te hemos invitado a otra copa. — El joven empezaba a impacientarse. Su compañero dudaba de la veracidad que podría tener un borracho lleno de ego, pero era verdad que él también había escuchado rumores parecidos. — Vale, vale... Tranquilos... Hip. — Dio un buen trago a su bebida nueva, se lo estaba tomando con calma. — Pues... Yo trabajo en los astilleros, ¿vale? Hip... Pero no en el que está el barco... Hay varios... Hip. — Bajó la voz, incluso inclinó su cuerpo sobre la mesa, bajando un poco su cabeza para acercarla a la pareja, que hicieron lo mismo. — Es el astillero... Número 3... Hip. — Los dos hombres que habían pagado aquella copa a Huberg se miraron y sonrieron. — Pero cuidado... Seguro que mucha gente lo busca... Hip... Y seguro que hay marines vigilando... — A la pareja no pareció importarle esta última advertencia. Uno de ellos dejó unos pocos berries sobre la mesa, frente a Huberg. — Gracias amigo... Una propina. — El borracho no cabía en sí de gozo y no tardó en pedirse una nueva copa. La pareja se dispuso a salir del bar.

Una mujer entró por la puerta principal. Era alta, fuerte, y fumaba de un cigarrillo que colgaba de su boca entreabierta. Echó un vistazo rápido por el local hasta que halló su objetivo. Expulsó humo de sus fosas nasales y comenzó a andar en dirección a la mesa. Era compañera de aquel hombrecillo nervioso y torpe, al cual le costó un poco identificar, pues no esperaba que estuviese acompañado de otro joven. Se sentó en la mesa calma pero con gesto decisivo. Parecía completamente contraria al joven de manos resbaladizas. — Hola, tío. — Le dio un golpe en el hombro a su compañero. No fue un golpe fuerte, pero el cuerpo del chico retumbó por la comparación de complexión entre ambos. — ¿Tú qué haces? — Preguntó sin ningún tipo de modales a Terence mientras meneaba el cigarrillo con su lengua y fruncía su ceño, analizando al moreno de arriba abajo. No le gustaban los desconocidos, no en aquella noche tan delicada.

Aventura

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RE: [Aventura T2] ¿Hay que fiarse de los rumores? - por PX-3 - 05-09-2023, 08:09 PM

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